Opiniones sobre el «caso Casas»

Hay que comentar algo más sobre el caso Casas. Sorprende que, ante la información que facilitaba ayer El Mundo, nadie se haya puesto a la tarea de averiguar un par de cosas que, la verdad, tienen cierto interés. A saber, ¿qué ocurrió con el recurso de amparo presentado por la ciudadana con la que Casas charló recomendándole, precisamente, que hiciera lo que aquélla acabó por hacer (forzar una actuación judicial nueva con una demana absurda para, a continuación, solicitar el amparo)? Porque nadie parece destacar que se trata de un fraude procesal de esos por los que los tribunales suelen abroncar con estrépito en sus autos a los abogados impresentables que se dedican a ellos. Y que generan inadmisiones rápidas y limpias. Llama la atención no sólo que Casas recomendara esta opción sino que nadie hasta la fecha se haya preocupado de seguir la pista a ese recurso de amparo. ¿Sigue en el TC? ¿Fue inadmitido?

Mientras tanto, eso sí, continúa apareciendo información plena de detalles verbeneros, como señala muerto de la risa (por no llorar) Arcadi Espasa al referir la facilidad con la que circula el móvil de la presidente del Tribunal Constitucional. El asunto es fascinante, porque a la gravedad de fondo une unos rasgos de tipismo y pandereta que lo convierten en una delicia para quien tenga un mínimo de interés en hacer sangre. Ocurre que, al parecer, no hay tampoco demasiadas ganas. Ya se sabe que, en este país, eso de poner a la Administración, en cuanto uno puede, a disposición de familiares y conocidos se ve más como algo «normal» porque demuestra que uno es buena persona y amigo de sus amigos que algo reprobable. Máxime si no media precio o beneficio personal directo en ello. Así que está el asunto más o menos quedo, por lo que pudiera pasar si empezamos a ponernos exigentes. Vale. Pero eso sí, por favor, que alguien nos informe de que el TC inadmitió rapidito y por derecho ese recurso de amparo construido sobre el vacío, como se hace siempre, no vaya a ser que la cosa se ponga seria y dejemos de poder reírnos un poquito con todo este vodevil.

A todo esto, El País publica hoy la versión de los hechos que, se supone, se ofrece desde quienes defienden la actuación de Casas. Parece un relato creíble en todos sus términos. De hecho, yo, la verdad, me lo trago enterito. Pero en contra de quienes creen que ese relato de hechos y motivaciones exculpa a Casas, a mí me parece evidente que, asumiéndolo en su integridad, sigue sin poder justificarse que fuera ella la que llamara a nadie, que diera su móvil para ser contactada después, y sobre todo que recomendara realizar una actuación procesalmente fraudulenta y que, además, se mostrara dispuesta a «preocuparse» de la marcha de esa actuación en cuanto llegara al Tribunal Constitucional. La versión que se da sobre todo este asunto, ya digo, es bastante creíble. Y precisamente porque pretende explicarlo y dejar claro que «aquí no ha pasado nada» en los términos reseñados, queda si cabe más claro que hay en España un grave y generalizado problema ético y de comprensión de cuáles son las obligaciones institucionales de quien ocupa semejante cargo. Del que la actitud de Casas quizás sólo sea un espectacular reflejo, más que el problema en sí. Pero eso no hace que sea menos grave.

Dicho lo cual, es interesante también ir descubriendo lo que cada cual piensa de este asunto tenebroso. Porque tiene su gracia ir rastreando en qué terminos nos manifestamos cada cual. Viene bien saber qué cosas parecen graves y cuáles no, aunque sea para quedar avisados de cara al futuro. A título de ejemplos de lo que yo he leído (si alguien ha encontrado más cosas que crea de interés desde el mundo de Derecho, le ruego que informe en los comentarios):

Javier Pérez Royo corre en auxilio de la Presidente del Tribunal Constitucional y señala algo bien cierto: que las escuchas telefónicas que dan lugar a la intervención del Supremo no pueden servir, en Derecho, como prueba válida. Siendo absolutamente evidente, y tratándose de una verdad que conviene destacar, incluso antes de decir cualquier otra cosa, cuando se habla de este asunto, llama la atención que Pérez Royo ignore que, si bien las escuchas no pueden tener la más mínima relevancia jurídica, el hecho de que se sepa que María Emilia Casas dijo lo que dijo e hizo lo que hizo tiene una trascendencia que va más allá de cuestiones penales absolutamente evidente. De eso es de lo que estamos casi todos hablando. Y estaría bien saber su opinión al respecto.

– Hay un manifiesto de colegas de María Emilia Casas apoyándola que empieza a circular por ahí (he visto que mi decano, por ejemplo, lo ha firmado). Por lo visto, la cosa es defender la honorabilidad de Casas, su integridad y su trayectoria, así como denunciar que este asunto va de cómo alguien, por no se sabe bien qué intereses, está intentando destrozarla. El manifiesto abunda en cuestiones que tienen poco que ver con la cuestión central que, a mi juicio, nos ocupa. No se trata de la indudable probidad y categoría profesional que pueda haber demostrado la Presidente del Tribunal Constitucional a lo largo de su vida, que a estas alturas tiene poco sentido discutir o recordar. No se trata tampoco de elucubrar sobre los oscuros intereses que puedan explicar que hayan aparecido estas noticias. Se trata de juzgar una concreta actuación y sus consecuencias éticas, así como lo que supone institucionalmente. El manifiesto, en torno a esta cuestión, es bastante más prudente. Vamos, que no dice nada. Me llama la atención la osadía con la que acusan a los medios de comunicación que informan sobre la cuestión de hacer amarillismo y la absoluta convicción de que todo tiene que ver con una maniobra de quienes no respetan los resultados electorales y quieren, por ello, desestabilizar con sabe Dios qué intereses y, en cambio, lo poco que les importa este otro elemento. Pero la vida es así; es inevitable que a unos unas cosas nos parezcan importantes y a otros no, y al revés.

– El conocido blog de Sevach tiene un juicio más matizado, distinguiendo claramente entre la esfera de la responsabilidad penal y la responsabilidad institucional, que sí juzga comprometida, aun comprendiendo las circunstancias humanas del caso. Y es que lo cortés no quita lo valiente. A mí me pasa, de hecho, analizando todo el embrollo, que incluso la frase de marras, el «ya me vuelve a llamar», me parece humanamente entendible e incluso manifestación de querer quitarse de encima a alguien. Y, sin embargo, el hecho de llamar, proponer fraudes procesales, estudiarse el dossier… se me hace duro de asumir.

– García Amado, en Dura lex, se expresa en términos más exigentes y entiende que todo esto pone de manifiesto que tenemos un país con unos estándares absolutamente bananeros. Se nota que le duele. A mí también. Pero es raro, o así lo veo yo también, a quien estas cosas les afecten de modo casi personal, jugándose como se juega en ello (y en muchas otras cosas, por supuesto), la correcta manera de hacer cosa pública. Que es algo de no poca relevancia.



9 comentarios en Opiniones sobre el «caso Casas»
  1. 1

    En relación a lo que hay detrás de la -supongo delictiva- filtración de la conversación de Casas, en Público:

    Columna: Earl Stanhope.

    Artículo: ¿Por qué le llaman Tribunal?

    Algunas voces del unionismo, partidarias de la dependencia de Catalunya, se inquietan ante la deriva del Tribunal Constitucional español, que ya no está en condiciones de imponer su criterio so capa de imparcialidad, independencia, y solvencia jurídica. El velo ha caído y ya se ve su cara, hace lustros una mera traslación de la voluntad del PP y el PSOE, una tercera cámara donde los no españoles están excluidos y que resuelve con criterios políticos de mayoría, progresista o conservadora pero siempre nacionalista española, anticatalana y antivasca. Tras la crisis García Pelayo , cuando el PSOE se tuvo que emplear a fondo para conseguir el aval constitucional a la expropiación de empresas por decreto y sin indemnización, los dos partidos no volvieron a caer en el error de nombrar juristas con problemas de conciencia, sino a quienes han hecho lo que se debe para ser nombrados, y son nombrados para hacer lo que se debe, de manera que casi no haga falta dar instrucciones ni reñir. España se ha colocado decididamente entre los Estados donde hay que preguntar ¿con quién hay que hablar? y no ¿qué dice la ley?, según distinguía Friedman. No cambiarán PSOE y PP una lottizzazione que les beneficia a ellos y su nación, sólo intentarán restablecer la omertà perdida, la opacidad mafiosa de lavar en casa los trapos sucios, incluidas súbitas muertes y oportunos espionajes. Justicia española y anticatalana, la 46ª del mundo en imparcialidad, la 64ª en independencia. Catalanes, vayámonos.

    Alfons López Tena.

    Vocal del CGPJ.

    Comentario escrito por popota — 09 de junio de 2008 a las 3:36 pm

  2. 2

    El pleno del TC apoya a su presidente: circulen, aquí no ha pasado nada.

    ABC da la noticia de modo que se intuye más agresivo hacia Casas.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 10 de junio de 2008 a las 8:33 am

  3. 3

    #1

    López Tena se está convirtiendo en un personaje muy popular en Catalunya, fundamentalmente gracias a su frecuente participación en debates televisados en TV3, BTV y similares en los que magistrados, intelectuales e historiadores catalanistas debaten sobre la conveniencia o no de la independencia catalana frente a taxistas, peones de obra y guardias jurado no-nacionalistas.

    Lo que me pregunto es qué respondería si un ciudadano danés, canadiense o somalí le preguntase: ¿Señor López Tena, esa nación que tanto explota a los suyos y de la que con tanto tesón pretenden ustedes separarse es la que le acoge a usted en el seno de uno de sus organismos más importantes, el CGPJ? Me gustaría verlo.

    El hecho de que un personaje como él pueda ser en España miembro de un organismo como el CGPJ, deslegitima en proporción considerable sus reivindicaciones.

    Comentario escrito por Montecristo — 10 de junio de 2008 a las 9:57 am

  4. 4

    «Por otra parte, y preguntado sobre si «siendo independentista, le parece honesto cobrar como Vocal de los Presupuestos Generales del Estado de España», ha contestado que «los independentistas, y en general los votantes de partidos nacionalistas no españoles (+-10%) pagan sus impuestos a este Estado, y son ciudadanos de él, así que tienen derecho a ser representados y ocupar cargos, porque para eso los pagan con sus impuestos, incluso los de aquellos cargos que defienden la unidad de España».
    Más en http://comunicacion.e-noticies.es/lopez-tena-no-se-hubiera-querellado-contra-losantos-17582.html

    Comentario escrito por López Tena — 10 de junio de 2008 a las 10:53 am

  5. 5

    Me parece perfectamente legítimo e incluso muy sano que un independentista forme parte del CGPJ o de cualquier órgano estatal. El problema no es la legitimidad de origen, sino la legitimidad de ejercicio. El problema es cómo se ejerce el cargo. Yo he podido escucharle al Sr. López Tena unas declaraciones de un tono xenófobo (hispanófobo, en concreto) en plan «los altos funcionarios españoles [así, en general] son gente de baja formación, cerrados, paletillos» que quitaban el hipo. Con todos mis respetos, creo que la muestra más acabada de que nuestro Consejo General del Poder Judicial es una vergüenza es el propio Sr. López Tena.

    Juzguen Uds. mismos:

    http://es.youtube.com/watch?v=A3cCiInAmjg

    Comentario escrito por Gabriel — 10 de junio de 2008 a las 3:05 pm

  6. 6

    Nada Andrés, no te molestes en abordar
    el tema de Casas en clave jurídica porque, como habrás detectado por los propios comentarios, a nadie le importa demasidado ese enfoque y sí en cambio el nacionalista (catalán/español). El asunto del Estatut (y por tanto el juego de las mayorías) está detrás del modo en que muchos medios de comunicación se han acercado a este asunto.
    A mí sin embargo también me inquieta la posibilidad de que el más alto cargo de la adminisración de justicia pueda intervenir de forma jovial y campechana recomendando acciones procesales fraudulentas y dejando caer que quizá intervenga directamente más adelante, cuando el asunto entre en el ámbito de sus competencias («ya me vuelve a llamar»). Parece que entra dentro de los usos sociales admitidos (hoy y siempre en esta España nuestra), y que lo que antes era un acto de generosidad y paternalismo del señor para con la chica/co que viene del pueblo, hoy es muy guay y de muy buen rollo echarle una mano a la hija del fontanero de la «Urba». En fin, como toda la puta vida.

    Comentario escrito por guimusa — 11 de junio de 2008 a las 10:54 am

  7. 7

    Una anàlisi molt bona. Et felicite.

    La trucada de Casas, però, té moltes dimensions més que fan pensar:

    – Puc trucar jo als membres del TC per demanar assessorament jurídic?

    – Les motivacions de Casas, segurament, anaven més enllà de l’amiguisme (de fet, ni la coneixia) però donava per sentat (acríticament) que aquella dona era víctima de violència de gènere i que calia ajudar-la.

    – Com molt bé assenyales, es pot filtrar alegrement una trucada telefònica? Això no és un escàndol, també?

    – Espanya té un problema greu. Al meu entendre (no sóc jurista), el TC ha d’emetre sentències de base jurídica amb una modulació de «senit comú polític», per la qual cosa tenia una autoritat que derivava dels seu prestigi. Ningú sabia amb antel·lació el contingut de les seves sentències. Ara actua, simplement, com una tercera cambra legislativa i ha perdut totalment el seu prestigi. Per tant, deixa de ser un regulador respectat de la vida pública.

    – Al desprestigi per la seva actuació, cal sumar-hi el bloqueig en la seva renovació; les recusacions… Atenció, pot ser l’origen d’una crisi institucional greu.

    – El sistema polític espanyol ha passat de multipartidista a bipartidista (amb minories). Però el disseny institucional continua essent pensat per a un sistema multipartidista. Es perden els matisos i el factor de moderació dels partits petits (avui en dia, partits minúsculs).

    Comentario escrito por X-man — 13 de junio de 2008 a las 11:03 am

  8. 8

    yo pienso q tener una casa es muy importante pero para poder tenerla hay q trabajar bastante , si o no ??
    siempre hay algo q uno tiene para sacar pero nunca lo saca

    Comentario escrito por steven — 13 de julio de 2008 a las 3:59 am

  9. 9

    Es un caso que se conoce por casualidad, pero indica de manera elocuente como funcionan las máximas instituciones del pais. ¿Que habría ocurrido en paises serios como Alemania, Gran brataña o USA.?

    Comentario escrito por miguel r — 13 de noviembre de 2008 a las 10:23 pm

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