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Vacío 1 – Susanaza 0

Está divertido el proceso de primarias socialistas para escoger a su nuevo Secretario General. Digámoslo sin ambages: la hostia que se puede pegar Susanaza, y todas las fuerzas vivas del PSOE (y de otros espacios político-sociales, como la prensa conservadora, los partidos conservadores, y los poderes económicos socialistas de toda la vida), puede ser antológica.

Recordemos brevemente los hechos: Susana Díaz aúpa a Sánchez, un absoluto desconocido, como Secretario General frente a Eduardo Madina, candidado de Rubalcaba. Sánchez llega y se pone a mandar, rodeándose de unos fieles tan irresponsables y poco preparados como él, que llevan al partido al desastre, en dos ocasiones. Queda claro que es un líder Vacío (como supimos decirles en LPD cuando aún quedaba un año de vendernos sus excelencias desde PRISA) [1]; comienza a pasar de todo el mundo, salvo de Susanaza, Felipe, Zapatero y Rubalcaba, que le dicen tras las elecciones de 2015 que prohibido pactar con Podemos. Así que Vacío hace el pacto más ridículo que se recuerda, un pacto con Ciudadanos que no sirve para ser investido, ni para ofrecer una alternativa solvente, ni para nada de nada, salvo para desubicar electoralmente tanto a Ciudadanos como al PSOE [2], de manera que llegan las elecciones de junio de 2016 y Mariano Rajoy, ese hombre, les demuestra a todos lo que hay que tener para ser un líder de verdad y le da carpetazo a la oportunidad que tuvieron Vacío y los líderes de la Nueva Política para desembazarse de él.

Tras la repetición electoral, arrecia la presión contra Vacío para que se pire; pero, antes de pirarse, además Susanaza le exige que sea Vacío quien se coma el marrón de abstenerse y así propiciar la investidura de Rajoy. Felipe, Zapatero, Rubalcaba, están de acuerdo, y también Cebrián, Francisco González, Florentino Pérez, Francisco Marhuenda, y un largo etc. de Notables que sólo quieren lo mejor para nosotros. Pero Vacío, que otra cosa no, pero instinto para acceder a sillones y luego ocuparlos sí que tiene (miren lo lejos que ha llegado), no quiere dejar de ser Secretario General (total, ¿qué ha hecho? ¿Sacar por dos veces el peor resultado electoral de la historia del PSOE?) e intenta montar un pucherazo para seguir four more years. Susanaza, toda la vida viviendo a costa del partido, apparatchik de primer nivel, demuestra que a ella a maniobras chungas, sangrientas y desagradables no le gana nadie, y monta un auténtico show para cepillarse a Sánchez [3], con hitos como mostrarnos cuáles son las hechuras del que sería su equipo de Gobierno, surgidos, supongo, de lo mejorcito de las agrupaciones socialistas andaluzas (recuerden a la Máxima Autoridad del Partido, o al hombre que acusaba a Sánchez, el muy desalmado, de que por su culpa la foto de su hijo se había quedado ahí sola, en el despacho, a oscuras. Sí, exacto: la foto de su hijo, no su hijo).

El problema es que, entre el show que nos reportó Susanaza con el linchamiento de Vacío, y la subsiguiente votación de investidura de Rajoy, le dieron el relato hecho a Vacío como el Último Hombre Bueno, un izquierdista de pro, con firmes convicciones, dispuesto a todo con tal de no traicionar todo aquello en lo que cree. ¡Y eso lo ha logrado Vacío, un individiduo que ni seis meses antes de dichos acontecimientos estaba pactando con Ciudadanos, y que -como es notorio- tiene las convicciones que hay que tener en cada momento para seguir trepando, y ni una más!

El problema de Susanaza es el siguiente: ella ha intentado crear un relato de éxito en torno a su persona, presentándose como la salvación del PSOE, como una mujer con discurso, de rompe y rasga, y con convicciones. Pero ese discurso no se lo creen ni Felipe, ni Zapatero, ni Rubalcaba, ni el IBEX35, ni Rajoy, ni siquiera los periodistas independientes que Susanaza tiene a sueldo para que extiendan ese discurso por doquier. Para el común de los mortales, Susanaza es una gris apparatchik del PSOE que no ha trabajado en su vida, especializada en la sucia lucha interna de partido, que además votó por Rajoy para felicidad del Búnker, error histórico del PSOE cuyos resultados podemos ver cada día [4]… Y que van a afectar, en sus carnes, a Susanaza.

Porque, puesto que el discurso de éxito de Susanaza hacía aguas por todas partes, sus acólitos decidieron acompañarlo por un discurso, podríamos decir, de inevitabilidad: te guste o no, Susanaza va a ganar, porque tiene el apoyo de Felipe, de Rubalcaba, de Zapatero, de casi todos los barones, de PRISA y del IBEX, así que, aunque su discurso y sus acciones te repugnen, más te vale votarle (o al menos no votar por otros); es lo que hay. Pero esta composición de los hechos, que nos vendía la victoria de Susanaza como algo indiscutible, ha patinado estrepitosamente a las primeras de cambio, con la recogida de avales para las candidaturas (en Francia hacen estas cosas con mucha más profesionalidad [5]).

Se suponía que Susanaza iba a arrasar en los avales, como llevaban meses diciendo ella y sus apoyos; que el aparato lo tenía todo atado y bien atado, que cuidadito con ella, que iba a aplastar a Sánchez, ese advenedizo, y que, a partir de ahí, con una diferencia de avales tan grande como la que iba a sacar, a ver quién era el guapo que se atrevía a seguir votando por Vacío.

Luego llegaron ayer los datos de los avales: 63.610 de Susanaza, 57.639 de Vacío, 11,918 de Patxi López. Vacío da la sorpresa. Y asistimos a un giro del guión particularmente reconfortante, desde el punto de vista del espectáculo, que es ver cómo el Susanismo se lanza en tromba para denunciar que Sánchez está hinchando sus avales a saco, que ni de coña tiene tantos, que sus avales están tan Vacíos como él, que Susanaza lo tiene hecho, etc.

Un día después, llega el dictamen de la comisión que ha revisado los avales… Y se mantienen las cosas exactamente igual: 59.390 avales válidos para Susanaza, 53.117 para Vacío, y 10.866 para Patxi López. Es decir: que a los tres candidatos les han invalidado un porcentaje de avales proporcional a la cantidad inicial que entregaron, lo que significa, como entretenido bonus del show de inteligencia maquiavélica que nos está ofreciendo Susanaza, … ¡que le han invalidado más avales a ella que a Vacío!

Yo no tengo ni idea de lo que puede pasar a partir de ahora. Pero si la apuesta de Susanaza era tenerlo todo atado y bien atado y hacer una demostración de fuerza con la recogida de avales, sin duda el tiro le ha salido por la culata. Y no olvidemos que los avales son, obviamente, públicos, y por tanto el aparato puede hacer toda la presión sobre la militancia, como sin duda habrán hecho, pero que la votación será, también obviamente, secreta. Y no hace falta ser muy listo para saber que la capacidad de Susanaza para influir sobre la militancia ahora, una vez ha quedado claro que eso de victoria arrolladora ni de coña, que a duras penas logra que alguien vaya a sus actos, mientras Sánchez se dedica a llenar auditorios y plazas de toros (bueno, no tanto, pero es por escenificar el contraste), y sobre todo, que ella es vista como la candidata del establishment, la candidata que desea el PP, mientras que Vacío es el candidato de La Gente, … Pues no sé Ustedes, pero yo lo veo bastante factible para Vacío. En tal caso, será un enorme mérito de Susanaza: convertir a Vacío en el líder providencial de la izquierda (tentado está uno de pensar que es una estrategia maquiavélicamente inteligente del PSOE, urdida por ambos, para recuperar el poder y cepillarse a Podemos).

Si eso ocurre, habrá que ver qué sucede después. Porque si ganase Susanaza, el futuro, del PSOE y de la política española, es bastante previsible: el PSOE continúa declinando como opción electoral, a lo sumo convirtiéndose en un partido regionalista andaluz, y en lo que se refiere a la política española Mariano agota tranquilamente la legislatura. Pero si gana Vacío, tendremos show; mucho show. Tal vez un adelanto electoral, navajazos constantes entre Vacío y los barones, y una lucha a muerte, vía comerse a besitos y abrazos, entre Vacío y PABLO por la hegemonía de la izquierda; ¡a ver quién saca a la calle el autobús más grande! Y no olviden, amigos, que hay Elecciones Autonómicas en Andalucía en menos de un año. Andalucía, el último bastión socialista, la joya de la corona, el Trono de Hierro de Susanaza, que puede caer, esta vez sí, a poco que el PP saque un voto más que el PSOE, porque ya pueden Ustedes imaginarse lo que harían los socios de Ciudadanos (bueno, o sin necesidad de que el PP saque más votos, qué coño, que ya nos hemos quitado la careta definitivamente; aunque si el PP no saca más votos que el PSOE no creo que sumen con C’s). Quedaría la opción de ver si suman PSOE y Podemos, pero claro, con las lindezas que les ha dedicado Susanaza desde el minuto uno, ella, tan espabilada, que los del IBEX, Felipe, Zapatero y Rubalcaba le decían que lo estaba haciendo todo muy bien, que Florentino quería invitarla al palco del Bernabéu para ver cómo le pitan seis penalties al Betis, … igual en 2019 esta mujer está en la ONU o en la Unión Europea.