Los medios de comunicación españoles (nos referimos a los “serios”) acaban de vivir una situación especial. En un contexto en que los únicos asuntos dignos de mención giran en torno a ETA y la tregua, ETA y Navarra, ETA y las elecciones y ETA y el aniversario del atentado de Hipercor, se vieron obligados a dar una noticia incómoda: el fallecimiento de José Luis Cantero, “El Fary”, un cantante tan popular como denostado por todos los medios serios y la gente seria que de estas cosas sabe mucho. Pero el afecto popular obliga, y los medios tienen que comerse a veces ese sapo, es decir, bajar su mirada al pueblo llano, en lugar de seguir ocupados en los temas de vital trascendencia, como es la lucha mediática por cuotas económicas y de poder.
Ha sido gracioso ver todos los informativos de televisión. La muerte de “El Fary” ha descompuesto por unas horas el perfecto relato construido por los medios, en que la noticia cultural del día tenía que haber sido el estreno mundial en Avilés de la última película de Woody Allen, que eso sí que es cultura elevada, cagontó, ya que hay que aprovechar todos los elementos turísticos que sitúen a nuestro país en el mapa, sea con circuitos urbanos de Fórmula 1, sea con los beneficios de la marca publicitaria de quien hace películas miméticas como churros y se vende al mejor postor, una vez alcanzada la vejez, para rodar en aquellos sitios que le ofrezcan mayores ventajas y mayor peloteo institucional.
Pero, ¿quién es “El Fary” para haber provocado este desajuste en el esquema perfectamente milimetrado de los medios de comunicación? Antes que nada, tenemos que saber qué no era “El Fary”, para entender esta incomodidad de los medios, que tuvieron que reseñar su deceso sin apenas saber articular un par de frases coherentes para glosar su vida y obra:
- “El Fary” no era un cantautor protesta ni un personaje con un dilatado compromiso político. No era un activo militante pro-SGAE ni un músico que saliese en todos los telediarios para ciscarse en la piratería, las descargas de Internet, el escaso público que tiene el cine español, ni en los consumidores carentes de concienciación hacia los aburridos productos culturales propios.
- “El Fary” tampoco era un cantante que, tras amasar una fortuna, se hubiese afincado en Miami para dar rienda suelta a sus estrafalarias correrías. No era un desarraigado, ni uno de esos cantantes que andan obsesionados con la recolección de premios internacionales desde una torre de marfil en el extranjero. No provocaba, así pues, la admiración de los medios de comunicación porque no hacía ostentación de su dinero.
- Además, ni tan siquiera era un actor (perdón, “creador”) del cine (o las series de televisión) español que se creyese tocado por la divina mano de la excelencia. Si “El Fary” había hecho sus pinitos en el terreno audiovisual (recuérdese “Menudo es mi padre”) lo había hecho con sentido del humor, sin tomarse en serio ni a sí mismo.
- Porque “El Fary” no era un tipo oscuro pagadísimo de su persona, que se creyese un genio, ni tampoco un individuo encantado de haberse conocido. Era un artista que encajaba todas las bromas con mucho cachondeo (le encantaba que se burlasen de él todos los cómicos españoles) y que era el primero en burlarse de su físico.
“El Fary”, por el contrario, pertenece a esa estirpe de cantantes de música ligera que algún día habrá que reivindicar sin rubor. Cuando en España triunfaban la Movida madrileña y la autodestrucción naïf como modelo vital, surgió un cantante bajito, feo y desenvuelto en el escenario que ofrecía diversión sana al público. Y el público siempre se lo agradeció en masa. Sus letras eran desenfadadas, y tan pronto hablaban de un toro guapo, como de un moro al que le faltaban siete mujeres para tener cuarenta, como le recriminaba a su hermano que hubiese quitado del salón el retrato de mamá. Lo importante era ese ritmillo rumbero que hacía mover los culos más desacomplejados. La misma salud en la falta de complejos que hizo que sus discos y sus casetes se vendieran a porrillo en las gasolineras de toda España.
No hace falta incidir en el camino que abrió, en el mercado tan vasto que dio a conocer a futuros artistas como Kamela. Las gasolineras pasaron, de pronto, de ser lugares grasientos con tufo a benzol y a tortilla de patatas reseca, a convertirse en sitios más habitables, donde repostar, descansar y surtirse de elementos que hicieran más llevadero el viaje: las cintas de música de “El Fary” y las de chistes de Arévalo o Don Pío contribuyeron a la modernidad de la mentalidad española, de una España que se integraba en los foros políticos internacionales sin perder por ello su sello de identidad, sus raíces, su gracia y su salero.
Todo eso lo supo ver muy claramente Santiago Segura, que lo elevó a la categoría de icono en su serie de películas sobre Torrente. “El Fary” era, en estas películas, el ídolo de un policía facha, asqueroso, sucio y patán, pero el cantante, lejos de enfadarse, abrazó la idea con mucho humor y con una canción cargada de cachondeo: “Apatrullando la ciudad”. Una nueva generación de jóvenes conoció su obra y festejó este descubrimiento, llenándole de homenajes, como el que le brindó la peña dedicada en su honor en Peñíscola. Su voluntad de entretener a la gente y de proporcionar diversión hasta el final se manifestó en su labor como productor de su hijo Javi Cantero (el que cantaba aquello de “Cuanto más acelero, más calentito me pongo”) y de la niña Melody (la que puso a todos los discotequeros a hacer el mono con el baile del gorila).
Se ha muerto “El Fary” y nadie ha podido decir nada malo de él. Nadie se ha atrevido a meterse con su estilo, a repetir el chascarrillo aquel de “eres más feo que El Fary comiéndose un limón”. Todos han tenido que reconocer que se trataba de un tipo que ofrecía diversión, fiesta y ganas de pasarlo bien. Hasta los medios serios han tenido que rendirse a sus pies. Con la boca pequeña, eso sí.
31 comentarios en Remembering El Fary
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No me gustaba su música, no me gustaban sus letras, no me gustaba, por supuesto, su cara perenne de comer limones, pero me gustaba él. Me gustaba su risa en televisión, su gracejo, su carácter, su sencillez. Me gustaba el pseudo anonimato en el que vivía, tan alejado del mainstreaming español de gente que vive del cuento y vende sus alegrías o sus miserias, sus bodas y sus enfermedades por unos buenos millones.
Se ha muerto, sin duda, una gran persona. Por gente como él no me da vergüenza echar una lagrimilla.
Comentario escrito por Maketo — 20 de June de 2007 a las 4:36 pm
Creo recordar que por esta página corre algún otro de nick “Maketo”. Si es así que disculpe que le haya pisado el nombre. Puse lo primero que se me ocurrió. Yo no soy él.
Comentario escrito por Maketo bis — 20 de June de 2007 a las 4:38 pm
El Fary! Escuchad su mejor tema en:
“Lo mismo en Valladolid, Toledo y en Salamanca, to er mundo baila bien el ritmo de la mandanga”
Sin desperdicio. Un clasico de mis fiestas…
Comentario escrito por Juanillo — 20 de June de 2007 a las 5:34 pm
Vaya, no se aceptan links???
Pues buscad El Fary / La Mandanga en google…
Comentario escrito por Juanillo — 20 de June de 2007 a las 5:35 pm
El Fary era un ¡fenómeno!. ¡Ese Fary güeno!.
Se acuerdan de la canción de Los Inhumanos … Fary torero demuestrale, lo que tu vales a Kim Bassinger (o como se escriba) …
Y las bulerias y rumbas del Fary infinitamente mejor que el 95% de la morralla actual (carajOTes, sanznes, etc, etc). Mañana, torito guapo … no es, e.g., Armando Manzanero pero …
Carabibubí
(El artículo muy bueno.)
Comentario escrito por elmoro — 20 de June de 2007 a las 6:23 pm
Efectivamente, Juanillo, La Mandanga era un tema notable. Aquella rima de ‘mi churiflú’ con ‘kung-fú’…
Que dame la mandanga y déjame de tema
dame el chocolate que me ponga bien
dame de la negra que hace buen olor
que con la maría vaya colocón.
Pasados 20 minutos sin saber cómo ni por qué
con el aroma del humo yo tambien me coloqué,
me dijeron los chavales ven acá y aplastaté
le pegué a la mandanguita, le pegué a la mandanguita
sacabó mi timidez.
Comentario escrito por chupacadabra — 20 de June de 2007 a las 8:12 pm
Pues ahi va una imagen, que vale más que cien palabras, pero os la dejo a mitad de precio:
http://farm2.static.flickr.com/1159/571699419_50831e7dd7_o.jpg
Comentario escrito por Danuto — 20 de June de 2007 a las 11:52 pm
El Fary, todo un fenómeno. Guardemos tributo
Comentario escrito por burdo — 21 de June de 2007 a las 1:09 am
que lejos, su manera de hablar vertiginosa (con el 50% del vocabulario de un bachiller… creo) del actual amaneramiento al hablar de los políticos, etc y la nueva moda de inventar palabras “democráticas” -verbalizar sustantivos,etc-. Lo que me molaba del fary era oirle hablar, al margen de lo que dijese, que ni lo entendía ni me importaba. Un genio. Irrepetible.
Comentario escrito por Murdoch — 21 de June de 2007 a las 10:16 am
Me ha encantao’ el post.Ya está bien de snobismo que quien no se haya echao’ nunca unos bailables del Fary no pertenece a este reino.
Comentario escrito por Sibila — 21 de June de 2007 a las 3:37 pm
“La marca publicitaria de quien hace películas miméticas como churros y se vende al mejor postor, una vez alcanzada la vejez, para rodar en aquellos sitios que le ofrezcan mayores ventajas y mayor peloteo institucional”.
Ya sé que los comentarios deberían centrarse en el Fary (un tipo que me caía simpático, aunque su música me pusiera un poco de los nervios), pero la apostilla sobre Woody Allen me ha llegado al alma.
Y es que, Sr. de la Fuente, toíto se lo consiento, menoh fartarle a mi Woody. Me gustaría saber cuántos directores de cine españoles (o directores a secas) firmarían tener la capacidad de hacer una de esas “películas miméticas”; si tan fácil es hacerlas, y tanto se le sobrevalora, es raro que siga siendo inimitable, ¿no cree?
Y en cuanto al comentario de que se va a “rodar en aquellos sitios que le ofrezcan mayores ventajas y mayor peloteo institucional”, me entra la risa floja: a estas alturas, Woody Allen puede rodar donde le dé la puta gana, y con quien le dé la gana. De hecho, las estrellitas de Hollywood bajan su caché a un tercio de lo habitual cuanto ese tipo bajito, pelirrojo y feúcho les llama.
En fin, que un brindis por el Fary, pero W.A. es sagrao.
Comentario escrito por Zelig — 21 de June de 2007 a las 10:31 pm
Lo que me gustaba de el Fary era su forma de reirse de si mismo. Resultaba algo fresco entre tanto artista o pseudoartista o famosillo del tres al cuarto que espera que sus estupideces sean catedra.
Pero bueno, “yo venía a hablar de mi libro” ¿Para cuando la actualización de la Historia Sagrada y la Historia de España? Que a mi me captasteis con cantos de sirenas y llevo ya ni se sabe los meses varada, nostálgica y llorosa por las esquinas. Esto es inhumano que lo sepais.
Comentario escrito por Mercedes — 21 de June de 2007 a las 11:17 pm
Hombre, escribir que nadie puede decir nada malo de El Fary justo después de mencionar a su niño Javi Cantero y (sobre todo) a la Melody no deja de ser irónico.
Comentario escrito por jasev — 22 de June de 2007 a las 12:34 am
Se ha ido el más grande. España se desmorona.
Comentario escrito por tres bajo par — 22 de June de 2007 a las 2:15 am
Zelig:
Estoy de acuerdo en que Allen se ha ganado el derecho a rodar donde le dé la gana. Pero eso no tiene nada que ver con lo que digo. Allen se ha acabado convirtiendo en una imagen de marca, en un envoltorio publicitario que genera ingresos allá por donde pasa. Y juega gustoso a ese juego. Y después de rodar en Inglaterra dice que ahora en España, y los medios llevan meses hablando de los actores que saldrán en su película y ocupando páginas y espacio con el hecho de que Allen vaya a rodar en España. Vamos, que yo creo que tanto comentario porque vengan los americanos a rodar aquí no sucedía desde los tiempos de las superproducciones de Samuel Bronston. Si los actores bajan su caché es porque saben que las ventajas publicitarias que obtienen para sus carreras por salir en una de las películas de Allen es más que notable. Creo, sinceramente, que Allen se ha acabado convirtiendo en una parodia de sí mismo y que está interesado en otras cosas más que en sus películas, que cada vez pasan con más pena que gloria (¿alguien se acuerda, por ejemplo, de la película -que reseñamos aquí en su momento- “Todo lo demás”?)
Y, leche, no me digas que equipare su capacidad para hacer cine con la de los directores españoles. Porque eso es ser muy ventajista. Mira que eres malvado…
Comentario escrito por Manolo — 22 de June de 2007 a las 3:12 am
el budi alen no ha rodado nada que sobrepase el bien alto desde la obra maestra que es “a derradeira noite de boris gruschenko”
(con doblaje en galego por supuesto, años después la ví en castellano y comprendí por fin como un mal doblaje puede capar una Fantástica película)
Comentario escrito por alcaudon — 22 de June de 2007 a las 10:03 am
Algo tenía ese hombre, que por lo que he podido ver a nadie nos gustaba su música, no salía en la prensa del corazón, pero todo el mundo lo conocía y nadie habla mal de él.
Comentario escrito por Telepateticas — 22 de June de 2007 a las 1:18 pm
Mi opinión es que somos tan josdeputa que hace falta que un tipo sea bajito y feo para no sentirnos amenazados y no desearle la vil ruina. Somos iconoclastas por naturaleza con nuestras propias figuras en vez de joder las de los demás, como hacen otros pueblos más avanzados. Es solo una opinión.
Comentario escrito por Otto von Bismarck — 22 de June de 2007 a las 7:34 pm
Solo decir que el Fary,era un tio de puta madre,estoy seguro que si hubiera nacido en Valencia,habría vibrado con nuestro gran Valencia CF,y habría sido el más feliz del mundo con nuestro gran doblete de la temporada 2003-2004.¡FARY QUE DIOS TE BENDIGA!.
Comentario escrito por BESTEIRO — 23 de June de 2007 a las 3:26 pm
Como sigáis así, alguno le acabará comparando con la Lola de España, que sin duda es a lo más que puede aspirar un españolito de a pie, que ni cante, ni baile, ni tenga perrito que le ladre.
El faraón del taxi, llegaron a llamarle alguna vez. Os lo juro.
Comentario escrito por felipe — 23 de June de 2007 a las 6:38 pm
Era un tío simpático. Íbamos un día en la furgoneta a devolver unos instrumentos, nos pilló un semáforo recoñazo en la calle Cartagena, pleno corazón de la Prospe, y en esto que de una bocacalle emerge un individuo chiquitajo con un terno color escualo, como el mandil de los ferreteros, con las perneras bamboleantes y los tornasoles cutrones del desgaste. Mi amigo, que iba de copiloto y siempre se ha creído en el derecho de importunar a todos los famosos por el mero hecho de serlo, agarró una octavilla publicitaria del salpicadero y empezó a ondularla por la ventanilla:
‘¡Fary! ¡Fary! ¡Un autógrafo!’
Fary (me niego a rebajarle con el artículo) sonrió medio azorado, encogió el pescuecillo y, echando mano de su larga experiencia apatrullante, estudió el escenario y se excusó en estos términos:
‘Si ejque es tontería, que ya se os va a abrir el dijco…’
Comentario escrito por víctor — 25 de June de 2007 a las 5:22 pm
Y se murió sin hacernos la letra del himno nacional, eso me jode, ves tu. Nadie nos hubiese unido, con perdón del himno de Asturias (hics!).
Comentario escrito por Murdoch — 25 de June de 2007 a las 5:24 pm
By the way. “Apatrullando la ciudad” es un plagio basado en un corto del mismo título, en el que colaboró Segura. Lo realizaron (corto y soundtrack del mismo que se puso a la venta) alumnos de la E.I.S. Escola de Imaxe e Son de Galicia (La Coruña), allá por principios de los 90. Está en recopilaciones de trabajos de la escuela.
Comentario escrito por Daniel Roca — 29 de June de 2007 a las 12:30 pm
Es muy triste que cuando uno ya no está (ni aunque esté) la “prensa” rosa se dedique a hablar mal de él. Ahora en el Aquí hay tomate están con el que si esto y lo otro, que malo que era y tal y tal…Por qué en España semos asín? El Fari, el personaje, lo que conocía de él, no me disgustaba, y cuando me enteré de que ya no volvería a ver la luz del día, me supo mal, tan simple como eso. Enhorabuena por el post, Manolo. Cuando lo leí empecé a entender qué es lo que veía en él.
Comentario escrito por tantamount — 03 de July de 2007 a las 3:10 am
“Las gasolineras pasaron, de pronto, de ser lugares grasientos con tufo a benzol y a tortilla de patatas reseca, a convertirse en sitios más habitables, donde repostar, descansar y surtirse de elementos que hicieran más llevadero el viaje: las cintas de música de “El Fary” y las de chistes de Arévalo o Don Pío contribuyeron a la modernidad de la mentalidad española, de una España que se integraba en los foros políticos internacionales sin perder por ello su sello de identidad, sus raíces, su gracia y su salero”.
En fin, estoy mareado con tanto baboseo sobre el Fary. No tengo palabras. Vale que queda muy original loarle en un post como homenaje póstumo, pero el párrafo anterior es para descojonarse (quiero creer que esa es la intención última del post), sobre todo lo de: …“las cintas de música de “El Fary” y las de chistes de Arévalo o Don Pío contribuyeron a la modernidad de la mentalidad española, de una España que se integraba en los foros políticos internacionales sin perder por ello su sello de identidad, sus raíces, su gracia y su salero”. Ole tus cojones Don Manuel. ¡¡¡Antológico!!!
Comentario escrito por guimusa — 03 de July de 2007 a las 2:24 pm
Muy bien el post. Viva el Fary y bla, bla, bla.
Pero Manolo reconoce que te has ido por peteneras con el tema de Woody Allen, sobre todo en tu justificación a la entrada de Zelig. Más que nada porque si un actor de Hollywood quiere trabajar con W.A. no lo hace por “publicidad”. Sus pelis solo se ven en Europa y en los USA al bajito feo de marras es visto como un cerdo pederasta que casado con su hijastra. Cosas de la vida, y de publicidad no demasiado positiva.
Además los que pierden el culo son los medios españoles (si esos mismos a los que al principio del post pones en su sitio) que como siempre no saben hacer otra cosa que el ridículo, y les sale más barato seguir el “triunfo” en Hollywood del cine español cuando este ocurre en Barna. Ya he odio que W.A. ha empezado a quejarse de que están siempre encima de él. Ya veremos como acaba la historia.
Comentario escrito por Yo mismo — 04 de July de 2007 a las 2:30 pm
Yo mismo:
No es cierto que el cine de Allen se vea sólo en Europa. Una cosa es que sus películas no sean taquillazos en Hollywood y otra muy distinta es que sólo se vean aquí. Allen lleva años siendo uno de los estandartes del cine neoyorquino, una especie de referente cultural, y esa es la publicidad que obtienen los actores que participan en sus películas. En EE.UU. le verán como un pederasta en los típicos lugares de siempre, pero en absoluto ocurre así en los estados liberales. Y Allen se quejará lo que quiera de los medios, pero ése es el juego que él ha creado y en el que tan a gusto ha entrado en los últimos años.
Comentario escrito por Manolo — 09 de July de 2007 a las 2:30 am
A mi Allen me encanta, pero el tema neoyorquino (la insistencia en NY) se hacía un poco pesada, de ahí que Match point me alegrara bastante. Creo que es un magnífico puente entre europa y USA (españa ubcluida, …ya, ya sé que sorprende), y ha sabido salirse de su círculo (En plan patrio, algo que nunca supo hacer Colomo con madrid y su “comedia”).
Sin embargo, ha perdio la mala leche que tenía al principio (Bananas, Coge el dinero y Corre), y me fastidia la subasta en la que se está metiendo, a base de franquiciar localizaciones en Europa (Londres, ahora BCN, ¿Berlín en 2009?).
También es cierto que en USA ha perdido fuelle, y recuerda a esas folcóricas que, saturado y maduro el mercado ibérico, se van a exprimir el inexplorado mercado hispanoamericano, USA incluida…
Comentario escrito por Clarice Starling — 10 de July de 2007 a las 11:45 am
Ya sé que hablar bien de los muertos es típico, pero levanto mi copa para brindar por “ese insigne y polifacético tonadillero”…
Que debe su nombre al gran Rafael Farina.
Y ya puestos, también brindo por Farina y por el enano de Woody Allen.
Una vez ejecutado el brindis, mi culo desacomplejado se vuelve a sentar.
Comentario escrito por tartamundos trotamudo — 11 de July de 2007 a las 1:32 pm
menudo gilipollas el que a escrito este mensaje.que pasa que porque no te guste a ti no le tiene que gustar a nadie.lo siento pero eres un grandisimo hijo de puta
Comentario escrito por raule — 11 de July de 2007 a las 11:17 pm
Bueno pues nada…
Yo loo (se dirá así?) al que loa al Fary…
Demasiada corrección política en un país como el nuestro donde lo supuestamente patético de nuestra idiosincracia (y otras esencias multiples repartidas en multiples fragmentos de naciones esenciales por la Gracia de Dios)causa escozor a quienes sin embargo no resisten una rumbita con el fary y unas cubatas…
En cuanto a Woody Allen, comparto plenamente la crítica de Manolo: se repite a sí mismo, podrán cambiar los escenarios pero seguirán siendo los mismos móviles y motivos, si hasta una de sus “peores” pelis de la buena época como Shadow and Fogs visto lo que ha perpetrado en los últimos años, queda como una producción original e incitante…
La baba del viejo y discutible freudismo que se chutó en los venas durante sus primeras etapas está todavía demasiado presente, así coquetee con otros gases como la postmodernidad, etc. etc..
Cada quién con su cada cual, yo me quedo con el recuerdo del Fary y el buen sabor de boca del otro Woody, el que no se hacía el sueco ni era parte del Star System como ahora lo es, sólo que refunfuñando y montando una “tienda aparte” que le debe mucho a la prensa, los circulos liberales gringos y una troupé de bienpensantes esparcidos por todo el globo…
Comentario escrito por El Hijo de Strepto — 13 de July de 2007 a las 10:25 pm