Tres Cantos

Destilando España

Hace cuatro años, me encargué de la dura pero gratificante tarea de informarles en LPD sobre las elecciones municipales en la España Rural. En esta nueva cita con las urnas, lo natural sería repetir la experiencia con otro pueblo, pero lo cierto es que para las elecciones en el medio rural se podría decir lo mismo que hace cuatro años. Todo sigue igual: penurias, pobreza y despoblación, en Oza-Cesuras igual que en el resto. Lo único nuevo es que –cuatro años después de que LPD se lo anunciara a ustedes en primicia- los LISTOS empiezan a darse cuenta que la cacareada Ley de Racionalización y Sostenibilidad de la Administración Local ha sido un pufazo del quince.

Sin embargo, Oza-Cesuras tenía un interés añadido por su condición de población “nueva”. Algo que nos permite saciar esa pasión que sentimos por la España que nos ha tocado vivir. Porque verán: la mayoría de los ayuntamientos son muy antiguos. Cádiz, quizás el más antiguo, tiene más de 3000 años y ha visto de todo, y eso asegura hasta cierto punto que está por encima del régimen de turno. Aunque cayese derribado el R’78 -ya sea por el Nuevo Imperio Español, ya por la República Bolivariana de los Pueblos de España- Cádiz seguiría siendo Cádiz. Similarmente, gran parte de Castilla y León aún vive en un sueño medieval, y un halo nazarí cuelga sobre algunas poblaciones andaluzas. Todo ello contribuye a su encanto, pero no nos ayuda a entender la España moderna. Para ello, necesitamos algún ayuntamiento con constitucionalismo químicamente puro, no contaminado (dentro de lo posible) por el Franquismo. Y lo hemos encontrado en Tres Cantos, una ciudad de tamaño medio que es un verdadero destilado de la España de los últimos 40 años… y, tal vez, un augurio de su futuro.

 

Geografía e Historia

Noviembre de 1975. En el madrileño Hospital Universitario de La Paz, en el extremo norte de la capital, Franco agoniza convertido en un vegetal. Una nueva España está a punto de nacer.

 

¡La semilla de la libertad!

 

Dejamos al semivegetal esputando sangre y bilis, y salimos de ese mismo hospital por su fachada norte. Allí mismo la Avenida del Generalísimo (hoy Paseo de la Castellana) se convierte en la carretera M-607, conocida coloquialmente por los madrileños como Carretera de Colmenar Viejo o “Carreteraecolmenar”, pues conecta a Madrid con el municipio de dicho nombre. Nos subimos a un flamante SEAT 127 y nos hacemos 22 kilómetros en dirección norte, hasta entrar en lo que hasta 1991 será el término municipal de Colmenar Viejo. Tras aparcar en el arcén, nos bajamos y oteamos el horizonte, lleno de barro y descampados vacíos. Lo que en román paladino y honesto castellano se dice Un Puto Erial. Un solitario cartel nos informa de que aquí, en mitad de la nada, se va a efectuar una ACTUR. La ejecución corre a cargo de Tres Cantos, S.A. El nombre viene de un vértice geodésico cercano. El plan inicial es para 150.000 habitantes. En la nueva España que se viene, las ciudades y los pueblos no los fundan valerosos colonos repobladores sino sociedades anónimas.

En principio, el nuevo asentamiento es solo una barriada que administrativamente forma parte de Colmenar Viejo, pueblo cuyo núcleo urbano está situado varios kilómetros más al norte y al que Tres Cantos S.A. explota y engaña inmisericordemente. Un polígono industrial da trabajo a los pobladores, mientras Colmenar Viejo hace un esfuerzo por proveer servicios básicos. Incluso, Tres Cantos contará con tren de Cercanías mucho antes que Colmenar. Junto a los bloques de viviendas de los cooperativistas, construidos en el centro, alrededor de un parque y uno de esos centros comerciales con galería y cines que tanto hacen por la elevación espiritual de los españoles desde que estos los usaron como sustitutos de las iglesias, surgen como setas largas colonias de chalets adosados, asequibles para capitalinos que quieren su unifamiliar american style pero no pueden permitírselo en Madrid. Finalmente, tras fuertes inversiones, en 1991 los tricantinos deciden que de Colmenar Viejo ya no van a sacar mucho más y se independizan como municipio, para pasmo de los colmenareños que pensaban que estaban ayudando a una barriada abandonada por la mano de Dios, y que se han encontrado con que las inversiones, los recursos y los polígonos industriales molones (Siemens España, medio Grupo Prisa o Canal+ entre otros están allí) se los han quedado los aprovechados del sur, mientras Colmenar Viejo vuelve a vivir de su cantera de granito y poco más, viendo como sus hijos tienen que salir cada día del pueblo a ganarse el pan y los garbanzos. En el propio Tres Cantos en muchos casos. Odio eterno desde el Norte, pero a Tres Cantos le da igual: solo tiene ojos para el sur, donde los rascacielos de la capital asoman por encima de la boina de la contaminación.

 

La foto no es de 1960 sino de 2016. Desarrollismo is not dead!

 

Desarrollo

¿Y cómo es este destilado, este municipio que solo ha conocido la feliz España de la Constitución del 78? Pues toda una señora ciudad, la centésimo quincuagésimo séptima de España por población (y creciendo), con su Plaza de la Constitución, su Centro Cultural Adolfo Suarez, y su callejero que no levanta absolutamente ninguna polémica (bueno, igual la Calle Caracas acaba siendo renombrada). El partido de la independencia, TCU (Tres Cantos Unido), ganó las primeras elecciones con el 80% de los votos, porcentaje casi tan alto como el que aprobó la Constitución de 1978. ¡Unidad y concordia en la Transición desde la dictadura colmenareña a la democracia tricantina! E igual que nuestra Transición tuvo que respetar a todos y aún hay por ahí plazas del Caudillo y similares, en Tres Cantos la calle principal aún retiene el nombre de Avenida de Colmenar Viejo. Manadas de madrileños, expulsados de la ciudad por los altos precios de los pisos, han elevando la población hasta los casi 45.000 habitantes. Hay capitales de provincia más pequeñas. Uno de cada mil españoles es ya tricantino.

Culturalmente, Tres Cantos ha logrado entrar en el cancionero español, gracias a Un Pingüino en Mi Ascensor (minuto 2:40). Puede que no parezca mucho, pero lo apreciarían más si vieran el Cenotafio Centro Cultural Adolfo Suarez, del que diremos que tiene pinta de haber ganado muchos premios de arquitectura. De nuevo, nada privativo de Tres Cantos, pero que aquí brilla más fuerte que en otras partes debido a la ausencia de sustrato sociocultural anterior a 1975.

 

Esto es lo que somos.

 

Políticamente, Tres Cantos ha acabado convergiendo con la normalidad española, hasta el punto de trascenderla, mostrando a quien quisiera verlo el futuro con algunos años de anticipación. El tricantismo político siguió presente, aunque cada vez menos, hasta desaparecer en 2003 (tres años antes de que fenesciera el CDS, trasunto de la UCD de Suarez que protagonizó la Transición). Igual que en España, donde con el tiempo la unidad de los demócratas se ha resquebrajado y ese espíritu de la Transición se ha perdido. El PP sustituyó a TCU como primera fuerza, anunciando la llegada al poder de los Aznar boys. Y en las municipales de 1995, IU duplicó en votos al PSOE, anticipando la pérdida de poder de los socialistas y el record de 21 escaños de IU en las Generales de 1996. Posteriormente, PP y PSOE, como en el resto del país, edificaron un bipartidismo cada vez más perfecto, culminado en 2007 con 19 de 21 concejales entre ambos. Apenas un solitario concejal de IU quedaba para recordar que hay vida más allá de la Constitución de 1978; el otro concejal era de APPTC, una escisión del PP que ha terminado por desaparecer.

 

Pitonismo tricantino

Si Tres Cantos es, como creemos haber demostrado, la España del R78 en formato destilado, entonces sus resultados electorales son una ventana a la realidad sin filtros de este país. ¿Y cuál es esa realidad? Pues una confusión del copón, viendo los resultados de las últimas dos convocatorias. Las municipales de 2015 en concreto parecen ya de otro mundo.

 

Resultados de las Municipales de 2015.

 

De las generales del 28 de abril en cambio solo cabe concluir con tristeza: no country for Mariano. No va a volver, snif.

 

Resultado de las elecciones generales del 28A.

 

Con estos resultados y Don Simón cosecha 2018, nosotros sacamos las siguientes lecciones.

 

Lección número uno: el PP, la España Eterna, ya no tiene mayoría. Culpa de los jóvenes, que le están abandonando pese al ímprobo esfuerzo pepero por mejorar sus vidas. Ya solo podrá gobernar gracias a oportunas leyes y regalitos. En el conjunto de España, el regalito es la circunscripción electoral provincial. En Tres Cantos, es la LORE, que indica que a falta de mayoría, el más votado se lleva la alcaldía, cosa que pasó en 2015. Con eso y apoyos puntuales de Ciudadanos o de otros minoritarios, el PP pudo haber aguantado mucho tiempo. Pero ¡ay! la Eternidad Tranquila que Rajoy intentaba construir se vino abajo, por el “temita” y por la aparición de jóvenes partidos que han olido la sangre del gigante herido. ¡Vae victis!

Como corresponde al papel de Tres Cantos como “canario en la mina”, aquí el PP ya logró una mayoría absoluta en 2007 (la primera en la historia del municipio), en pleno auge del zapaterismo, y precursora del tsunami azul que vendría en 2011 en casi toda España. El alcalde de entonces, José Folgado, abandonó el municipio en 2012 camino de la presidencia de Red Eléctrica Española. Otra lección: aunque ahora se lleven con un poco más de discreción, las puertas giratorias siguen bien engrasadas. Su sucesor, Jesús Moreno, fue anteriormente concejal de Urbanismo, Infraestructuras y Vivienda. Poderoso Caballero sigue siendo Don Ladrillo. Perdió la mayoría absoluta en 2015, pero la LORE corrió al rescate: a falta de una mayoría absoluta (situada en 11 votos; la candidata de Ganemos Tres Cantos logró 10 votos en la sesión de investidura por 9 de Jesús Moreno), el PP como el más votado se llevó la alcaldía gracias a la abstención de Ciudadanos, que ni quita ni pone rey pero ayuda a su señor. Ahora, sabe Dios.

 

Lección número dos: el PSOE está ideológicamente kaputt. El corazón socialista aún bombea, sus pulmones aspiran, sus riñones filtran, y pueden seguir haciéndolo durante años… pero su cerebro está clínicamente muerto, y no alberga ni ideas, ni proyectos, ni sueños, solo retórica letizia. Está, por así decirlo, Vacío. Pero al mismo tiempo este muerto está muy vivo. Aunque en 2015 apenas sacaron tres concejales sobre 21 (o en términos más bestias: apenas la mitad de votos que la alternativa izquierdosa), las Generales han premiado el vacío como alternativa a la ultraderecha.

Más significativo que las mayorías absolutas tricantinas del PP es, quizás, que el PSOE no haya tenido ninguna. Eso puede deberse a que Tres Cantos empezó a existir legalmente en 1991, pasado el dominio felipista de los ochenta… o puede deberse a que es una población libre de contaminaciones franquistas, prístina en las libertades que nuestra democracia ofrece. Y sin el franquismo -el miedo a su retorno, más bien- no habría habido nunca mayorías absolutas socialistas. Cualquier mayoría absoluta del PSOE estuvo y está basada en un miedo al franquismo que hoy no se da, porque el franquismo político ya no asusta a nadie, mientras que media sociedad vive atemorizada ante el caos, el descontrol, el libertinaje y la posibilidad de que no les dejen aparcar su coche Diesel en segunda fila en la Gran Vía de Madrid.

 

El gulag de Karmena.

 

En otras palabras, que las ilusiones del felipismo/susanismo/PRISAismo de que podían pasar olímpicamente del resto de las izquierdas porque tarde o temprano tenía que llegar una nueva mayoría absoluta, eran eso: ilusiones. Hay que ir olvidando los años 80: una mayoría absoluta socialista es -y siempre fue- una anomalía consecuencia del franquismo. Pensar que eso puede volver, como parece creer el PRISOE, es vivir en otro planeta. Lo que nos da otra inquietante lectura de España: una democracia en la que solo un partido de derechas puede sacar mayorías absolutas (generalmente, con poquito más de un 40%) y la oposición a él precisa de alambicados pactos. Vacío, en todo caso, parece haberse dado cuenta, y esa parece ser su estrategia a largo plazo: no cerrarse las puertas con nadie, e ir pactando sobre la marcha.

 

Lección número tres: la “nueva izquierda” amalgamada y confluenciada parecía ser el futuro de las izquierdas. Con todas las fallas, las contradicciones internas, la crudeza de algunas propuestas y ¿por qué no decirlo? la vergüenza ajena de ciertos personajes e intervenciones. En esa izquierda está IU, están las Mareas, están movimientos sociales, algunos rebotados/decepcionados con el PSOE… pero sobre todo está Podemos, obviamente, debatiéndose entre la necesidad por un lado de “estar”, ser el eje de todo esto y capitalizar alcaldías y visibilidad, y por el otro no sufrir el desgaste de miles de novatos metiendo la gamba la primera vez que gestionan presupuesto público, razón por la que no se presentaron con la marca propia a las municipales de 2015. A falta de un programa-programa-programa, un cierto difuso populismo lo mantiene todo unido con alfileres. Sin embargo, el “temita” lo ha arrojado todo por la borda y ahora parece que toca sobrevivir.

G3C, Ganemos Tres Cantos, la encarnación de esta nueva izquierda en el ámbito de decisión municipal tricantino, está formada sobre todo por gente de IU y voluntarios politizados por el 15-M, a juzgar por los perfiles de los concejales. Como es la tónica en el nuevo municipalismo de izquierdas, los principales proyectos tienen que ver con poner carril bici, algo que choca con el estilo de vida de ciudad dormitorio donde mucha gente trabaja en Madrid y no concibe vivir sin coche. También, bombardeo mediático por cualquier chorrada. Por suerte, PP gonna pepear: siguen dando chollitos a sus amigotes del ladrillo y de la escuela privada, lo que mantiene abierta la vía para G3C de hacer política de izquierdas basada en que-los-señoritos-se-lleva-los-dineros (la derecha por su parte también puede seguir tirando del qué-malos-son-los-catalanes, incluso en Tres Cantos). Veremos a donde evoluciona todo esto.

 

Lección número cuatro: Ciudadanos tiene dos posibles futuros: fenómeno marginal sin capacidad de decisión más allá de dar cartas blancas al PP, o huracán que arrase con los viejos partidos para ocupar el sitio del PP y hacer lo mismo que el PP. Pese a que Tres Cantos debería ser territorio provecto para ellos, por eso de la España nueva y no contaminada que venden, en 2015 estuvieron muy por debajo de la media nacional de su partido, y apenas colocaron a dos concejales. Ambos dos, por cierto, expertos en coaching y ex militantes del PP. Si tuviésemos que resumir a Ciudadanos en un chascarrillo, nos costaría inventarnos uno mejor.

 

Ni quita ni pone a su señor: Araceli Gómez García, portavoz de C’s Tres Cantos y master en Coaching Internacional por Valores y Programación Neurolingüística. You can’t possibly make this up.

 

En las últimas elecciones, hicieron propuestas a ambos bloques, en plan “nosotros somos el centro y no formamos parte de ningún bloque”; propuestas que según este artículo estaban diseñadas (las malas lenguas dicen “amañadas) de tal forma que saliese el pacto con el bloque “correcto”. Ni quito ni pongo etc. Sin embargo, el “apoyo crítico” al PP parece haber compensado, o al menos parece que había mucha gente que quería ser crítica sin dejar de ser del PP. En marcado contraste con su triste performance municipalista (¿acaso la gente de Ciudadanos resulta menos votable cuanto más de cerca los conoces?), Ciudadanos lo petó mucho en las elecciones generales de 2015 y 2016, siendo segundo en Tres Cantos y sobrepasando levemente –entre un 2 y un 4%- a Podemos. Pero la gran campanada han sido las elecciones del 28A, donde han quedado primeros con una altísima participación (86%, habitual en Tres Cantos por otra parte), superando incluso al PSOE por 135 votos.

¿A qué puede deberse tamaño vuelco? Pues así a lo loco, aventuramos que viene casi todo de la participación (un 11% superior respecto a las municipales) y cambios en el censo de votantes, que en esta localidad en fuerte crecimiento aumentó en más de un 7%. Jóvenes y apolíticos. Es decir, que este vuelco puede ser lo que viene. Una clara victoria de la derecha, que hace posible un trifachito tricantino trinaranjus (lo siento mucho, no me he podido resistir) en el municipio.

¿Qué podríamos esperar de C’s en la alcaldía? Veamos su performance en los tres ayuntamientos madrileños que controla: en Valdemoro (73.000 habitantes, su mayor plaza tras Mijas, en Málaga, donde son el tercer partido y gobiernan merced a un pacto de perdedores) resultaron tan insoportables que un cuatripartito de izquierdas logró ponerse de acuerdo para desalojarlos; en El Molar, la concejal de Medio Ambiente les ha salido okupa; y en Arroyomolinos en apenas cuatro años ya han logrado doblete de corrupción: operación Sacyr y caso Enredadera, con nombramientos a dedo de propina. Si el plan de C’s es mimetizarse con el PP para devorarlo… hay que decir que la cosa va viento en popa.

 

Lección número cinco: dado que PP+VOX (2015)=9740 y PP+VOX (2019)=9117, el crecimiento de VOX parece limitado a lo que pueda canibalizar del PP. La España Eterna… y la España del Eterno Retorno. En Andalucía pactaron la investidura del PP sin demasiados problemas (algo que les ha permitido “normalizarse” a ojos del votante de derechas, y probablemente inevitable dado el consenso en echar a Susanyahu costase lo que costase). En Tres Cantos, donde venimos de varios años de gobierno pepero y la cosa ahora mismo pinta más a trinaranjus tricantino, ya es más probable que se lo piensen. Con un 13% (Ciudadanos en 2015 solo sacó un 11%) VOX parece apostar fuerte por la plaza, poniendo a un candidato que hizo el sacrificio supremo por la patria: colgar una bandera en Gibraltar. Si te dedicas a investir a la “derechita cobarde” e incluso a la derechita naranjita, poco futuro van a ver tus votantes.

 

Previsión

No se intuye, por ahora, la posibilidad de un desborde transformador en Tres Cantos. Lo que sí vemos, en cambio, es un letizismo rampante, que entre sus dos alas PSOE-C’s tiene el 51% del voto y al que los partidos de los extremos ya solo pueden apoyar sin condicionar demasiado. Eso es lo que se viene, eso es lo que hay. El PP se ha situado en fuera de juego letizio y ya está girando al centro, posponiéndose el Cleganebowl de la derecha con VOX. La izquierda transformadora, más cachas de lo que el resultado de las Elecciones Generales sugiere, intentará no perder pie con el PSOE y mantener viva la llama de la esperanza bajo el nuevo bonapartismo letizio que se anuncia. Como en las municipales, sin embargo, “se vota a la persona”, puede pasar cualquier cosa: victoria por la mínima para el PP y revalidación de la alcaldía con las abstenciones/apoyos “críticos” de C’s y VOX, gobierno en solitario de C’s como la lista más votada pero sin mayoría para nada, ligerísima mayoría de izquierdas liderada por G3C (para restringir levemente la circulación en coche, y en 2023 de vuelta a la oposición), o incluso que el PSOE aproveche el tirón. Vamos: que no tenemos ni puta idea pero disfrutamos con el partido.

Muchos años han pasado ya desde que España transicionó del franquismo al R’78. Algunos menos desde que Tres Cantos transicionara del viejismo colmenareño al nuevismo tricantino. En ambos casos el régimen anterior se sintió profundamente herido ante el abandono por parte de su sucesor. Así es España, y así es Tres Cantos: una fantasía que ignora de donde viene y por eso va hacia donde va. Yo el franquismo ya no lo he vivido, pero de Colmenar Viejo sí que les puedo contar una anécdota personal: la única vez en mi vida que me ha cagado encima un pájaro fue una paloma delante de un restaurante chino en Colmenar Viejo, cinco minutos antes de una cita. Asco y cabreo máximos, impotencia, sensación de suciedad en toda el alma, proyectos de vida truncados forever. Eso mismo pero con un aguilucho en vez de paloma y alargado 40 años debió ser el franquismo. De ahí que, con todo lo criticable, al final solo me quepa decir: ¡viva Tres Cantos!


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  1. Comentario de MRM (24/05/2019 11:19):

    Hay que actualizarse, que además del insigine pingüno Vetusta Morla son también de Tres Cantos!

  2. Comentario de Martillo (24/05/2019 15:06):

    Aspecto que, unido al desolador panorama que describe el artículo (magnífico, como siempre), no contribuye a ofrecer la mejor imagen de Tres Cantos.

  3. Comentario de isaacgonz (27/05/2019 17:12):

    MAYORIA ABSOLUTA DEL PP https://www.lavanguardia.com/elecciones/elecciones-municipales-2019/madrid/madrid/tres-cantos

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