Este libro intenta responder a una serie de preguntas que resultan particularmente interesantes, siguiendo la forma inicial “¿Y sí…?”, tan común en los tebeos norteamericanos (What if, una colección de Marvel Comics que responde a preguntas tan importantes como: “¿Y si el Capitán América no hubiera hibernado en los hielos polares durante 20 años?”, y similares). La seriedad de estas elucubraciones históricas, naturalmente, es similar a la de dichos tebeos. Sin embargo, o quizás precisamente por ello, especular sobre lo que podría haber pasado si la Historia hubiera sido distinta puede resultar muy divertido.

El libro, en líneas generales, es satisfactorio, aunque también pueda resultar decepcionante. El principal error del mismo es que se autolimite a hechos históricos relativamente modernos; al mismo tiempo, también se le puede reprochar que, al tratarse de una compilación realizada por historiadores anglosajones, prestan excesiva atención a responder a preguntas propias de este ámbito cultural (por ejemplo, el primer “¿Y si…?” se refiere a la Guerra de la Independencia americana, y qué habría ocurrido si los ingleses hubieran derrotado a Washington). De hecho, sólo un español, Santos Juliá, está incluido en la compilación.

Eso sí, lo hace hablando de un tema fundamental: la Guerra Civil Española. ¿Qué habría ocurrido si nunca se llega a producir? La idea de Santos Juliá es que en tal caso la República habría acabado por asentarse y España se habría asociado al mundo occidental en tanto régimen democrático mucho antes de como finalmente lo hizo, en 1975 tras la muerte del Caudillo (y, si hacemos caso a Aznar, en 1996, después de La Segunda Transición). Podemos decir, en efecto, que Santos Juliá no se ha quedado calvo pensando sobre este asunto. Es tan evidente, visto desde ahora, que la Guerra Civil fue un desastre en sí misma y por sus consecuencias que este argumento presentado por el historiador español cae por su propio peso.

Sin embargo, Santos Juliá también apunta, sorprendentemente tratándose de un historiador que dedica su tiempo a escribir y hablar en saraos del grupo PRISA (o de cualquier grupo periodístico que se le ponga por delante), una teoría interesante sobre la auténtica ruptura histórica que se produjo en España en el siglo XX. Según Santos Juliá, es falsa la noción histórica que a veces se tiene de la Guerra Civil como un acontecimiento inevitable y con raíces profundas, incluso en la Guerra de la Independencia. Esta argumentación era común en la historiografía española de la época y, por supuesto, aún más después de producirse el enfrentamiento. Desde el mundo civilizado también se tenía la idea de que España era un país extremadamente violento cuyos habitantes sólo podían solucionar sus cuitas luchando entre ellos como salvajes (poco después llegaron los alemanes y nos demostraron, en efecto, que somos unos salvajes; su eficacia para exterminar era mucho mayor y más metódica). Frente a esto, Santos Juliá arguye que el largo período de la Restauración estaba consiguiendo, poco a poco, implantar las ideas democráticas y la noción de ciudadanía en España, al mismo tiempo que el país experimentaba cierto crecimiento económico y aparecía una incipiente clase media, requisito fundamental para un sistema democrático estable. En este contexto, fue el Golpe de Estado de Primo de Rivera, consentido por Alfonso XIII, el que supuso la auténtica ruptura. La Monarquía se situó claramente junto a uno de los dos bandos, y a partir de allí las reacciones posteriores de uno y otro signo leerían las cosas en clave de enfrentamiento con “el otro”, lo que facilitaría la llegada de una Guerra Civil que en 1920 era impensable. La teoría, naturalmente, es discutible, pero al menos original.

En cuanto al resto del libro, se concede una gran importancia a las dos guerras mundiales, y aunque es muy interesante saber qué barbaridades tenía previstas Hitler para los territorios del Este (llevar a unos 10 millones de colonos alemanes con posesiones de tierras y que los pueblos eslavos trabajaran, literalmente, como “eslavos” para dichos colonos, exterminando previamente a los más díscolos), la verdad es que resulta un poco decepcionante. La magnitud de la pregunta es tal (¿Qué habría ocurrido si Hitler gana la II Guerra Mundial?) que las respuestas acaban resultando poco satisfactorias. Hay que reconocer, en cualquier caso, que tiene gracia la imagen que los historiadores ingleses euroescépticos dan de estos conflictos: el primer y segundo intentos de Alemania para dominar Europa, antes de intentarlo por la vía económica (es decir, que la Unión Europea sería, para esta buena gente, el IV Reich, aunque sin campos de concentración). También hay un episodio dedicado a Argentina (¿Qué habría pasado si no hubiera existido el peronismo?) poco interesante para los lectores españoles por demasiado específico (exactamente igual que ocurrirá en Argentina con el capítulo dedicado a la Guerra Civil; desventajas de las políticas editoriales, supongo).

De cualquier manera, esto de especular sobre los fenómenos históricos tiene su encanto; así de pasada se me ocurren algunas preguntas que podrían haberse realizado en un libro de estas características:

- ¿Qué habría ocurrido si la Reconquista nunca se hubiera producido en España? (No quiero ni pensarlo, igual estaba ahora mismo en un autobús con 500 kg de goma - 2, con el objeto de hacer saber a todos la inminente llegada del Juicio de Allah).
- ¿Qué habría pasado si el felipismo internacional hubiera seguido corroyendo la moralidad de los españoles? (He procurado plantear la pregunta de la forma más neutral posible. Podríamos responder que más corrupción, más latrocinio, más panda de asesinos y, al final, disgregación de la Patria. Para llegar a esta conclusión he adoptado la metodología de ver un par de minutos Televisión Española, y en verdad les digo que ahora las cosas van mucho mejor).
- Y lo más importante: ¿Qué habría pasado si el Real Madrid no hubiera ganado “La Séptima”?