Debt: the first 5000 years – David Graeber

Como ya les he comentado alguna vez, yo cumplo sobradamente el principal requisito para escribir en LPD sobre economía: no tengo ni repajolera idea del tema. Lo que sí he tenido siempre es un instintivo, casi prusiano, espanto ante las deudas. En toda mi vida, solo he pedido dos préstamos. Uno ya está felizmente devuelto, y del otro me acuerdo dolorosa- y puntualmente el día 5 de cada mes. Y hoy, en línea con mi esfuerzo por reducir mínimamente esa ignorancia, recurro a este libro sobre economía… escrito por un señor que tampoco es economista. David Graeber es antropólogo, y –según la contraportada de la editorial- el inventor del eslogan “we are the 99%” del movimiento Occupy Wall Street. Igual aquí se han pasado un poco con el autobombo, pero el caso es que el hombre escribe bien.

 

A 18.49€ la versión (revisada) para Kindle casi te tienes que endeudar para comprarlo, pero la verdad, prefiero dárselo a él que al banco.

 

Mitos irracionales para gente ilustrada

Como antropólogo, Graeber se dedica a analizar, entre otras cosas, los mitos que sustentan las sociedades. Incluida la nuestra, tan ilustrada y moderna. Y uno de esos mitos es el origen del dinero. Supongo que todos lo conocen: en tiempos remotos la gente recurría al intercambio –“te cambio dos gallinas por un saco de patatas”-, pero esto era muy tedioso y por eso se inventó el dinero – “vendo a un tercero un saco de patatas por una moneda de plata, y con ella te compro dos gallinas, con la ventaja de que puedo almacenar las monedas un tiempo indefinido y además así tu puedes comprarte otra cosa, que igual no quieres mis patatas”- para facilitar los intercambios. Y una vez estaba ahí el dinero, pues surgieron las finanzas y las deudas –“te pido prestadas mil monedas de plata con las que compro opciones a futuros de patatas carrytrade moddafacka Wall Street, las vendo en la City cuando los inversores apuesten a la baja en renting de securities gromenauer, y con el diferencial me compro las gallinas”. Intercambio -> Dinero -> Deuda. Un relato fácilmente comprensible, repetido mil veces desde que lo hiciera Adam Smith en su obra cumbre, y que poca gente cuestiona. Tampoco entre economistas progres, pese a que este mito ofrece en bandeja conclusiones extremadamente favorables a la derecha, a saber: que las personas somos, y siempre hemos sido, comerciantes y negociadores para los que el beneficio personal es la máxima y única consideración; que los mercados y el dinero surgen de forma espontánea porque son “naturales”; y que el estado no tiene nada que ver en todo esto y que lo mejor que puede hacer es permanecer al margen (como mucho, aportar un sistema policial y de justicia para que se cumplan los contratos). Un mito extremadamente sugerente, como hemos dicho, y en buena medida responsable de que a duras penas seamos capaces de imaginar una sociedad diferente a la actual.

Solo hay un pequeño problema, nos explica Graeber: que ningún historiador, arqueólogo, explorador o antropólogo ha encontrado jamás una sociedad basada en el intercambio. Jamás.

A ver, esto no significa que nunca haya habido intercambio. Por supuesto que lo hay, lo hubo y lo habrá. Si vives en un poblado íbero de la Costa Blanca del año 1000 a.C. y vienen los fenicios desde Sidón a comerciar, vas a recurrir al intercambio: no hay moneda que os sirva a los dos, y obviamente no vas a fiarle nada a gente que aparece de la nada cada cinco años y por lo que a ti respecta viven en la cara oculta de la Luna. Pero eso son intercambios fuera de tu sociedad, muy puntuales y con gente a la que no conoces. En tu poblado de 50 familias, razona Graeber, no vas a la tienda de gallinas con tu saco de patatas y empiezas a negociar cuantas patatas te van a costar tus dos gallinas (ya sé que en esta época no hay patatas en Europa, ¡pero es que me gusta como suena!). Nadie hace eso. Lo que haces es que te asomas a la finca del vecino y se las pides, y él te las fía (en una “economía de regalos” ritualizada, le comentarías “vaya dos gallinas más bonitas que tienes”, y él lo pillaría al momento y te las regalaría… pero esperando que algún día tú le “regales” las patatas correspondientes, solo con que él te diga que qué patatas más hermosas crecen en tu huerto; por cierto, cortesía de LPD Sección Antropología les revelamos como evitar tener que dar un regalo cuando no les apetece: decir que el objeto merecedor de alabanzas fue, a su vez, un regalo de un tercero). Ya está. Ambos entendéis que tu tienes ahora una deuda moral con él. Es decir, que sin negociación y sin dinero, ya tienes deudas, tienes un crédito. Una deuda de dos gallinas. Si la semana que viene él necesita un saco de tus patatas, tu se las das. ¿Vale ese saco lo mismo que las dos gallinas? Pues seguramente no. Queda una deuda pendiente, que se modificará cuando él te regale unos zapatos, y cuando tu le regales una vasija, y etcétera etcétera etcétera. Y aunque no se lleve nada por escrito, todo el mundo es consciente de qué le debe a todo el pueblo y qué le deben a él. Vamos, que las deudas nunca se terminarán de pagar. Y no pasa nada, porque esa deuda no es más que la expresión de una obligación entre vosotros y entre todos los habitantes del pueblo: la obligación de cuidar unos de otros (y si alguien se aprovecha de esta convención social para pedir sin dar, ya está la comunidad al quite: Graeber nos cuenta una anécdota de una tribu maorí donde había un aprovechado que iba pidiendo comida a todos sin aportar nunca nada, y la reacción de los demás fue… matarle, porque negar comida a quien te lo pide era un tabú incluso más fuerte que matar a un tocapelotas).

Este será el origen de las deudas y del crédito, anterior por tanto al propio dinero. El dinero, a su vez, nace en las ciudades-estado de Mesopotamia, demasiado grandes para funcionar por el principio de deudas/regalos entre particulares y donde son necesarios amplios trabajos colectivos: obras públicas, de canalización, la ocasional campaña contra los bandidos… Aquí surgen las primeras administraciones primitivas, para gestionar la aportación de cada uno. Y como la aportación de cada uno puede adquirir mil formas (telas, animales, cereal, metales o trabajo puro y duro), hay que convertirlas todas a un “formato común” para tratarlas con equidad y justicia. Y ese formato común en principio serán las raciones de cereales, pronto abreviadas con la mina y el shekel (una mina = 60 shekel, un shekel equivale a una ración de cereal; dado que un obrero recibía dos raciones al día, una mina representa una nómina mensual). Es decir, que en principio la moneda es simplemente un artificio contable de la administración del estado, para gestionar lo que todo el mundo debe a todo el mundo. Y aunque pronto surgirían minas y shekels físicos, casi siempre permanecerían apilados en el sótano del templo o palacio. Sin moverse. No estaban pensados para eso. Si se mueven es, inicialmente, por necesidades de guerra: cuando el gobernante monta un ejército de 10.000 soldados, requisar los alimentos necesarios es una pesadilla logística, abierta además a injusticias que pueden socavar la legitimidad del soberano. Pero, si a cada soldado le das una moneda para que se compre la comida, y luego les dices a las familias de tu ciudad/estado que te deben una moneda en impuestos… ya te puedes reclinar y dejar que el mercado haga su magia. En suma, que moneda y mercados son creaciones estatales artificiales, lo único “natural” son la deuda y el crédito.

 

5000 años de tarjetas black.

 

La deuda, “tener algo que es de otro”, establece así una relación con el otro. Relación que se rompería si la deuda se cancelase. Por eso es común en muchas tribus el “regalo de bienvenida” como forma de abrir una deuda, es decir, de relacionarse con el nuevo, y la cancelación exacta de las deudas pendientes una ofensa, pues indica la voluntad de no querer relacionarse con alguien. La deuda/el crédito, en suma, es relación. Por eso nuestro moderno concepto de la justicia como “pagar todas tus deudas” nos ha llevado a una esquizofrenia cultural: todo el mundo coincide en la necesidad de “que todo el mundo pague sus deudas”… y en que la gente que presta dinero (y permite así que otra gente tenga deudas) a cambio de intereses es lo más despreciable y ruin que ha parido madre.

 

Una visión antropológica de tu hipoteca

Sobre esta base, Graber se pone ahora a enrollarse durante un par de capítulos sobre tribus africanas, códigos legales celtas, el “valor” de una vida humana, el comercio con esclavos y mil cosas antropológicas más, relacionadas mahomenoh con deudas, moneda y mercados. Incluyendo un breve análisis “comunista”, donde Graeber (que se describe como anarquista) define el comunismo como todo sistema basado en “a cada uno según sus necesidades, de cada uno según sus capacidades”. Y aclara que nunca ha habido un sistema 100% comunista porque tal cosa no es posible… pero tampoco sería posible lo contrario. Todos los sistemas económicos y sociales, incluso el liberalismo más adamsmithiano-sueño-húmedo-de-Juan-Rallo, se basan en un firme e invisible fundamento comunista. Dicho de otra forma, si yo voy por la calle y me vienen de frente Daniel Lacalle, Carlos Rodriguez Braun y Esperanza Aguirre, y yo les pregunto una dirección, de entre las tres opciones

 

  1. aprovechar su superioridad en número para arrastrarme a un callejón oscuro donde abusar sexualmente de mi, robarme todas mis posesiones, extraerme los órganos para venderlos en el mercado negro, y devorar con mostaza y al pil-pil lo que quede de mi cuerpo, siempre y cuando tuviesen la seguridad de que el malvado Estado aguafiestas no fuera a castigarles por ello;
  2. ofrecerse a ayudarme por 5 euros, pagables por adelantado (o mejor aún, subastándose entre ellos el derecho a cobrarme por la ayuda);
  3. decirme, sin exigir absolutamente nada a cambio, lo que necesito, y despedirse deseándome un buen día;

 

el trío liberal con total seguridad elegirá la opción c). Y eso es por el fundamento comunista de nuestra sociedad, donde “entre iguales” y siempre que no suponga un “coste excesivo”, las cosas se comparten (¡aunque igual después de escribir esto el trío liberal prefiere aplicarme otro punto para que no pueda usar su desinteresada amabilidad contra ellos y su ideología!). Por supuesto, lo de “entre iguales” y “coste excesivo” es subjetivo, pero el caso es que con algo tan inocuo como preguntar una dirección, ni siquiera ellos discutirían el principio “a cada uno según sus necesidades, de cada uno según sus capacidades”. Quizás la expresión “comunismo para ricos” describe mejor esta forma de pensar: cuando las cosas van mal para tus “iguales”, se sacrifica lo que haga falta.

 

Son el Politburó y no lo saben.

 

Volviendo a Graber, este distingue entre “economías humanas” y “economías comerciales”. Las primeras serían sistemas socioeconómicos primitivos, en gran medida autosuficientes, y donde el “comercio” está relacionado con el cambio de estatus de las personas: nacimientos, matrimonios, defunciones, clientelismo… para lo demás, las gallinas y las patatas, se sigue recurriendo al crédito vía “economía de los regalos”. En las comerciales, las transacciones se hacen cada vez más por dinero; dinero que empieza a prestarse a cambio de intereses, casi siempre con consecuencias catastróficas en el corto y medio plazo (hablamos en términos históricos, “corto y medio plazo” pueden ser unas cuantas décadas). Prueba de ello es que casi cualquier revuelta o revolución en el mundo antiguo tiene como programa único y absoluto “cancelación de las deudas y reparto de la tierra”, y que casi todas las grandes religiones prohíben cobrar intereses. Casi todos los reyes mesopotámicos proclamaban algún jubileo (en una de esas cancelaciones masivas de deuda, fíjate tu, es donde nos encontramos el primer uso de la palabra “libertad” en un documento político). En el caso del judaísmo, directamente imponen una cancelación universal de la deuda cada cincuenta años, para evitar males mayores. El triunfo del cristianismo en los siglos II y III, deja caer Graeber, puede haber sido simplemente consecuencia de una desigualdad cada vez mayor y de una sociedad tan endeudada que los ideales de “perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores” (sí, al parecer originalmente los cristianos rezaban así, los muy perroflautas) resultaban tremendamente atractivos.

En fin, es cuando las economías humanas entran en contacto con las comerciales, sobre todo a partir del inicio de la edad moderna, que todo se viene abajo.

 

El comercio africano de esclavos fue, como ya dije, una catástrofe sin precedentes, pero las economías comerciales ya habían estado extrayendo esclavos de las economías humanas durante miles de años. Es una práctica tan vieja como la civilización. La pregunta que quiero plantear es: ¿hasta qué punto es esto constitutivo de la civilización como tal?

No hablo estrictamente de la esclavitud aquí, sino del proceso que arranca a las personas de las redes de apoyo mutuo, historia compartida y responsabilidad colectiva que las hacen ser quienes son, haciéndolas intercambiables – es decir, el que hace posible someterlas a la lógica de la deuda. La esclavitud es solo la conclusión lógica, la más extrema forma de ese desarraigo. Pero por esa razón nos proporciona una ventana sobre el proceso entero. Es más, debido a su rol histórico, la esclavitud ha condicionado nuestras asunciones e instituciones en formas de las que ya no somos conscientes, y cuya influencia no querríamos reconocer si lo fuéramos. Si nos hemos convertido en una sociedad de deudas, es por el legado de guerras y conquistas, y la esclavitud nunca se ha ido del todo. Está ahí, empotrada en nuestras más íntimas concepciones del honor, de la propiedad, incluso de la libertad. Simplemente, ya no logramos verlo.

La esclavitud, por estas, pronto se convierte en el segundo hilo conductor del libro, como una especie de reverso de la deuda. Y la “libertad”, originalmente “no ser esclavo”, adquiriría posteriormente otros tintes:

 

Hay una línea directa entre el nuevo concepto romano de libertad –no como la capacidad de establecer relaciones mutuas con otros, sino como poder absoluto de “uso y abuso” sobre la propiedad conquistada [los esclavos] que constituyen la mayor parte del servicio de un romano pudiente- y las extrañas fantasías de filósofos liberales como Hobbes, Locke o Smith sobre el origen de la sociedad humana desde un conjunto de varones treintañeros y cuarentones que surgieron de la tierra completamente formados y entonces tuvieron que decidir si matarse mutuamente o intercambiar pieles de castor.

 

La mano invisible.

 

Abriendo el melón

Y con la antropología bien cubierta, Graber se lanza a tumba abierta a la segunda parte del libro: reescribir la historia, o al menos mostrarnos como todo puede ser reinterpretado de forma curiosa desde la óptica deudas/mercados/esclavitud. Vamos, que Graber se marca aquí un “mi especialidad es el motor secreto de la historia” en toda regla, pero confieso que tengo debilidad por estas cosas, cuando se presentan de forma amena y sorprendente. Cosa que Graeber hace, por ejemplo, analizando la simpática costumbre, en las culturas ribereñas del Mediterráneo, de agredir físicamente a todo aquel que insinúe que la mujer o hijas de alguien mantienen relaciones sexuales por dinero. Curiosa y simpática costumbre que, revela Graeber, no es tan universal como pensamos… y que surge históricamente, hasta donde podemos reconstruir, cuando dichas sociedades pasan de economías humanas a economías comerciales. Es con la aparición de las deudas financieras (y la posibilidad de que te embarguen a la parienta por no pagarlas) que el honor del varón se ata a la situación de sus mujeres, y de hecho empieza a surgir al costumbre entre los más pudientes del mundo mediterráneo de tapar con velo a sus mujeres, en plan “la mía no tiene que ir enseñando ni pechuga ni nada porque yo sí pago todas mis deudas”.

Por cierto que la esclavitud, esa lacra de cuya abolición solo cabe felicitarnos, ya fue abolida varias veces. Una, la más significativa, a finales del Imperio Romano… coincidiendo con los primeros comienzos de la servidumbre y con el final de la economía monetaria del Imperio. Como las fuentes de los siglos V-VI suelen ser monjes obsesionados con la llegada del Reino de los Cielos, no somos conscientes de los enormes cambios socioeconómicos que se producen en esta época. Cambios, insinúa Graeber, que pueden tener más paralelismos con lo que empieza a verse ahora por el mundo de lo que somos conscientes. Entro otras cosas, hicieron imposible reintroducir la esclavitud en Europa a finales de la Edad Media, cuando la economía capitalista pega el primer gran salto globalizador: toda la cháchara de juristas y “expertos” fue incapaz de convencer a la población de que era legítimo esclavizar a otro ser humano (de nuevo, siempre y cuando se le considerase un igual… y buena parte del racismo de los últimos cinco siglos es simplemente la búsqueda de una excusa para no tener que considerar a otros humanos como iguales y así poder esclavizarlos; nótese que el esclavo de la edad moderna es siempre considerado “inferior” y por ello esclavizable, el esclavo de la antigüedad podía perfectamente ser reconocido como intelectualmente superior a su amo). Las plantaciones de esclavos tuvieron que establecerse en las Indias, lejos de las críticas.

En fin, que Graeber nos hace una división de la Historia Universal en cinco partes:

 

Imperios Agrarios (3500-800 a.C.): pues eso. Economía basada principalmente en deuda o moneda virtual, en grandes imperios que garantizan una cierta paz y orden en su interior y que suelen durar unos cuantos siglos. La gente funciona con gallinas+patatas en su día a día, y el oro y la plata se acumulan en templos y palacios.

 

Era Axial (800 a.C. – 600 d.C.): un nombre prestado de un filósofo alemán, al que le llamaron la atención los numerosos cambios, casi sincronizados, en las distintas culturas del mundo en esta época. Karl Jaspers terminaba su Era Axial en el 200 d.C., pero Graeber expande esta era para incluir la caída el Imperio Romano y el surgimiento del Islam (en puridad, la Era Axial debería acabar en el año 632). Esta era se caracteriza por una mayor monetización, fruto de una mayor violencia. Los imperios no duran ná, no como los de antes, vaya unos paquetes que están al frente de las grandes civilizaciones, y las continuas guerras y saqueos obligan a pagar ejércitos de mercenarios y hacen inciertos los préstamos. Oro y plata salen de los templos para rular por ahí en forma de moneda. Se crea lo que Graeber llama un complejo monetario-esclavista-militar, y surgen, por todo el mundo (es decir, Grecia/Roma, la India y China, que es lo que para Graeber viene a ser “el mundo avanzado del momento”, limitando su análisis a estos tres núcleos civilizatorios), filósofos materialistas para justificarlo. Y como respuesta a estos últimos, surgen nuevas religiones que se convierten en movimientos sociales reformistas contra la monetización de la sociedad. De hecho, todas las principales religiones surgen en esta era: Cristianismo, Islam, Confucionismo, Taoísmo, Budismo… y casi todas con potentes mensajes contra la usura y a favor del perdón de las deudas.

El único imperio más o menos duradero de esta época es el Romano, en cuyos orígenes Graeber ve una reacción a las crisis de deuda. En la Roma republicana temprana, las deudas se convertían en la ruina de muchos plebeyos y estaban detrás de numerosas protestas, lo que dejó a los patricios con dos opciones. La primera, forzar sin concesiones el pago de las deudas -y consecuentemente la esclavización del deudor en caso de impago-, convirtiéndose en un estado represor en continua guerra contra las clases bajas. El problema es que decirles a los plebeyos que su futuro y el de sus hijos no va a consistir más que en cerrar el pico y pagar deudas hasta el fin de la eternidad hace que no se mueran precisamente de ganas de sostener el tinglado y sacrificarse por sus élites (ciertos países del Sur de Europa están redescubriendo esto últimamente). Por esto esta opción solo fue llevada hasta sus últimas consecuencias por los espartanos.

 

El sueño de los mercados racionales y autoregulados produce monstruos. ¡Moooonstruos!

 

La otra opción es, por ello, más popular, y es la que finalmente eligieron los dirigentes romanos: apostar por una continua expansión imperial donde el botín serviría para calmar los ánimos. Seguiría sin haber concesiones por las deudas, pero el botín, en tierras o riquezas, ayudaría a los plebeyos a pagarlas. Claro que en cuanto la expansión se detiene, el tinglado se viene abajo. Y por supuesto, en este rollo de la expansión solo puede haber un ganador final, que se impone sobre todos los demás después de guerras sin fin (que en este caso fue Roma, pero la misma opción la intentaron Atenas y muchos otros).

 

Edad Media (600-1450): normalmente asociamos la Edad Media a atraso y miseria: la opinión convencional es que la economía “retrocede” al intercambio por la falta de moneda, y que el abandono de las ciudades es una catástrofe. Bueno, según se mire, dice Graeber: para lograr los excedentes agrícolas que permitían alimentar las ciudades de la Era Axial, la agricultura se confió a latifundios trabajados por cuadrillas de esclavos explotados inmisericordemente. Sin ciudades, ya no hay razón para esa explotación, y los antiguos esclavos se liberan y convierten en los pequeños agricultores de la Edad Media, que ya solo tienen que alimentar a cuatro monjes y el ocasional caballero. Vamos, que ganaron, y mucho, con el cambio. Y en cuanto al “retroceso”: que no haya moneda no significa que no haya dinero, recuerda Graeber. Es decir, que la Edad Media solo es un “retroceso” si aceptas que “progreso” equivale a “economía comercial globalizada”. Pero no solo la cuenca mediterránea resulta afectada: la caída del Imperio Romano coincide, siglo arriba siglo abajo, con la del Imperio Gupta en la India y con la de la dinastía Jin en China.

Lo que Graeber ya no discute es que la Edad Media es un periodo donde la economía (como el resto de la sociedad) cae bajo un mayor control religioso, especialmente en lo relativo a cobrar intereses. Aquí Graeber se va a marcar un buenismo respecto al islam que igual no le hace popular entre ciertos sectores de la sociedad occidental (rematado con un “Adam Smith sacó buena parte de sus ideas del islam medieval”). Sigue a esto una descripción de la sociedad musulmana como “una economía de mercado sin capitalismo”, etiqueta que Graeber también le pone a China o a la India en diversos periodos de su historia. Y sin intereses, que es de lo que vive el capitalismo. Es más, es un libre mercado que no gira en torno a la competencia a destajo, sino que se considera una institución de ayuda mutua.

 

En cierto modo, uno puede ver el establecimiento de tribunales islámicos como el triunfo final de la rebelión patriarcal que había comenzado miles de años atrás; una asunción universal del ethos nómada del desierto o de la estepa […]. Fue posible gracias a un profundo cambio en la alianza de clases. Las grandes civilizaciones de Oriente Próximo habían estado siempre dominadas por una alianza de facto entre administradores y mercaderes, que juntos mantenían al resto de la población en peonaje de deudas o en constante peligro de caer en el mismo. Con su conversión al islam, las clases comerciales que durante tanto tiempo habían sido el archi-villano a los ojos de los campesinos y urbanitas, cambiaron de bando, abandonando sus más detestadas prácticas, y convirtiéndose en líderes de una sociedad que ahora se definía contra el estado.

 

Negocios sin un estado que vigile, ¡qué maravilla!

 

Era de los Imperios Capitalistas (1450-1971): llegamos al melón de la modernidad. En España, solemos fechar el fin de la Edad Media en una empresa de capital riesgo fundada por los monarcas españoles. Económicamente, se supone que esto acabó llevando a un verdadero tsunami de oro y plata que se abatió sobre Europa, causando una “revolución de los precios”, pero Graeber elige la fecha de 1450 por eventos que nos pillan muy lejos: en ese año, en China, la dinastía Ming renuncia al papel moneda, dejando solamente la plata como instrumento de pago. En consecuencia, China desarrolla un apetito voraz de plata y engulle la mayoría de la producción de las Américas (el oro tiende a acabar en la India). La “revolución de precios” europea, en realidad, tiene bastante más que ver con las cada vez más frecuentes guerras (guerras, a su vez, cada vez más bestias) que empobrecen a la población y propician una fuerte monetización, destruyendo el “comunismo de los pobres” que sustentaba las pequeñas comunidades rurales. La economía empieza de nuevo a girar en torno a la moneda y arrastra consigo a todo lo demás, propiciando una vuelta a los peores excesos de la Era Axial, con su peonaje de deudas y sus complejos monetaristas-esclavistas. El crédito y las deudas empiezan a considerarse pecados. Y como las setas tras la lluvia, aparecen filósofos materialistas para justificar el nuevo tinglado, como Hobbes o Adam Smith:

 

Consideremos a Adam Smith:

“No es de la benevolencia del carnicero, cervecero o panadero de donde obtendremos nuestra cena, sino de su preocupación por sus propios intereses. Nos dirigimos, no a su humanidad sino a su amor propio, y nunca le hablamos de nuestras necesidades sino de sus propias ventajas.”

Lo bizarro es que, cuando Smith escribió estas líneas, esto simplemente no era cierto. La mayoría de tenderos ingleses hacían la mayor parte de su negocio a crédito, lo que significa que la mayoría de clientes apelaban constantemente a su benevolencia. Smith no puede haber ignorado esto. Más bien, está pintando una imagen utópica. Quiere imaginar un mundo donde todo el mundo usa dinero en efectivo, en parte porque coincidía con el emergente consenso de clase media de que el mundo sería un lugar mejor si todo el mundo realmente se comportase así, evitando enredos confusos. Todos deberíamos pagar en efectivo, decir “gracias” y abandonar la tienda. […]

En otras palabras, Smith simplemente eliminó el papel del crédito en su presente, igual que lo había eliminado del origen del dinero. Esto le permitió ignorar tanto la benevolencia como la malevolencia en los asuntos económicos, tanto el ethos de la ayuda mutua que es el fundamento necesario de cualquier cosa que quiera parecerse a un libre mercado (es decir, cualquier cosa que no es creada y mantenida por el estado) como la violencia y el espíritu de venganza que habían contribuido a crear los mercados competitivos y egoístas que estaba usando como modelo.

 

Europa, que hasta ahora había sido un mero apéndice económico del mundo musulmán (para cualquiera de más allá del Hindukush, islam y cristianismo apenas son distinguibles), va a despuntar en esta época con un curioso instrumento. Uno que ninguna otra civilización ha desarrollado, y que le va a permitir (bueno, eso y la pequeña ayudita de que el resto del mundo haya quedado arrasado por dos siglos de correrías mongolas) ponerse por delante en esta era: el instrumento de la corporación. Ya saben: una persona jamás te cortaría la luz/vendería como esclavo/desahuciaría, pero una sociedad anónima no tiene complejos de esos. El dinero deja de ser una herramienta, como lo fue en la Era Axial, y pasa a ser un fin en si mismo.

En otras palabras, que ya estamos en pleno florecimiento del capitalismo global. “Capitalismo”, curiosamente, es una palabra creada por sus enemigos socialistas. Graeber aporta aquí una reflexión interesante: desde Adam Smith, el capitalismo tiene una obsesión por el efectivo y un cierto desdén por el crédito, considerando las deudas (especialmente las públicas, pero también las privadas) como un pecado. Y también desde Adam Smith, al capitalismo le acompañan histerias apocalípticas. Durante todo el siglo XIX los ricos están seguros de que las masas van a montar una Revolución Francesa en cualquier momento, luego viene el miedo a los bolcheviques, luego al Apocalipsis nuclear, y ahora mismo el cambio climático y al populismo islámico-separatista. En casi cualquier momento de la historia, los capitalistas creen que el tinglado durará como mucho una generación más (en divertido contraste con los comunistas, que vendían sus sistemas como poco menos que eternos, y miren como acabaron). Un temor que Graeber psicoanaliza así: si asumiéramos que el capitalismo es eterno, ¿qué nos impediría tener deudas eternas?

En fin, que de esta Era habría mucho que contar… pero Graeber no lo hace. Tras introducir el capítulo con algunos aspectos curiosos de la conquista de México y proseguir con asuntillos internos de Gran Bretaña… saltamos directamente al final: el bueno de Richard Nixon es el encargado de darle a esta era el toque de gracia al decretar la no convertibilidad del dólar americano al oro en 1971, ciscándose el acuerdo de Bretton Woods. Entremedias, la Nada. Y ya saben lo que nos cuesta en LPD respetar un libro que no respete la Segunda Guerra Mundial ni nos analice a los nazis desde algún punto de vista innovador.

 

Tu hipoteca marrón de los mil años.

 

El glorioso presente (1971 – ¿?): ¿y ahora qué? Pues ni idea, dice Graeber. Apenas hemos empezado esta nueva era, y puede pasar de todo. 50 años son muy pocos, en el año 650 nadie pensaba “jo, llevamos cinco décadas en la Edad Media y yo no noto cambios”. Lo que parece abrirse camino entre las nuevas generaciones es que el capitalismo no funciona todo lo bien que nos cuentan. Aquí igual nos gustaría sacarnos el palillo de la boca para apurar el carajillo y aleccionar diciendo que han perdido la fe porque no funciona para ellos, y que en cuanto empiecen a heredar fortunas cambiarán de idea, pero no querríamos ser demasiado cínicos. El caso es que desde 1971 vemos la aparición masiva de tarjetas de crédito, de hipotecas eternas, financiarización progresiva, en suma, una vuelta al dinero virtual descontrolado que vuela por los aires en 2008. ¿Porqué? Porque si la gente empieza a ver el dinero virtual como una promesa y no como una cosa en si misma, necesitas un mecanismo de control. Una válvula o fusible que proteja a los deudores. Pero casi todas las instituciones existentes protegieron a los acreedores. Y hasta que no cambiemos eso, nada se puede hacer.

Graeber también predice que China va camino de ser el incontestable amo del cotarro. Algún cuñado metería aquí la objeción si tan poderosos son, ¿porqué están comprando toda la deuda pública americana?. Pero Graeber, como todo buen conocedor de China (o, en su defecto, cualquiera que se haya buscado la versión LPD de la milenaria historia de China), apunta a la costumbre chino-imperial de sobornar a los bárbaros mediante espléndidos regalos a cambio de tributo simbólico. Los chinos compran la deuda yankee porque así los tienen contentos y, en el fondo, en la mano. El despegue económico de Corea, Taiwán e Indochina en general se debe, según Graeber, a que estos países (todos ellos antiguos tributarios del Reino Celestial) se encontraron bajo el paraguas americano, que hizo lo imposible por alejarlos de China. Pero ahora este paraguas se está volviendo muy caro para dichos países, porque los USA resulta que también les extraen su tributo, también en forma de compras de su deuda pública, que por todo lo que podemos decir no se va a pagar nunca.

 

Valoración

Supongo que el libro está bien, al menos las partes que he logrado entender me han gustado mucho, en la otra mitad me perdía. Y la verdad, el Graeber polemista y debatidor que conocía de diversos artículos y entrevistas en la Internete me gusta más que el académico teórico que ha salido del armario en este libro. Graeber tiene tendencia a saltar mucho entre puntos y para cada uno hace una contribución original, pero no logra –al menos para mi gusto- sacar elegantes líneas generales de todo ello. Pero creo que le debía algo de dinero así que afirmo que los 18.49€ están bien gastados.

La deuda es “un acuerdo entre (teóricos) iguales por el cual pasan a ser desiguales”, y es un elemento central en nuestras vidas (al menos en la mía), así que se merece todo el filosofeo y todas las exploraciones histórico-antropo-culturetas posibles. Cosa que Graeber hace, y deberíamos estarle agradecidos. También en pensar alternativas… y, casi más importante y desde luego más urgente, entender cómo hemos llegado a un punto donde se considera que no hay alternativas al sistema actual. Numerosos experimentos (el más famoso es el del Ultimátum, con sus muchas variantes) de la economía conductual han proporcionado amplia evidencia de que ciertas teorías económicas no son correctas, pero aún está por ver que alguna teoría económica haya sido rechazada por esto. La deuda, en suma, no es un absoluto. Es una promesa cuantificable, una relación, un compromiso que debe poder rehacerse como cualquier otro compromiso. Es una forma de organizarnos. Si se cancelara, no pasaría gran cosa. Graeber acaba el libro proponiendo un jubileo. Por soñar que no quede, aunque me parece mucho más probable de aquí a cien años un neofeudalismo corporativo…


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  1. Comentario de Y (27/12/2017 13:52):

    Ronda, marzo del año 1810
    (las tierras del Poniente ocupadas por el ejército francés)

    “El mismo día (…) que dejamos Ronda entraron en ella los serranos (…) gritando alegremente y disparando sus armas por las calles con entusiasmo (…) la cárceles se abrieron (…) y se quemó toda la documentación pública a fin de eliminar las hipotecas que tenían los habitantes de la ciudad sobre los serranos”

    Jerusalem, julio del año 66
    (la tierras del Levante ocupadas por el ejército romano)

    Padre nuestro que estas en los cielos
    santificado sea tu Nombre
    Venga a nosotros tu Reino
    Y hágase tu voluntad en la tierra como en los cielos

    Danos hoy el pan de hoy y no esperes a mañana
    Perdónanos nuestras Deudas
    Y no nos dejes caer en la tentación (de degollar a los sacerdotes saduceos que usan el Nombre como máscara encubridora) y líbranos del Mal

    Amen

    Pero Menahem -nieto de “yehuda el galaunita”, “un terrible doctor/sabio/sofista”- no pudo resistir la tentación: asaltó el impresionante depósito de armas de Masadá, “y armó a sus hombres y a otros bandidos” (De la Destrucción [Peri Haloseos] Libro II, 434) y entró en la ciudad, y -“No más Señor que D–s (y El allí arriba en los cielos)”- degolló al sumo sacerdote Anás el joven hijo de Anás el viejo suegro de Caifás

    Y “a continuación incendiaron los archivos para hacer desaparecer los contratos de los préstamos y así impedir que se cobraran las Deudas” (II, 427)

    Y los hijos de la aristocracia sacerdotal saducea dijeron que eso no era manera de hacerle la guerra a los romanos, que eso no era amor a los viejos fueros persas de la gran ciudad y la provincia de yehud, total que “lo mataron tras someterlo a muchos tormentos” y recondujeron el motín agrario, y comenzó la Guerra Civil en Siria: “unos disturbios terribles se apoderaron de toda Siria: todas las ciudades se dividieron en dos bandos” (II, 462)

    Y por eso el rabí Mateo el arameo (que escribe circa 80) le lavó las manos al cabrón de Poncio Pilato, porque solo hubo paz donde estaba el ejército romano

    Mañana, 28 de diciembre, se recuerda la matanza de los inocentes, gente menuda, “gente”, “gente del campo”, en la Pascua del año 4 aC, matanza que dio lugar a un motín agrario donde los cabecillas son un esclavo, un bandolero y un cabrero de piel oscura. Motin agrario que es una primera versión del motín agrario del año 66 que dio lugar a “los sucesos ocurridos entre nosotros” (Lucas 1,1): (A) la guerra civil en la tierra de canaan entre la población y el pueblo (B) la guerra civil en Siria y (C) la guerra contra los romanos

    Y el día 6 de enero se recuerda el bonito cuento que escribió con el corazón destrozado el rabí Mateo el arameo:

    Llegan unos “magos”: unos astrónomos persas, intérpretes de estrellas, unos magos persas, dicho con más exactitud: llegan unos sacerdotes de “Ahura/asura Mazda” (esto es: llegan unos sacerdotes de “D–s”) el señor “que está en los cielos”, “sobre las cabezas de todos los hombres” “y que hace llover sobre justos e injustos”

    ΚΑΤΑ ΜΑΘΘΑΙΟΝ (según Mateo 2,1)

    Τοῦ δὲ Ἰησοῦ γεννηθέντος ἐν Βηθλέεμ τῆς Ἰουδαίας ἐν ἡμέραις Ἡρῴδου τοῦ βασιλέως, ἰδοὺ μάγοι ἀπὸ ἀνατολῶν παρεγένοντο εἰς Ἱεροσόλυμα

    Tou de Iesou gennethentos en Bethleem tes ioudaios en hemerais Herodou tou basileos, idou mágoi apo anatolon paregénonto eis Ierosolyma

  2. Comentario de Latro (27/12/2017 14:05):

    Gracias por la reseña; he oido hablar de libro y de sus tésis bastente, pero no lo he leido aún. Aunque ya para que si me lo destripa usted así :P

    No sé cuan válidas sean las ideas de Graeber, o mejor dicho, tengo la sensación de que son bastante válidas cuanto mas cerca esta de su especialización y menos cuanto mas se va a otros jardines, pero si que como menciona usted, me parece bastente interesante el darle otro análisis, paralelo y por otra óptica, a críticas como la de la economía “psicológica” o “conductual” que estan desmontando ciertos dogmas que francamente deberian ser vistos como lo que son; igual que cuando nos enseñaban cosas como “mira, vamos a hablar de las leyes de Newton asumiendo que toda la masa está en un punto porque sino se me complica mucho”, cosas como el “homo economicus” y demás son simplificaciones, modelos abstractos para poder trabajar ciertos aspectos y que si, dan ciertas perspectivas… pero no son reales y como toda simplificación deja mucho, demasiado fuera. Una cosa es simplificar para poder empezar a analizar y otra quedarse con la simplificación como si fuese la realidad.

  3. Comentario de antonio (28/12/2017 08:25):

    ”La deuda es un acuerdo entre (teóricos) iguales por el cual pasan a ser desiguales”
    Me temo que si la premisa es incorrecta e irreal la conclusión es….El Santander y tu unos iguales???? Sospecho que la Patri no se ha comprado el Banco Popular por 1 euro ( ¿cuanto vale ‘realmente’ la banca española ?¿ese es uno más de los misterios de la deuda)-ni partiendo de tal igualdad ni para llegar a ella y, de planteare tal fantasía, el fantasma de D. Emilio Botin dejaria un rato sus partidas de poker celestiales paara no permitirselo. La deuda no es el problema, I am sorry Graeber, y si lo es la propiedad de la deuda, la propiedad de los bancos, la propiedad de….La propiedad, ese viejo asuntillo.La reseña, por otro lado, es un alarde de ingenio,sin duda.

  4. Comentario de Mauricio (28/12/2017 10:54):

    Le recomiendo que lea La Arrogancia fatal de Hayek. Es cortito, poco denso y le servirá para contrastar las ideas de este fenómeno.

    Estaría bien que se atreviera con Los enemigos del Comercio de Escohotado. A mí se me hace cuesta arriba y a usted, en cambio, parece que le van los libros tochos.

  5. Comentario de rayario (28/12/2017 11:30):

    Le ruego perdone mi ingenuidad pero… ¿No es la propiedad otro concepto derivado de la deuda? Es una relación entre un sujeto que posee y un objeto poseído. Sería una deuda absoluta, de todo o nada, pero también interpretable como tal.

  6. Comentario de ocnos (28/12/2017 22:38):

    #4 Feliz Navidad D. Mauricio (y a toda LPD)

    En el libro que vd. nombra, los conceptos de la ética del “pequeño grupo” y la ética del “orden extendido” introducen una curiosa reflexión.

    La primera sostiene que el sistema original de la ética humana fue el del pequeño grupo – la tribu cazadora/recolectora. Esta ética de “pequeño grupo” era solidaria y altruista.

    La segunda aparece por el proceso de la evolución social,donde la ética del “pequeño grupo” se ve gradualmente reemplazada por lo que Hayek llama la ética “del orden extendido.” Es la ética del mercado, del mundo de los negocios y los contratos, la ética de la sociedad civil.

    Tacha de inconscientes a los socialistas por querer imponer la primera a toda la sociedad. Pero ¿no lo es querer imponer la segunda a toda la sociedad también como quiere el neoliberalismo?

    El mismo reconoce que “los individuos sólo tienen “una capacidad limitada para vivir simultáneamente dentro de dos órdenes de reglas.” Pero acepta que debe haber un equilibrio, no un desequilibrio tan abultado como el que vivimos, se fomenta y se intenta proteger.

    Y me uno a la reseña de los libros de Escohotado. Mi economía no me permite comprarlos sin una recomendación certera.

  7. Comentario de emigrante (29/12/2017 05:21):

    #6, interesante eso de la ética del “pequeño grupo” y la del “orden extendido”. Si aplicas la primera a toda la sociedad obtienes corrupción y si aplicas la segunda a nivel minorista obtienes dictadura. Parece que tenemos tendencia a aplicar ambas al revés y obtener dictadura y corrupción a la vez

  8. Comentario de Mauricio (29/12/2017 09:50):

    Feliz Navidad Don Ocnos

    No estoy del todo de acuerdo con la interpretación que usted hace de la pequeña ética de Hayek. La mía, al menos, la idea con la que me quede cuando leí el libro, hace ya muchos años, es que en un grupo reducido enfocado a la supervivencia el bien individual coincide con el del grupo. Luego es fácil inferir que todo aquello que es bueno para el grupo, para la supervivencia, es bueno para el individuo y de ahí establecer una ética común. Pero aquello fácilmente identificable en ese estadio de la evolución se complica tremendamente a medida que las relaciones humanas se sofistican y se vuelven más complejas. Y no solo por el tamaño del grupo.

    Que cavernícola A y cavernícola B deben colaborar para cazar un mamut porque los dos salen beneficiados es obvia pero la colaboración necesaria entre un minero africano que recoge coltan, una compañía naviera, un tipo de Silicon Valley, un electricista y usted como usuario de un teléfono (entre otras docenas de intervinientes) pues es más compleja de establecer. Sabemos que sucede y que sucede sin que intervenga un comité central que establezca una seria de directrices y lo hace porque desde ese primer estadio de pequeños grupos de cazadores y recolectores, gracias al prueba y error, hemos desarrollado una serie de conductas (un sistema moral/ético que premia o castiga según que comportamientos) que nos han llevado a este punto. Hayek hace hincapié en esto último: nuestras sociedades son producto de la acción humana pero no de una decisión de un humano o un grupo de humanos que decidieron esto será así o asa. Son miles de años en que los humanos copian y repiten aquellos sistemas, conductas, modelos, etc que aparentemente tiene éxito y desechan aquellos que no. No me voy a meter en el jardín de señalar que comportamientos y que modelos económicos son los que se deben copiar o desechar pero todos aquellos que vayan en contra de miles de años de evolución, de prueba y error, están condenados al fracaso.

    La esencia de la ética es el utilitarismo; el hombre siempre ha convertido en ético aquello que le es útil y eso se refleja en nuestros códigos penales, incluyendo preceptos religiosos: desde la monogamia, a no comer cerdo, pasando por la virginidad, el matrimonio, etc. Cualquier intento de ir contra esta concepción utilitarista ha fracasado siempre; contra más nuclear fuera esta percepción, mayor ha sido el fracaso. Paradigmático es el fracaso de todos los intentos por abolir la propiedad privada, que es, en definitiva, estar en contra del antiguo “no robaras” que no es otra cosa que una defensa moral, religiosa y legal del sentimiento de propiedad que tan útil ha sido en el desarrollo de las sociedades.

    Obviamente, a medida que el hombre mejoraba sus condiciones vitales, pasando de cazador, a recolector, agricultor, comerciante, llegando a la industrialización, la globalización, etc, no adaptara su moral a los nuevos paradigmas, alejándola cada vez más de su concepción utilitarista. Es obvio que a mayor desarrollo social y económico, más complejidad y menores son las repercusiones de las acciones del individuo en el conjunto y, a su vez, es mayor la capacidad del conjunto para minimizar las consecuencias de las acciones particulares en el propio sujeto. Esta adaptación ha ido siempre acompañada por una modulación de las penas por quebrantar la moral imperante. La moral es cada vez menos intransigente, porque la supervivencia del grupo ya no depende de la estricta observancia de la misma. Así las penas por todo tipo de delitos han ido reduciéndose, eliminando la mayoría de los países occidentales la pena de muerte, incluso la cadena perpetua, penas de trabajos forzados y despenalizando multitud de hechos que en otras épocas podrían haber acarreado la pena ultima. Afortunadamente, pocas cosas son ya cuestión de vida o muerte.

    La paradoja de todo esto, es que hemos llegado a tal grado de desarrollo, de sofisticación en las relaciones humanas, en que es muy difícil señalar de forma inequívoca aquello que de forma clara redunda en beneficio o, por el contrario, perjudica al conjunto. Aquello que durante miles de años configuro la moral, se ha tornado en algo tan impreciso, como vaga y relativa se ha convertido nuestra moral. Ante la imposibilidad o incapacidad para especificar los comportamientos individuales útiles para la sociedad, hemos convertido en moral, aquellos comportamientos más cómodos para el individuo. Es decir, para establecer lo que es moral hemos acabado sustituyendo lo útil para el conjunto por lo “fácil” para el individuo. Inevitablemente la moral ha adquirido un carácter relativo, y aquí viene la paradoja: aquellas prácticas primitivas en las que el incapaz, el débil, era condenado a muerte (sociedades antiguas que seleccionaban a los recién nacidos) y que habían quedado desterradas del comportamiento humano por bárbaras, por primitivas, por innecesarias, hoy en día vuelven a estar en uso por algo tan superficial como la comodidad. Pienso en el aborto, en la eutanasia y en general, en la consideración utilitarista y por tanto primitiva, que se da hoy en día a la vida humana. Dicho sea sin ánimo moralizante, tan solo de fijar nuestro estándar.

    Fin de la digresión/ida de olla.

  9. Comentario de casio (29/12/2017 10:08):

    muy interesante. Según tengo entendido yo hay quien señala que el origen real del dinero es el de un medio de pago de impuestos, aunque emitas billetes de monopoly, si Montoro los acepta para pagar tu IRPF cualquiera los aceptará para pagar cualquier otro bien.
    Vamos, que no habria moneda sin estado, lo que de alguna forma coincide con lo que nos cuenta este hombre, porque el impuesto se puede entender como una deuda de cada uno de nosotros con la comunidad de la que el estado seria el mediador.

  10. Comentario de ocnos (29/12/2017 12:09):

    8 D. Mauricio

    Es congruente que si se declara abiertamente liberal, adjetive a la ética como utilitarista . Intelectualmente muestra coherencia pero desmenucemos el argumento:

    De la enciclopedia católica:

    http://ec.aciprensa.com/wiki/Utilitarismo

    “El utilitarismo es una forma moderna de la teoría ética hedonista que enseña que la finalidad de la conducta humana es la felicidad, y que en consecuencia la norma discriminatoria que diferencia entre el comportamiento bueno y malo es el placer y el dolor. En palabras de uno de sus mas distinguidos defensores, John Stuart Mill:

    La doctrina que acepta como fundamento de la moral a la utilidad o principio de la máxima felicidad, sostiene que las acciones son correctas en proporción a su tendencia a promover la felicidad, e incorrectas si tienden a producir lo contrario a la felicidad. Por felicidad se entiende el placer y la ausencia de dolor; por infelicidad al dolor y la privación del placer (Utilitarismo, ii, 1863).”

    Si aceptamos esa definición de utilitarismo, estaremos de acuerdo en que aquí se condensa gran parte de la esencia del liberalismo, con el individuo como medida de todas las cosas. Y vd. fundamenta la evolución de la sociedad industrial (desde la máquina de vapor hasta la globalización) con este principio.

    Sin embargo, para explicar (que no para justificar; lo deja vd. claro) el panorama actual de excesos usa la sutil evolución de lo “útil” a lo “fácil”. Mi crítica es que ese paso no existe. Sigue siendo utilitarismo puro y duro. Utilitarismo además incardinado en toda la sociedad. Para las élites, la población anciana no es mas que un lastre. Individuos que no producen y generan cargas crecientes (eutanasia). Para los siervos de la gleba, por precariedad económica o comodidad material no se desea descendencia (aborto).

    Se ha monetizado la vida. Se ha convertido en un bien más que sigue la lógica de los mercados. ¿Que siempre lo fue bajo otros ropajes o sistemas? Quizás. Pero eso no significa que lo acepte. Recordemos el imperativo categórico. Somos fines, no medios. Y por eso me rebelo ante la lógica liberal económica. Por las perversas consecuencias que genera.

  11. Comentario de Mauricio (29/12/2017 13:17):

    Don Ocnos,

    ¿En que se ha basado el hombre para decidir que está bien o mal si no en aquello que es útil o no al hombre? La verdad es que no he encontrado ninguna explicación más verosímil que esta.

    Por un lado, ¿Qué tiene de reprobable la búsqueda de la felicidad? Aunque no creo que la felicidad, que no identificaría con el placer, fuera una de las prioridades de los primitivos grupos de cazadores-recolectores, si no algo más propio de sociedades más sofisticadas con sus necesidades básicas más cubiertas. Y es ahí, donde en mi opinión, bueno, la de Hayek que comparto, surge el problema pues es más difícil identificar que es útil para el conjunto.

    Por otro lado, creo que resulta imposible determinar que hace felices a los individuos por separado y, por tanto, aún más en su conjunto. Más allá de lo básico. Luego me parece harto complicado establecer una ética “común” basada en la felicidad. De ahí que me guste tanto esa mención de la constitución americana a “la búsqueda de la felicidad” que no a la felicidad que para cada cual será una cosa distinta.

    Hayek no establece, ni dogmatiza sobre que debería ser la ética, intenta explicar porque surge, sus mecanismos, sin posicionarse ni a favor, ni en contra. Me parece innegable que si algunos principios éticos se han mantenido inmutables desde la antigüedad y en diferentes culturas, orígenes, etc, es porque se han demostrado útiles, que funcionan, que sirven a la sociedad que los sustenta y estas, en buena lógica, promueven esos valores. EL problema surge cuando es difícil identificarlos e intentamos elevar o convertir en norma aquello que nos parece bien a nosotros como individuos o grupo de individuos o, ante la imposibilidad de establecer preceptos personales, convertimos la ética en algo que roza la metafísica o en algo tan general, p.ej. “la defensa del medioambiente”, que, en el fondo, se convierte en algo ajeno al individuo y pierde su utilidad, su valor social.

    Todos los intentos de crear nuevas sociedades, experimentos de este tipo se han dado a lo largo de la historia, de crear nuevos hombres, nuevas sociedades, ex novo, sin tener en consideración los siglos de prueba-error, ese conocimiento difuso que posee la humanidad en su conjunto y no en sus individuos, han sido un fracaso. Desde las sociedades utópicas del S.XIX en USA, a las comunas hippies o el comunismo.

    Lo fácil no es necesariamente útil, de hecho, acostumbra a no serlo. Usted pone el ejemplo de las “elites” y los ancianos. Los ancianos han formado tradicionalmente las elites de las sociedades que promovían el respeto a los mismos porque estos eran los guardianes del conocimiento, de la memoria, del prueba y error, que los jóvenes, en su arrogancia, ignoran muchas veces. Precisamente, hoy en día, son los “jóvenes” que no pertenecen a la elite, en su adanismo que les lleva a descubrir la pólvora día sí, día también, quienes con mayor acritud denostan a los ancianos.
    Efectivamente, “por precariedad económica o comodidad material no se desea descendencia (aborto)” la cuestión es no engañarse sobre el por qué hoy en día aceptamos el aborto como algo ético y como, en esto, hemos retrocedido dos mil años. Insisto, lo menciono por explicarlo, no por dármelas de ético o decir si está bien o mal.
    No se ha monetizado la vida, siempre ha sido así, apenas unos cientos años de “sofisticación” nos han llevado de vuelta al principio, a la cruda realidad: Si no eres valido para cazar, no eres útil al grupo, te mueres. Que yo acepte o no la esfericidad de la tierra, no la hace más o menos redonda.

    Hayek, contra esto, propone utilizar la ética del “pequeño grupo” con los “nuestros” y cazar de puta madre para que los “otros” por necesidad, por interés, por razones que podemos desconocer, como el minero que vive de extraer coltan en África (orden extendido) se relacionen de forma pacífica y colaborativa con nosotros.

  12. Comentario de mictter (29/12/2017 13:53):

    Muy buena la reseña. Al tener tiempo de sobra también he leído los artículos de Graeber enlazados: recomiendo sobre todo el debate con Piketty, quien me da la impresión de que se lo merienda (era de esperar: si un economista y un antropólogo discuten sobre economía, muy patán tiene que ser el economista para no controlar la conversación).

    Normalmente apunto en una lista los libros que reseña don Carlos como posibles lecturas futuras (tantas cosas por leer, tan corta es la vida y encima me paso el día poniendo subnormalidades en twitter), pero creo que de éste voy a pasar. Mucho me temo (y por favor que alguien me saque de mi error si me equivoco) que se trata del típico libraco ‘non-fiction’ que empieza con una tesis magnífica -en este caso, la negación del relato canónico del origen del dinero- pero, ¡ay!, tiene que llegar a las 500 páginas para ser digno de entrar en la lista del New York Times o algo, lo cual le lleva a tratar de aplicar el razonamientos a situaciones o periodos históricos donde cada vez resulta más forzado, convirtiendo la lectura en una penitencia.

    Del debate con Piketty me quedo sobre todo con su respuesta a ese jubileo con el que termina el artículo:

    Piketty: No, it is very easy to avoid the effects of debt forgiveness, just as it is easy to protect oneself against inflation. The big portfolios do not hold letters of credit—they are composed of real capital.

  13. Comentario de ocnos (30/12/2017 21:58):

    #11 Perdón por no contestar antes.

    Dice vd.

    “¿En que se ha basado el hombre para decidir que está bien o mal si no en aquello que es útil o no al hombre? La verdad es que no he encontrado ninguna explicación más verosímil que esta.”

    A vd. le convence el utilitarismo. De acuerdo. Pero lo que vd. plantea es el tema central de la ética y hay bastantes más respuestas (ninguna completa ni exhaustiva). Incluso dentro de las éticas de fines como el utilitarismo, tenemos las alternativas hedonistas y eudemonistas. También tenemos las éticas del deber como las de Kant o John Rawls. Será por teorías…

    Y yo por ser Navidad me acojo a sagrado y me refugio en el magisterio de la Iglesia en su doctrina social. Que vd. se encuentre más cómodo en el discurso utilitarista no lo reduce a ser lo único. ¿Que es lo más extendido? Puede. Pero las sociedades cambian.

  14. Comentario de antonio (31/12/2017 12:21):

    ‘Los 68 clientes del Popular que huyeron a tiempo del fiasco del año’
    ES un off-topic. o no. Al hilo de las reflexiones del genuflexo y servil (Y) aprendiz de liberal (sociopata de manual) que por aquí pulula y a donde tiene previsto seguir llevándonos al resto con su modelillo made in Reader Digest, Mises, Hayek, Rallo and co.En otras palabras: a una pérdida de pasta absoluta para la mayoría social (80 % población) que es de lo que va el modelo-atraco: élites extrayendo rentas a saco con el aplauso enfermo de algún risillas tarugo e iletrado.
    ”espectacular ver cómo las instituciones tienen siempre más información y se adelantan a los incautos clientes particulares que confían en los llamamientos oficiales a la calma hasta que es demasiado tarde”
    ”En cuanto al sector privado, además de la citada Allianz o aseguradoras como Mapfre y Santa Lucía, también estuvieron rápidas grandes empresas no financieras como Mercadona, que sacó 127 millones en la última semana, Urbaser (30 millones) o Antolín (25 millones)”.
    ”el ministro Portavoz, Iñigo Méndez de Vigo, afirmaba el 2 de junio que con el Popular «tranquilidad absoluta (…) no hay en estos momentos ninguna preocupación mayor”

    http://www.elmundo.es/economia/2017/12/31/5a47c3fcca4741f6738b460c.html

  15. Comentario de Mauricio (02/01/2018 09:22):

    Ocnos,

    A mí me convence el utilitarismo como explicación del surgimiento de la ética y lo que marca la diferencia entre aquellos “principios éticos” que se han consolidado y los que no. Me da la sensación que usted interpreta que yo lo defiendo como un ideal ético pero eso sería, si acaso, otra discusión.

    ¿Tiene usted una explicación alternativa o me puede referir a ella? Insisto, no sobre ideales éticos o principios filosóficos, si no que explique porque ciertas religiones tienen alimentos prohibidos o todas las sociedades (medianamente avanzadas) han desarrollado conceptos como el de propiedad privada, matrimonio/familia, y una “ética” alrededor de los mismos. Que no le digo yo que no tengan que ser superados pero están ahí y lo están por una razón.

    Antonio,

    ¡Feliz 2018! A ver si este año, después de descubrir que las elites están más informadas, es el de su consagración como sabio de nuestro tiempo y descubre la piedra filosofal.

  16. Comentario de antonio (02/01/2018 16:29):

    Dígales a los decenas de miles de accionistas particulares, a ellos y a sus hijos, los cuales han perdido cientos de miles de euros en el atraco del B. Popular (la Patricia Botin y su compra por 1 euro incluida), dinero ahorrado-TODA su pasta actual- en décadas de trabajo mal pagado, que sus elites estaban y debían estar mejor informados que ellos sobre lo que sucedía en el Popular. Va a ser esa charla , a la vista de su contumacia enfermiza, el único medio posible de que a ud., y a Méndez de Vigo y al Partido Populasr, se le quite su afición a la lectura del Reader Digest, a las frases célebres de R. Reagan, J. R. Rallo, Hayek,los 4 Fantásticos, etc.., y exponer sus sabios consejos públicamente aunque sea en la nube.Hable con ellos personalmente, ¿le asusta?, solo un rato…

  17. Comentario de Mauricio (02/01/2018 17:45):

    A ellos les diría, primero, que aceptasen el bono de compensación que ofrece el Santander que les permitirá recuperar todo el dinero; segundo, que desconfíen del poder: del económico, del estado y, especialmente, de los oligopolios estatales como la banca; tercero, que huyan de los que dicen que los poderosos son malos excepto si ellos son los que están en el poder: o son tontos o son unos mentirosos o son las dos cosas, en cualquier caso, que huyan.

  18. Comentario de emigrante (02/01/2018 21:55):

    En principio estoy de acuerdo con el utilitarismo de las leyes y preceptos en su origen, cuando fueron establecidos. En algún sitio he leído que las culturas del Levante prohibieron el consumo de cerdo porque la triquinosis era endémica en la región. O puede que fuera por el agua, el cerdo es un animal que gusta de revolcarse en el barro y contamina las fuentes. Normal que fuera proscrito allí donde el agua es un tesoro. Por lo que fuera el bicho se convirtió en impuro.

    Tres cuartos de lo mismo se puede decir de la poligamia que, independientemente de la religión, triunfó entre pueblos nómadas y belicosos con alta mortalidad masculina. Funcionaba como una especie de seguridad social para atender a las familias que se quedaban sin miembros varones.

    Pero mientras la poligamia o la esclavitud fueron desterrados cuando perdieron utilidad económica apuesto a que ni los musulmanes ni los judíos comerán cerdo antes de que se apague el Sol. Quiero decir que aunque muchas normas y mandamientos al principio pudieran tener una utilidad muchos han perdido su sentido práctico y ahí siguen. Y seguirán.

    Por otro lado, soy de los que piensa que la gravedad del pecado se mide por la contundencia de su castigo. Hoy en día la gente blasfema al principio y final de cada frase sin que nadie se inmute pero en tiempos de la Inquisición a todo se mundo le parecía algo gravísimo e intolerable. Y creo que es algo que está relacionado con la culpabilización de las víctimas. Cuando ETA empezó a matar indiscriminadamente los vecinos se encogían de hombros y pensaban “algo habrá hecho”. Porque a todos nos resulta insoportable la idea de no poder controlar un peligro y pensamos “si hago esto o no digo lo otro no me tocará”. Y eso “que ha hecho” la víctima se convertía automáticamente en algo de capital importancia. Lo mismo le ocurre a muchos de derechas, para ellos la unidad de España es algo de máxima importancia porque les resulta inconcebible que su abuelo muriera o se convirtiera en un asesino por una tontería. En ambos casos se desarrolla una ética donde la Nación está por encima de la vida humana.

    En conclusión, que las dos cosas son ciertas. Que la normativa o la escala de valores puede tener un origen práctico (aunque se pueda perder con el tiempo) pero también arbitrario porque a alguien se le pone en los cojones.

  19. Comentario de emigrante (02/01/2018 22:24):

    Otra cosa interesante, es que con el procés hemos visto en tiempo real como el medio para conseguir un fin se convertía en algo más importante que el fin en sí mismo. La cosa empezó de manera utilitarista “cuando seamos independientes seremos más ricos, tocaremos a más y viviremos mejor” y por ahí iban la mayoría de los argumentos hace apenas dos años. Ahora la independencia es algo a conseguir incluso por encima de la estabilidad económica.

    Y pido disculpas a los lectores de LPD por sacar el tema. Bien poco me han durado mis propósitos para este año.

  20. Comentario de Mauricio (03/01/2018 11:41):

    Emigrante,

    La poligamia ya está prohibida o limitada en la mayoría de los países musulmanes. Por otro lado, lo de no comer cerdo hoy en día, tiene más que ver con una falta de materia prima y tradición culinaria que con otra cosa. Hay “musulmanes” que no les importa comer jamón o chorizo cuando están aquí y sin embargo no se comerían un cochinillo al horno que vendría a ser como para nosotros comer un haggis. La cocina también es costumbre como la ética.

    “Lo mismo le ocurre a muchos de derechas, para ellos la unidad de España es algo de máxima importancia porque les resulta inconcebible que su abuelo muriera o se convirtiera en un asesino por una tontería. En ambos casos se desarrolla una ética donde la Nación está por encima de la vida humana.”

    Esto es de lo más ofensivo que he leído jamás en LPD. Me alucina que pueda pensar así. El sentido de pertenencia a un grupo como defensa es connatural al ser humano. De la tribu a la nación, pasando por la clase social, la raza o la orientación sexual. En mi opinión solo es un problema cuando la identidad individual se supedita a esa falsa de la identidad colectiva. Por ejemplo, es obvio que para la defensa de los derechos de los homosexuales ha sido preciso que colectivos de los mismos se unieran y lucharan por su reconocimiento, tan obvio, como que la identidad de un homosexual va más allá que su orientación sexual. Cuando reducimos nuestra identidad a un “ista” es cuando se convierte en un problema, tanto como cuando negamos una parte de nuestra identidad o atribuimos la de los otros a un trauma freudiano causado por unos abuelos asesinos.

    “La cosa empezó de manera utilitarista “cuando seamos independientes seremos más ricos, tocaremos a más y viviremos mejor” y por ahí iban la mayoría de los argumentos hace apenas dos años.”
    La independencia nunca ha sido utilitarista. Lo de “independientes seremos más ricos” no es más que el enésimo intento del nacionalismo por racionalizar y convertir en argumentos sus sentimientos. El “argumento” que mejor ha funcionado ha sido el de la catalanofobia. Totalmente irracional y subjetivo.

    Ligándolo con lo anterior, la identidad colectiva más potente es la tribal, la nacional, porque es la que está más arraigada en el ser humano, por encima de diferencias políticas, económicas, e incluso, siendo muy fuerte, la religiosa. De ahí que la “catalanofobia”, la agresión a la tribu, haya funcionado tan bien como cohesionador del independentismo. Cuando este era el agresor, supremacista, 80-90, no funciono, cuando se empezaron a añadir mensajes racionales, los peajes, nos roban, no mejoro mucho más, pero cuando el ultimo Pujol y, sobre todo, Carod , viraron ya hacia el victimismo más abyecto, ha sido un no parar de crecer.

  21. Comentario de Pogrom Pom Pom (03/01/2018 11:49):

    Me ha parecido muy interesante el debate. Mi opinión está casi totalmente con la de Mauricio, pero siempre es bueno conocer otros puntos de vista.
    A mí particularmente me fascina el concepto de lo que es sagrado o tabú en las diferentes culturas. En la mayoría de las ocasiones empieza, como ya se ha dicho, por una razón eminentemente práctica y de defensa del grupo. Con el tiempo, y la evolución de la sociedad en cuestión, suele devenir en costumbre que se mantiene siempre que no moleste demasiado y sea simpática. O también, oportunamente transformada, en justificación para sostener determinado aspecto o prebendas del poder, que ya sabemos cómo las gastamos los seres humanos para divinizar el escalafón cuando nos ponemos a ello. Saludos.

  22. Comentario de Y (03/01/2018 14:17):

    Hatti y el Imperio Nuevo
    Levante, Edad del Bronce Tardío

    Cuando llegaban los carros de combate de Hatti tirados por caballos y cargados de flechas y jabalinas, o cuando llegaba el batallón de la infantería imperial egipcia invocando a su señor, el Faraón -“Sanctus, Sanctus, Sanctus, Dominus Deus Sebaoth” …

    El cabrero arabohebreo de la Edad del Bronce Tardío maldecía con toda su alma con todo su corazón y con toda su mente maldecía la alta rentabilidad del cerdo … que le esclavizaba al valle y a las Deudas

    Es imposible huir del Poder fiscal y coercitivo con una manada de cerdos monte arriba, frente a lo bien que marca el paso una cabra todoterreno, ya sea cordero, cabrita o cabrón

    La Etnogénesis de las tribus de cabreros arabohebreos en la edad del Bronce Tardio en tiempos del Imperio Nuevo surge y se forja a partir de campos y campesinos cargados de Deudas

    La gente “cansada y endeudada” -ya un campesino, ya un soldado egipcio- se “echaba al monte” y se hacía “habiru”: “fugado, fugitivo”, “forajido” para los escribas de los Palacios

    El Cerdo es la esclavitud del valle bajo el control fiscal y coercitivo de los Palacios tributarios del Imperio Egipcio

    La Cabra es la libertad de las montañas que conduce al gran espacio libre, el wadi sirhan y el gran desierto

    “Oh mi rey mi señor mi aire mi vida mi cielo mi sol”, escribe un Palacio tributario al Faraon de Egipto rogándole que envie su ejército, “los siervos de yarimuta se han vuelto contra él y se han hecho habiru”, se han hecho hebreos esto es se han convertido en rebeldes, fugados, fugitivos, forajidos, bandoleros y nómadas, que forjaron las tribus de cabreros arabohebreos que tenían una divinidad árabe, Yahvé, que se guardaba en una tienda de campaña, y que luego se guardó en un almacén en Siló

  23. Comentario de Tipo Distante (14/01/2018 15:09):

    Bueno yo añadiria que los sistemas economicos son como animalillos, todo va bien hasta que viene el tipo de la escopeta y quiere hacer bufandas con tu piel. Entonces el animalillo mas le vale tener alas o sino sera exterminado y confinado en un erial nuclear donde el tipo de la escopeta no puede vivir.
    Supongo que lo de las invasiones alien son una forma de imaginar lo que haria falta para destruir el capitalismo y sus estados tributarios, pero una 5ª enmienda en toda europa seria suficiente.

  24. Comentario de emigrante (15/01/2018 11:48):

    Lamento interrumpir este silencio pero visto como va Ciudadanos en las encuestas me ha acordado de la porra. Para cuando la lista de ganadores? A este paso vamos a conocer antes al ganador del oscar. En cuanto a las encuestas me cuesta creer que el procés haya provocado tantos daños colaterales

  25. Comentario de Lluís (15/01/2018 12:08):

    #24

    Piense que aún no está cerrada. Una de las preguntas era, si no me equivoco, deteminar el nombre del nuevo presidente, y ahora mismo todavía queda culebrón para rato, no parece que sea posible investir en efigie y, en caso que lo hagan, ahí está el TC para anularlo. Y siguen siendo necesarios los 4 votos de la CUP, yo no los daría por seguros, que esos han exigido continuar con la independencia uniltaral, pero ni en el PDCAT ni en ERC parece que estén demasiado por la labor.

  26. Comentario de emigrante (15/01/2018 12:59):

    #25, Cierto, no me acordaba.

  27. Comentario de Y (16/01/2018 11:36):

    El OMPI y la Deuda del Mamotreto Telefónico (ES:TEF)

    http://bigcharts.marketwatch.com/quickchart/quickchart.asp?symb=es%3Atef&insttype=&freq=&show=

    Ayer por la mañana en una gacetilla para infantes leo algo así como: Telefónica va a pillar a muchos con el pie cambiado, podría subir el Dividendo, el analista “Aaron C.” [sic] dice que … que si estos pollos jóvenes hablan de “flujo de caja” para hablar del Dinero generado (Cash Flow)

    Actualmente el Mamotreto Telefónico -después de caer su cotización durante 10 años- cotiza a un Precio razonable a primera vista: la Capitalización bursátil es 42,281 millones de euros @ 8,25 euros el papelito, y la Deuda neta según la empresa es de 47,222 millones de euros, pedazo de Deuda, sí señor, y en principio una empresa vale la Deuda que soporta, la Deuda que aguanta, y la cobertura de intereses del Mamotreto Telefónico es de 4, y Total que ahora cotiza en la Lonja de Madrid en la Plaza de la Lealtad a 5,96 EV / EBITDA, bien correcto a simple vista, pues una empresa industrial tiene un Precio justificado de 6 x EBITDA (Resultado (Earning) antes de intereses (i) impuestos (Tax) Depreciación y Amortizaciones) – Debt/Deuda + Cash/Caja, Y cotiza a unas 10 veces el consenso del Beneficio estimado y esperado por unos 28 analistas según Reuters: 0.78 euros por acción (BPAe 2018)

    Y quién es el OMPI, el OMPI es el Outsider Minority Private Investor, esto es: el quillo que ni pincha ni corta el bacalao, en fin, usted y yo con eso que se llama información asimétrica y que en definitiva está fuera de juego

    Bien, en una simple hoja de cálculo Excel escribimos 10 cupones de 0,40 euros que es el Dividendo del Mamotreto, y como sólo sabemos que el Mamotreto no ha tenido crecimiento y como Outsiders no sabemos otra cosa pues entonces lo dejamos así y en el año 10 lo cerramos con 8,4 euros (= 0,4 del Dividendo de ese año + 8 x 10, su valor facial) y lo descontamos al 9% con la Función VNA (Valor Neto Actual) y resulta 6 euros

    Pero dado que en el corro de un título sólo se agolpan los interesados lo más seguro es que la cotización suba, ya por cómo estos pollos jóvenes marean la perdiz del Free Cash Flow, ya porque algún día tal vez quizá el Mamotreto sea capaz de crecer, quién sabe, no lo sé, qué sé yo

  28. Comentario de Y (16/01/2018 12:56):

    He vendido las Matildes que ayer compré por puro vicio pecaminoso

    sigamos

  29. Comentario de Y (16/01/2018 17:11):

    Los Juros castellanos

    https://es.wikipedia.org/wiki/Juros

    La Matilde en 8 euros el papelito mostraría una Rentabilidad por Dividendo del 5% (0,05 = 0,40 / 8)

    5%
    y = 0.05
    yield 5%

    los Juros castellanos en tiempos de “Jezabel y el maldito Fernando”

    Es llamativo, la rentabilidad exigidad es tremendamente estable, salvo cuando es arrastrada al alza por la inflación, por una inflación > 4%

    Tiene gracia, en la Bolsa de Madrid la Matilde cotiza como vieja Deuda castellana de tiempos de Jezabel

  30. Comentario de Y (16/01/2018 17:35):

    ¿Qué es el “Free Cash Flow”

    El FreeCashFlow es el Dinero que se le puede sacar/quitar a una empresa sin dañar su posición competitiva, dicho de otra forma: es el Dinero que sobra y que se amontona en la Caja

    Sirve para valorar una empresa sin Deuda y caja rebosante, o una empresa que solo tenga de Deuda una cantidad similar al “Working Capital” (esto es: que un Banco financie poco más que las facturas por cobrar y lo almacenado sin vender)

    Quiero decir que cuando los pollos jóvenes nos hablan a los viejos carcamales del “Free Cash Flow” me parece que no tienen del todo claro los conceptos que usan, porque los profesores que han tenido han sido entre malos y peores (sospecho que por así decirlo cualquier tendero de Estepais sabe entre 7 y 70 veces más que un profesor de finanzas de una así llamada ‘escuela de negocios’ que es donde han estudiado estos pollos, eso sí reconozcamos que al tendero le falta jerga)

    Cuánto Dinero se le puede o podría sacar a la Matilde sin hacerla daño, que diría un madrileño, sin hacerla daño

    Pues no lo sé, no le he dedicado más que un par de horas, pero tal vez quizá poco más que la cantidad de Dinero que actualmente se usa en pagar el Dividendo, mil minoñes de euros arriba o mil ninoñes de euros abajo, no lo sé, no lo sé

  31. Comentario de Pablo Ortega (16/01/2018 20:33):

    Vengo a secuestrar este hilo con noticias importantes de Venezuela. Algunos aquí estaban interesados por el destino del piloto de helicóptero que arrojó bombas al Supremo durante la rebelión popular del año pasado. Ahora mismo, ese piloto fue ejecutado extrajudicialmente ayer en un operativo policial-militar donde se movilizaron 300 hombres y tanquetas contra un pequeño grupo de rebeldes armados contra la dictadura.

    Óscar Pérez, el piloto, subió unos vídeos a Instagram, durante la refriega, ensangrentado, diciendo que quería rendirse para salvaguardar la vida de los civiles que estaban en el edificio… y por supuesto, eso le importó un bledo al régimen. Ahora Óscar Pérez está muerto y al parecer ni siquiera van a entregar el cuerpo a los familiares, no vaya a ser que tenga un entierro multitudinario.

    Entre esto y todas las ilegalidades que ha cometido la constituyente como suprapoder (y con la teórica atribución de hacer lo que le dé la gana, incluso juzgar), me sorprende que aún algunos duden de que esto es una dictadura.

  32. Comentario de Lluís (17/01/2018 10:28):

    Al margen de que estoy de acuerdo con vd. sobre ejecuciones extrajudiciales (si es que lo es), se le ha “olvidado” comentar un par de cosas.

    – El Rambo en cuestión, un tiempo después de lo del helicóptero, encabezó un comando que entró en un cuartel para robar armas y lo logró. Eso si, sin causar víctimas. ¿Para qué querían las armas? Se supone que son la oposición democrática, ¿no?
    – A los que iban a por ellos los recibieron a tiros, matando a un par de los que iban a por ellos. Se diría que lo de rendirse lo intentaron cuando vieron que no podían ganar ni huír. También se dice que hay unos “terroristas” que si que han sido detenidos.

    En EEUU, por menos de lo que ha hecho el sujeto ese te ponen como un colador, no me imagino lo que habrían hecho con un tío que bombardeara un edificio público desde un helicóptero, no creo que le hubiesen dado ni la oportunidad de rendirse. Lo digo porque es vd. el que admira cómo se hacen las cosas en ese país, no yo.

    Y lamento decirle que, ahora, en España la atención mediática está en lo de Cataluña, la de Rajoy en evitar la amenaza de Rivera (el IBEX le apoyaría contra Podemos, pero no contra Cs, don Albert va a ser muy complaciente con la oligarquía) y lo que tampoco deja dormir a algunos es que el Madrid esté a 18 puntos del líder. De Venezuela ya se habla muy poco. Y encima, el Rambo no ayuda demasiado cuando lo que se quiere vender es que la violencia y las ilegalidades son monopolio del chavismo.

  33. Comentario de emigrante (17/01/2018 11:51):

    En los USA no le habría dado tiempo de bajar del helicóptero, desde el 11S tienen orden de disparar antes de preguntar a todo aparato que se salga de su ruta programada. Vamos que antes de acercarse siquiera al edificio del Supremo los cazas de la air force lo habrían usado para prácticas de tiro. Tampoco ningún medio en occidente se habría atrevido a llamarlo ejecución extrajudicial

  34. Comentario de Lluís (17/01/2018 15:22):

    Y no sólo en EEUU. En Francia o el Reino Unido, ahora mismo tampoco se andarían con demasiadas garantías procesales, por lo menos si el presunto terrorista es de filiación islamista.

    Y tampoco hace falta salir de casa. La forma en la que los Mossos abatieron al último de los terroristas de las Ramblas. Los pocos que se han atrevido a hablar en público de “ejecución extrajudicial” en este caso pueden darse por contentos si no reciben una citación judicial por apología del terrorismo, incitación al odio o algo por el estilo.

  35. Comentario de -- (17/01/2018 20:23):

    Que el “suicidio por policía” exista como tal en Estados Unidos da que pensar bastante. Básicamente consiste en llamar a la policía y hacer el gesto de que te sacas algo del bolsillo. El bonus es que además de “suicidarte” a tu familia le dejas un pico en indemnizaciones.

  36. Comentario de Y (18/01/2018 09:46):

    Los Ciclos de Expansión de la Deuda y la Segunda Fundación

    Que la actividad económica-industrial-comercial es “cíclica” es evidente de suyo y no tiene ningún misterio

    Pero lo desconcertante ejque sea “periódica”, esto es: simétrica respecto al tiempo, esto es lo espantoso, pues entonces vistos a gran escala -ahora que lo podemos ver porque hay datos- vistos a gran escala desde fuera de la colmena tenemos toda la pinta de ser un fenómeno de la naturaleza más como tantos otros

    Entonces esto es ma o meno lo que decían escritores de ciencia ficción, como la Trilogía de Trantor que leía de chaval: Fundación, Fundación e Imperio, y Segunda Fundación, que datan de los años 1951-53

    Estoy tentado por volverlos a leer, pero no sé, no sé, qué recuerdos, cómo devoré esos tres libros

  37. Comentario de Mauricio (18/01/2018 11:14):

    Tipo distante,

    El capitalismo existe desde que un cavernícola entendió que para conseguir las piedras de sílex que tenían los de la “tribu” de al lado era más inteligente hacer un intercambio con el excedente de carnes o pieles que tenía que liarse a garrotazos. Existe entre los niños de 6 años que intercambian cromos en el patio del colegio, uno por uno, pero también un Messi por 25 “cheryshevs” o 30, sin necesidad de que nadie les explique qué es eso del capitalismo o exista un consejo regulador del mercado de valores de cromos.

    Con el capitalismo no acabaran ni los alienígenas, ni un comité de sabios o un politburó por decreto ley, acabara cuando Pepe y María empiecen a usar otro sistema porque están convencidos que es mejor que el actual para cubrir sus necesidades, deseos y caprichos que es lo la que “gente” entiende por justo. Y, para ello, además de señalar los fallos del “capitalismo” tendrían que ir pensando en ofrecer una alternativa creíble para todos, no solo para 4 “convencidos”.

  38. Comentario de Y (18/01/2018 11:47):

    Qué necesidad hay de echarle incienso a la Bestia

    No lo entiendo, sencillamente no lo comprendo, esto es -perdón- un puto foro de internet, el servilismo de nuestro romano preferido me saca de quicio como ustedes bien saben, simpre dispuesto a salir en defensa de su Señor

    Yo respeto a la Bestia, yo respeto al Faraón, yo respeto al Imperio; pero si me lo puedo ahorrar no le echo incienso

    Cuando la “furiosa cólera de D–s” caiga sobre “la Bestia” económica e imperial “llorarán por ella los comerciantes que compran y venden hierro y mármol, canela y clavo, vino y aceite, esclavos y siervos” leemos en las Sagradas en el Libro de la Revelación que data de principios del siglo II

    Yo no quiero que caiga la Bestia, yo no soy comunista; pero qué necesidad hay de echarle incienso a la Bestia en un -perdón- puto foro esquinado de la red

    Ejque me saca de quicio, bueno, hombre, Si viniera el Prefecto de Roma -un tal Bruto, Acémila o Rústico, no me acuerdo de su nombre- y te dijera -echa incienso piltrafilla, -echa incienso al Ba’al de los Romanos, símbolo de la bestia económica e imperial

    Bueno, hombre, pues entonces lo comprendería, y allí estaba Justino (más tarde llamado “el mártir”) “revestido con toga académica”, revstido con toga de filósofo, y dijo -yo no echo incienso a la Bestia

    Y claro el prefecto -un tal Bruto o Acémila- le cortó la cabeza al filósofo para que dejara de pensar

    A la Bestia -económica e imperial- un respetiño, claro está, entre otas cosas porque no nos vaya a empitonar; pero ¿echarle incienso? -tú estás loco, picha, que diría un gaditano

    Y más si no está delante el Prefecto con el hacha del verdugo, joooooder que esto es -perdón- una tasca, una taberna esquinada de una esquinada provincia del imperio romano-germánico, qué necesidad hay de salir en defensa de la Bestia económica como si fuera doncella en apuros, este hombre nuestro romano preferido nunca falla, salta como un resorte, el Ba’al de los Romanos es su diosito, el Faraón es su Señor, y sus pirámides -ojito- ni tocarlas que son cosa sagrada, y vosotros -siervos inútiles- dejad de protestar y de criticar a los dioses, -eah, se terminó la pausa del bocadillo

  39. Comentario de Y (18/01/2018 12:10):

    Así que ya lo sabéis

    -en el tiempo del bocadillo no se habla mal de los dioses y de los señores, eso solo está permitido en el teatro (como dijo un lúcido romano “es la única forma tolerada de crítica a los poderosos”) y estamos pensando prohibirlo, y también vigilaremos lo que se habla en las tascas

    -y diosCapitaldeOccidente-tal-como-es-alabado-por-nuestros-genuflexos-escribas-palaciegos es el Eterno, por lo menos data de la época de la cueva de Altamira

    -así que no quiero escuchar ni una bromita sobre el Eterno, el nuestro, providencial en su infinita sabiduría y Todopoderoso sin igual, “quién como tú”

  40. Comentario de antonio (19/01/2018 01:34):

    Y,
    ”Que la actividad económica-industrial-comercial es “cíclica” es evidente de suyo y no tiene ningún misterio”
    Mire lo que se lee en el blog de un ex-colega suyo, Michael Roberts. El fue especulador en la City durante 3 décadas y ud. en la Bolsa de Chicago, ¿mola, no?
    Si hay ciclos, si. No estará todo tan determinado como en la Fundación de Asimov, pero casi…Erase una vez, al inicio de la cosa, un diosecito llamado Distribución del Capital muuuuuuy desigual (1 % posee el 99 %)) al que le cuesta mucho soltar la pasta: hoy, 2017 OCDE estamos en 10 % posee el 90 % de la riqueza. Los ciclos peores, más largos y potentes (el 5º ciclo de texto expuesto) vienen provocados por movimientos en esa Distribución del Capital. El pueblo (no el de los señores) de vez en cuando (1.688,1789 y 1917) provocan unas peleillas para intentar modificar esa Distribucion.De esas rupturas salen ondas expansivas (crecimiento y mayor reparto de la riqueza) seguidas de contracciones, regresiones, periodos reaccionarios de toda la vida, tal como el actual. Esa es la corriente de fondo económica (ciclo) que afecta a sus Matildes, a sus clases A)si sale cara gano yo…B)y C) y ….todo lo demás, que se sepa a día de hoy. Estúdielo, no sale en el Fianancial Times, y, por eso mismo, es de calidad y cierto.
    ”I have seen an article of yours these days in the SIN PERMISO review ” Economic forecasts for 2018: the trend and the cycles ”. In the speech of the existence in the social economy of 4 cycles: Kitchin cycle of 4-6 years // Economic cycle, 8-10 years // Profitability cycle 16-18 years // Kondratiev cycle), .54-72 years. In addition to possible cycles caused by specific national factors.
    I will give you, in summary, one more cycle for your opinion and analysis. That cycle will be the revolutionary cycle, or cycle of class struggle. Some scattered ideas about the. – Duration: could be more than a century. The last cycle in progress: Since 1.917. Socialist revolution Other cycles: 1789 French Revolution. 1688.- Glorious Revolution in England. Phases of the Cycle and its duration: Progressive and Regression. Progressive phase: in Europe from 1917 to mid 80 (end of Urss). Reactionary phase: 80s to ¿??? ‘”
    https://thenextrecession.wordpress.com/2018/01/08/assa-2018-part-2-value-profitability-and-crises/#comments

  41. Comentario de Pablo Ortega (19/01/2018 04:26):

    Mucho hablar acerca de las supuestas ejecuciones extrajudiciales en Estados Unidos y Europa, pero sería bueno que hablaran de un caso específico cuando es que un terrorista islámico es asesinado justo cuando pedía rendirse a la policía, en vez de generalizar a punta de propaganda de Black Lives Matter. Hasta donde yo sé, nunca se ha visto a un terrorista islámico siquiera intentando rendirse. Óscar Pérez incluso tuvo tiempo de subir un vídeo a Instagram para decirle al país y al mundo entero que lo iban a matar.

    @Lluís: según las principales versiones del hecho, bastó con que la policía rodease la casa donde estaban para que Óscar Pérez y su gente se rindieran. Incluso parece que hubo algunas negociaciones antes de que llegara la orden de matarlos. El tipo buscaba armas porque obviamente, él era un rebelde armado que aspiraba a crear una fuerza de resistencia contra la dictadura. Es discutible su accionar, pero es bueno preguntarse si usted cree que las armas jamás de los jamases pueden ser usadas para instaurar la democracia, entonces que queda para los Mandela del mundo? O para la resistencia en Europa contra el nazismo (francesa, polaca, checa, etc)?

    Óscar Pérez era un demócrata, o aún si no lo era, terminó muriendo por la democracia de todas formas. Ya otra cosa es si su estrategia era la mejor. Por como terminó, parece que no.

    En fin, espero por sus ejemplos de ejecuciones extrajudiciales donde el ejecutado intenta rendirse antes de que se lo lleven por delante. Con respecto al tema mediático español, por lo que vi parece que si sonó algo el caso de Óscar Pérez. No me sorprende que no nos presten demasiado interés viendo el como las protestas se apagaron. E igual basta con abrir El País para ver que se suelen acordar cada tres días del último síntoma del colapso que estamos viviendo aquí.

  42. Comentario de Armin Tanzarian (19/01/2018 06:15):

    ¿Resistencia francesa? ¿Eso existió? Resistencia fue el estado subterráneo polaco, o la de Tito. Pero ¿La francesa?

    Recuerdo que en el libro sobre el desembarco de Normandía de Anthony Beevor se citaba a un oficial americano diciendo: “aquello estaba lleno de resistentes. Dabas una patada a una piedra y te aparecía un resistente, siempre y cuando los Alemanes se hubieran marchado un par de días antes”

  43. Comentario de Lluís (19/01/2018 08:03):

    #41

    Eso de que era un demócrata lo diría él, hay que cogerlo con pinzas. No cuadra demasiado con el lanzamiento de granadas, eso es, simplemente, terrorismo, como lo de ETA, otros que también defendían la “libertad” pegando un tiro a la nuca del que no pensaba lo mismo que ellos o matando inocentes.

    Curioso ese intento de rendirse disparando contra los que les incitaban a ello. Oiga, que hay policías muertos y heridos. Eso cuadra muy poco con un intento de rendición. A menos que optaran por eso cuando se les acabaron las balas y/o se dieron cuenta que los de fuera eran muchos más y estaban decididos a entrar. Créame, en EEUU tampoco se andan con bromas, sólo que crean que un sospechoso hace un amago de usar un arma, le fríen a balazos. Y si le incitan a rendirse y no hay rehenes cuya vida peligre, desde luego no le dan tiempo a que grabe vídeos.

    No, en España no ha habido ejecuciones extrajudiciales de gente que intentaba rendirse. Sólo gente que ha muerto cuando ya estaba bajo custodia policial. Lasa y Zabala, por ejemplo, y algún otro caso que se ha investigado (con o sin muerte), que no es normal que a un presunto terrorista le dejen solo y sin esposas en una habitación de comisaría y se arroje por la ventana del segundo piso. Cosas bastante más graves porque no se hacen en caliente.

    También huelen un poco algunos “suicidios”, no sé si le va a sonar lo de la Baeder Meinhof, en Alemania.

    Y créame, los primeros interesados en que desapareciese Rambo eran los de la MUD, que cuando tu estrategia consiste en vender fuera de tus fronteras que tu bando es el bueno, no conviene llevar semejante mochila encima. Se comenta que sin cierta cooperación, la policía no habría podido encontrarle.

  44. Comentario de mauricio (19/01/2018 11:37):

    Al contrario que esas madres que utilizan eufemismos como “colita” para referirse al pene con el fin de quitarle carga semántica, hay adultos que hablan de “dioses” y “faraones” para añadir carga simbólica a su, llamémosle, discurso. Supongo que es mejor pasar por perturbado que, directamente, por imbécil.

    Otros, con menos imaginación, se limitan a expresarse de forma ininteligible para ocultar los non sequitur de su, llamémosle, discurso. Juntan sus dogmas “(1 % posee el 99 %)”, los pasan por su batidora mental y toman por conclusión la premisa de la que partían. Y, como en el caso de Dorothy, que vengan a rescatarles en platillo volante o no, que colapse el capitalismo o no, que vivamos mejor que nunca antes en la historia de la humanidad, da igual, son inmunes a la realidad. Los creyentes son así.

    Repito: “además de señalar los fallos del “capitalismo” tendrían que ir pensando en ofrecer una alternativa”.

    Aprender que lo que me gusta a mí, no es necesariamente lo que le gusta al resto de la humanidad, que berrear hasta que venga mami a cambiarnos los pañales porque nos hemos hecho pipi encima solo es una prioridad para uno mismo y que “el profe me tiene manía” no nos llevara a ganar un Nobel, se llama madurar, gestionar la realidad. Es lo que evita que algunos acaben haciendo un ridículo estrepitoso en un concurso de televisión, haciendo pucheros porque no “entienden su arte”, lamentablemente, no tanto como para evitar que lo hagan en el anonimato de un foro de internet.

  45. Comentario de Sgt. Kabukiman (19/01/2018 14:33):

    Feliz 2018, moe

    La gente, asi en general, no vive mejor que nunca gracias al capitalismo.
    Éste existe desde que los beduinos se juntaban para costear la seguridad de una caravana de camellos, en los tiempos de los faraónes y en los dosmil años siguientes la vida de la inmensa mayoria de los mortales era igual de miserable que siempre; mientras los capitalistas hacian sus negocios igual que siempre, fueran guerras, iglesias o fabricas.

    La revolución francesa, la revolución industrial que propiciaron carbon y petroleo, y con ella sindicatos y derechos laborales, la socialdemocracia, las revoluciones rusa y china, son las que han cambiado la vida de miles de millones de personas. En resumen, necesario pero no suficiente.

    Pero no le molesto mas, usted a lo suyo, todos sois tontos menos yo, os falta fe, etc, etc.

  46. Comentario de Sgt. Kabukiman (19/01/2018 14:35):

    Feliz 21018 pablo

    Como decia monedero, tan brillante como siempre, se sabe que es tiempo de elecciones cuando en onda cero hablan todos los dias de venezuela.
    O que naranjito corre a abrazar venezolanos, pero deprisa no se vaya a escapar alguna ostia.

  47. Comentario de Mauricio (19/01/2018 15:41):

    Algunos, sin duda, se merecerían un mundo gobernado por Robespierre, Lenin y Mao. Esos artífices de la revolución industrial. Lástima que tal gobierno de los elegidos solo duraría hasta que se empezasen a matar entre ellos. Unos 3 días después del advenimiento del paraíso.

    Mucho mejor su resumen, el capitalismo “necesario”, imprescindible, ¿ese por el que luchaban Lenin y Mao?, “pero no suficiente”. Efectivamente, faltaba la democracia por la que hizo mucho más la revolución americana que no derivó en guillotinas, ni imperios, si no en la primera y más longeva democracia de la historia.

    Por cierto, ¿Por qué le escuece tanto cuando soy yo quien dice que el capitalismo es “necesario”? Imagino que como en el caso del amigo perturbado, le molesta que sea así y es mejor hacer escapismo mental que, como los adultos, trabajar con la realidad aunque sea para transformarla.

  48. Comentario de Lluis (19/01/2018 17:21):

    #46

    Ahora ya no necesita abrazar venezolanos, le basta con pedir más 155 y llevar al juez a todo gilipollas que pida su muerte.

    En algo si que ha demostrado ser inteligente. En Cataluña prefiere quedarse en la oposición. Ni que lograse sumar gracias a los jueces, los problemas que haya en Cataluña no se arreglan vigilando que todos los ayuntamientos tengan en el sitio que corresponde la bandera española y la foto del rey. O pidiendo que la selección de fútbol venga a jugar aquí algún partido.
    Por lo pronto, en 2018 Montoro va a dar 700 millones menos (otras autonomías también sufrirán recortes), cifra que no se recupera cerrando el grifo a la ANC y el Omnium o cobrándole los gastos del 9-N a Artur Mas. Sería Arrimadas la que tuviese que explicar por qué las listas de espera hospitalarias siguen aumentando. Dos años de esperpento unionista en Cataluña y el personal quedaría bastante desencantado al ver que la nueva derecha gestiona tan mal como la antigua.

  49. Comentario de Sgt. Kabukiman (20/01/2018 07:58):

    Por partes, moe

    Primero, esos fulanos que ud menciona eran excelentes personas en el trato, un poco como pablo manuel o paquirrin. Excepto mau, que se volvio un poco gilipollas con los años.

    Segundo, efectivamente la chachi democracia gringa nos ha traido feisbuk y amazon. Ahora bien, para alcanazar esos logros antes hubo una guerra civil, un problemilla con los indios, otros con los negros, unas cuentas guerras a miles de kilometros (en las que no paso nada, sieso para defender la seguridad de nuestros hijos y exportar la nuestra chachi democracia, oiga), etc, etc. Lo se, nada comparado con los cienmilmillones de chinos muertos por la pura maldad del komunimo, pero que quiere oiga, es que indios habia cuatro.

    tercero
    China es el pais que mas aporta al crecimiento de la renta percapita mundial y a la vez a la reducción de la desigualdad. No esta mal para ser una no-ćhachi-democracia con economia planificada quinquenalmente (no digo komunista, que temo por su ulcera rectal)

    En fin, ya le dejo con su rollo.

    Buen fin de semana. Me llevo a la niña al futbol, ya le contaré.

  50. Comentario de Lluís (20/01/2018 12:39):

    Por cierto, parece ser que el cuñado francés ya va descubriendo que bajar impuestos, mantener los servicios públicos y tener poco o ningún déficit es complicado. Básicamente, porque eso requeriría tener un crecimiento cercano a las 2 cifras y, de moment, como que no, ni siquiera con reformas del mercado laboral.

    Por lo pronto, en noviembre ya tuvo que subir “temporalmente” los impuestos a las grandes empresas. Ahora barajan poner otro a los transportistas que pasen por su territorio (franceses o extranjeros), para recaudar unos 500 millones al año. Menos mal que eso lo propone un liberal, aquí va un bolchevique y pone una simple tasa turística de 50 céntimos por persona y noche y se lía, por lo menos en la prensa.

  51. Comentario de Rafa (21/01/2018 11:39):

    Mucho me temo que LPD está dando sus últimos estertores. Ni la lista de los libros de 2017 ni nada…

  52. Comentario de Mr. X (21/01/2018 13:13):

    “Robespierre, Lenin y Mao”

    Los dos primeros, sin duda, dos de los personajes más indudablemente benévolos de la historia de la humanidad. Gracias a Robespierre y lo jacobinos, la revolución resistió la acometida de toda Europa, que no es lo mismo que enfrentarse a un pequeño ejército colonial, y encima apoyado por Francia y España. Gracias indirectamente a Lenin, al estado que fundó, se derrotó al nazismo; la Rusia de los zares se derrumbó ante los alemanes en la I Guerra Mundial; en la II sostuvieron un frente único durante la mayor parte del conflicto y acabaron entrando en Berlín.

    No soy muy admirador del gordito, pero mil millones de chinos piensan, muy mayoritariamente, lo contrario. Que durante dos siglos China pasó de ser el país más rico y civilizado del orbe, como fue hasta prácticamente hasta el siglo XVII, a convertirse en un hazmerreir sodomizado por los occidentales y, luego, por los japoneses, que cometieron allí todas las tropelías imaginables, y con Mao volvieron a ser lo que eran.

  53. Comentario de Mr. X (21/01/2018 13:17):

    De hecho tengo mis dudas de acerca si la URSS hubiera seguido el modelo económico impuesto por Lenin, el de la NEP, bastante semejante al que puso en China Deng Xiaopin, quién habría ganado la Guerra Fría.

  54. Comentario de Mr. X (21/01/2018 13:22):

    Por cierto, en sus referencias acerca de la Revolución norteamericana, Mauricio demuestra que no tiene ni puta idea de historia, como de otras muchas cosas. Actualmente se calcula que prácticamente la mitad de la población de las colonias era pro-británica, y quizás perdieron un 30 o un 35% de su población por una emigración forzada, en la que abandonarn, por supuesto, hogares y bienes. Si eso no le parece cruento.

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