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Lo prometido es deuda

Ante las masivas críticas provocadas por la cutrez del PDF casero que colgué de mi trabajo “De McDonald’s a Google: la ley ante la tercera revolución productiva” cuando di cuenta de su publicación [1] en la nueva revista Teoría y Derecho, me comprometí a tratar de proporcionar un archivo con la calidad requerida. Gracias a la amabilidad de los responsables de la Revista y de sus editores y a los buenos oficios de Raquel, que es quien se ha preocupado de remitírmelo, puedo cumplir al fin. Así que, ya en formato decente, allá va:

– BOIX PALOP, Andrés, «De McDonald’s a Google: la ley ante la tercera revolución productiva», Teoría y Derecho, nº 1, junio 2007, pp. 124-146 [PDF [2]]

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#1 Comment By Pablo On 31 julio 2007 @ 7:37 pm

Voy a tratar de leer el PDF. Por lo pronto, esta contribución: «di» no lleva acento; no lleva uno que, al caso, sólo hubiera podido ser acento diacrítico; uno que, por ejemplo, en «dé», «sí» que tiene sentido, pero no en «di» pues no hay otro signo «di» que signifique otra cosa que el «di» de dar.

#2 Comment By Pablo On 31 julio 2007 @ 7:44 pm

Me he equivocado. Perdona. «Di» también puede ser la segunda persona del imperativo de «decir». Seguramente hayas escrito bien «dí». Lo siento.

#3 Comment By Andrés Boix Palop On 31 julio 2007 @ 9:47 pm

Ya está corregido. Gracias por el aviso. Confiado en que «di», de decir, seguro que no llevaba tilde diacrítica, lo puse alegremente en el «di» de dar. Acabo de confirmar que, según parece, no lo lleva ni el uno ni el otro. Debe de haber algún otro «di» por ahí que sí lo llevará y que se nos escapa.

#4 Comment By Pablo On 31 julio 2007 @ 10:14 pm

Bueno campeón, he sobrevolado tu artículo, muy por encima, pero puedo ya asegurar que me ha gustado mucho, y que merece una segunda lectura. Richir estaría muy contento del gran provecho que le has sacado a su libro. Te interesarían, a buen seguro, algunas partes de otros libros de él.

Respecto de la irrupción de lo sagrado o de lo sublime (lo sagrado en un lado o una posibilidad de lo sublime) como irracional, es interesante Schelling, y su concepto de lo «Unvordenklich», del que Richir también hace uso («imprépensable» traduce).

Supongo que Friedman hará alusión a Kant y a su «Proyecto de Paz Perpetua».

Por simple curiosidad: ¿hay Mc Donald’s en Afghanistán?

«puesto que, globalización mediante, cambio social incesante, obligan a…»: un bonito uso este de «incesante» parangonándolo sintácticamente a «mediante».

El punto II B me ha interesado mucho. Como te digo, tengo que volver a leerlo para contribuir a tu blog y hacerte preguntas más concretas. A riesgo de que quede en promesa, pero precisamente por miedo de no cumplir con lo prometido, no quería dejar de ensalzar tu artículo.

Mas, para que veas que no te bailo el agua, aquí, tras la de cal, la de arena:

a ver lironzuelo hipertrófico, que me traes por la calle de la amargura: no es ¿»Ernst KantOrowicz»?. Me despistas porque en la 134 y en la 139 escribes KantArowicz, y acaso en alguna más.

De la 139 también puedes corregir el «Jügen» Habermas por «Jürgen» pues supongo que no querías poner «Junger» porque el sujeto, además de pesao, está mayorcete.

Veo que en la biobliografía citas el sabroso, caústico e inteligente «Vivre et penser comme des porcs». El corrector automáticos te ha puesto «poros» por «porcs».

En cualquier caso, y cuando tengas tiempo, me gustaría saber qué es lo que la lectura de ese libro del difunto Gilles Châtelet te ha aportado: tanto para la confección del artículo como para otras reflexiones, y qué es lo que, en suma, piensas del libro. Yo sólo tengo leídos algunos extractos; me pareció un libro muy denso; con un vocabulario muy difícil, un estilo a veces demasiado alusivo, y una mezcla abigarrada -pero interesante y ambiciosa- de registros, a veces narrativo-anecdóticos, a veces directamente ensayísticos.

#5 Comment By Pablo On 1 agosto 2007 @ 10:18 am

Me desdigo en parte. La sección II es muy buena. Densa pero clara. Sin embargo, hay partes (de la parte I) que podrías haber resumido, sin repetirte.

Queda hacer una investigación seria sobre las categorías de encarnación e incorporación en relación internet; categorías, aquellas, puestas en boga, a fin de cuentas, por Husserl, pues la matriz de la distinción richiriana se encuentra en la diferencia entre Leib y Körper que, con muchos matices (Köperliches Leib, Leiblicher Körper, Innenleiblichkeit, Außenleiblichkeit) establece y tematiza Husserl, y, como ahora piensa Richir, la «phantasie Leiblichkeit» juega un gran papel en el pensamiento político, sobre todo en esa encarnación pospuesta que es la utopía.

Así pues, qué es de la encarnación y la incorporación en google, qué es del cuerpo y de la carne? Un amigo mío tiene un artículo sobre el tema. Te lo paso no bien lo consiga.

Hay muchas erratas? Lo escribiste rápido? No te apetecía corregir?

#6 Comment By Andrés Boix Palop On 1 agosto 2007 @ 10:19 am

El artículo está lleno de erratillas estúpidas como lo de Kantarowicz por Kantorovicz. Gracias por el recuento. Evidentemente, es culpa mía, que para esas cosas soy un desastre. Ocurre, sin embargo, que acabé el artículo con el tiempo justo para entregarlo a la revisión y no tenía ganas, en ese momento, de tener que darle todavía más relecturas. A mí me pasa que, en esos momentos, ya no detecto erratas ni nada parecido. Preferí, por eso, entregarlo tal cual y sólo al cabo de unas semanas, me dije, me sentaría una tarde con calma a volver a leerlo y a revisar todo con mimo. Sólo de esta forma, dejando tiempo de por medio, funciono bien como corrector de un trabajo propio. Además, hacerlo así me permite también reflexionar sobre el fondo de lo que he escrito y no sobre la forma. Lo cierto es que me atuve bastante bien a mi plan y, más o menos pasadas seis semanas, hice una revisión completa. Detecté múltiples pequeñas erratas, algunas incluso que afectan a la comprensión de algunas frases, otras menos graves porque no la dificultan pero que dan, como las que tú has comentado, una lamentable imagen de descuido, traté de corregirlas en la medida de lo posible… e incluso retoqué sensiblemente el final del artículo, juridificándolo más y esforzándome en concluir con más valentía sobre el curso por el que se aventura que va el Derecho público. Como a esas alturas todavía no había recibido las pruebas de imprenta del artículo pensé que no habría problemas en meter las correcciones y me puse en contacto con los editores… que me dijeron que, por premuras de publicación, las correcciones no podían meterse ¡porque la revista había salido a la calle el día anterior! Como lección, he aprendido que uno no se tiene que autoconceder seis semanas de lapso para «desintoxicarse».

No hay, al parecer, McDonald’s en Afghanistan: [3]

Por supuesto que ha sacado provecho al libro de Richir. La idea que recojo me pareció de gran brillantez, porque no es fácil verlo con tanta claridad, no es fácil darse cuenta, pero una vez alguien te lo cuenta todo queda explicado con mucha facilidad. Precisamente por ese motivo, porque me parecía una aportación extraordinariamente inteligente, la cité una vez en otro trabajo, aunque sin venir, es cierto, demasiado a cuento. Años después, en cambio, en cuanto me puse a pensar qué quería decir al tratar esta cuestión, era evidente que ahora sí que tenía sentido recoger la reflexión, no sólo como perla atractiva pero desubicada sino como algo que ayudaba a construir la reflexión que iba pareciéndome apropiado plasmar.

Vivre et penser comme des porcs es un libro interesante por reaccionario. Refleja la evolución de un pensamiento en clave neomarcusiana, versión elitismo culto desengañado. No sé si Marcuse hubiera acabado tirando por ahí, a lo mejor no, porque de su obra se pueden colegir diferentes «finales». Pero ésta es, sin duda, una de las posibilidades. El libro se mueve constantemente, y por eso me interesó, entre la tentación de acusar a ciertas superestructuras de dominación de la maléfica dirección en que mueven los hilos que conducen al embrutecimiento general de los seres humanos y la latente perplejidad de quien no puede sino reconocer que todo parece obra de las diferentes elecciones, no necesariamente estúpidas, de cientos de miles de sujetos para su mejor conveniencia individual que, además, generan un indudable avance social. La obra me parece una buena muestra de los evidentes límites a que se enfrenta, en una sociedad crecientemente abierta e instruida, ese tipo de pensamiento reaccionario. Por eso a mí sí me parece, como dices, caústico y sabroso, pero no sé si inteligente: brillantemente equivocado, a lo mejor.

Friedman, como economista, no se despista con veleidades neokantianas. Al menos, la verdad, no recuerdo ahora qu lo hiciera (lo que significa que, si lo menciona, que creo que no, es muy de pasada). Sobre la paz perpetua, me encontré ayer con una revisión que a lo mejor está bien. En plan consumista (¡me cerraban la librería por un mes y no tuve más remedio que llevármelo sin siquiera hacerme una idea más acabada!) me lo llevé. Ya veremos qué tal: [4]

Gracias por los comentarios elogiosos. Pasado el trámite, puedes seguir metiendo caña, que de verdad que lo agradezco.

#7 Comment By Pablo On 1 agosto 2007 @ 1:15 pm

Quizá sea de notar el desprestigio en que viene cayendo el Mc Donalds. Parece -a lo que dices- que eso no afecta al negocio. Sin embargo, un nuevo dato -que no sé si se compadece del todo con la globalización- está en la generalización de ese desprestigio, o en que tal se haya convertido en lugar común.

En primer lugar por una izquierda americana: M. Moore y ese otro que hizo seguimiento cinematográfico de su propia dieta a base de hamburguesas del Mc Donalds o Burger King. Luego y sobre todo por un elemento reaccionario que ensalza, contra la globalización uniformizante, lo local, la unicidad del «terrunyo»… algo que el propio Mc Donalds ha tratado de interiorizar: en Francia, donde el antiamericanismo está bien visto y generalizado como pose, han estudiado -cosa que aún no se ha implantado en Espanya- proponer recetas provisionales con elementos de terrunyos varios: las hamburguesas de toda vida pero con una lonchita de queso de tal o cual región… conque deja de ser cierto que la oferta sea la misma en todos los Mc Donalds. En los Mc Donalds de Sudáfrica no ofrecen, en verano, gazpacho Alvalle.

Este apego al terrunyo y la posibilidad de enarbolarlo ante el Mc Donalds, se ha hecho definitivamente posible -se ha erigido en alternativa- precisamente gracias a ese estadio de la globalización que de la mcdonalización pasa al googleamiento. Con todo lo paradójico que pueda parecer, así es, y la exportación de la marca del terrunyo saca su fuerza de ese mínimo de contradicción necesario para presentarse y hacerlo, en pie de igualdad, es decir, red -de internet- mediante.

Todo esto queda magníficamente simbolizado en la muerte de Ronald Mc Donald. Nietzsche mató a Dios, y José Bové y Greenpeace han acabado con el payaso Ronald-McDonald-siempre-feliz que ya… canta, que tiene mala prensa, y del que los padres de las criaturitas se fían menos que de Michael Jakson. Lo siento, me tengo que ir; acabo de ver pasar la eslovaca.

#8 Comment By emigrante On 1 agosto 2007 @ 3:13 pm

Señor Boix Palop, ¿para cuándo una entrada comentando la sentencia del caso J.J. Benítez contra Gámez? Que estoy ansioso de saber su opinión. Gracias anticipadas.

#9 Comment By Andrés Boix Palop On 1 agosto 2007 @ 4:00 pm

Bueno, supongo que no prometí comentar nada sobre eso, porque la verdad es que me pillas en falta. ¿De qué estamos hablando? (sí, es verdad, no me apetece ponerme a buscar en la red).

#10 Comment By Pablo On 1 agosto 2007 @ 4:05 pm

Tu texto adolece de escurrir el capital tema del asesinato simbólico de Ronald Mc Donald.

Y tambien de otra cosa: escribir «constraintes» y no «contraintes».

#11 Comment By Andrés Boix Palop On 1 agosto 2007 @ 4:12 pm

Estaba a la espera de que acabaras, tras el episodio de la eslovaca. Creo que la muerte simbólica de Ronald McDonald no sólo se debe a Greenpeace, José Bové y al éxito del flujo de esa información, con mucho poder de persuasión y de calar hondo en sociedades opulentas. Hay otro reverso globalizador tanto o más importante, como es la emergencia del kebab.

[5]

#12 Comment By Pablo On 2 agosto 2007 @ 12:31 pm

Google permite la exportación de lo local sin perjuicio de su localidad. Contrariamente a la globalización en el estadio de la mc donalización, esta segunda etapa de la globalización permite exportar un producto sin que tal haya de hacer concesiones en su contenido. Una globalización líquida al terrunyo (globalización de la información; una que no requiere sacrificios: no hace falta que la tienda esté ahí, a la vista, para saber de ella (con los compromisos que ello le impone al producto). Sin embargo, la materialidad de lo que se vende también impone límites a los flujos de mercancías: por ahora, no puede uno hacerse mandar, desde Alacant a Móstoles, una paella valenciana: uno ha de acercarse a la tienda de la madre de Alberto Contador, en Pinto (que tampoco pilla lejos de móstoles).

Tenéis en Valencia ese Mc Donalds castizo llamado «Canyas y tapas». Y el «fast good» de Ferran Adrià?

Voy a contactar a Francisco Conde, autor del artículo sobre la corporeidad -la relación entre Körper y Leib- en internet (y en la realidad virtual).

La cuestión de la incorporación y la encarnación la retoma Richir, hoy en día, en un reciente artículo que ya te mandaré, a la luz de la diferencia husserliana entre «Imagination» y «Phantasie». Creo que también son importante para él los análsis del fenómeno de la utopía que elabora Miguel Abensour. Ya sabes que Richir piensa que la revolución francesa no ha terminado (que más bien seguimos alejándonos de ella).

Muy acertado me parece lo que dices del libro de Gilles Châtelet. A mí me resulta (me compré yo otro ejemplar) muy agradable de leer. Era un brillante profesor, con un gran futuro. Apenas si había alcanzado los 40 cuando murió. Se enamoró de un estudiante jovencito, se contagió de sida, y un día decidió suicidarse. Tiene un libro sobre filosofía de la física -«Les enjeux du mobile»- que ha hecho época. Análisis muy acertados sobre el quehacer matemático, sobre la producción de objetos matemáticos (según lo que él denomina una operación de «exacerbación»; digamos que Châtellet constituye un capítulo importante de la fenomenología de las matemáticas, que trata de saber qué es lo que pasa y lo que se hace cuando se hacen matemáticas, qué es lo propia e inescindiblemente matemático en el proceder matemático… que no es, por ejemplo, trazar signos en un papel, pues eso es también propio de otras disciplinas… aunque en el caso de las matemáticas constituya un nivel fundante e «inescindible» (como dices tú en tu artículo). Algo enteramente novador en la fenomenología de las matemáticas, y que Châtellet utilizó profusamente, fue la introducción, por parte de su maestro Jean Tousaint Desanti, de la idea de «horizonte» de las operaciones y objetos matemáticos (en fenomenología siempre hay esa doble cara subjetivo-objetiva o noético-noemática).

Evidentemente, huelga explicar por qué esta última parrafada ofrece, con inusitada claridad, las claves del asesinato simbólico de Ronald McDonald, que marca el paso de la McDonalización a Google (donde no hay ya «Rey» que decapitar; donde sí lo había aún en Mc Donalds).

Si os pasáis por algún restaurante cutre de esos de carretera, de la zona de la Provenza o de Auvergne, podréis ver llaveros que representan a José Bové dando por culo a Ronald McDonald. Yo los he visto.

#13 Comment By Pablo On 2 agosto 2007 @ 12:34 pm

Sí, joder, los clásicos llaveros de carretera, que en espanya van de uno del aleti dando por el culo a uno del madrid, hasta esos que lleva Popota con la bandera de Espanya, la efigie de cierto sujeto y la inscripción: «No se os puede dejar solos. Tío Paco». Pues en los bares de carretera del sur de Francia los hay de José Bové y Ronald McDonald.

#14 Comment By Pablo On 3 agosto 2007 @ 2:54 pm

Para Husserl, también para Richir o Merleau-Ponty, no hay Leib sin Körper. Dicho de otro modo: es esencial a la Leiblichkeit tener una dimensión de Körperlichkeit, ser cosa entre las cosas (amén de cosa vivida por dentro, sentida).

Michel Henry, en cambio, trata de pensar el Leib con anterioridad a su objetivación en Körper (lo cual deviene, según Richir, en psicosis transcendental). Así, una suerte de encarnación pura sin resto de incorporación (toda vez -lo cual no está claro, habría que afinar- que estas dos últimas categorías se solapen con las de Leib y Körper, que la diferencia coincida).

Casi todas las enfermedades psíquicas graves lo son del Leib. O tienen en ello su fundamento, o, a lo menos, se sintomatizan en ellas, acuciando el peligro de que la estancia no sea pasajera y deje una impronta estructural, un desperfecto recurrente (por ejemplo en el caso de un trauma… Richir habla -hace algunos anyos- de «Phantomleiblichkeit»). Estas cosas tienen un repercusión en la subjetividad política.

Tiene Michel Henry un artículo sobre lo político, sobre la Res pública, en revista de Occidente. Quizá un número del anyo 95. Lo puedo buscar. Es una forma de pensar lo político y la intersubjetividad en relación a cierto concepto de encarnación. (Se inspira bastante de Fichte).

La cuestión del cuerpo y la política en la fenomenología es una veta que abre, a mi parecer, Merleau-Ponty. Luego viene ese filósofo de la política, discípulo y editor de fragmentos póstumos de Merleau-Ponty, llamado Claude Lefort, y que tiene un gran libro sobre Machiavelo.

De Claude Lefort salen Robert Legros, por ejemplo, y Marcel Gauchet.

Un abrazo campeón. Te mandaré la separata del artículo de Richir sobre la utopía, el Phantasieleib y otras cosas.
Hay un artículo de Michel Henry

#15 Comment By Caesitar On 3 agosto 2007 @ 4:33 pm

Hola

Este post estaba desolado y sin comentarios y de repente ha habido una inusitada actividad.

Me gustaría hacer un comentario sobre un post de Pablo, al que saludo, acerca de la oposición al McDonald’s y otros productos por parte de los autóctonos de cada país. Es acertada su apreciación de que en el fondo de muchas de esas críticas se esconde una recaída en el tradicionalismo, un desprecio a las dietas extranjeras y un aprecio desmedido de la propia. Pero no todas las críticas a McDonald’s pueden reducirse a eso. Para empezar creo que está claro que McDonald’s no es especialmente lo mejor para dar más variedad ni aumentar la calidad de nuestra dieta: sus productos culinariamente son mediocres, su peligrosidad para la salud, principalmente para producir obesidad, notorio. El asunto de la sobrealimentación no puede tratarse de la forma frívola que los liberales suelen hacerlo. Y tampoco es que meter carne dentro de dos trozos de pan, aunque sea en forma circular en vez de otras formas geométricas más habituales, constituya una gran innovación, como puede ser la comida china o la árabe, frente a nuestra dieta española.

Gracias a su política de precios y familiar( happy meal, con sus juguetes de la última película de Disney,columpios para niños, etc), y a su status como gran multinacional, McDonald’s ha conseguido una implantación bastante grande, en perjucio de otros restaurantes. No pretendo ser apocalíptico ni afirmar que la dieta española o los restaurantes con comida española se están perdiendo, pero es evidente que algunas de sus prácticas corresponden al patrón de multinacional agresiva. Los centros comerciales que frecuentan los jóvenes casi no tienen restaurantes de comida española, ni tampoco lugares donde se pueda comer algo que no engorde demasiado. Cuando salgo con gente de mi edad, invariablemente se acaba en el McDonald’s.

Por otra parte no todas los ataques de «uniformización» son tan locales o burdas. Reconocerás que la globalización no está precisamente rescatando lo más admirable de cada cultura y tratando de establecer unos parámetros comunes de entendimiento, sino que en gran medida es una occidentalización, y casi siempre una americanización, de la sociedad en cuestión. Yo escribí un trabajo donde afirmaba que muchos gobiernos asiáticos se oponían a aplicar algunos de los Derechos Humanos por ser contrarios a la «peculiaridad asiática», al «espíritu colectivista de nuestra forma de entender el Estado, contrario a Occidente» y otras zarandajas, así que sí es cierto que esa crítica puede ser utilizado de forma mendaz para justificar prácticas horribles, pero no es menos cierto que no todas las costumbres o formas de vida occidentales o americanas resultan superiores a las autóctonas, y algunos son mejores que su alternativa extranjera, así que no siempre defender algo propio es caer en el localismo y en el tribalismo. Tampoco es que USA sea especialmente coherente en este respecto: Los propios americanos están ahora aterrorizados de la «marea hispana», como demuestra el último libro de Samuel P. Huntington, limitan el manejo del Español, y también se niegan a a aplicar los Derechos Humanos en Guantánamo, o se niegan a participar en el Tribunal Penal Internacional.

Pasando a otro asunto, me impresiona tus contantes alusiones a Kant, Husserl, Schelling etc. Eres licenciado en Filosofía? Parece que eres un seguidor de la Fenomenología.

#16 Comment By Caesitar On 3 agosto 2007 @ 4:36 pm

Voy a leerme el artículo.

#17 Comment By Pablo On 3 agosto 2007 @ 6:59 pm

Hola Caesitar. Sí, te escribo ahora desde Colonia y hago una tesis sobre fenomenología. Amigo Caesitar, yo tenía un blog individual en LPD que ya no está anunciado. Con todo, puedes entrar, leer alguna cosa, y contribuir a lo que quieras. De aquí a dos semanas espero volver a subir algún nuevo post:

[6]

Respecto de lo que dices, te doy toda la razón. Ni se ha de generalizar el fenómeno, ni se ha de demonizar. Entendí limitarme a constatarlo, a constatar la deriva reaccionaria de cierto entronizamiento del terruño.

El libro «Du Sublime en Politique», de Richir, tiene una parte dedicada a Schelling, y otra al Heidegger de los Beiträge zur Philosophie, pero el cabronazo de Andrés no nos la cuenta (sólo habla de la primera sección, donde Richir analiza la forma opuesta o diversa de historiar la Revolución por parte de Jules Michelet de un lado, y de Edgar Quinet de otro.

Seguiremos hablando. ¿Y tú, a qué te dedicas?

#18 Comment By Pablo On 3 agosto 2007 @ 7:37 pm

Algunas citas de «D’un désastre obscur» de Alain Badiou

«Au fond, le Droit est comme un centre de symétrie qui dispose de façon alternée les deux termes que sont l’Etat (si on suppose qu’il concentre la politique) et la philosophie. Quand le droit -donc la force de la règle- est présenté comme une catégorie centrale de la politique, l’Etat parlementaire, ou encore l’Etat-partis (au pluriel), est indifférent à la philosophie. Inversement, quand l’Etat bureaucratique, ou Etat-parti (au singulier) prône une philosophie, qui est celle de sa légitimité, on peut être assuré qu’il est un Etat de non-droit. Ce retournement est la mise en forme, par le couple Etat/Philosophie, des rapports contraires que l’énoncé «la politique se réalise dans l’Etat» entraîne quant au couple politique/vérité, selon que la forme de l’Etat est pluraliste et réglée, ou unitaire et partidaire. Dans un cas, la règle abolit toute vérité de la politique (laquelle se résout dans l’arbitraire du nombre, le sufrage), dans l’autre le Parti déclare détenir le tout de la vérité, devenant ainsi indifférent à tout circonstance qui affecte le nombre, ou le peuple.
Finalment, si opposées que soient les maximes, le résultat affecte négativement la philosophie, qui s’engloutit dans un cas comme pur supplément d’opinion, dans l’autre comme formalisme étatique entièrement vide.» (p. 51)

«Il est donc clair que s’agissant du droit le seul énoncé philosophique qui puisse sauver la philosophie comme telle, et autorise qu’on la discerne de ce qui la corrompt, est le suivant: le droit ne doit être ni mis au centre de la politique, ni exclu de son champ. En réalité, le droit comme le non-droit, références obligées de l’Etat NE SONT PAS DES CATÉGORIES DE LA POLIQUE. Ce sont des catégories intrinsèquement étatiques. Or la politique, pour autant qu’elle est une condition de la philosophie, est un processus subjectif de vérité. Elle n’a l’Etat, ni comme enjeu premier, NI COMME INCARNATION.
Finalment, ce que les sociétés de l’Est et celles de l’Ouest avaient en commun était l’identification de la politique à l’État, seul lieu effectif, pour ces sociétés, de la procédure politique, parce que celle-ci est identifiée aux questions du pouvoir. Mais l’essence de la politique, telle que la philosophie en trace le concept en tant que condition de son propre exercice de pensée, soit la politique comme libre activité de la pensée du collectif sous l’effet d’événements toujours singuliers, CETTE politique n’est aucunement le pouvoir ou la question du pouvoir. L’essence de la politique est l’émancipation du collectif, ou encore le problème du règne de la liberté DANS DES SITUATIONS INFINIES. Or l’infinité des situations, où se joue le destin en pensée du collectif, n’est commensurable ni à l’autorité de la règle, ni à celle d’une partie, ou d’un Parti» (p. 54)

«(…) c’est que la crise est GÉNÉRALE. Elle n’est pas seulement celle de l’Etat-parti de l’Est, elle est aussi bien celle de l’Etat-partis de l’Ouest. Car il s’agit du trouble où et jeté le monde de ce que l’énoncé millénaire qui identifie la politique à l’Etat a épuisé ses effets. Il les a épuisés, justement parce qu’ils les a portés jusqu’au coeur de la volonté émancipatrice. La fin de ce monstre, le communisme d’Etat, entraîne dans sa chute, dévitalise, toute subjectivité politique qui prétendrait, soit sous le thème révolutionnaire, soit sous le thème du droit, apparier la contrainte étatique à l’universalité libératrice.
De ce point de vue, dans les pays de l’Est, comme dans les pays de l’Ouest, l’histoire de la politique COMMENCE. Elle commence à peine. La ruine de toute présentation étatique de la vérité ouvre ce commencement. Tout est à inventer. Le droit, lui, n’invente rien, que le passage à cette autre condition objective de la politique qu’est une autre forme d’Etat.» (p.56)

«Le point où une pensée se soustrait à l’Etat, inscrivant cette soustraction dans l’être, fait tout le réel d’une politique. Et une organisation politique n’a pas d’autre but que de «tenir le pas gagné», soit de doter d’un CORPS la pensée qui, collectivement remembrée, a su trouver le geste publique de l’insoumission qui la fonde.» (p. 57).

En youtube podéis ver a Alain Badiou. Guarda un cierto parecido con Fernando Fernán Gómez. En el gesto más que nada. Es un gran conferenciante. El mejor que yo haya visto nunca (mucho mejor que Derrida, por ejemplo). También podéis verle y escucharle conferencias interesantes en la página de la ENS Ulm, una sección que se llama «L’Ecole des savoirs» que es una suerte de archivo visual y sonoro de las gentes que por ahí han pasado. De paso podéis ver eminentes filósofos de hoy en día como Rancière, Abensour (filósofos de la política), Marion, Derrida, Nancy. Más o menos todos menos Richir: por bueno que sea lo que haya escrito, algo esencial le separa de los precedentes y lo lastra sin remedio a los ojos de la Francia académica: ni es francés, ni, sobre todo, aggrégé-normalien.

Un abrazo a todos.

#19 Comment By Pablo On 3 agosto 2007 @ 7:51 pm

Luego os copio unas citas del reciente artículo de Richir «Y a-t-il du sens dans l’histoire? L’expérience collective du sublime» in «Critique de la politique. Autour de Miguel Abensour.

#20 Comment By Pablo On 4 agosto 2007 @ 1:10 am

«Ce fut une tendance post-révolutionnaire de confondre la communauté utopique et l’instituant symbolique, au-delà du codage classique entre le peuple et son Dieu. Or la «vie» de la communauté utopique n’est pas, dans l'»enthousiasme», «vie» transportée dans celle supposée de l’instituant symbolique (ou de Dieu), toute entière et perpétuellement en acte comme un éternel et gigantesque rêve divin. Car précisément, ce qui se montre depuis l’événement révolutionnaire, c’est que la communauté utopique, même quand elle se phénoménalise dans le suspens (épochè) de tout repère symbolique, donc quand elle s’éparpille en des aperceptions de «phantasia» presque totalment muées en «phantasiai perceptives» multiples, changeantes et éphémères, dans un temps (la présence) qui «ne marque pas sa durée», est, pour reprendre les termes de Schelling, POTENZ sans ACTUS (ENERGEIA) correspondant, et, dans le suspens du Pouvoir et de l’institution socio-politique en place, POTENZ sans MACHT. POTENZ, DYNAMIS qui «occupe», selon l’expression de C. Lefort, le «vide du Pouvoir». Si cela signifie bien DÉSINCORPORATION par rapport à la royauté toujours théologico-politique (1), cela ne signifie pas DÉSINCARNATION, perte en LEIBLICHKEIT et PHANTASIELEIBLICHKEIT, tout au contraire.

(1): En ce sens, le couple théologico-politique Dieu-roi régnant sur son «peuple» prend une signification nouvelle et paradoxale: celle de la SPALTUNG de la communauté utopique entre ce qui est censé en être la figuration symbolique, le roi temporel étant le condensé symbolique (l’INCORPORATION) de la communauté utopique, médiatisant la société politique instituée et l’instituant symbolique, sans que cela exclue, bien au contraire, l’imagination (dans le fantasme) du roi comme porteur des intentionnalités imaginatives de Dieu, pareillement reporté dans l’imaginaire, comme si le roi recevait directement ses inspirations d'»en haut». C’est ainsi que, dès l’origine, le «système» du despotisme absolu se voit menacé de dégénérescence en une «machine étatique» dont les décrets paraissent arbitraires. En France, c’est ce «système» qui s’est usé tout au long du XVIIIème siècle, dans l’effacement presque complet de la communauté utopique. Que cela engage à une révision de la question de la fondation théologico-politique en général, nous le réservons pour une autre étude où il faudrait examiner les formes de fondation théologico-politique, selon qu’il s’agit du polythéisme ancien, du monthéisme juif ou du monthéisme chrétien. Contentons-nous de dire ici que c’est par là que l’on peut comprendre ce que soutiennent à la fois Michelet et Quinet, à savoir que la Révolution a aussi essentiellement une nature religieuse, et que c’est par une profonde déficience de la pensée que la question de cette essence n’a pas été symboliquement élaborée, ni par les acteurs révolutionnaires, ni par les philosophes.» (p.534).

#21 Comment By Caesitar On 4 agosto 2007 @ 1:19 pm

En fin, me tengo que ir rápido así que sólo me da tiempo a decirte que soy un estudiante de Matemáticas y Filosofía en una universidad americana. Tendremos más oportunidades para hablar en el futuro. Un saludo a tí y a Andrés.

#22 Comment By Pablo On 4 agosto 2007 @ 2:08 pm

Caesitar, me alegra mucho conocerte. Yo estoy ahora a vueltas con temas de matemáticas para preparar una comunicación radicada en un proyecto que tiene László Tengelyi, mi director de tesis, con Barcelona, y que se titula «Cantor, Gödel, Husserl». Yo presentaré un resumen del comentario que hace Richir a la fundamentación de la aritmética que hace Dedekind en «Was sind und sollen die Zahlen». Hablaré de ello en el blog.
Si quieres comunicarte conmigo y lees esto antes de que Andrés, con tino y en su derecho, lo borre: mi emilio es pabloposadavarela arroba gmail.com
Si hago uso de este medio inadecuado para dártelo, es porque no tengo, por ahora, otro para comunicarme contigo. De hecho le pediría a Andrés que, pasadas unas horas, borrara este mensaje.

#23 Comment By Susana On 22 agosto 2007 @ 3:04 pm

Ia rada, schto iest liudi sdies, katori pushkin pa ruski chitaiut! (Perdón por la transliteración, pero es algo que nunca me ha dado por aprender correctamente). Grande Pushkin. En otra línea, personalmente prefiero al tremendo de Gogol o al desesperado de Turgeniev, pero Pushkin es Pushkin, y de hecho recibí la versión original del Evgeni Onegin como regalo por una tesis doctoral que no tenía nada, absolutamente nada que ver con todo esto.

En cualquier caso, fenomenólogos, gracias por abrir esta vía en el bloc de Andrés. Leyéndoos me parece presenciar una galaxia diferente a la que, según las noticias, se vive en general en la filosofía de la ciencia, que a juzgar por los testigos de su Congreso Mundial celebrado en China, sólo «habla inglés». Vuestras referencias en alemán y en francés parecen desmentirlo, aun cuando cierto es que lógicamente esta página no es sino una ventana a la que asomarse y en la que cada uno va dejando algunas miguitas, y todo sea más complejo, etc., etc.. Resulta interesante – y peligrosa – esta globalización científica, por cuanto no se trata sino de extender el dominio imperialista también al ámbito de la reflexión y el conocimiento, casi diría que en su modo más puro (supongo que es ya un lugar común sostener que no hay filosofía más pura que las matemáticas).

La globalización, en efecto (y lógicamente), también alcanza al conocimiento científico, o al conocimiento sin más. Más allá de que en las ciencias puras y sociales se hable o no se hable inglés, me quedé patidifusa cuando un prestigioso profesor de una también prestigiosa universidad americana (¿quizás la misma en la que tú estás, Caesitar?) eliminó de un plumazo a varios autores de gran relevancia en Europa por no aparecer en Academic Google. Así. Y se quedó tan ancho. Y lo grave es que podemos considerarle una persona «aperturista», interesada incluso por lo que se hace en Europa (no sé si también en otros pagos).

Pues eso. Espero que hayáis pasado un buen verano y que este otoño que ya nos acompaña lo empecéis con buen pie.

#24 Comment By Javier On 13 septiembre 2007 @ 6:34 pm

dorogaia susana, ti po-russki govorish? Esli da, mi mozhem rosgovorim. Mna zobut Javier. Ja pripodobotjel po lingistiku b universitite b germani. Ja teper zhiby b gamburge. O chjom te zonimaiesh? Gde ti russki izuchala? Prostitie, chto moij russki jazik ceuchas tak ploxo, no ja pochti bcjo zobil, chto Ja umel.
Paka y do strecha.

#25 Comment By Susana On 24 septiembre 2007 @ 6:10 pm

Dorogoi Javier, ia tozhe izuchala russki iasik b germanie, no b bairoitie. Potom ia prodolzhala b itali (gde ia zhila chitirie goda) i potom b madride, b fond pushkin. Ia, kak andres, kotoruiu ia ochen jarascho znaiu, predpadabaiu pravo.

Da bstriecha! (Mne nuschna ceuchas idti na urok).