Municipios (4): Barcelona – Sí se podría

Barcelona, capital de Charneguistán. Hace cerca de un año nos las prometíamos muy felices con unas elecciones municipales en clave constituyente. Al final, tenemos otras elecciones municipales con los pronósticos apuntando, eso sí, en la buena dirección: atomización del ayuntamiento y, ¿por qué no soñar?, ingobernabilidad. Si un estado como el belga se pudo tirar dos años sin constituir gobierno sin que pasara nada, hacer el experimento en una ciudad de millón y medio de personas durante 2, o 22 años, es un reto que los barceloneses nos deberíamos plantear.

Plenario de la Diputación de Barcelona (dramatización)

Con las elecciones convertidas en un Trias Versus Colau, una ciudad con las cuentas saneadas –habrá dinero para repartir: esto no es la Generalitat- y volcada en el dúo monocultivo turístico- precariedad pero con una clase fuera del alcance de los paletos wannabes –ponga aquí a los de Vic, los de Valencia, los de Madrid o a quien le vaya bien etiquetar en contraposición a los valores cosmopolitas, cívicos y chiripitifláuticos de la Marca Barcelona-, hay poca tela que cortar. La pregunta es si la confluencia barcelonesa, que en estos momentos es la que tiene más opciones de tocar pelo de entre todos los nuevos partidos –no es casualidad después de la apuesta de Vistalegre, cuando se decidió que todo lo que no pasara en Sol era irrelevante y solo merecía ser tomado en consideración en tanto que posible obstáculo para la toma del poder en las generales-, va a dar para llegar a la alcaldía o se va a quedar a medio camino. Y todo ello, mezclado con el más de medio millón de votos del butifarrendum del 9-N con un 78% de Síes –para ponerlo en escala, en las últimas municipales la suma de CiU, ERC, CUP y la Soli no llegó a 230.000-.

 

“Doncs aquí ho tens, Artur”

¿Quién es quién?

Las encuestas pronostican la entrada en el consistorio de la CUP de Barcelona, con viento de cola gracias a sus diputados en el Parlament. Su candidata, en la mejor tradición de las izquierdas locales, es intercambiable por cualquier otra, y los movimientos en pos de la centralidad del tablero de lo que se planteaban como opciones rupturistas están consiguiendo que la complejidad de la CUP de Barcelona no suponga un lastre insalvable para llegar a la barrera del 5%.

Como en todas partes, Ciutadans lo va a petar en Barcelona, con el ppsoe local con un vigor cercano al del RCDE cuando juega contra el Real Madrid Club de Futbol. Su candidata, Carina Mejías, exhibe pedigrí como exdiputada pepera –estuvo en el balcón de Génova en 2011- y una interesante carrera en las NNGG de los glory days aznaristas bajo el padrinazgo de Alberto Fernández Díaz. A ella le debemos una de las mejores frases de la patraña electoral, perdón, de la campaña electoral: “Ciudadanos es la única Fuerza Nueva”.

Después de ganar las europeas en Barcelona ERC se las prometía muy felices de cara a las municipales. Con el 9-N, Mas ha empezado a cobrarse el cheque en blanco que ERC y las organizaciones civiles del independentismo le extendieron generosamente en esta legislatura, y los republicanos han pasado de la victoria de las europeas a resultados mediocres, si bien bastante por encima del dúo Portabella- Laporta de hace 4 años.

Las siete diferencias

Con competencia –los candidatos de Cs y Vox son exmiembros del partido-, con la imagen del españolismo hundida en Catalunya y con el PP machacado por los escándalos de corrupción y lastrado por sus pactos con Trias, el hermano de Su Excelencia el Ministro del Interior tratará de salvar los barcos y esperar que la fragmentación del consistorio le dé oportunidades de abandonar la recién readquirida posición de partido paria en Catalunya en la que generosamente lo situó la maquinaria propagandística del PSC.

El tiempo no pasa para el PSC, o como mínimo no pasa en balde. Sigue la larga marcha desde los éxitos maragallianos –cuando Iceta decidió que ya había suficiente, el PSC mandaba en todas las diputaciones catalanas, en los principales ayuntamientos y en el Govern- a la irrelevancia, desde los más de 400.000 votos que llegó a sacar Maragall a los menos de 100.000 que se pronostican para Collboni, pasando por los 134.000 que sacó Hereu. El PSC ha pasado de ser la fuerza hegemónica municipal a empezar la campaña con Iceta en una brasería de Girona, donde los socialistas locales se dividen entre la lista del PSC y los que se han apuntado a CiU y ERC. Después de unas primarias fallidas decididas por el voto de gente que sin conocer a Collboni era amablemente asesorada para depositar su voto en las urnas y de haber pactado los últimos presupuestos con CiU, el objetivo del PSC será minimizar daños para poder seguir sirviendo a la ciudadanía desde la Diputación, la AMB y el resto de instituciones opacas y sin control democrático cuyos presupuestos sumados superan al del ayuntamiento.

Aquellos maravillosos años

Barcelona en Comú, producto de la fallida confluencia de las izquierdas barcelonesas bajo el liderazgo de Ada Colau, es la alternativa a Trias. En su debe, el lastre de las décadas de gobierno de una ICV que busca refundarse al mejor estilo convergente –con la que se comparte candidatura y, lo que es más importante, votos en la Diputación de Barcelona; si las cosas no van muy bien los culebrones de Podemos se pueden trasladar a BEC-, los problemas con el nombre después de que un carguillo pepero les birlara el original Guanyem y las dudas sobre su capacidad de gestión –si no ha sido posible montar unas primarias en seis meses porque era muy complejo, ¿cuánto tiempo sería para cumplir sus compromisos de participación democrática en el gobierno de la ciudad?-. En su haber, la impresionante movilización lograda, el bagaje de Colau, Asens o Pin en materia de derechos civiles y sociales, el conocimiento de las instituciones que les aporta la experiencia de los ecosocialistas y, sobre todo, el tirón de Colau después del éxito de la PAH. Eso, y la obra de gobierno de los tripartitos y de Trias.

La Confluencia (versión subjetiva) (by @senyorEarl)

La Confluencia (versión subjetiva) (by @senyorEarl)

Trias se disputará la victoria con Colau tratando de conseguir la segunda legislatura en el ayuntamiento de los convergentes. Su obra de gobierno ha sido continuista con un plus de pijerío, y ha usado la buena situación financiera del ayuntamiento para dar oxígeno a la Generalitat entre los “Catalunya ens roba” de la oposición. Ha seguido con el monocultivo turístico y su correlato en forma de precariedad, decepcionó a sus fans más hooliganizados con su marcha atrás en el derribo de Can Vies, ha pactado presupuestos con PP y PSC y ha puesto mucho empeño en orillar el Procés –negándose incluso a firmar un papel irrelevante de la ANC- que según los gurús sirve para tapar la gestión convergente y, en fin, habrá que ver hasta qué punto el hundimiento convergente le impide alcanzar la mayoría. Su principal baza es que aún nadie ha conseguido contraponerle una alternativa de ciudad que, sin renunciar a las divisas del turismo –fundamentales con una balanza comercial a la que podríamos llamar precaria-, consiga reducir sus daños colaterales en forma de precios de la vivienda y precariedad laboral.

A modo de colofón, la combinación de la incapacidad del independentismo para hablar con Colau y la incapacidad de Colau para hablar con la CUP se va a acabar traduciendo en una buena oportunidad para la CT local de seguir con lo de siempre aunque, eso sí, con diversión asegurada a la hora de los pactos.

Catalonia is Not Barcelona

Fuera de Barcelona habrá que ver cómo lo que queda del PSC resiste el embate de Cs en el cinturón y del independentismo en el resto de Catalunya, y hasta qué punto las CUP y las candidaturas de confluencia son capaces de crecer.

Valencia Is Not Catalonia

En Girona, por ejemplo, la CUP tiene opciones de liderar la oposición, con los miembros del PSC repartidos entre la candidatura propia, la de ERC y la del alcalde convergente que revalidará la mayoría con opciones de sacar absoluta. También Sant Cugat, donde CiU es una especie de PNV, la CUP apunta a segunda fuerza detrás de la inevitable victoria convergente. Lo mismo sucede en Vic, con un consistorio en el que puede haber hasta 9 partidos y en el que los convergentes son favoritos con 5 de 21 concejales entre los cuales estarán ERC, una escisión de ERC, la Soli, PSC, ICV, el PP, Cs y 4 partidos ultra 4 –PxCat, una escisión de PxCat, Anglada y una candidatura ultra indepe-.

En Tarragona, la capital del unionismo catalán –allí, por el módico precio de 100.000€, Societat Civil Catalana congregó a 3.500 personas incluyendo a todos los partidos ultras el pasado 11S en lo que supone la manifestación más cara de la historia de Charneguistán-, el PSC lo tiene bien para revalidar su mayoría, con Cs cerca del sorpasso a CiU en la segunda posición y la Cup entrando. En Reus, con imputados locales de todos los partidos de CiU a ICV y la Cup, con mucho protagonismo en la lucha contra la corrupción local apuntando a la segunda posición, se podrá calibrar hasta qué punto los catalanes somos diferentes de esos corruptos blavencianos que siguen votando a los ladrones.

Zapatos o zapaterismos

Núria Parlón lo va a petar en Santa Coloma rozando la mayoría absoluta después de superar el caso Pretoria, con la confluencia de Som Gramanet en segunda posición. En Hospitalet, la segunda ciudad de Catalunya, la socialista Núria Marín se las verá con un tertuliano de Punto Pelota con bigote que se presenta por Ciutadans, después de que haya fracasado la confluencia local. En Sabadell, donde la Crida, que va sin ICV, va camino de rentabilizar su lucha contra el clan Bustos y ERC ganó las europeas, la incógnita es hasta qué punto se hundirá el PSC después de la victoria 51-49 en unas primarias a cara de perro del candidato elegido por Bustos. En Terrassa, donde también se ha practicado la confluencia, habrá que seguir el resultado del sustituto de Pere Navarro. En Lleida el alcalde anti-burka Àngel Ros perderá la mayoría absoluta pero mantendrá el cargo. En Badalona otro alcalde de fondo lepenero y el gran valor emergente del PP catalán tratará de revalidar su mayoría con el lema “Limpiando Badalona”, en la constatación de que, snif, lo único que huele a años 30 en el panorama electoral no está donde dicen los tertulianos de la Brunete, sino que están sentados en ello. Junqueras tratará de revalidar la alcaldía de Sant Vicenç dels Horts siendo fiel a la tradición de acumulación de cargos que distingue la cultura política local. También resultará interesante ver los resultados de los alcaldes que cobraron dietas del chiringuito municipalista montado por Bustos –y que fueron absueltos porque la forma jurídica de la asociación municipal que montaron era privada, qué cosas-.

Por último, la batalla por la Diputación de Barcelona, donde es posible la alternancia si ICV y BeC se unen para echar a la derecha como en los glory days tripartitos. Con presencia nula en la campaña –consecuencia de su funcionamiento: el presupuesto de 2014 se aprobó con el voto a favor de todos menos ICV que se abstuvo, si bien su candidato señaló que lo hubiera aprobado si se hubiera aceptado una enmienda suya sobre empleo que suponía menos de un 2% del presupuesto aprobado. Sea cual sea el resultado, lo que sí parece descontado es que cuando este agosto vuelvan a nombrar a los asesores de los partidos siguiendo la tradición de la casa no habrá cambiado nada.


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  1. Comentario de Borratxo i fí. (18/05/2015 11:55):

    ¡Popota está vivo! Benvingut, nano!

  2. Comentario de Teodoredo (18/05/2015 14:41):

    Bah, seguro que es sólo para dejar un par de posts y dejarnos otra vez a dos velas. ¡Ya nos lo conocemos! Como una señorona de cincuenta tacos con los dedos a rebosar de anillakos toxos que apesta a laca y alquila pisos en negro a estudiantes le diría a su amado Chemari ¡vuelve Popota, que nos comen!

  3. Comentario de Trompeta (18/05/2015 15:14):

    Jo, yo pensé que estaba en el mismo abismo que las probabilidades de Jan Laporta de ser presidente de la republica catalana indepediente de su casa.No importa, ya dará la espantada otra vez como dice Teo.
    El articulo pse, he visto declaraciones de la Rahola más hilarantes, vale es injusto porque la susodicha es un chiste perpetuo, pero…

  4. Comentario de Lluís (19/05/2015 17:14):

    Creo que CiU logrará retener, aunque sea por el canto de un duro, la alcaldía de Barcelona.
    Trias bajará, eso es verdad. Pero el PSC todavía bajará más, y tampoco veo claro que puedan entenderse el Comú, la CUP, el PSC y ERC, que seguramente sumarían de sobras. Y claro, esto no es la Junta de Andalucía, la ley dispone que en caso de que nadie logre la mayoría necesaria, el alcalde sea el cabecilla de la lista más votada. Y francamente, creo que ésta será CiU.

    Y si no se han entendido para proponer un candidato a alcalde, difícilmente logren hacer lo mismo para montar una moción de censura pasados unos meses. Y Trias ha demostrado habilidad, en estos 4 años, para seguir adelante pese a estar en minoría; no le ha hecho ascos apuntalarse en el PSC o en el PP (con ERC, limitada a dos concejales, no merecía la pena perder el tiempo porque no le servían de nada) cuando lo ha necesitado. Ahora, simplemente tendrá que hacer algunos equilibrios más, porque posiblemente no tenga suficiente con un único aliado cada vez, pero ya se sabe:

    – El día que toque sacar la estelada, tiene a ERC, la CUP y la abstención Comú, que no van a querer salir en la foto al lado del PP.

    – Si de lo que se trata es de volver a poner el vigor la Ley de Vagos y Maleantes para meter en cintura a melenudos, okupas, hippies y demás gente de mal vivir, contará con la participación entusiasta del PP y Ciutadans, gente de orden donde los haya (que si le criticarán algo, será que es demasiado blando), y aunque ERC y PSC no sean tan entusiastas, mirarán para otro lado si a algunos de la Guardia Urbana se les va la mano.

    – Presupuestos. Hasta la fecha los ha sacado, y como bien dice Popota, las arcas municipales están bastante saneadas, aunque no sé como contabilizan el pastizal que les debe la Generalitat y Trias no reclama demasiado vigorosamente, a la que se den oficialmente como “incobrables” seguramente volverán los números rojos. O sea, que hay margen para incluir alguna partida que posibilite que otros grupos faciliten la aprobación, sea votando a favor o, si no son necesarios los votos, absteniéndose para no quedar mal ante su parroquia.

    – Bloqueo de comisiones de investigación. No se prevé demasiado follón por ese lado, y si de lo que se trata es de sacar a la luz pública ciertas cosas, por lo menos el PSC (y puede incluso que los de ERC y los leales a IC-EV que haya por el Comú) prefieran que se mire para otro lado, no sea que salgan también ellos en el retrato. Y ni que salgan, tampoco importa mucho. Por la mañana discuten de lo impresentable que es tal teniente de alcalde y por la tarde votan juntos…

  5. Comentario de popota (19/05/2015 22:03):

    #2 Tengo ganas de volver a frecuentarte, sobre todo ahora que, visto lo visto lo de Cs y el PP, los malos demuestran estar más avanzados que nosotros a la hora de pragmatizar sobre conceptos como “unidad de la izquierda” y “voto útil”:(

  6. Comentario de bfp1984 (20/05/2015 18:18):

    Sr Popota para cuando un articulo sobre Badalona,no me diga que no es interesante,teniendo a gente como los PxC o el Sr Garcia Albiol no es que de para un buen articulo es que da incluso para una Sitcom no cree?

  7. Comentario de Trompeta (25/05/2015 16:59):

    Temblad, temblad.Ya estan aquí, ¡¡¡muajajajajaja!!!

    http://www.lavanguardia.com/politica/20150524/54431848604/el-yoyas-edil-vilanova-del-cami.html

    Separatas, nada erais, nada sois y nada sereis.

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