Libertad de expresión, revientamítines y agresiones fascistas en la Universidad

Esta mañana, en mi Facultad, se ha montado otro de los follones (uno más) de esos de los que en esta campaña están dando cuenta con enorme pasión los medios de comunicación: ya se sabe, un político que viene a dar una charla, mítin o lo que sea, y un grupo de gente que a la salida y entrada le grita, abuchea o, incluso, llegado el caso, le insulta. Hoy ha pasado, al parecer, con Fernández de la Vega y acabo de escuchar en la radio que es un nuevo episodio de violencia de los que estamos teniendo en campaña para silenciar a quienes piensan de manera diferente a la de los violentos.

Mientras se suceden las manifestaciones de condena por esta nueva manifestación de intolerancia y demás, creo que convendría aclarar algunas cosas. En primer lugar, que conviene distinguir al menos tres situaciones, radicalmente diferentes y que, en consecuencia, han de merecer un juicio totalmente distinto. A saber, el caso en que alguien viene a hablar y es agredido con la intención de, empleando la violencia, impedirle defender su opinión; la situación en que se trata de reventar una charla o lo que sea a base de gritos, ruido y demás actuaciones; y, por último, la mera manifestación de protesta, más o menos agradable, más o menos educada (y, sobre todo, más o menos inteligente), aprovechando la presencia de tal o cual personaje.

Me llama la atención la facilidad con la que se confunden, interesadamente, estas tres situaciones totalmente distintas. La primera, inaceptable, delictiva (y perseguible por ello penalmente) y afortunadamente relativamente poco frecuente (sin que eso signifique, por supuesto, que no exista). La segunda, impresentable, pero que tiene como óptima forma de ser combativa la respuesta de la mayoría deseosa de escuchar y de discutir racionalmente (y bueno, si no, claro, pues llamando a las fuerzas del orden para que les desalojen y el acto se pueda desarrollar con normalidad). La tercera, en cambio, absolutamente legítima, por mucho que nos pueda gustar más o menos y podamos o no compartir su uso y abuso.

A mí, por ejemplo, no me gusta nada, me parece fuera de lugar y equivocado el abuchear a quien viene a hablar y a discutir, estando incluso dispuesto, llegado el caso, a hacerlo con quienes opinan de forma diferente. En tales casos, creo que el desacuerdo se ha de demostrar, precisamente, participando de la discusión o, si no se estima productivo, simplemente «pasando» de quienes creemos que merecen como mejor respuesta ser ignorados.

Pero que ésa sea mi opinión no me impide comprender que, precisamente, en el juego de la libre discusión pública y del debate en una sociedad pública entra que te pueden abuchear al entrar o salir de una charla y que la cosa no ha de tratarse como si fuera de una agresión. Porque no lo es. Porque se trata de una manera de defender ideas a mi juicio equivocada y que sólo perjudica a quienes recurren a ella (que demuestran no ser capaces de afrontar la defensa de sus convicciones recurriendo a los argumentos y prescindiendo del grito) pero que ha de ser aceptada como parte del juego. Por no hablar de que, respecto de los políticos, constituye parte de lo que han de aguantar porque va en el cargo o, si se quiere, en el sueldo.

Pero precisamete por este motivo, para que quede claro que estas actuaciones son impresentables, es importante que no sean satanizadas equiparándolas con lo que no es, en una especie de dictadura de la hipercorrección política que sólo ridiculiza la posición de quienes pretenden aferrarse a la misma. Cuando se tiene razón, no hace falta recurrir a burdas exageraciones. Con los que, por lo demás, mejor tener cuidado porque a veces tienen insospechados efectos al modo de incómodo boomerang. Máxime cuando sabemos o recordamos, a poca memoria que tengamos, que muchos de quienes ahora se rasgan las vestiduras cuando les toca ser abucheados han practicado la suerte cuando, a su vez, han considerado que la cosa tenía su sentido para «hacerse oír».

Así pues:
– quienes agreden, que acaben ante el juez y sean debidamente condenados;
– quienes revientan actos, que vean frustrados sus propósitos por la reacción cívica de la mayoría civilizada y si ni siquiera así es posible resolver el problema que los dispersen las fuerzas del orden;
– pero quienes sólo protestan de manera extemporánea y poco respetuosa, que simplemente sufran las consecuencias del descrédito anudado a no saber defender ideas por medios más sensatos y ya está.

No hay necesidad de confundir la mala educación, la incapacidad para entender cómo es el debate racional y la discusión civilizada y demás aspectos chungos de quienes así se expresan con realidades totalmente diferentes. Y lo que más perjudica a la causa de quienes recurren a estas acciones es no sobrerreaccionar y que la cosa quede como lo que es: maleducada, ridícula y demostradora, en el fondo, de una gran impotencia. Porque cuando uno tiene razón, o tiene buenas razones, siempre tiene a su disposición otras fórmulas. De eso se trata.



13 comentarios en Libertad de expresión, revientamítines y agresiones fascistas en la Universidad
  1. 1

    Buenas, Andres.

    Si no te lo pregunto me vuelve a sangrar la ulcera:
    ¿En q categoria situarias lo q le ocurrio a nuestra queridisima Rosa en Madrit? Animate a pisar algun charco, q para los intelectuales sirven perfectamente las abstracciones, pero el pueblo llano necesitamos ejemplos… y a veces hasta parabolas y fabulas. ;-P

    En mi opinion nos tenemos q aplicar a las singularidades del problema, atacarlo de una manera universal y general solo es util para no hacer nada, y dar la sensacion de q se trabaja en ello.

    Eran un grupo de «moñas» montando gresca y molestando, con una pequeña ensalada de porrazos seria suficiente. El recuerdo de los moratones en sus carnes flojas les servira para pensarselo mejor la proxima vez. En una sociedad donde hay jovenes q tienen 35 años tenemos q ser conscientes q la educacion infantil (y cuasi-obligatoria) llega ya hasta la universidad. Y a los niños hay veces q hay q darles un cachete por su bien. Animo, la regla de 40cm volvera a ser el mejor amigo del docente… «La regla es la continuación de la educacion por otros medios».

    Saludos
    paco

    Saludos
    paco

    Comentario escrito por paco — 26 de febrero de 2008 a las 3:27 pm

  2. 2

    Si me saco el uniforme de talibán ortográfico le diría que mas que no tapizarlas de satén (satinizarlas), lo que no se debería hacer con tales actuaciones es atribuirles cualidades satánicas (satanizarlas).

    Y lo anterior se lo digo porque no tengo nada que reprocharle al resto del artículo, con el que estoy totalmente de acuerdo y por el que le felicito.

    Comentario escrito por Controlcé — 26 de febrero de 2008 a las 3:49 pm

  3. 3

    L’acte, de mera protesta, i que ha permés que el debat tingués lloc en condicions (no s’ha impedit a ningú el dret a expressar-se, sols s’ha mostrat el rebuig públic) té lloc simplement pel poc trellat que suposa la presència de polítics en campanya al recinte de la Facultat.

    Una cosa és la presència d’un polític al recinte en un context determinat d’explicar algun fet determinat o donar una conferència (exemple: l’Estatut, llei de la violència de gènere, etc) a nivell divulgatiu. Altra de ben diferent és fer servir els espais del centre educatiu per orientar el vot en plena campanya electoral, com ha fet esta dona. Això és el que motiva tal protesta.

    A més a més, en tant que vicepresidenta primera del govern, és responsable directa del decret d’aplicació de l’Espai Europeu d’Ensenyament Superior i la confecció d’uns nous plans d’estudi adaptats a les necessitats de la patronal europea i no de l’ensenyament que sé que és un tema que, d’una manera o altra (ja siga per les formes, el secretisme o pels continguts) a tu et pica prou, Andrés.

    Altra qüestió és la pròpia naturalesa de les eleccions i les opcions polítiques que s’hi presenten, i la poca legitimitat que es deriva d’unes eleccions amb opcions polítiques prohibides judicialment per instàncies judicials si més no polèmiques, que diferents organismes tradicionals defineixen com «guiades per criteris polítics». Una democràcia si més no de tercera classe, res a envejar al Tercer Món.

    Eixos són els motius de la protesta de hui (i més que se’n faran), i no impedir parlar a ningú.

    Salut, ens veiem a classe!

    Comentario escrito por Mitrídates — 26 de febrero de 2008 a las 5:32 pm

  4. 4

    Controlcé, gracias por advertirme de la errata. Está corregido.

    Paco, no tengo elementos de juicio suficientes como para sentirme capaz de poder asegurar dónde exactamente está lo que pasó con Rosa Díez. Y digo que no tengo elementos porque, la verdad, he prestado poca atención a la prensa sobre este asunto, de modo que no es ya que mi información pueda estar sesgada porque los medios de comunicación deformen lo que ocurrió, es que ni siquiera sé muy bien qué pasó según lo informado.

    También he de reconocer que presté poca atención al asunto, de ahí mi reconocimiento de que a lo mejor no tengo todos los datos, porque lo que ví y oí no parecía demasiado grave.

    Dicho lo cual, parece claro que está más cerca, en el peor de los casos, de ser un intento de reventar un mítin que un intento de agresión. Lo cual obliga, como mínimo, a ser un poco más prudente en las exaltadas condenas que hemos oído (que si «agresión fascista», que si «fascismo rojo») cuando estamos ante mera impresentabilidad política y actuaciones de berreo chungo, pero poco más. Eso, a salvo de que me equivoque en lo que en concreto ocurrió, obliga a poner un poco en perspectiva las cosas. Más que nada porque Rosa Díez se ha caracterizado por montar también algún follón a otros cuando eran ellos los que iban a hablar o acudían a ciertos actos. Si lo que le hicieron a ella se corresponde más o menos con lo que le han hecho a ella otras veces, ¿a cuenta de qué tanto follón? Pugna entre impresentables por ver quién berrea más fuerte, a falta de capacidad para convencer con argumentos.

    Por lo demás, Mitrídates, sin tener mucha idea de hasta qué punto puedes sentirte solidario con la protesta en cuestión, me reitero en lo que decía. A saber:
    – Que me parece obvio, por lo que sé y he visto, que Mª Teresa no ha sufrido ninguna agresión y que las informaciones que varias cadenas de radio nacionales han dado son inexactas y sensacionalistas. En efecto, Mª Teresa ha podido hablar sin problemas y la cosa ha sido más un protesta por su presencia aquí, a partir de los motivos que comentas, junto a ciertos elementos de reivindicación adicional. Es decir, la cosa no me parece ni una «agresión» ni un intento de reventar nada.
    – Cuestión diferente es que me parezca que la manera más adecuada de protestar contra la presencia de políticos en la Universidad sea ésa. Que no me lo parece. Ni la más inteligente. Me parece poco respetuosa con el sistema democrático que, con las carencias que pueda tener, es nuestro y más que lo sería si lo cuidáramos y respetáramos más todos. Me parece maleducada. Y, además, me parece poco inteligente porque no ayuda a convencer a nadie de los argumentos que se dan, sino más bien al contrario, a predisponer a mucha gente en contra de ellos.
    – Como es evidente, si a mí me pareciera que María Teresa Fernández de la Vega haría bien en venirse a hablar con nosotros de muchas cosas (y yo sería el primer en ir entonces, probablemente, a preguntarle cosas y a tratar de convencerla de otras muchas, en la medida de mis posibilidades) pero fatal que lo haga en campaña electoral (que no es el caso, porque pedir el voto me parece una actividad dignísima y en absoluto reprochable, y no veo el problema en que se empleen espacios públicos para ellos, siempre y cuando sea en igualdad de condiciones para todos), creo que trataría de convencer a los demás por otras vías, que son más eficaces e inteligentes. O, simplemente, invitaría a boicotear el acto haciendo una llamada a la deserción del mismo. Y ya está.
    – Por supuesto, mi preocupación por las muchas cuestiones que puedan tener que ver con De la Vega, incluyendo todo lo relacionado con la enseñanza superior, creo que se articula mejor aprovechando que ella venga a debatir, discutir y responder preguntas. Como no he seguido el acto no sé si algo así ha ocurrido, pero ya me gustaría a mí que los críticos con el proceso, en vez de montar un happening que en nada les ayuda a lograr recabar apoyos, se hubieran plantado, micro en mano, y hubieran expuesto con vehemencia, rigor, inteligencia y capacidad de convicción sus razones.

    Dicho lo cual, como creo que quedaba claro en lo que he escrito, allá cada cual, siempre y cuando no agreda y no impida a los demás expresarse o celebrar sus actos, con la defensa de sus ideas y la manera que elige para hacerlo.

    A mí, simplemente, esta me parece poco inteligente. Eso sí, no seré yo quien la equipare a una «agresión fascista».

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 26 de febrero de 2008 a las 6:00 pm

  5. 5

    muy bueno – nuevamente – el articulo

    creo solo que hay unos casos que del punto 2 al 1 solo media la presencia de algun agente de seguridad. Como ya sabes que simpatizo algo con los nuevos esos de UPyD, me acerque a oir esa charla con unos amigos… y si no hubiera habido gente cerca de Rosa Diez, no hubiera podido dar la charla y esta por ver hasta donde hubieran llegado «los valientes». Creo que de inicio llamarla – perdon, llamarnos, ya por ir de oyente, eres uno mas para ellos – fascista, unido a lo de «muerte al facha», sumado a empujones para evitar la entrada de quien quisiera, es algo que sobrepasa su supuesto 2… sin llegar al 1.

    Lo que no se es que pasaria si algun dia se monta una accion semejante contra alguna reunion de otros grupos o sus bases, por ejemplo, en esos campamentos de adriestramiento que se organizan de vez en cuando en el Pais Vasco, y donde por arte de magia, aparece cerrado el acceso a una zona porque una organizacion esta alli montando una convivencia. Que yo sepa aqui solo los autoeregidos defensores de la paz y lo que sea son los unicos libres de organizar contramanifas cuando lo consideren oportuno en aras de la libertad del pueblo.

    y sin ir ya al extremo, por ejemplo, ¿si se organiza una protesta ante un mitin de los gordos?. Lo ultimo conocido es el desalojo a patadas de un mitin en León de unos «despedidos» municipales y algun funcionario de justicia en huelga, los que llegaron, que a otros los aparcaron 90 min en un autobus «por que si».

    cosas que pasan.

    Comentario escrito por el hombre lolo — 26 de febrero de 2008 a las 7:58 pm

  6. 6

    Acebes se tira a la piscina y condena la agresión:

    http://www.libertaddigital.com/noticias/kw/agresion/ataque/de_la_vega/elecciones/tension/kw/noticia_1276324523.html

    Comentario escrito por Juancho — 27 de febrero de 2008 a las 10:39 am

  7. 7

    totalment d’acord a Mitríades

    la protesta pública és tant legítima com intentar debatre entrant a l’acte, i no s’haurien de fer tants escarafalls perquè protextin 8públicament, no demanant permís: escolti podria dir publicament que no estic d’acord amb vostè?)

    també és legítim cirticar la presència hipòcrita d’aquesta senyora a la universitat en època electoral i fer-ho conèixer a la gent de forma pública amb pancartes, xiulets i el que es vulgui

    ja està bé home que acabarem prohibint tota mena d’acte públic o manifestació que no sigui la dels partits majoritaris o que?

    els meus ànims als estudiants insultats, criminalitzats i amenaçats per simplement expressar públicament les seves opinions

    als mitjans i tertulians agenolats davant el poder: aneu a fer la mà!

    Comentario escrito por pere — 28 de febrero de 2008 a las 1:55 pm

  8. 8

    Voltaire: «No estoy de acuerdo con tus ideas, pero defiendo tu sagrado derecho a expresarlas».

    DEFENDER el derecho a que otro exponga sus ideas. No ya no agredirle por hacerlo, ni siquiera abstenerse de berrear cuando otro habla, sino incluso defender a quien parece que quieren impedirle hablar. Aunque sea para después llevarle la contraria, faltaría más.

    ¿Queda alguien que actúe así? Porque cada vez me da más la impresión de que a los actos políticos no van más que hooligans. Y me refiero a los unos, a los otros, y a los de más allá.

    Comentario escrito por Óscar — 29 de febrero de 2008 a las 3:01 am

  9. 9

    Cuanta razón, Oscar

    Comentario escrito por el hombre lolo — 29 de febrero de 2008 a las 8:48 am

  10. 10

    Ah, ¿pero aún queda gente que asiste a un acto político a ver si le convence lo que dice el propagandista de turno?

    Y luego dicen que hasta los niños han perdido la ingenuidad y la inocencia en esta sociedad. Menos mal que aún sobreviven algunos con la moral a prueba de mítines.

    Comentario escrito por bocanegra — 29 de febrero de 2008 a las 12:00 pm

  11. 11

    ese, el niño ese soy yo.

    ya pase por la etapa de fan de todo, luego la de friki de todo y despues la de creermelo todo.
    ahora, medianamente humano politicamente responsable paso de ciscarme en la madre de la panda de borregos que nos gobiernan tras no haber votado.
    Quiero votar, y saber a quien, y que promete y que no hace, para poder perjurar con motivo, cabrarme agusto y saber quien tiene la culpa. A mi me timan como al que mas, pero se quien y cuando me han timado. Y reclamo, oye!!

    Y lo de ir a mitines (no a los multitudinarios, sino a los de barrio, que son al final a los que vas a votar o no) es todo un ejercicio de responsabilidad ciudadana… y en algunos regalan bolis!!!
    Me gusta ir a los de partidos pequeños, o a mitines «de barrio», de I.¿U?, a los de ciudadanos y demas … incluso de partidos nacionalistas. Esa gente son … gente cercana, que te encuentras en el bus, y que se curran una charla donde a veces tartamudean por los nervios de hablar en publico, gente que piense lo que piense o defiendan lo que defiendan, no son estrellas de la politica, pero se lo trabajan y te dan la cara, y responden como pueden a preguntas…
    y … la alternativa es ver «el Diario de Patricia» o «España Directo»

    Puede ser ingenuidad, o moral a prueba de lo que sea, pero para mi es un acto de responsabilidad… que yo no voto ni a Jose Luis, ni a Mariano, ni Rosa, ni Albert,… yo voto a los de mi provincia, y quiero verles la cara de cerca y que me mientan en directo…

    Comentario escrito por el hombre lolo — 29 de febrero de 2008 a las 12:21 pm

  12. 12

    Estoy totalmente de acuerdo con quienes dicen, que sois casi todos, que no hay que llevarse las manos a la cabeza porque la gente proteste y abuchee.

    También lo estoy con que, normalmente, quienes protestan y abuchean quedan como uns imbéciles.

    Comentario escrito por Lucha — 01 de marzo de 2008 a las 4:56 pm

  13. 13

    Yo me declaro también, como hombre lolo, ingenuamente interesado en que quienes plantean propuestas políticas a la ciudadanía se preocupen de comentarlas, de discutirlas, de permitir la discusión sobre ellas.

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 07 de marzo de 2008 a las 11:34 pm

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