UN VIGÍA, UNA ESPADA IMPOLUTA, Y UN EMOCIONADO RECUERDO

ESPANYOL 3 – ATHLETIC DE BILBAO 2: 19 de noviembre. Víspera del 36 aniversario del óbito del Generalísimo. Dos equipos frente a frente. Uno de ellos, español de nombre y de espíritu. El otro, español a su pesar. Gana España. Por los pelos, pero gana. El otro, en reconocimiento a los servicios prestados en la ignominiosa rendición del 37, se lleva al menos un par de goles en el casillero.

RECREATIVO DE HUELVA 2 – OSASUNA 0: El Recreativo de Huelva es uno de los equipos más simpáticos de España y, sobre todo, es el más antiguo de todos ellos. Sí, incluso más que el Madrid. Enfrente había un equipo que, desmintiendo su ciudad de procedencia, tan significada en el triunfo final del Alzamiento, ha emborronado su estampa sustituyendo la boina roja, reciamente española, por la rojilla, y el cristiano por el “hablan raro”. Así les fue. El Recreativo, a este paso, puede ganar la Liga (cuenten con los puntos de más que le corresponderán tras el playoff de la lucha judicial en los despachos).

ZARAGOZA 3 – GIMNÀSTIC DE TARRAGONA 0: El Caudillo pasó muy buenos tiempos en la Academia General Militar, por no hablar de la fidelidad zaragozana a su causa en momentos difíciles de la Patria. En cambio, los tarroconenses siguieron hablando raro mientras se echaban en brazos del caos rojoseparatista. Así les fue entonces, y así les fue en la Romareda.

VILLARREAL 1 – GETAFE 0: Dos equipos de la Antiespaña roja frente a frente. ¿Qué clase de homenaje podían osar hacerle al Caudillo? Victoria mínima del buen quehacer empresarial castellonense que no limpia, sin embargo, ni nunca limpiará, la nefanda mancha del 36.

LEVANTE 0 – ATLÉTICO DE MADRID 3: El Atlético Aviación pasó por Valencia como la Legión Cóndor por Gernica, y se hizo con los tres puntos talmente como si estuviésemos en los años 40, cuando el Atleti ganaba una Liga detrás de otra, hasta tal punto que nadie duda en catalogarlo ahora como “el Tercer Grande del fútbol español” (no me dirán Ustedes que no es un recurso infalible para echarse unas risas).

REAL SOCIEDAD 0 – BETIS 0: Ciudad de solera, balneario y monarcas, apresurada en la rendición, como buena ciudad vasca. El tronío y la elegancia, el orgullo de España, se llevó un puntito, en perfecta representación de la austeridad castellana que, más allá de florituras, caracteriza el espíritu de la Patria.

MALLORCA 1 – BARCELONA 4: Victoria del líder sin discusión. No hace falta ni remontarse a la bajada de pantalones, emulando a la auténtica Euskal Herria, del 39, para justificar la victoria. El sentido homenaje a la Fundación Francisco Franco es suficiente motivo.

DEPORTIVO 0 – CELTA 1: Ninguno de los dos equipos ha demostrado jamás entusiasmo suficiente por privilegiar las victorias del equipo más español de Galicia, El Ferrol del Caudillo. No obstante, el pasado rechazo del Deportivo por la cantera española le pasa factura.

REAL MADRID 3 – RACING DE SANTANDER 1: ¿Qué cabe decir ante un éxtasis semejante? La humildad castellana de los santanderinos y su estatua ecuestre del Caudillo vióse premiada con el gol de la honrilla en el privilegiado, monumental, afín al Valle de los Caídos escenario del Santiago Bernabéu. El Madrid le pisa los talones al Barça, como diciendo lo que todos sabemos: “aquí no hay más español que yo”.

SEVILLA 3 – VALENCIA 0: Hundimiento vergonzoso de la capital de la infamia, la capital republicana, ante la elegancia y el donaire sevillista, tercer equipo en liza por el título (por aquello de adornar el enfrentamiento atávico Madrid – Barça y dar testimonio de la unidad y diversidad de los pueblos y regiones de España). Tres goles como tres soles, como tres coplas de la Faraona, tres sonetos de José María Pemán, tres arengas radiofónicas de Queipo de Llano.