“La Revolución de 1918/19” – Wolfgang Niess

“El verdadero comienzo de nuestra democracia”

Hace poco, con el centenario del final de la Primera Guerra Mundial, también tuvimos el centenario de la Revolución de Noviembre en Alemania. Una revolución históricamente “leída” desde su final, es decir, 1933, razón por la que su evaluación ha sido la misma que la de la República de Weimar en general: bienintencionada, pero fracasada. Contra esta imagen ha escrito el historiador alemán Wolfgang Niess este libro. Niess quiere acabar con los numerosos mitos asociados a ella y reivindicarla como el verdadero comienzo de la democracia alemana. Mitos cultivados a izquierda y derecha: los comunistas, que afirman que el SPD “traicionó” una incipiente revolución de corte bolchevique, vendiéndose a la burguesía; y la derecha, que hasta los años sesenta cultivó el mito del “Dolchstoss”, la puñalada por la espalda a las tropas en las trincheras, que provocó el derrumbe del frente y la humillante paz de Versalles. Vamos, que la evaluación de esta revolución es una evaluación del SPD, con todo lo que esto implica. Niess argumenta que ni había ganas de bolchevismo, ni se podía salvar el frente, pues la guerra estaba militarmente perdida. Fue el intento de cargarles el muerto a los civiles (y la reacción violenta cuando se vio que no estaban por la labor) lo que inició el levantamiento. Y no solo resulta interesante por nuestra obsesión por todo lo germano: si un país tan conservador y de orden como Alemania pudo hacer una revolución y mandar a Cartagena Holanda a su monarca, ¿Por qué no iba a poder España (en el plano puramente teórico, Señores de Fiscalía)?

 

¡Qué hostia!

 

La Previa

Sobre la Primera Guerra Mundial ya les he dado la murga en abundancia. Niess tampoco entra muchoy se centra en el viejo conflicto en el seno del SPD entre “revolucionarios” y “reformistas”, liderados respectivamente por Liebknecht (padre) y Eduard Bernstein. Dos alas que se van a manifestar nada más suenen los disparos de Sarajevo. Sabiendo que necesitan paz interna, los dirigentes alemanes aprovechan hábilmente el miedo del SPD a la autocracia rusa y ocultan sus propias gestiones en pro de la guerra para conseguir el apoyo de los socialdemócratas a los créditos de guerra. Los reformistas se dejan tentar y llevan al partido a votar a favor, pero ya a los pocos meses empiezan a salir disidentes que critican la contienda como una guerra imperialista en la que se desangra la clase obrera por las ambiciones de aristócratas y corporaciones. La censura y el control cuasi dictatorial del gobierno militar les hacen casi imposible organizarse o difundir su mensaje, lo tienen que hacer de tapadillo y en viviendas privadas. De ahí va a salir en 1915 el “Grupo Internacional”, coordinado por Karl Liebknecht (hijo) y Rosa Luxemburg, que en 1916 se renombra en “Grupo Espartaquista”. En ese mismo año, varios destacados miembros del SPD son expulsados del partido y fundan el Grupo de Trabajo Socialdemócrata, y Karl Liebknecht es condenado a cuatro años de prisión por gritar en el Potsdamer Platz “¡Abajo la guerra, abajo el gobierno!”

En abril de 1917, el Grupo de Trabajo Socialdemócrata funda un nuevo partido, el USPD (la U es por “Unabhängig”, “independiente”). Los espartaquistas se les unen, aunque como organización autónoma. Sin embargo, recalca Niess, sería un error ver el USPD como el ala izquierda del SPD y nada más. En ambos partidos habrá miembros de casi todas las corrientes, la única diferencia en este momento es la actitud ante la guerra. La USPD está radicalmente en contra, el SPD está a favor… con un montón de reservas: paz honrosa y sin anexiones, respeto a civiles, y otros unicornios que las élites les prometen sin ninguna intención de cumplir. No obstante, en verano de 1917 el SPD convence a liberales y centristas para sacar adelante una resolución común en el Reichstag para pedir explícitamente esto. El comienzo de la “Coalición de Weimar”. Servir no sirve de nada: Ludendorff y la OHL (Oberste Heeresleitung, estado mayor del ejército) dirigen la batuta hasta octubre de 1918, pasando olímpicamente de todo lo que vote el Reichstag.

Entremedias, los bolcheviques se hacen con el poder en Rusia con un sencillo mensaje -paz inmediata- y unos métodos más sencillos aún: disolver a tiros la Asamblea Constituyente. Cuanto más oyen sobre los métodos, más claro tienen en el SPD que “eso” no lo quieren en Alemania. Por otra parte, cualquier cosa que venga “desde abajo” y cause un poco de confusión (huelgas, protestas, manifestaciones) es tildada inmediatamente de “bolchevismo” por las élites. Protestas de este tipo empieza a haber a principios de 1918, pidiendo paz y pan. En abril fracasa la última ofensiva alemana, y el frente empieza a retroceder bajo la presión de los refuerzos americanos y los tanques británicos. La cosa huele a derrota.

 

Las banderas y la realidad, ese amor imposible.

 

El último farol de Ludendorff

En septiembre de 1918, Ludendorff llega a la conclusión de que la guerra está perdida, y empieza a planificar la derrota. Sus objetivos: la mejor paz posible, y librar de culpa a la jefatura militar. Como los aliados no quieren ni hablar con los actuales dirigentes alemanes, Ludendorff decide que hacen falta otros, y que hay que sacrificar al Káiser como chivo expiatorio. Les dice a los oficiales, al Káiser y a los parlamentarios (bueno, a estos los informa por medio de su ayudante, a ver que se han creído los plebeyos estos) que la guerra, en contra del mensaje optimista imperante hasta ahora, va muy mal, y que hay que ceder en algún punto ante Wilson antes de pedir un alto el fuego. Sus tejemanejes llevan a las reformas de octubre de 1918: el Reich se convierte en una monarquía parlamentaria, donde el canciller podrá ser depuesto por el Reichstag. Guillermo II nombra también a un nuevo canciller, Max von Baden (su primo). Von Baden forma un gobierno con representantes de todos los partidos, SPD incluido, y quiere cumplir las exigencias de Wilson porque cree que sin ellas no habrá paz. Ludendorff en cambio, en cuanto el gobierno von Baden pide el 4 de octubre un alto el fuego, cambia de discurso y empieza a decir que “los civiles están traicionando a las tropas”. Ambos van a echarse un pulso “o se va él, o dimito yo” durante varios días, hasta que el 26 de octubre Guillermo II (creyendo que puede dimitir como káiser pero seguir siendo rey de Prusia) finalmente despide a Ludendorff. Pero Ludendorff no estaba solo: particularmente el alto mando de la Marina Imperial Alemana va a seguir su misión, planificando (sin informar al gobierno) una última batalla naval. Una combinación de torpedear una “paz deshonrosa”, salvar el honor de la flota (que lleva cuatro años amarrada sin haber librado más que una única batalla), y evitar tener que entregar los barcos al enemigo, que parece que será una condición para la paz. Y aquí es donde la tropa finalmente se planta: la rebelión de los marineros de Kiel del 3 de noviembre es la chispa de la revolución.

 

La chispa

Hay una cosa de esta rebelión que la hace extraordinariamente simpática: la ausencia de nombres propios. No ha pasado a la historia ningún “gran hombre”, ningún “carismático líder” que dirigiera a las masas. Son las propias masas, organizadas en Räte (“consejos”, aunque el equivalente obvio y en mente de todos es su equivalente ruso: “soviet”), las que lo ponen en marcha, las que impiden la salida de los barcos, las que detienen a los oficiales y liberan a los presos. Cuando el diputado del SPD y experto en temas militares Gustav Noske llega para pedir calma y moderación (porque ahora, como los socialistas son parte del gobierno, los almirantes llaman al SPD para que meta orden, y este por supuesto responde, que con las reformas y la monarquía parlamentaria ya han logrado “todo lo que deseamos”), se patea todo Kiel a la búsqueda de la “dirección de la revolución” y no la encuentra. Son estas masas anónimas las que propagan la revuelta, simplemente cogiendo el tren para ir a todas las ciudades alemanas a contar la buena nueva y a animar a la gente a unirse. Allí donde llegan los marineros, encuentran Räte y milicias de voluntarios, lo que sugiere que el rollo “marineros de Kiel” es pura casualidad, la chispa podría haber saltado en cualquier lugar. A estas alturas nadie mueve un dedo por el viejo orden. En la madrugada del 5 de noviembre, los marineros alzan en los barcos banderas rojas en vez de la Reichskriegsflagge, excepto en la König, donde dos oficiales, Bruno Heinemann y Wolfgang Zenker, lo impiden armados y son matados en un intercambio de disparos (16 años más tarde los nazis bautizarán con sus nombres dos destructores). Es importante señalar que –pese a la profusión de banderas rojas- el único pero poderoso hilo conductor que une a todos es la voluntad de tener paz lo antes posible, y cualquiera que se interponga de la manera que sea es barrido. Eso y no otra cosa es lo que le pasa al almirantazgo, y amenaza ahora mismo al propio Káiser.

 

Aquí un monarca tapando su falta de preparación con mucha alharaca y ruido de sables. En segundo plano, un jovencito Winston Churchill.

 

El estallido

Berlín, 9 de noviembre de 1918 (la revolución lleva en marcha casi una semana, pero la fecha “de recuerdo” es cuando llega a la capital; por otra parte, eso la hace coincidir con el día más cargado de la historia de Alemania). Primera hora de la mañana (el 9/11/18 es sábado, pero el fin de semana de dos días aún no existía en los buenos viejos tiempos). Los rumores se expanden como la pólvora: la rebelión de los marineros de la Flota Imperial, las maquinaciones del estado mayor, la activación de las tropas acuarteladas en Berlín en posiciones clave.

Dos panfletos hacen la ronda: uno, del Rat de los Trabajadores y Soldados en Berlín, llama a la huelga y a manifestarse. Otro, del Grupo Espartaquista (forman parte del Rat, pero intentan ir por libre), pide el fin de las dinastías y la república socialista. Los panfletos, en todo caso, apenas tienen difusión, al contrario que el Vorwärts (“Adelante”, el periódico oficial del SPD), que tiene que hablar mucho de “calma, serenidad y no nos precipitemos” para que no salte la censura, pero que transmite una serie de exigencias de la cúpula del SPD, incluyendo la “Kaiserfrage”: “¿qué hacemos con el Káiser?” El SPD tiene dos líderes, Friedrich Ebert (hombre de aparato y moderado, institucional, aceptable para liberales y centristas, cree que con las reformas de octubre no hace falta revolución) y Philip Scheidemann (más populista, con olfato para la situación anímica de las masas). El Káiser Guillermo II, a todo esto, ni siquiera está en Berlín: hace diez días que se ha ido con la OHL y no se comunica con Max von Baden. Scheidemann mete presión, y en la mañana del 9 lanza un ultimátum: o hay dimisión en horas, o no sabrá como contener a las masas.

Las masas, mientras tanto, han salido a la calle, pasando completamente de la SPD. Cientos de miles, algunos armados, pero sin buscar la confrontación. Aquí ocupa un papel fundamental Otto Wels, miembro de la directiva del SPD, que pide que el partido se una al pueblo, y convence con numerosos discursos a los soldados desplazados en la capital que no disparen contra sus “hermanos trabajadores”, logrando que este 9/11 haya “solo” 15 muertos en Berlín. También convierte la redacción del Vorwärts en la sede de un Rat revolucionario, mientras los ministros del SPD abandonan el gobierno. (En próximos episodios: Wels será el encargado, 14 años más tarde, de darle la réplica a Hitler en la votación parlamentaria de la Ley Habilitante, diciéndole a los nazis y sus amigos que “podrán quitarnos nuestra libertad y nuestra vida, pero no nuestro honor” antes de votar en contra; Wels será de los primeros a los que los nazis retirarán la nacionalidad y morirá en el exilio.)

Al mediodía todo se precipita: Max von Baden, al no recibir respuesta a sus requerimientos, anuncia que Guillermo II ha renunciado “como káiser y rey”, y que el poder quedará en manos de Friedrich Ebert hasta que una Asamblea Constitucional pueda determinar el futuro de Alemania. Ebert acepta y empieza a firmar decretos desde el Reichstag como un poseso. Mientras tanto, en las calles la marea es imparable, y los manifestantes ocupan los edificios de gobierno. En el ministerio de la guerra alzan la bandera negra-roja-dorada. En el Reichstag y la Puerta de Brandemburgo, la bandera roja. Entonces, con Ebert y Scheidemann sentados en el Reichstag en una especie de consejo de ministros permanente, llega el rumor de que Karl Liebknecht está a punto de proclamar una república socialista desde el Palacio Real. Scheidemann hace en ese momento un bombero torero: se levanta, se acerca a una ventana, sale a la balaustrada y proclama por las bravas la república. Luego vuelve y se sienta de nuevo, con Ebert rojo de ira, “¡no tienes derecho a proclamar nada, eso lo hará la Asamblea Constituyente!”

 

“El pueblo ha vencido, lo viejo y podrido se ha derrumbado, el militarismo es historia. ¡Viva la República Alemana!” Para haberlo improvisado de camino a la ventana no está mal.

 

Liebknecht, sin embargo, no se va a dejar quitar su momento de gloria. Opuesto a la guerra desde casi el principio, cuenta con un enorme prestigio entre la clase obrera, que sin embargo lo ignora casi todo sobre el programa espartaquista o del USPD, y apoya al SPD. SPD que ha dado un cuádruple salto mortal: apoyó la guerra desde el principio, accedió a formar parte del gobierno justo al final (legitimando las reformas “desde arriba”), el 9/11 por la mañana aún tiene ministros y pide moderación, y por la tarde ya es el líder de una revolución que colocará como nuevo canciller a… su principal dirigente. Frente a esto, Liebknecht se sube a un balcón del Palacio Real y proclama su propia república: “El día de la Revolución ha llegado. Hemos forzado la paz. La paz se está cerrando en este momento. Lo Viejo ya no es. El reinado de los Hohenzollern, que durante siglos vivieron en este palacio, ha terminado. En esta hora proclamamos la libre república socialista de Alemania. Saludamos a nuestros hermanos rusos […] por esta puerta entrará la nueva libertad socialista de los trabajadores y soldados”. A continuación, se iza la bandera roja en el mástil donde suele ondear el estandarte real, y Liebknecht pide un juramento de lealtad a la libre república socialista de Alemania y a la Revolución Mundial.

 

La RDA se consideró heredera y sucesora de esta proclamación.

 

Liebknecht y los espartaquistas sacan una publicación nueva, la Rote Fahne (“Bandera Roja”) para competir con el Vorwärts (que de repente vuelve a hablar de “imperialismo” y no de “la patria a la que debemos auxiliar en esta su hora de desesperación”), y que se dedica principalmente a denunciar a “los Scheidemanns” como colaboracionistas y agentes del capital que han traicionado durante cuatro años a la clase trabajadora. Que tienen más razón que un santo, pero que no pega en absoluto con el espíritu de la hora: los trabajadores quieren unidad por encima de todo para lograr la paz, no disensiones. La propaganda espartaquista no captura a las masas… por ahora.

Al día siguiente, 10 de noviembre, hay una gran reunión de representantes de todos los Räte berlineses (se reúnen en un circo – inserte aquí el chiste fácil). La cuestión principal es si se va a tirar por lo institucional o por una Räterepublik revolucionaria, una “república de consejos” (o hablando de nuevo en ruso: una “república soviética”). Se resuelve/aplaza votando como “Órgano Ejecutor” al grupo paritario de seis ministros SPD/USPD que Ebert ha pactado in extremis la madrugada anterior, es decir, se confirma revolucionariamente al gobierno institucional socialdemócrata, al que se le pone una carabina, el Vollzugsrat, una especie de órgano supremo de los Räte. Ebert sin embargo mete a varios “consejeros y expertos” de partidos burgueses para tener una representación más amplia. Hay una ausencia importante: Karl Liebknecht ha optado deliberadamente por quedarse fuera, pero su retórica no engancha con los trabajadores, dispuestos a perdonar todo lo de los últimos cuatro años en pos de la unidad y del fin de la guerra.

 

Rare picture of Friedrich Ebert in 1919. Colorized.

 

El mismo 10 por la noche, sin embargo, ocurre algo nuevo, cuya evaluación ha dado para discusiones desde entonces. Wilhelm Groener, el sucesor de Ludendorff al frente de las fuerzas armadas, llama por teléfono a Friedrich Ebert y le ofrece la colaboración y lealtad de las fuerzas armadas a cambio de “la supresión del bolchevismo” (donde la definición formal de bolchevismo es “todo lo que me moleste”). Según Groener, “Ebert aceptó la alianza”. Ebert lo negó, al menos en estos términos. No hay otros testigos. Niess especula que Ebert vio ahí la posibilidad de recuperar la centralidad entre revolucionarios y fuerzas armadas, pero nada parecido a una “alianza”. Casi al mismo tiempo, Hindenburg, ese macizo de la raza germana, anuncia su intención de “colaborar con” (significativamente, no dice “someterse a”) el nuevo régimen. Como él, el 80% de los funcionarios permanecerán en sus puestos, sin oponerse a los nuevos… pero siguiendo las mismas pautas de siempre.

El 11 de noviembre, a primera hora de la mañana, el nuevo gobierno negocia un alto el fuego. Por primera vez, los términos aparecen publicados en la prensa sin ninguna censura. Para las capas sociales burguesas, nacionalistas y monárquicas, y que gracias a su patrimonio han resistido un poco mejor las privaciones y el hambre que la clase obrera, es un shock, un petardazo en toda la cara. Los ejércitos están muy profundamente en territorio enemigo; hasta ayer mismo, las discusiones en privado iban de qué territorios había que anexionarse. Ahora, sin comerlo ni beberlo, se enteran de que no habrá anexiones, que el Reich tendrá que entregar su flota, su artillería y sus ametralladoras, que tendrá que alimentar fuerzas enemigas, y abandonar los territorios ocupados en un plazo de catorce días. El propio Groener (cuyo antecesor Ludendorff fue quien pidió urgentísimamente el alto el fuego) anota cínicamente en su diario “la dirección militar ha logrado mantener el arma limpia y a los generales sin pesadas cargas”. Los aliados no terminan de fiarse, y en particular Francia, que ha pagado el precio más alto, en vidas y material, exige condiciones que no permitan a Alemania reiniciar ataques. La prensa burguesa/de derechas habla de “condiciones crueles e inhumanas”, cuya responsabilidad con muy poca propaganda se podrá achacar a la revolución y al gobierno surgido de ella. A las 5:30 se firma el alto el fuego en Compiègne, y las delegaciones se separan sin darse las manos siquiera. A las 11:00 entra en vigor. Alemania ha perdido.

 

5 meses antes, la cosa todavía pintaba a una Unión Europea desde el Marne hasta el Don.

 

La República Social

El gobierno revolucionario-pero-institucional, mientras, no se queda quieto, y el 12 de noviembre empieza a convertir en ley reclamaciones de años de los socialdemócratas: levantamiento del estado de sitio, libertad de asociación y reunión, fin de la censura, libertad de conciencia, amnistía para presos políticos, restauración del estatuto de los trabajadores prebélico. En los próximos días, decreta la jornada laboral de ocho horas para el 1 de enero de 1919, el sufragio universal, directo y secreto para todas las elecciones (introduciendo así el voto femenino, y aboliendo las injustas leyes electorales prusianas), intención de construir vivienda pública, mejoras en los seguros de desempleo y sanidad… y una garantía para la propiedad privada. Es decir, que no habrá socialización de los medios de producción. República social, no socialista. El socialismo, es consenso entre los socialdemócratas, es una cuestión de décadas, no de días, y estas reformas deben crear la base democrática y social para lograrlo. Democracia primero, Socialismo después.

Para facilitar las cosas, los empresarios (que, huelga decir, llevan décadas diciendo que la jornada laboral de diez horas les deja al borde de la ruina porque “todo el beneficio se genera en la décima hora”, por no hablar de todas las demás mejoras) están muy dispuestos a aceptar todo este programa social sin pestañear, con convenios colectivos, derecho a su antiguo puesto de trabajo de los soldados repatriados, y participación sindical en la gestión empresarial de propina, mientras se respete la propiedad privada. El 15 de noviembre ya se firma un acuerdo que recoge todo esto. El inicio de la afamada soziale Marktwirtschaft, conocido por aquí como capitalismo renano. Aparentemente una victoria clara para el reformismo… si nos olvidamos por un momento que los empresarios estaban cagaditos de miedo con lo que les llegaba de Rusia, donde la jornada de ocho horas fue una de las primeras –y más populares- conquistas revolucionarias. Aquí podemos meternos en el eterno debate entre revolución y reforma, sobre los límites de ambos, y sobre lo políticamente posible, pero eso se lo dejo a ustedes, a ver si el post supera los 300 comentarios.

Este rumbo reformista no gusta a todos, y los espartaquistas particularmente intentan torpedearlo alrededor de la cuestión constitucional. Mientras SPD/USPD planifican la elección de una Asamblea Constituyente, Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg piden “todo el poder para los Räte”. Sin embargo, el reformismo es enormemente mayoritario según Niess, pero hay dudas acerca del mejor momento para la Constituyente. El SPD la quiere cuanto antes, el USPD quiere más tiempo para darse a conocer, para desmontar las estructuras autoritarias del guillermismo, y para iniciar una tímida socialización de los latifundios prusianos y de las industrias del carbón y del acero, cuyos “barones” son percibidos como enemigos naturales del nuevo régimen democrático. El SPD piensa también –ke chorprecha– en la sacrosanta unidad de Alemania, que cree que será más fácil preservar con una presta constitución. Baviera no tiene claro si sigue siendo parte del Reich, y en Renania insinúan que si el nuevo gobierno no trae “orden”, igual montan su propio tinglado (resolución apoyada, je, por el alcalde de Colonia y futuro canciller de la CDU, Konrad Adenauer).

Al SPD le faltan cuadros medios y experiencia gobernando, es cierto, pero la fe que muestra estos días, con Ebert a la cabeza, en la “profesionalidad” del aparato administrativo y de los expertos burgueses a los que están dando cancha, raya en la ingenuidad infantil. Se desarma a los Räte dándoles solo tareas de supervisión sin poder real, y se renuncia a la democratización de la sociedad: en las escuelas, las universidades, la justicia, la administración, en todas partes permanecen los funcionarios del antiguo régimen, imbuidos en su autoritarismo de toda la vida. Los Räte son vistos como “la organización del desorden”. Fuera de lo institucional, la revolución se está quedando en nada, con un gobierno revolucionario más preocupado por mantener el orden que por otra cosa, haciendo cosas muy básicas y sin entrar en lo mollar, con los Räte desdentados y desmovilizados. Todo para tener tranquilos a los señoritos (que, recordemos, vienen de haber montado y mantenido durante cuatro años la guerra más inútil, innecesaria y atroz desde la de los 30 Años, con cientos de miles de civiles y dos millones de soldados alemanes muertos).

 

¿Y cómo lo agradecerán los señoritos? Exacto.

 

El Imperio Contraataca

El Ejército, a diferencia del SPD, tiene experiencia de gobierno y una confianza en si mismo sin límites. Está dispuesto a “colaborar” para acabar con el “terrorismo bolchevique”, y como es natural su visión de lo que constituye “terrorismo bolchevique” es muy similar a la de un editorialista del ABC que ha tenido que acudir al trabajo en –gasp– transporte público porque Carmena ha vuelto a restringir durante 24 horas los todoterreno Diesel que consumen 17 litros a los 100, la muy guarra. Muy pronto la OHL manda directiva internas que indican a los comandantes que ante “problemas” con las autoridades locales o los Räte “tomen el control directo”. A las pocas semanas, la OHL empieza a montar un estado dentro del estado, un “gobierno paralelo”, y se convierte en un factor ineludible, alrededor del que van a reunirse los elementos reaccionarios que están naciendo. Muy particularmente, los Freikorps, grupos paramilitares formados por voluntarios reaccionarios antirrepublicanos, comandados por los oficiales que se están quedando sin soldados por la desmovilización, y que son armados y equipados con excedentes de la OHL, que así se está construyendo un brazo armado libre de “contaminaciones” revolucionarias.

El 6 de diciembre empieza el despiece: un grupo de soldados intenta detener a miembros del Vollzugsrat. Dicen actuar “en nombre del gobierno del Reich”. La detención fracasa porque se forma una muchedumbre. Entre esto y un intento chapucero de unos manifestantes de proclamar a Ebert presidente de Alemania, se propagan rumores sobre un golpe de estado. Finalmente, una manifestación de los espartaquistas pasa delante de un destacamento militar y es tiroteada con ametralladoras “porque cayó un disparo”. Catorce muertos. No se sabe quién está detrás, todo el mundo acusa a su enemigo favorito.

Para el 10 de diciembre está prevista la entrada en Berlín de divisiones procedentes del frente. La OHL tiene planeado usar esas divisiones para ocupar posiciones clave, desarmar a los Räte e implantar un estado de excepción, con indicaciones de fusilar a quien porte armas sin licencia o se arrogue ser funcionario público sin serlo. Vamos, un golpe en toda regla, y lo sabemos por una declaración jurada del propio Groener en 1925, quien añade que todo esto se planifica con el conocimiento y aprobación de Ebert (que para entonces ya está muerto y no puede desmentir). Pero los hechos del 6 de diciembre lo hacen imposible: el Vollzugsrat exige la anulación de la entrada, y el gobierno cede: solo entrarán soldados nativos de Berlín, no podrán llevar armamento pesado, y antes de entrar serán informados por sus compañeros del Vollzugsrat. La OHL se pilla un rebote y el 9 de diciembre se quita las caretas: “de estas exigencias se concluye que la autoridad no la llevan el gobierno ni el ministro de la guerra, sino el Terror […] Si el gobierno cede ante el Vollzugsrat, el Mariscal General de Campo [Hindenburg] verá en ello una tiranía de los espartaquistas, los seguidores de Liebknecht, y los peores enemigos del pueblo alemán. Considera su obligación combatir al Vollzugsrat con todos los medios a su alcance. Emplaza al canciller Ebert a unirse a las tropas para la lucha común.”

 

“Este es un golpe POR la constitución, a ver si os enteráis.”

 

Finalmente, Ebert permite la entrada de algunas tropas, pero a condición de que las unidades realicen un juramento de lealtad al gobierno provisional. El Vollzugsrat acepta, y la OHL se echa atrás: entrar en Berlín sin Ebert sería iniciar la guerra civil, y no se atreven. Por ahora.

 

El Reichsrätekongress y las luchas de enero

En diciembre también se reúne un nuevo palabro alemán: el congreso de todos los Räte del Reich, el Reichsrätekongress. Pese a ser el instrumento revolucionario deseado por los espartaquistas, estos solo han logrado ganar 10 de los 490 delegados. Ni Luxemburg ni Liebknecht lo han logrado. La mayoría absoluta son miembros del SPD (que además se imponen una férrea disciplina de voto, mientras que los del USPD siempre están a la greña), incluyendo una mayoría determinante entre los delegados de las unidades militares. Aunque pudiera parecer que este congreso va a ser una bicoca para el gobierno, dará sorpresas: por un lado, aprueba por abrumadora mayoría que un nuevo Reichstag, elegido por sufragio universal directo y secreto, actúe como Asamblea Constituyente, cuanto antes posible (este era un punto central para el SPD y Ebert), y por otro lado, tramita y aprueba, también por mayoría abrumadora y contra Ebert, un mandato para desarmar a las tropas regulares, limitar la autoridad de los oficiales, y montar una Guardia Roja como defensa de los logros revolucionarios. Es decir, un torpedo directo al militarismo alemán y al colaboracionismo con la OHL. Otro torpedo es la petición de socializar las industrias más maduras, concretamente acero y carbón, y que también cuenta con el apoyo entusiasta de la mayoría de delegados del SPD, de nuevo contra la dirección. Vamos: que el Reichsrätekongress sí busca la democratización social, no solo la institucional, y que la OHL se toma como lo que es: un pulso donde se niega a dar su brazo a torcer.

El siguiente hito es el “putsch de Nochebuena”. Un rifi-rafe entre el gobierno provisional y una unidad de marinos acuartelada en el Marstall acaba con Otto Wels de rehén de los marinos. La OHL ve aquí una nueva oportunidad para repetir el golpe fallido de dos semanas antes y se “ofrece” para resolver el asunto. Ebert cede. El 24 de diciembre, una división asedia el Marstall y tras un ultimátum de diez minutos abre fuego con armamento pesado. Los marinos se rinden, pero el golpe vuelve a fracasar por la intervención de 100.000 civiles que rodean a la división, liberan a los marinos presos y desarma a los oficiales. Pero el daño ya está hecho: el USPD –que no fue informado- denuncia la connivencia de Ebert con la OHL, en la que ven el mayor peligro para la revolución, mientras Ebert y sus compañeros consideran que es la izquierda radical. Los ministros del USPD dimiten el 29 de diciembre.

El día siguiente, 30 de diciembre, vive el nacimiento de un nuevo partido: los espartaquistas se separan del USPD, se unen con grupos leninistas y diversas asociaciones revolucionarias, y fundan el “Kommunistische Partei Deutschlands (Spartakusgruppe)” – el partido comunista alemán, la KPD. Rosa Luxemburg, que prefería el nombre “Partido Socialista”, es también la encargada de redactar el programa, que afirma no querer el poder salvo por la voluntad mayoritaria de las masas proletarias, y descarta cualquier utopía y cualquier golpismo. Teniendo en cuenta que ipso facto el partido decide no acudir a las inminentes elecciones, se ve que ni siquiera se lo leyeron. En cualquier caso, el KPD ahora mismo no es un partido leninista, sino una asociación suelta de grupos locales con bastante autonomía.

Tras la salida del USPD, el SPD fuerza también la salida del presidente de la policía de Berlín, Eichhorn. La llamada a la protesta el 5 de enero resulta en la mayor manifestación de la historia, incluso mayor que la del 9 de noviembre. Grupos armados ocupan edificios públicos y redacciones de periódicos, y publican llamadas a la huelga general y a derrocar al gobierno de Ebert. Aunque ha pasado a la historia como “revuelta espartaquista” o “revuelta del KPD”, estos no tienen mucho que ver con la génesis, pero tras las primeas acciones un contubernio de espartaquistas, mandos locales del USPD y otros grupos ven en esas masas (que aprovechan de paso para protestar contra el rumbo general que está tomando todo) la base para una revuelta armada y una revolución, y se apropian de ella. También Rosa Luxemburg, que va a escribir varios artículos con llamadas a la revuelta. Pero la revuelta no prende, y para el 12 de enero las tropas gubernamentales han logrado tomar el control, con cientos de muertos. Estas tropas son mayormente milicias de militantes del SPD, y aquí está según Niess la última oportunidad de montar un ejército realmente republicano, usando estas tropas como núcleo. Pero Ebert y el SPD dejarán pasar la oportunidad y confiarán en la OHL. Lo que vale esa confianza lo están a punto de ver.

La Garde-Kavallerie-Schützen-Division (sí, se llamaba así, que culpa tengo yo) dirigida por el capitán Waldemar Pabst entra en Berlín y se acuartela en el hotel Eden. El 15 de enero, un grupo de vigilantes le traen dos prisioneros: Karl Liebknecht y Rosa Luxemburg. Pabst telefonea a Gustav Noske, flamante ministro del Ejército, que le ordena entregarlos en la cárcel de Moabit, “y evitar a toda costa que sean liberados por simpatizantes”. A Pabst ni se le pasa por la cabeza entregarlos: ordena un transporte durante el cual Liebknecht “intentará escapar”, mientras Luxemburg será “tiroteada por un desconocido desde la acera”. Sus subordinados ejecutan las órdenes – de las que en la OHL siempre dirán “pero si es lo que el SPD quería secretamente, nosotros simplemente hicimos lo que había que hacer”.

El asesinato convierte a los dos en mártires. Incluso Max Weber, que en enero había dicho que “Liebknecht debía estar en un manicomio y Luxemburg en un zoológico”, está consternado. Aunque Ebert (para entonces presidente) lo intenta, la sentencia no es recurrida por la Fiscalía. El asunto –un asesinato impune que toda la administración encubre- le augura un negro futuro a la república.

 

El “A por ellos” que se nos fue de las manos.

 

El gobierno llama a Pabst para interrogarle. Hindenburg respalda la orden, y Pabst tiene que acudir – instruyendo que “si a la hora y media no me han soltado, entráis con las armas y aplastáis cualquier resistencia”. Dentro, le explica de forma chulesca al gobierno que “arrojarme de carnaza a las masas sería una injusticia”, “les recuerdo que su muy excelente gobierno depende de tropas como las mías”, “por si acaso mi división ya está avisada”. Le dejan ir y es recibido con vivas por sus hombres, que lamentan no haber podido asaltar la cancillería. La investigación oficial (realizada por jueces militares, uno de ellos un jovencito Wilhelm Canaris) da por buena la versión oficial, pese a que Liebknecht tiene una herida de bala a bocajarro. Finalmente, solo unos pocos soldados son condenados a penas menores por negligencia.

 

La República de Weimar

El 19 de enero, apenas una semana después de la revuelta, las elecciones a la Asamblea Constituyente le dan la victoria al SPD, con un 37,9%. Sumando el 7,6% del USPD, las izquierdas tienen un 45,5%. Elecciones locales dan en general la victoria al SPD, la USPD se come los mocos, en el sur vencen partidos burgueses. No hay una mayoría social para una transformación radical de la sociedad, pero todos los partidos son pro-republicanos y aceptan que muchas transformaciones son necesarias. Pese a su retórica antisocialista, los dos principales partidos burgueses, el Zentrum católico y rural, y el liberal Partido Democrático Alemán DDP, están dispuestos a colaborar con el SPD. Los tres juntos suman un 76% del voto, con una participación del 83%. Esta “Coalición de Weimar” va a gobernar, en menage a trois con geometrías variables e invitados casuales, durante los siguientes 14 años. Ebert se convierte en el primer presidente, Scheidemann en canciller. Como Berlín es considerado demasiado peligroso, la Asamblea se busca provisionalmente una pequeña y tranquila ciudad de provincias para sus sesiones: Weimar. Weimar simboliza el humanismo y la riqueza cultural que la Coalición quiere poner en el centro del nuevo régimen, su Teatro Nacional (donde se reúne la Asamblea) está presidido por una estatua de Goethe y Schiller.

 

Aquí comenzará también el asalto simbólico a Weimar: en 1926 el NSDAP celebrará en este teatro su primer congreso post-legalización, con la venia del gobierno conservador.

 

La Constitución de Weimar resultante lleva en su interior una serie de fallas que debilitarán fatalmente a la república en cuanto vengan mal dadas: tras el periodo poco representativo precedente, se crea un parlamento completamente proporcional, el voto de todos los alemanes vale lo mismo. Con un 0.3% logras representación: una garantía para un parlamento fraccionado, donde es difícil crear mayorías. Para compensar, se imbuye al Presidente del Reich de un mandato de siete años y muy amplios poderes. Cuando la economía se vaya a pique en 1929 y el parlamento no logre ser operativo, la reacción natural de la derecha será reforzar aún más la autoridad del presidente y vaciar el parlamento. Se recogen también derechos individuales, pero la Constitución apenas habla de socializar la economía.

La clase obrera, sin embargo, no ha renunciado a sus objetivos, e inicia una campaña de huelgas generales para exigir todo lo que la Constituyente está barriendo bajo la mesa: socialización de los medios de producción, reconocimiento de los Räte (solo se reconocerán los de las empresas, como “empresa” se traduce también por “Betrieb”, aquí nacen los Betriebsräte, que ustedes conocen como comités de empresa), democratización de las fuerzas armadas. Ante el tamaño de las protestas, Noske declara el estado de excepción en Berlín el 3 de marzo y llama, ahora sí, a los Freikorps. 30.000 soldados entran en Berlín. En dos semanas de luchas, por 75 soldados gubernamentales van a morir unos 1500 opositores, la mayoría por una licencia para matar que hay que saborear en toda su amplitud, para reconocer el sabor cualquier día de estos: el 9 de marzo, OK Diario la Berliner Zeitung trae la noticia de que “espartaquistas han perpetrado una masacre en Lichterfeld, matando a sesenta policías y una docena de soldados que se habían rendido”. La noticia es citada por El Mundo y el ABC el Berliner Tageblatt y la Vossische Zeitung, la prensa “seria”. Noske reacciona ordenando que “cualquier persona que sea hallada con armas en la mano luchando contra el gobierno será fusilada de inmediato”. Aunque la noticia de la masacre pronto se revela como falsa, la orden permanece en vigor hasta el 16 de marzo. Posteriormente, se descubre el origen de la fake news: la sección de propaganda de la Garde-Kavallerie-Schützen-Division, comandada por nuestro viejo conocido Pabst, quien por cierto ha redactado también la orden firmada por Noske. Así consigue vía libre para los Freikorps, que en esto también anuncian lo que serán las SS y los otros verdugos de Hitler. Incluyendo, como un negro reverso de la falsa masacre de Lichterfeld, el asesinato de 29 prisioneros.

 

Versalles

A todo esto, acabamos de salir de una guerra y todavía hay que firmar una paz. En Versalles, Alemania argumenta que “culpables todos, hoygan”. Lo mismo que diría el Káiser. Aunque el SPD ya sabe que hay una responsabilidad especial: Karl Kautsky ha estudiado los archivos, y dictamina que se empujó a Austria-Hungría a declarar la guerra a Serbia, lo que hace a Alemania responsable de la escalada. Pero reconocerlo implicaría reconocer también que durante cuatro años el SPD ha sido cómplice y/o pardillo. Así que no lo hacen, y firman “bajo protesta” el artículo 231, que dice que Alemania es la única responsable. El USPD indica tímidamente que Alemania impuso a Rusia una paz aún peor en Brest-Litovsk, pero esas voces mesuradas desaparecen en la tormenta de indignación que recorre la sociedad, y a las que se une el SPD cual plañidera (a pesar de que sus bases pasan un poco del tema; los “intereses nacionales”, ya tu sabeh).

Versalles y la Puñalada: la derecha ya tiene todo lo que necesita para montar una contrarrevolución. El primer intento lo hace nuestro viejo conocido Pabst, que el 21 de julio de 1919 pone en marcha soldados contra Berlín. Sus superiores le paran, el golpe no se materializa, y el buen hombre tampoco tiene que responder. Tras algunos coqueteos con el Austrofascismo y el fascismo italiano, Pabst rechazó una oferta de Hitler porque consideraba a este “un socialista”, se dedicó a la compra-venta de armamento, y murió rico y honrado en 1970. Pero el principal golpe desde la derecha, con el que Niess también termina la historia de la revolución, fue el Golpe de Kapp, el 13 de marzo de 1920, precedido por varios meses de abiertas proclamas anti-republicanas en las universidades y los púlpitos. El gobierno, tras firmar el tratado de Versalles que limitaba el número de soldados que podía tener Alemania, por una vez estaba determinado a cumplir, e intentó disolver los Freikorps y varias unidades conocidas por su extrema oposición a la república. Ante esto, el general von Lüttwitz, con el apoyo de Ludendorff, tomó la reaccionaria Brigada Ehrhardt y marchó contra Berlín, ocupando la ciudad y proclamando un gobierno militar. El gobierno legítimo huye a Dresden y ordena al ejército que intervenga en defensa de la república. El ejército, tan encantado de actuar contra espartaquistas igual de golpistas pero más piojosos, replica “Reichswehr schiesst nicht auf Reichswehr”, que les traduzco por “perro no muerde perro”.

 

La Brigada Ehrhardt en Berlín, para defender el Honor de Alemania y de sus fuerzas armadas. Si lo ves no digas nada, solo RT.

 

El golpe es de una brutalidad atroz, se fusila simplemente por llamar a la huelga, a cualquiera que porte un arma. Se fusila a prisioneros y a mujeres. “Éramos más honorables contra los franceses”, opina un soldado. Pero el golpe fracasa porque los sindicatos, el SPD y el USPD (y la KPD también, después de algunos titubeos iniciales) llaman a una huelga general masiva que logra paralizar el país. Habla a las claras de la situación de la justicia que solo un implicado en el golpe sea condenado: Traugott von Jagow, cinco años, de los que cumple tres. Los jueces consideraron su “desinteresado patriotismo” como atenuante. Los demás acusados son declarados inocentes o han huido.

 

La Revolución en provincias

Niess hace también breves excursos para describir la revolución fuera de Berlín. En Munich, SPD y USPD lograron deponer al rey y nombrar un parlamento de representantes de los Räte, que proclama Baviera como un “Freistaat”, adjetivo que aún lleva pero que en ese momento ambiguamente también podía indicar un estado independiente. SPD y USPD aparcaron sus diferencias gracias al carisma de Kurt Eisner, del USPD, nombrado primer gobernante del Freistaat. Carisma es todo lo que tuvo porque en las elecciones de enero de 1919 el USPD se quedó en un 3%. Camino de parlamento para anunciar su renuncia, Eisner fue tiroteado a muerte por Graf Arco, un aristócrata, nacionalista y teniente del ejército, que antes del magnicidio escribió “Eisner es bolchevique, es judío, no es alemán, no siente como un alemán, debilita cualquier pensar y sentir patriótico, es un traidor”. Lo de “traidor” viene de que Eisner como gobernante publicó los archivos reales bávaros que demuestran que las élites alemanas –lejos de la propaganda de “una guerra legítima de defensa”- jugaron con fuego y permitieron de manera consciente la escalada que llevó a la guerra.

Baviera sucumbió durante meses al caos, con proclamaciones y contraproclamaciones, y como culminación la Räterepublik, la “república de los consejos”, el 7 de abril de 1919. República que además enlazó con los fuertes sentimientos anti-prusianos en Baviera, donde muchos preferían una unión con Austria y la nueva Hungría. En auxilio de los “unionistas” llegó nuestro viejo amigo Gustav Noske con 35.000 soldados. Con el modelo conocido: algunos asesinatos de las milicias de los Räte se usaron como excusa para una reacción que se cobró cientos de vidas, la mayoría civiles inocentes. En enero de 1920 se juzgó a Graf Arco: condenado a muerte, aunque los jueces certificaron “que no cometió su crimen por bajas pasiones, sino por ardiente amor por su pueblo y patria”. Al día siguiente, el consejo de ministros bávaro ya le había conmutado la pena por cadena perpetua. En abril de 1924 ya estaba en la calle. Para entonces ya había ocurrido el golpe de Kapp, cuya consecuencia más duradera fue que Baviera cayó bajo un gobierno de derechas, muy reaccionario y nacionalista. Las izquierdas no volverán a gobernar allí mientras dure la república (y solo 4 años desde 1945, así que igual es que son de derechas y ya).

 

Tal vez el uso de la violencia era inevitable dadas las circunstancias de la primavera de 1919, pero para Noske no es el último, sino el único recurso. Con férrea consecuencia, empecinamiento incluso, declara estados de sitio y da mandatos sin límite a sus comandantes militares para “restablecer el orden”. Usa para ello tropas de mentalidad extrema nacionalista o völkisch. Hombres que creen en la Leyenda de la Puñalada y que al fin tienen delante del cañón a los odiados socialistas y traidores, a los que creen responsables de la derrota. En consecuencia, su comportamiento es bestial y desatado. El camino desde estas unidades a las SA o SS es corto.

 

Tablas

La situación en marzo de 1920 es de tablas: las izquierdas tienen la fuerza para parar los golpes de estado, pero no para democratizar instituciones clave como el ejército o la judicatura. La derecha nacionalista y reaccionaria tiene fuerza para dar golpes de estado, pero no para imponerse, aunque no terminará de aprender esa lección hasta 1923, con el golpe de Hitler.

En las izquierdas habrá un movimiento tectónico importante: el USPD se parte en dos, y los dos trozos se incorporan al KPD y al SPD respectivamente. Pero ya nunca tendrán el apoyo inicial. El SPD será el partido de estado, el gran sustentador de la república, que es su obra histórica y que defenderá hasta el final. En el campo burgués, en cambio, ya ha empezado un proceso de radicalización y polarización. Los liberales de izquierdas del DDP van a perder continuamente votos. El DVP, liberales de derechas, colecta muchos, pero el principal partido de derechas pronto será el DNVP, un VOX con todas las letras.

¿Tuvo que ser todo así? Una crítica muy común desde la derecha (y también desde el SPD de Ebert, al menos hasta el mediodía del 9 de noviembre) es que esta revolución “no hacía falta”, pues las reformas de octubre habrían logrado todo lo que necesitaban/querían los revolucionarios, y que todo nació porque las reformas “se comunicaron mal”. Me imagino que nuestra querida CT haría una valoración similar. Niess señala que

 

Esas evaluaciones ignoran completamente la realidad política en octubre y noviembre de 1918. Texto constitucional y realidad constitucional no son idénticos ni siquiera en circunstancias ordenadas, y en otoño de 1918 estaban separadas por un barranco. El Reichstag se había convertido en el órgano supremo del poder político, pero aún existían los gobernadores militares, en quienes se concentraba de facto todo el poder en sus distritos. La Heeresleitung y el almirantazgo retienen el poder militar, y dejan claro que no son de fiar y no se someterán permanentemente al Reichstag y al gobierno por él nombrado. La dirección militar ha exigido la parlamentarización del Reich como jugada política, haciéndola posible, pero ya desde el 24 de octubre intenta deshacer lo hecho.

[…]

La monarquía parlamentaria que arranca sobre el papel con las reformas de octubre, nunca se hace realidad. La Corona y los militares nunca quisieron nada más que “pueblos potemkin” para engañar a Wilson. Cuando ven que no cuela, enseguida dan marcha atrás, e incluso un alto el fuego parece alejarse entonces.

 

La revolución alemana no fracasó – o solo lo hizo por las expectativas y las oportunidades perdidas, que fueron muchas. Las razones son variadas y complejas. Pudo ser mejor, pudo ser peor. Pese a todo lo que vino después, logró establecer una república parlamentaria que sobrevivió a una hiperinflación, a la ocupación de territorios, y a varios golpes de estado, siendo un foco de innovación cultural y social. En mayo de 1928, NSDAP+DNVP suman un 16.8%, apenas un puntito más que NS+VOX en 2019-II. No estaba cantado que debiera caer. Muchas veces estas cosas dependen de un aleteo cuántico. Si cabe extraer alguna lección de todo esto es que, a) el reformismo es una mierda pinchada en un palo, b) en el 95% de los casos es lo que hay, y c) no esperes nunca que la derecha te agradezca o recompense tu vía reformista.

Lo que sí sabemos es que la revolución traumatizó a Hitler, y que todo su Tercer Reich hay que entenderlo como una enmienda a la revolución. Por eso da su golpe de 1923 el 9 de noviembre, en 1938 es el día en que arden todas las sinagogas de Alemania, y será el día de los mártires del partido, en un intento de apropiarse de la fecha. Para los nazis, la revolución fue una puñalada del judaísmo y sus siervos marxistas contra el noble pueblo alemán, “un día negro de nuestra historia, en que una turba de criminales sin patria mancharon el sagrado monumento del victorioso soldado alemán con las locas consignas de la hermandad internacional”, según Goebbels. Y durante toda la guerra Hitler asegura una y otra vez que “no volverá a haber un noviembre de 1918”. La revolución representa todo contra lo que él hace política.

Solo por eso, dice Niess, conviene ver e inspirarse en lo bueno: el verdadero comienzo de la primera democracia alemana, nacida del pueblo. Porque la república no perteneció ni a Ebert ni a Liebknecht: perteneció a las multitudes que salieron a la calle, los hombres y mujeres que sin saber si volverían vivos a sus casas decidieron expulsar a los responsables del desastre sin paliativos en que estos habían metido a Alemania; personas comunes que habían aguantado sin queja durante cuatro años atroces hasta que, sencillamente, el cántaro se rompió. Y se merecen una visión que ignore el 30 de enero de 1933.


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  1. Comentario de Iván (30/01/2020 21:04):

    Es un periodo muy interesante aunque jodido de sobrellevar visceralmente hablando.

    A uno le nacen muchas preguntas, por ejemplo si Alemania algún día será algo realmente cohesionado (no me parece que a día de hoy lo sea, sobre todo a raíz de la “reunificación” y del mal digerido por acelerado y fruto de las típicas decisiones/élite mestizaje cultural); y, “européamente” hablando, ¿cómo va a salir bien una “Unión Europea” con ese mismo tipo de mimbres (decisiones/élite, mezcolanza de culturas euro y no europeas) dirigida por ellos….

    Es una pregunta retórica. Antes de que Putin termine su mandato y Trump su segundo, el Euro caerá y la actual UE también. Se volverá, para salvar los muebles (de los ricos), a una CEE reloaded, con suerte.

    El Brexit es principalmente la última trompeta que anuncia el fin de la UE, algo que no podía salir bien y que jamás debió plantearse en estos términos. Somos demasiado diferentes y sobre todo demasiado poco demócratas. Además de vendidos a lo profundo yanke cuando reina omnipotente. Del socialismo ya ni hablamos.

    Alemania no aprende. Igual que España. Igual que todos.

    ¿O alguien cree que esta UE puede sobrevivir al sabotaje de UK, Putin (con toda razón en el desquite), Trump (por sus propias razones de país sobre todo económicas y de comerse marrones) y al diktat inverso permanente de uno sobre 27?

    Ni de coña.
    Nos vamos a divertir.

  2. Comentario de Eye (30/01/2020 23:32):

    ¿En qué consiste el sabotaje de Rusia a la Unión Europea? ¿Publicar memes en Internet? Si la Unión Europea cae —yo realmente no lo acabo de ver— será por sus contradicciones y tensiones internas.

  3. Comentario de Marmota (31/01/2020 00:16):

    Qué opinión tienes de los libros de Döblin sobre el tema?

  4. Comentario de Pablo Ortega (31/01/2020 08:57):

    Memorable como este artículo ignora esencialmente varias cosas:

    1) La responsabilidad de Wilson en la revolución. Fue él quien pidió la cabeza del káiser como requisito indispensable para la paz, quien se metió a democratizador donde no le correspondía. Por hacer exactamente lo mismo en Medio Oriente se tildó aquí a Bush y Obama de todo. Por hacer exactamente lo mismo en Venezuela ay de lo que se dice aquí de Trump.

    2) Si ya para 1926 un tipo más monárquico que los calzones del káiser como Hindenburg fue electo presidente, es porque la coalición de Weimar ya iba de capa caída y la voluntad mayoritaria del pueblo alemán para entonces era el retorno del káiser (porque irónicamente, a la larga el mayor escollo para una restauración monárquica no fue el SPD ni el KPD, fue… Adolfito).

    3) Ergo, queda claro que fue Wilson uno de los principales responsables del vacío de poder en Berlín y París que permitió el surgimiento del nazismo. Aunque claro, eso supondría reconocer que habían importantes diferencias entre el Imperio de los Hohenzollern y el Tercer Reich. Que no es casualidad que los principales líderes y participantes del golpe de 1944 contra Adolfito eran… aristócratas, monárquicos y conservadores, casi todos de raigambre prusiana.

    “A todo esto, acabamos de salir de una guerra y todavía hay que firmar una paz. En Versalles, Alemania argumenta que “culpables todos, hoygan”. Lo mismo que diría el Káiser”

    Christopher Clark lloraría al leer esto. Sobre todo porque como sabemos bien, Alemania no fue la única responsable de la escalada (siendo Rusia la otra gran responsable, junto a Francia, que decidieron que la instauración de un gobierno austrófilo en Serbia era algo inaceptable e intolerable, con las consecuencias ya conocidas). Literalmente el tipo dedicó la mitad de Sonámbulos a demostrar como, según él, Serbia era literalmente un Estado forajido que amenazaba la supervivencia del Imperio austro-húngaro. Literalmente Clark escribió que el káiser era un cagado por que le pareció bien la seudo-aceptación serbia del ultimátum austríaco.

  5. Comentario de Pablo Ortega (31/01/2020 09:05):

    @Eye: los dinerus, los dinerus. A ver cuántos partidos euroescépticos, que no por casualidad suelen ser rusófilos, son financiados por el oro de Moscú.

  6. Comentario de Pablo Ortega (31/01/2020 09:34):

    “del vacío de poder en Berlín y París”

    LOL, corrijo. Quería decir Berlín y Viena.

  7. Comentario de Carlos Jenal (31/01/2020 11:01):

    #3
    1. Wilson pidió la cabeza del Káiser, sí. Pero es que no podía hacer otra cosa: tras cuatro años de guerra y millones de muertos, nadie entre los aliados estaba dispuesto a aceptar una paz “en los despachos”, con todos los responsables siguiendo en el machito. Si Saddam Hussein o Nicolás Maduro hubiesen comenzado guerras de agresión con millones de muertos, podríamos hablar de “exactamente lo mismo” (que sí, que Hussein hizo exactamente eso mismo contra Irán – pero con nuestro apoyo y armamento).

    2. En las elecciones presidenciales de 1925, las derechas votaron unidas a Hindenburg (después de desechar como candidato a un príncipe de la casa imperial Hohenzollern porque creían que nadie le votaría, porque definitivamente NO había ganas de volver al Káiser) convirtiéndole en el más votado, pero los candidatos de la coalición de Weimar sumaron mayoría absoluta en la primera vuelta. Hindenburg ni siquiera sacó mayoría absoluta en la segunda vuelta, solo el 48,3%. Se benefició de que Thälman, el candidato del KPD (que se presentó en contra del consejo de la Internacional Socialista), se llevara un 6% del voto.

    3. A Wilson se le podrán echar cosas en cara, pero no el surgimiento del nazismo. Si hubo “vacío de poder” en 1918, es porque todo el régimen guillermino había implosionado. Y de ahí no salió el nazismo. Si lo dice por Versailles, peor fue Brest-Litovsk y no hubo nazismo en Rusia. Tampoco lo hubo en Alemania hasta la Gran Depresión. Las conivencias de los aristócratas, monárquicos y conservadores con Adolfito por cierto fueron amplias y evidentes. No es casualidad que estos señores diesen su golpe en 1944 y no en 1943, 1942, 1941, 1940 o antes: les molestó más el hecho de que Alemania empezara a perder la guerra que las atrocidades cometidas.

    4. El argumento “culpables todos” de la república ya le pareció una traición a los aristócratas, monárquicos y conservadores, que creían que Alemania había sido el único justo y honorable de toda la guerra. Sobre el papel del Káiser se puede hablar mucho, pero no se puede dudar de su profunda incompetencia. Lo mejor que le pasó a ese hombre en la vida fue que vino uno detrás que lo hizo bueno.

  8. Comentario de Lluís (31/01/2020 11:41):

    Pablo,

    Clark introduce un punto de vista alternativo a lo que hemos oido toda la vida (Alemania culpable y tal), pero también se pasa de frenada.

    Creo que casi todos aquí hemos leído “Sonámbulos” (“Paranoicos” sería un título por lo menos igual de apropiado), y ciertas teorías creo que son un poco exageradas.

    Según él, Alemania era un país que avanzaba hacia una democracia plena, con sufragio universal y los socialdemócratas en el Reichstag y no en la cárcel. Los militares, totalmente supeditados a la autoridad civil, y el Kaiser y el Estado Mayor limitándose a jugar a los soldaditos en las maniobras. Si, la situación se había liberalizado un poco desde la época del Rey Sargento, en parte porque junkers, militares y élites industriales habían encontrado intereses comunes durante el XIX, pero eso no dejaba de ser una democracia tutelada. Si no me equivoco, el canciller era responsable ante el Kaixer, no ante el Reichstag.

    También es curioso que un estado pequeño, pobre y subdesarrollado como Serbia fuese el “gran satán”. Si eso era una amenaza real para Austria, es que Austria estaba realmente mal. Pero igual resulta que, visto desde la óptica de Belgrado (o Cetinje, o Bucarest) el problema era Viena. Y lo normal, en ese caso, era buscar apoyos donde fuese, y rusos y franceses los prestaron.

  9. Comentario de Iván (31/01/2020 13:03):

    Bueno es más bien una impresión personal. Tanto la OTAN (principalmente) como la UE (más hipócritamente suave) han menospreciado, mentido y maltratado a Rusia de varias formas desde el fin de la URSS. Así que considero que Putin hace o colabora de una forma u otra en dos cuestiones principales: el debilitamiento del “atlantismo” y el de la propia “integración” Europea, ya que ambas cosas perjudican a Rusia en la forma y el fondo de su génesis.

    En cuanto a la OTAN, recordemos que se le prometió literalmente que no habría ampliación al este…. Además de lo que ocurrió en Yugoslavia en su día, lo que fue recibido como una humillación a Serbia (por doble, en el tema Kosovo). Destrucción del país patrocinada principalmente por Alemania, como se recordará. Rusia, como eslava (igual que los serbios) no podía tomarse aquello bien. El “mundo libre aprovechó aquella debilidad -recién autodisuelta la URSS- en Yugoslavia y en Irak (primera entrega).

    Las consecuencias de aquella caída dan para un libro que todavía se está escribiendo sobre todo en lo que respecta al atajo de psicópatas del Pentágono y demás think thank’s de ¿pensamiento? con infinidad de motivos para haber estado antes que Milosevic o cualquier otro en La Haya.

    Saludos

  10. Comentario de emigrante (31/01/2020 16:07):

    “si un país tan conservador y de orden como Alemania pudo hacer una revolución y mandar a Holanda a su monarca, ¿Por qué no iba a poder España?” Nadie puede acusarnos de no haberlo intentado. Dicen que España es el único país del mundo que ha expulsado tres veces a su rey y todavía es una monarquía.

    Está visto que en este mundo las revoluciones solo triunfan con el apoyo de los soldados (y/o marineros)

    La tumba de Friedrich Ebert la he visto yo, se puede visitar en un cementerio público en Heidelberg cerca del Kaiserstuhl (un volcán apagado cuyo nombre literalmente es la silla del Kaiser). Al Kaiserstuhl se puede subir en un funicular con parada en el castillo y en la cima hay un Biergarten

    No se si estas cosas dependen de un “aleteo cuántico” pero el tal Pabst era un cabrón y sin sus aleteos la cosa habría ido mucho mejor

  11. Comentario de Pablo Ortega (31/01/2020 18:56):

    1) Wilson sí podía haber hecho otra cosa. Estados Unidos dejó que Hirohito continuase en el poder pese a su responsabilidad en la guerra, ni le importó tampoco las agresiones de la URSS contra paises democráticos de Europa del Este en 1939, como Polonia, los países bálticos o Finlandia. Gadaffi, por cierto, una luminaria del progreso según algunos zurdos, también tuvo sus guerras, y no precisamente defensivas. ¿Que se hubiera dicho de Bush padre si hubiera exigido la cabeza de Saddam tras la primera guerra del golfo por invadir Kuwait? ¿No era precisamente la tesis de Bush hijo de que Saddam jamás sería un elemento de fiar para la comunidad internacional, tal y como sostenía Wilson respecto al káiser? Y mejor ni hablemos de cómo le dio la puntilla al Imperio austro-húngaro, que dan ganas de llorar.

    A eso me refiero con el vacío de poder en Viena: Europa central quedó dividida en varios mini-estados, débiles y enfrentados entre sí, a la merced de la Alemania nazi cuando empezó su escalada expansionista. Por algo se vieron cosas como la partición de Checoslovaquia entre húngaros, polacos y alemanes, luego de Munich. Hubiera sido preferible mantener el Imperio de los Habsburgo, al que repito, Wilson contribuyó seriamente a darle la puntilla.

    2) Pues hubiera sido mejor idea que postularan al príncipe, pues ya desde Felipe Igualdad se han visto príncipes más demócratas y hasta “rojos” (hola gran duque Cirilo ke ase) de lo que era Paul von Hindenburg, a quien prácticamente se podría considerar como el Moltke el Viejo de la Alemania de Weimar. Literalmente solo poner a Guillermo II de candidato hubiera sido más “volver a los viejos tiempos” que poner de candidato a un tipo, repito, más monárquico que los calzones del káiser y más conservador y reaccionario que el mismo Bismarck. En cualquier caso, la coalición de Weimar no superó el 50%+1 en primera vuelta, quedaron en 49% según reviso (y los partidos monárquico-conservadores quedaron en 42,5%, es decir, igualmente representaban un gran sector de la población que nunca aceptó del todo a la República). Y de paso hubo una subida de la participación en como 10% en segunda vuelta, siendo Hindenburg el principal beneficiario de esos votos abstencionistas. Tampoco veo a los comunistas votando por un político católico, por más que se apedillara Marx. Queda claro, en suma, que la mayoría, o al menos un sector muy importante de la sociedad alemana, era monárquica, y que ante el fracaso aparentemente definitivo de Weimar durante la gran depresión, fue Hitler quien impidió que esas masas, con su respectivo apoyo militar, trajeran de vuelta al káiser, atrayéndolos al lado oscuro del nacionalsocialismo.

    3) Willy era un incompetente, sí, pero creo que el argumento de Clark, y era un argumento muy convincente, iba de que Grey, Poincaré y otros “genios” no eran mucho más listos que el káiser, solo menos bocazas. Y sí, Adolfito hizo bueno a Willy. Otro que hizo bueno a Willy fue Nicolás II. En comparación a Nicky, Willy era la reencarnación de Federico el Grande.

  12. Comentario de Pablo Ortega (31/01/2020 19:18):

    4) Respecto al golpe de 1944, para bien o para mal, y por las razones que fuera, fue el único intento serio de oposición al nazismo que hubo. Y no lo hicieron las izquierdas si no los conservadores monárquicos, cuyos planes en caso de haber triunfado iban más o menos por la restauración del káiser. Y repito, eso no es casualidad, más aún al revisar la lista de muertos de la Noche de los Cuchillos Largos, que fue más una purga anti-monárquica (dodne fueron asesinados hasta los principales colaboradores del cobarde de von Papen, que habla bastante de su personalidad que tragara con algo como eso), que contra las SA.

    La coalición de Weimar nunca logró superar de nuevo el 50%+1 luego de la asamblea constituyente y de Versalles. Y eso me parece muy significativo.

    Yo no pondría a Rusia como ejemplo de nada, a menos, claro está, que se crea que Lenin y Stalin eran mejores que Adolfito. Que yo comprendo que aquí se crea no-irónicamente que un infanticida como Lenin era un héroe, pero no lo convierte en uno. Y en cualquier caso, Brest-Litovsk no es ejemplo de nada porque al final ni se aplicó, a ver que hubiera pasado en Rusia si Estados Unidos no se mete en la guerra (desde aquí un emocionado recuerdo a Zimmermann) y los alemanes logran romper el frente occidental.

    Por eso insisto en que Wilson contribuyó de forma importante a lo que usted llama “implosión” del régimen de los Hohenzollern. Y de todas formas, Versalles fue rechazado porque le echaba toda la culpa a Alemania, nunca fue de “culpables todos”.

    @emigrante: yo veo la historia de Weimar, salvando las distancias, muy parecida a la de la segunda república española. Unas derechas que nunca creyeron del todo en el proyecto republicano, la izquierda radical (fueran comunistas o anarquistas) saboteando desde el minuto 1… la gran diferencia es que ojalá el PSOE hubiera tenido la lealtad a la democracia que tuvo el SPD. Porque comprendo que Ebert caiga mal por aquí, pero de allí a las acciones de Largo Caballero en el 34 y 36… hay mucho trecho. Y claro está, a corto plazo la monarquía no es restaurada porque el liderazgo de las derechas lo toma un líder carismático (sí, carismático) que se apoya en un partido fascista, de masas y anti-monárquico (no se perdonaba la patada de Alfonso XIII al padre de José Antonio, ni la espantada del 14 de abril) para relegar y apartar al legítimo heredero.

    La diferencia es que Franco, aunque muy a su manera (auto-arrogándose el derecho a escoger al futuro rey de España a dedazo, sin importar las viejas reglas del juego), sí era monárquico, y Adolfito tenía de monárquico lo mismo que Lenin.

  13. Comentario de Pablo Ortega (31/01/2020 19:30):

    @Lluís: la Alemania imperial era un régimen híbrido, a medio camino entre democracia y dictadura, donde el Reichstag pintaba algo, pero no demasiado. Ni tampoco el káiser y su gobierno tenían la autoridad absoluta de la que disfrutaba el Viejo Fritz, y que Bismarck en un momento soñó con restaurar, llevándose por delante al Reichstag. De regímenes similares, eso sí, “anti-imperialistas” y “populares”, la izquierda ha escrito largos elogios. De hecho creo que Clark es quien dice precisamente que los militares conservaban su independencia interna gracias al káiser, que se aferraba todo lo que podía a su papel como único dirigente civil y militar de la nación, reteniendo con garras y dientes esa parcela de poder.

    Respecto a Serbia, si el Afganistán de 2001 podía ser un peligro para el mundo entero, pese a ser un país mil veces más pobre y subdesarrollado que la Serbia de 1914 (que venía de ni más ni menos de vencer al Imperio otomano), para que se considerase estrictamente necesario que entregaran a bin Laden tras los atentados del 11-S, no veo porque esa Serbia no era un peligro para la integridad territorial austro-húngara. Sería divertido comparar el 11-S con el asesinato del archiduque, y al Afganistán talibán con la Serbia de la Mano Negra, por las risas.

    Clark dejó bien en claro, y de una forma bastante convincente, de que en Austria-Hungría no había interés de anexar un territorio que alteraría el ya de por sí delicado equilibrio étnico del Imperio, ni siquiera cuando un rey serbio se apareció en Viena ofreciéndoles su corona en uno de sus frecuentes ataques de desorden mental. Por algo Bosnia, tras la anexión, no fue integrada en alguna de las dos Coronas (ni Cisleithania ni Transleithania), si no que era una provincia militarizada, bajo directo control de su majestad imperial y real.

  14. Comentario de Lluís (01/02/2020 16:44):

    #13

    Perdone, pero eso de “régimen híbrido”, ¿qué es? Podrían llamarlo también democracia orgánica, o algo por el estilo. A la hora de la verdad, resulta que ni siquiera el consejo de ministros tuvo voz ni voto en algo tan grave como meter al país en una guerra. El Kaiser simplemente reunió a los parlamentarios, no en el Reichstag, sino en palacio, como si de un besamanos se tratase, y cual Albert Rivera les soltó que ahora solo veia “alemanes”.

    ¿Serbia? Megapotencia, oiga. Económicamente subdesarrollados, dependientes económicamente de los créditos extranjeros y necesitando comprar equipo y suministros para su ejército en Francia (con esos créditos). Que se pondrían muy gallitos, pero sin rusos y/o franceses guardándoles las espaldas, tampoco se atrevían a tanto, incluyendo lo de declarar la guerra al Imperio Otomano. Incluso para dar respuesta al ultimátum austrohúngaro pidieron consejo a los rusos.

    Por no hablar de que el comportamiento de Viena era, en muchos casos, prepotente y provocador. Empezando por la realización de las maniobras militares previas a la visita a Sarajevo. Y la anexión de Bosnia ya casi cuesta la guerra con Rusia,

    Y si quiere comparar con Afganistán, pues es bastante más apropiado de lo que cree. Eso de que Afganistán era tan peligroso para la paz mundial (o por lo menos hasta el punto de justificar su conquista militar) era un cuento. De los mismos autores que el de las armas masivas de Iraq. Pero en realidad, tanto Saddam como Bin Ladem empezaron a sueldo de la Casa Blanca, y luego la cosa se torció, igual si los ciudadanos americanos quieren estar seguros el sitio que deberían bombardear es el departamento de selección de personal de la CIA.

    Otra cosa para terminar: habla de los sentimoentos monárquicos de los alemanes. Pero, ¿hacia qué rey? En sitios como Baviera o Sajonia tuvieron sus propios reyes hasta 1918, y seguramente muchos de los monárquicos que pudiesen pensar en una restauración tendrían en mente a los Wittelsbach o los Wettin antes que a los Hohenzollern, que en el fondo eran los que les habían llevado al desastre.

  15. Comentario de Uno (01/02/2020 17:34):

    Los socialdemócratas alemanes siempre han dado mucho puto asquito, efectivamente. Particularmente el de “Freiheit und Leben können sie uns nehmen, die Ehre nicht”. Los de antes, los de ahora, los de allí, los de acá… basura todos.

  16. Comentario de Uno (01/02/2020 17:43):

    Y por cierto, que parece que cierto colectivo de borrachos pendencieros y politoxicómanas histéricas van a tener un poquito (tampoco mucho, desgraciadamente) más difícil el venirse aquí a dar por el culo, qué bien.

  17. Comentario de Pablo Ortega (01/02/2020 22:30):

    @Lluís: el régimen híbrido, era, por ejemplo, la “democracia participativa” de la que tanto hablaba Chávez y que según Podemos era un modelo a seguir, de hecho seguramente aún piensan en privado que la deriva de Venezuela es única y exclusivamente culpa de Nicolás, que “traicionó el legado de Chávez”. O Putin y Erdogan, ya que estamos. O hasta la misma Gran Bretaña de preguerra donde solo podían votar hombres de cierto nivel social (o sea, fuera los muy pobres), y que tuvieran hijos, lo cual no suena muy diferente al voto del tercio familiar en las Cortes franquistas de no ser porque al menos en las elecciones británicas podía participar más de un partido.

    Respecto al consejo de ministros, fueron ellos, no Moltke o Falkenhayn, los que llevaron las negociaciones con el gobierno civil austríaco, mientras el káiser navegaba en su barquito (hay ciertas cosas que nunca cambian), y que luego obligaron al káiser a ponerse los pantalones cuando hizo el amago de aceptar la respuesta serbia al ultimátum austríaco. Incluso se aseguraron de que los austríacos no supieran de que la idea del Alto en Belgrado era del mismo káiser. Está bien que nunca supieron nada del plan Schlieffen y otras cositas, pero tampoco es que no tenían ni voz ni voto en el asunto.

    Y eso de que “ya no hay partidos en mi Volk” le funcionó de maravilla al káiser para conseguir los créditos de guerra del Reichstag, que aprobó con entusiasmo la guerra de todas formas.

    “Incluso para dar respuesta al ultimátum austrohúngaro pidieron consejo a los rusos”

    Precisamente por esto digo que hubo guerra porque Rusia y Francia opinaron que la soberanía serbia era inviolable y por ende, casus belli. Pese a que el ultimátum garantizaba la integridad territorial serbia. Y respecto a la guerra del cerdo, que yo recuerde eso fue una respuesta a unas cuántas provocaciones serbias, o al menos eso sostenía Clark.

    Y sí, estoy totalmente de acuerdo con usted con que el 11-S era y es el ejemplo perfecto para entender el asesinato del archiduque. Y tiene bemoles como la gran mayoría de los que condenan las decisiones austro-alemanas en la crisis de julio de 1914 son los mismos que piensan que lo de las Torres Gemelas merecía una respuesta militar inmediata.

    Pues le recuerdo que los objetivos austríacos en la crisis, en parte gracias a las exigencias húngaras, jamás pasaron por la anexión de Serbia, se limitaban con poner un gobierno austrófilo y si acaso, tal vez, entregar algunos pedacitos serbios a Bulgaria y algún otro amigo del Imperio en los Balcanes.

    Básicamente, sostener que Austria y Alemania debieron cruzarse de brazos ante lo del archiduque, es sostener que Estados Unidos y el mundo debieron cruzarse de brazos y no hacer nada luego del 11-S.

    Y sí, reconozco que simplifiqué algo respecto al monarquismo alemán, pero claro, no quise entrar en la parte de los que querían romper la sacrosanta unidad alemana, que era un tema más serio en un país que apenas llevaba medio siglo desde la unificación, que en una España que ha existido desde los Reyes Católicos. Que si es por el chiste de “Cataluña independiente hasta 1714”, entonces los reinos de Bohemia y Hungría, con sus reyes Habsburgo, eran soberanos e independientes antes de la unificación del Imperio de Austria en 1804.

    El punto era y es que muchos alemanes jamás creyeron seriamente en la República y que fue un error de Wilson pedir la cabeza del káiser. Ahí está el ejemplo de Hirohito para probarlo.

  18. Comentario de Lluís (03/02/2020 11:39):

    Pablo,

    La gran diferencia es que el Parlamento inglés si que tenía voz y voto a la hora de nombrar al Ejecutivo. Que el rey pudiese nombrar a un primer ministro en contra de la opinión del Parlamento era algo que había terminado muchos años antes.

    El Consejo de Ministros alemán podía negociar lo que quisiera con Austria. Le recuerdo que el gobierno alemán estaba controlado por las élites industriales y militares. Unos preparaban la guerra y otros se lucraban con ello. Que el Kaiser se fuese a navegar no era un problema, la costa báltica estaba a unas horas de Berlín y el yate contaba con comunicación.

    Los famosos “objetivos” de Austria, eran excesivos. Una cosa es exigir una investigación y la depuración completa de responsabilidades, otra querer poner un gobierno que no pueda no pueda hacer nada sin permiso de Viena. Yo no digo que Austria tuviese que cruzarse de brazos, pero invadir un país es algo totalmente desproporcionado. Y encima, resulta que a algunos en Viena (eso Clark no lo dice, pero otros si) no les disgustó demasiado librarse del archiduque, un heredero del trono con ideas demasiado avanzadas para buena parte del establishment. De hecho, ni siquiera le enterraron en la cripta imperial (en cambio, a Rodolfo, el hijo de Francisco José que se suicidó, si).

  19. Comentario de Mauricio (05/02/2020 12:36):

    Pablo no se esfuerce. Si un no-socialista hace algo “bueno” es porque no le quedaba otra o por miedo a los bolcheviques. Como la jornada de 8 horas que llevaba vigente en USA desde hacía muchos años y sin necesidad de causar millones de muertos.

    El hecho, más allá del voluntariosos sesgo que da al texto el sr. Jenal, es que

    “Elecciones locales dan en general la victoria al SPD, la USPD se come los mocos, en el sur vencen partidos burgueses. No hay una mayoría social para una transformación radical de la sociedad”

    Eso, por supuesto, no impide que siga identificando a los socialistas revolucionarios con el pueblo, los obreros, las masas y a la mayoría que no estaba con la “revolución” con paramilitares, fanáticos, etc. Todos sabemos que uno puede pasar de legitimo representante de la “España vaciada” a “derecha terrateniente carca” en lo que dura un intermedio de la Sexta.

    Leyendo los siguientes parágrafos que cito es obvio que solo han aprendido lo que les interesa.

    “los bolcheviques se hacen con el poder en Rusia con un sencillo mensaje -paz inmediata- y unos métodos más sencillos aún: disolver a tiros la Asamblea Constituyente.”

    “Es importante señalar que –pese a la profusión de banderas rojas- el único pero poderoso hilo conductor que une a todos es la voluntad de tener paz lo antes posible, y cualquiera que se interponga de la manera que sea es barrido. Eso y no otra cosa es lo que le pasa al almirantazgo, y amenaza ahora mismo al propio Káiser.”

    “Rosa Luxemburg, que prefería el nombre “Partido Socialista”, es también la encargada de redactar el programa, que afirma no querer el poder salvo por la voluntad mayoritaria de las masas proletarias, y descarta cualquier utopía y cualquier golpismo”

  20. Comentario de Casio (07/02/2020 09:32):

    No hay nada como un partido socialdemocrata para hacer politicas que favorezcan a la derecha…¿les suena de algo?
    baste recordar la laminación que hizo el PSOE en los primeros años 80 de los movimientos sociales y sindicales en los barrios.
    ya se puede andar con cuidado el Koletas. Si Pdr Sanchez ha pactado con él es porque no tenia otra salida, punto.

  21. Comentario de Lalo (07/02/2020 09:59):

    se necesitaban mutuamente.otras elecciones hubiera supuesto nuevo descenso de podemos e imposibilidad de pacto de izquierdas. y viendo los bosquejos de este gobierno por el momento, la actuación de podemos en el se va. afocalizar en temas que en nada van a molestar a quienes mandan o supongan un cambio real en las condiciones de la gente trabajadora. a saber, mucho feminismo con la parienta dando guerra y mucha exposicón pública, que le encanta, casas de apuestas, el tema de cataluña con el diálogo aprovechando el frente abierto entre los propios partidos nacionallstas, y poca cosa más, subirán algo en los presupuestos la sanidad para hacer propaganda, veis como nos preocupamos por las cosas comunes, cuabdo será subida mínima que en poco mejore la situación se la sanidad, totalmente reducida tras la.crisis,.. y poca cosa más, mucho slogan, mucho Twitter, mucha creación de debates sobre cuestiones culturales , y mucho llamar fachas a los de vox para luego echarse unas risas trasegando gintonics a 4 euros en el Congreso.

  22. Comentario de Casio (07/02/2020 10:15):

    Vaya cuñadez de comentario. Y qué pereza dais algunos.

  23. Comentario de lalo (07/02/2020 10:38):

    sin embargo su respuesta está muy bien argumentada. la pereza la dais todos los podemitas creyendo q estáis haciendo una revolución cuando lo único q estáis agitando son cuestiones culturales de bobos de clase media alta. usted es mi modelno y progre, ya lo sé.

    ya veremos en cuanto me equivoco.

  24. Comentario de Lalo (10/02/2020 13:29):

    ley Rhodes. la primera.

  25. Comentario de Lalo (10/02/2020 19:42):

    delito de exaltación del franquismo.la segunda

    mis comentarios son tan cuñados q ni tres días han sido necesarios.

    ahora siga justificando mediate el insulto y su desprecio de modelno

  26. Comentario de Casio (11/02/2020 11:07):

    primeras medidas:

    medidas económicas de urgencia: subida del SMI, subida pensiones, subida salario de funcionarios. Todo mal, supongo.

    Medidas politicas: mesa de dialogo en Cataluña ¿la alternativa es, 155 indefinido?¿en serio? , convocatoria de la mesa de financiación de las CCAA, se autoriza deficit del 0,2 por ciento ¿Tambien le parece mal?
    Primeros trámites de Ley: Ley de eutanasia (?qué problema hay con esta ley, le parece un asunto secundario que se le permita a la gente una muerte medio decente ? A mi no)segundo proyecto Ley Rhodes, idem, ¿qué problema tiene con esto? ¿no le gusta que se protejan mejor los derechos de los niños?

  27. Comentario de Lalo (11/02/2020 13:13):

    la subida del smi es de un 5 por ciento y acordada con la patronal. la subida de.los funcionarios y pensiones me parecen lógicamente correctas pero ya estaban descontadas.

    la mesa de diálogo en cataluña no me parece ni bien ni mal, tendré una opinión CDO se articule y se desarrolle y creo que todo el mundo debería tener la misma postura, anunciar algo no significa que vaya a ser positivo per se. lo q le decía es que intentarán instrumentalizar esa mesa de diálogo más que sentar unas bases positivas.

    a mí lo de la ley Rhodes no SE ninque CA. aser, epro el nombre en homenaje a un senor inglés que vive aquí y próximo a ellos es de un populismo execrable, resulta que la protección a la infancia no era necesaria o no suponía un problema en espana hasta que llegó este senor a contarnos sus experiencias.

    y si vamos al meollo? anulación de la reforma laboral? ahora ya no toca,? sólo la puntita? la deuda de los bancos con los préstamos.? la banca pública va ser el ico al final? fin de la concertada de forma real será plausible? reforma de universidades?

  28. Comentario de Lluís (11/02/2020 16:38):

    #27

    Yo no veo que la ley Rhodes moleste.

    Las subidas del SMI, de las pensiones o del sueldo de los funcionarios no era inevitable. Un gobierno PP-Vox-Cs igual no lo hace. Y un gobierno PSOE-Cs, que era posible en verano, tampoco.

    Lo de la mesa de negociación con Cataluña es una alternativa. Hasta ahora, el gobierno español lo ha intentado de una determinada forma, que no ha dado demasiado resultado, por lo menos desde el punto de vista de devolver al independentismo a la marginalidad. Cuando el 40 % de la población de una región desea romper con el estado, igual si que se trata de un problema político y no solo de orden público. Y lo normal es que esos problema se resuelvan hablando. ¿Que no servirá de nada? Ya veremos. Tampoco es que lo que se ha hecho hasta ahora haya servido de mucho. Y a aplicar la ley marcial siempre se está a tiempo.

    Comparto con vd. lo de que faltan algunas cosas, tipo reforma laboral. Pero llevamos un mes de legislatura, veremos qué pasa.

  29. Comentario de veinteseis (11/02/2020 18:03):

    Lo más progresista de ciertos gobiernos ‘progesistas’ (no en todos, pero no es el caso, en mi opinión) sucede en el 1º mes de legislatura. Máximo en los 2º primeros años. La evidencia y teoría de los últimos 40 años en Europa lo demuestra, sin entrar en detalle. Después de ese periodo de gracia, si será barra libre de cubatas de 4 euros en el bar del Parlamento y (ya sin freno) barra libre de chalets en la Sierra Madrileña.
    Por la parte positiva ,PP-VOX-CX o Psoe-Cs sería, y lo será en su momento, un desenfreno a cara descubierta y desde el Boe desde el 1º minuto, sin duda. Por tanto, mejor les pagamos los gin-tonics y lo que les ocurra a estos.

  30. Comentario de Casio (11/02/2020 18:10):

    La subida del SMI se acordó ¿Y? ¿le parece mal que se acuerde? ¿estaban obligados a subirlo? esta subida y la de los pensionistas estaban descontadadas….por que estaban en su programa electoral. Por eso se les vota a estos y no al PP que no lo lleva en su programa electoral ¿Y?
    Decir que la protección de la infancia no era un problema pone de manifiesto tu gnorancia sobre el tema. Este hombre lleva años haciendo campaña para que los plazos de prescripción de este tipo de delitos se alargue, cosa absolutamente necesaria porque los abusos sexuales en la infancia dejan huellas imborrables para toda la puta vida, y los responsables se están yendo de rositas con plazo de prescripción ridiculos. En los juzgados no hay equipos de apoyo especializados suficientes….vamos que no tienes ni puta idea del tema.

    Llevan 4 semanas, ya ha dicho que la derogación de la reforma laboral ira por parte. si se hiciera de otra forma tambien se les criticaria. Se hace por partes porque hay elementos derogables por RD , otros, como el tipo de contratos requieren acuerdos con agentes sociales. Lo han explicado.
    Si Bankia no pasa a ser publica es responsbilidad exclusiva del PSOE, UP lo queria, y como el PSOE no les deja, están buscando soluciones imaginativas via ICO. Que tienen 35 diputados, te recuerdo, no 176.
    ¿en 4 semanas deberian haber sacado ya una ley orgñánica de reforma de las universidades? ¿en serio? En fin, hasta a ti mismo te debes dar pereza.

  31. Comentario de Casio (11/02/2020 18:19):

    Por cierto, esta tarde mismo ha comenzado la tramitación parlamentaria de una Ley sobre Eutanasia.

    Cagaprisas.

  32. Comentario de Lalo (11/02/2020 23:17):

    oiga no se sulfure tanto y lea. yo no he dicho q fuera o no un problema, lo que condenó es su instrumentalizacion. quién va a ir contra una reforma por el maltrato infantil? ni vox ni nadie. es fácil aprobar este tipo de leyes las jodidas son las otras las que tienen consecuencias y suponen un quiebre .

    así que las cosas bien que se aprueban es por Up pero lo conflictivo y que supone un problema eso es culpa del PSOE.

    la legislatura es lo que se anuncia y se filtra que va a ser, veremos cuantas más propuestas hacen hasta mitad de legislatura. estaré encantado de equivocarme.

    no se preocupe por mi, me doy lo contrario a la pereza. si que me resultan bastante más tedioso los palanganeros partidistas.

  33. Comentario de Pablo Ortega (12/02/2020 11:57):

    @Lluís: en efecto, el parlamento inglés sí nombraba y quitaba ejecutivos, mi punto era y es que la Inglaterra pre-1GM no entraría precisamente en los estándares actuales de democracia. Y si es por lo que comenta de las élites industriales, éstas también pintaban bastante en Inglaterra, o debo recordarle como fue un emprendedor por su cuenta, Cecil Rhodes, quien se apoderó de unos territorios fundamentales para el ferrocarril El Cairo – Ciudad del Cabo en nombre de la reina Victoria, no el gobierno inglés? Respecto a las élites militares, le acepto que el ejército estaba mejor controlado en Inglaterra, mientras que en Alemania iban más a su bola, aunque claro, tanto en Inglaterra como en Alemania el generalato y los líderes civiles solían venir de la misma fuente: la aristocracia.

    Añado que el consejo de ministros alemán sí tenía poder real en las negociaciones que llevaron a la guerra, y que de nuevo, yo jamás dije que la Alemania imperial fuese una democracia o un estado liberal (que seguro esa palabrita le dará repelús, pero bueno). Mi punto es que me parece muy interesante como para la izquierda ciertos regímenes híbridos son buenos (como el chavismo o Erdogan) y otros ya no tanto.

    “Los famosos “objetivos” de Austria, eran excesivos. Una cosa es exigir una investigación y la depuración completa de responsabilidades, otra querer poner un gobierno que no pueda no pueda hacer nada sin permiso de Viena.”

    El ultimátum austríaco no decía nada de controlar al gobierno serbio hasta el punto que no pudieran tirarse un pedo sin que se enterara el embajador de la Monarquía Dual. Lo más que llegaron a pedir fue que policías austríacos tuvieran poder real en las investigaciones en terreno serbio. Y de nuevo, aquí vuelve el gran ejemplo del 11-S a ilustrarnos, sobre cómo las élites de los mismos países para los cuales la soberanía de la Serbia de 1914 era inviolable decidieron que la soberanía del Afganistán talibán ya no valía nada. Como ya afirmé previamente, el 11-S me parece el ejemplo perfecto para entender lo de Francisco Fernando.

    ¿De donde saca que al archiduque ni siquiera lo enterraron en la cripta imperial? Y curiosamente, creo que incluso Clark reconoce, aunque a regañadientes, que había gente en Viena y Budapest a la que le caía mal el archiduque.

    Y sí, don Mauricio, sé perfectamente a lo que se refiere. Exactamente igual que como en la guerra civil los republicanos eran “el pueblo” y a los militares golpistas no los quería nadie, pese a que la CEDA, que según los mismos izquierdistas era una fuerza “fascista” a la que no se le debía permitir acceder al gobierno bajo ningún concepto, sacó ni más ni menos que un 45% en las elecciones de febrero de 1936. Y luego tienen los riñones de decir que el franquismo duró 40 años a punta de represión y poco más. Tampoco les debe gustar acordarse de cómo las primeras elecciones en las que pudieron votar las mujeres ganó abrumadoramente la derecha.

  34. Comentario de Lluís (13/02/2020 09:43):

    Pablo,

    El ultimátum austríaco implicaba controlar buena parte de la actividad gubernamental e incluso privada en Serbia, esto última llegaba a prohibir cualquier asociación que fomentase la animadversión al Imperio y un control estricto de la prensa y de cualquier cosa que se publicase en el sentido de prohibir críticas a Viena. Sin olvidar la depuración de funcionarios, por supuesto, o impedir que siguiese el contrabando de armas en la frontera con Bosnia. Esta última medida es la única razonable, sin menoscabar que los funcionarios del país de entrada (Austria, en este caso) son los que deben controlar lo que entra en el propio país.

    Y todo eso, sin que todavía se hubiese demostrado (estábamos en julio de 1914, no en febrero de 2020) que la orden de atentar contra el archiduque había salido del gobierno de Belgrado o que éste era cómplice necesario del mismo.

    Por cierto, puede ver en la Wikipedia (o en sitios más fiables si lo desea) que el archiduque fue enterrado en el castillo de Artstetten. El emperador Francisco José está enterrado en el cripa imperial de Viena. Se podría pensar que ahí sólo se entierran los que llegaron a llevar la corona, pero resulta que el archiduque Rodolfo, que tampoco llegó a reinar porque se suicidó/le suicidaron (táchese lo que no proceda según el nivel de conspiranoia del lector) si está enterrado en la Cripta Imperial

  35. Comentario de Mauricio (17/02/2020 09:22):

    Se puede discutir si la subida del SMI es buena o mala pero lo que es seguro es que no creara empleo, ni mejorara la economía en su conjunto. Bueno, algún genio cree que dicho aumento disparara el consumo interno. Los bazares chinos se están frotando las manos. Además, le subimos el sueldo a los funcionarios y las pensiones un 0,9. Solo falta aumentar la prestación por desempleo para asegurar el buen funcionamiento de la economía.

    Aumentar el déficit a unos despilfarradores como las CCAA y negarles el pago del dinero que se les adeuda…¿de verdad sacan pecho de eso? Mientras el gobierno portugués que nos ponían de ejemplo presume de superávit, el nuestro dispara el déficit y la deuda.

    Además, le subimos los impuestos a Google pero nos quejamos que les suban los impuestos al aceite porque detrás de la crisis en el campo esta Trump y, por supuesto, Franco. Esto según el ministerio de información del gobierno aka La Sexta. Tranquilos, que nuestra ministra le ha puesto las cosas claritas poniendo en la misma balanza la colaboración militar ¡con la primera potencia mundial!

    Aun sin conocer el detalle, bien la Ley Rhodes. Yo aprovecharía para crear un ministerio de la infancia y recuperar a Bibiana Aido ¿Por qué las mujeres sí y los niños no? Sobre la eutanasia me pasa como con el aborto: que cada uno escoja lo que quiera según su conciencia, pero me desagradan los eufemismos y el mensaje subyacente sobre el valor de la vida. Que por mucho que insistan tiene que ver con unos valores humanistas y no el catolicismo. Es vomitivo escuchar al enésimo tertuliano de izquierdas denigrando los valores religiosos mientras hacen un alarde de sus valores ideológicos.

    Lo de la mesa de negociación “con Cataluña” es…nada. Es peor que nada, será la representación visual de que para la izquierda española, los legítimos representantes de Cataluña son los nacionalistas.

    Ya les hemos visto haciendo aquello que dijeron que nunca harían como firmar con Bildu un acuerdo ara aprobar los presupuestos en Navarra y ya se habla de la reforma del código penal para dejar desarmado al estado cuando, como ha dicho Junqueras, lo vuelvan a hacer. Por no hablar de haberles comprado el concepto de desjudialización de la política con la correspondiente cera a nuestros tribunales, la reunión con un presidente cesado por desobediencia ¿esto es solucionar la crisis territorial o bajarse los pantalones para poder aprobar los presupuestos?

    Por no hablar de los continuos ataques del gobierno a la justicia (Iglesias y Calvo) a raíz del nombramiento como fiscal general de la hasta hace dos días de la ministra de justicia que llamaba maricón a un ministro, se reunía con policías corruptos que le confesaban delitos y bebe de la copa de un ex uez prevaricador, del esperpento en exteriores: lo de la embajada mejicana en Bolivia, el “encuentro fortuito” de un ministro con la vice de Maduro que descarga 40 maletas que no pasan ningún control, el no reconocimiento del presidente venezolano reconocido por la UE y España por parte de nuestro vice, permitir a los secesionistas abrir nuevas embajadas, Marruecos en pleno rearme ampliando sus aguas territoriales a Canarias, la creación del ministerio feminista que no de la igualdad y otros organismos donde se han colocado activistas como la tarada del Instituto de la mujer para legislar, financiar, patrocinar sus ideas con cargo a todos, nos acercamos a la creación del ministerio del amor y la verdad, por no hablar que la prioridad de la directora de la GC es que haya más mujeres en el cuerpo, como Robles con las operaciones especiales; un ministro de universidades simpatizante separatista que dijo que lo mejor de USA es que no había ministerio de universidades, pero oigan hemos decretado la alarma climática y mandado al paro o al mercado negro a los más desfavorecidos, perdón, quería decir que se ha subido el salario mínimo y la prensa amiga se dedica a criticar las críticas de la derecha a un gobierno en el que Garzon es ministro ¡IN-TOLERABLE!

    Ala, sigan viendo La Sexta y leyendo Publico porque si no la realidad se hace infumable. Ahora el objetivo es echar a los capuchinos del Valle. Como predijo aquel lo difícil no será sacar a Franco de su tumba, si no de la Sexta.

  36. Comentario de Lalo (17/02/2020 13:50):

    jajjaa joder Mau tenga cuidado con la urticaria q le veo sufriendo mucho. lo del smi claro.. si es mejor la esclavitud, pleno empleo. hasta la patronal ha dicho q no supone ningún menoscabo la subida..

    comprar Google con el aceite es un mal chiste y si no se da cuenta, grave problema tiene.

    esto de escuchar boutades desde ambos extremos muestra bien a las claras la esquizofrenia q hay

  37. Comentario de Sgt. Kabukiman (18/02/2020 15:57):

    Hemoal, moe, hemoal.

    Para que se relaje:
    https://www.youtube.com/watch?v=djRCQn8FF2U

  38. Comentario de Mauricio (20/02/2020 09:35):

    No se preocupen por mí. Si lo del SMI, el despropósito en exteriores, en justicia, que el gobierno mienta, la ausencia de una sola reforma que merezca ser llamada así, los videos ridículos de la ministra consorte, el vicepresidente de Schrödinger que es oposición y gobierno al mismo tiempo, el overbooking de ministros y altos cargos, pactar con Bildu, ceder a los separatistas vascos la SS, el buscar una amnistía para los sediciosos por la puerta de atrás, etc es lo que esperaba que haría este gobierno. No me quita el sueño. Por mucho que la malmeta no acabara con España e incluso en lo personal cuando hunda el mercado del alquiler y caiga el precio de la vivienda aun pescare alguna ganga.
    No será a mí a quien le salga ni urticaria, ni hemorroides. Lo que me incomoda y me deja estupefacto es el nivel de servilismo de la prensa amiga (el de EFE no lo suficiente) y el entusiasmo que la nada más absoluta provoca en socialistas y podemitas.

    Con el Delcygate hemos descubierto que la sala VIP de Barajas no está en España sino en el limbo, que es el gobierno, a preguntas de periodistas y oposición, quien decide que interesa y que no a los españoles ¿más allá de las mentiras evidentes, de verdad ningún periodista de Publico, el Pais le parece sospechoso el enriquecimiento del ex embajador de Zp, la “mediación” surrealista de este, el giro de 180 grados de la posición del gobierno respecto a Venezuela, contrario a la UE, enemistándonos en un momento delicado por la guerra de aranceles con USA y para acabarlo de rematar todas las mentiras para cubrir una reunión con la vice Venezolana que aprovecho para trasladar un número desmesurado de equipaje conteniendo no sabemos que a Madrid? ¿nada que preguntar? Es lo más parecido a Leslie Nielsen en Agarralo como puedas diciendo “aquí no hay nada que ver” mientras estalla un edificio a sus espaladas.

    La misma prensa que da por bueno que el gobierno ha derogado el artículo de la reforma laboral del PP sobre el despido por la acumulación de bajas médicas que está presente en nuestra legislación laboral desde los 80 ¿ningún periodista de izquierdas lo sabe, ningún medio dispuesto a corregir, a informar, a preguntar? ¿Dónde está Newtral y los fact checks?

    ¿No les chirria el silencio de la ministra consorte de Igualdad, que bloqueen la investigación de lo sucedido en Baleares, que el vice 4 llame fascistas a la oposición por preguntar? ¿No les canta tanta impostura?

    Y lo de reunirse con el SAT y no con las principales asociaciones de agricultores, a los que había llamado caciques casposos, para luego rectificar para decirles ¡Qué aprieten! ¿se imaginan a Rajoy diciéndole eso a los pensionistas que protestaban? Les pronostico que lo que se recauda con la tasa Google estará más cerca d ellos 500 millones que de los 1000 que presupuesta el gobierno, nada comparado con lo que perderá el campo con los aranceles que nos pondrá USA. Pero luego echaremos la culpa a Trump y aquí paz y después gloria.

    Y en La Sexta hablando de Billy el Niño que ya ha dejado atrás a Klaus Barbie y se encamina a desbancar al Dr. Maligno en el top de malvados. Reclaman la república para ser ciudadanos y no súbditos. Lo suyo sería que pidieran una teocracia laica donde poder ser unos buenos siervos.

  39. Comentario de Lalo (20/02/2020 10:32):

    mire Mau, nuestras ideas sobre economía y política están casi en las antípodas., pero comparto con usted el análisis de sainete permanente y postureo vacío de l gobierno, muy especialmente de los miembros de podemos. el video del cumpleaños de la patienta me parece especialmente significativo y deleznable, convirtiendo un ministerio en una reunión de delegados de instituto. son banales, pueriles y posmos hasta el absurdo.

    usted teme por las medidas, yo temo que serán meramente cosméticas, como el ejemplo que cita del despido. eso sí, mucho video a lo parienta, y mucho discurso sobre temas culturales y alguna reforma sobre los mismos para que todo permanezca básicamente igual.

    respexto al caso del avión, ni me he informado, ni sinceramente me interesa. personalmente me parece vergonzoso el reconocimiento a un sujeto que una tarde se autoproclama presidente de su país y desde su auto proclamación está requiriendo sanciones para su población.

  40. Comentario de emigrante (20/02/2020 12:07):

    #38, “Lo que me incomoda y me deja estupefacto es el nivel de servilismo de la prensa amiga (el de EFE no lo suficiente) y el entusiasmo que la nada más absoluta provoca en socialistas y podemitas”

    No lo dirá usted por los que quedamos en esta página que aquí somos muy críticos con esta gente. Por ejemplo, Pablo Iglesias pone a Beatriz Gimeno, Isa Serra y Jaume Asens a la cabeza de su candidatura a Vistalegre III https://www.eldiario.es/politica/Iglesias-Beatriz-Gimeno-Isa-Serra-Jaume-Asens-Podemos-Vistalegre-III_0_997400616.html Gimeno, Serra y Asens o sea más feminismo y más independentismo precisamente los temas que han reducido electoralmente a UP a la mitad y lo que ha llevado a Vox a la tercera posicíón en el podio del Congreso. Congreso cuyo mayor problema es que se llame “de los diputados”

    Y mientras tanto la España vacía que se termine de vaciar del todo a ver si así nos dejan en paz que no es de nuestra competencia. Los autónomos cierran sus negocios para convertirse en franquicias de multinacionales, seguiremos en el euro y en la OTAN y Bankia se volverá a privatizar.

    Necesitamos otro partido de izquierdas.

  41. Comentario de Mauricio (20/02/2020 15:32):

    Me alegro que piensen así porque una cosa es estar en desacuerdo con si la subida del SMI beneficia o perjudica a quien más lo necesita pero es que lo otro clama al cielo. No tanto lo que hacen, que era lo esperable, sino el entreguismo de la prensa afín.

    En Cataluña empezamos así; con la prensa alineándose a machamartillo con el gobierno separatista, con este haciendo oposición a la oposición y creyendo que un bien supremo, da igual que sea la independencia, un gobierno “progresista” o, cuando sea el caso, la unidad de España lo justifica todo.

    Estoy a un ripio de Podemos de volverme diabético, pero, insisto, no es lo peor o no es nada nuevo. El gobierno está legitimado para subir el SMI y cambiar su posición sobre Venezuela pero explíquenlo y asuman la responsabilidad. Y, coño, asuman que la oposición les va a criticar. No solo están legitimados para hacerlo, sino que es su obligación.

  42. Comentario de Sgt. Kabukiman (20/02/2020 16:29):

    No jodas, moe, acabas de darte cuenta de que los medios tienen filias y fobias, y que no coinciden con las tuyas.

    Debe ser maravilloso levantarse por la mañana como si fuera la primera vez.

    Tu heroina debe ser la zopenca de la Ayuso, que se sorprende de que SU TELEVISION no le haga la ola.

    De la tele de mi tierra:
    https://www.youtube.com/watch?v=eTYh8pWJQyY

  43. Comentario de Lalo (20/02/2020 20:27):

    oiga Casio cuéntenos que le parece la reforma del código penal para reforzar la proteccion a las.mujeres en uno de los países con menos casos de Europa con la firma de la inenarrable cumpleañera. la doña de la casa. menuda esquizofrenia. por cierto semana y pico y se va cumpliendo todo lo que le dije. pero la culpa es del PSOE. hasta los inefables videos de podemos. ayer descubrí a una monologista bastante mediocre que se ve que Tb es diputada por Baleares. monilla y pija. y yo les vote eh? pero tengo la dignidad de mantener un criterio propio

  44. Comentario de Mauricio (21/02/2020 09:09):

    Garzón ya se ha dado de bruces con la realidad, afortunadamente la ministra consorte y su cuchipandi pueden dedicarse a traducir el quijote a lenguaje inclusivo o a reclamar el sufragio universal sin que esta suponga un freno.

    Kabuki,

    No es el sesgo político, es tener que soportar que Tomas Roncero hable de periodismo “caiga quien caiga” y se monte una empresa llamada Newtral para ver si los árbitros aciertan en el fuera de juego. Lo que hace “asumible” a tipos como Roncero, lacayos como Marhuenda es que saben lo que son mientras los Ferreras, Pastor, Evole, Escolar, Beni, Barcelo…encima se creen el faro del periodismo independiente.

    Ojalá pudiera explicarle la diferencia entre erotismo y pornografía o entre nombrar un fiscal jefe afín ideológicamente o a tu ministra de justicia, pero lo que la natura non da, Salamanca non presta.

    Por cierto, mientras el gobierno habla de diversidad cultural, legitima la inmersión lingüística, a pensar de la doctrina de la UNESCO y el TC, cede la seguridad social a los vascos, está en contra de la unidad de mercado por invasión de competencias autonomicas, etc, considera inasumible el pin parental murciano y quiere prohibir la diversidad fiscal ¿Para cuándo el cantón de Murcia o tiene tan interiorizada su “condición” que a la único que aspira es tener un tatarabuelo catalán que le permita pedir la “nacionalidad”?

  45. Comentario de Lluís (21/02/2020 10:19):

    #44

    Se podría aplicar el cuento al revés.

    La derecha es la que debería predicar con el ejemplo. Es curioso que quieran recentralizar y dejar las comunidades con menos competecias que una diputación provincial y, en cambio, insistan en el pin parental contra lo que piensa el ministerio.

    Y oiga, supongo que eso de la inmersión lingüística y la UNESCO sólo se aplica cuando los menores provienen de familias castellanoparlantes, ¿no? Cuando en casa se habla rumano, ucraniano, amazig o cualquier otra lengua, no hay UNESCO que valga, ¿verdad?

  46. Comentario de Sgt. Kabukiman (21/02/2020 16:45):

    “Ojalá pudiera explicarle la diferencia entre erotismo y pornografía o entre nombrar un fiscal jefe afín ideológicamente o a tu ministra de justicia, pero lo que la natura non da, Salamanca non presta”

    Bien hecho, reconocer las limitaciones propias es el primer paso para la superacion personal.

    No obstante, no creo haberle llamado para que me hable de pornografia, igual confunde personas y lugares, normal, todos los rojos nos fabrican iguales. Bien, es otro punto a superar.

    Lo otro.

    No necesita justificarse, todos sabemos que los periodistas que le dicen lo que le gusta oir son los buenos, los que dicen lo que le desagrada son comida para perros. No problem, a mi tambien me pasa.

  47. Comentario de Pablo Ortega (21/02/2020 17:23):

    @Lluís: considerando que esos periódicos y asociaciones anti-austríacas e irrendentistas habían sido la fachada legal de organizaciones terroristas, tenía sentido ese reclamo austríaco. Aunque claro, usted siempre estuvo en contra de ilegalizar Herri Batasuna, por lo que puedo entender su postura. La depuración de funcionarios también tenía sentido porque, aún si los austríacos no tenían pruebas de nada, tenían sospechas fundadas de que la Mano Negra operaba en las entrañas del Estado serbio, y el tiempo les dio la razón.

    El archiduque no está en la cripta imperial de Viena, según he leído, aunque tenía derecho a una tumba allí, porque quería ser enterrado con su esposa, y Francisco José jamás permitiría que una simple condesa tuviera sitio allí. Pero fue su decisión individual y voluntaria, no porque Francisco José lo echó de la cripta imperial al casarse con Sofía. Eso sí, al menos hay una placa en recuerdo de “las primeras víctimas de la primera guerra mundial”, según Wikipedia.

    @lalo: las sanciones son para el régimen y los empresarios corruptos que son amigos del régimen, no el venezolano de a pie. Si las sanciones han hecho daño al segundo, es porque si acaso 10% del dinero que está retenido en los bancos estadounidenses iba a ser utilizado en beneficio de la gente, pues el resto de ese dinero iba a terminar sí o si en los bolsillos de Maduro, Diosdado, y sus buenos amigos a los que se le iba a otorgar, a dedazo, la licitación de la obra de turno (que puede tirarse décadas sin terminarse), o hasta de la importación de los alimentos utilizados para las cajas CLAP.

    Pero ya eso lo he explicado antes y aquí no me escucharon, para variar.

  48. Comentario de Pablo Ortega (21/02/2020 17:31):

    “o sea más feminismo y más independentismo precisamente los temas que han reducido electoralmente a UP a la mitad”

    Pues por feminismo no creo que sea, porque el PSOE es más feminista que nunca y ha vuelto a los números de Rubalcaba, que en su momento eran una mierda pero hoy por hoy son un triunfo. Dudo mucho que todo el electorado que regresó desde Podemos al PSOE, entre el apoyo podemita a los indepes, el susto al ver que Iglesias quería hacer algo más que izquierdizar al PSOE, el casoplón y otras joyitas, le moleste el feminazismo de Podemos o la Gimeno.

    ¡Si precisamente eso es lo que les ofrece el PSOE en mayor dosis que nadie!

    Y si por casualidad queda algún votante de Sánchez al que no le guste el feminazismo y posmodernismo de las tres izquierdas (PSOE, MP y UP), es más probable que termine votando por VOX que por una nueva UPyD, que en su momento ya no pudo pasar del 5%.

  49. Comentario de Lluís (21/02/2020 18:04):

    Pablo,

    Una cosa es poner bombas y otra publicar editoriales ultranacionalistas. Y tampoco eran medios públicos, por lo que no veo por qué el gobierno austriaco puede pretender cerrar o censurar un medio de capital privado de otro país.

    El ultimátum, se mire como se mire, se basaba en meras suposiciones, en en momento en que se redactó no habían puesto nombre y apellidos a ningún alto funcionario del gobierno serbio que estuviese directamente implicado en el atentado.

    Finalmente, el protocolo imperial estaba por encima del deseo de las personas. El viejo emperador, con la misma obstinación que habia impedido el reconocimiento a la esposa de su heredero y había apartado de la sucesión a los hijos de la pareja, podía haber mandado enterrarle en el sitio que corresponde a un heredero imperial. Incluso podía haber tenido un detalle con Sofía Chotek y darle póstumamente parte del reconocimiento que le había negado en vida, tampoco había ya nada que perder. Otros historiadores recogen algún comentario suyo conforme la divina provicencia había intervenido para hacerle el trabajo (librarle de un heredero que no le gustaba).

  50. Comentario de Pablo Ortega (21/02/2020 21:20):

    Lluís, usted creo recordar que estaba en contra del cierre de Egin y de ilegalizar Herri Batasuna, por lo que sí, no creo que por ahí lleguemos a algún lado.

    ¿De qué fuente saca que los austríacos no tenían ni idea de a quién depurar cuando enviaron el ultimátum? Está bien que no habían llegado hasta el autor intelectual, pero no los veo tan ignorantes. Si es así, si no sabían a quién depurar, por qué entonces quejarse por la propuesta del ultimátum, si no iba a tener mucha aplicación real?

  51. Comentario de Pablo Ortega (21/02/2020 21:21):

    En cualquier caso, la historia les dio la razón en sospechar de altos funcionarios del gobierno y Estado serbios, por lo que aún si sospechaban a ciegas, razón tenían para hacerlo.

  52. Comentario de Lluís (23/02/2020 17:14):

    #50

    Pues si, yo soy contrario a cerrar medios o ilegalizar partidos. Si alguien comete alguna acción ilegal (como por ejemplo un atentado terrorista), el código penal cuenta con herramientas suficientes como para hacer que paguen por ello. Lo de ilegalizar partidos o cerrar periódicos se hace precisamente cuando te molesta lo que dicen (y no lo lo que hacen) y no puedes meterle un puro a nadie.

    En julio de 1914, nadie había podido demostrar que el gobierno serbio hubiese organizado el atentado. De hecho, como tal no lo hizo. Y también se sabe que el primer ministro serbio mandó un aviso velado al gobierno austrohúngaro, que no tomó en serio. De hecho, la posición de Nikola Pasic, el capo serbio, era bastante delicada, para el nacionalismo radical era un maricomplejines (cuando no directamente un traidor), cosa que podía situarle en el punto de mira de los terroristas, mientras que por otro lado él temía que si le tocaban demasiado las pelotas al Imperio y éste podía responde mal.

    Y el apoyo de Rusia tampoco era garantía suficiente. La anexión unilateral de Bosnia (violando los pactos) casi hace empezar la guerra en 1912. Austria-Hungría y Rusia movilizaron sus ejércitos. Alemania no se llegó a movilizar, pero envió un ultimátum a Rusia conforme apoyarían a Viena en el caso de una agresión rusa. Luego, Francia e Inglaterra le hicieron saber a los rusos que no consideraban que la anexión de Bosnia afectase a la seguridad de Rusia y, por tanto, no estaban dispuestas a intervenir. Formalmente, Italia era aliada de Austria y Alemania. Al final, Rusia no quería ir a la guerra sola y Austra simplemente no quería ir a la guerra, por lo que empezaron a desmovilizarse lentamente, y la cosa no fue a mayores. Es de suponer que en Belgrado tomarían nota, y verían que no les iban a permitir cualquier cosa, no por el amigo ruso, sino por franceses y británicos, y sin el apoyo de éstos los rusos tampoco se aventurarían a una guerra general.

    Por último, recordará que le hablé del “funeral de tercera”. En su momento no quise citar de memoria por temor a equivocarme, pero le voy a poner un cita de Marc Ferro, un historiador francés que es bastante más crítico en Austria-Hungría. Yo no digo que tenga necesariamente razón (también se expresa subjetivamente), pero le sugiero a vd. que no se quede con el primero al que lee.

    —————-
    “Yo no tenia medio de garantizar el orden -declaró, al parecer, Francisco José- pero una voluntad todopoderosa lo ha hecho en mi lugar”. Se hizo un funeral de “tercera clase” al príncipe heredero y no se proclamó el luto nacional ni en Budapest ni en la capital.

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