Un plagio tan pequeño que, si se cae, se mata

En otros ámbitos de la vida, por desgracia, parece que en España no hemos aprendido nada, a pesar de que también aquí tenemos abundantes ejemplos de mala praxis. Hablo del asunto desvelado por ABC, el plagio del presidente del Senado, el socialista Manuel Cruz, en un manual de filosofía publicado en 2002. Ante el escándalo, la reacción del presunto plagiador y de su entorno (en particular, de su entorno político) ha sido de manual también: reconocer que, en efecto, la información de ABC es correcta, pero que no tiene mayor importancia. Que se trata de un plagio menor; ni siquiera de un plagio, porque la obra que contiene los supuestos plagios es una obra de carácter didáctico y divulgativo y, por lo visto, según defienden el autor (del manual y de los plagios), Manuel Cruz, y la propia ministra de Educación y portavoz del Gobierno, Isabel Celaá, en este tipo de obras los plagios no son para tanto. [acceso al artículo completo]


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  1. Comentario de Y (15/09/2019 12:11):

    El título simplemente genial, muchas gracias por hacerme reír

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