El flamante nuevo ministo de Sanidad y Consumo, Bernat Soria, en contra de lo que se esperaba, se está destacando como un auténtico político pata negra. No sólo a los catorce segundos de ser nombrado ministro loó superlativamente la figura del Amado Líder, sino que, a las pocas semanas, ya era capaz de lanzar globos sonda, desmentirse a si mismo y, cosa que veremos en otro artículo, contradecir el criterio de su antecesora en el cargo en temas que le supusieron a la pobre mujer un carromato de yoyas tan indocumentadas como inmerecidas.
Concretamente, lo del desmentido viene a santo de la Ley Antitabaco, que en un principio el ministro se mostró partidario de endurecer hasta las últimas consecuencias, o eso manifestó Marina Geli, la consejera de Sanidad catalana. Dadas las fechas en las que nos encontramos y tras la segura aplicación de la Ecuación Pepiño para el cálculo de réditos electorales, Bernat Soria después tuvo que negar la mayor y exigir una rectificación a la nación vecina, la cual, hasta ahora, que yo sepa, no se ha producido.
Indagar en lo que dijera al principio o no el ministro es una gilipollez. Todo el mundo sabe que de aquí a unos años se va a prohibir fumar impenitentemente en todo lo que no sea la calle o tu casa. Son las directrices de la Organización Mundial de la Salud (OMS) que no provienen de una jubilada tocacojones con perrito, sino de foros y organismos científicos. Y que por mucho que nos parezcan un incordio las medidas que toma, pretender que los responsables de nuestra Salud Pública no se adhieran a ellas es como pedirle al portero de tu equipo que cada vez que tiren a puerta se haga un ovillito acojonado en el suelo. Y si en nuestro derecho legítimo, soberano y en libertad no queremos Salud Pública, pues o se cambia el Ministerio por otro, el del Amor por ejemplo, o directamente se suprime. Seguro que en el siglo XIX y principios del XX cuando se hicieron las primeras campañas por la higiene personal también hubo quien lo consideró un atropello “y si los demás no quieren coger las enfermedades que transmito con estas roñas perennes que porto como si fueran un mantón de manila, pues que no se me acerquen ¡es mi libertad y su elección!”.
El problema es que, aunque sabemos hacia donde nos dirigimos, como es costumbre en estas latitudes, lo hacemos despacio y mal. Qué pinta ahora el problema del endurecimiento de la Ley Antitabaco en la actualidad política. Que aparezca ahora, que de nuevo se pueda hacer uso político del tema irresponsablemente sólo significa que se legisló mal. La Ley Antitabaco tendría que haber prohibido desde el principio el fumar todas partes. Bajo el pretexto de que un bar es un lugar de trabajo, por ejemplo. Ahora lo que hay es una norma con demasiados puntos intermedios, obras ejecutadas y por ejecutar, subvenciones aprobadas y total, todo para terminar prohibiéndolo definitivamente en pocos años. Consecuencias de esa mentalidad del Ejecutivo de llevarse bien con todo el mundo, que en este caso se trata de peña sin educación, encima chulos arrogantes, el listo de mierda español (*), hablando claro, que gracias a esos fenómenos inexplicables que no dejan de suceder en la fauna ibérica se vale de que aquí en España se habla de derechos del fumador y no del no fumador, así como mucha gente rehusa pronunciarse de si le molesta o no para no quedar como un vinagre. Si se hubiera prohibido todo desde el primer día no habría problema de competencia entre los hosteleros, ni inversiones para habilitar los locales ni consejeros valencianos reescribiendo las leyes de la física. Más poner el ejemplo de que aquí no, ejque no se puede porque nosotros los españoles estamos todo el día en los bares y tendremos que buscar consensos de este tipo para convivir, es todo un casus belli para que nos declare la guerra Irlanda por haber mancillado su honor, que allí lo tienen prohibido en todas partes y de vez en cuando se da el caso de que algún irlandés sale del pub para subir un ratito a casa por dar una vuelta y estirar las piernas.
Lo gracioso del tema es que lo que le molesta a los fumadores es tener que salir fuera del local a echarse el cigarro ¡Pero si todo son ventajas! Personalmente lo comprobé yo en Noruega, donde también está prohibido, y con la comedia de entrar, salir, entrar y estar ahí orientando el rostro hacia la brisilla lo que termina pasando es que se liga la de Dios. A mi, en concreto, me atacó un chileno de veinte añitos, que normal que estuviera en Escandinavia si en Chile me consta que se enorgullecen de que en sus campos de fútbol no haya servicios, como en los españoles, donde otro varón le puede ver la cola a uno ¡anatema! Por no hablar de todo un nuevo abanico de posibilidades que se abre para cuchichear y poner a parir al que no está delante que se suma al tan manido por las féminas y clásico de toda la vida irse al váter por parejas. La única pena es que ya no se puede fumar mientras bebes. Ya no se puede poner cara de Bogart, pero no hay que preocuparse porque seguro que un tío muy dado a expresar sus más hondas emociones con posturas inverosímiles y miradas intensas como es Sean Penn ya será filmado saliendo y entrando del bar abnegado por la drogadicción tabaquil con un meneito de caderas de lo más bohemio y nihilista que en poco tiempo todos podremos imitar.
Y no, no se podrá beber fumando porque lo de salir fuera a echarse el piti con un vaso de plástico se antoja complicado a no ser que se dé también un bozal con sordina incorporada a cada cliente, ya que en el sur de Europa tenemos por costumbre pegar buenas voces para narrar nuestras vivencias si nos encontramos en la rue. Prueba de ello es que yo sé cada cosa de alguno de mi pueblo que podría cambiar el curso natural de las herencias y lo único que he hecho para enterarme es dormir en la ventana bajo la que dos borrachos se sinceran a setenta decibelios.
Ejemplo éste, el de que ahora por prohibir fumar lo que se consiga sea perturbar el descanso de los vecinos, que podría valer para disculpar esta actitud tan cagueta del Gobierno con el tema. Valga mi ejemplo personal: en mi pueblo de nuevo, debido al helado viento de la estepa castellana, los borrachos suelen meterse a mear en los portales para ahorrarse ver con sus propios ojos como el pene se les cae al suelo y se hace añicos. Mi portal se usa para ello. Y no creo que sea necesario explicar la gracia que hace que se meen dentro de tu casa y tener que limpiarlo. Es por ello que un familiar decidió echarles aguarrás por la ventana si les sorprendía, pero persuadido de ello con el razonamiento de que es un castigo desproporcionado abrasar el rostro a una persona deformando sus rasgos para siempre por una micción irresponsable, se decidió tomar la muy católica solución de, simple y llanamente, ponerle llave al portal. Entonces lo que ocurrió es que el inquilino que tenemos arriba, que pasea por el mundo con orgullo la nacionalidad rumana, un día que se había pulido en las tragaperras todo el sueldo que cobra por conducir un camión, llegó borracho a casa y al encontrarse con una cerradura en el portal intentó echar la puerta abajo a patadas porque “a él nadie le obliga a usar una llave para abrir el portal cuando está pagando religiosamente el alquiler” -véase qué primorosamente se adaptan a España y su cultura los inmigrantes, para que luego digan, si son ya más españoles que nosotros- generándose una situación de extrema tensión y violencia latente que terminó bien, pero se sudó mucho, mucho.
El caso es que, en resumen, nos dio por mover un dedo por un problema de civismo echándole llave al portal y terminamos deseando haber puesto en su lugar un rollo de papel de váter e hilo musical para que nos meen, caguen, vomiten y echen animales muertos si es lo que quieren. Así que no será de extrañar que tema el Gobierno de España que pierda fuerza su postura en las negociaciones del Sahara porque ha prohibido fumar en los aeropuertos, toda vez que no nos lance un misil Corea del Norte por quitar las vallas de Ducados de una curva del Jarama.
(*) Mire, mire aquí puede leer a uno de esos -Se trata de la nueva herramienta de LPD para esta temporada, el Invertidor del Sentido de los Textos, para que nadie se sienta excluido si el artículo no coincide con su pensamiento. Anda que… ¡Vaya madres estamos hechos!
43 comentarios en A fumar todos a vuestra puta casa
Comentarios cerrados para esta entrada.


Álvaro, muy gracioso como siempre, y en general bastante acertado. Sólo una pequeña corrección ortográfica:
Si mi comprensión lectora no está demasiado deteriorada, cuando dices “Más poner el ejemplo de que aquí no….” creo que deberías prescindir de la tilde en “Mas”, que en este caso funciona como conjunción adversativa y no como adverbio.
Comentario escrito por Bah — 07 de September de 2007 a las 10:20 pm
Muchas gracias por la corrección. Lo he tachado y corregido aunque no estoy del todo seguro de que lleves razón.
Según tengo entendido yo (humildemente) es:
más = y
mas = pero
Como en estas disputas siempre pierdo, me voy a fumar a los bares y lo dejo como tú dices. Ahora bien, si como el lunes se demuestre que yo estoy en lo cierto, contraeré matrimonio con tu primera hija en edad de merecer y heredaré la mitad de tu fortuna.
Comentario escrito por Álvaro — 07 de September de 2007 a las 10:35 pm
Joven, tiene Vd. más faltas; a saber:
- En el primer párrafo, “loó” en lugar de “loo”.
- En el tercer párrafo, “perennes” en lugar de “peremnes”
- En el cuarto párrafo, “casus belli” por “causus belli”
Suspenso y expulsado de LPD, ¡qué barbaridad!
Comentario escrito por Fernando Lázaro Carreter — 08 de September de 2007 a las 12:42 am
1) Yo estoy a favor de la supresión del Ministerio de Sanidad. No solo es un gasto superfluo, sino que encima, a base de vanidad, nos roba científicos.
2) Se habla de los derechos de los fumadores y no de los de los no fumadores por el mismo motivo por el que se habla de los derechos de los trabajadores y no, snif, de los derechos de los empresarios.
3) El argumento de que “es científico” no vale por tramposo, puesto que es igual de científico que el daño que produce el alcohol -especialmente los destilados- y ese no es motivo para apoyar leyes secas. Sobre todo, teniendo en cuenta que en la propia OMS, si bien no hay duda alguna sobre el tema de los fumadores, si hay más dudas sobre el tema de los fumadores pasivos.
4) No tiene nada que ver una “campaña” como las alegadas en el s-XIX con ejercer prohibiciones de la mano de la derecha religiosa de USA y de los países más cochambrosos del mundo -los católicos, con Irlanda a la cabeza-.
5) Si se trata de tirar de argumentos demagógicos como que “en los bares trabaja gente”, no veo por qué no se ha de aludir también a que en las casas trabaja gente como mínimo igual de respetable que en los bares, y eso por no hablar de los que desempeñan su trabajo en la calle.
Comentario escrito por popota — 08 de September de 2007 a las 12:53 am
Popota, que sepa que le persigo por LPD buscando pelea.
A su argumento 5 se oponen tanto el sentido común como la mecánica de fluidos. No es lo mismo que un tipo reparta panfletos de propaganda de un sex-shop y un tipo pase de refilón con un cigarro, que el que una buena mujer trabaje en un bar y tenga niveles de óxido de nitrógeno y monóxido de carbono propios de un intento de suicidio con tubo de escape.
A sus argumentos 3 y 4 se opone el hecho de que está usted negando nuestra rancia herencia cultural, ¡está usted negando a catalunya! Aquí siempre se ha bebido, de hecho y a pesar de los tóxicos subproductos del metabolismo del etanol, parece que el alcohol tiene ciertos efectos benéficos con un consumo moderado. Mientras aún no se ha demostrado el efecto benéfico de un poco de alquitrán con nicotina diario (aparte del fumar es de machotes y ligas más). Por no hablar de un hecho impepinable, tomar una cervecita, por mucho que sea falso y ruin si oculta acuerdos políticos incumplidos, suele gustar a mucha gente. Mientras que el tabaco no le gusta a nadie y solo se empieza a fumar para ser guay. Si lo conviertes en algo contracultural mediante la estigmatización, puedes conseguir se reduzca el consumo por una parte, y que los comemierdas que se drogan para ser contraculturales puedan tomar tabaco en vez de una marihuana cada vez más potente que consumimos. Con lo beneficioso que puede resultar eso para la fertilidad de los países desarrollados. Por ejemplo una cataluña pura luchando contra la invasión de indeseables.
Piense en ello.
Y otra cosa más, es normal que esté en contra del ministerio de sanidad, creo que también fue un político catalán el que dijo hace años que el ministerio de cultura debía desaparecer porque españa no tiene una cultura. Pero no use el argumento de los dineros porque se le ve el plumero. Tener 17 agencias de control del medicamento y de seguridad alimentaria, puede no ser más barato, esfíjese lo que le digo.
Comentario escrito por Otto von Bismarck — 08 de September de 2007 a las 2:10 pm
Yo también prohibiría fumar en las calles con aceras de menos de 2m. Me produce arcadas cuando por la mañana me tengo que tragar el humo de alguien andando por la calle.
Comentario escrito por MeneK — 08 de September de 2007 a las 3:55 pm
Sugeriría una pequeña corrección al título. Yo diría “A fumar todos a la puta era”.
Para los urbanitas empedernidos diré que una era (o erial como prefiere la RAE) es un terreno baldío que había en todos los pueblos donde se solía trillar y aventar el grano. Por lo tanto su valor ecológico nulo y actualmente están en desuso. Propongo la creación de eras municipales para fumadores, donde puedan dar rienda suelta a su absurdo vicio sin molestar a las personas normales.
Puedo parecer intolerante o directamente borde, pero con los años me doy cuenta de lo absurdo del maldito hábito. Cuando era pequeño casi todo el mundo fumaba en mi casa y en la de mis familiares, y el olor a tabaco y el humo eran tan normales que ni siquiera te cuestionabas que oliese mal. Conforme se ha ido perdiendo el hábito y se ha ido restringiendo el permiso para fumar me he ido dando cuenta de que el mundo sin tabaco es mucho mejor, de que ese hábito es insulso y perjudicial y molesto con los que tienes al lado. Por lo tanto los derechos de los no fumadores deberían ser siempre puestos por delante de los fumadores. Si esta regla de sentido común no se ha seguido a lo largo de la historia, veo bien que se joda la existencia de todo aquel fumador que no se para un minuto a pensar si su hábito está estropeando el día de los que tiene alrededor.
Por lo tanto que el Ministro dijera que no piensan endurecer mas la ley antitabaco me parece mala noticia y un debe que apuntaré a la hora de decidir mi voto.
Comentario escrito por toptnc — 08 de September de 2007 a las 6:34 pm
Herr Otto:
1) No veo por qué hay que hacer diferencias entre un camarero y alguien que trabaja en casa -canguros, lampistas-. Si el argumento es lo del trabajo, no hay duda de que deberían prohibir fumar en las casas, dado que allí también trabaja gente -empezando por las no reconocidas amas de casa-. Por otro lado, si está feo envenenar a camareros, no lo estará menos envenenar a menores de edad, y siguiendo los delirantes argumentos prohibicionistas con unos papás que fuman habría que hacer lo mismo que con los papás que dan farlopa a sus niños. Especialmente, cuando ya hay estudios médicos que indican que la exposición prolongada al humo del tabaco durante la infancia tiene mucha más incidencia en la probabilidad de desarrollar un cáncer de pulmón por parte de un fumador pasivo que estar sometido a ese mismo humo en la vida adulta. Y eso, por último, por no hablar de las fumadoras embarazadas, colectivo para el cual los torquemadas del tabaco harían bien en recuperar los programas de esterilizaciones de los años veinte y treinta europeos, también muy “científicos” y amejoradores a tope de la raza humana.
2) No tiene nada que ver el debate sobre la prohibición con el debate sobre la acumulación de humo en los bares. Si un bar no se limpia y está lleno de huesos de aceituna lo suyo es que sea cerrado por cerdo. Sin embargo, no hay por qué prohibir que en los bares entren aceitunas con hueso. Del mismo modo, existen unos ingeniosos artefactos y sistemas -llamados respectivamente ventiladores y sistemas de ventilación- que son extremadamente útiles en el combate contra la polución producida por el tabaco.
3) No compro lo de la cervecita. En primer lugar, todas las especulaciones sobre los beneficios del alcohol se limitan a bebidas de baja graduación. En segundo lugar, un 95% de las personas implicadas en -19 de cada 20- casos de asesinatos de mujeres tienen problemas de alcoholismo. De hacer caso a las tendencias anti-liberales, no hay ninguna duda de que una mujer que tiene por marido o exmarido a un salvaje deberá tener los mismos derechos que un camarero falsamente asfixiado por el humo del tabaco.
4) Tenía mucha razón aquel político catalán con lo de la supresión del ministerio de cultura. No porque la cultura española no exista -al menos es la mía-, sino porque lo de mezclar cultura y estado es peor que optar por una vida de castidad.
Bueno, a ver si se apunta también alguna amiga tuya a perseguirme, snif.
Apartado de consignas: Conselleria de Cultura, desaparició!
Comentario escrito por popota — 08 de September de 2007 a las 7:51 pm
Venga, Popota, no llores, que un admirador no se paga con dinero. Y sólo admito en esta discusión opiniones que no procedan, preferiblemente, de drogadictos, dado que la alteración de la percepción de la realidad es una de las características que, gracias a Sant Jorge, lucen en su pecho estas personas cual cagadita de paloma. Vamos, que tú lees esto y en realidad traduces automáticamente “me quieren prohibir respirar humo si quiero, el fascio ataca de nuevo”. Y norl, hombre, norl.
Comentario escrito por Danuto — 08 de September de 2007 a las 8:21 pm
Está muy bien no admitir por principio las opiniones de drogadictos, pero no estaría de más entonces oponerse al proyecto de ley al estar éste impulsado por un drogadicto como es el presidente del gobierno. Que a mí ni me va ni me viene porque eso de que los drogadictos no tienen que hablar o tienen que tener menos derechos es cosa de la ley de vagos y maleantes de franco y no soy fan, pero por comentarlo…
Comentario escrito por popota — 08 de September de 2007 a las 8:36 pm
Hail to catalunya, popota. Aléjese de mis niñas, son todas mías que para eso les pego cuando me emborracho.
1. Sí que hay que hacer diferencias, como nos ha enseñado la teoría del caos las escalas pueden resultar determinantes. Y el hecho de que me valla a morir de todas formas no significa que no me importe ser pateado en la entrepierna.
Me permito presumir que usted, como todos, se escandaliza cada vez que surge una alerta alimentaria. Ay, que hijos de puta con las vacas locas, que cabrones con las dioxinas, que sucios bastardos con los residuos de pesticidas en las hortalizas… Y luego se va a fumar alquitrán y puede que a chupar cartones de ácido si surge la oportunidad.
Pues para eso no hace falta una agencia de control de alimentos, que va. Si, como usted dice, no se puede prohibir nada porque de todas formas estamos expuestos, pues que autoricen a alimentar a las vacas con cultivos de ébola directamente. Que prueben los medicamentos en vagabundos en vez de en ratas. Que no hagan recuentos microbianos en los alimentos infantiles… total. Y que tampoco pongan sistemas de extracción, que son caros y no totalmente efectivos, por no decir que también son un criadero de legionella.
2. Un hueso de aceituna, es fundamental, es español, es la esencia pura de la cultura mediterránea, igual que el trigo y la vid. Por eso no podemos renunciar al hueso de aceituna ni al vasito de vino, y por extensión al zumo de cebada fermentado, que si lo inventaron los sumerios y fue una civilización tan avanzada por algo sería. El tabaco en cambio es originario de américa, y por tanto no es progresista. Una persona de izquierdas como usted debería rechazarlo de plano. Cuanto intelectual de izquierdas engañado. ¡Anticatalán, fascista!
3. Si no se hubiera mezclado la cultura y el estado no hubiéramos tenido cultura durante siglos. Ni siquiera usted, porque sin el efecto aglutinador de nuestra santa madre iglesia no se habría desarrollado el románico catalán para demostrar que catalunya tiene 1000 años mientras que españa es un invento del nodo. Piense en ello, joer, pero piense más. Que no le veo pensándolo de verdad. Haciendo anillos con el humo frente al ordenador mientras lo piensa…
Saludos!
Comentario escrito por Otto von Bismarck — 08 de September de 2007 a las 9:21 pm
Ay, las canguros…
Comentario escrito por popota — 08 de September de 2007 a las 9:49 pm
Popota:
Así que padecen el mismo nivel de exposición al humo de tabaco un camarero de uno de esos baretos en permanente neblina y un fontanero que va a empatar una tuberia a un domicilio particular! Interesante, pero creo que el segundo corre un riesgo mucho más serio de pillarse una venérea por sucumbir a los encantos del guatiné directamente aplicado sobre la piel rolliza.
Y sobre las aludidas amas de casa recordar que estas trabajan por cuenta propia y sin la presencia de otras personas (detalle éste que propicia las relaciones interprofesionales con el gremio arriba citado), de modo que si quieren echar un cigarro cuando los peques están en el cole y el marido en el curro no veo el problema por ningún lado.
Con respecto a la comparación con el alcohol solo diré que a mi un fulano ventilandose un gintonic en un bar me la trae floja desde el momento en que no se ha constatado que los vapores alcoholicos circulan por el aire y penetran en mi organismo para ir directos a mi hígado.
Además, siempre se habla de bares apestosos, pero que decir de aquellos en los que se sirven comidas, o directamente restaurantes, donde se continua fumando? Cuando te estas comiendo, generalmente el postre, y al abrir la boca para dar un bocado, esta se te llena de sabores que no figuraban en la carta, del tipo sorbete de alquitran, flan ahumado, fantasía de nicotina a las tres dioxinas,…
Es en esos casos que lamento haber cogido el movil al salir de casa en lugar del bate de baseball para recrear las fantasias cinematográficas que en ese momento cruzan mi mente, designadamente aquella escena en la que Robert de Niro (?) le hace pupita en los sesos a un desleal colaborador sobre una mesa, con uno de esos equipamientos deportivos tan versatiles.
Y, ojo! Que el problema del alcohol es probablemente de mayor magnitud social y comparable sanitariamente, pero es, simplemente, diferente y su abordaje creo que no merece muchos paralelismos con el cutre humo del tabaco. Tan cutre como los argumentos de los fumadores.
Comentario escrito por Anton — 09 de September de 2007 a las 1:57 pm
Un servidor está por la prohibición absoluta y fuertemente penalizada de aparte del tabaco, del todas las bebidas alcohólicas, los cosméticos, los tatuajes y de todos los vehículos a motor excepto los públicos.
Por prohibir que no quede.
Saludos cordiales
Comentario escrito por Cebolleta — 09 de September de 2007 a las 2:53 pm
Anton, yo te recomiendo que ahorres un poco y vayas a restaurantes con mejores sistemas de ventilación y en los que no existan disposiciones de mesas tales que si te despistas al echar un trago acabas con la copa del tío del bigote de la mesa vecina en lugar de con la tuya. No solo podrás observar ventajas en lo que respecta al humo del tabaco, sino también en el espinoso asunto de la contaminación acústica que bien glosaba álvarez, y que suele estar estrechamente relacionado con los ciudadanos que, una vez en la calle, lamentan no haber cogido el bate en lugar del móvil.
Por otro lado, sigo manifestando que está científicamente demostrado que el humo del tabaco puede provocar muchas enfermedades, y que ello es especialmente cierto en el caso de los niños. Habida cuenta de que ello es cierto, no hay ninguna duda de que no existe ningún argumento presentable que defienda prohibir el tabaco en un bar y no en las casas particulares, donde no solo hay niños y lampistas que van de casa en casa, sino también canguros y mujeres de la limpieza que pasan muchas horas ahí.
Por cierto, me queda claro que a ti no te molesta para nada que el de al lado se esté atiborrando de gin tonic, sin embargo yo preguntaba más bien por el hecho de que 19 de cada 20 asesinatos de mujeres están relacionados con casos de alcoholismo, a lo que sin duda se podría añadir los efectos que el ruido callejero a partir de las tres de la mañana puede producir en personas que a esas horas tratan de descansar.
Por último, me parece que no has leído la sabia opinión de Otto en la cual quedaba acreditado que, a diferencia de los alcoholes de baja graduación, toda dosis de tabaco en perjudicial para la salud. Digo esto porque, inventándote que yo había dicho que “padecen el mismo nivel de exposición al humo de tabaco un camarero de uno de esos baretos en permanente neblina y un fontanero que va a empatar una tuberia a un domicilio particular”, no haces sino justificar que determinado umbral de peligro para la salud es aceptable -por tu escroto, y en contra de la evidencia científica-, y otro no. Eso, por no hablar de la cutrez que presupone el hecho de tener que poner en boca del que te lleva la contraria ideas ridículas para pretender llevar el agua a tu molino.
Bueno, espero que los vitasanas lleguéis a los 120 con un alzeheimer tal que los adolescentes de por entonces os puedan cambiar las pensiones por dibujos de Picasso a la salida de bancos y cajas.
Saludos,
pep
Comentario escrito por popota — 09 de September de 2007 a las 4:40 pm
Herr:
1) No he pillado lo de la alerta alimentaria, y no sé si te referías a que ante una alerta alimentaria me indigno con los alertadores o con los agroramaderos.
2) No solo no sé si es cierto que de no haber mezclado cultura y estado durante siglos no hubiéramos tenido cultura, y tampoco me interesa. Lo que sí sé es que un Ministerio de Cultura hoy se dedica primordialmente a pagar fidelidades a base de subvenciones, y que menos de un 3% de lo que sale de todo ese dineral tiene unos mínimos de calidad aceptables. Y eso sin hablar de la justificación de dichos engendros para establecer cánones culturales que dan una grima remarcable, ya sea en Madrid o en Barcelona. Por ello, sería mucho más honrado y mejor para la cultura destinar todo ese dinero a la Educación, con el noble fin de que prolifere el máximo número de bípedos capaces de aportar cosas a esa cultura en unas circunstancias de mayor libertad -ergo mayor calidad, ya que hablamos de cultura- que todos los adscritos al maná del Ministerio.
3) En cuanto a sanidad, habida cuenta de que todos los temas alimentarios deberían depender de la agencia europea del medicamento y de que la gestión de los hospitales y demás está en manos de las autonomías -a dios gracias, visto lo que es y lo que era el sistema sanitario español-, la tarea del ministerio de sanidad de españa es de una irrelevancia solo comparable al de vivienda.
Saludos y comparte un poco copón, piensa que lo que pierdes por un lado lo podrás ganar por otro a no ser que seas jeque saudí o español.
Comentario escrito por popota — 09 de September de 2007 a las 4:49 pm
Personalmente, no debería prohibirse fumar en ningún sitio. Pero eso sería en un mundo perfecto donde la gente tuviera una mínima puta educación. De igual forma que no hay una ley que te prohíba mearle a un policía encima (aunque quien sabe, Españaza de mis amores)a nadie se le ocurre hacerlo, aunque ya no es tanto por educación sino como porque implica un riesgo personal ¡vaya, como el tabaco!. Y en ejemplos demagógicos no hay quien me gane:
A-Me gusta pegar hostias a mis amigos, e incluso a mí, al más puro estilo el Club de la Lucha. Lo encuentro arrolladoramente relajante.
B-¿Porqué no al entrar en un bar pegarle de golpes a todo el mundo? a mi me gusta, si a ellos no, qué mas da. ¡estoy ejerciendo mi libertad!(aunque sea para destruir a otros, claro)
C-Nótese que no muere tanta gente a hostiazo limpio en España como por fumar. Y si, hay algunos fumadores pasivos también les da por morir de cáncer de pulmón, malditos atentadores contra la Libertad.
Esto de la Ley Antitabaco es de las pocas cosas que ha unido a muchos progretarras a y casi todos los faescistas, les molesta semejante recorte a sus libertades ¡lo mismo dijeron muchos cuando se prohibió beber alcohol en los hospitales! cosa que no puedo imaginar que contemplen leyes de países más civilizados.
Gran artículo, vive dios. Y lo del rumano, juraría que me suena de tu blog. Memorable. Estupendo. Fálico.
Comentario escrito por James Heiden — 09 de September de 2007 a las 6:15 pm
Pues sí les ha unido, sí. Todos, desde el PP a ERC votaron a favor.
Comentario escrito por popota — 09 de September de 2007 a las 6:21 pm
No me refería a que tanto a los políticos como a la gente de a pie, casi todo drogadict…quiero decir, casi todo fumador sin importar color o nación no dudó en despotrican contra tal atento a la Libertad.
En este caso hasta gente que vota al PP y otros a ANV pueden mear en el mismo tiesto.
Comentario escrito por James Heiden — 09 de September de 2007 a las 8:33 pm
que sí, que sí, los progretarras y los faescistas son la gente de la calle, no Acebes y Puig votando la ley en las Cortes. Y es más, si los partidos votan a favor de esas leyes es porque han hecho encuestas y les sale que la gente que les vota está radicalmente en contra de ellas, no para sumarse a una cochambrosa marea mejoradora del hombre de las que acostumbran a joder la convivencia de los países con background católico.
y a todo esto, asumiendo que la zarzuela es en efecto un lugar de trabajo, piensa el gobierno enviar allí a inspectores para ver si también en este tema sigue habiendo dos clases de ciudadanos en españa?
Comentario escrito por popota — 09 de September de 2007 a las 11:51 pm
Una preguntilla, por si hay algún experto en humos por aquí, lo que dijo el señor Sala i Martin al respecto:
http://www.columbia.edu/~xs23/catala/articles/2005/tabaco/tabaco.htm
sobre que lo del fumador pasivo es una trola y que lo de prohibir el tabaco es básicamente porque nos molesta, y que para la SS es mejor que la peña fume para que se muera antes y no cobre pensión, ¿es cierto??
Es por añadir ideas al tema…
Saludos
Comentario escrito por asertus — 10 de September de 2007 a las 9:25 am
Que no, Popota, que no,
lo que he dicho es que los consumos de alcohol y de tabaco son problemas con grandes diferencias. Las medidas a tomar con uno no sirven para el otro.
Con respecto al alcohol tenemos diferentews graduaciones que conllevan consumos diferentes, diferencias (ya apuntadas, cruciales) entre el consumo moderado y el abuso, con efectos sobre la salud aparentemente antagonicos (no en sentido estricto); consumidores diarios que no suponen ningun problema sanitario o social y consumidores semanales que son una lacra, abusadores que traspasan los limites de la criminalidad, desheredados sociales por su adicción, etc. En definitiva, es más complejo y merece otro enfoque.
El del tabaco en mi opinió es más simple, con una vertiente sanitaria, directa e inequívoca, y otra EDUCACIONAL. A proposito de este segundo diría que el problema no existiría de haber más educación.
Lo de las casas, al final vas a tener que admitirlo, esta pillado por los pelos. Me acusas de cutrez dialectica cuando hablo de niveles de exposición y sigues defendiendo que está cientificamente justificada la prohibición de fumar en casa por las canguros y demas personal domestico. A ver si soy capaz de dejarlo más claro ahora: es el mismo motivo por el que el carbón provoca silicosis a los mineros y no a los aficionados a las barbacoas domingueras. Niveles de exposición. Ah! Anhadir aquí que a efectos clínicos al cancer de pulmón es una enfermedad profesional en camareros (no creo que lo sea legalmente).
Y gracias por tu preocupación para que ahorre para ir a restaurantes mejores y tal, pero te diré que no tengo tal problema por el hecho de que vivo en un pais con bastante más educación a casi todos los niveles donde, a pesar de no tener una ley más restrictiva que la espanhola, el humo del tabaco no suele ser un problema en los restaurantes, Portugal.
Y es que al final solo se trata de lo de siempre, que el espanhol es más listo que el resto, un tipo vivo, de inteligencia rapida que le permite sacar ventaja en las condiciones adversas y de una preclaridad tal que le hace darse cuenta de que todo esto es una mandanga en la que el 80 % del mundo civilizado esta errado. Como va a estar mal el echarse un piti en el bar? Eso sería tanto como ir en contra del spanish way of life, lo que reduce tal discurso al absurdo, partiendo del axioma: como es Espanha no se vive en ningún lado!
Comentario escrito por Anton — 10 de September de 2007 a las 10:56 am
Lo que yo encuentro absurdo es aprobar tropecientas leyes y luego no molestarse en hacerlas cumplir. Como ejercicio práctico propondría que, en nuestro entorno, hiciésemos la lista de sitios en donde se cumple escrupulosamente la ley antitabaco y los sitios donde se la pasan olímpicamente por el forro.
En varios restaurantes he podido ver como no se respetan las zonas de fumadores o no fumadores o en los que simplemente se ignora la ley; incluso, si el cliente es de confianza y lo pide, le traen un cenicero a la mesa.
Eso, por no hablar de tiendas, talleres, oficinas pequeñas,…
También encuentro absurdo que en una empresa no se pueda habilitar un espacio para fumadores. Total, el que tiene el mono acaba bajando a la calle, con lo que encima se pierde más tiempo.
Comentario escrito por Lluís — 10 de September de 2007 a las 12:29 pm
Cierto Lluis. Del ABC:
“Casi no hay datos oficiales. Los reinos de taifas autonómicos funcionan a su aire y al margen de un Ministerio de Sanidad que se ha mostrado incapaz de llevar un registro actualizado de las inspecciones y sanciones que las Comunidades Autónomas formalizan. El departamento encargado de esta labor dispone de una hoja de control en la que más de la mitad de las casillas, correspondientes a otras tantas autonomías, aparecen en blanco.
Los datos que maneja el CNPT, tras una ardua labor casi detectivesca, son desesperanzadores. A finales de enero se habían realizado en toda España unas 20.000 inspecciones, y de esas la mitad en Cataluña.
«Hay que tener en cuenta —apuntan— que en Irlanda, con cuatro millones y medio de habitantes, se realizan anualmente unas 35.000. Según esas cifras, en España se deberían haber hecho 350.000 inspecciones; es decir, casi 20 veces más de las practicadas».
Los expedientes sancionadores abiertos y conocidos apenas llegan al millar. Y las sanciones reales son de pocas centenas. Se sabe que Extremadura ha puesto 84 multas; Cataluña, 59; Valencia, 81; Andalucía, 63… Incumplir la ley sale casi gratis.”
Comentario escrito por Álvaro — 10 de September de 2007 a las 12:38 pm
Lo que dice la OMS:
“Asimismo, asegura que allí donde se permite fumar hay fumadores pasivos, por lo que urge a todos los países que aún no han tomado medidas que adopten leyes que exijan que todos los lugares públicos y de trabajo cerrados estén libres de humo.
La organización que dirige Margaret Chan, en cuya sede no se puede fumar y que desde 2005 no contrata fumadores, recuerda que también se deben respetar los derechos de los fumadores pasivos en sus hogares, donde casi la mitad de los niños de todo el mundo están expuestos al humo del tabaco”.
Luego, no serán el mismo caso el del trabajador de un bar o la gente que trabaja en casas y los menores, pero es también dañino, y en consecuencia tan susceptible de merecer la atención de mejoradores de la humanidad como el caso del personal de los bares. Por cierto que ahí la organización de la señora Chan apunta otra idea interesante, la de no contratar fumadores. Además, por los motivos apuntados por la OMS en el caso de los hogares -y por el pestazo- muchos no fumamos en casa, luego la cosa sí tendrá influencia.
Por otro lado, muertes relacionadas con el alcoholismo: accidentes de tráfico, violencia doméstica, peleas, además de las muchas enfermedades que provoca.
Por último, no se trata del “Spanish way of life”: se trata de respeto a los derechos de las personas. ¿Es posible establecer zonas para fumadores en centros de trabajo y en lugares de hostelería?
Apartado de consignas: ¡A fumar a la cárcel!
saludos,
pep
Comentario escrito por popota — 10 de September de 2007 a las 2:10 pm
Me alegro que se haya tocado el factor EDUCACION. Educación de muchos tipos y materias, claro, e incluso educación cívica. Se puede autorizar o prohibir cualquier cosa, que de no haber educación y conocimiento al respecto, no sirve para nada. Pero en este solar europeo, hay muy poca.
Lo mismo ocurre con leyes y todas esas normas. Por este santo país las tenemos a carretadas. Cubiertas de telarañas y pasando ampliamente de ellas. Desconocidas por mucha gente. Con el régimen sancionador o no existente, o no aprobado o no aplicado casi nunca, no sea que se esfumen votos. Ocurre continuamente.
En estas condiciones, mas bien lamentables, prohibir el tabaco, montar una discoteca callejera en vehículos, moteros a escape libre, prohibir cualquier cosa, es mas bien un ejercicio de cara a la galería. Para quedar bonito. Si no se aplica o no se quiere aplicar, apaga y vámonos.
Me parece muy bien que no se pueda fumar en cualquier parte. Me parece además muy bien que no se organicen verbenas donde a cada cual le salga de sus partes, que no se tiren basuras a solares y descampados o que cualquiera se dedique a joder la vida del prójimo.
Pero si se hace una norma, que se cumpla. Si la intención es preservar la salud pública, muy bien, pero hay que ser coherentes. El alcohol es otro producto dañino para la salud y en concreto y en primer lugar para el hígado. Cualquier dosis hace daño. Asunto aparte es que haya daño reparable y asumible y cosa distinta es la ingesta continua que impida la recuperación. Da lo mismo la graduación, daño hay porque el alcohol es un producto extraño a nuestro metabolismo. Con el incremento de graduaciones etílicas, lo que ocurre es daño a mayor escala y en menos tiempo. Otra cuestión, es el cambio de conducta y pérdida del control mental de las propias acciones, que puede ocasionar problemas muy graves. ¿Porqué no se prohibe el alcohol? ¿La tradición patria? ¿Los grandes negocios de bodegueros? ¿El PIB? Ni idea, pero lo que sé seguro es que si en una de esas revistas que trae artículos sobre vinos (aquello de ligeramente cuadrado, afrutado con sabor del recio roble..)y son aclamados por los pijos de costumbre, si en una de esas revistas se escribieran idénticas paridas de los encantos del tabaco, los crucificarían. Igualito que si lo hicieran sobre los efectos de la coca de distintas procedencias. Todos son perjudiciales para la salud, pero unos se prohiben y otros se persiguen. La llamada fast food, comida basura para entendernos, es también perjudicial, pero es considerada el non plus ultra de la civilización. Porque la obesidad es otro problema con secuelas serias. A ver quien prohibe el MacDonald.
En mi opinión, el alcohol es mayor problema que el tabaco. También lo es para salud mental la contaminación atmosférica de las grandes y no tan grandes ciudades. También la contaminación acústica. Tambien la comida basura.
Una persona cualquiera, tragando el aire de Madrid o Barcelona (y otras muchas), cuando se montan esas boinas marrones de humo sobre las ciudades, soportando el stress de la vida cotidiana y soportando la escandalera de la calle y quizá del edificio en que vive, que quieren que les diga, no creo que por fumarse unos cuantos pitos al día sufra un daño terrible en su salud.
También está lo del puritanismo y todo eso, pero lo dejo de lado. Lo de la hipocresía española y universal, mejor también.
Saludos cordiales
Comentario escrito por Cebolleta — 10 de September de 2007 a las 2:37 pm
Cómo se puede ser tan eta. Popota, sus palabras han tenido que hacer llorar al niño jesús.
Como parece con tanta coña no he explicado bien mi argumento voy a intentarlo otra vez. Veamos, un estacazo en las costillas, generalmente, es malo. Pero existen motivos científicos para creer que dos estacazos es aún peor. La contaminación, hasta donde sabemos, no sigue una mecánica cuántica, es decir, no va con una ley del todo o nada en la que superas un cierto mínimo y ya te vuelves verde.
Sus argumentos, como los de cebolleta, se parecen a los mismos que leí hace años a javier marías. El buen hombre argumentaba, con altanería madrileña por cierto, que dado que un niño iba por la calle respirando contaminación, él no tenía por qué dejar de fumar en el restaurante. Pues yo creo que aunque solo sea porque molesta, como dice el artículo de asertus, se puede prohibir. Porque si durante esa misma sobremesa, mi teléfono móvil no parara de sonar con el tono-politono-sonitono papichulo, estoy seguro de que don javier marías o usted mismo se levantarían a pedirme que lo apagara. Y, contaminación electromagnética aparte, lo harían porque les molesta. O acaso a usted no le molestan unos vecinos practicando el coito en estéreo a las 3 de la madrugada (tanto por el ruido, como por estar follando en sí, vista su insistencia en que le presente a mis amigas). Creo que la lesgislación sobre el ruido es un ejemplo excelente de por qué se puede legislar para disminuir el impacto de algo aunque no se pueda evitar totalmente. La única diferencia es que no hay adictos al ruido ni empresas que fabriquen ruido para aferrarse a un clavo ardiendo con tal de defenderlo.
Y en cuanto al asunto ministerial, que manda huevos el bocata de anchoas con nocilla que hemos mezclado, pues le comento:
En la lista de schindler hay una escena que me encanta. Es cuando están seleccionando a los trabajadores esenciales del gueto de varsovia para no convertirlos en jabón. Un tipo llega al oficial alemán y cuando este le pregunta su oficio el judío responde: -soy escritor y toco la flauta (o algo así) Rápidamente le hacen pasar por un pulidor de metales para salvarle el pellejo.
La cultura, aunque los que viven de ello nos intenten convencer de lo contrario, no sirve de nada. Es normal que busquen el amparo de mecenas y gente dispuesta a malgastar su dinero. El estado ha cumplido históricamente con esa función, y a la vista de la “calidad” del cine español, va a seguir haciéndolo. Otra cosa es que ahí haya abusos que limitar. Pero despreciar la labor de conservación del patrimonio y el dinero que malgastamos manteniendo a tipos con perilla y pelo largo que se dedican al arte porque no sirven para trabajar y se metieron en eso para ligar, cumple una labor social evitando la exclusión de mucha gente dispuesta a abrazar ideas estrambóticas. No sea usted asín.
Otra cosa es que esté mal cambiar los libros de texto para que la guerra civil española pase a ser la guerra de los tres años o para que le reino de aragón pase a llamarse confederación catalano-aragonsea. Pero eso no es motivo para dejar sin trabajo al ministro incompetente de turno.
Por cierto, que no veo que lo esté pensando de verdad, con una vena gorda en la frente y la almorrana a punto de estallar.
Comentario escrito por Otto von Bismarck — 10 de September de 2007 a las 5:01 pm
Yo creo que los lugares adecuados para fumar son los balcones… Es más, yo prohibiría fumar en todos los sitios excepto los balcones. Aunque, eso sí, si se tira la colilla a la calle la sanción sería máxima… De por lo menos, un par de meses sin poder pisar un bar.
Comentario escrito por tartamundos trotamudo — 10 de September de 2007 a las 5:40 pm
el semanario faescista y progretarra The Economist, quizás influenciado por el hecho de que en España semos asín, habla de la prohibición del tabaco:
“WINSTON was smoking a Victory Cigarette which he held carefully horizontal.” In the caricature of a repressive world created by George Orwell in his novel 1984, almost everything was forbidden. Winston, the protagonist, at least had cigarettes to distract him as he pondered the lack of privacy, free speech and worse. But he might have blanched in Britain today. On Tuesday February 14th parliamentarians voted to limit the freedom to smoke, at least in workplaces like pubs. The day before, they voted anew to introduce national identity cards that will store new-fangled biometric information—fingerprint, iris and face recognition data—and make it easier for the state to keep an eye on its citizens. And on Wednesday they backed an anti-terrorism bill with a clause that restricts public speech which “glorifies” terror.
The three measures are supposed to make people safer, variously protecting them from fraudsters, terrorists and cancer, though in each case the cost is an incremental loss of individual freedom. The debate about national identity cards is long-running and intense. Britain last had such cards during the second world war, scrapping them after peace broke out. Ever since, governments have tried to bring them back despite howls about Big Brother.
Tony Blair’s government proposes the gradual introduction of a sophisticated card containing biometric data of each holder. The information would be linked to a national identity register, listing basic personal details: name, sex, date and place of birth, address, nationality, immigration status and the numbers of documents such as driving licences and passports. The idea is that it will help combat identity theft, discourage false claims on the state benefits system and make it easier to round up illegal migrants, organised criminals and terrorists.
Parliament was split on the issue: the lower house, the Commons, approved the measure in October; the upper house, the Lords, blocked it last month; but on Monday the more powerful Commons approved it again, in amended form. The government has been told to report regularly on running costs, which are expected to be well over £10 billion ($17.4 billion) in the first decade. It was also forced to compromise by agreeing that the cards will not be compulsory for everyone, at least at first, though anyone who applies for or renews a passport will also have to pay for an identity card from 2009. Those who fear the lengthening arm of the state were reassured that all of this information (and a good deal more) is already in government hands and the new register will merely collate it.
Wednesday’s vote on one clause of new anti-terror legislation was no less contentious. This bill had been passed once by the Commons, blocked by the Lords and sent back to the lower house. Gordon Brown, the finance minister, who is expected to take over the top job from Mr Blair in the next few years, argued this week for tougher laws and for the government to be more assertive in preventing terror. He suggests police should be allowed to detain terror suspects for longer without laying charges. Though Parliament rejected a proposal before Christmas to extend to 90 days the period of detention without charge, agreeing only to double the current 14-day limit, the government is determined to extend laws in other ways. The clause backed by MPs on Wednesday will make it an offence to “glorify” terrorism, which critics say is either meaningless (as existing laws forbid incitement to cause violence) or a worrying clampdown on individuals’ freedom of expression.
Tuesday’s vote on smoking in public places introduced the toughest form of ban under consideration, forbidding smoking in almost any workplace, including in pubs and private clubs. MPs overwhelmingly rejected softer versions of the law, exempting private clubs or pubs that serve no food, instead passing the more draconian legislation by a margin of 200 votes. Civil-liberties campaigners had muttered that it was not a matter in which the state should intervene, at least where owners of pubs and clubs explicitly choose to allow smokers. But Parliament concluded that health concerns—lung cancer and other diseases caused by cigarette smoke—were more important than the freedom to puff. Britain joins a growing list of countries that have introduced limits to public smoking in recent years.
Concerned citizens?
What is striking about the laws, despite Parliament having handed the government some setbacks, is the relative lack of protest. Whereas the American government has faced great public anger over its illegal use of phone tapping, apparently for the sake of monitoring suspected terrorists, European authorities routinely listen in to phone calls without eliciting more than a murmur. Wiretaps in Britain are supposed to be approved by the home secretary (the interior minister) but new ones are said to be set every few seconds. Even MPs, who are currently protected from wiretapping, may lose their immunity. Slate, an online magazine, reports that Italian officials conduct tens of thousands of wiretaps each year, while the Dutch police are even more likely to listen in to phone calls. In Greece even the prime minister, Kostas Karamanlis, had his phone tapped during the Athens Olympics in 2004.
Politicians might conclude that concerns about safety—whether relating to crime, terror or health—are increasingly likely to trump fears about infringements of personal freedoms by an interfering state. Britain’s new national register is anyway unlikely to be a patch on some existing commercial databases: Tesco, the country’s largest supermarket chain, knows more about Britons’ eating, shopping and personal habits than any government mandarin, thanks to its loyalty scheme. Widespread expectation that terrorists will soon strike in Britain again makes some civil-liberty concerns seem petty. And growing medical evidence of the dangers of smoking, and of inhaling other people’s smoke, has bolstered the campaign to force cigarette users outside. But taken together, these and other new laws may be troubling to anyone who looks fondly on Britain’s long tradition of upholding basic freedoms. 2006 is not 1984, to be sure, but to some the parallels appear to be growing.
Comentario escrito por popota — 10 de September de 2007 a las 6:22 pm
Yo estoy con cebolleta: no se debe permitir fumar en cualquier parte, y se debe prohibir fumar en determinados sitios.
No en todos.
Herr:
1) Ya había entendido el argumento a la primera. Lo que sucede es que se trata de un argumento falaz, ya que está desmentido por la OMS, que sostiene que, a pesar de ser los riesgos asociados al tabaco de tipo estocástico -esto es, no afectan a todo el mundo por igual y se puede vivir fumando y con calidad de vida hasta los 90, como es el caso de mi abuelo-, esos riesgos son graves en el caso de los hogares. Que según tu escroto te parezca que no, oyes, que en casa es distinto y que hay menos humos, es a los efectos tratados tan irrelevante como las opiniones al respecto de Sala-i-Martín.
2) Yo trato de evitar los restaurantes muy ruidosos, y hablo con los decibelios de un portugués. No sé si sería más de mejorador de la humanidad ir con cara de amargado a pedir en las mesas que hablen más bajito, pero en general puedo estar bien en todas partes. Por otro lado, el que ecista gente maleducada que se encienda en dichos lugares pitillos -o puros o, aún peor, tabaco negro- a medio metro de tu plato sin preguntar si te molesta, no es justifica de ningún modo que se cercenen los derechos tanto de los fumadores como los de los propietarios de dichos locales.
3) En Cultura, no veo por qué todos los patronatos, museos y demás no pueden depender de Administraciones Públicas, con un subsubsubsubsecretario que tenga claro que la función de la cultura no es legitimar un estado -de hecho, si uno mira las aportaciones más logradas a la cultura española es manifiesto que una gran parte de ellas se hacen precisamente en contra del estado-. Por lo que respecta a la exclusión social, eso no se combate mezclando estado y cultura, sino con rentas básicas de ciudadanía como la aprobada por el Parlamento vasco, y que permite a gente que no quiere “trabajar” poder vivir de forma digna dedicándose a crear con una libertad que no existe en el caso de los aferrados al Ministerio de Cultura.
Saludos,
pep
Comentario escrito por popota — 10 de September de 2007 a las 6:56 pm
¿Que se cercenen los derechos de los fumadores?
¿Alguién escucharía a un alcohólico sus consejos sobre beber y conducir?
Y la diferencia entre el alcohol y el tabaco a nivel de consumo está claro. El alcohol no te lo meten con un embudo por la boca, claro que si no bebes no eres macho suficiente en este Estado Opresor, pero eso es otra historia.
Y a gente como Javier Marías es la clase de progretarra a la que me refería. Además lo jodido es que todos los domingos diserta sobra la (falta) educación de la gente para luego apología de terrorismo tabaquil, en pos de la Libertad. Me gustaría decirle que en pos de mi libertad me gustaría orinarle encima ¡y ay de quién me cercene ese derecho!
PD: Popota, ojalá no necesitásemos leyes sobre ruido, pero las necesitamos. La putada es que todo dios se las pasa por el forro, aunque se agradece que hables sibilinamente cual portugués. Bien falta que hace, cohone.
Comentario escrito por James Heiden — 10 de September de 2007 a las 9:12 pm
Me lo quería leer todo, de verdad. Pero ha habido un momento en que Popota reclamaba respeto por los derechos de las personas, y aquí estoy, venga a mirar libros en busca del derecho a fumar.
Agradecería que cualquier jurista, abogado, juez o carpintero me informen de este tema, que no…
Comentario escrito por Danuto — 10 de September de 2007 a las 10:23 pm
Has hecho bien, danuto. Piensa que luego venía un artículo en inglés que se te hubiera hecho muy cuesta arriba.
Mister Heiden:
Yo no he defendido que no haya ley alguna regulando el tema del tabaco, lo que defiendo es que la ley que ha hecho el gobierno de España no respeta los derechos fundamentales de las personas. Del mismo modo que el hecho de que necesitemos leyes contra los asesinatos no implica que esas leyes deban rebasar determinados límites que no hace falta detallar.
Saludos,
pep
Comentario escrito por popota — 11 de September de 2007 a las 12:04 am
Álvaro:
No es que se no se haga nada para hacer cumplir la ley del tabaco. En otros temas, tampoco se trabaja nada para hacer cumplir la ley, con lo que te puede salir también gratis tener contratados a emigrantes ilegales, incumplir las normas de sanidad en la cocina de un bar o restaurante, comprar un piso pagando una buena parte en negro…
También tendría su guasa que en una disco cualquiera se metiesen a ver quién está fumando ilegalmente y en cambio no se fijasen en los camareros que se sacan un sobresueldo distribuyendo estupefacientes bajo mano a la clientela.
Comentario escrito por Lluís — 11 de September de 2007 a las 11:13 am
Bueno, lo de los estupefacientes sucede en toda la UE. No es exclusivo español. Lo de la construcción sí, es impresionante y verdaderamente negligente, porque la razón por la que se pasa de hacer inspecciones con el tema del tabaco es que los gobiernos tienen miedo, pero con los muertos del ladrillo no entiendo como no actúan. Miento, sí lo entiendo. La gestión de bajas laborales se privatizó parcialmente en 1994 y la prevención corresponde en gran medida a las mutuas que pasan olímpicamente de todo cuando no, directamente, nos roban a todos: http://news.google.es/news?ie=UTF-8&oe=UTF-8&hl=es&tab=wn&ncl=1156106280
Comentario escrito por Álvaro — 11 de September de 2007 a las 11:30 am
Güenas, popota.
1. Pues sí, y para que vea que soy bueno y amo a todas las criaturas de dios le voy a regalar un argumento para que lo use en sus disputas pro-tabaco con terceras personas. En la cocina de esa misma casa se pueden alcanzar concentraciones de sustancias contaminantes mucho mayores simplemente por usar aceite refrito para cocinar a temperaturas excesivas. Pero lo cierto es que estamos empezando a acojonarnos de un tema que dije humorísticamente pero muy en serio (valga la paradoja) al principio, la fertilidad se está desplomando y eso es un excelente indicador de nuestra exposición a sustancias nocivas, y hay una vigilancia cada vez mayor de compuestos químicos peligrosos.
2.Todas esas situaciones que usted describe son extremas. Parece ser que vive usted bastante desahogado y le felicito por ello. Al menos eso se desprende de sus constantes alusiones a visitar restaurantes caros y al servicio doméstico. A mí cristina roberta me libra hoy. Pero sinceramente, cuando tú no estas molestando a nadie y son los demás los que te molestan a tí, da un por saco que no veas. Usted más que nadie, como catalán inocente enajenado por el estado centralista y opresor, debería saberlo. Creo que no dejar habitaciones para fumar en los centros de trabajo fue excesivo. Y creo que prohibir fumar en los hogares es absurdo ya que no vas a poder hacerlo efectivo y normalmente no molestas a nadie, es decir, los beneficios no superan los inconvenientes. Dado que son adictos y la prohibición total no va a ser viable no hay más remedio que tolerarlo, pero regular las posibilidades de dar por culo a los demás es algo razonable y erótico.
De todas formas, ustedes que son residentes, sigan las indicaciones de danuto y díganle a mr. boix que deje de hacer orgías en mazmorras con catedráticas alemanas y nos arroje su instruido y experto punto de vista sobre el asunto.
3. Entonces estamos de acuerdo. El problema no es que haya un ministerio o consejería de cultura, el problema es que se instumentalice. En cuanto a lo de pagar a la gente porque sí, no conozco en profunidad el tema, pero tal y como lo cuenta no me termina de convencer. Que trabajen o trafiquen con droga y en sus ratos libres hagan lo que quieran, si realmente son buenos podrán vivir de ello.
Comentario escrito por Otto von Bismarck — 11 de September de 2007 a las 12:58 pm
Popota no vive desahogado. En realidad, vive oprimido. No se cansa de recordarlo.
Comentario escrito por Danuto — 11 de September de 2007 a las 11:12 pm
“Creo que no dejar habitaciones para fumar en los centros de trabajo fue excesivo. Y creo que prohibir fumar en los hogares es absurdo ya que no vas a poder hacerlo efectivo y normalmente no molestas a nadie, es decir, los beneficios no superan los inconvenientes.”
Así mejor, sí. Lo primero es rigurosamente cierto. Lo segundo, en cambio, es rigurosamente falso, al menos según la OMS.
Por último, el perjuicio que puedan suponer otros contaminantes no tiene nada que ver con lo que se debate aquí, esto es, la restricción de derechos que sigue a las oleadas de “pedagogía” que los políticos de turno hacen a través de la prensa para “concienciar” -léase “votadme a mí, que sí que hago algo, sin complejor, etc” al ciudadano.
Saludos,
pep
Comentario escrito por popota — 11 de September de 2007 a las 11:54 pm
El asunto del tabaco era algo donde faltaba legislar, y hay que preguntarse si la ley en cuestión es legítima, justa y razonable. Nadie tiene que soportar estar constantemente en lugares cerrados irrespirables y apestosos, de la misma manera que se legislaría en contra de una droga que produjera como efecto secundario la emisión de gas metano por la vía anal. Las leyes han de respetar lo que cada uno consume volutariamente siempre que no vulnere la libertad ajena. Bebe cuanto quieras pero no cojas el coche. Fuma si te da la gana pero vete a tu casa y contamina a tus hijos. Hablar de los derechos de los fumadores es irrisorio, ya que es un producto invasor.
Además, la adicción que provoca hace que aquellos que están enganchados, al necesitar constantemente el cigarrillo, no puedan realizar un debate coherente, ya que todo pasa “porque a mí por mis cojones me faciliten acceder a la cajetilla cada 15 minutos, que no puedo más”. Es como contar con la opinión alcohólica para legislar sobre el alcohol. Absurdo.
Si alguien quiere echar humo de mierda a los demás, junto a su aliento pestilente y su olor corporal inmune ya a cualquier colonia de garrafa, lo mínimo es que lo haga donde sólo se joda él o los suyos que le soporten.
Comentario escrito por Alfredo M-G — 12 de September de 2007 a las 9:58 am
A ver. Popota, cuando hablo de que no molestas a nadie, lo hago suponiendo un poco de sentido común. El que fuma con sus hijos o estando embarazada pues es como es. A alguien tan egoísta es precisamente a quien más se le puede coaccionar mediante leyes en un bar. Porque si le pides apagar el cigarro por que te molesta no lo hará. Si le dices que lo apague porque le pueden meter un puro (festival del humor) lo mismo cambia de actitud. De todas formas en una casa no hay forma de controlar a la peña. Pero no debería hacer falta que le dijeran a alguien que no fume con sus hijos. Ya fumarán ellos cuando crezcan. Lo que me lleva a lo que vine a decir al principio, estigmatizar al fumador perjudica a los actuales, pero es un acto de generosidad que ellos pueden hacer con los siguientes. Como los catalanes compartiendo su café. Si no está tan bien visto a lo mejor se va dejando un hábito antiespañol, etarra y que ofende a dios nuestro señor. Casi todo fumador ha intentado dejarlo, lo que por sí solo habla de lo nefasto que es. Y hubiera agradecido no estar encontrándose con humo por todas partes.
No sea asín, no odie, ame, ame a sus semejantes. Especialmente si están buenas, pero a todos un poco también.
Y en cuanto a los que hablan sobre el alcohol, un respeto ¿eh? un respeto. Que el tabaco no hace que las mujeres sean más hermosas a la vista ni que ellas sean más receptivas. Un respeto maldita sea. Y lo dice alguien que cada vez bebe menos, conste.
Comentario escrito por Otto von Bismarck — 12 de September de 2007 a las 2:09 pm
Eso, a prohibir fumar. Pero, ¿prohibir el tabaco? ¡Eso jamás! Queda muy bien hacer el paripé e ir de sanos sanísimos; pero todos saben que los fumadores van a seguir echando humo. El tabaquismo es una adicción, y como no tengas buenas razones (y no me refiero a los riesgos de sufrir enfermedades, que ya dirá Dios a quién le toca el enfisema) como que te multen o te metan el la cárcel, el personal va a seguir a lo suyo.
Por un lado se prohibe, y por otro se carga de impuestos, que, cosa curiosa, sufragan los gastos de la Seguridad Social. Esto me parece paradógico: si es un hábito tan malo, ¿por qué depende la sanidad pública de él para mantenerse?
Como fumador creo que la solución pasa por prohibir su venta y consumo. Las infracciones deben estar penadas con multas extraordinarias, desmesuradas, y cárcel. ¿Excesivo? No, el tabaco es muy malo y la gente muy tozuda. O te pones en serio o no consigues nada. Otra medida interesante sería que la SS subvencionara, en parte al menos, los tratamientos de deshabituación del tabaco. Lo que pasa es que la dentadura de los niños vende más votos, y por ello no tengo esperanzas con este último asunto.
Comentario escrito por Giges — 17 de September de 2007 a las 2:17 am
La verdad es que ya no veo comentarios que defiendan el “derecho de los fumadores” Parece que después de un tiempo, la ley antitabaco está empezando a tener efectos sobre la opinión pública. Y es que, dejando aparte el tema de la salud, hasta los fumadores se dan asco así mismos y ellos lo saben. Ejemplo: hace algun tiempo estuve trabajando en Madrid y los fines de semana me iba a casa en el regional expres de RENFE. Entonces había departamentos para fumadores y no fumadores y había que reservar plaza. A menudo se acababan enseguida las plazas de no fumador y yo (no fuamdor) tenía que coger una de fumador. Es que los fumadores no van en tren? No, lo que pasa es que no soportan su propia pestilencia y se pedían una plaza de no fumador y luego se salían a fumar al pasillo (donde también estaba prohibido, por cierto).
En fin, que me parece muy bien que empiece a estar mal visto eso de fumar en Espa~na.
Comentario escrito por emigrante — 17 de September de 2007 a las 9:33 pm
Después de leer todo lo que se ha escrito sobre el tema, veo con estupor que el argumento más repetido es:
1. Fumar es malo para la salud.
2. Por tanto, está bien que el Estado lo prohiba.
Como apuntaba cebolleta, lo lógico es que, por la misma razón, también se penalizara el consumo de alcohol, se prohibiera la comida basura, se obligara a la gente a apuntarse a un gimnasio y se “reeducara” a quienes se resisten a dormir 8 horas. Ahora que lo pienso, creo que yo no saldría de la carcel.
Estoy haciendo demagogia, claro. Pero la cuestión de fondo es por qué narices el Estado tiene que convertirse en nuestra madre y forzarnos a llevar, por cojones, una vida saludable. Si exceptuamos a los testigos de Jehova, a nadie se le ocurre ir a darle la paliza a su vecino para salvarle, más o menos a la fuerza. Pero si lo hace el Estado, pues parece que lo vemos muy bien. Lógico. Deseable.
Ah, que la cuestión es que los fumadores molestan. Bien, estoy de acuerdo en que no se permita fumar en cualquier parte. Aunque sea fumador, soy considerado. Pero entonces querría saber por qué no puede haber una sala de fumadores en una empresa, por qué en los trenes ya no hay vagones de fumadores, por qué no hay un puto sitio donde se pueda fumar en un aeropuerto, y por qué ahora también nos parece mal que haya una zona reservada para fumadores en bares y restaurantes. Por qué se pide al Estado que esas zonas desaparezcan. Y la única razón que se me ocurre es que muchos no fumadores son tan sumamente intolerantes, que ni siquiera soportan que alguien pueda elegir hacer algo que a ellos les parece mal. Aunque no les moleste. Aunque les importe un pito la salud del fumador. Y en ese caso, lo que tenemos es inquisidores. Y, por lo que veo, abundan.
Comentario escrito por Fumador satanizado — 27 de September de 2007 a las 2:56 am