El «síndrome UEFA» se apodera del PSPV

Lamentablemente, he dedicado mi artículo de esta quincena en la edición valenciana de El País a una cuestión de patio de vecinos arrabaleros: el sainete que tiene montado el PSPV con Antonio Asunción. El artículo se publicó ayer pero yo lo escribí el viernes con la información disponible en ese momento (la admisión a trámite de la denuncia de Asunción y la subsiguiente reacción del PSPV pidiendo a Ferraz su expulsión seguida de la iniciación del consiguiente expediente contra el ex ministro), donde yo trataba de, simplemente, exponer las razones y argumentos que el propio PSPV había ido dando a lo largo de estos meses para que quedara demostrado, sin que yo tuviera que decir apenas nada más, hasta qué punto es aberrante y antidemocrática la conducta de quienes mandan a día de hoy en el socialismo valenciano y de cómo se las gastan cuando hay un sillón (el suyo) que pueda estar en el más mínimo riesgo.

Como es sabido, Antoni Asunción es amigo de la casa, al menos todo lo amigo que puede ser una persona que siempre se ha portado de forma excelente cuando le hemos pedido algo (en concreto, una vez, cuando montamos esto). Dicho sea para que no quepan dudas. Pero, de verdad, que el tema no es Antonio Asunción sino qué rayos pasa en los partidos políticos españoles. En todos, me temo. Y, muy especialmente (me temo también) en los que están descompuestos por años de oposición y por la incapacidad de quienes mandan de revertir la tendencia a pesar de lo chungo que sea lo que tienen enfrente. Como pasa en el socialismo valenciano. De eso, más o menos, iba el articulito que transcribo, tratando de trascender el tema concreto que lo inspira:

El «síndrome UEFA» se apodera del PSPV

ANDRÉS BOIX     11/01/2011

El nuevo año ha comenzado con el PSPV dando espectáculo. En concreto, y ante la admisión a trámite por un juez de la denuncia que Antoni Asunción presentó tras su exclusión de las primarias socialistas, los Reyes han traído un expediente disciplinario al ex ministro que supone el inicio del proceso para expulsarlo del partido. Vale la pena resumir esta historia a partir, únicamente, de las razones dadas por una de las partes: la dirección del PSPV. Bastan por sí solas para entender todo a la perfección.

Tras el verano, cuando Asunción anuncia su intención de disputar a Alarte la candidatura del PSPV a la presidencia de la Generalitat, la reacción inicial en Blanquerias es de incredulidad. Poco a poco empiezan a cargarse las tintas, a medida que la cosa cuaja. Aunque son sus propias reglas internas las que prevén las primarias como mecanismo para elegir a los candidatos y dan a los militantes la oportunidad de presentarse, se argumenta que hacer algo así supone debilitar al partido.

Con el declarado propósito de dificultar la concurrencia de Asunción a las primarias el equipo de Alarte anuncia que, a pesar de que el secretario general del partido ya ha sido elegido como candidato para competir en las primarias por la ejecutiva, también va a recoger firmas entre la militancia. De esta forma, dado que la normativa del PSPV establece que si se firma a dos candidatos el aval para presentarse éste no es válido para ninguno, se pretende «achicar» el espacio de Asunción, dificultando que reúna el número requerido. Tampoco le dan el censo electoral, alegando que los órganos del partido tienen la obligación de proteger la privacidad de los afiliados y llegando a afirmar incluso que tampoco Alarte dispone del mismo.

Cuando, a pesar de todos los obstáculos, Asunción se presenta con los avales suficientes para ser candidato en las primarias, la comisión encargada de revisarlos, según ellos mismos han contado, propone a los miembros de la candidatura del ex ministro un sistema de recuento que busca «ir lo más rápido posible» abriendo y analizando avales en diferentes mesas a la vez, lo que impide a los representantes de la candidatura de Asunción estar presentes en la revisión de todos. En desacuerdo con tal propuesta, éstos piden posponer el proceso hasta el día siguiente y se marchan. El PSPV decide seguir adelante, ya de madrugada, y anula a Asunción un número suficiente de avales para que no se pueda presentar.

El recuento solicitado a los órganos del PSOE será imposible porque, de nuevo para proteger la intimidad de los afiliados, ¡el PSPV ha destruido los avales nada más terminar su revisión! Asunción habla de «pucherazo» y asegura que acudirá a la justicia ordinaria para denunciar estas irregularidades. En el PSPV se afirma, otra vez, que son manifestaciones sin base, hechas con la única intención de desestabilizar. Pero la admisión a trámite de la denuncia por parte de un juez provoca una reacción fulminante: el partido abre proceso para expulsar a Asunción porque consideran que con su denuncia de «pucherazo» y con su decisión de acudir a los tribunales se ha situado de facto fuera del partido y de sus normas.

En definitiva, que el PSPV aplica la conocida doctrina de la UEFA que prohíbe, bajo amenaza de expulsión, acudir a los tribunales a defender derechos e intereses propios. Sobran las valoraciones.

Andrés Boix Palop es Profesor de Derecho Administrativo en la Universitat de València

Pero, dado que la gracia para embarrarse más y más y la incapacidad (a lo mejor, quizás, también maldad) de algunas de las personas que mandan en el PSPV va siempe más allá de lo que uno puede imaginar, cuando el artículo fue publicado ayer lunes sus contenidos ya estaban desfasados porque a lo largo del fin de semana los dirigentes del PSPV entraron en mode autodestructivo psicótico y empezaron a lanzar mierda sobre Asunción de forma directamente proporcional a cómo crecía la estupefacción generalizada entre la izquierda y el progresismo valenciano «de calle» (esto es, quienes no tienen cargos, o no trabajan para el partido, o no militan, o si militan no participan de las estructuras del poder del partido). ¡Como si empezar a lanzar todo tipo de patrañas sin pruebas fuera a lograr mejorar la imagen de quien se dedica a esos menesteres! Es obvio que puede ayudar a destruir o alterar la imagen pública del blanco elegido, Asunción, en este caso. Pero también lo es que tal acción tampoco es inocua para quien pone en marcha en plan tan chungo el ventilador. Lo triste es que a Alarte y compañía ya ni les preocupa su imagen o sus expectativas electorales. Lo único que desean es destruir a cualquier adversario o rival interno, cueste lo que cueste. Y si cuesta perder miles de votos, pues allá los votantes. Que se fastidien. Por idiotas.

El resultado fue un fin de semana de vergüenza, con una catarata de insultos y de declaraciones de dirigentes del PSPV que, para saludar la expulsión del ex ministro e intentar explicarla o justificarla empezaron, directamente, a soltar mentiras y trolas. O lo que hay que entender por mentiras y trolas, dado que no se aportaba prueba alguna más allá de un «creedme, es malo» y cosas así. O el típico «si yo te contara…» de enteradillo que lanza la piedra y esconde la mano. Las acusaciones concretas, en un delirio paranoide más propio de un psiquiátrico que de la pugna política, con toda la apariencia de haber sido directamente inventadas (y sin que hayan aportado a día de hoy la más mínima prueba que avale la teoría conspirativa), consistían en una supuesta conspiración por la que la presentación de Asunción a las primarias era la consecuencia de un pacto con Camps, donde éste, a cambio de que Asunción fastidiara a Alarte, no sólo garantizaba varios millones de euros destinados a la empresa del primero y entregados por Camps vía Banco de Valencia sino, que, además, le prometía nombrarle conseller en su próximo gobierno. Por si ello no bastara, la número 2 de Alarte se significaba con una entrevista de vergüenza ajena abundando en estas acusaciones. De nuevo sin aportar prueba alguna, por supuesto. Y de nuevo construyendo un delirio que cualquier observador imparcial, la verdad, a no ser que se lo demuestren, tiene tendencia a considerar absolutamente increíble y más propio de un manicomio que de quien desea ser alternativa de gobierno.

El penúltimo episodio de esta historia es que Asunción ha anunciado, con cierta razón, la verdad, que considera que las afirmaciones hechas sobre él van más allá de lo razonable. Y es que no se puede acusar a alguien de actuar, previo pago, contra los intereses de un partido en el que milita sin entender que esa persona se sienta atacada en su honor. Tampoco se puede sorprender quien acusa a alguien de chalanear dinero público para, a cambio de favores personales, salvar casa y empresa, de que se le exijan pruebas de lo que dice. Porque, si no, está atentando de modo evidente contra la honra y buen nombre de una persona. Total, que Asunción, de nuevo, parece que ha decidido acudir a la justicia ordinaria. A la vista de cómo han reaccionado en el PSPV cuando lo hizo por primera vez, es evidente que esta tristísima historia está llamada a continuar. Ya veremos.

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PS: Como en El País a veces hay comentarios a mis textos y a veces no (y esta semana, por motivos técnicos que creo son debidos a las vacaciones, como también ocurrió con el último artículo de 2010, ha sido que no), el caso es que no ha habido reacciones a lo que escribí. Públicas y en forma de comentarios, quiero decir. Sí las ha habido en forma de muchas valoraciones, e-mails de lectores y con muchas, muchísimas visitas, muchas más de lo ordinario en los artículos de opinión que vengo escribiendo allí y de lo que es la media de los otros columnistas. Pero aunque a partir de eso me puedo hacer una idea de qué piensa la gente, de hasta qué punto el tema le interesa y, sobre todo, de que en general estamos más o menos de acuerdo, me interesa especialmente saber si me estoy perdiendo algo. Así que agradeceré especialmente que alguien que pueda estar en desacuerdo con mi visión me intente explicar qué justificación, del tipo que sea (ya ni siquiera digo desde un punto de vista ético sino, por ejemplo, estratégico), tiene lo que está haciendo el PSPV y la locura en que han entrado los cerebritos de Blanquerias.



12 comentarios en El «síndrome UEFA» se apodera del PSPV
  1. 1

    Hace poco recibí en casa en plan acogida al hermano de un antiespañol amigo mió de las salvajes tierras vascas. El chico hablando de todo un poco me pregunto si en Madrid éramos tradicionalmente de derechas, a lo que yo le respondí que no, o al menos no tanto como podían reflejar las elecciones locales o nuestro gusto por los bigotitos franquistas. Que la explicación del arrase electoral del binomio ( a pesar de ser públicamente mal avenido) del PP Gallardon/Aguirre, en mi opinión, lo podias explicar no tanto por la gestión de estos (matizando que no se han visto mezclados, directamente/descaradamente en tramas de corrupción, lo que parece que hoy por hoy es ya el sumun) sino en el desastre de candidatos pelele que sucesivamente han presentado desde el PSOE, y desencantados sociatas que no se acaban de convencer con IU (bastante votada en madrid).

    Por todo lo que escribís del panorama valenciano, me recuerda mucho al madrileño, pero en versión gore cutre que ni las películas de la productora Troma.

    Comentario escrito por Bunnymen — 12 de enero de 2011 a las 10:18 am

  2. 2

    Delirium Tremens

    Comentario escrito por Johnnie — 12 de enero de 2011 a las 11:42 am

  3. 3

    Um…Andres, desde la distancia castellano-leonesa y con la imparcialidad -y para que no negarlo, la risa- con la que ve uno el asunto al ser votante no-socialista, diré que , excluyendo las ya típicas explicaciones sobre carácter mafioso o fascista (que no tienen porqué ser equivocadas), la que me queda es que, simplemente, se piensan que Asunción funciona igual que ellos.

    Y, hombre, teniendo en cuenta que ha sido uno de los pocos, poquísimos ministros españoles -y, por ende, políticos- que han dimitido de su cargo como consecuencia de hechos que son su responsabilidad, tengo la impresión de que alguna diferencia si que hay.

    Comentario escrito por John Constantine — 12 de enero de 2011 a las 11:49 am

  4. 4

    Que sepas que hay segunda parte de la entrevista a Carmen Martín:

    http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/PSPV/imprescindible/haga/pague/elpepuespval/20110112elpval_5/Tes

    Con toda la tranquilidad del mundo la tipa reconoce que no tienen datos ni pruebas para sustentar su Teoría de la Conspiración, pero nos asegura que ellos saben de lo que hablan, que los socialistas valencianos ya son gato escaldado y que confiemos en ellos, que el tiempo demostrará que sus inferencias son exactamente lo que ha pasado. Vamos, en dos palabras, que la tía reconoce que se lo han inventado de cabo a rabo.

    Comentario escrito por F. Martín — 12 de enero de 2011 a las 1:29 pm

  5. 5

    Enguix habla del tema en http://blogs.lavanguardia.es/valencia/?p=124 . No parece que Asunción le caiga muy bien, pero dista mucho de apoyar el show de los últimos días.

    En cuanto a las imputaciones de pacto bajomano de Asunción con Camps, yo nos descartaría, ya que Alarte debe estar bien informado. Por el Racó Blavencià del Nord comentaban que empezó en política en NNGG.

    Comentario escrito por popota — 12 de enero de 2011 a las 1:33 pm

  6. 6

    La vieja obsesión, tan nuestra, de no lavar los trapos sucios fuera de casa. O, directamente, de no lavarlos y punto. España y yo somos así, señora.

    Comentario escrito por Antonio López-Peláez — 12 de enero de 2011 a las 2:43 pm

  7. 7

    «Nos asegura que ellos saben de lo que hablan».
    Me corroboro en mi hipótesis.

    Comentario escrito por John Constantine — 12 de enero de 2011 a las 4:23 pm

  8. 8

    Querido Andres un offtopic que te planteo. Al igual que a ti, a mi me interesa mucho el tema de como la generación a la que pertenecemos vamos/estamos pagando los platos rotos de la generación ahora en el poder… y comparto tu visión sobre el tema. Me preocupa que los media no estén hablando de la brecha generacional en el tema de pensiones, ya que con el diseño del Gobierno los de nuestra quinta estamos muy pero que muy jodidos (eso de 41 años cotizando para jubilarse a los 65 es cicncia ficción ¿quién coño está cotizando a los 24 años y sin caer e el paro/beca, etc alguna vez?) y como parece que el esfuerzo del sistema lo estamos pagando la generación de entre 25 y 35 años… ¿Como lo ves?

    Comentario escrito por Al — 13 de enero de 2011 a las 12:50 am

  9. 9

    Gracias a todos por los comentarios, que me reafirman en mi sensación de que no es sólo que yo lo vea así, es que en general lo vemos así casi todos. ¡Ni siquiera rogando a los críticos con el texto que me ilustren se logra que alguien lo haga! Que la locura de quienes mandan en el PSPV probablemente no se ve como tal, únicamente, en su más estrecho entorno.

    Popota, Alarte no empezó en el PPCV. Probablemente acabará en él, al menos ése es su destino más posible si no triunfa en su empeño de convertir al PSPV en un clon al 100% del PPCV (lo pilló en un 90% de coincidencias y con esfuerzos va subiendo peldaños). Pero no. Empezó en los movimientos estudiantiles vinculados al PSOE, que ya de adolescente le metieron de cargo público en el Consejo Escolar Valenciano en representación de los estudiantes de enseñanzas medias.

    AI, estoy totalmente de acuerdo con lo que comentas. En efecto, hay que hablar del tema. Y, probablemente, como decía Leibniz, dejar de discutir y ponerse a calcular. Porque también en ese caso, números bien hechos en mano, la realidad lucirá de modo espectacular.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 13 de enero de 2011 a las 9:56 am

  10. 10

    Perdón, seria a los 26 si partimos de los 67 que quieren (y van) aprobar, y ya veremos si ahí se queda. La verdad es que esta cojonudo, ya me froto las manos pensando en los frutos que me van a rendir cuando sea abuelete mis años de practicas, semestres de beca, medias jornadas estivales, mis primeras nominas post-estudiante de 700-800 eurista , mis findes dieciocho añero repartiendo propaganda o el periódico del distrito, o los días en los que segaba el césped a algún vecino o le pintaba la puerta del garaje por 2.000 pesetillas, suma y sigue y allá voy Benidorm.

    Comentario escrito por Bunnymen — 13 de enero de 2011 a las 11:27 am

  11. 11

    Interesante entrevista hecha por los lectores a Asunción. Las diferencias con las entrevistas enlazadas en el artículo son evidentes. Al menos, hay una muy visible: éste es un tipo muy inteligente y o está haciendo lo que dice por lo que dice o, como mínimo, sabe vender la cabra con inteligencia y calma:

    http://www.diariocriticocv.com/caracara/antonio/asuncion/617.html

    Mientras que, en la otra trinchera, pues hay lo que hay:

    http://www.larazon.es/noticia/5896-de-lo-que-somos-capaces

    Comentario escrito por Paco Ferri — 13 de enero de 2011 a las 4:39 pm

  12. 12

    Gracias por los enlaces que, en efecto, son muy interesantes (y que revelan pues eso, más de lo mismo). Me acaban de pasar esto otro que, por lo visto, salió ayer en «El Mundo», edición nacional. Es una visión de parte, pero de interés:

    ANÁLISIS
    MANUEL PASCUA MEJÍA

    Así fue el pucherazo contra Asunción (Su ex jefe de prensa cuenta cómo se abatió su candidatura a las primarias)

    Creí que nada podría sorprenderme después de las dos semanitas de añagazas y obstáculos con que la Ejecutiva del PSPV había intentado abatir la candidatura a primarias de Antonio Asunción, sin éxito hasta el momento que estoy narrando.

    Pasaban las 12 de la noche del 22 de septiembre y acabábamos de entregar oficialmente 3.265 avales a favor de Asunción, 3.265 firmas y DNI que iban a permitir la celebración de elecciones primarias para elegir el cartel electoral del PSOE para 2011 en la Comunidad Valenciana. Eran 3.265 esperanzas de recuperar el rumbo del socialismo valenciano, a la deriva y sin piloto desde hace más de 10 años.

    Sonó mi móvil; era un colega de la radio. Preguntaba si yo sabía algo acerca de un SMS que estaba circulando entre algunos afiliados -al parecer, de Silla y Manises- que decía: «Anulados 200 avales. Asunción está fuera». Ni siquiera llevaba la coletilla de pásalo. Nada sabía yo del asunto, le dije, y añadí: «Es más, no creo que sea verdad, porque acabamos de entregar los avales. No creo ni que hayan empezado el recuento. Además, lo sabría yo antes que tú, si fuera cierto que nos han echado para atrás tantos avales».

    Mi colega insistía en que, aunque él no lo había visto, varios contactos le habían comentado su existencia. Le pedí que me lo reenviara, pero sin éxito hasta el momento.

    No le di más importancia, estábamos de celebración y la campaña había sido una maratón de nervios y prisas. Lo que me apetecía era cenar, charlar con algunos amigos y beber un par de cervezas. Después, mediada la cena, Pepe Bresó [ex alcalde de Torrent] dio un giro inesperado a las expectativas de la noche cuando nos notificó que habían abandonado el recuento y los porqués. Sin embargo, a las 3.00 horas, antes de irme, Asunción me preguntó si sabía algo de un SMS que circulaba por ahí. Le pregunté qué sabía él y vino a contarme poco más o menos la misma historia que ya conocía, pero nadie tenía constancia física del mensaje. Me acerqué a Bresó y le dije en secreto: «Esto me da mala espina». «Será un macutazo», dijo. «No es eso», contesté. «Lo preocupante es que esté circulando esto justo cuando el recuento ha sido interrumpido. Es como si nos estuvieran preparando a todos para un resultado».

    Pepe me dijo que no me preocupara más y que me fuera a dormir, que el día siguiente iba a ser largo: contábamos con poder citar a todos los medios a partir de las 13.00 horas, en que calculábamos que se habría terminado el recuento y Asunción ya sería candidato.

    Al día siguiente, me desperté con la noticia radiada de que 200 avales habían sido echados para atrás -¡qué casualidad!-, aunque [Carmen] Ninet [portavoz del Comité Electoral del PSPV] y el señor de Alaquás [Jorge Alarte, secretario general del PSPV] tenían perfecto conocimiento de que los sobres con los avales eran inviolables.

    A las 14.00 horas, Antonio Asunción dio la famosa rueda de prensa en la que indicó que se le podía haber hecho un pucherazo. Fue ésta la palabra que dio los titulares a la prensa, como es lógico, pero quedó en el ambiente, dormido entre las prisas de los noticiarios de las 15.00 horas, el comentario de Asunción sobre el SMS: «¿Cómo es posible que ayer, sobre las 12.30, circulara un SMS diciendo que se me habían anulado 200 avales?».

    Han pasado casi cuatro meses y aún ando tras el dichoso SMS. Si alguien lo tiene, por favor, hágamelo saber, para dar toda la publicidad posible a proceder tan burdo. Y si nadie lo ha visto, pero alguien es capaz de recordar de dónde o cómo le llegó la información del SMS sobre los 200 avales anulados, antes del recuento, que me llame. O a la Guardia Civil.

    Manuel Pascua Mejía fue jefe de prensa de Antonio Asunción.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 13 de enero de 2011 a las 5:04 pm

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