“Ser delantero se ha convertido en un oficio difícil. Pero siempre es mejor que trabajar”
Salvatore “Totó” Schillacci, delantero italiano, máximo goleador de Italia´90.
Vestuario del Real Madrid. Hace dos semanas. Roberto Carlos llama a Van Nystelrooy. Le pregunta si se ha rasurado bien la calva con su nueva máquina de afeitar. El holandés se agacha para verlo. El brasileño le castiga el hígado de un puñetazo. Emerson irrumpe desde una cortina de ducha en la que estaba escondido, agazapado, aguardando el momento, e inmoviliza los brazos de Van Nystelrooy, que grita acongojado. Se lo huele. Y efectivamente, el sonido de unos pasos firmes, lentos pero seguros, se lo confirman. Diarrá sale de la oscuridad y le va a violar por segunda vez en lo que va de semana. Todos los jugadores blancos gritan y jalean al de Mali. Más contentos por no ser ellos la víctima que por presenciar en primera fila el espectáculo. ¿Todos? no, un jugador blanco permanece en un rincón cabizbajo. De sus ojos brotan lágrimas, tuerce el morro. Es Raúl. Se pregunta: Jo, snif ¿y a mi por qué no me violan nunca?.
El más listo de la clase lleva gastados cuatro millones cincuenta y siete mil setencientos euros en psicólogos. Hasta ahora ninguno le ha dado la respuesta. En la selección ha pasado de ser el favorito del entrenador para este tipo de bromas a no ir ni convocado. Ese mismo día, al llegar a casa, no tiene ganas de comer nada. Sale a pasear. Vagando por las calles. Contemplando el ocaso del sol que tuesta el cielo, se topa con una gitana. Le dice: Ay payo cógeme esta ramita de romero. Raúl afloja veinte euros por la ramita. A ver si le da buena suerte. Está desesperado. La gitana lo nota: ¿qué te pasa que tienes esa carita triste?. Raúl le explica los motivos de su depresión: Ejque mis compañeros no me violan ya nunca en el vestuario. La gitana le mira fijamente, de arriba abajo, y emite un veredicto: Mira, yo no sé si soy la persona indicada, pero lo único que te puedo aconsejar es que… no sé ¿has probado a lavarte?.
El delantero madridista hace caso. Total, no tiene nada que perder. Emplea lo que queda de día y parte de la noche en tamaña hazaña épica. Al día siguiente llega al vestuario. Todos le miran. Están muy sorprendidos. Emerson y Diarrá, los gallitos, se ponen delante de él. Emerson no puede contenerse, Diarrá dice lo mismo al unísono: Tío, tío, tío ¿Qué pedazo de orificios nasales tienes?. Raúl se explica: no, sí, bueno, siempre han sido muy grandes, lo que pasa es que antes con las melenas no se apreciaban en todo su esplendor, sin embargo, ayer, cogí una tijeras de podar y… Para cuando Rulo quiere terminar la frase, Emerson y Diarrá han alojado sus nacles en los respectivos agujeros de la nariz del Capitán. El resto de la plantilla, como siempre, profiere aullidos, monta bulla y algún grito sobresale ¡dale más fuerte! ¡ahí, ahí!. Los compañeros hacen cola, pero ninguno puede comsumar. Robinho luego se lo explica al míster: no sentía nada, Fabio, no había contacto alguno. A Raúl le da igual no ser repasado por toda la plantilla por la tocha. Por fin vuelve a estar de moda. Se siente fuerte. Duro de pelar. Va a ir a por todas en el derbi.
Barcelona. Hace dos meses. Eidur Gudjohnsen recibe una llamada de su compatriota Björk. ¿Qué tal en el Barcelona, tu flamante nuevo club?. Pues muy bien -contesta el ariete- esto es otra galaxia balompédica, Björk, tendrías que verlo, aquí en España, cuando el delantero del Barça toca la pelota, cien mil personas, cien mil gargantas todas a la vez, se ponen a jalearle “uh, uh, uh”. Qué subidón de adrelanilina ¿no? -replica la cantante. Pues ya te digo, tía, tiene que ser la bomba despertar tanta espectación entre los aficionados, estoy deseando debutar. Jo, pues yo -sigue Björk- sólo he logrado que el público me jalee así el día aquel, ya sabes… sobre el escenario lo del mojón de carretera comarcal, el que, bueno, que me lo extrajeron en el hospital ¿recuerdas? no sabes lo afortunado que eres siendo futbolista, te deseo mucha suerte.
Barcelona. Hace un mes. Eto´o se lesiona. Gudjohnsen será titular. Está deseando tocar la pelota para ver qué se siente como delantero del Barcelona. Tiene los nervios a flor de piel. De pronto recibe, la tiene, la maneja, la suelta. La jugada es buena, pero Guddy comprueba sorprendido que el público no ha gritado nada. Otra vez. Nada. Se acerca un poco a la grada. Mira cara a cara a los aficionados. Estos le devuelven una mirada bobalicona sin hacer nada. Ni siquiera un leve ¡uh!. Un joven hace un exótico saludo levantando un brazo con la mano abierta. Guddy se pone triste ¿por qué a él no? ¿Por qué no le jalean los aficionados como a Eto´o?. La situación se repite cada semana. El delantero comienza a padecer los síntomas de una depresión galopante. Va al psicólogo. Éste le pregunta: ¿ete… pero a vos no le violán sus compañeros?. Sí, sí -contesta Guddy- si es entrar en el vestuario y tomar de Thuram hasta que me sangran los oídos, es el público el que no me quiere. El psicólogo le recomienda la lectura todas las mañanas de un ilushionante cuento de Borges sheno de esperansha. A Guddjohnsen Borges le suda las pelotas.
Madrid. 22 de Octubre. Derbi. El Santiago Bernabeu a reventar. Como es habitual, quién gane el partido será la institución más poderosa de la Tierra. Moncloa llama al árbitro. Interesa a la nación que PSC pierda las elecciones para situar en la Generalitat a un partido españolista, CiU. El colegiado accede a pitar, ante la duda, en favor del Madrid. Los equipos salen al campo. Raúl tiene la primera ocasión. El pase es de Sergio Ramos haciendo de Cicinho, Beckham y Figo en tres tiempos. Raúl se interna en el área bajo la atenta mirada desde la lejanía de Thuram. Salta. Manda un beso a la cámara. Se acaricia un pezón con la yema del dedo ensalivada. Espera a que llegue la bola suspendido en el aire de brazos cruzados. Y, sí, remata para dentro un golazo de órdago. Confirmado, el que tiraba del asco vuelve a tirar del carro. De hecho, estrella en el larguero otro remate escasos segundos después. El Barça se puede ir calentito. Pero su abulia es un espejismo. Cuando se ponen a jugar el Madrid ni la huele. Y si la coge, es para defenestrarla o pasársela al rival suavemente. El balón aterriza en Messi. Se mea a cuarenta personas, entre ellas, “el mejor jugador del Mundial”, al que ejecuta un caño sonrojante y asiste a Gudjohnsen para que la empuje como más le guste tomándose el tiempo que quiera. Es gol cantado.
El joven argentino mira con ojos ilushionantes lo que entiende que será la consecución del empate. Pero se percata rápidamente de que Guddy está desvaído, tiene ojeras, está llorando ¡gimiendo!. Antes de recibir la pelota, el argentino entiende como su compañero islandés le dice claramente “¿Para qué me la pasas a mi? si no soy nadie, el infierno son los otros, el hombre está condenado a ser libre, cuanto más pienso menos me parece ser, la esencia de la relación entre las conciencias es el conflicto, lo veo todo negro” y miserablemente golpea el balón con penoso estilo para que salga por línea de fondo.
Mientras tanto, Emerson ha tomado buena nota de la jugada. Es un jugador que sabe leer muy bien los partidos. Planifica una estrategia. En primer lugar, dejar libre de marca a Gudjhonsen lo que queda de partido. En segundo lugar, parar a Messi. El brasileño hace una señal al banquillo. Lo va a hacer -dice Fabio. Italo Galbiati, segundo de Capello, saca corriendo el móvil y marca el 112. Emerson anda, trota, corre, muge e intercepta. ¡He cogido chicha! -se congratula- y mira a Salgado, que está en la grada, que le enseñó esa bella patada de Artes Marciales norvietnamitas de la que el Juninho del Atlético de Madrid podría escribir unas cuantas Coplas a la Muerte de su Padre (el de Michel). ¡Mira a ver si hay escorzo entre tibia y peroné! -grita el gallego. Y Emerson descrubre apesadumbrado que no le ha roto nada. Calamidad. Desastre. Capello rabia en el banquillo. Pero eso no es nada comparado con el cabreo que tiene el padre de Messi, que golpea los muebles, grita, se saca el cinto y le pega espantosos latigazos a su perro, que queda inválido. El padre del joven astro argentino es perfectamente consciente del camino que tiene que seguir su hijo para llegar a ser el mejor del mundo y ese camino pasa por que le metan tal pedazo de hostia que le partan vivo hasta el alma. Maradona, el mejor de la historia, gracias al ámbito vasco de decisión que le explicó Goicoechea, fue adiestrado para regatear al hombre, cosa que Messi hace muy bien, y a la hostia que automáticamente te suelta conforme se le sobrepasa, cosa que el barcelonista aún no domina bien, como confirmó que, además, se llevó un segundo intento de Emerson por matarle que si no le astilló el hueso en mil pedazos con fractura abierta de cráneo, tibia, cadera y costillar, fue porque ayer el Barça tuvo muy mala suerte.
El segundo tiempo comienza igual. El Madrid cede terreno. El Barça se estrella una y otra vez contra si mismo en el remate. Y encima pierde un balón comprometido. Éste lo recoge Guti. Inicia la contra. Se topa con tres centrocampistas del barcelona sudorosos y jadeantes. María Gutierrez dice “ay qué agobio quita por favor o sea”. Se da la vuelta con mueca de asquito y de casualidad ve a Robinho. Piensa en darle dos besos y preguntar “cómo tú poráqui”, pero le entrega el balón, que a su vez es enviado a Van Nystelrooy y gol. Valdés completa una noche de ensueño. No sale en el primero que debería haber salido y sale en el segundo que se tendría que haber quedado bajo palos. Rijkaard en el banquillo piensa y piensa. Se dice, o me han dado keta en lugar de cristal o esta panda de maulas nos está defecando en el rostro. Se mete un poco más sea lo que sea y se recuesta, no quiere verlo. El Madrid se lleva el partido. Montilla acepta resignado su destino en el hemiciclo: los bancos de la oposición.
15 comentarios en Intimidades del Real Madrid - FC Barcelona
Comentarios cerrados para esta entrada.


Excelente crónica, Álvaro. Seria y rigurosa, como debe ser.
Al menos, tan seria y rigurosa como la de Tomás Roncero.
Comentario escrito por jasev — 23 de October de 2006 a las 9:27 pm
Madre mía. No sé si son mejores los prolegómenos o el partido en sí. Ante la duda, voy a volver a leérmelo
Comentario escrito por Guillermo López — 23 de October de 2006 a las 10:09 pm
Bien resuelto, cómo no, incluso has hecho de Guddy un co-starring. Me ha llegado la comparación Messi-Diego, habemus megacrack en ciernes.
¿Qué habrá sido del fundador de la AVTS (Asociación de Víctimas del Terrorismo Salgadista)? ¿Seguirá engañando a algún equipo por esos mundos de Dios?
Comentario escrito por Gatinho — 23 de October de 2006 a las 11:19 pm
En el Palmeiras, gatinho. Con Emerson Animal. El otro día se encontró frente a frente con Petkovic y fue de mucho reír.
Supongo que hablamos del mismo retaco fraudulento.
Duda táctica, Alvaro: ¿María Gutierrez, con sus greñas de binguera, se saca siempre el bajo de la camiseta por cubrirse el antifonario, fondona ella?
Qué perfil de pera conferencia, conchasuvieja.
Comentario escrito por Chupacadabra — 24 de October de 2006 a las 12:14 am
Dios, que cosa tan genial! Muy bueno lo de Diarra jajajaj
Comentario escrito por Aldo Pacia — 24 de October de 2006 a las 3:02 am
was du a shaberpprttzzzz gomo desgribe un gronika pedodístika, chunormrmarrrr!!1
Comentario escrito por toomash wonnnnnzero — 24 de October de 2006 a las 11:03 am
“Raúl se interna en el área bajo la atenta mirada desde la lejanía de Thuram. Salta. Manda un beso a la cámara. Se acaricia un pezón con la yema del dedo ensalivada.”
No vuelvas a escribir algo así sin poner una advertencia.Se me ha qyuedado todo el mundo mirando,coño.
Comentario escrito por aspas_ — 24 de October de 2006 a las 11:54 am
Muy bueno Alvaro, me lo he pasado genial leyendo la cronica, aunque aun te queda mucho para llegar al nivel de los grandes periodistas, porque tienes un fallo y es que eres demasiado imparcial…
Comentario escrito por Santi — 24 de October de 2006 a las 5:52 pm
Juninho Paulista, sí, chupacadabra, el mimado de Antic.
¿Edmundo aún juega? Y Romário.
Aquí sólo me llegan informaciones de Nando, que jugó en Valencia, Dépor y Arteixo hasta el año pasado, y Ricardo Serna, al que la paternidad del hijo de Bebeto que nació en USA´94, dio bríos para jugar en el Ceuta hasta hace poco.
Comentario escrito por Gatinho — 24 de October de 2006 a las 7:32 pm
Ese Nando también tuvo un paso putapénico, lamentable, deshonroso y antiestético por Segunda con el Sevilla de Miera y Fernando Castro Santos.
Comentario escrito por alvaro — 24 de October de 2006 a las 7:42 pm
Es triste y difícil encontrar a alguien tan soseras como Del Bosque, y si encima se tiene que llamar Vicente, más aún, pero ese personaje existe, Vicente Miera.
¡Lendoiro, cabrón, Caparrós selección!
Comentario escrito por Gatinho — 24 de October de 2006 a las 11:08 pm
Edmundo sigue haciendo partiduquis, Gatinho. El otro día la pilló en la esquina del área, hizo una finta con los clavos de la cadera y los dos centrales y el lateral no es que se la comieran, es que tuvieron que comprar tres de reventa para poder volver al campo. Aprovechando el trámite, el Animal la puso en la escuadra con cara de asco.
Sigue al lado de Juninho. Parecen superadas las rencillas del pasado. Recordemos que Edmun le atizó un ámbito favelero de decisión en toda la tocha hace unos añejos.
Pasan cosas muy bonitas. Petkovic ha vuelto del petrofrúmbol y está en el Fluminense, que suena a trofeo carranza ochentero pero existe de verdad. El muy serbio se sigue saliendo bastante, la verdad sea dicha. Es inexplicable, ya lo sé, pero en esas tierras también es verano en enero y el fregadero desagua sinistrórsum, y la peña lo acepta como lo más normal.
Romário ahí lo lleva también. Fue pichichi el año pasado con las sienes plateadas (de mesarse con los dedos manchados de pichicata cuando no se la pasan al pie) y jugando sólo los de Río (ponte tú a buscar 11 grs de pichi en Mato Grosso do Sul). Este año llega a los 1000 goles en toda su carrera (computados con el rigor de una plusmarca en salto de longitud en Novosibirsk) y se retira. Dice.
Más duro de aceptar ha sido que el impar delantero Creedence Clearwater Couto (pronúnciese Cridensi Cleariguache) haya dejado el Figueirense por la liga belga.
A cambio nos quedan Allann [sic] Delon y John Lennon Dias, en el Atlético Sorocaba, que con ese nombre (¡Atlético! Ajs ajs ajs)sólo puede estar en tercera. El otro día le preguntaban a John Lennon Dias el porqué de su entrañable nombre de pila. El angelito: “Mi padre se inspiró en un personaje de televisión de su época”.
Otro día hablamos de Viola, que sigue poniendo a parir a EspaÑÑa en la tv.
No entiendo ese topicazo de que el campeonato brasileño no tiene calidad. Si esto no es calidad… 95% de pureza MÍNIMO.
Comentario escrito por Chupacadabra — 24 de October de 2006 a las 11:43 pm
Hola:
Soy saviola, y escribo con el nick de popota porque estoy en su casa, usando su ordenador. Él está en su habitación editando pasquines fascistas con los lemas “Saviola Alde hemendik, Saviola Fora de Catalunya, Saviola parla en català i Saviola, entzun, pim, pam, pum”.
Únicamente quería saludar a todos los periodistas deportivos de barcelona, implicados en una surrealista cruzada consistente en defender que yo, o un tío el doble de bueno que yo, tiene sitio en este barça.
Saludos, y Força Barça.
Comentario escrito por popota — 25 de October de 2006 a las 2:11 am
“Otro día hablamos de Viola, que sigue poniendo a parir a EspaÑa en la tv”
Por favor… ¿Qué dice el señor Rosa?
Lo de los getumbanchis nombres brasis es de traca, aquí sólo nos llegan nimiedades como Marlon Brandão o Georges Lucas.
Comentario escrito por Gatinho — 25 de October de 2006 a las 1:42 pm
Genial, Alvaro!!!
Lo mejor del derby, sin duda alguna. Un derby que, como valencianista militante, me la trae bastante al pairo, la verdad.
Y muy bueno también el repaso de Chupacadabra a los ilustres de la liga brasileña.
Me permito disentir con Gatinho acerca de las nimiedades que cruzan el charco. El otro día, militando en el Shaner Donestk (o algo así), tuve la oportunidad de disfrutar del centrocampista brasileño longevo por antonomasia: un tal Matuzalem.
Comentario escrito por tartamundos trotamudo — 25 de October de 2006 a las 6:24 pm