Jobs for the boys: entre los indignidados y los colocados

En la columna que escribo hoy en El País (Comunitat Valenciana) se detecta, creo, cierta indignación. Y es que, en verdad, la escribí cabreado. Sigo así, como creo que estamos casi todos los valencianos que nos preocupamos mínimamente por nuestras instituciones, su prestigio y su función social. Los nombramientos que los distintos partidos políticos han hecho desde las últimas semanas, como quienes sigan estas cosas podrán confirmar, han supuesto cruzar varias líneas rojas de esas que alejan a una sociedad y a un entramado institucional del precipicio. ¿Por qué? Las razones son varias:

1.  En primer lugar, y como es obvio, si malo es que el partido que gobierna (y con mayorías absolutas) haga lo que le dé la gana y convierta las instituciones en su cortijo, que es lo que estamos viendo que pasa en Valencia con una marcha acelerada, peor todavía es que el gran partido de la oposición se suba a ese carro y nos quedemos sin uan alternativa viable, ética y legítima que pueda criticar ciertos excesos clientelistas impresentables. Pues bien, desde hace unos días tenemos a un PP que sigue a la suya y a un PSOE valenciano que, lejos de desmarcarse, ha logrado el récord Guiness de infamia en los nombramientos que ha hecho. Con excepciones muy contadas, en lugar de meter a gente de la cultura (de su cuerda, joder, que nadie les criticaría por elegirlos de los suyos, caray, de eso se trata) ha llenado el Consell Valencià de Cultura de alcaldes que han dejado de serlo, de diputados que se han caído de las listas y de adictos al partido de los que se desconoce que tengan ocupación o siquiera afición por las artes y la cultura. La cosa ha sido más escandalosa, si cabe (que no cabe) con el Consejo de Administración de RTVV, donde en lugar de meter a personas que sepan de esto y con una formación suficiente como para fiscalizar los desmanes de la mayoría del PP en Canal 9 han preferido contentar, de nuevo, a gente del partido con las jugosas dietas previstas para sus miembros. Para rematar la faena, el Consell Jurídic Consultiu, órgano máximo de consulta jurídica de la Generalitata, ha acabado lleno de antiguos políticos sin perfil jurídico señalado. Y el hombre de consenso entre PP y PSOE deja de ser un prestigioso profesor de Universidad, de talante y conocimientos por nadie cuestionados, para dar paso a un abogado muy comprometido con la defensa de posiciones muy conservadoras y escaso lustre. ¿Puede la cosa ser peor?

2. Sí, puede. Porque ante la alocada carrera de PP y PSOE por dejar claro a todo el mundo quea su juicio las instituciones son agencias de colocación uno podría haber esperado de los partidos minoritarios (Compromís, Esquerra Unida) que aprovecharan la ocasión y dieran un ejemplo de compromiso con las instituciones. Es cierto que, tras la durísima batalla que ambos grupos plantearon para que no se redujera la plantilla de asesores de las Administraciones valencianas donde tenían representación en ni una sola persona, probablemente esperar algo así era signo de cierta ingenuidad y optimismo existencial de ese que luego los hechos siempre desmienten. Pero es que un servidor, a estas alturas, aun no haciéndose muchas ilusiones sobre la cualidad ética de la política española, sí piensa, al menos, que hay cierta inteligencia estratética en el quehacer de nuestros representantes. ¿Por qué iban EU y Compromís a desaprovechar, a cambio de apenas dos o tres sillones en esos órganos, la oportunidad de dar una lección de buen hacer político y abanderar la defensa de las instituciones? ¿Acaso no son dos o tres cargos más bien pocos réditos a cambio de poder perder la bandera del buen hacer? Pues no. Por lo visto, tanto en EU como en Compromís han valorado, al contrario de lo que ingenuamente pensaba yo, que las poltronas, siquiera sean un par, valen mucho más que su imagen pública. Y no sólo han seleccionado a los suyos con un criterio, en general, muy parecido al de los partidos dominantes (aunque es de justicia reconocer que con algunas excepciones y sin pasarse tanto de frenada) sino que, además, como para que éstos les dieran los carguitos les hacían pasar por el aro de votar los nombres de PP y PSOE también, pues allí que han pasado por ese aro, tan contentos. Es decir, que EU y Compromís no han «votado» a «su» Fulano o a «su» Mengano. No. No solo. Han votado a todos los propuestos por el PP y el PSOE a cambio de que estos partidos les dejaran, a su vez, tener su «cuota». ¡Alegría!

3. Conviene empezar a cuestionar de raíz ciertas cosas y ciertos procedimientos. Empezando, por ejemplo, con los asesores pagados con dinero público para concejales o diputados. Allí donde hay un cuerpo de funcionarios especializados e independientes, como es el caso de los Ayuntamientos, se debería prescindir de ellos. Y, en su caso, si se estima necesario, que se asigne a los grupos municipales un número de funcionarios de carrera, elegidos de entre ellos, para hacer las funciones de asesoría sobre el funcionamiento de la casa que se consideren necesarias.  Igualmente, en las Cortes, podríamos empezar a cuestionar si tantos asesores son necesarios y si, de nuevo, la adscripción de alguno de los letrados no podría  hacer el papel que supuestamente hacen los asesores. Y digo supuestamente porque si en el fondo se trata, como todos nos tememos en la mayor parte de los casos, de dar dinero a los partidos para que puedan colocar a su gente pues es mucho mejor que lo hagamos por medio de mecanismos más francos y sinceros. ¿Creemos importante que un partido con un determinado nivel de votos haya de poder mantener un staff de x personas? Pues que se le subvencione con el dinero necesario para ello. Pero, por favor, a ver si acabamos con esta situación absurda en virtud de la cual vamos creando y financiando infinidad de puestos de «asesor» del concejal o diputado de turno porque, se nos dice, son imprescindibles para que éstos desempeñen sus labores cuando luego, a la hora de la  verdad, todos sabemos que el 90% de los asesores en cuestión hacen de todo menos labores de apoyo efectivo a la tarea de los cargos a los que efectivamente, se supone, dan soporte.

4. Por otra parte, a los políticos habría que explicarles que no pueden aspirar a hacer guarrerías y, encima, salir limpios como una patena. En Valencia, tras su gloriosa actuación, PP, PSOE y EU llevan días guardando culpable silencio, confiando en que llegue el verano y todos nos olvidemos del tema. Pero Compromís, después de votar a favor de los nombramientos, pretrende convencernos de que ellos sí lo han hecho bien y que han votado a gente chunga, sí, pero con la nariz tapada y porque era la única manera de meter a gente válida y profesional en los órganos. Les enlazo la argumentación de Enric Morera, su líder y portavoz parlamentario, publicada en su blog, porque estimo interesante leerla y analizar lo que dice. Siendo cierto que las personas propuestas por Compromís tienen un perfil diferente al de adictos y ex-cargos del partido que han menudeado en el resto de nombrados (con más o menos matices, porque no es lo mismo a quien han propuesto para el Consell Valencià de Cultura que, por ejemplo, la persona que meten en RTVV) el consuelo es bien poco si ello es a costa, reitero, de dar cobertura a la merienda de negros en que se han convertido los nombramientos. La imagen política que se da, que además en el caso de Compromís viene complementada con su férrea defensa de los puestos de asesor, es la que es. Y no lo es de manera gratuita o injusta. El resumen es sencillo y lo cuenta con franqueza el propio Morera: para meter a los nuestros hemos aceptado cualquier cosa propuesta por los demás, nos daba igual a quien nombraran, como si hubieran metido a la Bruja Lola en el CVC. Asumido este planteamiento, ya casi da igual todo. Pero en fin, que no se diga, vamos a seguir con lo que nos cuentan. Y así, la razón esencial que aportan es que ésta es la manera de meter a gente profesional en los órganos para ponerlos a trabajar desde dentro. Ya veremos en qué acaba la cosa, pero suena a excusa de muy mal pagador. Es más, el propio perfil de los seleccionados por Compromís no parece el de expertos en el sector que además sean curtidos profesionales de la gestión colectiva, acostumbrados a sacar todo el rédito posible a estar en un consejo aunque en minoría y a saber emplear el reglamento para aprovechar cualquier rendija y poner en aprietos a quienes mandan. En todo caso, como decía, ya veremos. Pero me temo que dentro de cuatro años, si en Compromís hacen un sincero balance de lo que ha sido su presencia en esos órganos, tendremos lo que tendremos. Espero equivocarme.

5. Una última consideración sobre las personas a las que han relevado esta caterva de políticos en busca de acomodo institucional. Si ya analizar los CVs de muchos de los que entran en el Consell Valencià de Cultura da miedo, compararlos con los de las personas que salen es para echarse a temblar. Porque aporta con total claridad la escalofriante visión de cómo en sólo 4 años la política valenciana se ha degradado a ojos vistas. Los nombres propuestos por el PSPV hace no tanto contenían catedráticos, escritores, personas de indudable trayectoria… y ahora son casi todos ellos políticos en busca de acomodo. En el Consejo de RTVV se han cargado a la gente que había trabajado y dado guerra. En el Consell Jurídic Consultiu, como ya he dicho antes, nos cambian un profesor de prestigio intachable por juristas de segunda o tercera fila que sólo destracan por su obediencia estricta al partido de turno. Malo es el panorama que dibujan los nombramientos. Visto con la perspectiva del tiempo, es todavía peor porque señala una pendiente por la que nos vamos despeñando con aceleración sostenida.

En resumen, que mal va la cosa si, incluso con las manifestaciones del 15-M todavía frescas en nuestra retina, los partidos se sienten tan absolutamente libres de hacer lo que les plazca sin miedo alguno a cualquier sanción democrática. Esta actuación no es sino una prueba más de hasta qué punto es imprescindible que desde la ciudadanía empecemos a exigir reformas institucionales en el sentido de poder responsabilizar a nuestros representantes por sus desmanes. El actual modelo democrático español blinda a dipuados y partidos políticos totalmente, condenando a los ciudadanos a elegir enrtre un menú con pocas opciones integradas por personas que, a la postre, saben que pueden repartirse cargos y prebendas con mucha tranquilidad pues las posibilidades de sanción son bien escasas. Esto se tiene que acabar. Porque cuando a una clase política se le crea un entorno sin frenos ni contrapesos se está diseñando un sistema de incentivos que nos lleva hacia el desastre. Basta ver la evolución de los nombramientos que nuestros partidos hacen para comprobar que así es y hasta qué punto lo es. La cosa va a peor, no a mejor. Los guiños al 15-M y las buenas palabras desaparecen con cínica celeridad cuando hay que repartir. Y no pasa sólo en Valencia. Los acuerdos de PP y PSOE en España para nombrar desde magistrados del Tribunal Constitucional al Defensor del Pueblo, pasando por el Consejo de RTVE o los miembros de las agencias reguladoras siguen este mismo patrón decadente.

Un patrón que dibuja a unas castas bien colocadas, apoltronadas, blindadas, que responden sólo de su lealtad a los partidos… frente a una ciudadanía crecientemente indignada que a este paso, con toda la razón, va a dejar de creer en las instituciones. Quienes se han encargado de destrozarlas en su beneficio serán los primeros en lamentarlo, por muchas razones, incluyendo las derivadas de que las agencias de colocación funcionan mejor en entornos de tranquilidad. Pero al resto de ciudadanos tampoco nos conviene nada que el entramado social y cívico quede institucionalmente desarticulado. Por esta razón hemos de intentar salvarlas. Empezando por salvarlas de las devastadoras razzias que llevan a cabo los partidos para colonizarlas y dejarlas en los huesos. No sé muy bien qué hay que hacer ni por dónde habrá que empezar. Sería bueno que todos empezáramos a comportarnos con más exigencia y que denunciáramos amargamente lo que está pasando. Incluyendo, o empezando, con los nombramientos de nuestros partidos (o de los más cercanos). Y siendo capaces de deslindar pertenencia partidista (o afctos personales) y un mínimo análisis de competencia profesional. A los nombrados en esta remesa habría que forzarles socialmente a dimitir, si se pudiera. Pero, de momento, vayamos poco a poco. Denunciemos, para empezar. Que sepan que no somos imbéciles. Y luego, pues ya veremos. Pero rápido, porque esta gente nos deja sin país, sin instituciones y sin nada a poco que nos despistemos.

(Enlazo de nuevo, como colofón, el artículo que publico hoy en El País CV, titulado, como el post de hoy, Jobs for thge boys).



7 comentarios en Jobs for the boys: entre los indignidados y los colocados
  1. 1

    A falta de reflexionar mes profundament sobre aquest excel·lent article diré que l’apoltronament, la política de «panxes agraïdes» porta en ella mateixa la llavor del desprestigi institucional i de la mediocritat. Importa mes tindre vasalls I SÚBDITS domesticats I poc contestaris o, que no foren -com me digueren al formular certes crítiques quAN pertanyia a un partit- DISCOLOS. Me ve al cap aquella llegenda urbana del malhauradament desaparegut Toni Mestre segons la qual cada mati una dalla recorria València i tallava tots els caps que s’alçaven per damunt del nivel permitit. Així acabà imposant-se la MEDIOCRITAT: única manera de salvar la testa.
    Vist el que passa, inclòs compromís, al frontispici de les Corts, DiputaciÓ o Consells RTVV, CJV… hauria de posar algo aixi com «agència de col·locació pels serveis prestats». Es valorarà l’obediència, el servilisme, la docilitat..entre altres virtuts NO DÍSCOLES

    Comentario escrito por Frodo — 11 de julio de 2011 a las 4:40 pm

  2. 2

    Aplausos.
    Denunciamos. ¿Dónde y cómo para que sea efectivo?

    Comentario escrito por orayo — 11 de julio de 2011 a las 5:20 pm

  3. 3

    Lo de Plá es muy, pero que muy fuerte. Ha sido «quintacolumnista» del Partido Popular desde que llegó a la secretaría general del exPSOE: Ley de la Academia, Ley de exPresidentes,Ley de Función Pública valenciana han sido «hitos» del acuerdo del PPLá-SOE. Además, fíjense que el caso de la «encimera blanco corián» y del resto de obras abonadas por un constructor de Denia, ha sido convenientemente callado por el PP. Lo dicho, un «infiltrado» de la derecha en una «izquierda» que ha tiempo perdió su calidad moral.

    Comentario escrito por Fartet i Samaruc — 12 de julio de 2011 a las 5:21 pm

  4. 4

    Amb tot el que dius sobre la partitocràcia repartint-se el pastís sense tenir en compte a la gent indignada, cada volta més, el que no estic tant d’acord és amb la crítica a Compromís, el qual, al final, s’ha quedat com a l’única organització que s’ha plantat, d’alguna manera, davant de la vergonya que suposen els nomenaments «consensuats».
    Primerament demanant informació sobre la seua qualificació. Després votant en consciència als seus, sabedors que això els llevaven els seus representants, com havien estat amenaçats per Blasco segons diu Morera en el bloc que enllaces..

    Comentario escrito por Ximo Bernà — 15 de julio de 2011 a las 2:09 pm

  5. 5

    Home, més que plantar-se el que han fet és un ridícul espantós, volent quedar-se l’òs i la molla… I no, això no pot ser…

    Comentario escrito por Ander — 18 de julio de 2011 a las 8:37 pm

  6. 6

    Si fan el mateix que els altres et semblen uns apoltronats que, com la resta, només volen que repartir-se el pastís i col·locar als seus polítics retirats, que ja no tenen càrregs. I si es planten penses que fan el ridícul …

    Joan Francesc Mira sí que té el perfil per a ser membre del Consell Valencià de Cultura -és escriptor, assagista, catedràtic de grec en la Jaume I, etnòleg, etc…- i no és un polític mai s’ha dedicat a la polític. De fet és l’únic que té el perfil adequat de tots els proposats.

    A molts ens sembla que la postura de Compromís és la més digna, la més conseqüent, la que representa una regeneració democràtica … Molt clarificador de la postura de Compromís és l’article de Mònica Oltra al El País d’ahir:
    http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Acuerdos/consensos/Inquisicion/elpepiespval/20110717elpval_5/Tes

    Comentario escrito por Heura — 18 de julio de 2011 a las 10:59 pm

  7. 7

    ME HAN PARECIDO ESCELENTES LOS COMENTARIOS DE boix y de oltra.las diferencias enriquecen a los dos. es importante pensar, reflexionar, admitir, matizar… desde la transparencia AUNQUE NO SE TRAE DE HACER PENSAR.

    Comentario escrito por salvate — 19 de julio de 2011 a las 10:55 pm

Comentarios cerrados para esta entrada.

No se trata de hacer leer | RSS 2.0 | Atom | Gestionado con WordPress | Generado en 0,190 segundos
En La Red desde septiembre de 2006