FESTIVAL DE IRRESPONSABILIDAD GOLEADORA

BETIS 0 – REAL MADRID 1: El único, el ínclito, el descomunal, lo ha vuelto a hacer. Muchos eran los que daban el cadáver por enterrado, total por tres añitos de nada sin levantar un solo trofeo digno de tal nombre. Pero, Tuerto en el país de los ciegos, Gigante en tierra de ecuatorianos y, siempre, Español en zulo-cineclub de progretarras separatistas, el Real Madrid resurge de sus cenizas, cual Ave Fénix, para firmar un partido con sabor añejo: tres puntos conseguidos a base de no hacer absolutamente nada, pero con un señorío que hacía tiempo no se percibía en tierra española. ¡Si incluso el Más Acabado de la Clase dio un par de pases medio bien!

ATLÉTICO DE MADRID 2 – SEVILLA 1: Todo se había puesto de frente para el Sevilla, el indiscutible equipo de moda (no sea que pongamos algo menos elogioso y mis ligamentos de sendas rodillas y mi mandíbula, por accidente, se rompan al mismo tiempo), que se había adelantado en el marcador. Pero el Atleti, con esa capacidad sufridora que sólo los que han vivido más de una década bajo la égida de Jesús Gil pueden asumir, remontó apelando a la épica y a las dos expulsioncillas sin importancia sufridas por el rival. El Atleti aspira a todo, incluso a eludir la fase previa de la Intertoto.

MALLORCA 1 – ESPANYOL 0: Dos equipos en crisis que comenzaba ya a ser endémica (¡tres partidos seguidos sin ganar!) se enfrentaban en un partido de la máxima en el que, claro, había que ir a por todas, incluso, quién sabe, a por la victoria. El resultado deja al Espanyol prácticamente en Segunda B, mientras que el Mallorca acaricia la Champiñons.

VILLARREAL 3 – ZARAGOZA 2: Vergonzoso espectáculo el vivido en la Caldera del Madrigal, donde el malvado Rubén “Monedas de Plata” Gracia, es decir, el llamado Cani, tres veces Judas (tanto que por momentos nos recuerda al siniestro Pedrag Judatovic), que huyó ignominiosamente de su club, de su tierra, de su alma, y total, por cobrar el doble o más de lo que le ofrecía amorosamente el Zaragoza, logró el tanto del empate, momento a partir del cual el Villarreal abrió el camino de su primera victoria de la temporada. Y haciéndolo, además, con una innecesaria profusión goleadora, de esos equipos amantes del exceso y ajenos a toda contricción moral.

LEVANTE 2 – DEPORTIVO 0: Como el Levante, por ejemplo; ¿para qué marcar dos goles si basta con uno? ¿Nos creemos especiales, o qué? Y ya puestos, ¿para qué marcar algún gol si los astros ya han determinado tiempo ha que este año toca descender de nuevo al Pozo para, desde allí, configurar un nuevo proyecto ilusionante y subir a Primera?

REAL SOCIEDAD 2 – RECREATIVO DE HUELVA 3: Sorprendente victoria del Recreativo de Huelva. En realidad, toda victoria del Recreativo (al menos, toda victoria, como es el caso, habida dentro del terreno de juego) es en sí sorprendente, de no ser porque, claro, había un equipo vasco y la ETA ya se está poniendo nerviosita, dicen que ya no se pone al teléfono de los Tedax ni los servicios secretos franceses y que le han retirado el saludo incluso a Rub – Al – Qaaba.

GETAFE 0 – ATHLETIC DE BILBAO 0: Meritorio empate del Athletic (y, además, sin goles; ¿es que ya sólo quedan los equipos vascos para reivindicar las esencias de España?), que, puntito a puntito, se va asegurando un lugar en Segunda justo al ladito de la Real Sociedad el año que viene. ¡Que contraten a once Lizarazus si es necesario, por favor!

NÀSTIC DE TARRAGONA 2 – RACING DE SANTANDER 2: Esto ya pasa de castaño oscuro: ¿cuatro goles para empatar? Y oiga, bueno, venidos del espectáculo ingenuo de la Segunda (y no digamos del fútbol total de la Segunda B), al Nàstic se le puede medio disculpar que haga estas cosas, pero ¿el Racing? ¿Un clásico de la zona baja frivolizando con lo más importante? ¡Así les convoque la Selección Española a todos sus futbolistas!

CELTA 0 – OSASUNA 2: Ya lo decíamos la semana pasada, el Pacto de ZP con la ETA deja Navarra expedita para plagarla de banderas españolas. ¡Esta gente no hace más que ganar a equipos sospechosos que hablan raro!

BARCELONA 1 – VALENCIA 1: Partidazo del siglo que, como es habitual, no decepcionó, con un Valencia echado atrás (como queriendo darle envidia a Capello), con una disciplina defensiva que haría las envidias de los espartanos en las Termópilas, y el Barça atacando sin freno (aunque también, justo es decirlo, sin tino). En la segunda parte ha salido Iniesta, ya saben, ese jugador que sorprendió al mundo en el mejor partido del pasado Mundial, un España – Arabia Saudí (equipo con “una calidad extraordinaria”, Sabio de Hortaleza pixit) de la máxima. Pues bueno, ha salido Iniesta y todos asumíamos que iba siendo hora de reírnos de él, como casi siempre que sale Iniesta, y luego complementar las risas con las explicaciones de De la Morena explicando cómo el chaval “se ha dejado la piel”, “Andrés tiene una calidad extraordinaria”, casi como si fuera natural de Arabia Saudí y, en fin, que se merece sin duda un hueco en este Barça de las estrellas. Y luego va el chaval y, al poco de salir, marca el empate (rematando fatal, como siempre, y de chiripa, pero marca). Por supuesto, luego no ha hecho nada de nada, pero creo poder afirmar, después de ese momento mágico, esa clarividencia, ese remate inapelable, que ya va siendo hora de darle el Balón de Oro.