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¿Nacionalismo
o "yo la tengo más grande"?. Lo mismo es. Quien haya tenido
la suerte de vivir en diferentes zonas de nuestra España nacional,
sabrá que dos de nuestras características más importantes
son la envidia y la soberbia, pecado capital la primera y creo que la segunda
también.
Yo, como buen catalán, soy mejor que tú, seas de dónde
seas. Para demostrarlo están la lengua, la cultura, la ideosincrasia,
los rasgos autóctonos del catalán de raza, etc. Por otro lado,
soy de Barcelona. Mucho mejor que ser de Tarragona o de Lleida o de Girona,
ya me contarás. Como también soy aragonés a ojos de la
ley (16 años en Zaragoza), sé que un zaragozano le da mil vueltas
a un oscense o "fato" para tocar los cojones. Nosotros somos "cheposos"
a sus ojos para compensar.
Sepa el lector que Barbastro y Monzón, ambas poblaciones oscenses,
tampoco se tienen en especial estima. El puñado de kilómetros
que los separan han hecho de unos gloria y otros mierda, independientemente
de a quien se considere uno y a quien otro.
La cosa es así de patética. En barcelona soy maño. En
Zaragoza, catalufo o polaco. Incluso para mis amigos yo soy un tío
de puta madre pero la excepción al fin y al cabo porque "los catalanes
son todos unos hijos de puta que nos han robado el archivo, la bandera y el
dinero". También somos unos insolidarios porque queremos todo
el dinero para nosotros (la pela es la pela) y no damos nada al resto de territorio
nacional. El problema es cuando lo que hay que repartir no es dinero sino
agua o energía o lo que sea. Entonces "el Ebro es nuestro"
y "aquí tampoco sobra el agua". Sépase también
que "el Ebro nace en Santurce, se hace macho en Aragón y al pasar
por Cataluña se nos vuelve maricóoooooon".
Mediante la presente, no pretendo exponer mi tesis y desarrollarla hasta convencer
a nadie de mi particular punto de vista. Yo era feliz siendo barcelonés
y catalán y aragonés y español y los americanos me tocan
los cojones porque también soy europeo. Y a mucha honra. Todo esto
hasta que venga el marciano infiel. Y seré terráqueo hasta la
médula.
Ya es casualidad, habiendo tantos lugares para nacer, que haya nacido aquí.
El mejor lugar del mundo dónde vive la mejor gente del mundo pese a
estar rodeado de los subnormales más grandes del mundo. Ya es casualidad.
Sólo hay un pero. Catalán o no, nacionalista o no, subnormal
o no, prefiero un español madrileño del barça que un
catalán barcelonés del Madrid. Ante todo, las ideas claras.
Como todos.
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