Recortes laborales sociópatas y paro desbocado

Ayer su publicaron nuevas cifras de desempleo en nuestro país. Los recortes a que se vienen dedicando las Administraciones Públicas, y que desde las últimas semanas empiezan a afectar también gravemente a sanidad y educación, se cobran varios miles de parados más. Y vamos camino de los cuatro millones y medio. Esto es una espiral desenfrenada que, por lo visto, nadie sabe cómo detener.

O sí. Porque hay algunos que, insaquibles al desaliento, siguen asegurando que sí, que ellos sí que saben. Justamente esto es lo más sorprendente de todo el panorama: que economistas y lobbies varios  (con el Banco de España a la cabeza, que se ha dedicado mucho a este tema en la última década en lugar de a sus tareas de supervisión) de todo pelaje siguen empeñados en convencernos de que la solución pasa por cambiar normas, por hacer modificaciones legales. En concreto, y como es sabido, por ir cambiando todas aquellas normas que limitan la autonomía de la voluntad entre las partes a la hora de disciplinar las relaciones laborales. Todo el entramado tuitivo que los Estados europeos (y España con mucho retraso y de forma incompleta) han ido poniendo en pie para evitar que el desequilibrio entre trabajador y patrón a la hora de negociar fuerce al primero a aceptar cláusulas muy injustas está puesto en cuestión en España en estos momentos. El clima de opinión es el que es. Tras 20 años de recortes y más de un 20% de tasa oficial de paro, por lo visto la solución pasa por ir jibarizando más y más nuestro Derecho laboral. La cosa, la verdad, merece algún comentario porque es para tirarse de los pelos.

– Resulta llamativa, en primer lugar, la fe en el Derecho y en la regulación de esta gente. Parece como si no se dieran cuenta de que en España, con un mismo ordenamiento jurídico en la materia, tenemos realidades muy diferentes. No es igual el tema en Madrid que en Castilla-La Mancha, por ejemplo. Pero, para irnos directamente a los extremos, nada tiene que  ver la situación en Euskadi con la de Andalucía. ¿Será, quizás, porque el Derecho tampoco es tan importante; porque el marco laboral, más o menos flexible, no es la clave? ¿No habría que empezar a pensar en cómo afectan otros muchos factores y actuar sobre ellos? Sin embargo, con una encomiable resistencia a cualquier influencia que no sea la de quienes piden más flexibilidad (o flexiguridad, como la llaman algunos, asegurando que en ese caso el invento es moderno, pregresista y europeo), nuestros entramados político, mediático y económicos sólo atienden a una única cantinela.

– Un segundo factor sorprendente, también en esta línea de lograr que una evidencia repetida durante años no mine en absoluto las convicciones de los «flexibilizadores», es la constatación de que los recortes lleven décadas en marcha, en España y en otros países (por ejemplo, como la misma Francia), con la explícita vocación de ser un instrumento dinamizador del mercado y de la lucha contra el desempleo y que, en cambio, la curva de paro desde los años 80 muestre, en conjunto, una clara tendencia alcista más o menos constante. ¿Qué sería necesario para que alguien empezara a cuestionarse la receta tras 30 años de aplicación contumaz del remedio a un paciente que no solo no mejora sino que no empeora?

– Y es que la economía, y no digamos ya la economía política macro, que es a lo que se dedican los diseñadores de estos recortes sociópatas, es una ciencia peculiar, inmune a la evidencia. Que con un mismo régimen laboral, el español, conviven entornos como Euskadi con un 8% de paro y otros como Andalucía, con un 25%, pues da igual, la  clave única del paro que nos azota es «el rígido sistema laboral español». Que décadas de recortes, lejos de hacer que el desempleo se contenga, han convivido con una curva siempre al alza, pues de nuevo es un dato a no tener en cuenta. Los problemas que se arrrastran son consecuencia del «rígido sistema laboral español». Que todos los países de Europa con mucho más empleo que nosotros tienen una protección social y del trabajador mucho mayor, pues no crean tampoco que eso es indicio de que quizás la senda de la protección laboral no tiene porqué desincentivar el empleo. Aquí no vale ni la evidencia de los diferentes efectos de una misma norma en España, ni la tendencia temporal, ni la comparación entre países de nuestro entorno… Aquí no vale nada. El problema es siempre el mismo: «el rígido sistema laboral español».

Planteada cualquier evidencia en sentido contrario siempre te dicen que la comparación pura en este campo es imposible pero que, siendo todo lo demás igual, la flexibilización «tiene que crear ocupación», sí o  sí. ¿Por qué? Pues porque como genera actividad, pues tendrá que generar empleo. De cajón. Lógico. ¿Datos y estudios empíricos falsables que lo acrediten? La verdad es que ninguno. También puedo decir yo, y es tan o más creíble como la anterior afirmación, que el empleo precario a medio y largo plazo empobrece a las sociedades y, con ello, acaba reduciendo la actividad cualificada, empobreciendo y, con ello, generando menos actividad y más desempleo. En el fondo, si no nos fiamos de las comparaciones, poco más nos queda que vivir de intuiciones e ideas abstractas previas sobre qué funcionará mejor. Es de lo que va este tema. Así que, por favor, dejen de tomar el pelo.

Poque lo peculiar del tema es que aquí no nos cuentan la película como lo que es: una decisión social y política determinada, basada en una concreta idea de cómo es mejor que funcionen las sociedades y las relaciones entre personas, sino que unos supuestos «científicos» sociales (porque así se llaman) con fórmulas matemáticas y estadísticas varias pretenden hacer creer que ellos saben de verdad más sobre esto que quienes manejamos dos o tres intuiciones básicas. Y que su receta, funcione o no, es la buena desde un punto de vista «científico». Cuando, a la hora de la verdad, ni evidencia empírica, ni histórica, ni diatópica, ni nada… Es más, a la vista está de que, parece, la receta no funciona del todo bien. No sé lo que tardó la ciencia médica europea en perder su fe en las sangrías, pero es bastante seguro que la constatación de que los pacientes no mejoraban especialmente hizo saltar alguna  alarma. Aquí, ni eso.

Como siempre que no hay grupos de control fiables, los médicos empeñados en su sistema curativo dicen que la culpa es del paciente. Que se iba a morir igual. Que fuma a escondidas. Que a saber qué otros problemas tiene. Que sin el tratamiento estaría peor. O  que hace falta más dosis. Pero la verdad es que a estas alturas habría que empezar a desconfiar del supuesto saber del equipo médico habitual.

Parece confirmado que, en el fondo, no tenemos ni idea de cuál es la receta que seguro que creará empleo y aliviará el problema. Y, por eso, en la duda, parece más sensato optar por un marco normativo que nos parezca más justo, sensato y equilibrado a priori que uno que asumimos como menos equilibrado en la confianza de que surtirá ciertos efectos. Además, tenemos la ventaja de que en materia laboral no es tan difícil saber, más o menos, cómo es un entorno justo, que protege al trabajador y le permite a la vez ser exigido, que le da seguridad pero le incita a trabajar con rigor y pasión. Basta ver, a la hora de la verdad, de qué marco disfrutan los que predican recortes sociópatas para los demás. Si incluso a ellos ese régimen les parece adecuado y justo, mejor para desarrollar su labor que otras alternativas, pues es muy posible que también lo sea para todos.



29 comentarios en Recortes laborales sociópatas y paro desbocado
  1. 1

    Efectivamente, llevan desde el pleistoceno medio intentando –y consiguiendo– flexibilizar más y más el mercado laboral. Da igual el contexto, la receta siempre es la misma: si estamos en plena burbuja porque hay que ser más productivos; cuando estamos en época de vacas flacas porque hay que incentivar bla bla bla…

    Hace tiempo leí en alguna parte (siento no recordar la fuente) que esto era más o menos como el hombre del tiempo que día tras día anuncia fuertes precipitaciones y estas no se producen nunca. Sólo caben dos explicaciones: o el meteorólogo es tonto del culo o tiene una fábrica de paraguas.

    Pues aquí lo mismo.

    Comentario escrito por Wellington Receso — 05 de octubre de 2011 a las 12:04 pm

  2. 2

    a ver, no es lo mismo tener un sistema de trabajo hiperprotector y rigidísimo y flexibilizarlo, que sí se crea empleo, porque la propia rigidez del sistema es un handicap para la creación del empleo, que pensar que partiendo de un sistema fléxible como el que tenemos el mero hecho de flexibilizarlo aún más va a hacer que se cree empleo, porque la dinámica anterior ya era suficientemente fléxible para no impedir per se la contratación

    dicho esto, nuestros políticos y gobernantes son tan inutiles e ignorantes en materia económica que creen que una formula que funciono en el pasado ( flexibilización=menos paro) va a funcionar ahora per se, como si fuera alqo que crea empleo en abstracto

    y son tan inutiles proque en vez de usar el instrumento del «asesor y alto cargo» que deberia ser ocupado por profesionales en la materia-economia- que efectivamente les asesorasen, dichos puestos son ocupados por prebostes y mamporreros de los partidos cuyo merito es servir al aparato y cuya recompensa es dichos puestos- y sueldazos- pagando el precio el pais de no tener quien asesore a auténticos ignorantes en cuestiones económicas

    enfin, volviendo a la creación de empleo, las medidas que tendrian que haber tomado hace 15 años son fomentar la creación de empresas, un año y al año siguiente también, con toda la pasta que hemos recibido de alemania, formación, innovación, exportación y más creación de empresas, insistiendo e insistiendo, porque españa es un pais con poca tradición en crear empresas y con un tejido industrial y empresarial debil y escaso, ese es el modo de salir de ser un pais pobre y tener un nivel de empleo alto, cualificado y de calidad

    al contrario, durante los últimos 15 años nos hemos dedicado a construir y vender ese bien de primera necesidad al triple que hace una decada, más caros que en alemania o francia, a cambio de un endeudamiento brutal, y sin mejorar nuestras estructuras productivas, y dejando que el dinero negro fuera a especular

    la situación es muy chunga, y es muchisimo culpa de los politicos por vendidos

    Comentario escrito por pescadilla — 05 de octubre de 2011 a las 12:42 pm

  3. 3

    Decir que estos Chamanes al servicio del Jefe de la Tribu hacen ciencia económica es un insulto a la disciplina, pero la verdad es que «la disciplina» se lo ha ganado a pulso.

    Por otro lado la cuestión no es lo que digan estos brujos del cambio de milenio con su magia de ecuaciones en la quinta derivada sino por qué son ellos los que imponen la agenda. La economía ya sólo es una forma elegante de justificar posturas políticas.
    Por cada MAFO podemos encontrar dos que digan lo contrario, eso sí, no estarán en ningún puesto de responsabilidad. Eso sí es Economía Política, y en la apropiación del poder político por ciertas élites enquistadas y la involución del control democrático sobre nuestras autoridades seguramente esté la clave.

    Comentario escrito por Nacho Pepe — 05 de octubre de 2011 a las 12:43 pm

  4. 4

    Ah, lo de compararles con chamanes no es mío sino de J.K. Galbraith, que se me ha pasado citarlo. Hubo un tiempo que los economistas de alto nivel no estaban todos a sueldo de los intereses creados.

    Comentario escrito por Nacho Pepe — 05 de octubre de 2011 a las 12:45 pm

  5. 5

    Es evidente que quienes manejan el sistema lo manejan de la manera que mejor conviene a sus intereses. Para ello cuentan con la complicidad de muchos políticos y medios de comunicación que, a fin de cuentas, son suyos.Lo demás son maneras de vestir al muñeco. A fin de cuentas hay que vendernos la moto a los currelas para que traguemos, no vaya a ser que nos dé por rebelarnos. Y el hecho es que parece que nos la van vendiendo bastante bien.

    Por mi parte pienso que las soluciones que Marx (Karl) y sus sucesores dieron a la cosa no fueron especialmente brillantes -a la vista está cómo han salido huyendo los ciudadanos que las padecieron en cuanto an tenido ocasión-. Sin embargo creo que el análisis de la historia como lucha de clases sigue siendo bastante válido: En este momento del partido vuelven a ganar los de siempre tras cincuenta años de empate. A ver si nos lo explica José Ramón de la Morena.

    Comentario escrito por l.g. — 05 de octubre de 2011 a las 3:34 pm

  6. 6

    Querido Andres:

    ¿Preparado para el recorte del 10% en el sueldo que nos tiene preparado Fabra en cuanto Mariano «Nianoniano» gane las elecciones?

    Comentario escrito por Garganta Profunda — 05 de octubre de 2011 a las 3:54 pm

  7. 7

    yo insisto, y no es por defender a mi profesión, pero el problema no veo que sea o haya sido de los economistas o de la economia, sino de la falta de respeto a ambos en la política y en la vida pública en general…..

    estos años de burbujeo a mi se me a puesto chula muchisima gente (abogados, arquitectos, filologos, el frutero, etc..) discutiendome cosas como si la economia fuera culturilla general y su opinión fuera tan válida como la nuestra, de hecho, como si la economia fuera una mera «opinión»; advertiamos de el suicidio que era lo que estaba pasando en españa, y desde decirte que no tenias ni puta idea hasta ridiculizarte, cuestionar la micro y la macro y sus teorias como si se tratasen de un pourparler en el bar he oido de todo, «no lo veo», «eso no es así», «esa es tu opinión», enfin, las variables son infinitas

    y lo mejor que ahora resulta que la culpa de lo que pasa es de los economistas, que lo nuestro ni es ciencia ni es na

    Comentario escrito por pescadilla — 05 de octubre de 2011 a las 4:30 pm

  8. 8

    ha puesto chula, perdón

    Comentario escrito por pescadilla — 05 de octubre de 2011 a las 4:35 pm

  9. 9

    Dan ganas de montarse un sistema paralelo al margen de la casta dominante. Hace tiempo que ya no vivimos en la España negra en la que o venía un señor a darnos trabajo o nos moríamos de hambre. Nos bastamos nosotros solos. No hace falta que los ricos paguen impuestos, basta con que no nos roben los nuestros.

    Comentario escrito por emigrante — 05 de octubre de 2011 a las 5:25 pm

  10. 10

    Pescadilla, de acuerdo que de economía opina hasta el tato y con la misma firmeza un portero de finca que si fuera doctor en econometría, pero es lo normal cuando se trata de un tema que les afecta a la vida diaria y al bolsillo al resto de los ciudadanos, cosa que no les ocurre, por ejemplo, con la física cuántica.

    «Cuestionar la micro la macro y sus teorías» y que «la economía no es ciencia» también lo hacemos algunos desde dentro, fíjese usted, porque no me negará que de «prebostes y mamporreros» de partidos y poderes fácticos también están nuestras facultades llenas. Esos profesionales de la materia también, como buenos españoles, están llenos de sus intereses personales o los de sus patrocinadores.

    También firmo lo de que la culpa es de los que hacen las leyes, por vendidos, como dice usted. Ha habido en la historia líderes que se hubieran limpiado el trasero con la carta de Trichet
    http://www.elpais.com/articulo/economia/carta/secreta/Trichet/Berlusconi/elpepueco/20110929elpepueco_8/Tes
    en vez de postrarse cual perros. Otra cosa es la discusión sobre si un país tiene los dirigentes que merece o, yo más bien diría, que son buen reflejo de su sociedad.

    Comentario escrito por Nacho Pepe — 05 de octubre de 2011 a las 8:21 pm

  11. 11

    Pescadilla, lo de que todo el mundo te discutía ¿No se debería a alguna de estas dos cosas:
    A) Es tan fácil encontrar un economista que diga una cosa como otro que diga la contraria.( Corolario: Dime en que periodico te públican y adivinaré por donde van tus teoría?
    B) La Economía es un ciencia llena de números pero donde no hay forma de obtener dos veces seguidas – o dos veces, que carajo- el mismo resultado. Y la culpa nunca es del «economista»?
    Es que viendo que la marcha de la economía nacional depende de » la confianza en/de..», «la percepción de», » la apuesta por..», quedan pocas ganas de denominar ciencia a lo que más bien parece Teología. Y que tambien ha dado para muchos libros, teorias y catedras durante siglos y siglos. Con parecidos resultados.
    Vamos, que el paro bajará cuando se cree empleo, Marihuano dixit, y yastá.

    Comentario escrito por galaico67 — 05 de octubre de 2011 a las 9:58 pm

  12. 12

    Yo no me atrevo a hablar de economía, pero sí a hacer las siguientes observaciones. El Derecho importa, desde luego, aunque su capacidad para transformar la realidad es limitada, en función de las circunstancias. El Derecho laboral es igual en Andalucía y en el País Vasco, pero no el Derecho tributario, ni la intensidad de la intervención pública en la vida económica de ambas sociedades. Este dato quizás no pueda explicar toda la diferencia, pero si al menos una parte.
    No me parece que se haya realizado una sustancial reforma de la legislación laboral (no se ha acabado con el cáncer de la dualidad del mercado de trabajo, por ejemplo). Pero supongamos que sí. El hecho de que ahora no estemos mejor que antes no dice necesariamente mucho de la bondad o maldad de la reforma, porque, como bien apuntas, Andrés, hay otros factores relevantes. Y seguramente estemos purgando numerosos y graves pecados del pasado. La cuestión que habría que hacerse es dónde estaríamos ahora si no hubiésemos adoptado ciertas medidas. Y, hombre, yo creo que los economistas algo saben acerca de los efectos que ciertas regulaciones pueden tener en el mercado laboral. No me da la impresión de que el que haya ciertas dudas al respecto, o el hecho de que no estemos comenzando a remontar la crisis, justifique que debamos pasar olímpicamente de lo que nos cuentan los economistas y hacer lo que la intuición (rectius, tu intuición) nos dicte.
    Finalmente. A lo peor, en estos momentos, no todos los españoles pueden disfrutar de un trabajo en un entorno protector, seguro y que les incite a trabajar con rigor y pasión.

    Comentario escrito por Gabriel Doménech — 06 de octubre de 2011 a las 4:57 am

  13. 13

    Insisto ¿qué es «lo que nos cuentan los economistas», Gabriel?
    Por cada economista que me nombre que le cuente una cosa, le encuentro yo dos que le dirán exactamente la contraria. Al final todo se reduce a qué ideología prefiera/predomine/tenga el poder. No hay nada de científico en todo esto.

    Comentario escrito por Nacho Pepe — 06 de octubre de 2011 a las 6:44 pm

  14. 14

    Lo que cuentan los economistas es muy parecido a lo que cuentan los médicos, los lingüistas, los científicos que estudian el cambio climático, los que analizan los efectos sobre la salud de los campos electromagnéticos, los físicos que estudian la energía nuclear, etc. Siempre hay opiniones para todos los gustos, pero hay algunas que tienen mayor respaldo empírico que otras, más adeptos de mayor prestigio, etc.. Hay cuestiones en las que el consenso de la correspondiente comunidad científica es consirable, otras en las que es menor. Pero el hecho de que todos esos ámbitos haya opiniones de todos los colores no me parece que justifique el que debamos darles a todas el mismo valor (ninguno) y debamos fiarlo todo a la intuición, a nuestro sentimiento radicalmente subjetivo de lo que para nosotros es «justo».

    Comentario escrito por Gabriel Doménech — 07 de octubre de 2011 a las 3:02 am

  15. 15

    ¿Alguna evidencia, Gabriel, de que la mayor flexibilización del mercado laboral recorte el desempleo? Evidencia mínimamente empírica, quiero decir.

    Por lo demás, tu razonamiento no es muy consistente con la crítica al modelo de mercado dual, que como sabes casi todos los economistas de la colla liberalota consideran muy eficaz en términos de productividad y deseable si se dan las condiciones que lo permiten poner en práctica (era el caso, por ejemplo, del sur esclavista en EE.UU.). Lo que pasa es que en el fondo a ti te parece mal el modelo dual no por una cuestión económica, sino de «intución» ética. Está mal que unos disfrutemos de unas condiciones y otros, de otras tan dispares. Esas intuiciones, ajenas a cualquier pretendida lógica económica están en la base de muchos derechos. Y son razón más que suficiente para optar por alternativas que sabemos fehacientemente que hacen que se resienta la productividad a corto plazo (prohibir el trabajo infantil, reducir la jornada laboral).

    Si optar por soluciones más justas está muy justificado en no pocos casos donde sabemos que «nos cuestan» en términos de competitividad, qué menos que optar por esas soluciones cuando, como es el caso, la evidencia de que de verdad haya costes, como con esto de los recortes para «flexibilizar» en España, es más que vaporosa.

    En todo caso, ¿algún ejemplo de país europeo de nuestro entorno con un mercado laboral más rígido que el nuestro y más paro? No. ¿Algún ejemplo de mercados menos rígidos y con menos paro? Pues tampoco porque, sencillamente, menos rígidos que nosotros en nuestro entorno directamente no hay (ni Portugal, ni Francia, ni Italia…)

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 07 de octubre de 2011 a las 12:42 pm

  16. 16

    galaico, pues no conozco personalmente a ningun economista que defendiera la burbuja inmobiliaria, ni uno, igual los de mi facultad resulta que éramos los listos del mundo mundial, pero una burbuja no es crecimiento, es mera «hinchazón»-perdón por el vulgarismo-, y por muy torpe, muchas clases que te hubieras saltado, o muy inutil que seas, nadie en su sano juicio podia más que acojonarse por la que venía encima

    otra cosa eran los medios, el ministro de economia, el del banco de españa, etc… pues de lo que hablaba, políticos y gente que trabaja para los poderes fácticos; pero es que a linea de calle o en foros intentabamos advertir que esto era una locura y todo dios aquí sabia de economia más que la leche y te discutian con argumentos que ojo, eran «tan válidos como los tuyos» (sic), «licenciado en economia, que sabras tú¡»

    Comentario escrito por pescadilla — 07 de octubre de 2011 a las 2:53 pm

  17. 17

    Pues debía de haber unos cuantos, en los Bancos, las inmobiliarias, los Ministerios/Consejerias que ó llamaban «crecimiento económico» a lo que tu y yo ( tengo pruebas en LPD) considerabamos un burbujón y una patada p´alante del tamaño del Teide, ó son directamente unos criminales, a los que habría que expulsar del Colegio de Economistas y prohibirles ejercer como tales, que siguiendo el lema «el que venga detrás, que arre» se dedicaron a hacer pasta en la confianza de que luego eso lo arreglariamos entre todos.
    Gabriel, queda muy poco elegante, ante una crítica, entresacar ramas «opinables» de las ciencias experimentales. Asi contraponer la física teorica- que afecta a un monton de cosas en nuestra vida diaría, desde que sabemos que los neutrinos son más rápidos que los fotones ha subido el pan y ha bajado la calidad de los espermatozoides- , el cambio climático – cuya aceptación afectaría al modo de vida occidental y por ahi no se pasa, cada vez menos discutido, aunque los ataques a su modelo defiendan actualmente que no tiene origen antropogénico- ó la medicina – sabiendo que la esperanza de vida ha llegado, a pesar de las opiniones de los médicos, a donde ha llegado y que te mueres de menos cosas que hace cien años- frente a una «ciencia» que no ha logrado ni domeñar la inflación, ni la especulación ni los sucesivos cracks, sino que, al contrario, ha conseguido que todos nos relacionemos con todos lo suficiente para que de una crisis de los tulipanes en Holanda hayamos llegado a empaquetar hipotecas por todo el orbe, es una muy pobre argumentación. En un lado nos acercamos a una mudable y quiza opinable verdad, mientras que en el otro nos esperan los forenses de las crisis pasadas y los oraculos de las futuras. Y los oraculos siempre se orientan hacia el caballo ganador, excepciones aparte.

    Comentario escrito por galaico67 — 07 de octubre de 2011 a las 5:05 pm

  18. 18

    Lamento decir, pescadilla, que no compro la idea de que los economistas (o al menos los buenos) sabían que esto era una burbuja, pero que, claro, nadie les hizo caso.

    Todavía tengo escalofríos recordando un seminario en 2007 en que el yo estaba y al que habían invitado a un integrante del equipo de estudios de nuestro nunca bien ponderado Banco de España. El tipo nos explicó que según los cálculos «conservadores» de la institución la vivienda no solo no estaba sobrevalorada sino infravalorada en España. Que entre el turismo, los residentes europeos que iban a venir a pasar aquí su jubilación (a Seseña y demás, por lo visto) y los millones de inmigrantes que nuestra economía de Champions League iba a atraer hasta 2020, que necesitarían piso y tal. Vamos, que el sujeto prácticamente aseguró a quienes allí estábamos que la mejor inversión que podíamos hacer, a esas alturas, era apalancarnos en ladrillo.

    Además, que estas extravagantes ideas eran las que circulaban entre las elites económicas del país, a la vista de cómo han manejado la economía en los últimos años, parece bastante probable. Si no, la verdad, son unos psicópatas a los que todo da igual. Y no parece que esa explicación sea la más creíble.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 07 de octubre de 2011 a las 7:26 pm

  19. 19

    A mí la dualidad del mercado laboral me parece perversa por razones económicas.
    Yo tenía entendido que el trabajo forzoso (de esclavos, niños, prisioneros de guerra, etc.) es siempre económicamente ineficiente, básicamente por la falta de incentivos que los trabajadores tienen para desempeñar adecuadamente sus tareas, por los costes de vigilancia y, obviamente, por el sufrimiento que necesariamente causa esta forma de empleo.
    No sé la razón por la cual en, por ejemplo, Escandinavia y en Alemania tienen un entorno laboral más protector y un mayor nivel de distribución de la riqueza que en España o Nigeria. Es posible que la explicación sea que se lo pueden permitir, por su mayor productividad. ¿Y son más productivos porque tienen un entorno laboral más protector y políticas más distributivas? Pues a lo mejor sí o a lo mejor no. No lo sé. Es posible que sí, pero nosotros, a medio plazo, no podamos tender a su punto de equilibrio. O sí, ¿qué tal si para aumentar nuestra productividad probamos a reducir la edad de jubilación, aumentar las pensiones, alargamos y engordamos la prestación por desempleo, aumentamos las indemnizaciones por despido improcedente, restrinjimos las causas que justifican los despidos, etc. ¿Les aconsejamos a los Nigerianos que hagan lo mismo? La verdad es que todo esto para mí es un misterio. Mis intuiciones me las guardo.
    Reitero que no tengo ni idea del tema. Pero tras hacer una rápida busqueda por google veo que algún estudio empírico hay sobre el tema.

    http://www2.gsu.edu/~ecobth/Nickell_1997.pdf

    http://captura.uchile.cl/jspui/bitstream/2250/13390/1/Steven_G_Allen.pdf

    http://news.bbc.co.uk/2/shared/spl/hi/europe/03/euro/pdf/8.pdf

    http://www.oecd.org/dataoecd/55/25/35558438.pdf

    ………

    Es uno de los rasgos positivos que distinguen a los economistas de, por ejemplo, los juristas de toda la vida (v. gr., los especialistas en Derecho del trabajo). Que por lo menos se molestan en intentar analizar empíricamente la realidad. A mí, lo confieso, me da un poco de envidia.

    Comentario escrito por Gabriel Doménech — 07 de octubre de 2011 a las 9:25 pm

  20. 20

    hola a todos. me gustaria decirte que la trilogia que llevas escrita. corrupcion, burbuja y recortes, denota un estado de animo muy particular. pareces iñaki gabilando, desconcertado humillado e iracundo pero nunca indignado. tanto tu, como el deberiais decir lo que pensais. dejaos de dar vueltas y hablad claro.
    En este año 2011 la cosa mas importante, no es que cierre EL BULLI, para mi es que CAMPS Y ZAPATERO SE VAN. NO HAY PERSONA QUE HAYA DISFRUTADA MAS CON LA BURBUJA QUE EL SR ZAPATERO. ES UN PRINCIPIO.
    RESPECTO A LA CORRUPCION EL PROFESOR O LAS REBAJAS QUERIA DECIR QUE HAY GENTE QUE LO HACE Y OTROS QUE SON INCAPACES DE HACERLO. POR EJEMPLO NO SERIA PROFESOR NO PODRIA DEJAR FUERA DE LA UNIVERSIDAD CON 4,95 O POR SISPENDER LA QUIMICA DESPUES DE APROBAR TODO EL BACHILLER. ME DA MIEDO DEFRAUDAR A MIS PADRES. COMO PODRIA COLOCARLOS CON ALGUN ENCHUFE. ES MI RESPONSABILIDAD CONSEGUIR MI BIEN Y EL BIEN PUBLICO. HAY DINASTIAS DE GENTE DE UNA FORMA Y DE OTRA. POR ULTIMO LO DE LAS REBAJAS ES DE ENTENDER QUE INDIGNE A LOS QUE TIENEN ALGO. ENCONTRE UN HOMBRE JOVEN QUE ME DIJO QUE SOLO CONOCIA PARADOS.
    PARA FINALIZAR HABRA UN DIA QUE LE DIREMOS A NUESTROS HIJOS QUE CASARSE ERA GRATIS Y QUE SE CONSTRUIAN AEROPUERTOS SIN AVIONES … ELLOS ESPERO QUE PUEDAN OPINAR.

    Comentario escrito por SALVA — 09 de octubre de 2011 a las 10:23 pm

  21. 21

    Bueno, aquí andan citando algunos a los físicos teóricos (o los experimentales). La diferencia que tiene la física respecto a la economía es que siendo las dos ciencias, en la primera es casi trivial repetir un experimento creando las mismas condiciones, y desde Newton sabemos que las mismas leyes físicas rigen aquí, en Singapur y en Júpiter.
    Los economistas no pueden ‘experimentar’, o si lo hacen, no son con péndulos colgantes, manzanas en caída libre, móviles en planos inclinados o neutrinos que salen de un acelerador de partículas. Que salvo el proyecto Manhattan, son cosas inocuas y utilísimas. Los economistas y los políticos habrían de experimentar con sociedades y personas. Y para hacer un laboratorio hay que limpiar y ajustar bien la sala, por no hablar de la ‘repetibilidad’ del experimento.
    Los experimentos de los Chicago Boys en Chile, China o la Rusia de Yeltsin son una muestra de las consecuencias que tiene ‘experimentar’. Y mejor no hablar de los experimentos de Lysenko sobre genética y economía en la URSS.
    Si nos ponemos pedantes diríamos que los economistas se parecen más a los astrónomos. Estos últimos no pueden tampoco experimentar. Miran una estrella, ven lo que pasa allí, acumulan datos, aplican estadísticas, plantean una hipótesis, que si se cumple en aquélla y en todas las demás estrellas del universo, pues generalizan su teoría.
    Ahora bien, con las herramientas de la observación, de la estadística, de las encuestas, y de saber historia, el ‘astrónomo-economista’ podrá ver que donde hay regulación laboral se encuentran mayores cotas de productividad, los trabajadores son más cualificados, se identifican con sus empresas. En el capitalismo renano, y en el ejemplo de las grandes empresas ‘paternalistas’ (como la industria automovilística clásica), los trabajadores son más felices y a todos les va mejor que en los países completamente desregulados como Taiwán. No hay que ser un genio para ver que cuanto más se respete y forme a los trabajadores, cuanto mejores sean sus condiciones, la mayoría estará más contenta, tendremops una sociedad más armónica y a todos les irá mejor. Aunque haya algunos que se aprovechen, será mejor esto que un sistema de la jungla donde unos pocos triunfen y los demás se hundan o vayan con el agua al cuello.
    No hay que seguir al ‘panoli’ de Rousseau, pero menos al ‘moderno’ de Hobbes. O dicho de otra manera, tenemos que ver si queremos vivir en el Potterville de pesadilla de la película ‘Qué bello es vivir’, o dejar que James Stewart no se tire por el puente abajo, ayude a los demás y que triunfe el ‘New Deal’.
    Lo malo es que no va a quedar quien nos lo cuente, salvo algún blog como el del Prof. Boix, que con la TDT y los medios al servicio de sus amos, vamos dados.

    Comentario escrito por Baturrico — 10 de octubre de 2011 a las 9:35 am

  22. 22

    Por cierto:

    Merkel, Solana y Boyer son físicos. Borrell es matemático e ingeniero aeronáutico. Pérez Rubalcaba es químico.

    Zapatero, Rajoy, González Márquez, González Pons, Rato, Camps o Solbes son licenciados en derecho.

    Y George W. Bush ha sido el único presidente de EE.UU. con un MBA (Máster en Administración de Empresas).

    Comentario escrito por Baturrico — 10 de octubre de 2011 a las 9:44 am

  23. 23

    Venía aquí a decir más o menos lo mismo que Baturrico, pero mucho peor, así que me remito a su exposición de la primera a la última letra.

    Respecto de los estudios que enlazas, Gabriel, llaman la atención los sesgos respecto del origen y, sobre todo, cómo descartan alegremente todas las evidencias contrarias a sus tesis. No parece muy científico.

    Y es que, si te fijas, tú mismo dices que la esclavitud no era eficiente «por el sufrimiento que conllevaba» y porque además generaba estímulos a medio y largo plazo perjudiciales, al permitir que unos se acomodaran y privar de capital humano muy valioso al que se impedía desarrollar.

    ¿Por qué motivos esos argumentos te parecen válidos para criticar la esclavitud desde una perspectiva de eficiencia y, en cambio, si aplicados mutatis mutandis a las actuales regulaciones laborales te parecen expresión de meras intuiciones sin fundamento?

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 10 de octubre de 2011 a las 10:48 am

  24. 24

    andrés, esos economistas estarían vendidos al capital, perdón, al Kapital

    pero todos los que no trabajamos para el Mal, o nuestros popás o nosotros mismos andabamos chupando del bote-que esa es otra, la cantidad de «honrados ciudadanos» de las clases medias y medias altas que han contribuido muy mucho a esta situación metiendo los ahorrillos y las herencias en segundos, terceros, etc,,,pisos-, andabamos comentando la jugada y la que se venia encima cuando acabase la fase expasión, y comenzase la fase recesión

    y no hacia falta ser «dotor», con ser un economista de mierda se sabia

    Comentario escrito por pescadilla — 10 de octubre de 2011 a las 11:09 am

  25. 25

    No te digo que no, Pescadilla. Pero el sesgo que te hace ver la realidad como querrías verla es muy poderoso. Lo que les ha pasado a quienes estaban ahí arriba, en Gobiernos y tomando decisiones en Cajas y Bancos, es que despreciaban a los pobres mortales, con título de economista o sin él, que aplicaban el «mero sentido común» y no se daban cuenta de que «esta vez, sí, de verdad, esta vez era diferente».

    Vamos, si no era cuestión de ceguera es que son unos psicópatas. Y tanto, tanto… la verdad es que me cuesta pensar que lleguen a tanto.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 10 de octubre de 2011 a las 11:18 am

  26. 26

    se trata del dilema del prisionero en un país lleno de picaros y de gente sin cultura del trabajo y el sacrificio empresarial; si yo me compro un piso que no necesito, y gano una pasta gansa volviendoselo a vender a uno que necesita ese bien básico sí o sí que se endeuda hasta un nivel de no consumo, yo gano dinero, pero a medio y largo plazo la economia no puede subsistir sin:
    1- que el dinero vaya a actividades productivas (ergo, que crean empleo) en lugar ed especulativas
    2- el endeudado no puede consumir porque todo su dinero va a pagar la hipoteca, ergo, menso empresas que crean empleo pueden subsistir

    yo he ganado, pero la generalidad ha perdido; enfin, ya sabemos que decisión tomaron durante uan decada muchos de nuetros honrados conciudadanos, apoyados y jaleados por bancos, constructores, terratenientes, poderes públicos de ámbito nacional, autonomico, local, etc, etc, con la complicidad de los medios, que alguien tenia que bendecir todo esto

    Comentario escrito por pescadilla — 10 de octubre de 2011 a las 12:22 pm

  27. 27

    La culpa de los eventuales sesgos habría que echársela a Google. O a la gente que ha citado y consultado estos artículos. Me gustaría leer estudios empíricos de la gente del «otro bando».

    No creo que sea muy válida la comparación entre los esclavos en el sur de los USA y quienes en la actualidad trabajan en países como España. No hace falta que entremos en detalles.

    Está claro que a todos nos gustaría, ahora mismo, estar en la situación económica de los alemanes, o de los holandeses, británicos, noruegos, daneses, etc. El problema es qué es lo primero que tenemos que hacer para acercarnos a ellos. ¿Aumentar la rigidez de nuestro mercado laboral? ¿Incrementar las indemnizaciones por despido? ¿Reducir la jornada laboral? ¿Desvincular los salarios de la productividad? A mí, por ejemplo, me parece muy sensata la idea, postulada por un montón de economismas, de acabar con la dualidad del mercado de trabajo: eliminar los contratos temporales; implantar un contrato único con indemnizaciones crecientes en función de la antigüedad.

    http://www.fedea.es/pub/est_economicos/2011/01-2011.pdf

    Si yo quisiera acercarme a la posición económica de Bill Gates, lo que probablemente debería hacer en primer lugar no es dedicar una buena parte de mi tiempo y dinero a realizar obras sociales, sino trabajar más y tratar de ganar más pasta. No conviene confundir lo que ahora hacen los alemanes con lo que deberíamos hacer para luego poder hacer lo que ahora hacen.

    Comentario escrito por Gabriel Doménech — 10 de octubre de 2011 a las 6:56 pm

  28. 28

    Hola;

    Yo estoy tan disgustado como el Sr. Boix, y al igual que él tengo trabajo (no funcionario, pero con cierta seguridad), pero veo tan mal todo… que los cambios son a peor sin ningún tipo de criterio. Veo además que la democracía no existe (tengo ganas de comprarme un libro de la editorial trotta que se llama algo de termidor sobre la falta de democracia actual) y que estamos cumpliendo letra a letra la teoria del shock de Naomi Klein… y a ver que mundo le dejo a mis hijos…

    Además de abogado (es decir licenciado en derecho inscrito en un colegio) soy economista (por la UNED), y sigo sin ver demostración numerica a las teorias neocon, y en cambio si que veo o cuando menos una aproximación a las teorias keynesianas. Un matiz en la epoca de keynes y del New Deal no había competencia desleal entre paises, ni una globalización tan amplia como ahora…

    Muchas veces he discutido sobre economía de mercado libre, y economía de mercado con amplia intervención estatal, con cierta planificación economica (No soy marxista y creo que las posturas de propiedad de los trabajadores d elos medios de producción esta menos probada que los efectos terapeuticos de Juego de Tronos) y sigo sin ver una clara ventaja de la primera sobre la segunda… incluso creo que es necesario una subida de impuestos muy radical, volviendo a estructuras impositivas estilo años 60, si bien con regimenes especiales sólo a empresas que creen mucho empleo (pero de verdad y de calidad), o a empresas muy innovadoras… e impuesto para los ricos, bien diseñado… en fin espero que la UE nos obligue…

    Comentario escrito por Al — 10 de octubre de 2011 a las 7:23 pm

  29. 29

    Si el Prof. Boix está enfadado, y Al está disgustado, el que firma está iracundo. Con nuestros políticos mendaces, y con un pueblo adormilado que no acaba de despertar y de distinguir la paja del grano.
    Cierto es que parece un acto reflejo de nuestras autoridades, el repetir el mantra de la desregulación del mercado de trabajo. Durante decenios se viene aplicando el mismo silogismo, que curiosamente cuando se plantea de manera infantil es cuando suena más ridículo: cuanto más fácil sea despedir a la gente, más gente tendrá trabajo.
    Son muchos años repitiendo los mismos argumentos, insistiendo en el mismo mensaje. Y son también muchos años domesticando a los sindicatos, e infantilizando a la sociedad. Ninguno de los partidos políticos recuerda que la precarización de los contratos hace también que las condiciones de los que sí trabajan se sigan degradando, a no ser que trabajen para el Estado. Y no se dan cuenta de que las desigualdades sociales llevan a una profunda degradación de la democracia, y por acción-reacción, a un resurgir del autoritarismo, cuando haya disturbios y mucha gente sueñe con ‘mano dura’.
    Miremos hacia Centroeuropa, si queremos fijarnos en algo que no sea el capitalismo de Mánchester que espoleó a Marx y Engels a escribir sus célebres obras: la legislación laboral alemana supone que todos los contratos son indefinidos ‘por definición’, y que para que no sean así hay que justificarlo de manera bien detallada y convencer al comité de empresa. La Agenda 2010 de Schröder introdujo el caballo de Troya en el sistema, pero no lo destruyó. Más al contrario, una sociedad que aunque clasista es meritocrática, con unas leyes laborales muy restrictivas para los empresarios con voluntad ‘darwinista’, cuenta con unos sindicatos profesionales con millones de afiliados y una patronal que no trata a los empleados por cuenta ajena como a niños. Unos y otros nos han enseñado en los últimos años otro camino: el ‘Kurzarbeit’ o ser parado ‘a tiempo parcial’, que ha permitido a muchas empresas aguantar sin perder el ‘know how’ y la inversión hecha en formación en los trabajadores.
    Pero claro, para tener estas cosas necesitaríamos un sistema educativo distinto, unos medios de comunicación inteligentes escritos para mayores de edad, ARD, ZDF, Die Zeit, der Spiegel y los magníficos diarios Süddeutsche o Frankfurter. No es el caso.

    Comentario escrito por Baturrico — 10 de octubre de 2011 a las 11:16 pm

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