Reduciendo el número de diputados con demagogia e ignorancia

El President de la Generalitat valenciana, Alberto Fabra, parece empeñado en demostrar a los ciudadanos que no conoce el Estatut que enmarca las actuaciones, entre otros, de su gobierno. O que, si lo conoce, le da exactamente igual lo que dice y entiende que su cumplimiento es algo así como un extra que de forma graciosa nos concede a los valencianos los días que se levanta rumboso. Si no, la verdad, no se entiende su empecinamiento en anunciar que liquidará 20 diputados autonómicos para las próximas elecciones, en 2015, sumándose a la moda populista de reducir el número de parlamentarios y demostrando ignorar que en el caso de la Comunidad Valenciana esa reforma supone cambiar el texto estatutario (lo que exige mayorías cualificadas, un proceso complicado, largo, con aprobación tanto en las Cortes Valencianas como en el Congreso de los Diputados) y que, para rematar, debe culminar con una consulta en referéndum al pueblo valenciano.

El caso es que la propuesta del President del Consell no es nueva. Desde el mismo día en que, desde Madrid, sus jefes de partido propusieron seguir esa línea aquí se anunció que nos apuntábamos. Pero precisamente por eso, por no ser nueva, llama más la atención la superficialidad del anuncio realizado hoy. Porque a estas alturas ya todos asumimos que de entre la pléyade de asesores de que se rodean nuestros políticos los hay mayoritariamente con escasa o nula preparación, de forma que cualquier ocurrencia rápida es posible, desde ponerte a cambiar días festivos porque hoy te da por ahí a decir que sí, que te apuntas a eso de reducir parlamentarios sin ser consciente de las implicaciones  (y no, tampoco parece que se pueda confiar demasiado en que sea el President de la Generalitat quien ponga algo de criterio porque él sí se sepa qué dice el Estatut, desgraciadamente). Pero habiendo pasado ya un par de meses desde el primer globo sonda alguien debiera haber consultado a algún funcionario de esos que hacen el trabajo, buscar datos y son empleados para las cosas serias mientras la corte que rodea a nuestra casta disfruta de los canapés y se explaya en las redes sociales explicando lo buenos que son.

Cumpliendo con este sencillo expediente nuestro President se habría enterado de que, en efecto, reducir el número de diputados requiere modificar previamente el Estatut d’Autonomia, que en 2006 pasó a decir, en lo que hace a este respecto, lo siguiente:

Artículo 23. 1. Les Corts estarán constituidas por un número de Diputados y Diputadas no inferior a noventa y nueve, elegidos por sufragio universal, libre, igual, directo y secreto, en la forma que determina la Ley Electoral Valenciana, atendiendo a criterios de proporcionalidad y, en su caso, de comarcalización.

Es decir, y como parece que no resulta demasiado complicado entender, que si Fabra quiere pasar de 99 a 79 diputados, tal y como ha anunciado, primero debe cambiar el numerito que aparece en el artículo 23 del Estatuto de Autonomía. O hacer que desaparezca una cifra concreta y que sea una ley quien lo fije, evitando problemas en el futuro. Pero, de momento, tiene que cambiar el texto vigente. Algo que, a diferencia de lo que pueda parecer si nos guiamos por  su empecinamiento en anunciar que lo va a cambiar para 2015, no es tan fácil. Entre otras cosas porque no depende  sólo de él.

Artículo 81.1 EACV. La iniciativa de la reforma del Estatuto corresponde al Consell, a una tercera parte de los miembros de Les Corts, a dos Grupos Parlamentarios o a las Cortes Generales. La reforma del Estatuto deberá ser aprobada por Les Corts, mediante acuerdo adoptado por dos terceras partes de sus miembros, salvo que sólo tuviese por objeto la ampliación del ámbito competencial, en cuyo caso será suficiente la mayoría simple de Les Corts.
2. Si la reforma del Estatuto no fuera aprobada por las mayorías previstas para cada caso en el apartado 1 de este artículo o los requisitos exigidos para su aprobación, no se podrá iniciar nuevo procedimiento de reforma sobre el mismo punto durante la misma Legislatura de Les Corts.
3. Aprobada la reforma por Les Corts, el texto será presentado por medio de proposición de ley de Les Corts, en el Congreso. Admitida a trámite por la Mesa y tomada en consideración la proposición por el Pleno, se remitirá a la Comisión Constitucional del Congreso, en el seno de la cual se nombrará una ponencia al efecto que revise con una delegación de Les Corts el texto de la misma, de acuerdo con lo dispuesto en las normas reglamentarias del Congreso.
4. Si las Cortes Generales no aprueban, o modifican, la reforma propuesta, se devolverá a Les Corts para nueva deliberación, acompañando mensaje motivado sobre el punto o puntos que hubieran ocasionado su devolución o modificación y proponiendo soluciones alternativas.
5. La aprobación de la reforma por las Cortes Generales, mediante Ley Orgánica, incluir la autorización del Estado para que la Generalitat convoque un referéndum de ratificación de los electores en un plazo de seis meses desde la votación final en las Cortes Generales. El referéndum podrá no convocarse en aquellos casos en que la reforma sólo implique ampliación de competencias.

En definitiva, y por resumirlo rápidamente, que Fabra necesita que bien el PSPV, bien Compromís y Esquerra Unida (o el PSPV con cualquier de ellos) le apoyen en su pretensión de bajar el número de diputados, que no sólo las Cortes Valencianas aprueben la reforma sino que el Congreso de los Diputados lo haga también a continuación con forma  de Ley orgánica con ese mismo contenido y, para rematar la faena, convocar un referéndum para que la ciudadanía valide la reforma.

A la vista del tremendo engorro y del complejo y largo trámite, caben tres opciones, a cual más desagradable:
– Fabra no tiene ni idea (y tampoco sus asesores) de que este es el procedimiento y aspira a hacerlo por medio de un acuerdo en les Corts (el hecho de que la propia nota de prensa del Consell en ningún momento hable de que está proponiendo abrir un proceso de reforma estatutaria incide, por lo demás, en esta sensación). Si fuera el caso, la cosa sería sencillamente patética.
– El gobierno valenciano se sabe la norma pero pretende pasársela por el forro o vender a la opinión pública que puede prescindir del Estatut si logra un acuerdo de mínimos al respecto en las Cortes. Posibilidad que es, desde todos los puntos de vista, inquietante.
– El Consell, en realidad, sí es consciente aunque no lo diga de que este cambio obliga a abrir un proceso de reforma estatutaria, pero prefiere ni comentarlo porque le parece ésta una cuestión menor, de puro trámite. Hipótesis que es si cabe más aterradora (o no, porque las otras dos se las traen, pero bueno…) porque demuestra que quienes gobiernan piensan que la chorrada demagógica de quitar 20 diputados justifica una reforma estatutaria y, lo que es si cabe peor, demuestra que viven tan ajenos a lo que son los procedimientos y realidades democráticas que creen, además, que pueden abrir semejante proceso sólo para introducir esa gili-reforma lamentable, totalmente inconscientes de que las exigencias procedimentales de doble y triple aprobación por distintos entes, así como la necesidad de debatir intensamente en esos diferentes niveles la cuestión, son justamente mecanismos que forzarían un debate mucho más amplio… y para eso, precisamente, están ahí. Para evitar que pueda llegar un President de la Generalitat y a su conveniencia trate de imponer un trágala sobre algún punto concreto de sus contenidos porque coyunturalmente y por razones de política de abrevadero piensa que le conviene. Pero, al parecer, ni Fabra ni sus chicos se dan cuenta. Ése es el nivel.

En resumen, que en lugar de plantear medidas de supuesto ahorro que (además de preteridas a 2015) son la definición más exacta del chocolate del loro, el President de la Generalitat podría dejarse de demagogia con recortes que sólo mermarían la representación de los valencianos que votan a partidos minoritarios y que además debilitarían la efectiva capacidad de control sobre una Administración de dimensiones considerables y ya de por sí bastante inmune a la fiscalización en nuestro país y, si se trata de dinero, pensarse seriamente eliminar 20 asesores de su séquito, dado que cada uno de ellos cobra más de lo que cobra un diputado autonómico en la Comunidad Valenciana (situación escandalosa de todo punto de vista, pero así son las cosas) y, como es patente, no sirven para nada. Porque lo primero que deberían saber es qué dice nuestro Estatut d’Autonomía. Y lo segundo, ser conscientes de que antes de proponer cualquier medida han de estudiar cómo ha de llevarse ésta a cabo. Sea una reforma del marco normativo como es el caso hoy, sea cualquier otra. Ahorraríamos, a la larga, más dinero. Y más cosas.



11 comentarios en Reduciendo el número de diputados con demagogia e ignorancia
  1. 1

    Juas, quien les iba a decir al PPSOE en 2006 cuando redactaron el estatut que querrían eliminar esos jugosos puestos para militantes, de ahí que redactaran tan explícitamente no inferior a 99 (De forma que pudieran poner más si así lo quisieran).

    Yo añado una cuarta hipótesis: que saben bien las complicaciones del cambio, pero lo proponen sabiendo que la oposición no lo va a aceptar, y así tener algo con lo que atacarles (la oposición quiere despilfarrar en sueldos de diputados!) En fin…

    Comentario escrito por MrChombee — 25 de septiembre de 2012 a las 11:32 pm

  2. 2

    No hace falta ningún referéndum. El Estatut valenciano se reformó en 2005 (entró en vigor en 2006) sin referéndum. Entre otras cosas, con la reforma de 2005, se pasó de 89 a 99 diputados. Si PP y PSOE se ponen de acuerdo, reformar los estatutos autonómicos se hace en un pis pas.

    Comentario escrito por Valensiano — 26 de septiembre de 2012 a las 12:42 am

  3. 3

    Creo que estas maniobras no son más que una modernización del viejo concepto de chivo expiatorio ó victima propiciatoria y que si funcionan es gracias a que los gobiernos tienen bien engrasados a los medios de comunicación.
    Deberiamos inventar unidades de medida diferentes a las monetarias para hacer comparaciones reales. En este caso,liquidar a 20 diputados – aparte de distorsionar la representación popular, lo que es otro tema- puede representar un ahorro de ¿2000.000 de euros tirando por lo gordo? Pues eso equivale al 2% del circuitos de Formula I ( y subiendo), al 4% del desfalco de EMARSA, al 10-15% de una maqueta de Calatrava….y en vez de buscar medidas que evitan ó reduzcan estos desvarios – como cuidar la publicidad y veracidad de los contratos públicos antes y durante su realización- nos metemos con el chocolate del loro. Yo ya no se si es que somos bobos ó lo simulamos tan bien que no se puede encontrar diferencia

    Comentario escrito por galaico67 — 26 de septiembre de 2012 a las 7:49 am

  4. 4

    Estoy con #1: Es una medida win-win para Fabra. Lo propondrá en les Corts. Si gana, menos diputados equivale a mayor dificultad para EU, Compromís y UPyD. Si pierde, tiene un argumento electoral más («la izquierda se opone a recortar porque quieren ocupar un sillón!»).

    Comentario escrito por Dasoman — 26 de septiembre de 2012 a las 8:14 am

  5. 5

    ¡Ah, bueno, si se trata únicamente de ir haciendo demagogia en plan impresentable sobre una medida que el propio proponente sabe que es absurda…!

    Valensiano, esa reforma de 2006 es la que cambió el procedimiento de futuras reformas, que ahora es el que he explicado.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 26 de septiembre de 2012 a las 8:26 am

  6. 6

    En todas partes cuecen habas-Per tot arreu se’n fan de bolets:
    http://www.naciodigital.cat/noticia/47148/camacho/proposa/eliminar/diputats/parlament

    Comentario escrito por Jaume — 26 de septiembre de 2012 a las 9:21 pm

  7. 7

    Simplement, cortina de fum. Mentre tothom estem debatint sobre els festius i el número de diputats, no ningú se’n recorda de la gestió educativa, sanitària, etc. El que fa llàstima és com el PP es carreguen, banalitzant-la, la poca autonomia valenciana que encara tenim.

    Ara bé, si els de Compromís foren llestos, tal volta poden proposar que, ells els voten que sí a la reducció de diputats, però ja que estem, deixem València amb el 3% circumscripcional…

    Comentario escrito por Perepunyetes Joe — 27 de septiembre de 2012 a las 10:03 am

  8. 8

    La reforma del Estatuto que se hizo el año 2006 no fue ratificada en referéndum porque el texto del Estatuto del 1982 no lo exigía. En cambio, el nuevo texto del 2006, entre las novedades que introduce para equiparar la Comunidad Autónoma Valenciana con las otras nacionalidades históricas, sí que exige el referéndum para las futuras reformas.

    En cuanto a Compromís, ha sido muy inteligente en su réplica a Fabra, acceptando la reducción del número de diputados a cambio de un sistema de circunscripción única que garantice la representación proporcional. Actualmente los resultados están distorsionados por la existencia de tres circunscripciones provinciales con un mínimo de 20 diputados para cada una que establece el Estatuto.

    Comentario escrito por Guerau — 27 de septiembre de 2012 a las 4:29 pm

  9. 9

    Me he leído el diario de sesiones para disfrutar de esas perlas que se dedican los diputados de nuestras cortes -vamos, un nivel que roza la altura de la de los diputados españoles de la primera república-, y teniendo en cuenta que Morera no suele destacar por la brillantez de sus intervenciones, la capacidad dialéctica de Fabra empieza a asustar por sus grandes limitaciones -Camps, al menos, era más divertido, sobre todo en la última etapa, cuando ya andaba desquiciado por la presión externa y su creciente megalomanía-… Supongo que tenemos el nivel que nos merecemos.
    En fin, maravilloso y demagógico mundo al revés de Fabra acusando a Morera de querer desvertebrar el país, digo la comunidad, por pedir circunscripción única. ¡Si va a ser verdad y todo la cercanía de cada uno de los diputados del pp a los electores (léase clientes) de su circunscripción!
    No nos engañemos: son los adalides de la constitución, del estatuto y de la representación democrática… Lo bueno es que antes el titular en Canal9 lo veía mucha más gente, y lo mismo pasa con la prensa afín, pero lo jorobado es que el mensaje acaba calando. ¡Somos un esperpento!

    Comentario escrito por ieau — 28 de septiembre de 2012 a las 11:41 pm

  10. 10

    No viene al caso, pero ya estamos deseando leer el análisis del jurista Boix (estimado Profesor) sobre el auto del Juez Santiago Pedraz (http://www.scribd.com/doc/108962981/Auto-Pedraz-25S) y su juicio de valor sobre la clase política (¿que se convertiría así en ‘verdad jurídica’?): «……pues hay que convenir que no cabe prohibir el elogio o la defensa de ideas o doctrinas, por más que éstas se alejen o incluso pongan en cuestión el marco constitucional, ni, menos aún, de prohibir la expresión de opiniones subjetivas sobreacontecimientos históricos o de actualidad, máxime ante la convenida decadencia de la denominada clase política».
    Un abazo, B.

    Comentario escrito por Baturrico — 04 de octubre de 2012 a las 1:24 pm

  11. 11

    Oído cocina.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 05 de octubre de 2012 a las 11:35 pm

Comentarios cerrados para esta entrada.

No se trata de hacer leer | RSS 2.0 | Atom | Gestionado con WordPress | Generado en 0,208 segundos
En La Red desde septiembre de 2006