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	<title>Cursillo para ligar</title>
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	<description>Just another WordPress weblog</description>
	<pubDate>Mon, 11 Sep 2006 11:16:06 +0000</pubDate>
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		<title>LECCIÓN 5. La mujer marxista.</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Sep 2006 21:05:01 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Boix</dc:creator>
		
		<category>ligar</category>

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		<description><![CDATA[PEQUEÑA GUÍA PRÁCTICA. UNA COSA ES ESTAR DESESPERADOS Y OTRA LIGAR CON CUALQUIER COSA
Una vez descubiertas las armas básicas de seducción marxista conviene acabar este curso con un capítulo dedicado a establecer ciertas precauciones imprescindibles, con el fin de evitar, en la medida de lo posible, desagradables malentendidos que pueden sumir a más de uno [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">PEQUEÑA GUÍA PRÁCTICA. UNA COSA ES ESTAR DESESPERADOS Y OTRA LIGAR CON CUALQUIER COSA</span></font></strong></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Una vez descubiertas las armas básicas de seducción marxista conviene acabar este curso con un capítulo dedicado a establecer ciertas precauciones imprescindibles, con el fin de evitar, en la medida de lo posible, desagradables malentendidos que pueden sumir a más de uno en la desesperación. No la desesperación por ligar, sino la de comprobar hasta dónde hemos llegado con tal de hacerlo. No serían Ustedes los primeros que se confesarían estafados si, tras haber logrado una pureza trotskysta de primer nivel, acaban en la cama con una comunista pro-china. Es nuestra responsabilidad evitar, como sea, tales disgustos.</span></font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Hemos de señalar, con carácter previo, que este capítulo, muy especialmente, está diseñado por hombres y para hombres. Como todo el cursillo, pensarán, y con razón, Ustedes. Pues sí, pero es lo cierto que el resto de capítulos pueden, hasta cierto punto, ser revisados (suponemos) desde una visión femenina. Nosotros no lo aseguramos, porque preferimos hablar de lo que sabemos y este eminente cursillo, no lo duden, es el compendio de años de experiencia. Pero es probable que pueda modularse para, siendo mujer, ligar con algún hombre. Lo que ocurre es que es probable que sea menos eficaz, que a fin de cuentas todo se basa, en gran parte, en la subsistencia dde pautas de machismo latente, siquiera ilustrado, según las cuales tocaría al hombre pavonearse cual marxista para convertirse en oscuro objeto de deseo para cualquier pequeñoburguesa con gusto por el morbo. De forma que no nos comprometemos a nada. No aseguramos el éxito. Por contra, en esta última lección, nos centramos en un somero análisis, desde esa óptica auto-asumida de machismo residual (porque lamentablemente, sí, así de dura es la vida, es lo conveniente a la hora de analizar juiciosamente cómo tener más éxito en estas lides), de los oscuros objeto de deseo tardoburgueses en que recomendamos que se pose la atención de los seguidores del cursillo. Tristemente no será posible trasladar fácilmente estas enseñanzas a quienes, siendo de sexo femenino, crean posible ligar como marxistas. Habrán de encontrar su propia vía. Pero que lo hagan, porque conviene premunirse frente a ciertos riesgos.<br />
</span></font></p>
<p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Porque, en efecto, podemos acabar siendo unos virtuosos de la prosopopeya del socialismo científico pero adquirir esa capacidad no nos servirá de nada si la empleamos en la mujer equivocada. ¿Se imaginan la melancolía que supone la constatación de haber malgastado esfuerzos en una chica que luego, a la postre, no va a valer la pena mientras que cualquier pelafustán, con un poco de suerte y si da con alguien sensibilizado puede ver coronados sus patéticos esfuerzos con un rotundo éxito? Para evitar esta posibilidad valgan estas humildes reflexiones.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">En primer lugar (y esto debe ser norma básica de conducta) nunca debe emplearse este método para intentar conquistar a alguien que a su vez sea devoto del marxismo. Las razones que justifican esta opción son muchas:</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">a)    </span><span style="font-family: Verdana">Trata de dar respuesta a esta pregunta; ¿si yo empleo una careta de izquierdista de salón para ligar, qué tipo de mujer es la que debe recurrir a un ardid semejante? Si tras esta reflexión no es suficiente para que salgas huyendo valora los siguientes puntos.</span></font></p>
<p style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">b)     </span><span style="font-family: Verdana">Recuerda que tú <em>estás                aparentando ser marxista</em>. Encontrarte con alguien que lo sea de verdad no implica un gran riesgo de ser descubierto (vivimos en un mundo donde repetir lugares comunes le salva casi siempre el pellejo a todo farsante digno) pero puede ser enormemente aburrido. Queremos ligar, no conversaciones trascendentales.</span></font></p>
<p style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">c)    </span><span style="font-family: Verdana">Las probabilidades de que si tratas de ligarte a una marxista de verdad con este método la cosa acabe en ir con ella a obras de teatro alternativas, a cine-fórums y a actos en defensa del Tercer Mundo es muy alta. Tanto sufrimiento no vale la pena. Con todo estamos de suerte porque en otras décadas, si a ella le daba muy fuerte, podríamos haber acabado enrolados en la guerrilla boliviana (o la que estuviera de moda en ese momento) con tal de aparentar.</span></font></p>
<p style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">d)    </span><span style="font-family: Verdana">Siempre, indefectiblemente, una mujer marxista va por la vida de liberada sexual. Este es un gancho engañoso que hace a muchos caer en sus redes, por impresentables que sean, ante la promesa de mucho sexo y fácil. Pero no nos engañenos a la larga los defectos son innumerables. Cabe recordar que desde siempre se ha empleado el término “liberado” o “liberal” (o “de costumbres liberadas”) como un modo elegante para calificar a gentes viciosas.  No es que queramos ponernos decimonónicos, pero mejor tomar nota. Toda la ciencia médica estadounidense lo deja claro: la promiscuidad es mala, el intercambio de fluidos también. Si Kant no se acostaba con nadie y Marx era medio inapeteente por algo sería. Izquierda y derecha, Estados Unidos y Europa, todos están de acuerdo: el sexo mata. No es posible que todas las grandes religiones monoteístas estén equivocadas. Tu salud corre en consecuencia peligro. Y no sólo tu salud física, que es cierto que la cosa, a la vista de la maldita ciencia moderna actual, ha quedado un tanto en evidencia, sobretodo corre serio riesgo tu estabilidad psicológica, sometida siempre a la presión de tener que follar con quien alardea de tener más experiencia del mundo, de disfrutar mucho, de querer contacto físico incesante y cosas de esas. La experiencia aconseja pensar en el medio plazo y en las consecuencias de una elección de esta índole si una relación se prolonga.</span></font></p>
<p style="margin-left: 36.75pt; text-align: justify; text-indent: -18.75pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">e)      </span><span style="font-family: Verdana">Por último, no debemos olvidar que hay una ley universal que demuestra que las mujeres marxistas son siempre muy feas. Esto, repitámoslo como un mantra, dado que en materia física hay un punto donde lo que importa son las modas y el autoconvencimiento. Si toda la humanidad puede ser convencida de que Nicole Kidman es un pedazo de hembra por la industria, apenas una década después de que todo el mundo alucinara de que una chica feúcha se casara con el guaperas de turno de los tardosochenta, ¿de veras piensan que es complicado ahuyentar tentaciones de sus cabecitas locas y amoldarlas al canon estético actual y sus consecuencias respecto de  las izquierdistas?</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoBodyText3"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Por todo ello nuestra pauta básica de comportamiento en cuanto a lo que han de ser nuestros caladeroes preferidos se resume en algo así como asumir que la burguesía es algo muy, muy malo pero que las burguesas están muy bien. En cierto sentido, y desde nuestra militancia izquierdista, siempre podemos vender esta tendencia nuestra a liarnos con las niñas de papá que están buenas como una “misión evangelizadora”. Todas las desventajas que ofrecía la mujer marxista se tornan en virtudes cuando nos centramos en estas otras chicas:</font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">a)    </span><span style="font-family: Verdana">No todas están buenas, claro, pero ya nos encargaremos nosotros de realizar una selección adecuada.</span></font></p>
<p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">b)    </span><span style="font-family: Verdana">Ciertas niñas acomodadas son poseedoras de la misma deliciosa ignorancia que aquellas que van por la vida alabando al Che Guevara, pero con una sutil diferencia. Mientras que estas últimas se consideran a sí mismas como la esperanza intelectual de Occidente las primeras son conscientes del páramo intelectual que las adorna, o más o menos. Este tipo de mujeres encuentran muy aburridas estas cuestiones durante más de 5 minutos, pero extraordinariamente estimulante encontrarse con lo que ellas creen que es un “pensador”. Aprovechar esta situación es pues muy sencillo. Cinco minutillos no son nada para quien ha leído este Curso y permiten quedar como un señor (concienciado, inteligente, culto, preocupado por las injusticias &#8230;.)</span></font></p>
<p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">c)     </span><span style="font-family: Verdana">Aprovéchate de cualquier atisbo de mala conciencia de su situación privilegiada. Es muy posible que trate de redimirse liándose con un marxista de ley.</span></font></p>
<p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">d)    </span><span style="font-family: Verdana">Como es obvio, y por los motivos ya expuestos, la vida de pareja con ella será sumamente placentera. Simplemente has de salpimentarla con algunas referencias ideológicas de vez en cuando. Y el resto, diversión. Nada de <em>nouvelle                vague</em> ni realismo social inglés. El cine italiano para ella, simplemente, no existe. Las películas kurdas, iraníes o indias son en su mente burguesa manifestaciones de un universo paralelo.</span></font></p>
<p style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">e)    </span><span style="font-family: Verdana">En cuanto al sexo, todo son ventajas. La retórica marxista de la liberación de los estigmas morales de los esquemas pequeñoburgueses es notablemente eficaz a la hora de acabar convenciéndola de hacer todo lo que a ti te apetezca (pero sin tener que ir más allá, claro). Son esperables ciertas reticencias iniciales, pero nada más grato que vencerlas al fin (marxista y conquistador, siéntase importante). Si encima es católica practicante la cosa puede llegar a ser absolutamente deliciosa porque estaremos vengando a los vencidos en la Guerra Civil o liberando a Europa del reguero de fanatismo sembrado contra la tradición racionalista que la caracteriza.<br />
</span></font></p>
<p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"> </span></font></p>
<p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">En cualquier caso todo lo referido a la selección es bastante peliagudo, pues los gustos de cada cual son siempre muy variados. Sirvan por ello estas indicaciones muy básicas. Eso sí, conviene aclarar que los vicios y perversidades de cada persona son muy respetables, así que si alguien desea emplear este curso para ligar con niñas progres nadie se lo reprochará.  Simplemente, aspiramos a dar cuenta de cuáles son los objetivos donde más fácilmente pueden ponerse en práctica con éxito los consejos que  generosamente aportamos al conocimiento colectivo y la sabiduría social. </span></font></p>
<p style="text-align: justify" class="MsoNormal"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Por otra parte, pónganse a buscar algo alejado de los patrones expuestos de la medio-burguesía habituado al capitalismo occidental y su hedonista manera de ver. Y felicidades si encuentran algo, no ya marxista, sino que se aleje verdaderamente de esos patrones. Porque a lo mejor no ligan nada, pero la emoción del descubrimiento y del incierto y soterrado pavor que provoca enfrentarse a lo desconocido, no cabe duda, compensarán sobradamente, como experiencia personal y de aventura, quedarse a dos velas.<br />
</span></font>
</p>
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		<title>LECCIÓN 4. Modos de vida e imagen externa del socialismo científico.</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Sep 2006 21:03:18 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Boix</dc:creator>
		
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		<description><![CDATA[HACER EL PAYASO UN POCO PUEDE SER DE NOTABLE UTILIDAD
La                sociedad en la que vivimos, desgraciadamente, se guía en gran medida                por la apariencia. Las [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoBodyText"><strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">HACER EL PAYASO UN POCO PUEDE SER DE NOTABLE UTILIDAD</font></strong></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La                sociedad en la que vivimos, desgraciadamente, se guía en gran medida                por la apariencia. Las cosas son lo que son en la medida en que                se muestran capaces de transmitir una imagen adecuada. Por ello casi más importante que ser marxista o poder aparentarlo dogmáticamente                es el transmitirlo a través de nuestros hábitos.</font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">No                es preciso transformar radicalmente nuestra imagen ni modos de vida,                pero sí aprovechar todos aquellos que sean susceptibles de serlo.                De manera que si, por ejemplo, no tenemos coche propio y usamos                la bicicleta como medio de transporte (o si lo hacemos por algo                tan poco digno de encomio como es el hecho de que somos más avaros                que las ratas), convertiremos este hecho en una manifestación de                preocupación por el medio ambiente. Podemos rizar el rizo y aprovechar                para despotricar contra la industria del automóvil, los intereses                creados en torno a ella, el servilismo de los gobiernos occidentales                que se pliegan con sumisión vergonzante a sus dictados, la terrible                explotación a que son sometidos los obreros en sus fábricas &#8230;</font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">En                definitiva, se trata de hacer de la necesidad virtud. Basta para                ello con estar enterado del lugar donde se fabrican los productos                que, por mucho que nos gusten, no podemos poseer y anatemizar la                conducta de sus propietarios, que están contribuyendo al éxito de                regímenes de producción neo-esclavistas. Si nos gusta el fútbol,                lo aprovecharemos defendiendo este deporte como popular y surgido                del arrabal. Si no nos gusta convertiremos el balompié en transmisor                de la ideología para-fascista más perversa como demuestra su fomento de la competitividad, de las irracionales confrontaciones entre meros &#8220;colores&#8221; y como certifica el hecho de que idiotiza a las masas.</font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">La                autocomplacencia es fácil de practicar y casi cualquier comportamiento                puede ser defendido desde esta óptica. Si logramos situarnos en                una posición de cierto poder real o al menos de cierta eminencia                intelectual ni siquiera las mayores animaladas que profiramos serán demasiado puestas en                cuestión. Es este el motivo de que un modo de vida idóneo para experimentar                este sistema de ligue haya sido tradicionalmente (y sigue siendo)                la condición de profesor de Universidad en Europa Occidental (en                Estados Unidos, en cambio, esta práctica no es muy recomendable en la gran mayoría de los Estados, pero tampoco lo es la sodomía en Texas o ser pro-palestino en todo el país, con lo que no hemos de preocuparnos demasiado por sus rarezas).</font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Lo                importante en definitiva es publicitar que nuestra imagen es marxista                más que el que en realidad responda a una pauta determinada. No                es necesario, en contra de lo que manifiestamente piensan algunos                despistados, hacer acopio de trenkas, dejarse el pelo largo y demostrar                un nulo interés en su limpieza, ni siquiera es ya obligatoria la                clásica barba. Podemos ir, sencillamente, arreglados pero informales,                y punto. No cometer excesos es la mejor garantía en este aspecto.                </font></p>
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		<title>LECCIÓN 3. Otras formas de expresión artística.</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Sep 2006 21:02:41 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Boix</dc:creator>
		
		<category>ligar</category>

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EL MARXISTA NO NACE, SE HACE
Si                pensabas que la prueba más difícil, la literaria, ya estaba superada,                te equivocas de medio a medio. Hay aspectos [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><strong><span style="font-family: Verdana"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">EL MARXISTA NO NACE, SE HACE</font></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="font-family: Verdana"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">Si                pensabas que la prueba más difícil, la literaria, ya estaba superada,                te equivocas de medio a medio. Hay aspectos mucho más onerosos en                nuestro proceso de transformación al marxismo. A fin de cuentas                la perturbación que supone aprenderse un par de referencias a los                mencionados libros no es excesiva. Con nuestra <a href="http://www.lapaginadefinitiva.com/dbcursillo/leccion2">Lección 2</a> ese                asunto queda liquidado en menos de un cuarto de hora.</font></span><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Pero lo más difícil llega ahora. Retórica y literatura                marxista son asuntos en los que presumiblemente no vamos a encontrar                réplicas reseñables en nuestro auditorio ni en las mujeres. No nos                engañemos, tanto la adquisición de cultura como el simple hecho                de leer, en esta sociedad, hace varias décadas que han dejado de ser vías de acceso <em>standard</em> al ligue. Vivimos en un mundo post-ilustrado, que ha superado la edad de culto a la razón, y hemos vuelto a formas ritualizadas de violencia y de exhibiciones de machismo y fortaleza. Es por ello que casi todo el mundo con éxito ligando emplea pautas para-zoológicas de abordamiento y ataque. Sí, esas que a nosotros se nos dan tan mal. Pero como consecuencia de eso la lectura y la cultura, excepto en sus versiones de consumo para cierto públicos (convenientemente rebajadas, en ocasiones diluidísimas, para evitar intoxicaciones por una exposición repentiba y excesiva a agentes que la evolución y el desarrollo han prácticamente eiminado del entorno de los seres humanos de nuestros días, con lo que las defensas de la especie están cada vez más bajas, con la excepción de algunos contados especímenes), están cada día más alejadas de la rutina del personal. Han perdido gran parte de la utilidad que algún día pudieron tener. Nos aprovechamos, precisamente, de esta situación para generar un aura de especificidad en torno a nuestra identidad y, en feliz retruécano, anotar un punto importante en la competición por la selección natural establecidad a partir de pautas biológicas y violentas: podremos ser diferentes, especiales y potencialmente peligrosos por muy poquito que hayamos hecho al respecto, o que aparentemos                haber hecho, ya qye sólo con eso nos vamos a salir de la media establecida en horas de lectura y en conocimientos teóricos. </span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Sin embargo,                desgraciadamente, el encanto de la <em>inteligentsia marxista</em>                atrae a este panal a más moscas de las deseables. Estos elementos                suelen ser unos ignorantes cuya holgazanería viene además extraordinariamente                bien protegida por insondables simas de sentido del ridículo y de capacidad crítica. De manera que                se convierten en una especie muy común hoy en día: el alternativo                de izquierdas. Se trata de un rival enojoso y muy abundante en sus diferentes variedades regionales: <em>borroka</em>, conocedor de los circuitos más <em>in</em> de Malasaña, cooperante internacional en Centroamérica&#8230; No porque suponga un                serio peligro, sino porque nos obliga a perder miserablemente el                tiempo y a hacer estupideces. Normalmente basta con crear en el público y en las chicas la imagen de que se trata de alguien &#8220;del montón&#8221;, uno más de los que siguen la moda de turno, pero sin más fondo ni calado ideológico, sin una verdadera preocupación social y, por supuesto, carente de cualquier tipo de solidez ideológica. Lo cual no es complicado, dado que la realidad respalda la construcción de esta imagen, pero sí una pesadez. </span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Pongamos un ejemplo representativo: el marginadillo de instituto con ínfulas lectoras. Como es en realidad un analfabeto funcional no ha leído                nada de verdadera enjundia, algo que por otro lado no podemos reprocharle en puridad en los tiempos que corren pero de lo que sí hemos de aprovecharnos. Sus referencias son ya más audiovisuales y derivadas del consumo del producto cultural destinado a solitarios que no ligan que otra cosa. Ello lo suple con constantes referencias a la poesía de                Mario Benedetti y a la filosofía de Nietzsche. Si rascamos un poco veremos que no sabe nada de nada ni de lo uno ni de lo otro. Con ese                esfuerzo “intelectual” se siente ya satisfecho nuestro alternativo                y dedica todos sus esfuerzos “progre-guays” a cosas más a su alcance.                Como no sabe leer va mucho al cine, como no sabe escribir monta                obras de teatro, como no liga nunca en noches de juerga normal se                va a antros absurdos a drogarse (recuerden que para él todo lo prohibido                es cojonudo por el mero hecho de estarlo, así que podremos aprovechar hechos como que en España el consumo de drogas no esté prohibido y su tráfico a cierta escala más que tolerado, como por otra parte en casi toda Europa para desarbolar un poco su discurso pretendidamente transgresor y antisistema; adicionalmente podemos indicar el juego capitalista, consumista, poco respetuosos con el comercio justo, en el que entran los consumidores de drogas, legales o ilegales, dada la estructura de estos mercados). Este sujeto patético sería objeto de nuestra                piedad si no fuera porque, con su actitud, ha acabado generando                ciertos clichés sobre cómo debe ser un izquierdista que, dentro                de lo que cabe, nos veremos obligados a seguir. E, insistimos, como ahora                se trata de juerguecitas, cine y cosas de esas que no suponen excesivo                esfuerzo, mucha gente las hará, con lo que nosotros estaremos obligados                no sólo a tener ciertas nociones básicas sobre el particular sino,                además (lo que es una tragedia) a practicar con el ejemplo.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><strong>LISTADO BÁSICO DE FORMAS DE EXPRESIÓN ARTÍSTICA:</strong></span></font><strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><strong>Pintura</strong>: Riesgos mínimos. Pintar requiere un                mínimo de formación que provoca que casi todos los impresentables                que pretenden aparentar ser “artistas” opten por otras vías. Además                ir a un museo es muy coñazo para los alternativos (relativo silencio,                estar de pie, ver cuadros &#8230;), con lo que por esta vía no te darán                muchos quebraderos de cabeza. Recuerda, sin embargo, que te deben gustar las                vanguardias. Si aprendes el nombre de un par de pintores quedarás                fenomenal. Elige uno para decir que te gusta y otro para ponerlo                a parir como ejemplo de “engañabobos” con lo que aparentas saber                valorar ese misterioso asunto que hace que ciertos cuadros sean                arte y otros no. Ejemplo: Mondrian es un genio y cualquiera que                se meta con él un ignorante vendido a la moral pequeño burguesa                mientras que Jackson Pollock es un estafador (el hecho de que el                primero sea europeo y el segundo americano hará que ningún progre español al uso                se sienta legitimado para replicar).</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><strong>Música</strong>: Peligro. Si el analfabetismo suele                ahuyentar a la gente de la pintura la música tiene un no sé qué                que la hace atraer a todos. Cualquier ignorante se                 cree fácilmente un entendido en música y, lo que es peor,                puede incluso montar un “grupo”. Todo lo que desees saber para dártelas                de entendido en Música está en otra sección de esta <a href="http://www.lapaginadefinitiva.com/musica.htm">página</a>. Lo que interesa                ahora es qué actitud adoptar respecto a la música desde una óptica                marxista. Un sistema sencillo es guiarse por países (por ejemplo,                Francia, en principio, bien). Alaba a ciertos valores conocidos                (tipo cantautores, Llach, Serrat o toda la caterva de franceses,                Brel, Brassens, Moustaki &#8230;). De todas formas lo mejor en estos                casos es optar por un perfil bajo y, ante cualquier agresión por                parte de algún impresentable que no sabemos de qué pie cojea, descalificarlo,                acudiendo a la manida crítica de que es una música que idiotiza                y se convierte en un “nuevo opio del pueblo”. El hecho de que todas las Administraciones públicas, de izquierdas o de derechas, más atentas a los gustos de los jóvenes o menos, autonómicas o locales, se dediquen a financiar la música, los conciertos, el desbarre&#8230; por eso de tener contentos a los ciudadanos, que es lo que demandan consumir, y por esa vía conseguir votos, facilita la labor. No hay nada más dentro del sistema, nada más pensado como mecanismo de diversión en todos sus sentidos, que la música en todas sus modalidades. La pagamos todos con nuestros impuestos, desde la ópera hasta los conciertos de rock duro, pues mayoritariamente vive financiada por las Administraciones, que la emplean para lo que la emplean. Como aparentar ser                marxista no debe estar reñido con la inteligencia, descalificaremos                siempre a grupos pretendidamente de izquierdas pero instalados en esta rueda. O sea, que podemos permitirnos el lujo de ser críticos, en realidad, con todos ellos o con cualquiera que nos caiga especialmente mal. Por ejemplo, y para no dar imagen de amargados anti-todo, mejor reservas las puyas más ácidas para aquellas banda cuyo mensaje                es en realidad profundamente reaccionario (un caso español conocido, por poner un ejemplo, podría ser el conjunto SKA-P y su mensaje individualista, hedonista e insolidario).</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><strong>Teatro</strong>. Prepárate para tener que ir a obrillas                de teatro subvencionadas de grupos alternativos que logran atraer                a sus amigos, algún familiar despistado y pobres desgraciados como                tú. Es un peaje que hemos de pagar. No hay más remedio. Se consideraría                muy sospechoso que alguien de izquierdas no valorase estos esfuerzos                de promoción cultural o que no disfrutase de estas manifestaciones                de libertad escénica. Lo más importante es que no se note lo mucho                que te aburres y que después de la obra comentes con entusiasmo                algún aspecto banal al que le das una  explicación compleja de cariz ideológico. Afortunadamente, cada vez más la cosa deriva hacia espectáculos de café-teatro, monólogos, teatrillo improvisado y cuentacuentos. Es de prever, además, que cada  vez se acreciente más esta  tendencia. Con lo cual uno puede respirar, ya que estas cosas suelen ser, al menos, cortitas; se hacen en bares y uno puede picar algo mientras tanto; y sobretodo requieren de una nula preparación, más allá de ponerse a pontificar, para ser comentadas.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><strong>Cine</strong>: Esta es la sección más importante, porque                como sabrás ir al cine es fácil y económico (para los alternativos                el no tener que complicarse la vida ni gastarse pasta es básico,                con lo que lo frecuentan mucho). De manera que hay miles de tíos                por ahí que van de cinéfilos y que no paran de                dar la tabarra con Eliseo Subiela, Emir Kosturica, David Lynch,                Atom Egoyan o Zang Zhimou. Todas estas películas son un rollo, pero                no hay más remedio que lograr un mínimo de solvencia en la materia,                pues de otro modo no podrás dar nunca el pego. Truquitos básicos:</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-                        <span style="font-family: Verdana">Nunca                es bueno ser excesivamente complaciente, de manera que no siempre                hemos de poner por las nubes todas las películas alternativas. Un                indicador bastante fiel es el propio aburrimiento experimentado                o el número de bostezos que escuches durante la proyección. A más                aburrimiento y/o bostezos mejor es la película (por ejemplo La Delgada                Línea Roja, de acuerdo con este criterio, es una “obra maestra”).                 Si te has divertido en algún momento la señal es nefasta,                descalifica seguidamente el film, y especialmente los momentos que                te han agradado, como “concesiones comerciales inaceptables”.</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-                        <span style="font-family: Verdana">Las                películas en V.O., por supuesto. Está (no se sabe muy bien por qué pero así es) considerado                de buen gusto “no leer los cartelitos” (¿para qué coño los ponen, entonces?),                así que has de esforzarte en leerlos muy rápido y poder asimilar                las bromas antes de que se digan                 para así reírte en el momento justo. También puedes aprovechar                un momento escogido al azar para comentar: “el traductor no da pie                con bola”. Estas técnicas pueden emplearse en películas francesas,                alemanas, inglesas, portuguesas, italianas o rusas (un marxista puede saber ruso e incluso tener que ir a visionar, así de desgraciada es la competencia a que nos referimos, películas de todas las nacionalidades mencionadas e incluso, así de dura es la vida, españolas).                Quedarás en cambio en evidencia si las aplicas en las chinas, tunecinas,                iraníes y similares.</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-                        <span style="font-family: Verdana">Sea                cual sea la temática de la película, hemos de inventar un análisis                en clave marxista. Si no se te ocurre nada (o si la película es                una memez sin sentido, lo que es altamente probable) recurre al                comodín que tan eficeces resultados proporcionaba a nuestros mayores en los clásicos cine-forums                de Passolini: Tal escena &#8220;trata de poner de manifiesto las contradicciones                de la sociedad capitalista”. Suele ser muy eficaz.</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 36pt; text-align: justify; text-indent: -18pt"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif">-                        <span style="font-family: Verdana">Conocerse                historietas, vida y milagros de directores malditos queda muy bien                pero es un trabajo excesivo. Cuando te pillen en fuera de juego                dí que tú no haces concesiones a historias de famoseo propias del                papel <em>couché</em>.</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Recuerda, en cualquier caso, que los tiempos han cambiado                y que hasta las películas alternativas más estrafalarias son en                la actualidad productos comerciales, si bien dirigidos a un público                muy concreto. La generación anterior a la nuestra, en sus famosos                cine-fórums lo tuvo mucho peor que tú y que yo. Eso sí era droga dura de verdad. Con todo, no lo confesaremos nunca, e incluso tendremos en casa la filmografía completa de Bergman en V.O.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><strong>SALIDA DE EMERGENCIA PARA CASOS EXTREMOS:</strong></span></font><strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></strong><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">En una situación crítica se puede recurrir siempre                a descalificar una manifestación artística actual, acusándola de                estar arruinada por la lógica del mercado, de ser un burdo producto                comercial que ofende la inteligencia y asegurando como inevitable colofón que lo que hay que hacer                (y lo que debiera hacer el autor) es leer más. Como por supuesto                nadie está dispuesto a leer una mísera línea pero tampoco a reconocer                esta actitud es previsible que, aunque no nos den la razón, nos dejen                en paz. Este es un recurso de emergencia, que no se puede emplear                siempre pues nos  catalogarían                de ignorante. Se trata sólo de algo que aplicaremos cuando no nos quede otra salida. Tiene la                ventaja, por otra parte, de que en el 90% de las ocasiones estaremos                (aunque sea por una vez) diciendo estrictamente la verdad.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><span /></span></font>
</p>
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		<title>LECCIÓN 2. Lecturas marxistas.</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Sep 2006 21:01:44 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Boix</dc:creator>
		
		<category>ligar</category>

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		<description><![CDATA[OBRAS FUNDAMENTALES PARA LA FORMACIÓN DEL ESPÍRITU DE LA IZQUIERDA HEGELIANA
La primera parte de este cursillo para                ligar, compuesta por la Lección 1 y esta                [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p><strong><span style="font-family: Verdana"><font size="2">OBRAS FUNDAMENTALES PARA LA FORMACIÓN DEL ESPÍRITU DE LA IZQUIERDA HEGELIANA</font></span></strong></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><span style="font-family: Verdana"><font size="2">La primera parte de este cursillo para                ligar, compuesta por la <a href="http://www.lapaginadefinitiva.com/dbcursillo/leccion1">Lección 1</a><a href="http://www.lapaginadefinitiva.com/dbcursillo/leccion1"> </a>y esta                segunda entrega están dedicadas, como puede comprobarse, a permitir la adquisición, si no                de una cierta culturilla marxista, sí al menos de unos rudimentos expositivos, de una especie de sucedáneo cultural que por mucho que sea de manifiesta inconsistencia sí permita, al menos, dar el pego. Lamentablemente, el reto no es mucho mayor y, en esencia,                de esto es de lo que se trata. No obstante, el compromiso de <em>La Página Definitiva</em> con el rigor nos obliga a ir más allá. Lo cual no significa que pretendamos profundizar en el marxismo demasiado, sino en qué significa serlo a la hora de ligar en una sociedad como la actual. Por lo que en las siguientes lecciones                veremos también que el marxismo puede y ha de ser una forma de vida, que un marxista no ha de ser escuchado y tenido como tal sino, esencialmente, ser visto y percibido así. En las sociedades actuales la consecución de tal objetivo pasa por la forma y no por el fondo y conviene aprovecharse de ello, pues así lograremos nuestro objetivo                utilizando de manera prioritaria otras vías más satisfactorias que el cultivo del                intelecto. Y menos esforzadas.</font></span></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">No obstante lo cual, Usted lo sabe y se asusta legítimamente por ello, una de las claves de la irresistible atracción que un buen marxista ejerce está anclada en la consideración de su inteligencia y cultura, del cuidado con que ha preparado su mente. Con lo cual, lamentablemente, no podemos obviar del todo la parte no festiva del asunto. Las claves de la <a href="http://www.lapaginadefinitiva.com/dbcursillo/leccion1">primera lección</a> permiten construir la estructura basal de nuestras personalidad. Pero una vez adquiridas estas nociones básicas conviene ser                capaces de apoyar nuestras argumentaciones dogmáticamente o, al                menos, poder identificar de qué se está hablando si alguien hace                referencia a ciertos libros básicos. Del resto de la producción exquisitamente marxista en otros ámbitos culturales                (pintura, música, escultura &#8230;) no es preciso preocuparse dado que es bastante complicado a estas alturas que nos topemos con gente que conozca siquiera la existura de los comprometidos movimientos artísticos y su significado ideológico en profundidad. A nosotros nos bastará                con que apliquemos la óptica marxista ya expuesta a cualquier asunto,                mezclándolo con los conocimientos generales que tengamos del tema. En cualquier                caso, ha de ser recordado que ante esas manifestaciones artísticas, caso de que no sean de nuestro agrado                (o si sencillamente no sabemos de qué nos hablan ni conocemos al artista en cuestión, porque lo que no conviene en ningún caso es quedar como un inculto),                no son sino “productos de la moral conservadora y burguesa”, manifestaciones                de la degradación de la sociedad capitalista occidental y “nuevas                formas de alineación, nuevos opios del pueblo”.</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">Pero de lo que no es posible escapar es del conocimiento, siquiera                sea somero (aunque siempre debe parecer lo contrario) de una bibliografía                básica. De otro modo no es posible aparentar ser un marxista de                verdad. Conviene tener presente que este método para ligar ha sido                perfeccionado durante muchos años por profesores de Universidad                con ganas de acostarse con sus alumnas, con lo que, aunque sólo                sea por respeto a las tradiciones, conviene detenerse aquí y no                pasar directamente al “estilo de vida marxista”. Hemos de tener presente que un                marxista es alguien que, al menos tendencialmente, encarna el concepto de rata de biblioteca.                No pretendemos que nadie haya de renunciar a su cubata para sustituirlo por las obras completas de Feuerbach en alemán, pero sí que es imortante que los demás se construyan una image mental nuestra donde éstas ocupan un lugar central en nuestra vida.  Para que así sea hay que habituarse a estrategias que psicológicamente hacen mella en la gente que nos rodea. Si vas de vacaciones a cualquier parte no olvides comprar algún                librillo de bolsillo (no quieres enriquecer a las multinacionales de la edición y lo importante es el contenido, no la lujosa presentación)                en el idioma del país sobre algún asunto sociológico o de ciencia                política muy poco corriente. Viste mucho más todavía si logras detectar una editorial libertaria (o poco conocida, dado que si es extranjera y el libro no está traducido podremos vender con facilidad que, de hecho, es una pequeña casa de edición dirigida por un trotskysta al que conocimos en un coloquio). Deja claro que no te                vas a París a EuroDisney sino que lo haces para visitar “un par                de librerías que conozco” y rebuscar en los libreros de viejo (en                París dí <em>bouquinistes</em> y quedarás como un <em>connaisseur</em>).                Por otro lado cuando estés tratando de ligar no está de más que                te pases por una librería con la chica en cuestión, aduciendo que necesitas un libro                y aprovecha ese momento para que ella quede impresionada al ver                al familiaridad con la que tratas al librero (por supuesto nunca                se comprará el libro en una gran librería o superficie).</span></font><font size="2"><span style="font-family: Verdana"><br />
</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt">
<font size="2"><span style="font-family: Verdana">A continuación, y tras estas notas básicas, pasamos                a analizar algunas de las obras cumbres del marxismo, de manera que memorizando las ideas claves que pasamos a exponer, y combinándolo con las técnicas arriba descritas y cualquier otra semejante que pueda ser ideada, sea posible evitar su lectura:</span></font><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana"><br />
</span></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify">
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana"><br />
Título:  </span></strong><span style="font-family: Verdana">El Capital</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Autor: </span></strong><span style="font-family: Verdana">Karl                Marx</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Categoría: </span></strong><span style="font-family: Verdana">Biblia                del Comunismo</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Siglo: </span></strong><span style="font-family: Verdana">XIX</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Comentario:</span></strong><span style="font-family: Verdana"> Se trata de la obra que más daño puede hacernos y a partir de la cual es más sencillo que quede al descubierto nuestro juego. Libro, en consecuencia, muy peligroso, ya que                es ampliamente conocido. La ignorancia sobre su existencia sería, en consecuencia,                letal para nuestros intereses. Sin embargo, y en compensación, no                es preciso siquiera echarle un vistazo, pues su tamaño (“El Capital”                es el equivalente progre a “La Sociedad Abierta y sus Enemigos”)                y la alemanidad de su prosa cumplen con la benéfica función de ahuyentar                a todo lector. Digamos que en este libro se contiene todo el análisis                teórico que conduce a la construcción de nuestra ideología desde una                perspectiva económica. Con  lo                que, a efectos prácticos, cualquier comentario de índole económica                de tertulia de amiguetes que hagamos (ya sabeís, plusvalías, fuerzas de producción, acaparamiento de                capital, desigualdades, reparto&#8230;.) puede apoyarse en “El Capital”                con toda la tranquilidad del mundo y uno queda como un erudito. Los riesgos son mínimos, pues en primer                lugar muy pocos se habrán leído la obra y, en segundo término, si                alguien lo ha hecho, dado lo gigantesco de la misma, nunca podrá                recordar con seguridad si lo que hemos dicho está contenido en ella                o no. A pesar de que no tengamos ninguna intención de leerlo, es                preciso comprar el libro y tenerlo a la vista en casa (recuerda                que, en última instancia, si todo va bien, nuestra casa acabará siendo visitada y conviene que la imagen que transmita, al menos en un primer momento, sea acorde a lo que hemos publicitado de nosotros mismos). Precisamente por su                única utilidad decorativa es preferible hacerse con una edición                alemana (<em>Das Kapital</em>), pues nuestra imagen quedará todavía                mucho más realzada. Por no hablar de lo intimidador que es referirse siempre a la obra por su título original y dejar claro que cualquier traducción es una alteración del contenido esencial de la obra, lo que nos permite ahuyentar a cualquier posible competidor que aspire a discutirnos nuestro profundo conocimiento de la teoría económica del marxismo.</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"></p>
<p><strong><span style="font-family: Verdana">Títulos:      </span></strong><span style="font-family: Verdana">  Trabajo asalariado y capital</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">    Salario, precio y ganancia</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">    Las luchas de clase en Francia de 1848 a 1850</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">    El dieciocho de brumario de Luis Bonaparte</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">    Crítica del programa de Gotha</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Autor: </span></strong><span style="font-family: Verdana">Karl                Marx</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Categoría: </span></strong><span style="font-family: Verdana">Libros                “que hay que leer”</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Siglo: </span></strong><span style="font-family: Verdana">XIX</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Comentario:</span></strong><span style="font-family: Verdana"> “El Capital” es muy importante                pero ha sido tan empleado para ligar que casi no significa nada que nosostros lo hayamos leído y conozcamos de pe a pa. Un verdadero marxista, si quiere tener éxito,                no puede conformarse con conocer únicamente, por mucho que sea de                forma minuciosa,  esta obra. Es preciso pontificar y afirmar                de modo categórico que “la esencia del pensamiento de Marx” no se                encuentra en su gran y más popular creación, sino en otros textos cuya mera cita, </span></font><font size="2"><span style="font-family: Verdana">por tener mucha                menos fama,</span></font><font size="2"><span style="font-family: Verdana"> nos proporcionará importantes réditos. Debido                a que a estas alturas nuestro interlocutor y rival                 estará ya cansado y harto de una discusión teórica que, para mayor sufrimiento,                versa sobre libros que nunca ha leído (si la cosa es apabullar a la chica tampoco es cuestión de atosigarla con obras un poco                pesadas) no es nunca preciso ir mucho más allá ni explicar de qué tratan. Con mencionarlas y calificarlas de claves, como se ha dicho, ya está todo hecho. Esta política suma otra                enorme ventaja, y es que evita tener que leer las mencionadas obras.                Si se quiere remachar algo más el clavo, sin embargo, siempre se                puede decir que los dos primeros títulos mencionados “compendian                todo el saber económico de una época y son la más lúcida denuncia                de un modo de apropiación vil”, mientras que los dos siguientes                aparecen como “la primera manifestación de una nueva y revolucionaria                forma de enfocar el estudio de la historia, que permite comprender                de verdad los orígenes de los acontecimientos”. Con el programa                de Gotha es mejor ser cabalístico y limitarse a señalar que “es                lo mejor de Marx”.</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt">
<font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">Títulos:  </span></strong><span style="font-family: Verdana">El origen de la familia, la propiedad privada y el                estado             </span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="margin-left: 70.8pt; text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">   Contribución                al problema de la vivienda</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">                      El papel del trabajo en la transformación del mono en                hombre</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">                      El problema campesino en Francia y Alemania</span></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify; text-indent: 35.4pt"><font size="2"><span style="font-family: Verdana">                      Del socialismo utópico al socialismo científico</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">                            Autor: </span></strong><span style="font-family: Verdana">Friedrich                Engels</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">                            Categoría: </span></strong><span style="font-family: Verdana">Libros                “que hay que leer”</span><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">                            Siglo: </span></strong><span style="font-family: Verdana">XIX</span></font><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2"><strong><span style="font-family: Verdana">                     Comentario:</span></strong><span style="font-family: Verdana"> En cualquier caso, y como                todo buen marxista debe aparentar saber, “el que de verdad sabía                era Engels y no Marx”. Este es ya un golpe definitivo, que nos encumbrará                a los altares ante nuestro público si su paso por el sistema de                enseñanza occidental ha rendido sus frutos y la ignorancia en cualquier cuestión que conlleva letra impresa campa alegremente                por su existencia. Por supuesto no es preciso ir más allá ni profundizar                mucho en este tema. Simplemente “El origen de la familia, la propiedad                privada y el estado” es la obra cumbre del ensayo universal. Si                además nos aprendemos alguno de los títulos restantes (no hay que                ser un lince para intuir de qué va cada cosa), habremos entrado                por derecho propio en la categoría de verdaderos intelectuales.</span></font></p>
<p><font size="2"><span style="font-family: Verdana" /></font><font size="2"><span style="font-family: Verdana"><span /></span></font>
</p>
]]></content:encoded>
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		</item>
		<item>
		<title>LECCIÓN 1. Los fundamentos ideológicos.</title>
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		<pubDate>Wed, 06 Sep 2006 21:01:29 +0000</pubDate>
		<dc:creator>Andrés Boix</dc:creator>
		
		<category>ligar</category>

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		<description><![CDATA[ 
 TODO LO QUE SIEMPRE QUISO APARENTAR PODER SABER SOBRE EL MARXISMO Y NUNCA SE ATREVIÓ A PREGUNTAR
A estas alturas debe ser                Usted consciente ya de que este curso va a cambiar su vida pero     [...]]]></description>
			<content:encoded><![CDATA[<p align="center"><font color="#990099"> </font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana"> </span><span style="font-family: Verdana">TODO LO QUE SIEMPRE QUISO APARENTAR PODER SABER SOBRE EL MARXISMO Y NUNCA SE ATREVIÓ A PREGUNTAR</span></strong></font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">A estas alturas debe ser                Usted consciente ya de que este curso va a cambiar su vida pero                no necesariamente va a suponer un aumento de sus conocimientos sobre                el materialismo dialéctico o la plusvalía. Desengáñese en caso contrario.                Ligar no tiene nada que ver (o, si nos ponemos generosos con generaiones y generaciones de intelectuales que han dedicado su vida a lo que la han dedicado porque creían a pies juntillas lo contrario, tiene muy poco que ver) con los conocimientos que                uno tenga. La clave es más bien la apariencia de tenerlos, el donaire con el                que se expresan ciertas ideas, la seguridad en uno mismo y sí, lo lamentamos profundamente, aquello qur todos en el fondo sabemos: la falta más                absoluta de escrúpulos. Como en <em>La Página Definitiva</em> no podemos                hacer milagros, del donaire, la gracia, la seguridad y la sinvergonzonería                deberán ocuparse solos, nosotros nos limitaremos a explicar cómo                poder alimentar falsas expectativas sobre nuestra pasión transformadora                de la sociedad en aquella chica que, sencillamente, nos ignora de la forma más absoluta cuando transitamos por el mundo de paisano y que parece más conmovida por las demostraciones de seducción al uso que siempre se nos han dado tan mal. El socialismo científico, en tales situaciones, es nuestra única solución, como lo ha venido siempre desde hace décadas para tantos y tantos otros como nosotros.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoBodyText"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">En primer lugar, parece que resulta obligado explicar qué tiene que                ver el marxismo con ligar. No es preciso poseer un bagaje cultural                excesivo para saber que por marxismo se conoce a la doctrina política                que debe su nombre al alemán Karl Marx y que pretende la superación                de formas políticas  burguesas                que ahondan y perpetúan las diferencias de clases como por ejemplo                la democracia (notable y más extendida caracterización de  la falacia burguesa que pretende hacer creer                al pueblo que existe libertad y una verdadera igualdad de oportunidades pero                que sólo alimenta y acentúa las diferencias de clase), que serán                sustituidas por la dictadura del proletariado, donde todos seremos                iguales y felices. Cualquier persona con sentido común y una mínima                percepción de la esencia de la condición humana se percata inmediatamente                de numerosos problemillas que pueden surgir si aplicamos este modelo.                Pero entonces aparecerán intelectuales y más intelectuales que, de tanto emplear el hábito para ligar, han acabado por defender la orden monástica desde las más férrea ortodoxia. Y puede que tuviéramos que enfangarnos en una penosa discusión sobre las bondades y fallas del modelo que sería, como mínimo, molesta y trabajosa. Pero no se preocupe, no es preciso tanto. La experiencia histórica                se ha encargado de poner las cosas en su sitio. En estos momentos, desde la legendaria temeridad que a la hora de emitir juicios sociales y políticos caracteriza a <em>La Página Definitiva</em>,                nos atrevemos a afirmar, porque nosotros lo valemos, que los distintos intentos de aplicar las doctrinas                más revolucionarias del marxismo y aledaños han fracasado estrepitosamente.                Sin embargo, y por motivos desconocidos para los estudiosos, la                retórica del socialismo real sigue conservando un atractivo entre                ciertas personas que la hace idónea como instrumento para ligar                si se carece de los que siempre han sido más habituales y eficaces, de esa constelación de atributos, sofisticados y reveladores de las características y méritos personales que entre las personas adultas, cultas y civilizadas garantizan el éxito sexual:                estar como un tren.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">ENTREMOS EN MATERIA.</span></strong></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana" /></strong></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Como ya se ha dicho no es preciso para usar el marxismo                como instrumento de ligue el profesar de verdad esa fe. De hecho                ni siquiera es necesario saber muy bien en qué consiste. El socialismo                científico, como todas las grandes religiones del mundo, basa                gran parte de su éxito en lo incomprensible de alguno de sus fundamentos                y en lo inextricable de las explicaciones sobre los mismos (y el                marxismo más, pues recordemos que es una religión que aparece como                un endemismo en las Universidades europeas). De manera que para poder hacer exhibición de nuestro compromiso con la revolución socialista, cómodamente instalados en la terraza de un bar, basta con que sigamos una serie de indicaciones, de claves que generosamente les ofrecemos, para emplear como mantras para relacionarnos en materia de liga. Allá van, empezando por la más importante: nunca                olvide la</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 1</span></strong><span style="font-family: Verdana">. Da igual que no se entienda nada de lo que dices,                no importa que ni siquiera tú mismo sepas muy bien si existe alguna                lógica que hilvane tu discurso. Cualquier crítica, mofa, burla o                simple observación de que lo que dices no son más que tonterías                debe ser respondida indicando a nuestro interlocutor que su falta                de amplitud de miras proviene, sin duda, del entorno pequeñoburgués                en el que evidentemente ha vivido siempre, de las deficiencias de                una educación alienadora y de los clásicos prejuicios clasistas.                Sin duda, nuestro interlocutor es alguien a quien la vida le ha dado todo y a quien las cosas importantes le han venido de cara, por lo que, ¿cómo no va a defender el sistema y sus bondades? Con esta salida-comodín, problema resuelto si alguien pretende chistarnos. En cualquier caso, y siguiendo las siguientes normas a rajatabla,                no será fácil que se presente esta eventualidad.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 2. </span></strong><span style="font-family: Verdana">En cualquier situación el débil, el pobre,                el ladrón, el harapiento, el drogadicto, el desarrapado &#8230;. SIEMPRE                tiene razón EN TODO. Este argumento es definitivo, pues nadie suele                ser capaz de hacer gala de tan frío corazón como para criticar a                alguien en esa situación so pena de quedar estigmatizado como un                cabrón (y recuerda que estamos intentando ligar). La sociedad tiene                SIEMPRE la culpa, pues no le ha dado las suficientes oportunidades,                le ha dejado al margen de todo, no le ha permitido acceder a la                cultura, sólo reservada a quienes nacen teniéndolo todo &#8230;</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 3</span></strong><span style="font-family: Verdana">. Como indicábamos arriba, y aunque parezca lo contrario,                la democracia sólo tiene de poder del pueblo el nombre. En realidad                es un instrumento de dominación burguesa que, bajo la ficción de                la soberanía popular, entrega el poder a las oligarquías de siempre                (esperamos que a estas alturas hayas detectado ya que el vocabulario                a emplear es esencial). Cualquier persona que discuta esta realidad                evidente, como es lógico, es porque pertenece a una de esas oligarquías                en cuestión.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 4. </span></strong><span style="font-family: Verdana">“Todo para el trabajador pero sin el trabajador”.                Aunque probablemente no sepas cómo son ni hayas visto nunca a uno                de ellos, ciertos seres humanos se encargan de que las cosas funcionen                trabajando en fábricas y cosas así. Aquí podemos incluir en el concepto a los proletarios de la tierra, que son los que se encargan de que aparezca la comida con sus labores agrícolas y ganaderas, si te las quieres dar de pro-ruso (la Duquesa de Alba siempre está a mano para ejemplificar la proletariarización de los agricultures y jorrnaleros). Pues bien, que no se note tu                ignorancia. Defiéndelos hasta puntos a los que ellos (que por supuesto                votan mayoritariamente a la derecha democrática de toda la vida de Dios tanto en este país como en todos los de nuestro entorno) nunca llegarían.                La clave de la organización capitalista se basa en la explotación                de los trabajadores. Esta parte suena algo rancia, pero sigue siendo                eficaz: “El sistema funciona expoliando el esfuerzo de los trabajadores,                que no son remunerados con justicia, existiendo siempre una plusvalía                que se apropia el detentador del capital sin que concurra esfuerzo                alguno por su parte a la creación de riqueza”. En cualquier caso,                lo que piense el trabajador es poco importante, pues</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 5. </span></strong><span style="font-family: Verdana">La gente no sabe lo que quiere. Argumento                conflictivo, porque parece contradictorio con todo nuestro amor                profesado al populacho, pero al que sin embargo hay que recurrir                si se nos plantea la cruda realidad de que precisamente los únicos marxistas del mundo suelen ser</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"> burgueses                acomodados</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">. La cosa se pone especialmente mal dado que de ahí a ejemplificar la perversión con nosotros hay un paso. De forma que bien está incurrir en esta pequeña e inofensiva contradicción para desviar la atención. La gente, pues, no sabe                lo que quiere debido a los sistemas de alineación (desviar aquí                la atención con el fútbol,                Gran                Hermano, los toros y el tópico <em>panem et circenses</em>), aunque                en el fondo, si pudiera, optaría por lo que nosotros explicamos,                claro. Lo que ocurre nos es que sean tontos, sino que están pérfidamente engañados y los que sabemos la verdad hemos de esforzarnos en sacarles del error. Esto tiene la gran ventaja de que la chica a la que intentamos ligarnos se verá inevitablemente presionada psicológicamente para darnos la razón, al final. Cualquier otra cosa permite que quede en el aire la sospecha de que su problema es que está, efectivamente, alienadísima, la pobrecita. Y a nadie le hace gracia pensar eso de sí mismo o, pero todavía, que lo piensen los demás.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 6. </span></strong><span style="font-family: Verdana">Estamos en contra del eurocentrismo. Todas                las culturas son buenas, cuanto más aparentemente subdesarrolladas                y poco respetuosas con los derechos humanos mejor. Desgraciadamente                el marxismo se ha confundido con el progresismo de opereta más chabacano,                como el representado por quienes sostienen estas cosas, pero hemos                de repetirlas porque, si no lo hacemos, corremos el riesgo de quedar descolocados                y, además, queda bien y exótico defender al 3er Mundo, culturalmente                amenazado por Occidente, verdadero agitador del Conflicto de Civilizaciones.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 7.</span></strong><span style="font-family: Verdana"> Por supuesto, EE. UU. es el Diablo y las                relaciones internacionales relaciones de explotación colonial. Si                se puede (porque estamos ante un público sorprendentemente letrado), es el momento de sacar a colación el panfleto de Lenin sobre el imperialismo como último                estadio del capitalismo. Aunque no se sepa lo que son o como funcionan, siempre es                muy aconsejable criticar duramente al GATT, al FMI y a la Organización Mundial                de Comercio, “que pretenden condenar a la pobreza eterna a todo                el Tercer Mundo”. Como tu interlocutor tampoco sabrá de qué va la                misa, impactará mucho el comentario. Si puedes mete también en el                saco al Banco Mundial.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 8. </span></strong><span style="font-family: Verdana">Cuba tiene el mejor sistema sanitario y de                educación, públicos, por supuesto, de todo el continente americano.                Tras esta afirmación demuestra que, aunque marxista, eres una persona                con sentido común, y critica el modelo castrista citando al propio                Fidel: “Es tiempo de que callen los cañones” dijo al entrar en La                Habana. Lástima que no lo cumpliera, añade. Aquí entra en juego un factor importante, y es que incluso en el nicho de mercado de los ligones anticapitalistas uno puede encontrar competencia, por lo que no está de más ganar la partida demostrando cierta originalidad y, de paso, evitarse algunas miserias: hacerse                el marxista no tiene porqué significar ser un pazguato. En consecuencia                evita toda la iconografía referida al Ché Guevara (gorritos y esas                cosas). Señala al “camarada Ernesto” como un advenedizo y un aventurero                que no tenía un verdadero bagaje ideológico y cumplirás tres objetivos:                decir la verdad, quedar como un purista y, sobre todo, evitar hacer                el ridículo más espantoso.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 9. </span></strong><span style="font-family: Verdana">El modelo de socialismo que queremos es el                de los países nórdicos. Que todo parecido de la realidad escandinava con el socialismo real sea pura coincidencia no es algo que haya de arredrarnos. A fin de cuentas, estamos hablando por hablar. Invéntate estadísticas y sostén que son                los mejores en todo (régimen                fiscal, Seguridad Social, tasa de desempleo etc&#8230;) Los cambios                en el modelo sueco, por ejemplo, siempre serán una ficción alentada por la mediocracia y los intereses del capitalismo occidental: en realidad no se han producido y todo                es una maniobra de los malvados medios de comunicación vendidos                al capital.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><strong><span style="font-family: Verdana">Regla nº 10. </span></strong><span style="font-family: Verdana">Ser marxista no está reñido con ser viril.                Siempre que puedas alaba el recurso a la violencia, “legítimo cuando                se trata de derrocar a una tiranía”. Los derechos humanos son otro                invento burgués, pues no puede hablarse de libertad de expresión                “cuando se carece de los medios materiales para llevar una existencia                digna”. La sociedad es lo importante y la llegada del socialismo                lo primero, no importa pasar por encima de individuos. A fin de cuentas, sólo tras este tipo de inevitables sacrificios podrá hablarse, de verdad, de derechos humanos. La lucha, además, nos compete a todos. Deja claro                que por tus ideales serías capaz de dar la vida. Impacta siempre mucho mientras no se exagere en exceso. Somos valientes y comprometidos, pero tampoco unos locos ni unos mártires. De otra forma, además, en el mundo en que vivimos la cosa no cuela. Pero lo importante es que quede claro que, aun como mera elucubración mental, ahí estamos nosostros. Para lo que sea.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p class="MsoNormal" style="text-align: justify"><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana">Por último, por si es necesario, presentamos la                frase que en la cultura general se identifica con el marxismo &#8220;culto&#8221; y que, en consecuencia, hemos de emplear (o tratar de hacerlo) para explicar, argumentar o rebatir casi todo. Prácticamente, siempre y cuando esté mínimamente currada la relación con lo que exponemos, caerá inevitablemente bien en cualquier situación. Es aconsejable poner cara de haber encontrado la solución al problema más difícil                que imaginarse pueda, que quede claro que la discusión queda zanjada a partir de ese punto y exclama: “De cada cual según sus posibilidades,                a cada cual según sus necesidades”.</span></font><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana" /></font></p>
<p><font size="2" face="Verdana, Arial, Helvetica, sans-serif"><span style="font-family: Verdana"><span /></span></font>
</p>
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