¿Constituye delito de injurias llamar «banda terrorista» a un partido político racista y xenófobo?

Un juez de lo penal de Valencia ha condenado a un concejal de Esquerra Unida, Amadeu Sanchis, por injuriar a España 2000, un partido abiertamente xenófobo, calificándolo, entre otras cosas, de «banda terrorista». La sentencia, en Comic Sans (lo que es siempre un detalle simpático y de agradecer, ¡qué diablos! -un día habrá que investigar a qué se debe esa querencia de la judicatura por ese tipo de letra), la tienen aquí.

Amadeu Sanchis criticó con extrema dureza la convocatoria que realizó España 2000 a una manifestación en el barrio valenciano de Benimaclet contra «la inmigración masiva, los okupas y el paro». En medio de las muchas críticas que se sucedieron durante esos días, por parte de vecinos, comerciantes y políticos, Esquerra Unida solicitó a la Delegación de Gobierno la prohibición de la reunión alegando que se trataba de una convocatoria realizada en realidad por «bandas terroristas que amenazan, coaccionan, torturan y, ya en muchos casos, asesinan». Estas razones se difundieron, además, en una nota pública de Esquerra Unida, de la que ha derivado en condena (suponemos que si estas razones hubieran quedado circunscritas a la petición a la Subdelegación no habrían sido consideradas relevantes a efectos de lesionar honor alguno… o no).

En cualquier caso, este suuesto es interesante para analizar algunos límites de la libertad de expresión en la discusión política. Más que nada porque decir de un partido que es una banda terrorista, aunque sea en sentido figurado (y aunque lo hayamos escuchado muchas veces referido a Batasuna, PNV, Esquerra e incluso del PSOE), es probablemente ir al límite de lo que no es abiertamente injurioso. Y, sin embargo… ¿tiene en verdad sentido la condena por injurias en un contexto como el señalado, de crítica política (por mucho que sea virulenta) a una convocatoria de otro partido?

El juzgador argumenta en este sentido en su Sentencia:

La sana crítica a algunos actos y actitudes ajenas puede llevar a oponerse de forma rotunda o moderada a que un Partido Político al cual no se guardan precisamente simpatías por el denunciado, no lleve a cabo actos que puedan derivar en violencia o alteración orden público, y en ese sentido la nota de prensa hecha por el denunciado contiene elementos de una sana crítica en ejercicio de la libertad de expresión del denunciado al decir que la manifestación programada “pone en peligro la integridad física de los vecinos, la seguridad y convivencia”, el denunciado pide tolerancia cero a grupos de extrema derecha; estas frases del inicio de al nota de prensa de EUPV son correctos y calificados de libertad de ejercicio del derecho a la libertad de expresión y animus criticandi. Pero las frases posteriores reflejadas en hechos probados, de atribuir a los convocantes de tal manifestación de banda terrorista que coacciona, amenaza, tortura y asesina exceden ya que lo normal en una crítica dentro del estado social y democrático de Derecho y constituyen un claro animus iniuriandi que debe ser penado en vía criminal.

En este único párrafo se condensa la argumentación de la sentencia, que no contiene razonamiento adicional alguno sobre la valoración por la que ha concluido que en un Estado social y democrático de Derecho ese concreto modo de expresar oposición política a un determinado acto o convocatoria sea delictivo y esté vedado, sin poder ser incluido en las manifestaciones legítimas de la libertad de expresión. El juez, en consecuencia, condena. Aunque es cierto que lo hace sancionando el hecho como una falta y no como un delito (por entender que la injuria, en su caso, no es grave) y además tampoco se plantea condenar por calumnias (si se tratara de una afirmación que materialmente estuviera imputando la comisión de delitos de terrorismo a los convocantes estaríamos ante una calumnia, más grave, y no ante una simple injura). Lo cual demuestra que el propio juzgador pone, a la hora de la verdad, en su contexto las afirmaciones de Sanchis, entendiendo que su correcta comprensión no es la literal sino una crítica política que a su juicio, eso sí, resulta injuriosa y que menoscaba el honor y la dignidad de España 2000.

Aunque las manifestaciones son evidentemente gruesas, la sentencia merece una moderada crítica en la medida en que obvia cualquier análisis sobre el contexto político en que se realizan las delaraciones a la hora de juzgar su admisibilidad en un Estado social y democrático de Derecho, a la hora de determinar si efectivamente la valoración social de las mismas, en un contexto de lucha política y de crítica a una convocatoria como la realizada, menoscaba efectivamente en honor de los convocantes. Y tampoco parece recordar, pues no lo tiene en cuenta en lo más mínimo, el hecho de que todos los tribunales en la materia, desde nuestro Tribunal Supremo al Tribunal Constitucional, e incluso el Tribunal Europeo de Derechos Humanos, consideran que se ha de atender a este dato como un elemento que amplía el margen de lo tolorable, para en consecuencia analizar si las expresiones, por groseras y ofensivas prima facie que puedan parecer, pudieran entenderse amparadas como crítica política.

Cabe recorar que la Sentencia del Tribunal Europeo de Derechos Humanos de 23 de abril de 1992, en el conocido como caso Castells, anula la condena impuesta a un parlamentario de Herri Batasuna que había acusado a distintos responsables políticos de la época de formar parte de un entramado terrorista paramilitar contra el movimiento abertzale. El paralelismo, como puede verse, es claro. En el marco de una crítica política en la que en un caso se quiere poner de manifiesto la connivencia del Estado español con la violencia contraterrorista y los delitos cometidos por la policía en la investigación de algunos atentados y en el otro la conexión de los convocantes con grupos de extrema derecha autores de altercados de orden público y agresiones de cierta importancia, dos políticos exageran la nota con la intención de centrar la atención y dar visibilidad a su crítica. ¿Pero lo hacen estrictamente con la pretensión de imputar esas concretas acciones? Y, sobre todo, la conexión en cuestión, ¿es descabellada? Si no lo es, criticar esas actuaciones y connivencias de forma gruesa, nos dice el TEDH, tampoco lo será, pues hay que entender que en el debate público y político los límites de la libertad de expresión se amplían. Por lo tanto, no se podría considerar delictiva una afirmación como la referida.

Ignoro si la defensa de Amadeu Sanchis ha hecho o no hincapié en los  episodios violentos que han acompañado algunas manifestaciones de España 2000 en el pasado, pues la sentencia no dice nada al respecto. Pero hay que presumir que así habrá sido. Igualmente, hay que presumir que habrán alegado tanto la STEDH Castells como toda la jurisprudencia posterior del Tribunal Supremo que recoge estas posiciones, una jurisprudencia que además ha de ser conocida por el juez y que éste debiera haber analizado incluso sin alegación de parte. Recordemos que no hace mucho el propio TEDH volvió a anular una condena generando gran revuelo mediático, en este caso a Arnaldo Otegi, por supuestos insultos al Rey, al que denominó públicamente «jefe de los torturadores».

En definitiva, en la arena política, en la discusión pública que en última instancia se refiere a ideales, actuaciones y comportamientos del rival político que tengan una cierta base, los tribunales consideran que el margen de toleranca expresiva ha de ser mayor. Juzgar hasta qué punto la afirmación de Sanchis puede ser admisible o no es, en el fondo, un ejercicio subjetivo, pero puede afirmarse que no es descabellado entenderla cubierta por la doctrina mencionada dado que en el fondo sus declaraciones están apelando al carácter agresivo y violento de los convocantes (más o menos conocido y puesto de manifiesto incluso por la propia convocatoria) sin que quepa deducir necesariamente de la misma una directa imputación de actos delictivos. La vis expansiva del derecho a la libertad de expresión, combinada con la importancia de salvaguardarla especialmente cuando se trata del ejercicio de manifestaciones políticas, junto a la presunción de inocencia y la conveniencia de realizar una interpretación restrictiva de los tipos penales, parecen aconsejar un juicio más liberal que el del juez de lo Penal nº 10 de Valencia. Con todo, también ha de reconocerse que, en la medida en que una valoración subjetiva es lo que en el fondo acaba decantando la balanza, en situaciones límite como la que analizamos, dado que las declaraciones de Sanchis sí están claramente en el umbral (o un poquito más allá) de lo penalmente reprobable, tampoco podemos considerar la sentencia escandalosa ni abiertamente absurda (podría estar algo más motivada, eso sí). Es una cuestión de sensibilidad. A mí me parece, por todo lo expuesto, que es mejor equivocarse, en estos casos, siendo laxo. Pero no deja de ser una posición personal.

Sensibilidad y posición personal ésta, por cierto, que es precissamente por ser como es coherente con el más absoluto desacuerdo político y jurídico con la petición de fondo de Amadeu Sanchis. De igual manera que su libertad de expresión canalizando una acción política de protesta puede llegar a admitir, a mi juicio, la emisión de insultos claros (cuando son una manera de expresar desacuerdo sobre posiciones políticas), también lo es que un recto entendimiento de estas mismas libertades y de las de reunión en esta misma línea liberal obliga a aceptar como perfectamente legítimo que un grupo como España 2000 pueda manifestarse contra los inmigrantes o manifestar que los problemas de paro e inseguridad les son imputables.



8 comentarios en ¿Constituye delito de injurias llamar «banda terrorista» a un partido político racista y xenófobo?
  1. 1

    Andrés, supongo que porque es tarde y no me entero de mucho, pero para injuriar tienes que mentir, no? Tanto José Luis Roberto es terrorista (dos bombas, financiar grupos neonazis) como el Rey es, estrictamente, jefe de los torturadores. Pero para la justicia española no y por lo tanto hablamos de injurias. Vaya mundo.

    Comentario escrito por parvulesco — 05 de noviembre de 2011 a las 11:25 am

  2. 2

    Que España 2000 es un partido fascista y xenófobo es una realidad que cualquier persona medianamente informada conoce.
    Que el fascismo utiliza el terrorismo político como herramienta para alcanzar el poder es una constante histórica fácilmente constatable.
    Que los políticos de ideología afín a España 2000 han utilizado el asesinato y la tortura cuando han alcanzado el poder para eliminar a la oposición política es otra realidad incontestable.
    A partir de estas premisas, creo que Amadeu Sanchis no ha incurrido en infracción penal de ningún tipo. No creo que exista ningún “animus iniuriandi” en sus palabras, sino más bien una denuncia de la naturaleza y métodos de estos grupos fascistas. Con palabas gruesas, desde luego, pero que no se apartan mucho de la realidad. Quizá le ha faltado decir que España 2000 es un partido presidido por el mayor proxeneta de España, José Luis Roberto, presidente de la asociación de empresarios de clubs de alterne, pero esto ya no es una característica común a de los grupos de ultraderecha y escapa, por tanto, al análisis político. O quizá no tanto: nos da una idea del repugnante concepto que merece la mujer para estos personajes.
    Por otra parte esta sentencia nos sitúa ante un dilema político: ¿es tolerable que los enemigos de las libertades públicas se aprovechen de unos derechos democráticos con el fin de, una vez alcanzado el poder, suprimir estos derechos y libertades? La respuesta no es sencilla, pero en mi opinión es preferible permitir que los enemigos de la libertad disfruten de unos derechos en los que no creen que entrar en una dinámica de recortes de derechos fundamentales por razones ideológicas.

    Comentario escrito por webmax — 05 de noviembre de 2011 a las 11:48 pm

  3. 3

    Una tontería que me viene a la cabeza y que no tiene nada que ver con todo esto… ¡qué anticuados se han quedado todos esos nombre de locales, partidos, o cualquier otra cosa que acaban en 2000! Supongo que en mil novencientos ochenta y pico, e incluso en los noventa era futurista, pero es que ahora, en 2011 es directamente tan retro como… el coche fantástico (Knight Industries 2000), o como un partido dirigido por un personaje en la estela de Torrente.

    Comentario escrito por l.g. — 06 de noviembre de 2011 a las 4:41 pm

  4. 4

    webmax:
    Que IU es un partido comunista es una realidad que cualquier persona medianamente informada conoce.
    Que el comunismo utiliza el terrorismo político como herramienta para alcanzar el poder es una constante histórica fácilmente constatable (FARC, Sendero luminoso, GRAPO…).
    Que los políticos de ideología afín a IU han utilizado el asesinato y la tortura cuando han alcanzado el poder para eliminar a la oposición política es otra realidad incontestable (Lenin, Stalin, Mao, Ceaucescu….).
    Y por supuesto, siempre podemos decir que IU no tiene nada que ver con los ejemplos mencionados («una buena idea que nunca ha sido realmente llevada a la práctica» ¿donde habré oído yo eso?) y que es un partido que acepta plenamente el juego democrático y se mueve dentro de la más estricta legalidad como partido. Y es cierto, por muy equivocadas (e incluso peligrosas para la libertad individual) que pueda considerar sus ideas políticas.
    ¿Puedo entonces decir que IU es un grupo de bandas terroristas que «amenazan, coaccionan, torturan y, ya en muchos casos, asesinan» y violan monjas, añado yo? Creo que no.

    Comentario escrito por Daniel — 07 de noviembre de 2011 a las 1:33 am

  5. 5

    «Que IU es un partido comunista es una realidad que cualquier persona medianamente informada conoce.»

    ¿Es, fue, o dice ser? ¿Su programa así lo demuestra? ¿Y sus políticas cuando puede hacerlas? ¿El PSOE es Socialista? ¿El PP es «popular»?

    Vaya, nunca me habían llamado desinformado en LPD…
    # I.g. totalmente de acuerdo, pero algien debió decírselo a ellos hace 10 años, ¡que el partido se fundó en 2002!

    Comentario escrito por Nacho Pepe — 07 de noviembre de 2011 a las 3:24 pm

  6. 6

    Daniel
    Coincido contigo en que asesinos y terroristas los ha habido tanto en la extrema derecha como en la extrema izquierda. No creo que merezcan mejor opinión los asesinatos de Stalin que los de Hitler.
    Pero no podemos comparar España 2000, un partido que en su acción política se sitúa claramente fuera de las vías democráticas, que tiene una conocida trayectoria de actos violentos y que defiende ideas manifiestamete xenófobas, con Izquierda Unida (partido con el que no tengo ninguna vinculación)cuya acción política es plenamente respetuosa con las vías democráticas y con los derechos humanos.
    Por otra parte, aparte de que no es exacto afirmar que IU es el PCE, supongo que sabes los partidos comunistas de Europa Occidental optaron a principios de los años 70 por el rechazo al sistema político que existía en el bloque soviético y adoptaron un modelo democrático pluralista. Equiparar actualmente Izquierda Unida con los dictadores del bloque soviético es tan erróneo como equiparar el Partido Popular a la dictadura franquista.

    Un saludo

    Comentario escrito por webmax — 07 de noviembre de 2011 a las 3:31 pm

  7. 7

    Nacho Pepe: Por si las moscas IU habia experimentado una transformación semejante a los carlistas, pero en dirección opuesta y ahora era una federación monárquica y conservadora me he dado una vuelta por la página web de la coalición, y aparentemente siguen siendo comunistas. Al menos de palabra. Si alguna vez vuelven a tener la oportunidad de definir un modelo de gobierno, veremos.

    webmax. Por supuesto me parece que, al menos en las formas, la coalición IU es mucho más respetuosa con el modelo de sociedad actual* que Democracia 2000. Lo único que quería dar a entender con mi comentario es que a cualquier individuo o agrupación solo se le pueden pedir cuentas por aquello de lo que es directamente responsable. Si un amiguito suyo es un cabron con pintas, me puedo hacer una idea del tipo de persona con la que hablo, pero no puedo condenarle por lo que el amiguito cabrón ha hecho (otra cosa es que colabore con el o le esconda luego).

    En tu razonamiento en ningún momento dices que Democracia 2000 como tal ha torturado o asesinado. Dices que amiguitos suyos sí lo han hecho. Y mi respuesta lo único que indica es que no son el único partido con amiguitos cabrones, y no por eso creemos legítimo llamarles asesinos y torturadores.

    *»mucho más respetuosa con el modelo de sociedad actual» no quiere decir que defienda un modelo más cercano. Simplemente que las piedras que tira para derribarlo son más pequeñas.

    Comentario escrito por Daniel — 07 de noviembre de 2011 a las 5:52 pm

  8. 8

    Entiendo entonces que en virtud de tal postura expuesta por este Juez, todo aquel que profiriese un insulto contra cualquier partido político también sería condenable. Es decir, lo mismo daría si en las mismas consideraciones hubiese insultado al PSOE ¿O no?

    Comentario escrito por Joaquín — 28 de abril de 2012 a las 5:07 pm

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