Proyecto, proyecto, proyecto

Seguimiento de la campaña electoral valenciana (día 8) para El País Comunitat Valenciana

Decía Julio Anguita, allá por al década de los 90, con el muro de Berlín recién caído pero con una situación política en España que permitía a Izquierda Unida soñar con el sorpasso y convertirse en la fuerza hegemónica de la izquierda que la clave toda acción política, de toda campaña, era sencilla: «Programa, programa, programa». Izquierda Unida, con el tiempo, acabó perdiendo esa apuesta. Aunque sigue recibiendo niveles de apoyo popular muy estimables, nunca ha llegado a inquietar al PSOE. Y una ley electoral ciertamente poco proporcional le quita buena parte de la visibilidad que sus cientos de miles de votos merecerían. Pero ello no quita para que Julio Anguita tuviera razón. El programa es esencial para desarrollar una acción política que aspire a tener éxito.

El principal problema del PSPV es que, a día de hoy, carece de un proyecto alternativo al del PP. El proyecto del PP, nos guste no, es claro, reconocible. Todos sabemos más o menos de qué va. En materia de servicios públicos, en educación y en sanidad. En economía y en grandes eventos. En turismo e industria. En infraestructuras. Gustará más o menos (a mí, por ejemplo, me gusta más bien poco en muchas cosas porque lo veo facilón y cortoplacista, además de generador de desigualdad y problemas estructurales a medio y largo plazo) pero ahí está. Ya digo que a mí no me gusta, pero no puedo dejar de reconocer que todos lo conocemos, entendemos sus mecanismos de funcionamiento, somos capaces de intuir sus implicaciones y, además, lo hemos visto en práctica y sabemos que el PP, en esto, es de todo menos incoherente. Desarrolla su programa allí donde gobierna, no hay contradicción entre sus hechos y sus palabras. Por último, y por muchos defectos que le vea yo a ese proyecto, es evidente que a otros muchos ciudadanos, a la vista está, no les parece que los tenga. O no tan graves. De eso se trata en una democracia, de que entre todos discutamos, tratemos de convencer a los demás y de que la opinión que al final haya logrado ser asumida como mejor por más gente sea la que se ponga en marcha.

Ahora bien, la cuestión es, ¿puede revertirse este estado de cosas? ¿Cómo debe hacerse? Pues en primer lugar, a mi entender, desarrollando un proyecto alternativo. Y me llama la atención que el PSPV no se haya esforzado, con todo el músculo que tiene como organización, por desarrollar esa explicación y propuesta alternativa de la realidad durante todos estos años. Con un programa que cumpla una serie de requisitos imprescindibles:

– que sea un programa alternativo al modelo dominante del partido que manda (si no es alternativo, ¿para qué te presentas contra el que manda?, ¿para hacer lo mismo pero con una sonrisa, o con «dignidad», o con un poquito menos de furor?);

– que desarrolle una visón coherente y global, que permita una explicación general del modelo de país, sociedad y economía que queremos pero permitiendo concreciones donde, en el mundo micro, se vean las diferencias de aproximación y de modelo (porque si no lo hacemos así, ¿cómo aspirar a que se visualice la verdadera diferencia, la alternativa, el quid de la cuestión?);

– que sea coherente con la acción política que se lleve a cabo en cada sitio en el que se gobierna o en el que se está en la oposición (entre otras cosas, el mensaje del PP es creíble porque presenta pocas disrupciones de este estilo, por esta razón no se puede combatirlo diciendo una cosa y haciendo luego otra que desmiente tu discurso general);

– que logre identificar tres o cuatro ejes esenciales, diferenciadores, que posicionen al discurso alternativo ante la opinión pública como crítico respecto de cómo se están haciendo las cosas (porque sólo de esta manera, cuando después de años de bonanza empiezan a venir mal dadas, la opinión pública puede ser consciente de que había alguien ahí, aunque en su momento no se le hiciera mucho caso, que ya lo advirtió, y a quien la realidad puede acabar dando la razón).

Un proyecto hegemónico se combate con proyectos alternativos sólidos. Con programa. Haciendo política. De momento, en esta campaña, hemos visto poco o nada de esto en el principal partido de la oposición valenciana. Y no sólo ayer, con la campaña suspendida, sino de contínuo. Es como si, en este punto, la acción política de los socialistas valencianos llevara suspendida varios años. Para no incordiar. Porque la hegemonía política del PP les tiene acobardados. Porque piensan que la manera de recuperar el poder es nadar a favor de corriente… Por lo que sea. Pero el caso es que, de momento, proyecto no se ve por ninguna parte.



9 comentarios en Proyecto, proyecto, proyecto
  1. 1

    Vale, está bien; pero…
    No será que en el PSPV están ya apoltronados?
    No será que los propios socialistas no se creen lo de la socialdemocracia?
    No será que es un partido que no tiene bases reales ya, con lo cual da la impresión en algunos lugares; que es elitista…Donde están las «correas de transmisión» con la sociedad?
    Mas que programa, programa, programa; necesitan organización, organización, organización…a mi parecer, porque esa es la red por la cual se impregnan mejor las propuestas. O sino; cuando consigan el poder dentro de unos cuantos años que creen otra red clientelar…como la que tiene el PP en la comunitat.
    Los partidos de izquierda parece que se disponen a pensar mucho, pero después no son tan capaces de expandirse. Se tienen en cuenta las dificultades de nuestra época, pero pareciera por como actuan algunos que la batalla está perdida.

    Comentario escrito por Zumalacarregui — 13 de mayo de 2011 a las 2:27 pm

  2. 2

    ¿¿¿»…no hay contradicción entre sus hechos y sus palabras»???

    Del programa del PP:
    ADMINISTRACIÓN PÚBLICA
    Un compromiso con una administración pública más austera,

    Y, frente a eso, la Administración del PP en la CCVV ha impulsado una Administración Valenciana plagada de entes que centrifugan el gasto y generan mucho más

    Del programa del PP
    EDUCACIÓN
    Ampliaremos y mejoraremos nuestra red pública de centros educativos a través de nuevas construcciones, remodelaciones y
    ampliaciones significativas. Terminaremos los 46 nuevos centros educativos que hay en marcha en estos momentos y continuaremos
    con la construcción de centros públicos.

    Y, frente a eso, la Administración del PP en la CCVV, en educación, además de los manidos barracones, el nivel de nuestros estudiantes se muestra de los últimos en los estudios comparativos que se hacen con otras CCAA

    Del programa del PP
    SANIDAD
    Seguiremos apostando por la necesaria coordinación entre Estado y Comunidades Autónomas para evitar que el Sistema sanitario público se desvirtúe:

    Y, frente a eso, la Administración del PP en la CCVV potencia el modelo alzira y pretende potenciarlo más después del 22 de mayo cuando ese modelo se monta bajo la premisa, “la gestión privada de este tipo de servicios es mejor”. Gestión privada soportada, para que sea rentable a los actores empresariales implicados, por el presupuesto público de manera que de los costes incrementados, respecto de lo que sería una gestión 100% pública, que optar por un modelo de gestión privada implica repercuten sobre el presupuesto público con la correspondiente reducción de dinero para la gestión de los hospitales 100% públicos. Vaya, operación redonda para la desvirtuación del modelo sanitario público

    Del programa del PP
    EMPLEO:
    Apostaremos por un nuevo modelo laboral:
    • Que cree nuevas vías para el empleo de los jóvenes.
    Haremos más eficaces las políticas activas de empleo,

    Y, frente a eso, la CCVV gobernada desde el 1995 por el PP es de las CCAA que más empleo ha destruido en la crisis por haber optado por un modelo económico basado en la construcción para nuestros mayores y jóvenes, incluso más que en otras regiones de España. Véanse nuestras costas.

    De verdad, ¿podemos afirmar que en el proyecto del PP»…no hay contradicción entre sus hechos y sus palabras»
    Sí que la hay en la Comunidad Valenciana. Venden una cosa y hacen otra. El misterio, para mí, es por qué esa contradicción no nos enfada estruendosamente

    Comentario escrito por Mar — 13 de mayo de 2011 a las 6:07 pm

  3. 3

    200% de acuerdo, Andrés. La falta de proyecto y la división es lo mismo que le pasa a la izquierda italiana.

    Comentario escrito por parvulesco — 13 de mayo de 2011 a las 7:57 pm

  4. 4

    Al margen de la oposición socialista, la verdad es que yo no tengo tan claro que el mensaje y gobierno del PP sea reconocible e identificable. En Madrid Esperanza Aguirre ya ha dicho que es ella la mayor defensora con la Sanidad Pública. Su compromiso es el mayor. Y ahí lo demuestran los hospitales construidos. No sé cuántos. Ese es el mensaje que cala en múltiples votantes. La gente, que no tiene por qué ser docta, cuando le dices que Esperanza Aguirre se está cepillando la sanidad pública te contestan que cómo puedes decir eso, si es que eres ciego o gilipollas, y no has visto los hospitales que ha hecho. Y no hay más. La gratuidad de poder decir una cosa y hacer la contraria en España funciona y desvirtua la política. No sé si se votará a un programa mejor o peor porque el discurso final es mimético sobre el papel y no hay un debate de envergadura sobre las políticas que se desarrollan.

    Comentario escrito por Álvaro — 13 de mayo de 2011 a las 9:57 pm

  5. 5

    Mar, ¡qué mala eres! Sí, tienes razón. Hay muchas veces una enorme contradicción entre la letra de lo que dice o promete el PP y la realidad de su gestión. En Sanidad, por ejemplo, como dice Álvaro.

    Pero es que, a mi entender, lo importante no es lo que dice el PP en su programa. Ése no es su proyecto. La clave es lo que de verdad nos transmiten. Porque cuando ellos escriben eso en el programa o cuando lo dicen en un mítin, lo hacen guiñándonos un ojo. «Tú ya me entiendes». Los ciudadanos no somos tontos. Sabemos desencriptar el guiño. Sabemos que «defenderemos la sanidad pública» significa «se lo daremos a las mutuas y a empresas privadas para que a ti te puedan atender como si pagaras sanidad privada, joder, que la gestión pública es de pringados y una sanidad pública con habitaciones dobles una cosa de pobretones tercermundistas». Lo sabemos. Lo entendemos. Porque nos lo dicen guiñando un ojo a nuestras más bajas pasiones de egoísmo social. Y captamos el mensaje.

    ¡Gracias por los comentarios!

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 14 de mayo de 2011 a las 9:38 am

  6. 6

    «El misterio, para mí, es por qué esa contradicción no nos enfada estruendosamente»

    Porque, pienso, el PSOE se ha encargado en todos sus gobiernos de, en mayor o menor grado, mandar a la mierda su teórica vocación izquierdista, al menos en lo económico. Las reformas laborales y económicas realizadas por los gobiernos de González y ZP se resumen diciendo que ningún gobierno conservador habría tenido cataplines para semejantes cosas (y cuando los tuvieron al final se echaron para atras). Y en cuanto a temas como la educación o la sanidad, la estrategía -no se si deliberada- ha sido la de ya que no destruir, no mejorar en absoluto unas situaciones cada vez mas insostenibles en ámbos ambitos. Con el resultado de , a ver si lo expreso bien, de que a la gente le de igual privatizar la sanidad o la educación porque piensa que la que hay es una mierda, y tanto da, y que casi es preferible pagar por una atención mejor.

    Comentario escrito por John Constantine — 14 de mayo de 2011 a las 10:46 am

  7. 7

    Estamos aviaos…
    Lo peor es que podriamos consolarnos en que un Estado débil se contrapone a una sociedad fuerte. Pero la burbuja financiera a nihilizado tanto y debilizado el tejido social en España que da miedo de verdad. Además hay generaciones formadas; pero también hay mucha ignorancia.
    Esperemos que a largo plazo como reacción a lo que hay, y a lo porvenir; algo se mueva…

    Comentario escrito por Zumalacarregui — 14 de mayo de 2011 a las 12:54 pm

  8. 8

    Una cosa es lo que de verdad haces o eres, otra cómo lo proyectas o vendes, y una tercera cómo se percibe o llega sociológicamente. Y eso es es lo que hace que puedas estar de acuerdo a la vez con Andrés y con Mar. Es lo que hay, en una sociedad de «democracia mediática» de ésa que gastamos.

    Andrés, ¿te das cuenta que tu artículo es reutilizable? Con leves modificaciones, lo puedes aplicar a la situación política de Asturias, y que explica claramente por qué mucha gente está declarando en las encuestas que van a votar en masa a Cascos…aunque está por ver si éso se confirma en la urna, que el españolito en las encuestas electorales miente más que habla. Bueno, y con la la «leve» matización de que en Asturias hay que gestionar escasez y en Valencia hay que gestionar abundancia (hasta ahora), pero la estructura de fondo es la mismita.

    Lo más gordo es que en gran medida, también es reutilizable para la política nacional, cambiando PePé por Soé.

    Lo de la izquierda europea está jodido, pero hay sitios en que la gente está luchando por elaborar propuestas y programas más allá de titulares, feminismos de baratillo, mezclas de ekolo-jetismo y ecolatría, y eso que Vds. saben que nos han obsequiado durante siete años. Vergonzoso. Pero ¿para qué esforzarse, si total te votan igual y no te exigen nada a cambio? En eso coincido con Zumalacárregui, en nº7. Sin embargo, yo añadiría que no es sólo la crisis. La labor de demolición de todo lo que sea asociacionismo «independiente» o de base, disociado de los partidos, la demolición de la educación en los tres niveles, la demolición de la separación de poderes, el agilipollamiento de los mensajes de los media, en fin, la creación de una sociedad subvencionada, entontecida y LOGSIANA, ha sido exitosa. Muy exitosa.

    Joder, acabo de elogiar dos artículos seguidos de LPD, me voy a dar un chute mixto de Vicodin + Hidrocodein, que uno solo no me llega ya.

    Comentario escrito por Dr. Gregorio de la Casa — 14 de mayo de 2011 a las 2:57 pm

  9. 9

    Mosquis, que me olvidé:

    yo soy de los que echa mucho en falta a Anguita, y lo que representaba. No es que no tuviera sus fallos, claro, pero comparando con lo que hay no hay dudas.

    Me recuerda mucho a un obrero ilustrado gijonés, anciano anarquista de lecturas de ateneo obrero. Inicialmente analfabeto, y más listo y más documentado que Pajines o Pepiños.

    Un señor bien lejos de mis ideas, y que me apostaría que «yo personalmente» podría llevar un cargo público en coalición con él.

    Comentario escrito por Dr. Gregorio de la Casa — 14 de mayo de 2011 a las 3:04 pm

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