¿Alguien, por favor, me puede explicar qué hacen nuestras tropas en Afganistán?

Dado que, como me comentaban el otro día, Rodríguez Zapatero es a Obama lo que Aznar era a Bush II, en cuanto a embeleso, seguidismo, actitud lacayuna y vocación por hacer cualquier cosa con tal de salir con él en fotos (de momento sólo se diferencian en que, es justo reconocerlo, Aznar logró un grado de intimidad con Bush que está a años luz de lo logrado de momento por Rodríguez Zapatero, pero toda España confía en que, si hay suerte y se pueden hacer servicios de sicario la cosa cambie), es evidente que nuestro Gobierno va a mandar a Afganistán cuantas tropas sean exigidas por los Estados Unidos.

Dada la calidad de nuestro sistema de control democrático de las decisiones del Gobierno, es de prever que, además, todo eso siga haciéndose sin excesivo debate público.

Dado que el grueso del ejército español se compone, gracias a la profesionalización del mismo, de inmigrantes, lumpenproletariado con pocas opciones adicionales (motivo por lo que la crisis ha incrementado el atractivo de la milicia) y un porcentaje de militares vocacionales (ya sea por pasión, ya por tradición familiar) con pocas manías si de lo que se trata es de irse por ahí a pegar algunos tiros desde una posición de superioridad logística y de equipos (por lo que, además, te pagan un plus), tampoco es probable que desde el Ejército español vayan a levantarse críticas o a aparecer reticencias ni que el conjunto de la sociedad española vaya a preocuparse en exceso por lo que pueda pasar a «nuestros soldados».


Mientras las cosas sigan así, habrá que acostumbrarse a que Afganistán nos cueste algún soldado de vez en cuando, un buen dinero en logística y disgustos como alguien se ponga a cuestionar qué hacemos exactamente por ahí. Porque no se sabe muy bien de qué va el asunto ni nadie nos lo explica. Pero, desde fuera, da la sensación de que tenemos a las tropas luchando contra la llamada «insurgencia» para apuntalar a un Gobierno impuesto por una potencia ocupante (los Estados Unidos) y que carece del más mínimo respaldo democrático, como el show de las obscenamente manipuladas elecciones de hace unos meses se ha encargado de demostrar.

La justificación para invadir Afganistán, que más o menos casi todos vimos entendible (y habrá que revisar lo que pensamos en ese momento, a la vista está que pecamos de generosos con EE.UU. y las potencias occidentales), fueron los ataques del 11-S, dado que se demostró que sus autores gozaban con el apoyo del gobierno de facto afgano de entonces, los famosos talibanes. Derrocado el gobierno talibán, las tropas se quedaron en Afganistán para «ayudar a la estabilización del país» y, por supuesto, en misión humanitaria. Llevamos así 8 años y puede empezar a cuestionarse si una operación de esas características requiere de tanto tiempo. Porque si son necesarios tantos años, es que la operación ni va por buen camino ni, probablemente, consiste en lo que nos contaron.

Hay una gran preocupación en España y el resto de aliados en si seremos o no capaces de ganar la ¿guerra? de Afganistán. La cuestión no debería ser si se puede o no ganar. Sino si tiene sentido lo que se está haciendo allí. Porque una cosa era derrocar a un gobierno que hubiera amparado o de alguna manera colaborado en los ataques del 11-S. El derecho a la respuesta proporcional habría permitido, como es sabido, algún tipo de acción, según las normas internacionales. Pero, ¿ocupar militarmente el país?, ¿instalar un gobierno títere?, ¿apoyar con nuestras tropas un fraude electoral masivo? Y eso por no hablar de la destrucción del país y de sus infraestructuras, así como del número de muertes y detenciones, que superan con creces cualquier sentido de la proporcionalidad que hubiera podido justificar una reacción de otro tipo al 11-S.

De manera muy vaga, Gobierno, oposición (¿quién dice que el PP no es responsable en materias de estado, apoyando grandes consensos como éste, sin decir ni pío, oiga?) y opinión publicada, nos explican que Irak y Afganistán son casos muy distintos. Al parecer, la única razón de que así sea es que se parte de la base de que los ataques del 11-S (que a efectos discursivos vamos a aceptar que son un ataque por parte de Afganistán y su gobierno) suponen una carta blanca, según el Derecho internacional, para hacer luego lo que nos dé la gana en el país. Y eso, además, por tiempo indefinido. Como, además, hay no se sabe muy bien qué intereses nacionales básicos referidos a nuestra seguridad que se ventilan allí (?), pues adelante. Parece obvio que, desde una perspectiva rigurosa desde un punto de vista jurídico, tendríamos que decir que no es así. Vamos, que algún límite tendría que haber.

Por último, me parece dudoso que en España podamos enviar constantemente tropas al conflicto sin asumir que, la verdad, eso parece más bien una guerra. Y que, si se trata de una guerra, habría que empezar a exigir un debate público sobre el particular a la altura de la realidad del asunto, esto es, de que estamos en guerra. Lo cual significa, jurídicamente, que habría que empezar a exigir que se respeten las formalidades que el Derecho vigente exige para poder enviar a nuestro ejército a la guerra.



26 comentarios en ¿Alguien, por favor, me puede explicar qué hacen nuestras tropas en Afganistán?
  1. 1

    Creo que en realidad están de Turismo… o repartiendo flores, porque se debe tener en cuenta que no hay conflicto, ni latente siquiera en ese país dedocrático…

    Comentario escrito por Jordi — 30 de septiembre de 2009 a las 4:08 pm

  2. 2

    Es curioso cómo, con el tiempo, los propios EE.UU. han derrochado el capital de solidaridad y «cartablanquismo» que depositó el mundo tras el 11S. Es verdad que en su momento, sobre todo por el contraste con Irak, Afganistán llegó a ser el conflicto «bueno», y la retórica del PSOE en la oposición (y la reivindicación post retirada de las tropas de Irak) venía a ser potenciar la contribución española a la causa en Afganistán para hacerse perdonar la falta de compromiso en Irak.

    Yo no sé, de todas maneras, si es tan fácil irse, sobre todo cuando está claro que, salvo la venganza, prácticamente no se ha cumplido ninguno de los objetivos que razonablemente pudieran tenerse (y no creo que todo el gasto, en bajas y en dinero, se compense por tener bases y un gobierno títere ahí); y cuando está claro que los EE.UU. son muy renuentes a irse dando la sensación de que no han ganado; muy renuentes, en general, a perder.

    Por otra parte, si ganan es todavía peor: ¡no se van nunca! (Japón, Alemania, Filipinas, etc.). La única manera de que se vayan es que pase lo que pasó en Vietnam y probablemente acabará pasando en este país, también ingobernable: huida despavorida y, cinco minutos después, los talibanes arrasarán el gobierno prooccidental y volverán a cargarse los Budas esos que tanto follón crearon hace unos años.

    Un cordial saludo

    Comentario escrito por Guillermo (LPD) — 30 de septiembre de 2009 a las 5:08 pm

  3. 3

    Jefe,

    Un pequeño apunte en el tema de los inmigrantes. La leve desaceleración que sufre la economía española ha hecho aconsejable que el Ministerio de Defensa, que por cierto el año pasado llegó a contratar a algunos sin hacerles contrato, haya cerrado el grifo de contratación de esos indeseables que chupan de los servicios sociales que deberían ser para los españoles de verdad. Por ejemplo, en el portal soldados.com, del Ministerio de Defensa, se informa de que «Los extranjeros pueden optar a 134 plazas en el Ejército de Tierra de las 2.902 disponibles.».

    Saludos,

    Comentario escrito por popota — 30 de septiembre de 2009 a las 6:16 pm

  4. 4

    Bueno, Afganistán llevaba en conflicto más o menos continuado desde hacía más de 20 años antes de que llegasen allí las tropas occidentales. De hecho, cuando en el 98 (?) los taliban entraron en Kabul fueron recibidos con alborozo por buena parte de los afganos porque parecía que por fin iban a vivir en paz. Pronto se dieron cuenta de que no iba a ser así, claro, de manera especialmente dolorosa algunos grupos étnicos como los hazara. Así que quiero creer que nadie en la cúpula política o militar de la organización armada OTAN llegase a creer que hubiese algun posibilidad real de democratizar y pacificar el país y que eso nos lo contaron para que no nos quejásemos. En este sentido, tampoco creo que quedasen muchas infraestructuras por destruir en el país para entonces, si se me permite el remilgo. Tampoco tengo tan claro que, de abandonar el país la OTAN, los taliban retomen necesariamente el poder, pero vamos, sí es posible que el que lo haga sólo sea un poco menos salvaje que ellos.

    Por otro lado, yo tengo la sospecha de que los países europeos que estamos implicados en esta guerra hemos llegado a esta situación sin darnos cuenta cómo. Originalmente se acudió haciendo honor a la asistencia mutua entre estados aliados ante lo que parecía uan clara agresión, como bien dices en el post, que además tenía un añadido de popularidad porque era una guerra contra un régimen que repugnaría a cualquier espíritu minimamente sensible. Más aún, la prensa occidental fue capaz de convertir a una coalición de señores de la guerra que eran sólo un poco menos criminales que los taliban (la alianza del norte)en un romántico ejército de amantes de la libertad. En fin, cuando nos dimos cuenta de que el asunto iba de otra cosa ya estábamos con la mierda bien subida al cuello. No sé si los intereses europeos coincidirán con los de los EEUU en la región, aunque lo dudo bastante, pero como dice Guillermo tampoco debe ser tan fácil irse, y menos hacerlo sin mandar la OTAN a tomar por saco, lo cual sería batsante celebrable, pero parece que los que mandan por estos lares no le ven así. También hay que sumar el hecho de que la rutilante victoria aliada ha conseguido exportar parte de la inestabilidad afgana a Pakistán, lo cual deberá ser debidamente glosado por los libros de historia entre los méritos de Bush el conquistador. Dadas las circunstancias, y si no me equivoco mucho, a nuestros gobernantes no les queda más remedio que seguir vendiéndonos la misma moto que nos vienen vendiendo desde 2001, ahora con un 100% más de «nuestra seguridad se defiende en Afganistán», una democratización de regalo para las 10.000 primeras llamadas y usando Iraq como contrapunto a lo Barrio Sésamo, por si somos demasiado tontos y no distinguimos entre bueno y malo. Y me temo que así seguirán a ver si con suerte escampa, hasta que el debate público emerja por sí solo, si lo hace, o haya un desastre militar de proporciones soviéticas.

    Y para terminar, me pregunto si de ganar el PP las próximas elecciones, dado que exigen, y con razón, que el gobierno reconozca que estamos en una guerra, se tratará el asunto como tal…

    Perdonad el rollo.

    Comentario escrito por Bah — 30 de septiembre de 2009 a las 8:49 pm

  5. 5

    Otro aspecto divertido de la situación es la (no) reacción de la intelectualidad patria (Afganistan, noguerra, legal, guay), lo que nos demuestra que su «no a la guerra» (Irak, ilegal, malo, kk) era en realidad un «Aznar asesino, bajito, con bigote y la tiene pequeña».

    Comentario escrito por Marianito Gafotas — 01 de octubre de 2009 a las 7:47 am

  6. 6

    De Guerra Eterna:

    Hay otras formas de propaganda menos letales, pero de consecuencias políticas más profundas. EEUU y la ONU han decidido que, con o sin fraude, no hay más alternativa que aceptar la victoria de Karzai en la primera vuelta de las elecciones. Harán un nuevo recuento en algunas mesas para aparentar que se toman en serio las denuncias y pasarán página. El número dos de la misión de la ONU, el norteamericano Peter Galbraith, afirmaba públicamente que el fraude era tan extenso que había que anular los resultados de mil colegios y revisar los datos de otros 5.000, casi todos en el sur del país.

    Ya ha sido destituido para que no siga molestando.

    Comentario escrito por popota — 01 de octubre de 2009 a las 9:06 am

  7. 7

    a Bah, buen comentario, pero tiene razón Andres ¿cuando se ha preocupado los ciudadanos por sus soldados en estos lares?

    Comentario escrito por domingo — 01 de octubre de 2009 a las 9:17 am

  8. 8

    A mi todo esto me suena a eso de «la carga del hombre de blanco» que decía Kipling. El desconocimiento generalizado del pasado es lo que tiene. De todas formas, siempre que sale Afganistán me acuerdo de Rambo III ¿ustedes no?

    Comentario escrito por desempleado — 01 de octubre de 2009 a las 9:17 am

  9. 9

    No es cierto que las dos situaciones Irak y Afganistán sean iguales y por tanto la reacción de la intelectualidad patria no tiene porque ser la misma. En Afganistán AlQaeda sí que entrenaba tropas y tenía refugio, en Irak no. En el contexto de la guerra contra el terrorismo que liaron los EEUU después del 11-S la entrada en Afganistán tenía una cierta justificación. Los aliados europeos como dice Bah no se vieron con narices de negarse y allí estamos. Además para mucha gente que protestamos contra la guerra de Irak (yo mismo) nos sería muy complicado manifestarnos por algo que de alguna manera podría ser considerado como un apoyo a las posturas absolutamente impresentables de algunas corrientes islámicas respecto al trato a la mujer.

    Dicho esto, es evidente que lo de Afganistán es una guerra, no contra un estado, pero sí contra una parte importante de la población. En Europa tenemos siempre miedo a llamar las cosas por su nombre, supongo que por el pasado que arrastramos.

    Comentario escrito por Jordi P. — 01 de octubre de 2009 a las 9:28 am

  10. 10

    Mi desconocimiento en la materia confieso que es significativo. Entiendo que las estancias de los soldados se enmarcan en misiones de la ONU o bien de la OTAN, y entiendo además que la razón de ser de contar con unas Fuerzas Armadas es prestar este tipo de apoyo exterior, entre otras.

    La misión de Afganistán tenía cierta «legitimidad jurídica» dada la resolución de la ONU que la apoyaba y la evidencia que comenta el Profesor Boix sobre la cobertura del depuesto régimen talibán a Al Qaida. Cabe plantearse el «dies ad quem» de tal legitimidad, si es que lo tiene, porque ni una ocupación así puede eternizarse ni tampoco tendría sentido entrar en el país y marcharse de buenas a primeras dejándolo todo como «la casa de Tócame Roque».

    Y con respecto a la preocupación por nuestros soldados, es cierto, a nadie le importa. Porque si hablamos de que se juegan la vida, menos entendía yo por ejemplo su despliegue en Kosovo, sobre todo cuando se le había concedido graciosamente a ese país una independencia a todas luces injustificable.

    Comentario escrito por piterino — 01 de octubre de 2009 a las 12:30 pm

  11. 11

    Y que pasa con Libano??? O es que quieren montar otra cruzada contra los sarracenos… digo contra los israelies?

    Comentario escrito por Jordimercado — 01 de octubre de 2009 a las 4:28 pm

  12. 12

    Teneís razón los que decís que a la mayoría de la gente no le importa lo más mínimo lo que les pase a nuestros soldados en exterior. Pero también hay que tener en cuenta que el número de bajas que suele sufrir nuestro ejército, como la mayoría de los de Europa continental, es bastante limitado y separado en el tiempo, así que la opinión pública no llega a tener una verdadera sensación de que estenos en guerra. Seguramaente esto se deba a que la presencia militar en las zonas asignadas a las tropas españolas es meramente testimonial, porque se de prioridad a minimizar el número de bajas antes que a cumplir la misión. Y esto se hace porque politicamente, la amyorías d elos europeos no aceptariamos que volviesen varios ataudes cada semana. Por otro lado tenemos también el apagón informtavio en torno a lo que hacen las tropas españolas en Afganistán. No sé qué periodista decía hace poco tiempo que es más fácil «incrustarse» en un batallón estadounidense que tomar un café con un oficial español. Si la opinión pública viese que las tropas en Afgansitán no son recibidas por niños corriendo como ocurría en Yugoslavia sino con hostilidad (hablo hipoteticamente, que yo tampoco sé lo que ocurre) lo mismo la opinión pública reaccionaria de otra manera. Y quizá la razón sea que no queremos estar involucrados en una guerra, sabiendo que es una guerra, porque los europeos somos un poco aprensivos con el tema después de siglos de repartir y repartirnos yoyah por doquier y no porque preocupe realmente lo que le ocurre a los soldados, pero lo cierto es que parece que los propios políticos temen el coste que podría tener otra forma de presentar los hechos.

    Hace unos meses, creo que a finales del año pasado, a Sarkozy le entró un ataque de cariño por el amigo americano, con reintegración en el aparato militar de la banda armada OTAN incluído, y reforzó sensiblemente el contigente francés en Afganistán. Supongo que también cambió la consigna dada a los mandos en la zona y los franceses empezaron a asumir más riesgos. El resultado fueron 10 soldados franceses muertos en una emboscada poco más de una semana después, creo recordar.

    Yo creo que esta es otra de las claves del punto muerto en el que está actualmente el conflicto afgano (bueno, el conflicto de la OTAN en Afganistán, que como decía ayer, el conflicto afgano es más viejo que muchos de los que escribimos aquí) porque no haye strategia militar sino politica. si se quiere derrotar a los taliban hay que pasar a la ofensiva. Como los gobiernos europeos (o la amyoría de ellos) no quieren que empiecen a llegar soldados a muertos a casa día sí y día también (o que aparezca por intenret un video de sus soldados pegando tiros y matando gente en vez de repartiendo magdalenas), son reluctantes a actuar en este sentido así que lo dejan en manos de los americanos, que parecen tener otra concepción de cómo hacer las cosas, causado a su vez mucha incomodidad entre los políticos europeos, que temen por lo que piense su opinión pública. En definitiva, nuestros políticos ven que hagan lo que hagan va a tener un coste político en casa, si asumen responsabilidades proque va a ser evidente que e suna guerra, si no, proque la estrategia la marcan los estadounidenses y su forma de actuar tampoco gusta a buena parte de la opinión pública de por aquí. Y tampoco nos vamos porque no sabemos si las consecuencias serían aún peores.

    Un pregunta para Andrés. Si se llegase a la situación, por los caminos que sean, en la que un gobierno español admitiese que estamos en guerra en Afganistán, ¿habría consecuencias legales?. Quiero decir, si no me equivoco se supone que la guerra sólo la pueden declarar las Cortes , y aquí nadie ha declarado una guerra a nadie desde la toma de las Islas del Guano, mucho menos a los taliban. ¿Podría ser que la legislacióbn actual conr especto a la guerra la paz esté algo desactualizada para este mundo de guerras asimétricas? y poniéndonios dramáticos ¿no esto un peligro para la democracia y la soberanía popular?

    Un saludo.

    Comentario escrito por Bah — 01 de octubre de 2009 a las 6:16 pm

  13. 13

    Sin ser jurista ni querer meterme en el papel de Andrés, creo que el problema respecto a la declaración de guerra formal es que no se puede declarar una guerra de forma oficial a un movimiento guerrillero/terrorista o como se le quiera llamar. Es decir tu mismo te respondes a la pregunta ya que no existen las guerras oficiales asimétricas. Si recordamos el origen de la situación en Afganistán, no se entró a saco claramente como en Irak, se apoyó a la guerrilla del Norte más diversos aliados que por diversos motivos estaban hasta las narices de los talibanes y se consiguió entrar en la capital. Una vez constituido el nuevo gobierno se entró en misión de la OTAN para dar apoyo al gobierno, por decir algo, legítimo de ese momento.

    En mi opinión el pacto tácito internacional actual es que un movimiento guerrillero/terrorista o de oposición armada es un asunto interno del estado al que le toque y éste puede pedir ayuda a quien considere conveniente sin necesidad de declaraciones de guerra de por medio.

    Comentario escrito por Jordi P. — 01 de octubre de 2009 a las 8:48 pm

  14. 14

    Yo no sé si teneis razón diciendo que en España no importa lo que les ocurra a nuestros soldados, pero ZP seguro que no estaria de acuerdo con ello.
    De hecho la forma en la que actuan nuestras tropas, a la gallega, están pero como si no estuvieran, con reglas de enfrentamiento propias de una ONG de confesión budista, es para evitar a toda costa bajas debido al calculo ZPteril de que España no toleraria un goteo de bajas como , por ejemplo el de UK o Canadá, cuyos ejercitos hacen lo que se supone que tienen que hacer , intentar derrotar al enemigo Los españoles estan haciendo bulto.

    La pregunta de Andrés es la que hay que hacer pero creo que en estos terminos: ¿ se puede hacer ingenieria social, construir una sociedad democratica en un pais antediluviano y con la mitad de la población en contra, por muy justos que sean nuestros idealies? Y yo me acuerdo indefectiblemente de la Guerra de la Indepencia y el pobre Pepe Botella.
    Pero si la respuesta es sí, la no basta con poner pelas para la reconstrucción civil, antes o ala vez hay que garantizar la seguridad. Hace poco en Cuatro hubo un documental donde los afganos «contitucionalistas se quejaban de los españoles, por su falta de combatividad, de poco les sirven los hospitlaes y escuelas de los españoles si no pueden desplazarse por las carreteras para ir a ellos por que el campo es de los talibanes.

    Aquello es , primero una guerra, y las guerras o se ganan o se pierden, no hay termino medio.

    Comentario escrito por casio — 02 de octubre de 2009 a las 12:20 pm

  15. 15

    Precisamente la razón de que sean necesarias (y, hasta ahora, gravemente insuficientes) las tropas occidentales en Afganistán ha sido la falta de implicación de los gobiernos occidentales en la pacificación y estabilización de ese país (lo cual incluye ejercer una verdadera presión sobre Pakistán para la erradicación de las bases talibán en las Áreas de Administración Tribal del noroeste).
    Os recomiendo al respecto los artículos y libros de Ahmed Rashid, y en especial el último, «Descenso al caos. EEUU y el fracaso de la construcción nacional en Pakistán, Afganistán y Asia Central».

    Comentario escrito por Ksiaze — 04 de octubre de 2009 a las 12:20 pm

  16. 16

    Muchas gracias por vuestros comentarios, que me dejan claro que no tenemos nada claro qué hacemos allí, más allá de obedecer. Porque hay muchos de vosotros que decís que sería grave irse y/o perder frente a los talibán. Y ahí me surge la duda, ¿por qué? ¿Qué intereses concretos para España o para Europa van a variar dependiendo de si quien manda en Afganistán son los taliban o el actual gobierno apuntalado por la intervención extranjera? Algunos de vosotros dais por hecho que existen, sí, pero, ¿cuáles son?

    Por lo demás, parece claro que, si esto es una guerra, toca la autorización correspondiente por parte de las Cortes Generales. Jurídicamente no es una cuestión baladí. Porque el hecho de que se luche contra fuerzas «irregulares» no supone, en el fondo, un cambio de paradigma tan importante. ¿Contra qué luchaba Napoléon en España? ¿Contra qué los franceses en Argelia? Hay un artículo muy interesante de W. Scheuerman en el último número de «El Cronista» sobre esta cuestión, donde se pone de manifiesto la carencia de base de la retórica que justifica que se pase olímpicamente del Derecho tradicional en materia bélica con la excusa de que las cosas ahora son radicalmente diferentes a lo que fueron. Porque, sencillamente, no es verdad que haya cambiado todo tanto. Ni siquiera que haya cambiado demasiado:
    http://elcronista.es/sumario_numero_7.asp

    También ha podido leer un artículo de E. Melero en la revista «Mientras tanto» sobre el tema que tiene la gracia de poner de manifiesto las ilegalidades flagrantes de la actuación de las potencias ocupantes, así como dejar claro que, respecto del ordenamiento español, estamos logrando una sucesión de incumplimientos respecto de nuestras propias normas en la materia. Desgraciadamente, no he podido encontrar en la red el enlace al artículo.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 04 de octubre de 2009 a las 12:58 pm

  17. 17

    Hombre, pues yo sí que lo veo claro. En las áreas de mayoría pashtún de Afganistán y Pakistán panchan a sus anchas, mientras no hagamos nada para evitarlo, los núcleos de las organizaciones terroristas cuyas acciones han contribuido a desestabilizar el mundo en la última década (aparte de dedicarse a masacrar a sus propios pueblos). Esas mismas organizaciones pugnan por propiciar el colapso de los régimenes de Asia Central (sobre todo en el caso del Movimiento Islámico de Uzbekistán), región que está llamada a ser capital en el abastecimiento de energía en las próximas décadas. De esas mismas áreas surge la mayor parte del opio que se consume en el mundo… Vamos, que razones para intervenir, hay. El problema es la falta de compromiso por las potencias por resolver estos problemas. Todos quieren decir que «contribuyen» a la estabilización de Afganistán, y todos ponderan el esfuerzo que hacen enviando tropas. Pero, en primer lugar, para lograr resultados habría que multiplicar por un número bastante elevado tanto el número de soldados como los recursos destinados a ese país, y, en segundo lugar, algún país de valientes (aparte de EEUU y RU) tendría que atreverse a llevar soldados al sureste de Afganistán, que es donde verdaderamente hay condiciones de inseguridad. En comparación con las provincias del sureste, la zona de Herat -donde están las tropas españolas- viene a ser como un balneario de vacaciones.

    Comentario escrito por Ksiaze — 04 de octubre de 2009 a las 1:42 pm

  18. 18

    Con bastantes menos hombres y bastantes menos dolares los taliban dominaron casi todo el pais, descontando el Panshir y la Alianza Tayiko-Uzbeka.
    ¿Como? Sobornando a los jefes tribales con dolares pakistanis y aprovechando que eran – fuera de Kabul, donde ya conocian de unas ciertas moderneces como la educación, la música y el vestir seudooccidental – una fuerza de orden.
    Ahora vamos -los europeos y americanos, como antes los ingleses y luego los rusos – a aplicarles el codigo moral europeo via intravenosa y por el metodo incosol. Y no funciona.Ni funcionara.
    Echamos – perdón por el uso generico- a los taliban pero les devolvimos el pais a los señores de la guerra, individuos eticos y apreciados en el pais donde los haya. Consideramos aceptables bajas colaterales si con ello evitamos bajas propias y usando medios que hasta un mandril entendería como aberrantes.
    Puede que un afgano pueda entender que un pelotón asalte un casa y mate una familia, pero le tiene que tocar los huevos bastante ver como un pelotón de infantes archiarmados e hyperblindados se parapetan detras de un muro mientras los drone ó los f 15 vaporizan tres ó cuatro casas, israelian´s style.
    Puede que los afganos sean atrasados y analfabetos, pero no gilipollas. Asi que si ganan diez veces más plantando opio que patatas y pueden vender las cosecha con facilidad, van a seguir plantando opio. Si somos tan guays y morales que preferimos gastarnos el dinero de comprar la cosecha en pagar a contratistas-de gatillo fácil y moral distraida, por decir algo suave- y, aparte, pagar la heroina en casa y la policia que persiga a los malos.
    Y puede que pakistanis, iranis y centroasiaticos no esten tan tecnologicamente desarrollados, pero tienen tambien su corazoncito y sus intereses. Asi que si pisamos sus callos en otros asuntos, pues nos devuleven la tostada a su manera. Y de un modo más barato.
    Asi que ya pueden ir buscando algo del pais, resignarse a que las mujeres lleven burka mientras los hombres se van educando y dejando que su sociedad civil – aunque sean los consejos de ancianos- se vuelva a hacer cargo de sus asuntos. Que antes del 79 tambien eran pobres, tambien usaban burkas, tambien cultivaban opio y vivian y avanzaban a su modo. Sin necesidad de unos extranjeros que les dieran el mango de la sarten a unos u a otros

    Comentario escrito por galaico67 — 04 de octubre de 2009 a las 3:14 pm

  19. 19

    En realidad lo que estamos haciendo en Afganistán es pagar nuestra cuota de responsabilidad con los aliados internacionales de los cuales dependemos como del agua para sobrevivir. Forzando mucho la máquina se salió de Irak, pero precisamente esta decisión implicaba asumir un compromiso fuerte en Afganistán. No estoy diciendo que esté o no de acuerdo con la intervención, ni que crea que será útil, sino que creo que esto es lo que sucede en realidad.

    Alguien en alguna parte ha decidido que todavía no es hora de retirarse se Afganistán y el ejército del estado español debe cumplir mínimamente su parte. Aunque queramos soñar que somos un estado completamente soberano, no es del todo cierto. Formamos parte de un conglomerado llámese UE, llámese OTAN, llámese bloque occidental que no permite determinadas libertades. Las Cortes Generales en esta ocasión tienen poco que decir ya que los dos partidos principales, y probablemente el resto, aceptan o conviven con esta limitación de soberanía.

    Si para la población española esta fuera una guerra tremendamente impopular tal vez nos dejarían un poco más de margen, pero por los motivos comentados anteriormente no es éste el caso. O sea que pagaremos nuestra cuota hasta que el principal inductor del problema se canse, sea quien sea.

    Comentario escrito por Jordi P. — 04 de octubre de 2009 a las 10:01 pm

  20. 20

    Me parece peligrosamente corto de miras observar la cuestión de Afganistán desde el interés a corto plazo de los partidos políticos españoles y no desde la perspectiva de la paz mundial. Si desde el principio la comunidad internacional se hubiera tomado en serio como prioridad la estabilización y consolidación de ese país, y no se hubiera metido entre medias la guerra de Irak, no se habrían perdido inútilmente ocho años y miles de vidas.

    Comentario escrito por Ksiaze — 05 de octubre de 2009 a las 10:39 am

  21. 21

    Creo que Jordi P. Ha dado la clave de la participación de España. Ahora la pregunta que yo planteo es la que se ha aparecido en algunos medios «aliados» ¿por qué en USA el 11-s lleva a indefectiblemente la invasión de Afgansitan, con un automatismo en la respuesta poco meditado, dadas las dificultades actuales y en España el 11-M está en el imaginario de la … por asi decir, nación… completamente desligado de la guerra de Afganistan, quizá tambien de forma poco meditada?

    Vale que Aznar nos metió en la guerra y para mucha gente es suficient a la hora de plantearse responsables, pero ¿ no hay una cierta peculiaridad en esta falta de respuesta nacional que si se ha dado en otros paises?

    Comentario escrito por casio — 05 de octubre de 2009 a las 1:31 pm

  22. 22

    Quiza porque Afganistan era un estado «poco simpatico» hasta con sus subditos, mientras que en Irak, con una dictadura similar a todas las de su entorno, todos sabiamos que se iba, directamente, «a pillar». Sin tonterias, a pillar, como incluso alardeó Aznar.
    A la primera guerra se fue para evitar que el petroleo fuera monopolizado por Irak, a esta se fué para, directamente, conseguir un suministro estable y barato, por lo menos para las compañias. Y para forrarse con la reconstrucción de las dos guerras.
    Otra cuestión es que el músculo empleado en Afganistan estaba y está muy falto de cerebro.Y que en Afganistan no hay nada que ganar..

    Comentario escrito por galaico67 — 05 de octubre de 2009 a las 2:23 pm

  23. 23

    Esta noticia tiene un gran poder explicativo:

    Tan sólo cuarenta y ocho horas después del atentado contra el convoy español, las fuerzas especiales americanas y el Ejército Nacional Afgano lanzaban una operación contra el hombre al que todos señalan como el responsable de la muerte del cabo Cristo Ancor y de los distintos ataques sufridos por las fuerzas internacionales en la zona en los últimos meses. Gholam Reza Yahya y 25 de sus hombres perdieron la vida en una ofensiva que dio comienzo anoche y que se alargó durante toda la jornada con participación posterior española e italiana, según confirmaron fuentes policiales. La labor de las fuerzas españolas se limitó a “asegurar la zona” mientras se desarrollaba el asalto al fortín del líder insurgente, confirmaron mandos afganos a este periódico.
    Yahya cayó en Guzra, el distrito donde era más fuerte, una zona que apenas dista unos minutos en coche de la base internacional en la que permanece desplegado el grueso de las fuerzas españolas. “Conforme nuestros vehículos iban acercándose al lugar señalado por los servicios de inteligencia un importante grupo de guerrilleros comenzó a disparar usando armas ligeras y lanzagranadas”, informó el Coronel estadounidense Wayne M. Shanks, quien añadió que fue preciso el apoyo aéreo para acabar con la resistencia de un líder insurgente por el que desde hace un mes se ofrecía una recompensa de cinco millones de afganis (70.000 euros al cambio, una autentica fortuna en este país) “vivo o muerto”.
    El portavoz talibán, Samiullah Salhshor, confirmó que Yahya fue primeramente herido de gravedad y que poco después falleció. Extremo que ratificaron posteriormente a la agencia local Pajhwok varios miembros de la familia. Antiguo responsable de Obras Públicas en la provincia durante el primer mandato interino de Hamid Karzai, Yahya pasó en pocos meses de ser un funcionario de Kabul a formar su propio ejército y combatir la autoridad del gobierno central. Logró extender su radio de acción a decenas de aldeas y reclutaba jóvenes por la fuerza para su particular yihad contras las fuerzas extranjeras.
    Recompensa millonariaLos americanos llevaban tiempo detrás de este comandante y pocos días antes de las elecciones del pasado 20 agosto –un proceso que Yahya amenazó con sabotear- lanzaron una primera operación en la que asesinaron a su hijo Zekria, de 25 años. La respuesta no se hizo esperar y la base de OTAN del aeropuerto fue atacada en dos ocasiones con cohetes, lo mismo que las oficinas de Naciones Unidas.
    La última acción atribuida a este comandante por los mandos policiales afganos es la colocación de la mina que costó la vida al cabo español el pasado miércoles. Entre los ciudadanos de Herat la noticia de la muerte de Yahya se difundió con rapidez y en la ciudad se vivía una mezcla de satisfacción y miedo por las posibles represalias de sus aliados.

    Comentario escrito por popota — 11 de octubre de 2009 a las 11:02 am

  24. 24

    Por ceirto, ayer en el desfile me pareció ver tanques (máquinas de guerra) y lanzacohetes, entre otros artílugios militares, en lugar de palas excavadoras y gruas, que es lo que en principio se utiliza para reconstruir a través de una fuerza de paz… no sé yo si es que no lo ví bien o es que algo se escapa a mi lógica, porque hacer los agujeros para los cimientos a base de bombazos y cañonazos tal vez es más pápido que una retroexcavadora… pero no sé no sé.

    Comentario escrito por Jordimercado — 13 de octubre de 2009 a las 4:59 pm

  25. 25

    Contestando a la pregunta que hace el profesor Boix, creo que están intentando tapar una herida que es dificil sanar. En principio podría decirse que nos debemos a nuestros aliados y que, creo, existe resolución de la ONU para que las tropas estén en Afganistán. Lo cierto es que a mi me da más miedo Irán que Afganistán.

    Pienso que España hace bien en cumplir sus compromisos con sus aliados, pero siempre exigiendo un plan de acción determinado, con unas metas concretas, porque sino puede pasar que simplemente se está ahí por el hecho de estar, sin tener ningún objetivo y eso, cuando hay vidas humanas ( y compatriotas nuestros) en riesgo, es muy peligroso.

    Comentario escrito por Congruky — 13 de octubre de 2009 a las 7:43 pm

  26. 26

    «En principio podría decirse que nos debemos a nuestros aliados «… creo recordar que esta frase es la que desencadenó la Primera Guerra Mundial… jejeje.

    El problema Congruky es que no hay un plan concreto en esas zonas donde lo que mandan son los jefes tribales. Están intentando poner democracia en un lugar donde si llegan al estado de la baja edad media (con armas de fuego) es un ya decir. Es como si en la España Goda (con sus magnicidios y damás que se puede comprobar en Histeria de España) llegaran los musulmanes con tanques, F18, apaches y demás a traer la democracia… por mucho que pusieran tecnologia militar, no podrían con una cultura muy atrasada y continuaría de facto con guerras tribales entre ellos, aunque de cara la galería internacional fuesen los musulmanes omeyas quien mandaban… se necesita mucho tiempo para que la democracia florezca, y siempre desde la reflexion que debe hacer cada estado, nunca impuesta, porque es como los niños, cuanto más dices que es bueno, más se cierran en banda.

    Comentario escrito por Jordimercado — 14 de octubre de 2009 a las 10:14 am

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