El fallecimiento de Ingmar Bergman nos pilla en pleno verano y nos coge de sorpresa en estas fechas de un calor tan sofocante. La primera duda que le asalta a uno es: Dios mío, ¿tengo que volver a ver sus películas para escribir una necrología decente? ¿Hay que pegarse un nuevo empacho de Bergman para subrayar algo que vaya más allá de lo que apuntan apresuradamente los medios de comunicación? La respuesta es, obviamente, no. Porque, a la hora de la verdad, pocos se han tragado su filmografía y quienes hacen referencia a él lo suelen hacer de oídas tras ver las películas de Woody Allen.
Gracias al neoyorquino, sabemos que Bergman es el director que mejor ha retratado los miedos y contradicciones del ser humano, el que mejor ha reflexionado sobre temas como el amor, la pareja o la muerte (que, para el caso, todo es lo mismo). Al igual que ocurre con Godard o Fassbinder, basta con saber estos datos para dárnoslas de listillos en la cola de un cine de versión original.
Porque Bergman ha sido, a lo largo de las últimas décadas, un director tan venerado como poco visto y, sobre todo, poco entendido. Servidor de Vds. ha vivido pocas experiencias tan edificantes como ver la cara de estupefacción de los sufridos espectadores tras la proyección de Saraband. Ver una película repletita de diálogos hipermegaprofundos y tratar de adivinar qué rasgo autobiográfico del director es el que encarna cada personaje, constituye una especie de “sudoku” gigantesco que hace freír las neuronas de las mentes más privilegiadas. He de confesar que es la única “Ingmar Bergman Experience” que he tenido en mi vida, porque no vale eso de pillarse sus pelis en VHS o DVD y verlas en casa. No. Bergman es para verlo de estreno en una sala, y ni siquiera cuentan las reposiciones, porque a eso la gente ya va con la lección aprendida.
Como estamos escribiendo una crónica sobre Bergman, nos permitirán que sigamos hablando en primera persona (mayestática, eso sí), ya que no concebimos hacerlo de otro modo cuando nos referimos a un director como el que nos ocupa. Si eran interesantes sus reflexiones, ¿por qué no van a serlo las nuestras propias?
En primer lugar, pensamos que alrededor de Bergman se ha tejido todo un submundo cinefílico de falsedad y vanidad. Aún recuerdo (fuera el mayestático, que molesta) cuando fui a ver Saraband a unos famosos cines de versión original que hay en Valencia. En la entrada del cine, se podía leer un aviso digamos que curioso: decía algo así como “Saraband se proyectará en formato digital”. Caramba, pensé, vamos a ver a Bergman en plan El señor de los anillos. La emoción me embargó: me imaginaba esos silencios y esos planos contenidos en Dolby Surround, esos planos de los actores en una imagen impresionante. Pero la decepción no tardó en llegar: nos pusieron la película proyectada en DVD. Como se trataba de un film realizado para la televisión, en vez de ser más claros al respecto, los responsables de los cines habían dejado el aviso en un ambiguo “formato digital” para mantener el precio de la entrada. Vamos, que, teniendo en cuenta las condiciones de proyección de dicha sala, y el retraso del estreno de la película en España, nos habría salido a cuenta verla en casa, en “formato digital”.
La anécdota resulta reveladora al respecto de esa falsedad y vanidad que comentábamos, propia de un cierto estereotipo de cinéfilo acrítico que nunca se cuestiona los grandes productos culturales, y que protestan si en un cine de estreno alguien abre el envoltorio de un caramelo, pero que aplaude si le toman el pelo en una sala para entendidos. Bergman fue una especie de Dios reverenciado en esos santuarios de devoción estúpida, lo que ha acabado por deteriorar el valor innegable de su obra. Hoy en día, todo esto está dividido entre los admiradores de Bergman y los de Stallone. Hemos llegado a un punto en que parece imposible llegar a un punto intermedio en el que reivindicar ambas filmografías como válidas y cumplidoras de sus respectivas funciones sociales.
El autoproclamado gran discípulo bergmaniano, Woody Allen, no acabó de resolver la situación, y la complicó aún más. Porque Allen habla también de la religión, la muerte, el matrimonio, etc., pero, claro, las cosas son muy distintas. Porque en Nueva York, si te divorcias, tienes muchas opciones para rehacerte: te vas al psicoanalista, sales de fiesta por sus garitos, conoces a otras mujeres, follas más, etc. Pero, ¿qué pasa si te divorcias en Suecia? ¿Qué haces? La mejor opción es pensar en fórmulas lentas de suicidio. Ése es el meollo del cine de Bergman. Pero es que, además, en un delicioso juego de autorreferencialidad, Bergman ofrecía una salida, como si dijese, “a partir de ahora, también podéis ver mis películas”. Ahí se explica la desazón existencial que rezuma su obra y que le convierten en un director único e inclasificable.
Como Woody Allen no pudo reflejar del todo esa cosmovisión, tuvo que ser Schwarzenegger el que le rindiera el homenaje definitivo al mejor director de cine sueco de todos los tiempos. Así, en su cinta El último gran héroe se le ofrecía el sentido homenaje a una de las obras definitivas de Bergman, El séptimo sello. Tuvo que ser de nuevo la gran industria americana la encargada de rescatar el valor y significado del buen cine europeo.
Suecia pierde, en definitiva, a uno de sus auténticos iconos del siglo XX. El país responsable de alumbrar el mejor centro comercial del mundo (Ikea) o el mejor grupo musical del universo (Abba), nos entregó también al mejor director de cine. Nos queda, únicamente, una duda. Ahora todos los medios de comunicación dicen que Fanny y Alexander fue su testamento fílmico. Y uno se pregunta, ¿y qué pasa con las más de diez películas que hizo en los últimos veinte años? ¿No cuentan porque eran películas para la tele? ¿O simplemente porque no se han estrenado con regularidad? Falsedad y vanidad.
40 comentarios en Ingmar Bergman
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me quedo con la anécdota siguiente: en un programa de radio hizo un concurso de cartas de amor (o algo así) y tras terminar éste le preguntaron que qué había hecho con las cartas. respondió que las había tirado a la basura porque “estaban muy mal escritas”. no he visto ninguna de sus películas, pero sólo por eso merece ser entronizado como un nuevo Führer.
Comentario escrito por Martin Bormann is Still Alive In My Dreams — 30 de July de 2007 a las 7:15 pm
A mí me gustaba Bergman (no más que Buñuel, Dreyer o Tarkovsky, pero me gustaba), aunque creo que llevas razón en lo que dices sobre la manera en la que los espectadores más listillos reciben cualquier cosa que haga uno de estos directores: siempre es bueno, sin rechistar.
Comentario escrito por Manué — 30 de July de 2007 a las 8:16 pm
Bueno pues yo no he visto la primera del Bergman ese…
Pero me he tragado unos truños como un pino de Woody Allen…
Lo que si es que ya salgo a comprar el DVD de El Último Gran Héroe del Chuache…
Comentario escrito por El Hijo de Strepto — 30 de July de 2007 a las 10:18 pm
Pues a mi Allen me parece muchísimo más divertido que Bergman, del cual sólo he visto tres o cuatro películas.
Comentario escrito por tartamundos trotamudo — 31 de July de 2007 a las 10:15 am
curioso… ha muerto el mismo día que Antonioni. No me quedo con ninguno, pero si me quedaría con Monica Vitti, aunque fuesen 10 minutos.
Comentario escrito por Murdoch — 31 de July de 2007 a las 11:23 am
Acaba de caer Antonioni, estos crímenes sólo pueden ser cosa del Asesino de las Grandes Superficies, que alguien llame a Batman.
Comentario escrito por Álvaro — 31 de July de 2007 a las 11:56 am
yo creo que más allá de si la gente que va a ver una determinada película es muy lista o muy tonta, muy humilde o muy vanidosa, etc, lo que debería importarnos es ante todo la película, es como opinar si un bocadillo está bueno o no exclusivamente porque el que se lo come nos parece un capullo o no, y además si se habla de un director de cine pues por lo menos habrá que haber visto su cine, que es al fin y al cabo a lo que se dedicaba el hombre, digo yo…
Comentario escrito por Carlos — 31 de July de 2007 a las 1:38 pm
¿Quién dijo eso de que “Hay más cine en los créditos de cualquier película de James Bond (espero que hablara solo del 007-Connery) que en las aburridísmas obras de teatro filmadas de Bergmann?
¡¡¡Pues tenía toda la razón!!!!
Comentario escrito por Agggs — 31 de July de 2007 a las 3:31 pm
El crítico artístico-cultural de LPD realiza siempre la misma aportación, que consiste en decir lo contrario de lo que se espera de un crítico cultivado: reivindica personajes del arte popular o mediático, como El Fary y Camilo Sesto , y denosta figuras como Bergman, Woody Allen o Lars Von Trier. Su juego acaba resultando tan predecible como el igualmente condenable de ciertos snobs que no se avienen a considerar películas si no son realizadas por determinados directores, si sobrepasan cierto presupuesto o si utilizan efectos especiales.
Se diga lo que se diga, siempre es preferible gente que quiera hacer algo original a personas que se limitan a ciertos cánones establecidos o que desprecian cualquier sofisticación. Evidentemente eso comporta sus riesgos, y a veces sus fallos; no siempre porque algo sea novedoso es bueno. A mi juicio, el impresionismo fue algo original y bueno, mientras que el cubismo, en sus formas más dogmáticos, fue un error. También es cierto que a veces puede resultar irritante cierta pretenciosidad o ademanes de ciertos artistas, pero igualmente irritantes son los artistas populistas y simplones, agasajados por multitudes chillonas.
No he visto nada de Bergman, pero me gustaría. Alguno me recomendaría dos o tres películas significativas?
Comentario escrito por Caesitar — 31 de July de 2007 a las 3:50 pm
Yo he visto una pelicula suya, no recuerdo el nombre. Había solo dos personajes, y uno de ellos era mudo. Con dos cojones.
Impresionante película como experimento cinéfilo pero de los mayores coñazos que me he tragado en mi vida. Supongo que él estaría muy satisfecho del resultado (y los críticos también) pero a mi no me engañan otra vez.
Comentario escrito por Logsiano — 31 de July de 2007 a las 4:26 pm
Caesitar:
Por lo visto, tengo que matizar, así que aclaro algunas cosas.
- Bergman: no he dicho nada malo de él. Me parece muy buen director. Ahora bien, si quieres leer una crónica sobre lo importantísimo que era, acércate a cualquier medio de comunicación, estos días todos dicen lo mismo.
- Woody Allen: yo no critico la obra de Allen, sino sus últimas películas (más o menos desde “Todos dicen I love you”), en que se ha convertido en un elemento publicitario que se limita a repetirse a sí mismo.
- Lars von Trier: sí, me parece un director ampuloso, sobrevalorado, egocéntrico, plasta, coñazo… Otro ejemplo de tío que se ha creído un genio a base de repetírselo a sí mismo a través de una extensa campaña publicitaria.
A mí Bergman me gusta, y creo que su drama es haber sido canonizado por la cinefilia europea, que ha acabado por vulgarizar su mensaje. No me gusta que la gente entre a un cine como si lo hiciese a una iglesia. Y no me gusta la actitud prepotente de quienes se creen ungidos por la divinidad y desprecian todo lo que huela a cultura popular. Porque, ¿qué es el cine más que una manifestación de la cultura popular?
Y puede que El Fary y Camilo Sesto no sean artistas entregados al noble desempeño de hacer progresar la humanidad. Pero tampoco son paletos despreciables por el simple hecho de que les gusta a la gente.
Pero, en fin, como quieres que te haga de crítico previsible, te recomiendo tres Bergman más o menos digeribles:
“El séptimo sello”
“El manantial de la doncella”
“Fresas salvajes” (¡Dios mío! ¡Nos persiguen! ¡Esto también es el título de una canción de Camilo Sesto!)
Y por cierto, ya puestos, “Blow Up”, de Antonioni.
Comentario escrito por Manolo — 31 de July de 2007 a las 4:49 pm
Gracias, Manolo. Estoy de acuerdo en que ser popular no es en sí mismo condenable. Lo decía porque sí notaba cierta tendencia, cada vez que leía tus comentarios. Lo que dices respecto a los discipulos y las simplificaciones es bastante cierto, al final los seguidores de cualquier personaje o ideología pueden llegar a ser tan insufribles que te acaban por enemistar con el origen de sus ideas.
Sobre Lars Von Trier:A mí me gustó bastante “Dogville”, de hecho me gustó muchísimo, y hace poco vi una comedia suya que tenía su encanto. No conozco el resto de su obra así que puede ser que en líneas generales esté sobrevalorado.
Los artistas a partir de una edad parece que sólo se plagian a sí mismos, vuelven sobre los mismos temas. Tengo que decir que Match Point, sin embargo, fue muy buena película, aunque la última que hizo me gustó bastante menos. Esa tendencia la veo muy agudizada en Almodovar, con su sobrevalorada “Volver”.
Comentario escrito por Caesitar — 31 de July de 2007 a las 6:24 pm
Ozú, hasta tenemos a uno que le ha gustao una comedia del Von Trier… humor danés… pa mearse… ja… ja… ja…
Y me voy a soltar un pegotazo intelectualón: con respecto a la diatriva entre la cultura “elevada” y la cultura “popular”, no os rompais los cuernos que para eso escribió Umberto Eco “Apocalipticos e integrados” un ensayo sobre el tema… y escrito hace más de 30 añitos!!!
Venga, un besico.
Comentario escrito por Comentario escrito por — 01 de August de 2007 a las 12:19 am
pues yo una vez leí un par de páginas de la Divina Comedia, que era así como poesía o alguna rayada de esas y me pareció una puta mierda, menudo coñazo, y me la suda lo que digan todos esos intelectuales creidillos la literatura italiana es un puto coñazo, a mi ya no me la dan, cualquier tebeo de Mortadelo y Filemón le da mil patadas a todos esos putos prepotentes escritores italianos, vaya que sí, ya está bien de que se rían de nosotros todos esos intelectuales
Comentario escrito por Carlos — 01 de August de 2007 a las 12:19 pm
Carlos:
Cuando te detengas a leer de nuevo al artículo, verás que no digo en ningún momento ninguna de estas afirmaciones:
a) que no he visto las películas de Bergman,
b) que sus películas no me gustan,
c) que el hecho de que te guste una cosa te tiene que llevar a despreciar otras.
En definitiva, que no se trata de decir que La Divina Comedia es una porquería porque preferimos Mortadelo, sino de criticar a quienes toman la postura contraria, es decir, los que dicen, como yo leo La Divina Comedia, paso del arte del pueblo llano.
Comentario escrito por Manolo — 01 de August de 2007 a las 4:24 pm
No te esfuerces Manuel, el gremio de los seguidores de Directores de cine “de culto” nunca atiende a razones… Ya puedes decir que le chupabas la polla a Bergman todas las noches!
Saludos!
Comentario escrito por Bender — 01 de August de 2007 a las 8:35 pm
Vamos a ver Manolo, ¿es qué no puede haber gente a la que le guste La Divina Comedia y no le guste Mortadelo? No, claro, es que van de snobs, no es que tengan gustos diferentes, que va… Y mientras tanto el “pueblo llano” está en su derecho, no ya a preferir la “cultura popular”, si no a desdeñar sin conocerla siquiera la “elevada”.
Pues yo hoy he visto Transformers en el Kinepolis y me he aburrido un huevo a lo largo de la película, y ayer vi Dogville en la filmoteca y me entretuvo un montón, ¿qué le voy a hacer? Igual tendría que acomplejarme por “intelectualoide” e ir corriendo a buscar obras “populares” que reivindicar, que por otra parte no lo necesitan, ya tienen bastantes privilegios: ya me gustaría poder ver Las Noches de Cabiria en el Kinepolis, y no en la incómoda filmoteca, con su deficiente sonido y su proyector saltarín; o poner los 40 y escuchar a los New York Dolls, que no encuentro su primer disco por ningún lado, mientras que los del Fary o Camilo Sesto los venden en gasolineras y centros comerciales.
Pero bueno, el tema es Bergman, y como Caesitar pidió recomendaciones, ahí van algunas:
La que más me gusta es la peli de los dos personajes, y uno mudo, es decir, Persona; y otras que me gustaron son Fresas Salvajes, Un Verano con Marta, Secretos de un Matrimonio y El Manantial y la Doncella
También me gustó Fanny y Alexander, pero no me atrevo a recomendarla, porque fue hace muchos años y por entonces no me gustó Fresas Salvajes y si Cara a Cara que ahora no me entusiasma. También me dejó bastante frío en esa época El Séptimo Sello, y no la he velto a ver.
Mañana voy a ver 28 Semanas Después, espero que no sea tan mala como 28 Días Después, de momento las únicas pelis de zombis que me han gustado son La Noche de los Muertos Vivientes y Zombies Party (nada que ver con el título original, Shaun of the Dead: Shaun es el nombre del prota, así que sería como Tarzán de los monos pero en zombies).
Comentario escrito por Qarlos — 02 de August de 2007 a las 2:13 am
Gracias Qarlos por las recomendaciones. También estoy de acuerdo contigo en que no siempre despreciar lo popular o no gustarte es un signo de snobismo. El Fary era espantoso se diga lo que se diga, y alguna vez que he visto en casa de mis abuelos Cine de Barrio me ha dado vergüenza ajena de la estupidez del cine español del franquismo.
Comentario escrito por Caesitar — 02 de August de 2007 a las 11:52 am
CQarlos:
Eso, vamos a ver. Para mí intelectualoide es, por ejemplo, quien empieza diciendo que no se han visto las películas de Bergman, es decir, quien no se ha leído el artículo y se dedica a criticarlo. Por supuesto que te puede gustar La Divina Comedia y no Mortadelo, pero una cosa es eso, y otra bien distinta, despreciar. Y fíjate, yo no he ido a una sala de estreno y he visto que la gente desprecie a Bergman, pero sí he visto el caso contrario, de los entendidos que desprecian el cine comercial por el simple hecho de serlo.
Pero es que, además, no sé muy bien de qué me acusas. Vuelve a leer, por ejemplo, mi crítica sobre Rocky Balboa para ver si es verdad que yo defienda a capa y espada el cine comercial frente al cine “de autor”.
Por cierto, 28 semanas después es una maravilla.
Comentario escrito por Manolo — 02 de August de 2007 a las 1:12 pm
Personalmente tengo algunas observaciones que hacer desde mi humilde punto de vista:
-De bergman, que recuerde ahora, sólo he visto el séptimo sello, y como alguien ha señalado en los comentarios, me pareció teatro filmado, aparte de ser una película bastante fría, y en el plano existencial ese del que tanto presume el cine de autor, excesivamente vaga, tocando muchos temas pero sin coger ninguno por los cuernos. Comparada con La PAlabra de Dreyer, tengo muy clara mi elección.
-En cuanto a Lars von Trier, creo que aunque es un señor algo pedante, como habéis dicho ahí arriba, el desprecio por la humanidad que muestra en Los Idiotas (película de cabecera de toda banda de desaprensivos que se precie) y Dogville es digno de tenerle como referente.
-En cuanto a Allen, sí que es verdad que sus películas van ordenadas más o menos coherentemente en una sucesión de más a menos interesante.
-De Antonioni no me parece haber visto ninguna, al menos conscientemente. Sin embargo, y ahora que sale el tema de la cinefilia, decir que lo que conozco del neorrealismo y el cine vanguardista italiano me parece infame e indigno, mientras que la comedia de posguerra, mucho más comercial y que tanto asqueaba a los neorrealistas porque según ellos les birlaba el negocio, le da 100000 vueltas, ya que toca los mismos temas, los supera, son películas divertidas, y encima están bien hechas.
Por cierto, gracias por el aviso sobre Transformers.
Sin embargo, nada peor que ver a cualquier pedante reivindicando las pelis en versión original sueca… si parece un concurso de eructos!!
Comentario escrito por Perri el Sucio (el fuerte, el ejecutor, etc.) — 02 de August de 2007 a las 11:07 pm
Bueno, bueno, seré concialiador, a riesgo de parecer un Flanders cualquiera. Primero aclarar que Carlos y Qarlos son dos personas distintas, luego decir que yo (que soy Carlos) contesté no sólo a Manuel de la Fuente sino en conjunto a éste y Logsiano, etc. Pero en fin.
Supongo que todos en el fondo somos igualmente conscientes de la complejidad que envuelve este turbio asunto del arte, los críticos, etc, y lo fácil que es vernos convertidos tanto en un erudito (sea en su versión “ridículo capullo” o en la de “hombre admirado por su saber”, según audiencia) o en un snob (versión “qué asco me da esta gente”, o versión “ojalá yo pudiera decir cosas tan ocurrentes como dice este tío”), etc
Creo que en el clásico “un automóvil de carreras es más bello que la Venus de Milo” podemos encontrar el paradigma de todo este guirigai, porque lo mismo esta frase en un ambiente (refinado) podía resultar muy provocadora, como en el bar de la esquina ser una obvia gilipollez, que la dice Marinetti, pues un provocador, que la dice un hombre de Valdemoro del Rey, pues menudo paleto, etc
En fin, un asunto complejo, me temo. Esperemos que algún día alguien eche alguna luz sobre todo este jaleo…
Comentario escrito por Carlos — 03 de August de 2007 a las 11:39 am
MI VERDAD:
Bergman: Yo he visto “El Septimo Sello” y “Fanny & Alexander” y pare usted de contar. Muy profundo. Tan profundo que en algunas personas puede hasta dar sueño. No esta mal, pero jamas entrarían en mi lista de “Mis 30 mejores peliculas”(ni mis 50)
Allen: Creo que lo he visto todo. Incluyendo su fase pajotera neoyorkina a mediados de los 80 y sus ultimos bodrios. Me quedo con “Coge el dinero y corre”, “Bananas” y “El Dormilon”. Y alguna mas tipo “Misterioso asesinato en Manhattan”, “Annie Hall” y poco mas. El resto, mas de lo mismo. Woody Allen es como AC/DC: llevan 20 años haciendo el mismo disco y parece que funciona…
Lars Von Trier: El pedo mas sobrevalorado del mundo de la cultura actualmente. Dogville es ETERNAMENTE LARGA e insufrible (solo me gustan los titulos de credito del final y porque suena Bowie). Lo del movimiento DOGMA me parece una habil estrategia danesa para vender mierdas de peliculas en los festivales de cine europeos.
Cultura “popular” vs. “elitismo”. En la diversidad esta el gusto. Se puede y se debe bailar como un poseso “Melancolia” de Camilo Sesto cuando vas bufao de Resolí y al día siguiente ir al cine a ver a Kurosawa (Dersu Uzala por ejemplo). Y todos tan contentos.
Comentario escrito por Garganta Profunda — 03 de August de 2007 a las 6:57 pm
Gracias Garganta Profunda por dar tantas razones de peso para apreciar o despreciar directores, todo se reduce a un evidente anti-intelectualismo, que se pretende atenuar con Akira Kurosawa, que no es especialmente profundo, sino épico.
Comentario escrito por Caesitar — 04 de August de 2007 a las 12:13 am
¿Me quiere usted decir mi querido Caesitar que Woody Allen, Lars Von Trier o Bergman son por ende mas “intelectuales” que Kurosawa, Ford o Coppola, al ser sus películas más sesudas e incomprensibles para el pueblo llano?
No me joda anda…¿o es que usted tiene la maquinita de hacer carnets de intelectual-gafas de pasta-cine en v.o. finlandes?
Para usted todo “Dogville”, “Bailando entre la oscuridad” Bjork y su puta madre cegata…y para mi “Centauros del Desierto” y la saga de “El Padrino”. ¿Le parece bien? Llameme cateto si quiere…
Comentario escrito por Garganta Profunda — 04 de August de 2007 a las 12:30 am
Puedes hablar de una manera menos soez?
Al principio del posts ya he criticado a ciertos snobs de la versión original y la película checoslovaca, así que no me encuadres en este estereotipo.
Aprecio a Kurosawa, a Coppola o a Scorsese.
Comentario escrito por Caesitar — 04 de August de 2007 a las 1:15 pm
“Cultura popular” Vs ” Elitismo”:
Yo pienso que, aunque algunas personas hagan incursiones en ambos “submundos”, son dos órbitas muy distintas y, si me apuran, “espectáculos” distintos.
¿Os imagináis un estreno de Bergman en la Gran Vía de Madrid con alfombra roja? Con todos los medios de comunicación (hasta el tomate) siguiendo el acontecimiento. Con la progatonista de una de sus películas diciendo en la recogida de un premio: “Ingmaaaaaaaar…”, al estilo de la “Pe” en los Oscar, ¿lo imagináis? Creo que no iría precísamente el público que ahora acude, como han dicho por ahí arriba, como si fuera a misa.
En la variedad existen rubios, morenos, alopécicos, etc. Por eso, y porque cada “órbita” se reafirma precísamente en que se distinguen la una de la otra, tenemos que aguantarnos (los de ambos bandos).
Bonito experimento sería ver a Balbín presentando el Tomate, o a Fernando Esteso en el papel de Nazarín.
Comentario escrito por Zockato — 09 de August de 2007 a las 1:33 pm
Quizás suene especialmente simple… pero según mi modo de entender el arte, no hay arte “bueno” o “malo”. Digamos que depende de los gustos de cada persona y de su capacidad de emocionarse con esto o con aquello.
Quizás por estadística, podamos decir que Mozart es “mejor” que Camilo Sesto… porque gusta a un mayor número de personas. Pero eso no quita que las personas que prefieran a Camilo Sesto (que las habrá) no tengan sus motivos y sean totalmente lícitos y fundamentados. Incluso lógicos! si uno acepta el hecho de que no todos somos iguales y que lo que a uno estimula, a otro aburre. Simplemente.
Hacer ciertos juicios de valor para decir que es “mejor” o “peor” ver un tipo de cine u otro, o escuchar éste o aquel tipo de música o cualquier otra forma de arte me parece querer homogeneizar algo que es de por si heterogeneo: los gustos y preferencias de la gente, su capacidad para emocionarse, su sensibilidad particular… a parte, que necesidad hay? A mi personalmente me la suda Camilo Sesto, el que quiera escucharle que lo haga.
Por cierto, Bergman era un puto crack. Solo he visto Persona, El septimo sello y Saraband, pero me apunto los otros títulos aquí expuestos
Un saludo!
Comentario escrito por Julio8 — 09 de August de 2007 a las 7:07 pm
yo de Bergman he visto El septimo sello en version original subtitulada en pantalla enorme con los Sub. en inglés y me jodieron porque entendí Seal como foca y no como sello (collejas collejas), así que no me empapé de una puta mierda. Sin embargo, luego me preocupe de leerme un par de artículos y de escuchar a mis amigos filosófos (o eso), y me enteré de mucho más. Ya no me acuerdo de nada.
Tiempo después vi “Persona” y me dejó acojonado, para mi es una de las mejores pelis que he visto, junto con “La Vida de Brian”.
Comentario escrito por tatchenko — 14 de August de 2007 a las 3:38 pm
Debo decir que he visto todas la películas de Bergman. Pecados de juventud y de tener una novia a la que encantaban esos plomazos en que no se entendía nada. Por supuesto, nunca mas volveré a verlas. Me gustaba la fotografía solamente. El resto, incomprensible. Lo que siempre me alegraba el ánimo es que a la salida no había dos personas que contaran la película igual o sus inalcanzables significados, metáforas y mensajes diversos. Lo mismo diría del cine francés aquel de los 60
Exactamente lo mismo pienso de Allen. Como se ha dicho, ha ido de mejor a mediocre. Sus primeras películas tenían el frescor de la novedad. Vistas aquellas, vistas todas las rodadas después o sea unos petardos insufribles y aburridos en mi humilde opinión. Sinceramente, hasta la coronilla del rollo del judío, con problemas sexuales, hipocondríaco y todo eso. Nada de antisemitismo por mi parte, por favor, es que el hombre lo repite constantemente. Hartazgo profundo. Es su negocio y de eso vive, allá él, pero no me pidan que contribuya a su riqueza.
También, hace siglos, tuve la desgracia de perder el tiempo leyendo la Divina Comedia. Para los entendidos será una maravilla, pero para un paleto como yo, un peñazo infumable e incomestible.
Comentario escrito por Cebolleta — 17 de August de 2007 a las 3:46 pm
Debo decir que he visto todas la películas de Bergman. Pecados de juventud y de tener una novia a la que encantaban esos plomazos en que no se entendía nada. Por supuesto, nunca mas volveré a verlas. Me gustaba la fotografía solamente. El resto, incomprensible. Lo que siempre me alegraba el ánimo es que a la salida no había dos personas que contaran la película igual o sus inalcanzables significados, metáforas y mensajes diversos. Lo mismo diría del cine francés aquel de los 60. Que se lo coman ellos.
Exactamente lo mismo pienso de Allen. Como se ha dicho, ha ido de mejor a mediocre. Sus primeras películas tenían el frescor de la novedad. Vistas aquellas, vistas todas las rodadas después o sea unos petardos insufribles y aburridos en mi humilde opinión. Sinceramente, hasta la coronilla del rollo del judío, con problemas sexuales, hipocondríaco y todo eso. Nada de antisemitismo por mi parte, por favor, es que el hombre lo repite constantemente. Hartazgo profundo. Es su negocio y de eso vive, allá él, pero no me pidan que contribuya a su riqueza.
También, hace siglos, tuve la desgracia de perder el tiempo leyendo la Divina Comedia. Para los entendidos será una maravilla, pero para un paleto como yo, un peñazo infumable e incomestible.
Saludos
Comentario escrito por Cebolleta — 17 de August de 2007 a las 3:47 pm
Qué bueno, tatchenko, lo de “seal”. Me he acordado de los Hermanos Marx. Porque ese mismo juego de palabras aparece en “Plumas de caballo”. Hay una secuencia en que Groucho contrata a Chico y Harpo para que espíen al equipo de fútbol americano de la universidad rival. Y para sellar el acuerdo, se ponen a buscar un “seal”, y de pronto Harpo saca una foca y la pone encima de la mesa. Claro que en el doblaje decían: “¡Un testigo, necesitamos un testigo!”, y aparecía la foca, con lo que se perdía toda la gracia.
A ver si vuelves a tener una visión marxiana en otra película y confundes el príncipe de Gales (Wales) con una ballena (whale).
Saludos.
Comentario escrito por Manuel de la Fuente — 18 de August de 2007 a las 6:34 pm
Estas dicotomías entre el bien y el mal, que es lo correcto y lo decadente, lo genial y lo baboso y etcétera me dan mucha hueva porque cada cual puede pensar lo que quiera, si de dar opiniones se trata.
Ahora bien, hacer una crítica inteligente sobre el cine de Bergman, digamos más allá del puntaje, más bien en función de las múltiples cosas que plantea en su cine pues no alcanza acá, cierto? (ni la del redactor inicial de este rollazo que incitó ya 32 comentarios)….
yo nada más quiero decir que para mi, mi, mi, cintas como El huevo de la serpiente, El Séptimo sello, La hora del lobo o Persona, han influido poderosamente en mi vida y en la forma en cómo entiendo el cine, la fotografía, la actuación en el cine y las posibilidades del lenguaje cinematográfico….. ahhh y las he visto tooooodas en dvd porque acá en México DF no muy seguido las encuentra una proyectadas (lo bueno, a diferencia de España, es que nunca, pero nunca dobladas, por cierto ¿por qué chingados permiten que se las pasen así? pues se pierde como el 40 por ciento del film)
una pena, extraña pero real, me dio saber que murió, aunque estaba muy viejo así que ya era esperada.
Comentario escrito por nomonocromo — 21 de August de 2007 a las 2:41 am
La verdad es que solo he visto (y parcialmente) una pelicula de Bergman, fue hace muchos años y en casa de un amigo que la tenia en video, creo que fue el septimo sello, y la verdad es que por unanimidad decimos cambiar la sesion de cine sesudo por una partida de cartas.
despues de ese intento infructuoso nunca me he visto con fuerzas de volver a intentarlo, y he de decir que los argumentos expuestos a favor de su cine en los comentarios tampoco me incitan a verlo, como tampoco los comentarios hechos por las difentes personas.
de todas maneras yo veo ciertamente artificial el binomio culto-aburrido, frente popular-divertido, y que por otro lado tal y como dice Josep Fontana, se trata de conseguir que las elites determinen que es lo bello sin utilizar paramtetros que esten a disposicion de cualquier persona, y asi un tio que se dedicaba a manchar lienzos sin ton ni son (Pollock) pasa a la categoria de genio, y lo mismo ocurre con el director griego Papadaupoulos, cuyo uno de sus meritos es una escena con camara fija en la que se ve pasar un barco (un petrolero creo) durante unos 10 minutos, y una pelicula en la que practicamente no pasa nada como Muerte en Venecia es considerada como uno de los grandes hitos del septimo arte.
por otro lado sigo sin saber cuales han sido los meritos de Bergman para pasar a la historia
Comentario escrito por Baroja y su amigo Pio — 21 de August de 2007 a las 2:34 pm
Me ha encantado y comparto plenamente el post de Baroja. Como uno es mas bien un paleto, pese a títulos y demás oropeles, no logro elaborar esos sesudos análisis psico-artísticos.
Baroja ha tocado además una de esas espinas que lleva uno clavada desde tiempo inmemorial: el de las elites que dictaminan con extraños y laberínticos razonamientos (o lo que sean) que es lo que vale y lo que no está a la altura.
Al respecto, recuerdo allá cuando uno iba a las aulas, a un grupete de estos iluminados que trataban infructuosamente de “educarnos” a la chusma acerca de arte y literatura, cine y teatro y sobre cualquier cosa. Debo confesar que sus recomendaciones me fueron de mucha utilidad: trás un ensayo inicial mas bien negativo, tomaba buena nota de los productos loados hasta el paroxismo para no acercarme ni de lejos a ellos. Una buena decisión que me ahorró muchos sinsabores, dolores de cabeza y aburrimientos. En particular recuerdo un libro, de nosequé novelista local, que era para esta pandilla el culmen de la literatura universal. A todo el que caía en un radio de cien metros de sus personas, le era roído el coco de mala manera sobre la eximia obra. Obra que era un petardo absoluto según algunos que picaron el señuelo y la leyeron. O una película sobre la familia Panero, maravilla destilada según ellos, a la que acudí y me marché a los veinte minutos entre bostezos.
El detalle mas llamativo de esta cofradía, su marca de fábrica indisimulable, era su desprecio hacia cualquiera que no estuviera de acuerdo con sus pareceres. Un complejo de superioridad intelectual adobado de indirectas, frases presuntamente ingeniosas que daba pena. Igualito que los nazis y sus rollos de la superioridad aria. Menos mal que eran de la izquierda plural, super-dividida y enfrentada entre si de aquellos gloriosos años del antifranquismo. Todos acabaron de funcionarios, que curioso. Ninguno se dedicó profesionalmente al arte ni a nada parecido, muy curioso también.
Naturalmente Bergman era objeto de adoración. Ví todas sus películas en versión original. Hay películas que he visto varias veces, las de Bergman una vez y basta. No recuerdo ni de que trataban, ni los argumentos, solo que la fotografía era excelente.
Aparte, no se si a veces el arte trata de tomar el pelo al personal o trata de hacernos creer a la chusma que somos unos idiotas perdidos. Se que para gustos se hicieron colores y allá cada cual con sus asuntos, pero rechazo esos intentos de hacernos creer que somos imbéciles de nacimiento. Que un tipo coja unos cuantos trastos de la basura y los cuelgue en la pared y limpie unas brochas en ellos, que a continuación aparezcan los gurús de turno y me digan que aquello es maravilloso, una obra de un genio y caso de no aceptarlo soy un zopenco, pues no. No paso por ahí. Paso del genio, de sus monaguillos y de sus salmodias.
Lo peor, es que arriba quieren que pase a la historia. Como si no hubiesen yá demasiadas estupideces y mentiras en esos libros.
Saludos cordiales
Comentario escrito por Cebolleta — 22 de August de 2007 a las 1:15 pm
Aun a riesgo de parecer socio mayoritario de la sociedad de bombos mutuos he de señalar que estoy plenamente de acuerdo con el post de Cebolleta.
Como él tambien he tenido la desgracia de relacionarme con gurus de la cultura que fijaban los canones de lo elevado.
recomiendo un experimento que a mi no me ha fallado, y consiste en hacer un poema, o copiarlo y decir que es de un autor que sea considerado un dios por el guru, y ya vereis como dira: “que vision tautologica, como ha buscado nuevos caminos creativos” o algo parecido, y si quereis ser mas retorcidos copiar un poema del citado autor y decirle al guru que lo habeis escrito vosotro, ya vereis como es mira con una displicencia poco disimulada.
el experimento se puede hacer con fotografias de cuadros, o esculturas, pero es de dificil aplicacion en el cine, aunque siempre se puede decir “es que Bergman dijo….”, para que todos los demas respondan “alabado el señor”
Comentario escrito por Baroja y su amigo Pio — 23 de August de 2007 a las 1:50 pm
po a mi bergman ma gustao mucho… ea
me hipnotisa como a las gallinas cuando le pintan una raya.
koookokokkokoko
..
.
Comentario escrito por io — 24 de August de 2007 a las 5:35 am
yo no estoy de acuerdo ni con Baroja, ni con Pio, ni con Cebolleta.
pero no es que sea por sus ideas, sino por el trasfondo. Me explico (si se puede, porque no lo tengo claro ni yo)
Estoy de acuerdo con vosotros en cuanto a lo de los intelectuales. En la uni yo tenía los mismos (llamados inteligentemente por el resto “los intelectuales”). Esos que ponen en su curriculum todas esas pelis raras que han visto y que (posiblemente) no sea cierto.
Pero los muy cabrones hablan más de lo que en realiad son, y por lo tanto: ligan.
En ese mundillo decir que te gusta una obra a otra (por ejemplo, en plan friki, que consideras Matrix mejor que la versión larga, si existe, de “Avaricia” o “La flor del membrillo”) te deja marcado para siempre, porque ellos saben qué es la cultura de verdad, el resto es opio para las masas, algo que no eleva el espíritu.
Sin embargo, Cebolleta y Pio, en vez de despotricar contra ellos (que os doy la razón), no os hagáis mala sangre, y seguid a lo vuestro, pues si no os gusta, perfecto, dejadles a ellos que les guste. Vosotros a lo vuestro, y ellos a lo suyo, cada uno con su cultura (porque cultura no es Bergman, ni Truffaut, ni sus pelis. Cultura es el acto que cada uno desempeña al ver sus pelis. La cultura no está en el libro, está en el acto de leer el libro, por resumirlo muy brevemente). Y si en realidad a esa gente tampoco les gusta esas obras, y engañan al personal, pobres ellos, no les ataquemos más, que bastante tienen ya.
Por cierto, si jugáis otra partida de cartas, pegádme un toque.
Además, yo un tiempo más tarde descubrí que hablar idiomas y viajar (sobre todo viajar y luego contarlo) hacían a la postre el mismo efecto a la hora de ligar, el intelectual viajero (en vez de el intelectual artista). Y funcionaba (jodido Ryanair, me ha jodido el invento, ¡cabrones!).
Ale pues, saludos.
Comentario escrito por tatchenko — 24 de August de 2007 a las 11:56 am
Manuel, lo peor de Seal es que lo vi escrito y bien escrito. Así en grande, dos por dos más o menos. Joder, no podría haber traducido el pavo “The seventh stamp”? coño, que complicaciones.
y me pase toda la peli esperando a que llegara la foca.
y luego fui el admereir de todo el mundo. (aarggh)
Comentario escrito por tatchenko — 24 de August de 2007 a las 12:02 pm
No hago sangre con esa gente. No vale la pena ni me interesa, pro debo confesar que escribir lo anterior ha sido mano de santo para incrementar mi paz interior. En realidad, paso de ajustes de cuentas y todo eso, de lo que se trata es de expresar mi inquietud por estos gurús que marean continuamente al personal. Por ejemplo esos incensarios haciendo horas extras cuando mencionan al ínclito y eximio cineasta Almodovar, a esa incomparable actriz que responde como Penélope, al intrépido Banderas, al Woody y a unos cuantos mas. Es asfixiante: cualquier cosa que hagan es genial, asombrosa, provocadora, cargada de guiños de complicidad y con el mensajito adosado que habrá numerosos detalles que escapan de nuestras míseras neuronas. Mientras jueguen con su dinerito, bien, allá ellos, pero vivimos en el reino de la subvención. Mientras, hay otros de la profesión, que son bastante buenos (para un servidor) y de ellos no habla casi nadie.
De músicos, ni hablo por no liarla mas, pero hay mucha tela que cortar.
Lo peor del asunto, es que parece que es un virus contagioso que se propaga. Un ejemplo: esas páginas dedicadas en prensa a la arquitectura. hace tiempo de esas cosas se escribía de otra manera y con otro estilo. Ahora es un lenguaje hermético, solo para iniciados e incomprensible. Bueno, lo que si se comprende bien es que el arquitecto hagiografiado es la releche de la genialidad. De hecho si no te sabes los apellidos de los fulanos quedas como un patán. Pero, la realidad es lo que cuenta y servidor ha visto obras de Foster, Calatrava y otros gurús del ladrillo y hormigón y son auténticas porquerías. Me explico. El contenedor en la distancia puede ser curioso o simpático, pero el cajón en sí es un disparate, lleno de obstáculos, incómodo, mal diseñado, ilógico en su distribución, de mantenimiento carísimo y por si fuera poco, frágil. Sin contar con que el dinerillo ha sido de las arcas públicas y eso duele. También casi como norma durante la construcción el presupuesto inicial, se ha cuadruplicado. Pero como son creaciones de genios, los paletos a callarnos la boca y a hincarnos de hinojos ante el monumento. Todavía espero hallar algún día una crítica poniendo a caldo a esta gente y a esos derroches. He ahí mi problema, paso de ellos, les dejo en paz pero mi ayuntamiento o comunidad no tiene dinero para invertir en cosas tontas como sanidad o educación porque la pasta se fue al “edificio emblemático”. Eso jode mucho.
Resumiendo, hay cosas de las que puedo pasar sin problema, pero de otras no porque me afectan indirectamente.
Bueno, saludos cordiales.
Comentario escrito por Cebolleta — 25 de August de 2007 a las 11:51 pm
“Sin embargo, Cebolleta y Pio, en vez de despotricar contra ellos (que os doy la razón), no os hagáis mala sangre, y seguid a lo vuestro, pues si no os gusta, perfecto, dejadles a ellos que les guste”.
mi intencion no era mostrar mi mala sangre, que no tengo, ya que a mi me parece bien que haya gente a quien Bergman le parezca un gran director, (otra cosa sería que me obligaran a ver sus peliculas en una especie de Gulag cultural), y de hecho el problema no ha sido ese, si no cuando en ocasiones he tenido que soportar el rollo sesudo-existencialista-intelectutoide-(añadir lo que se quiera) de estos gurus culturales.
me diras pues tonto de haberlo aguntado y tienes razon, si no fuera porque está muy mal visto dejar con la palabra en al boca al hermano de tu novia, o a tu profesor de musica del instituto, por poner sos ejemplos tontos.
en todo caso estoy de acuerdo con tatchenko en que para gustos hay colores.
PD tatchenko una de las jugadas de baloncesto mas increibles es cuando en un Eurobasket (creo), Nikos Gallis metió una canasta teniendo delante suyo a tatchenko con una parabola increible.
Comentario escrito por Baroja y su amigo Pio — 05 de September de 2007 a las 2:09 pm