Actualidad cinefílica
Cine Club
Séptimo Arte
POLÍTICA
BOLSA
MASS MEDIA
DEPORTES
CINE
HISTORIA
TEOLOGIA
LITERATURA
CULTURA POPULAR
LA RED
MUSICA
CIENCIA
LIBROS
SEXO

 

Esto es Jolibud

Segundo semestre 2001

 

26/11/2001: La Amenaza Fantasma II

Sobrevuela sobre nuestras cabezas la amenaza, en forma de estreno cinematográfico, de la Segunda Parte de quien inspiró la sección de horrores filmícos de esta página: la secuela de "El Lado Oscuro del Corazón", filme de Eliseo Subiela estomagante como pocos.

Para aquellos que desconozcan la primera película la secuela únicamente repite el esquema argumental de la anterior (un hombre busca una mujer que "le haga volar") con la única novedad de que, dado el excelente recibimiento de la primera obra, la búsqueda se realiza en esta ocasión en la cosmopolita urbe de Barcelona, ya que le han comentado al protagonista que, puestos a hacer volar con labia porteña, hay por ahí unos especímenes especialmente aptos.

Aventuramos intensa campaña promocional, pues "la mujer que hace volar" es, a lo que se ve, Ariadna Gil, esa hermosa chiquilla en la que algunos depositaron esperanzas que se han revelado injustificadas pues la niña es, simplemente, actriz.

Esperamos ansiosos el estreno, que nos permitirá visionar la cinta y realizar la oportuna crítica, en la esperanza de que sustituya al comentario que hasta la actualidad más correos electrónicos furibundos ha causado (evidentemente, la crítica a la primera parte) como inagotable fuente de polémica.

Por otra parte, no nos resistimos a apuntar que no hay derecho a que los propios directos-artistas se conviertan en los causantes de, por venderse al vil metal, que queden a la altura del betún sus seguidores. Ya ha pasado con esa magna obra sobrevalorada, Clreks, cuyas esperpénticas secuelas han acabado por lograr convencer incluso a quienes consideraban la película como una obra cumbre del humor irreverente e inteligente que, en realidad, estábamos ante un Pajares y Esteso en blanco y negro. Podría ocurrir con Subiela que, de tanto repetir la jugada y enriquecerse, la acabaran pagando sus fervientes seguidores, que de tanto ver lo mismo pueden hasta acabar detectando la moralina opusdeísta de la historieta.

30/9/01 CONCLUYE EL FESTIVAL DE SAN SEBASTIÁN

Una vez más el palmarés de un festival importante ha supuesto un auténtico aluvión de protestas y abucheos. Ya se sabe que nunca llueve a gusto de todos, pero se ve que en esta ocasión la casi totalidad de los críticos habían hecho sus pronósticos, en la mayoría de los cuales figuraba el filme español En construcción, dirigido por el excelente y minoritario José Luis Guerín. Por lo menos la película no se fue en blanco y ganó el segundo premio más importante, el premio especial del jurado, además del premio internacional de la crítica, ambos muy aplaudidos.

La ganadora fue Taxi para tres del chileno Orlando Luber, una película que no entraba en ninguna de las quinielas y que el calificativo más positivo que ha recibido es el de ser "correcta". La malas lenguas dicen que el hecho de que el escritor chileno Jorge Edwards perteneciera al jurado influyó lo suyo en la decisión final, abiertamente abucheada por el público.

Mejor recibimiento tuvieron los premios a la dirección (el francés Jean Pierre Ameis por C’est la vie, otra de las que partían como favoritas) y a la interpretación femenina (la joven Pilar López de Ayala por Juana la loca). El premio a la interpretación masculina recayó en el kurdo Duzgun Ayhan por Escape to paradise. Por cierto, el actor no fue a recoger el premio como medida de protesta, ya que había sido retenido más de una hora en el aeropuerto por la policía.

Una edición del festival de San Sebastián bastante más devaluada de lo que viene siendo habitual (que no es poco), en la que las estrellas americanas han brillado pero por su ausencia (excepción hecha de Harvey Keitel) con lo que no se han podido ni entregar los premios especiales como el de Julie Andrews. La concha de plata a una película chilena confirma la tendencia en los últimos años de este festival como trampolín del cine latinoamericano en España.  

4/9/01 LA AMENAZA INDIA

Hace poco escuché en la radio una noticia estremecedora: "En la India se producen al año más películas que en Hollywood". Y me asusté.

A lo largo de mi vida he visto solamente dos películas rodadas en ese exótico país. Fue en un ciclo de cine organizado por una de tantas universidades públicas, que afortunadamente han dejado atrás actitudes claramente reaccionarias como intentar enseñar a los alumnos algo relacionado con las materias propias de su carrera, y en su lugar se dedican a profundizar en otras areas del conocimiento de acrisolada utilidad como, en este caso, el cine asiático. Ambas películas me dejaron sobrecogido.

En la primera de ellas (lamento no recordar su título, rectifico, no lo lamento en absoluto) a la pareja protagonista les pasaban las desgracias más tremendas que una mente abyecta pueda imaginar, y una detrás de otra, oiga, sin apenas tiempo para dar un respiro a la audiencia. El final era trágico hasta el sollozo, naturalmente, con lo que uno salía del cine al borde de la depresión. No obstante hice el ánimo, y asistí a la segunda película programada, pensando que quizá la primera había sido una excepción y podríamos ver un cine, digamos, un poco más estimulante, o al menos no tan tétrico. Nada de eso.

La segunda película era todavía más abrumadora. A la protagonista, una chica, le pasaban incluso más desgracias por metro de celuloide que a la pareja de la película anterior. Con esas dos experiencias dí por concluida mi prospección por el cine Indio, y hasta la fecha.

Para quien no conozca la industria cinematográfica india, hemos de aclarar que produce películas a un ritmo demencial. Vamos que hacen películas como churros. Pero es que además, dejando aparte unas cuantas películas de las denominadas "de autor", (que tanto éxito tienen entre los entendidos occidentales), el resto podríamos calificarlas como cine de clase B y casi todas son peores incluso que las rodadas en nuestro país, por increíble que esto parezca. El grueso de filmes son melodramones de padre y muy señor mío, equiparables conceptualmente a los culebrones que nos llegan desde el otro lado del atlántico.

Un momento, películas baratas, melodramas intensos, semejanzas con los culebrones.... ¿Y si a las televisiones de nuestro país les diera por comprar y programar como telefiilmes todas estas producciones?. Sí, nosotros también estamos acojonados.