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El Plan Varoufucker

 

 

El pasado fin de semana han surgido tantos expertos sobre la economía griega como setas en un bosque frondoso de otoño tras un verano húmedo. Ante lo cual, La Página Definitiva ha decidido que había que poner orden entre toda la cantidad de despropósitos que se estaban vertiendo, cumpliendo de esa forma la misión [1] para que fue creada. Entonces cayó sobre mí la responsabilidad de ser el analisto analista elegido para explicar la crisis griega, ya que reúno todos los requisitos para esa labor: no tengo ningún estudio de economía, ni incluso en sus versiones sabihondo-marxistas [2]; aunque nunca he estado en Grecia, sí he vivido horas intensas —no quieran saber lo que marca el buscar como loco al guía turístico entre ruinas griegas— en ciudades del Mar Egeo que estuvieron bajo el dominio heleno; y porque —last, but not least— todos los demás colaboradores de LPD estaban en la playa aprovechando el caloret.

Polis griega tras recibir un préstamo de Jerjes en inmejorables condiciones

Parece que fue hace ciento cincuenta y seis días cuando Alexis Tsipras fue designado Primer Ministro de Grecia después de que Syriza, la coalición que Tsipras lideraba, ganara las elecciones. En el gobierno que formó nombró Ministro de Finanzas a Varoufucker, supuestamente encargado de dirigir la negociación con los acreedores de Grecia.

Varoufucker con su mujer, cuya sonrisa demuestra que nunca vivió como la gente corriente

Varoufucker pronto levantó grandes pasiones entre el respetable de toda condición, incluidos minotauros podemistas y unicornios peperos: prestigioso catedrático, ampliamente reconocido por sus colegas [3]; escritor de un ensayo popular [4] sobre la crisis económica; economista residente de Valve Software; y además, como culmen, se llevó al huerto ático a la mujer que dejó con dos palmos de narices [5] a Jarvis Cocker.

 

A la Santísima Troika, que representa a los acreedores del gobierno griego, no le impresionó demasiado el currículum de Varoufucker, y se preparó para business-as-usual. Al fin y al cabo, teniendo un poker de letras de pago entre manos, todas las teorías de jueguecitos de Varoufucker no le servirían ni para pasar de ronda.

Representación teatralizada de los métodos de negociación de la Santísima Troika – vía @hematocritico

Pero Varoufucker tenía listo su plan para enfrentarse a la Santísima Troika, el Plan Varoufucker. Por supuesto, no era un plan convencional para gente corriente, sino que estaba basado en la doctrina Redeker [6]: para salvar la parte sana de Grecia, debía sacrificar otra parte.

¿Hay un doctor en la sala? El paciente sigue en coma

Hay que tener en cuenta que a pesar de la situación de Grecia, las encuestas mostraban un amplio apego de los griegos a Europa y al euro [7]. Así que toda la negociación iba a ser un maravilloso MacGuffin con dos objetivos primordiales: convencer al electorado griego de que la Santísima Troika es en realidad la heredera de Jerjes en busca otra vez de la dominación del pueblo libre —los esclavos e inmigrantes no votan—; y que Varoufucker, junto con su gabinete compuesto por sus colaboradores más íntimos, lograra el tiempo que necesitaba para terminar de perfilar los flecos de su Plan. Varoufucker decidió que lo más conveniente era sacar de quicio a la Santísima Troika: empezando por su voz cantante —DJ Eurogroup [8]—, siguiendo con acuerdos que parecía que estaban a punto de alcanzarse —con todos los noticieros anunciando la inminente claudicación del gobierno griego— para terminar siendo rechazados y finalizando con la convocatoria de un referéndum después de que todos los plazos hubieran sido sobrepasados.

La Santísima Troika cuida de que los europeos de bien tengan sus fondos de pensiones a salvo

Pero entre los ámbitos mejor informados ya no se puede esconder más cuál es la naturaleza del Plan Varoufucker: Grecia tiene que abandonar el euro, para lo cual había que poner a la población griega entre la espada y la pared: la espada del austericidio, cuyo único resultado iba a ser una muerte a cámara lenta de la economía griega, o la pared que hay que saltar para alejarse del euro y de los países zombis que lo mantienen. Pero abandonar el euro tiene un coste: los ahorradores deberán ser sacrificados para que los trabajadores puedan desembarazarse del lastre de las deudas, con el fin de crear una Grecia productiva que sea capaz de mantener un nivel de bienestar decente para todos sus ciudadanos.

Varoufucker prepara junto con su gabinete ministerial la respuesta a DJ Eurogroup

Ahora mismo estamos en el momento crítico del Plan Varoufucker, que puede fracasar si los griegos votan a favor de las propuestas calvinistas de DJ Eurogroup. Ya que Varoufucker no puede decir la verdad a sus ciudadanos, su Plan recurre al patriotismo griego como principal reclamo para ganar el referéndum del próximo domingo, mientras que los ejércitos letizios siguen despistados y no se enteran de qué va la fiesta [9].

Todo para el pueblo, pero sin que se entere el pueblo — Tomás Fano, Wikipedia

Pero Varoufucker no está solo, ya que cuenta con la ayuda tras bambalinas de la conspiración sinto [10]masónica, que ha sobornado tanto al New York Times [11] como al Financial Times [12] para que den cobertura a Varoufucker. Y es que la conspiración sintomasónica quiere evitar cualquier posibilidad de que se forme una verdadera Unión Europea, cohesionada y comprometida, que sea un actor relevante en el panorama internacional, en vez del papel cómico que tan gustosamente interpreta habitualmente.

No duden de que al final los anglosajones se llevarán las mejores piezas

Y bueno, como ya oyeron a nuestro presidente, podemos estar tranquilos [13]. Así que desde LPD la única salida sensata que vislumbramos es comprar un billete para el primer vuelo que parta de España a algún lugar que esté lejos de Europa, llevando consigo todos los dólares que se puedan conseguir. Sin embargo, nuestro débil espíritu terminará dando la razón a Mariano Rajoy cuando refunfuña que tanto lío es agotador y que mejor quedarse en casa viendo en la televisión la etapa del Tour o una serie sobre aficionados a la búsqueda de metales en la playa [14]. Porque poner las barbas a remojar [15] tampoco es una alternativa muy prometedora tras ver las pintas del barbero que ha contratado la Santísima Troika.