Pere Aragonès es diputado del Parlament de Catalunya, miembro de la Ejecutiva Nacional de ERC y exportavoz de las JERC.

¿Dónde estabas durante la transición?

Aún no había nacido. De hecho, ni tan siquiera había sido proyectado.

¿Qué fue lo mejor que pasó en la transición?

Lo mejor es que se consiguieron unas reglas del juego con apariencia democrática. En cierta medida, el proceso fue pacífico, a pesar de las presiones del Ejército y la ultraderecha.

¿Y lo peor?

Que aún no haya terminado. Somos esclavos de unos acuerdos de los que es difícil salirse, todo aquello blindó una situación que en la práctica es imposible reformar.

¿Tenemos unos medios de comunicación que priorizan la estabilidad surgida de esos pactos por encima de la información?

En Catalunya tenemos un subsistema mediático, si bien con el elemento diferencial que supone la televisión y poca cosa más, que marcan la agenda generando y reventando debates según la corrección política que defienden. Un ejemplo de esto lo hemos visto con la ley de acceso a la vivienda del Parlament, que provocó que periódicos, televisiones y radios empezaran a llenar sus espacios con noticias sobre el movimiento okupa incluyendo noticias sin ningún rigor como la de la supuesta víctima de una okupación mientras se iba de fin de semana.

¿Por qué ERC no tiene sus Ramonedas, sus Albiacs o sus Villatoros?

Por un lado, somos un partido relativamente joven, al menos desde nuestro crecimiento después de los ochenta. A eso se suma que la mayoría de los creadores de opinión pertenecen a una generación-tapón que no es la de ERC. En todo caso, esta es un área que ERC deberá cuidar más en el futuro, porque ante la sociovergencia mediática que existe en Catalunya te quedas muy desprotegido, como sucedió con el referendum sobre el Estatut.

¿Eres monárquico? ¿Y juancarlista?

Ni soy monárquico ni soy juancarlista. Existe una mitificación de la monarquía española que va desde el papel del Rey el 23-F a la prensa del corazón, pero se trata de una institución anti-democrática. Por otro lado, aún no se sabe qué sucedió el 23-F, ni donde empezó y acabó el papel del Rey.

¿Hubo quién ejerció de recogenueces después de la intentona golpista?

El 23-F lo ganaron la LOAPA y el retorno al jacobinismo. UCD y PSOE, así como el Tribunal Constitucional, lo usaron como excusa para inducir recortes en el autogobierno. Tejero hizo el trabajo sucio que sirvió de coartada a mucha gente.

Te has definido como no-nacionalista. ¿Puedes explicar como alguien de ERC se puede definir así?

Existe un nacionalismo basado en la lengua, en la cultura, etc que tiene una visión del país centrada en la nación cultural, y que políticamente no se traduce en nada. No debemos tener un estado para defender una lengua o una identidad, debemos tener un estado para vivir mejor. En este sentido me alejo del discurso excluyente de CiU (y de parte de ERC). Además, si algún día queremos ser un Estado habrá que ganar referendums, y los referendums no se ganan con nacionalismo. Por último, en un mundo global como el que estamos viviendo, las culturas homogéneas ya han dejado de existir.

¿Y todo eso no se podría conseguir formando parte de España?

Si el Estado estuviera dispuesto a asumir su plurinacionalidad y hubiera sido capaz de integrar la catalanidad como algo enriquecedor yo no sería independentista. Además, todo esto viene de muy lejos, ya desde los mapas de los regentes españoles en los que los catalanes aparecemos con la denominación “zona asimilada”. Además de esta resistencia del poder político, se ha añadido una resistencia del poder económico que antes no existía, y que va de arriba a abajo y de derecha a izquierda, desde la resolución de la OPA a Endesa a la amenaza de huelga de CCOO si se traspasa el aeropuerto de El Prat a la Generalitat.

¿Cómo valoras la Ley de Memoria Histórica?

Debía afrontar el reconocimiento explícito del régimen legítimo y legal derrocado por un golpe de estado al que siguió una represión organizada por el nuevo Estado, y no ser una ley de punto final. La presunta inseguridad jurídica que se adhucía en contra de la ley no existía, como demuestran las anulaciones de juicios tanto de los nazis como de los comunistas que ha habido en Alemania. En este tema, como en tantos otros, tengo la impresión de que la gente que manda en el PSOE tiene un problema: son de izquierdas y España no lo es, y se acobardan con las encuestas.

¿Qué enseñanzas ha dejado el proceso del Estatut con respecto a lo que hemos hablado?

Se ha puesto de manifiesto que los grandes acuerdos de límites no traspasables, y que afectan a materias como la monarquía o la organización territorial, siguen vigentes, y cuando están en riesgo se activan todos los poderes del Estado.

La apuesta por el segundo tripartito parece alejar definitivamente cualquier opción de colaboración con CiU. ¿Hasta cuándo?

Nosotros no menospreciamos a CiU, son un partido con mucho recorrido, especialmente si logran la salida de los sectores unionistas.