Chiringuitada (ocupación de dominio público y negocio privado)

Ayer publicó de nuevo un pequeño texto escrito por un servidor el diario El País, en su edición de la Comunidad Valenciana. No teman, no vamos a pasar a ocupar el blog, a partir de ahora, únicamente con cosas que pueda publicar otro medio. Y tampoco se preocupen quienes aspiren a comprar ese periódico y tengan escalofríos pensando en que existe el riesgo de que, casi a diario, puedan encontrarse con una columna mía. Se supone que, más allá de cuestiones puntuales (como la del urbanismo que tratamos el otro día y que fue publicada la semana pasada de forma excepcional), lo que me han pedido es una colaboración que aparecerá un lunes de cada dos semanas. La cosa empezó ayer, como pueden comprobar. Mi intención es ir colgando aquí estas columnas uno o dos días después de que salgan publicadas en papel. De modo que irán intercalándose con los contenidos habituales del bloc, que en cuanto me recupere del impacto de trabajo derivado del inicio del curso es de esperar que sigan apareciendo con la frecuencia normal de otros años (irregular pero más o menos constante).

Esta semana he tratado una cuestión muy local, referida al drama político y mediático que hay montado en Valencia a cuenta de una actuación del Gobierno central, a través de la Dirección de Costas,  que ha obligado a unos supuestos chiringuitos playeros (en realidad restaurantes con todas las de la ley y estructuras de hormigón armado) a desmontar sus pretendidas terrazas (en realidad extensiones de los  restaurantes, con obra fija, cristal, aluminio, pladur e incluso ladrillo cerrando todo que en la práctica suponían, simplemente, una brutal ampliación de los metros de local) porque no cumplían con los términos de la concesión de que disfrutaban para ofrecer el servicio de hostelería en un paseo marítimo que es parte del dominio público marítimo-terrestre. Las reacciones y argumentos habidos aquí, supongo, no se alejan demasiado de lo que puede ser la tónica en otros muchos lugares de la costa española, por lo que puede que el comentario interese también a quien no conozca el concreto problema habido en Valencia:

Chiringuitada
ANDRÉS BOIX 18/10/2010     

Las terrazas (en realidad, sendas ampliaciones de los locales hechas con materiales desmontables) de los chiringuitos de la Malva-rosa han sido finalmente retiradas por sus propietarios. Finaliza así uno de los espectáculos políticos del año, a cuenta de una cuestión aparentemente menor, pero que simbólicamente ha tenido gran importancia, en la medida en que ha servido a los dos grandes partidos para exhibir sus señas de identidad. El PP, defendiendo a los hosteleros, habría mostrado su preocupación por la generación de riqueza y empleo, mientras la gestión de Costas sería un ejemplo de la mayor sensibilidad ambiental y el alto grado de respeto por nuestras costas y playas de que hace gala el PSOE.

Lamentablemente, la realidad tiene más que ver con la política-espectáculo que con la efectiva defensa de esos valores. Costas, que hace bien en exigir que se cumpla la ley vigente, se equivoca al apelar en este caso a la protección del medio como razón última de sus acciones. Y es que resulta obvio que la mayor o menor extensión de unos restaurantes (porque de eso estamos hablando) situados en un paseo marítimo altamente urbanizado e integrado en la ciudad tiene, en realidad, pocos o nulos efectos ambientales. Se trata de decidir, más bien, qué usos preferimos dar a un entorno que es de todos y de las razones que pueden justificar ciertas restricciones a una utilización masiva del espacio para la hostelería. Pero a nadie se le escapa que el nivel de saturación de restaurantes en la Malva-rosa, que puede gustar más o menos según sensibilidades, no afecta de modo capital a la preservación de la costa. En cambio, de Vinaròs a Pilar de la Horadada tenemos cientos de ejemplos de flagrantes infracciones a la Ley de Costas, de consecuencias mucho más graves, que parecen no generar preocupación alguna. Si de verdad se tratara de defender la legalidad vigente y el medio ambiente lo cierto es que las prioridades debieran ser otras.

Nada de lo dicho, sin embargo, justifica la impresentable defensa, usando como bandera la preservación de empleos y de la actividad económica, de unos chiringuitos que han ocupado ilegalmente un espacio público para hacer negocio privado. No porque esas extensiones de los restaurantes supongan un peligro ambiental, sino porque se han quedado con patrimonio de todos. El dominio público no puede ser ocupado así como así ni es admisible que los hosteleros, a lo largo de los años, hayan aprovechado una situación de privilegio (pues las concesiones de que disfrutaban para ofrecer servicios de restauración constituyen una indudable oportunidad de negocio de la que pocos gozan) para ir ampliando sus locales más allá de lo autorizado, sin pedir el permiso debido, sin control de la Administración, sin pagar canon alguno por los metros adicionales ocupados y, en definitiva, sin entender que no pueden hacer lo que más les convenga a ellos individualmente. No, al menos, mientras su negocio dependa de ocupar un espacio público muy goloso.

Si se trata de generar riqueza y empleo usando un paseo marítimo urbano para negocios de hostelería, hágase como toca. Pero obviemos las actuales terrazas. La defensa a toda costa de esa usurpación nada tiene que ver con estar a favor de la creación de riqueza o la protección de los empleos existentes. Es otra cosa.

Andrés Boix Palop es profesor de Derecho Administrativo de la Universitat de València.



9 comentarios en Chiringuitada (ocupación de dominio público y negocio privado)
  1. 1

    Andrés ¿No has pensado en el exilio?
    Mas que nada porque defiendes una cosa indefendible en tu tierra natal y la mia residencial: el cumplimiento de la ley.
    Y eso no es nada propio del terreno. Las leyes aquí son un espantajo que se usa para acogotar al enemigo y para atemorizar al indiferente. No es un mal propio, pasa en casi toda, sino toda, España, pero lo vergonzante es el consenso que hay para que esto siga así y la conciencia de que el que se quiera mover, ya sabe de que va el juego.
    Como escribes, los chiringuitos se han pasado de la raya. Pero el común no valora esos 200 metros de playa que les roban, esos desagues que no saben a donde van, esa graciosa concesión libre de cargas,esas vistas al mar que se trasforman en vistas a un local comercial,no, prefiere valorar esas vistas al mar pagadas a precio de paelleta y ajoaceite…
    El problema que sufrimos, Andrés, es que estamos muy acostumbrados a que lo público pase a privado bajo manga y a que nadie se escandalice de ello, sino, más bien, lamente no tener la oportunidad de aprovecharse de ello.Y a que, si estas bien conectado, la ley es orillable sin consecuencias para nadie.
    Siento el rollo quejica, pero me tocas la fibra sensible…

    Comentario escrito por galaico67 — 19 de octubre de 2010 a las 2:09 pm

  2. 2

    Pasemos de rollo quejica a rollo ingenuo (el mío). Porque, aceptando todo lo que explicas, ¿acaso es imposible que si se empiezan a explicar estas cosas la gente acabe por entenderlas? A mí me da la sensación de que parte de los males sociales que padecemos es que desde demasiados sitios y desde hace demasiado tiempo las únicas voces que articulan el debate sobre este tipo de cuestiones se centran en una serie de elementos (negocio, riqueza, puestos de trabajo, derecho al ocio y a disfrutar de la paellita…) sin que nadie contrarreste esa perversa visión, tan maniquea, simplificadora y, sobre todo, tan útil para mantener a la gente increíblemente quieta a pesar de que, de una manera u otra, están siendo atracados. Por eso creo que es muy importante que todos vayamos poniendo nuestro granito de arena tratando de contribuir a ensanchar las explicaciones de la realidad y a enriquecer con ello el debate público, en la esperanza de que, en el fondo, ¡la gente no es tonta, caray! De eso ha ido siempre LPD, de una manera u otra; de eso se trata en este blog, a partir de cuestiones más o menos vinculadas a temas jurídicos; y de eso pretendo que vayan mis columnas en El País. A ver si todo sirve, aunque sea poquito, de algo.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 19 de octubre de 2010 a las 2:53 pm

  3. 3

    Lo que ocurre es que has cometido un serio error: Te has metido con los dos grandes partidos en un mismo artículo. Y eso es probable que no te lo perdone ninguno de ellos. Ten cuidado…

    Comentario escrito por l.g. — 19 de octubre de 2010 a las 3:38 pm

  4. 4

    Andrés, en el debate público te corren a ostias, en sentido figurado si la persona con la que debates tiene algo de cultura, en sentido literal si tienes enfrente a un paleta ó un propietario de terrenos con posibilidades.
    Yo me canse ya de intentar que alguien me argumentara sobre el coste de mantener miles de unifamiliares, tanto en infraestructuras, como en servicios – si incluyo el ambiental se me descojonan- y cha, los empleos, la pasta en solares, las licencias, el IBI….pero de pensar en las lineas kilometricas de saneamientos, las rutas interminables de recogida de basuras, los miles de puntos de luz, las carreteras y depuradoras diseñadas para el 100% en tres meses y que se quedan al 50, al 30% el resto del año, nada.
    Aqui no hay discusión porque no hay argumentación. Tu puedes poner razones, todas las que quieras. La otra parte ira poniendo billetes, uno encima de otro y ya puedes ir con todo de tu parte que, al final , la pasta es la pasta
    Y , como dice l.g, aqui los dos partidos son iguales – y me temo, visto lo visto por Alicante que el bloc respira del mismo lado, solo que de momento no toca poder-. Los dos representan el mismo modelo de satisfacción comunal: consentimos la privatización lo público por dar ocupación, (o por mantener un status social, como ocurre en muchos poblados maritimos) ignoramos las leyes, por dar empleo y mantener las tradiciones y cuando sea necesario, ya dedicaremos los recursos públicos a reparar todas las destrozas que tengan arreglo, pero todo sea por dar faena y que nuestros convecinos puedan vender las tierras a buen precio que ahora no se paga nada lo del campo. Y en esto no hay PsoE ni PP. Predicas ya no en el desierto, sino, más bien, entre infieles más que satisfechos de serlo.

    Comentario escrito por galaico67 — 19 de octubre de 2010 a las 4:27 pm

  5. 5

    El usar espacio publico para actividades privadas que hagan caja es endemico e institucionalizado en la Comunidad Valenciana , e incluso protegido … sino dense una vuelta por en Fallas u Hogueras por Alicante y Valencia a ver que a que se dedican las barracas y racos (recordemos que las comisiones de fallas y hogueras son todas asociaciones privadas , no entes publicos).
    Y quejate … que te lincharan y te llamaran machego , antialicantino , antivalenciano y mil cosas mas …
    Ojala y este ejemplo cunda que esto es como el chocho de la bernarda .

    Comentario escrito por ciudadano inquetio — 20 de octubre de 2010 a las 2:06 am

  6. 6

    Uy, Andrés, con lo de los chiringuitos has mentado a la «bicha».

    Como osas criticar uno de los emblemas turísticos de esta «nuestra comunidad» donde (como apuntó en su eslogan la Conselleria del ramo dejándome perplejo) vivimos en un perpetuo estado de «Sol y Calor».

    Pero para que veas que estoy contigo no solo te doy mi mas sincero apoyo en el asunto chiringuitil sino que también abogo por la destrucción de toda estructura hormigonil que vulnere la «Ley de Costas» desde Vinarós a Pilar de la Horadada. He dicho.

    PD. Si quiere rodearse de infieles felices de serlo, Xavi Castillo durante todo el mes de Octubre – Noviembre en el Teatre El Micalet. «Aixó ho pague jo!!». De nada.

    Comentario escrito por Garganta Profunda — 20 de octubre de 2010 a las 7:19 am

  7. 7

    Supongo que los optimistas son necesarios para mantener el equilibrio en el ecosistema. Desde luego que la gente no es tonta. Por eso estoy seguro de que saben todo lo que cuentas. Y les importa poco.

    Comentario escrito por gus — 20 de octubre de 2010 a las 10:25 am

  8. 8

    Hui respòn l’advocat dels hostalers a El País:

    http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Restaurantes/Malva-rosa/elpepuespval/20101027elpval_11/Tes

    És curiós que oblida elements com que la llei (més bé el reglament, però és igual) diu que les concessions d’aquest tipus no poden durar més de 15 anys (ell mateix indica que estan des de 1993, la qual cosa vol dir que porten dos o tres anys sense estar emparats per la llei perquè la concessió hauria d’eixir a concurs de nou i que es poguera presentar qualsevol hostaler interessat) o que les autoritzacions per un any (en les quals pretèn justificar la legalitat de l’ocupació del domini públic feta) només serveixen per a autoritzar instal·lacions desmontables. Tota persona que haja passat per la Malva-rosa aquesta anys sap perfectament que no era el cas.

    M’ha agradat molt, perquè demostra fins i tot tindre sentit de l’humor, l’argument de què el fet de no haver estat sancionat o haver tingut la més mínima pressió per part de Costes al llarg dels anys és la millor prova de que tot estava correcte, i que si no estaríem «acusant Costes de prevaricació». Aquest argument té molta gràcia al menys per dos raons:
    – un lector no avisat podria arribar a pensar l’advocat dels hostalers no sap que, tot i passat molt de temps, Costes sí està fent alguna cosa i els ha obligat a demontar les «terrasses» (i ells han acabat per aceptar el desmuntatge de les «terrasses», per alguna cosa serà, dic jo);
    – aquest argument es pot aplicar a qualsevol incompliment de qualsevol norma!!! (com que he defraudat a Hisenda? però si la mateixa Hisenda no m’ha inspeccionat i ha acceptat la meua declaració! què vol dir Vosté? que Hisenda ha prevaricat?).

    El millor de tot és que ací ningú no diu el més evident. Costes, aprofitant que han acabat les concessions, ha de definir quins usos són possibles i acceptables al passeig marítim. Una vegada fet això, ha de traure a concurs les concessions i tractar de trobar la millor oferta possible, la que garantisca més qualitat, més llocs de treball i un millor servei.

    Quina és la raó per la qual esta gent ha de tindre un dret etern a la concessió?

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 27 de octubre de 2010 a las 2:51 pm

  9. 9

    Els bons amics, nano, els bons amics…..que sembles un extra-terreta….

    Comentario escrito por galaico67 — 27 de octubre de 2010 a las 3:54 pm

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