Sentido de la responsabilidad

Al hilo de la discusión que manteníamos el otro día, apunté como uno de los problemas propios de nuestro país y de nuestra forma de hacer y vivir el Derecho la falta de sentido de la responsabilidad de la que solemos hacer gala por aquí. Es algo que se manifiesta de manera escandalosa en la patrimonialización de lo público, por ejemplo. Yo no sé si es algo normal que esto ocurra hasta cierto punto pero estoy convencido de que no ocurre en otros países con tanta frecuencia como en el nuestro, donde todos nos sentimos de alguna manera legitimados para instrumentalizar en beneficio propio cualquier responsabilidad pública. Y es que, a fin de cuentas, hemos sido educados así, siquiera sea a base de observar y constatar los reiterados ejemplos con los que a lo largo de nuestra vida tendremos ocasión de confrontarnos. Ya sea individual, ya colectivamente. Ya en ámbitos reducidos y más o menos opacos (qué les voy a decir yo, tirando piedras contra mi propio tejado, como acostumbro, de cómo ha funcionado históricamente la Universidad), ya en primera línea de la actividad pública. Es singularmente grave, por el ejemplo público que ello supone, por la vía libre para emular ese comportamiento que implica, lo que ocurre al respecto en las altas esferas políticas del país. Y, la verdad, deprime un poco que la cosa no tenga visos de cambiar. Que pase el tiempo, que el nivel cultural y económico de nuestras sociedad se incremente cada vez más, pero que la ciénaga moral en que enraízan las (tristes) bases sobre cómo afrontar las responsabilidades públicas siga siendo más o menos la misma. Eso, en el mejor de los casos.

Estamos ya a estas alturas, como suele ser habitual, acumulando un retraso de más de diez meses en la reforma del Consejo General del Poder Judicial. Y ya se aventuran problemas para la sustitución de los magistrados del Tribunal Constitucional que habría de llevarse a cabo en diciembre. Parece ser, y se vive como algo normal y aceptable, que un partido político (el PP)  se niega a cumplir los plazos legales porque así puede presionar con el fantasma de retrasar el proceso para después de las elecciones, donde aspira a mejorar sus resultados y así lograr «mantener posiciones». Estratégicamente, por ello, están dilatando la negociación todo lo posible. La cosa es de una obscenidad tal que sería piedra de escándalo en cualquier sociedad madura. Pero aquí no porque, en el fondo, sería injusto aplicar al PP exigencias que a los demás nunca se les han hecho cumplir. Por no hablar de que, educados como estamos, partícipes de esa asquerosa concepción, todos lo vemos, dentro de un orden, «normal». A fin de cuentas, lo que tristemente se dirime no son intereses de Estado, ni desde esta óptica orientan sus estrategias quienes participan en la toma de la decisión. Y como todos los partidos políticos, pero no sólo ellos (véase el espectáculo clientelar que montan las «asociaciones» judiciales, verdaderos sindicatos de colocación, cada vez que se les introduce en el mecanismo de selección, ya sea de jueces del Tribunal Supremo, ya de miembros del Consejo General del Poder Judicial), son culpables de haber utilizado históricamente estos nombramientos en su beneficio más que en los del país (o, como mínimo, de haberlo hecho tan mal que si han pensado en los intereses generales se les ha notado más bien poquito, con lo que la imagen instalada en la opinión pública siegue siendo pésima y el mal ejemplo, el mismo), la verdad es que nadie tiene derecho a ofenderse demasiado. Lo que está haciendo el Partido Popular es difícil de criticar por quienes han participado del mismo juego. Su actual rebeldía es sólo ir un paso más allá, una mera escalada cuantitativa, pero no deja de ser cualitativamente lo mismo que han hecho siempre todos (también el propio PP) los demás.

Es una pena que no haya habido ningún Gobierno que haya hecho un esfuerzo sincero por ejercer con sentido de la responsabilidad, aun a riesgo de estrellarse, sus obligaciones en este campo. Porque o aparece alguien dispuesto a perder a corto plazo para moralizar los usos públicos o la cosa seguirá con parches inaceptables. Eso sería patriotismo, del bueno, en estos tiempos en que todos parecen obsesionados por competir en demostraciones de amor infinito a la Patria.

A la vista de cómo son las cosas, uno puede llegar incluso a dar pábulo a rumores a cual más absurdo como el que corre estos días por ahí sobre el Consejo (que dice que tras un poco de paripé la renovación del CGPJ se desatascará en breve porque el show de Navarra contempla, entre otras, esta contraprestación). La reacción inicial de uno, cuano le cuentan cosas como esta, es de indignación frente al acuerdo en sí, caso de que exisitiera. Pero lo grave, en el fondo, no es esta chorrada o aquella de más allá. Lo triste, lo realmente preocupante, es otra cosa. Es el mero hecho de que pueda darse pábulo a este tipo de tejemanejes (ya sea esto, ya siemplemente todo el juego táctico de unos y otras orientado como está orientado, ya los análisis periodísticos al uso sobre la «inteligencia táctica» de ciertos movimientos para «recuperar/conservar la mayoría»….) lo que dice todo sobre algunos de los problemas que tiene el país. Y no de los menos importantes.



16 comentarios en Sentido de la responsabilidad
  1. 1

    ¿Contraprestaciones secretas en pactos a espaldas de la ciudadanía?

    Imposible, vamos…

    Comentario escrito por popota — 11 de septiembre de 2007 a las 11:43 pm

  2. 2

    Según tenía entendido, esto que está haciendo el PP es la primera vez que ocurre en democracia.

    Dudo mucho que la opinión pública pueda tener una opinión sobre algo que la mayoría no entiende. No creo que el 80% de la población sepa siquiera de qué se encarga el CGPJ.
    A veces tiendes a atribuir a la opinión pública mucha más sabiduría de la que merece.

    Podrías ilustrarnos de otros casos recientes en donde un partido ha impedido la renovación de CGPJ?

    Comentario escrito por Caesitar — 12 de septiembre de 2007 a las 9:43 am

  3. 3

    Caesitar:

    El PSOE cuando perdió el poder hizo la misma maniobra, si bien el hecho de que no mantuviera el bloqueo durante tanto tiempo permite que hoy se diga con cara de escandalizado que «esto no había pasado nunca».

    Saludos,
    pep

    Comentario escrito por popota — 12 de septiembre de 2007 a las 3:20 pm

  4. 4

    Popota, si me das algún link donde pueda comprobar la información que me das te lo agradecería.

    Supongo que lo que hizo el PSOE es mantener su mayoría el máximo tiempo que se lo permitía el calendario, lo cual no es lo mismo que saltárselo y tener un consejo en funciones durante casi un año. Quizás lo primero no es excesivamente noble, pero por lo menos no es manifiestamente irresponsable como lo que ha hecho el PP.

    Comentario escrito por Caesitar — 13 de septiembre de 2007 a las 5:31 pm

  5. 5

    Caesitar, me la envaino. Era una mentira de anti-español deseoso de atribuir ogredades al ente llamado PPSOE.

    Fue el PP el que bloqueó, en 1995 y hasta que ganó las elecciones, la renovación del CGPJ -si bien la situación también fue grave, allí estaba Estivill, y entre muertos y dimisionarios había 4 o 5 bajas, de forma que al final fueron los propios miembros del CGPJ los que dimitieron en masa para forzar la renovación-. En 2001 tuvimos el Pacto por la Justicia con López Aguilar, felizmente deportado, y que ha provocado lo que estamos viendo.

    Ya trataré de enterarme de de qué me sonaba lo que he apuntado. No hace mucho salió Montilla en la tele jactándose de los trapicheos que había hecho con la ley del TC para arreglar la sentencia del Estatut, pero creo que era otra cosa.

    Saludos,
    pep

    Comentario escrito por popota — 14 de septiembre de 2007 a las 11:17 pm

  6. 6

    El problema es el sistema de designación. El pragmatismo partitocrático sirve para unas cosas pero para otras no. Para lo del CGPJ no sirve, está claro. Habría que pactar un método válido. Pero claro, esto sería un consenso básico PSOE/PP del mismo rango que el que rigió en la Transición y el PSOE no está por la labor. Ahora el PSOE, según analiza el PP, está por una reforma constitucional encubierta que necesita del placet jurisdiccional. Lógicamente el PP no facilitará tal cosa. Por otra parte las cuotas partidistas han dado como resultado la presencia en el CGPJ de delincuentes como Estevill por parte de CiU, lo cual debería haber inhabilitado a CiU para nombrar a nadie en un par de décadas. Sin embargo nombran al tal Tena, que estaría mejor en la kale borroca de los maulets. IU también tiene curriculo: Manuela Carmena, la jueza (del cuarto turno, claro) que vino al mundo para redimir a los pobres delincuentes. Y así.

    Pero al final la culpa de todo no está en el sistema ni en los partidos, sino en la muy deficiente calidad de los jueces, que son incapaces de practicar la independencia y la imparcialidad. Y carecen de pudor. Y no les da vergüenza.

    Comentario escrito por lolo — 16 de septiembre de 2007 a las 10:32 am

  7. 7

    Gracias lolo

    ¡ Qué analisis más original! La culpa no es del PP, sino del PSOE, que quiere hundir España, ante lo cual el PP no tiene más remedio que resistir heroicamente.

    Debes ser juez y estar opositando( sin éxito), se te nota un rencor especial. Si está claro, los únicos que deberían poder nombral vocales son la gente del PP…y quizás del PSOE, pero nada de CiU o IU, terroristas y comunistas de mala ralea.

    Sería mejor que te dediques a leer cosas más de tu nivel, Libertad Digital, etc.

    Comentario escrito por Caesitar — 17 de septiembre de 2007 a las 2:00 pm

  8. 8

    A ver, la verdad es que no recuerdo si el PSOE ha retrasado alguna vez la elección de vocales del CGPJ. Puede que no, es más, el famoso Pacto de la Justicia puede avalar que cuando tocó esa vez las cosas transcurrieran con cierta normalidad. Pero el retraso «táctico» con otros nombramientos, como miembros del TC, sí lo han empleado en alguna ocasión. Eso sí, nunca tanto tiempo. Ya decía al principio que lo que está pasando ahora es más grave cuantitativamente que cualitativamente.

    Porque, en el fondo, esto de los retrasos tácticos y su empleo como táctica de negociación no es sino el corolario del sistema de cuotas, lamentable constante de la que todos participan: PSOE, PP, grupos minoritarios (todos) y asociaciones de jueces (a las que, en cuanto la ley ha dado vela en este entierro la han empleado para demostrar que sus criterios son absolutamente clientelares, pero eso es algo que ya se sabía por lo que llevan dos décadas haciendo cada vez que han tenido reconocida participación en los nombramientos de autoridades judiciales).

    Una solución como esta sólo puede desatascarse con bien (desatascarla de la forma habitual es relativamente sencillo siguiendo las reglas del juego tradicional y si el rumor chungo a que me refería al principio tiene algo de verdad pronto lo comprobaremos) si llega el día en que quienes dicen estar indignados porque «los otros» bloquean tal o cual nombramiento dan un paso adelante. Es decir, proponen no sólo «su cuota» de nombres sino que hacen una propuesta de nombres global, absolutamente irreprochable e imposible de rechazar sin un grandísimo descrédito para el otro partido.

    Yo qué sé, con el CGPJ a lo mejor es difícil porque son muchos los que hay que elegir. Pero la próxima vez que el Congreso tenga que elegir magistrados del TC, ?acaso sería tan difícil que alguien propusiera a cuatro magistrados absolutamente imposibles de rechazar por el otro partido so pena de hacer el más absoluto de los ridículos?

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 18 de septiembre de 2007 a las 1:44 pm

  9. 9

    Un respeto para Estivill, copón. Todos los vocales de PP, CiU y PNV votaron una vez tras otra a favor de no echarle del CGPJ como pedía la minoría «progresista». Y eso por no hablar del periodismo independiente de entonces, clamando contra la purga de vocales desafectos como el pobre Estivill que propugnaban los corruptos socialistas.

    Por cierto, estaría bien que explicaras, lolo, los motivos por los que crees que López Tena no ha hecho una buena tarea en el CGPJ.

    Saludos,
    pep

    Comentario escrito por popota — 18 de septiembre de 2007 a las 4:03 pm

  10. 10

    Opino disparates:
    Opino que un partido, como CiU, que utiliza su poder para sentar en el CGPJ a un delincuente grave debería ver suprimido ese poder. Opino también que un partido como PNV que vota a favor de que un jefe terrorista se siente en la comisión de derechos humanos de su parlamento y que la presida, tampoco debería poder nombrar a nadie en un órgano constitucional.
    Opino disparates así.

    Caesitar ¿Algún problema con Libertad Digital?

    Comentario escrito por lolo — 19 de septiembre de 2007 a las 5:28 pm

  11. 11

    Libertad Digital es fenómeno, estupenda, por eso te animo ardorosamente que limites tu navegación en Internet a esa página, faro de la libertad, del liberalismo, de la verdad y de todo. ¿ Para qué más?

    Aquí la información está deformada, somos muy sectarios, somos liberticidas y estalinistas, unos rojos de cuidado que soñamos con restaurar las chekas, nos levantamos cantando la internacional y queremos dividir España no sólo en estados naciones, sino en soviets colectivizados. No nos recomiendo…

    Aquí, por ejemplo, te diríamos que es absurdo negarle a un partido su representación, por mucho que no te guste que eliga a una persona determinada para sentir en esa comisión, algo que no es un delito y que no tiene nada que ver con el CPCJ. Aunque CiU hubiese elegido a un «delincuente grave», eso no autoriza a negarle su representación: todos los partidos políticos han tenido sus escándalos que involucraban a miembros suyos. Si decides centrarte en esos casos es porque son los de partidos nacionalistas.

    Lo ves? Somos amigos de nacionalismos totalitarios, y no somos selectivos con el Estado de Derecho, como el faro de Losantos. No amputamos del Estado de Derecho el derecho penitenciario, por ejemplo, para que preservar la integridad y la vida de un preso sea considerado una vulneración del mismo. Por eso nos merecemos los fuegos del infierno, ya que la ley positiva se superpone a la ley eterna: España y el Rey.

    Comentario escrito por Caesitar — 20 de septiembre de 2007 a las 1:51 pm

  12. 12

    Hola lolo:

    Perdón, creo que no me expresé bien en el último mensaje. Cuando decía «estaría bien que explicaras, lolo, los motivos por los que crees que López Tena no ha hecho una buena tarea en el CGPJ» me refería concretamente al hecho de que estaría bien que explicaras, lolo, los motivos por los que crees que López Tena no ha hecho una buena tarea en el CGPJ.

    Todo lo demás es muy interesante, eso sí.

    Saludos,
    pep

    Comentario escrito por popota — 20 de septiembre de 2007 a las 4:39 pm

  13. 13

    http://www.elpais.com/todo-sobre/organismo/TC/Tribunal/Constitucional/58/

    Comentario escrito por Mar — 16 de octubre de 2007 a las 10:44 pm

  14. 14

    «Al hilo de la discusión que manteníamos el otro día, apunté como uno de los problemas propios de nuestro país y de nuestra forma de hacer y vivir el Derecho la falta de sentido de la responsabilidad de la que solemos hacer gala por aquí. Es algo que se manifiesta de manera escandalosa en la patrimonialización de lo público, por ejemplo (…)»

    http://www.elpais.com/articulo/Comunidad/Valenciana/Sindicatura/halla/fallos/fundaciones/publicas/elpepuespval/20071223elpval_8/Tes

    Comentario escrito por Mar — 25 de diciembre de 2007 a las 10:08 pm

  15. 15

    Para el comentario número 2 de Caesitar:

    «A veces tiendes a atribuir a la opinión pública mucha más sabiduría de la que merece.»

    ¿Sabes cual era la norma fundamental de Roosevelt (el hijo, el que se reunía con Churchill, Stalin, De Gaulle…)?»

    Seguir «el tribunal de la opinión pública», y era uno de los presidentes más queridos de la historia de EEUU… (ahora me dirás que por demagogia o populismo?).

    Best Regards.

    Comentario escrito por Venom — 04 de enero de 2008 a las 10:12 pm

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