La muerte de Robert Altman viene a poner sobre el tapete la desaparición de un clasicismo cinematográfico formado en la televisión. Altman ha sido durante los últimos años un abanderado involuntario de una nueva generación de cineastas que, situados a camino entre los cineastas del Hollywood clásico (Ford, Hawks, Huston) y los de la renovación estética y temática de los años 70 (Bogdanovich, Scorsese, Coppola), ejercieron de puente entre ambos momentos a través de un aprendizaje cinematográfico en una doble dirección: en la teoría adquirida por estudiar las películas de los clásicos, y en la práctica desarrollada en el seno de la televisión.
Altman pertenece a esa primera generación de cineastas que se “entrena” con la televisión en los años 50, en que el medio, todavía virgen, presentaba todo un sinfín de posibilidades frustradas con su conversión en una plataforma publicitaria para el poder político. Antes de que la política intuyera la influencia del medio, antes de que Kennedy y Nixon se midieran en un famoso debate televisado que supuso un punto y aparte en la historia de la televisión, Altman (junto con otros creadores inquietos como Arthur Penn, Robert Aldrich, Sam Peckinpah o John Cassavetes) se curtieron en el mundo catódico y enseñaron a toda una generación unas nuevas inquietudes y dinámicas para la producción cinematográfica.
Robert Altman no fue un rebelde (como se cansarán de repetir los medios de comunicación estos días, limitándose a reproducir los tópicos de los teletipos), sino un superviviente. Su cine navega a contracorriente a lo largo de gran parte de su carrera pero no por una vocación de transgresión, sino obligado por las circunstancias: como víctima de una revancha de los estudios porque la libertad creativa encontrada en el carácter pionero de la televisión chocó con un sistema de producción de estudio renuente a cambiar sus dinámicas de trabajo. Ahí están los resultados: Cassavetes se las veía negras para financiar sus proyectos, y Aldrich, Penn y Peckinpah tuvieron también serios problemas para continuar con sus respectivas obras después de saborear, todos ellos, merecidos triunfos en los años 60. El ejemplo más claro es el de Bonnie & Clyde, una película en la que Penn, bajo la excusa de revisar el cine de gangsters, crea un mundo subversivo de rebelión protagonizado por unos antihéores que tuvo su precio en la posterior desconfianza de los estudios hacia sus próximos proyectos.
El director norteamericano pudo sobrevivir, y en los 80, cuando los proyectos escaseaban, volvió a la televisión. Después de conseguir el éxito con M.A.S.H., y después de hacerle a Walt Disney un dignísimo Popeye, Altman vio cómo la industria le daba la espalda. Hasta que llegaron momentos políticos más saludables y la misma industria le resucitó con The Player y Short Cuts. A Altman le salió bien su ajuste de cuentas con el cine, pero cuando lo intentó con la televisión, fracasó: Prêt-à-porter, una historia sobre la vacuidad del mundo de la moda (alimentada por la televisión) no encontró el pulso de mala leche contenida porque, tal vez, en la televisión Altman siempre encontró un refugio, a pesar de la triste decadencia del medio.
Altman vivió su segunda carrera con el prestigio necesario para poder realizar buenas reflexiones sociales desde su clasicismo formal con su estilo coral: ahí queda, por ejemplo, Gosford Park. Lo que resta es volver a ver una carrera irregular construida desde la resistencia, desde la capacidad de la supervivencia a toda una generación de cineastas castigada por su vocación renovadora.
16 comentarios en Necrología de Robert Altman
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Discrepo contigo en lo de rebelde… aunque al principio yo tenía mis dudas, sobre todo porque se repite eso en muchas publicaciones y, quizá, porque no responde al concepto de rebeldía que solemos tener en mente, al final creo que sí lo fue, y curiosamente por razones muy parecidas a las que esgrimes en este artículo. Además, tu frase final, “Lo que resta es volver a ver una carrera irregular construida desde la resistencia, desde la capacidad de la supervivencia a toda una generación de cineastas castigada por su vocación renovadora.”… ¿no es justamente un signo claro de rebeldía? Porque Altman podría haberse limitado a hacer films alimenticios para cine y tv. Oficio no le faltaba y no creo que cobrase mucho
Saludos.
Comentario escrito por Otis B. Driftwood — 22 de November de 2006 a las 7:33 am
Ya, pero yo por ejemplo veo rebeldía en Cassavetes o en Scorsese, pero no el Altman. Me explico. Creo que Altman es bastante clásico en su estilo, que ha acatado la parafernalia de Hollywood (la pugna por los Óscars, por ejemplo) y que ha criticado a Hollywood en sus películas cuando le han dejado. Que todo eso me parece perfecto, ojo. No lo critico. Sólo digo que no hay que llamar rebelde a cualquier director de calidad que supera los 70 años y sigue en activo. Parece que cada uno tiene que tener una etiqueta para que encaje rápidamente su retrato en los medios de comunicación, y que sólo puede hbaer directores buenos y malos: explicar que un director es irregular, que ha tenido una carrera con altibajos, que ofrecía películas buenas y otras no tanto, y que era un tanto contradictorio, pues parece, digo, que es más largo y complicado de explicar. Lo de mi frase final no me parece rebeldía: no hablo de resistencia como rebeldía, sino como capacidad (fisiológica, incluso) para aguantar. Que lo pasó mal en su carrera, que hubo años en los que no le dejaron dirigir, y que esos años pasaron y volvió a hacer lo que quería. Pero eso no siempre es rebeldía: a veces son, sin más, circunstancias de la vida. Creo que eso es lo que pasó con Altman.
Comentario escrito por Manuel de la Fuente — 22 de November de 2006 a las 8:07 am
Increíble. Un artículo de Manolo en el que no menciona a Bush, Aznar, el PP, la derecha y demás lagartos para él. Incluso se contiene y, aunque parece que le gusta Altman por ser un “rebelde”, no aprovecha el Pisuerga para meternos un mitin sobre sus ideas políticas. ¿Será la resurrección del mítico Manolo LPD, que se limitaba a hablar de cine y música sin politizarlos en cada párrafo? Témome que no, y que pronto volverá a sus neo-fueros, pero se agradece este toque retro.
Comentario escrito por Bocanegra — 22 de November de 2006 a las 11:36 am
Manolo, sobre el artículo de radio futura…¿para cuándo uno sobre el “Xixón Sound” de los 90? a.k.a. “El timo del Tocomocho”
gracias, gracias
Comentario escrito por replicante — 22 de November de 2006 a las 12:27 pm
Jo, pues fíjate, Bocanegra, si aciertas, que ni me gusta demasiado Altman ni lo considero un rebelde: aspectos ambos que quedan más que claros en este breve artículo. Parece que cuando entras en mis artículos, lo único que haces es darle a la herramienta de búsqueda del navegador, introducir “Bush”, “Aznar” “PP”, y “derecha” y, si no da ningún resultado, entonces el artículo está bien, pertenece “a los de antes”. Todos tenemos nuestras manías, no sólo yo.
Comentario escrito por Manuel de la Fuente — 22 de November de 2006 a las 12:31 pm
Replicante, ?alguna vez lo prometí? Además, ?es necesario perder el tiempo con eso? ?No se intuye una crítica a eso cuando se reivindica a Radio Futura? Bueno, vale, un día que me levante especialmente cabreado.
Gracias por seguir ahí.
Comentario escrito por Manuel de la Fuente — 22 de November de 2006 a las 12:34 pm
vaya un tostón el artículo de radio futura!
yo creo que eran buenos a su pesar. les sobraba tanta ínfula y les faltaba sentido del humor. al final quedan las canciones más inmediatas: semilla negra, la negra flor, no tocarte etc. ¿alguien ha vuelto a oír en la radio “la ciudad interior”?
además las producciones de sus discos eran de verbena de barrio: la canción de juan perro parece que la grabaran en una masía con colegas.
a mí me encantan, pero me parece que nos timaron. el disco donde está corazón de tiza era infumable (menos mercuriana). de la carrera de juan perro, mejor no hablamos y de las malas lenguas, en fin, luego nos quejamos de operación triunfo!
ah y de robert altman la mejor es conflicto de intereses, donde por lo menos se enseña algún búlgaro que otro. gosford park estaba muy bien, pero ese final con el detective tipo rocky carambola no me lo trago ni con tres tragos de zumo garci. vaya, que viva anthony mann, que en la filmo van a echar “el hombre de laramie”.
j
Comentario escrito por STEPHEN DE VENTRE — 22 de November de 2006 a las 1:13 pm
ah, el reloj de la página va fatal! ahora son las seis y cuarto de la tarde. pero esto qué es?
Comentario escrito por STEPHEN DE VENTRE — 22 de November de 2006 a las 1:15 pm
Por fin un artículo de Manolo al cual los lectores podemos agregar comentarios. Pero ya se sabe, basta que no te dejen hacer algo para ponerte rebelde y querer hacerlo con todas tus fuerzas, y cuando por fin te ofrecen lo que ansías, te resulta menos apetecible y te olvidas del asunto. Por eso no haré ningún comentario sobre “Necrología de Robert Altman”, pero sí hago pública la demanda real e innegable por parte de algunos lectores de LPD, de un blog hecho (pero no derecho, je) por Manuel de la Fuente.
Saludos rocanroleros y cinéfilos.
Comentario escrito por Doña Nadie — 22 de November de 2006 a las 7:55 pm
STEPHEN: te animo a que te leas el libro para ver si matizas tu opinión sobre lo que comentas.
Respecto a lo que dices de “La canción de Juan Perro”, cito del libro:
“El disco se graba en Nueva York en los estudios Sigma Sound, con la producción de Joe Dworniak. Desde el punto de vista de los arreglos musicales, es una grabación que se plantea como opuesta a la de Londres: sin en Londres el grupo, en busca de la definición de un nuevo sonido que fusione la tradición hispana con el formato del rocanrol, consigue un disco barroco al estar cargado de manipulaciones tecnológicas, en Nueva York, una vez ya sentadas las bases tanto musicales como conceptuales de sus replanteamientos evolutivos, se hace necesaria la elaboración de un nuevo sonido, un sonido más natural tratado con un mínimo de tecnología, un sonido que refleje sobre todo el acercamiento del grupo a un swing más negroide y a ritmos caribeños (…)” (pág. 86). Creo que eso responde a tu apreciación.
Y, por cierto, una opinión personal: a mí me gusta muchísimo más Juan Perro que Radio Futura. Tengo un montón de razones, pero eso ya lo discutiremos en otra ocasión.
DOÑA NADIE: Muchas gracias por el comentario. Tengo que decir que si aquí no hay un blog mío es única y exclusivamente por mi culpa, ya
Comentario escrito por Manuel de la Fuente — 23 de November de 2006 a las 4:31 am
que Guillermo me dice constantemente que me abra uno. Es decir, que si hay un mini-clamor al respecto (algo que permíteme que dude), es por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.
De momento no voy a abrir uno, porque tendría que definir muy bien de qué voy a hablar, y que no me pase como la otra vez, que me cansé porque, al no haber un orden temático, ya no sabía por dónde empezar ni por dónde acabar. Un problema que surge siempre al abrirse un weblog, y que tanto Guillermo como Andrés han resuelto de una manera estupenda en sus respectivas bitácoras. Pero, oye, si me pagas…
Un abrazo.
Comentario escrito por Manuel de la Fuente — 23 de November de 2006 a las 4:35 am
A mí Gosford Park me aburrió mucho. Sólo me gustó el final.
¿Has visto Infiltrados, Manolo?
Comentario escrito por maría — 23 de November de 2006 a las 11:22 am
el timo de la producción en new york se ha convertido en el timo del nazareno de la industria musical española.
“tengo un sobre lleno de estampitas, si vienes a nueva york tengo más”
en serio, la producción de ese disco es lamentable.
de todos modos, tampoco os creáis, me encanta radio futura y también tarareo con arrobo eso de “roto está el conjuro de los enemigos de este pueblo oscuro que ha de florecer”, pero cuando me paro a pensarlo, em pose a tremolar
ah, que conste que pongo aquí este rollo porque cómo decía uno antes, en el artículo en sí no se puede replicar,
márchese sr. la fuente!
j
Comentario escrito por STEPHEN DE VENTRE — 23 de November de 2006 a las 11:45 am
Las casualidades de la vida. El mismo día que falleció estaba revisando “The long goodbye”. Y la verdad es que el Philip Marlowe que encarna Elliot Gould aguanta mucho mejor la comparación con Bogart que los Caan o Mitchum. Sterling Hayden y el guión adaptado son otros puntos a favor de esta película, además el ambiente californisesentero le va muy bien a la historia.
Así que si las televisiones no le reponen nada en estos días, ya sabéis: a tirar de DVD o en su defecto de eM***.
Desde aquí mis respetos a este fabuloso director.
Comentario escrito por Jose M. — 23 de November de 2006 a las 7:45 pm
La carrera de Juan Perro me parece impecable. Raíces al Viento es un disco lleno de buenas canciones, al igual que La Huella Sonora. El siguiente, Mr. Hambre, un magnífico ejemplo de como ligar la tradición poética, el romancero, con el rock, y el último, Cantares de Vela, un más difícil todavía en ese aspecto. Como vocalistas tiene un estilo personal inimitable.
En cuanto a Radio Futura, La Canción de Juan Perro tiene una producción algo patatera, pero casi todas las canciones son de lo mejor que ha hecho un grupo de rock en España. De los otros discos se puede rescatar también un buen puñado de temas, y mejoraron muchas en Tierra para Bailar, otro disco excelente. Pueden tener una treintena de canciones para quitarse el sombrero.
Y las Malas Lenguas es un grupo de divertimento, pero no están nada mal sus versiones.
No creo que haya muchos genios en el pop-rock nacional, y éste es uno. Un piso para Juan Perro.
Comentario escrito por Alfredo M-G — 24 de November de 2006 a las 4:54 pm
Mis respetos por Robert Altman. Coincido con el autor en que tuvo una carrera bastante irregular. No sé si por culpa de las circunstancias o por otras causas. Pero deja algunas de las mejores películas de los últimos años.
Respecto a Auserón y cía., considero a Radio Futura un buen grupo con algunas de las mejores canciones españolas de los ochenta. Pero todos los proyectos posteriores de este señor me aburren soberanamente. Le considero el típico ejemplo de estrella de los ochenta sobrevalorada y pagada de sí misma.
Comentario escrito por tartamundos trotamudo — 07 de December de 2006 a las 4:36 pm