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Cosas
que nunca te dije
Esta
película nos ha causados grandes problemas para saber dónde
ubicarla. En un principio, pensamos meterla en la sección
general, pero no es una película porno; después, pusimos
nuestras esperanzas en la nueva sección de Horrores Fílmicos,
pero no tenía tampoco cabida porque todas las escenas de
la película son igual de horribles; finalmente, pensamos
que lo más plausible sería incluirla en Películas
sobrevaloradas, pero, lamentablemente, no se puede considerar como
sobrevalorado a algo que no tiene valor alguno. Así que así
estamos, porque me reconocerán que el título es casi
tan lamentable como la película en sí. La película
está dirigida por Isabel Coixet, directora española,
y es una película de cine independiente americano: "¡lagarto,
lagarto!", diría cualquier persona con sentido común,
y en efecto: el explosivo cóctel directora española
+ cine independiente dio el resultado esperado: un desastre de película.
El
argumento es muy atrayente: una chica está sola y triste
y le envía vídeos a su novio ausente, vídeos
que nunca llegan al novio porque su vecino los roba y los ve en
soledad onanista; así que la chica, cada vez más sola
y más triste, se lía con un pringado similar a ella.
Pues qué bien, qué interesante, qué gran argumento
y qué gran película. Todos los críticos se
entusiasmaron con ella, pasando por alto (como siempre) el nulo
éxito de público de la misma (para mi es un misterio
porqué las películas alabadas por la crítica
son un fracaso de público, y viceversa; en mi opinión,
los críticos son también público, y deberían
contar en las recaudaciones; quizás el problema estriba en
que, por un lado, el inteligente público español pasa
olímpicamente de la crítica, y los críticos,
por su parte, no cuentan como público porque la productora
los invita al preestreno)
Si
era tan mala y pintaba tan mal, ¿por qué fui a ver esta película?,
me preguntarán. Pues porque, entre las muchas cosas que nunca
me dijo la persona que malignamente me recomendó ir a verla,
tampoco me dijo que ella misma no la había visto (ni pensaba
verla)
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