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Comunidad de Madrid: Chanel, consejerías y Don Perignon

Por fin se celebraron las elecciones en la Comunidad de Madrid [1], y cuando los asesores demoscópicos del Ojo de Moncloa revisen los resultados [2] llegarán a una conclusión indubitativa: la culpa de la pérdida de la mayoría absoluta ajustada victoria de Sobremos es que no se consiguió disminuir suficientemente los ingresos de los votantes. Los datos son claros: en los municipios donde en el periodo 2009-2012 bajaron más los ingresos per cápita es donde más han votado a Sobremos en las elecciones a la Comunidad de Madrid.

Tras esta gráfica la conclusión es evidente: debían haber bajado mucho más los ingresos de los votantes para que Sobremos hubiera arrasado. En la gráfica están representados los municipios de Madrid, cada uno con un círculo cuya área es proporcional a su censo, salvo los municipios de menos de 2.000 que tienen el tamaño más pequeño y Madrid, que tiene el tamaño más grande. La línea indica un ajuste de los datos, donde los municipios con mayor censo pesan más y sirve de guía visual de la tendencia

Pero en fin, los analistas de Sobremos se han dado cuenta demasiado tarde de ese hecho fundamental, y ahora Sobremos deberá vivir sin mayoría absoluta en la Asamblea de Madrid. A su candidata, Moderna de Porra, no le va a quedar más remedio que pactar, y ya tiene echado el ojo —bueno, el ojo y todo lo demás— a los Cuñadans, que para ella son desde hace unos días tan listos y tan adorables como Christian [3] para Anastasia.

Moderna de Porra sueña con Cuñadans

Lo cierto es que pese a la pérdida de la mayoría absoluta, Moderna de Porra se ha llevado la alegría de haber sacado más votos que la bruja Yubaba en la ciudad de Madrid [4], con el morbo añadido de que si la bruja Yubaba hubiera conseguido esos votos, también podría haber pactado con los Cuñadans para asegurarse una mayoría. Tan es así que Moderna de Porra no puede contener sus carcajadas [5], como si ya fuera un presidente Mas [6].

Ibexito vigila que Parcanta no meta la mano en la caja

Mientras tanto, el delegado de Cuñadans en Madrid, —espérate que me acuerde cómo se llamaba, era, lo tengo en la punta de la lengua, mejor gugleo, sí, ah, sí— Ibexito, se deja querer, poniendo pequeñas pruebas de amor [7] a Moderna de Porra. El amor verdadero [8] no es nunca sencillo y lo que se pretendía que fuera un minúsculo antojo de enamorado termina convirtiéndose en una carga onerosa [9], aunque afortunadamente también surge el Celestino [10] que ayuda a que la relación llegue a buen puerto —de montaña, que esto es la meseta—.

Esperemos que gracias a este amor apasionado, Ibexito supere su desconsuelo electoral, porque a pesar de haber alcanzado un buen resultado para un partido sin estructura política en la región y que para filtrar candidatos ha tenido que recurrir a Google [11], todas las encuestas —e incluso la Magna Porra de LPD [12]— daban a Cuñadans bastantes más votos, llegando a estar a la par con Pablemos. Lo bueno —o lo peor para Cuñadans, quizás como se vea— es que pese a ser el grupo parlamentario menos votado, su preferencia entre Sobremos y Guapemos será la decisiva para repartirse el gobierno llegar a acuerdos programáticos que faciliten la gobernabilidad de la Comunidad.

Las encuestas fallaron. La porra de LPD, también

Entre los ganadores, está sin duda Pablemos con su candidato —sí su candidato, sí, ah, sí, cómo se llamaba el tío ese— Parcanta. Sus resultados han sido más o menos los pronosticados por las encuestas, que últimamente indicaban cierto desgaste con respecto a sondeos anteriores. Parcanta quizás ha sido perjudicado por la fuerte apuesta que ha hecho Pablemos por su la candidata que apoyaban para ser alcaldesa de Madrid, que ha sacado casi el doble de votos en la ciudad de Madrid que Parcanta. Es realpolitik que Pablemos obtenga mucho mejor resultado con una candidata tan CT. Aunque el sorpasso al PSOE no está aún al alcance, es un inicio espectacular. No obstante, si Moderna de Porra logra su investidura, Pablemos quedará relegado a ser un grupo con poco juego en la Asamblea, quizás para alivio de los Círculos Complutenses Supremos de Pablemos.

Parcanta imaginando que otro Madrid es posible, pero no en la Comunidad

Cuando los politólogos de guardia de Pablemos analicen los resultados de Pablemos, se darán cuenta de que el comportamiento de sus votantes es muy similar a los votantes del PSOE, aunque con menos votos, todavía.

Votos a los partidos (% censo) en los municipios de Madrid y distritos de la ciudad de Madrid en función del paro registrado

Al contrario de los analistas monclovitas, los politólogos complutenses —de Pablemos, claro que sí— notarán que en vez del paro registrado, podían haber utilizado otras variables que están muy relacionadas, y que como era de esperar, indica que la gente más pobre, con menos ingresos —porque quizás estén parados— y recursos, que viven en las zonas con pisos más baratos, suele votar a los partidos que consideran de izquierda —a falta de que arraigue una extrema derecha populista—; y los que tienen más ingresos y recursos, que se pueden permitir vivir en los lugares más caros, a los partidos de la derecha.

Todo está conectado

Entre los perdedores encontramos al Bardo de Izquierrota, al que su público ha abandonado, cuando solo se conformaba con un 5% [13]. Tras sacar apenas un 4% y quedar fuera de la Asamblea, ahora los de Izquierrota intentan arrojar los trastos sobre la cabeza de Pablemos: que si sin la campaña en su contra de Pablemos, con candidatos a la fuga, hubieran llegado a ese 5%, y que entonces a Moderna de Porra ya no le hubiera bastado con pactar con Ibexito para imponer sus políticas neocon liberales. Sin embargo, Pablemos les reprocha lo mismo, en este caso por no haberse unido a su partido y acumulado fuerzas contra las fuerzas de la Casta.

Tras el fracaso electoral de Izquierrota, a Bardo le han buscado un sitio donde no moleste

El otro perdedor, tal como estaba previsto, ha sido la Unión de Caballeros de Rosa y del Templo de Gorriarán, al que no le ha quedado más remedio que rendirse y deponer a sus abogados tras la Orden 66 expedida por el Ibex en sobre cerrado a todos los medios de comunicación.

Los Caballeros de la Unión de Caballeros de Rosa y del Templo de Gorriarán se quedaron pálidos tras las elecciones y ahora corren el riesgo de transformarse en Cuñadans de un momento a otro

Para el final dejamos a Garbielondo, el candidato de Guapemos, que ha superado bien las sombrías expectativas pronosticadas para su partido antes de que fuera designado para encabezar la lista electoral, cuando el destino apareció atropelladamente en forma de tranvía sobre el anterior candidato. Sin duda Garbielondo ha sido favorecido por el «ticket» electoral que compensaba el voto a la CUP, «Candidatura de Unidad Popular» —no confundir con las CUP, Candidatura d’Unitat Popular— para el Ayuntamiento de Madrid con el voto al catedrático de Metafísica. Su campaña electoral ha sido poco espectacular [14] y todavía debe aprender a enfrentarse a la contundencia mostrada por Moderna de Porra.

Tras sobrevivir a las elecciones, Garbielondo medita su paso siguiente

Hoy por hoy, Garbielondo está tomando un necesario reposo, dispuesto a, si todo lo demás falla… y no le queda más remedio, empezar a ver si dialoga con Pablemos y Cuñadans para conseguir ser elegido Presidente de la Comunidad. En caso contrario, no nos extrañaría que Guapemos contara con él para tareas más etéreas que ser el jefe de la oposición madrileña: un Snchz siempre paga sus deudas.

Evolución de los resultados electorales a la Comunidad de Madrid

Por último, se puede observar que aunque el bipartidismo todavía aguanta, ha perdido mucha cuota electoral desde sus máximos históricos. Y tanto Pablemos como Cuñadans han atraído un buen puñado de votos, pero todavía les queda un escalón que subir para ponerse a la altura de Sobremos y Guapemos; bueno, a Cuñadans todavía dos escalones y pico.

¡Ah!, se preguntará el lector, y la Esperanza, ¿ya hemos perdido la Esperanza? Chi lo sa? Cuando menos te lo esperas, salta el tamayo. O siguiendo con la inspiración popular, «hasta el cuarenta de mayo [15], desconfía del tamayo».