Haro Tecglen entrevista a Konstantín Chernenko

En la Unión Soviética hubo un momento mágico cuando, tras el fallecimiento prematuro del enérgico reformista Yuri Andropov, el Politburó puso a Chernenko de jefe del Estado por falta de ganas para seguir dándose de yoyah como ocurrió tras la muerte de Breznev. Todos los anteriores líderes soviéticos habían llegado al poder con una gran esperanza. Stalin iba a lanzar la economía, Kruschev a implantar los derechos humanos, Breznev a reducir las tensiones de la guerra fría, Andropov a reformar un sistema que se iba al garerete, las mismas ilusiones que trajo después Gorbachov. Pero de Chernenko sólo se esperaba que se muriera.

La breve etapa al frente del Gobierno de este ilustre siberiano se distinguió desde el primer día por sus problemas de salud. También por su palabrería hueca, no en vano, había sido propagandista del partido casi toda su vida. Y también por medidas encaminadas a la nada absoluta. Más disciplina en el partido, mejoraremos la producción, sólo le faltó decir algo de arrimar el hombro. Todo eran discursos que parecían ideados para fomentar el alcoholismo de los que los tenían que escuchar porque, de hecho, así era como se cuadraba el presupuesto de la URSS cada año, con los impuestos al bebercio.

Juan Carlos coincidió con Chernenko en una visita de una semana la URSS. El Rey era joven, guapo y demócrata, al jefe del Estado de la URSS le tuvieron que sentar entre varios en la silla. El Monarca defendió la democracia, Chernenko asentía, y los derechos humanos, Chernenko no decía nada. Y Juan Carlos daba recetas para Sudamérica en su estilo bienqueda, “ni subversión ni intervención externa”, para Oriente Medio “derecho de todos los Estados de la zona a vivir pacíficamente”. Luego Chernenko nos agradeció que no admitiéramos armas nucleares en nuestro territorio apuntándole porque si no tendría que hacer lo mismo y sin más empezó el cóctel.

El País narró así la fiestuki: “Chernenko fue ayudado por dos acompañantes para salir del coche y posteriormente le condujeron tomándole por ambos brazos. Chernenko necesitó también que uno de sus ayudantes le abrochara el abrigo. La Reina visitó ayer la escuela del Ballet Bolshoi. Durante la cena, el tono rojo de su vestido largo, de lamé brillante, destacaba entre el gris que uniformaba a los comensales. Doña Sofía, en los brindis, sólo mojó los labios con el vodka de su copa, mientras, don Juan Carlos, al uso soviético, apuró el trago hasta el final”.

Pero ahora han pasado los años y, ay, qué cruel es la Historia, Juan Carlos ya no es ese tío guay, joven, que dejaba post it por todas partes porque no tenía Twitter pero algo burbujeaba dentro de él necesitándolo. Ahora nuestro Rey es el vivo retrato de Chernenko.

Nadie espera nada de él. Que lo deje o que se muera. Sólo queda saber el cómo. Vaya por delante que podremos llegar a echarlo de menos cuando no esté. En esta cuestión en España chocan de frente el idealismo y el pragmatismo. Uno puede ser un republicano de una pieza, pero si se abre un proceso constituyente a mí que no me busquen si se escribe una Carta Magna con mayoría absoluta del PP, que me voy a Teherán… para ser libre.

De modo que la entrevista que dio con ese joven periodista que está empezando, Jesús Hermida, no hizo sino aumentar las dudas y confirmar más aún las certezas. Aunque al menos tuvo ese toque desfasado que le dio gracia al asunto.

En el tiempo que empleó Hermida para formular la primera pregunta, que se resumía en “Feliz Cumpleaños, Juancar” un menor de treinta años ya había abierto el Twitter en el smartphone, wassapeado con tres lolitas y visto la alineación del Dépor para el partido del sábado. Este gran comunicador se hizo famoso por cocinar la información a fuego lento, como horneando un cochinillo con una cerilla, ya años antes de la llegada de su caricatura. Como buen español, se habrá dicho, para qué cambiar. Sólo le queda esperar que un cataclismo acabe con todos y él nos lo pueda narrar despacio, riéndose lentamente: jo…de… ros… to… dos…. Os… o… dio…

La primera respuesta del Rey giró en torno a la idea del discurso de aquella cena con Chernenko. Consenso para afrontar los retos tan chungos que tenemos por delante. Como la doctrina Zapatero: si yo te quiero dar cuatro hostias y tú no quieres que te dé ninguna, lo justo y democrático es que recibas dos.

También resultó cómico que, a continuación, Hermida le preguntase cómo definiría su ayer (pasa un ángel), su hoy (pasa otro ángel) y su mañana. Juancar dijo ¡coño! Pues así a bote pronto, me pilla usted con el paso cambiado. Se sorprendió, como si no hubiera visto las preguntas antes y estudiado las respuestas con sus asesores. Todo muy natural, como gustan los católicos españoles meterla en caliente.

Luego insistió Juan Carlos en que “Hemos conseguido lo que hemos conseguido”, que se refiere a “una España moderna y solidaria”, como especificó después. “Nos hemos unido para todos juntos haber hecho el camino que hemos hecho”, eso es lo bueno de su generación. Y la que viene: “con esfuerzo tendrán que ser solidarios con lo que se ha hecho y seguir adelante y tratar de mejorarlo y configurar del todo lo que se ha hecho”. En realidad quería decir “a lo hecho pecho, cabrones” pero evitó el ripio con suma elegancia. Y “lo hecho” lo tienen ustedes delante, no hacen falta adjetivos.

Lo más importante fue pasar de un sistema a otro. Y quiere ser recordado, aunque no le gusta hablar de sí mismo -para eso llamaron a Hermida-, como el que estaba ahí cuando se pasó de la dictadura a la democracia. Imaginen a Chernenko con Tecglen en 1983, que si la revolución del 17 fue muy importante, que si el Palacio de Invierno paquí, pallá… que ejque la Revolución del 17 cómo lo flipamos, tío. Me llena de orgullo la Revolución. Qué importante ha sido la Revolución…

Para no dejarse ni un solo hit-single de éxito, la ETA salió a relucir en dos ocasiones. Eso ha sido lo peor de lo peor. Mil muertos. De nuevo Chernenko: y los nazis la que nos liaron, la Gran Guerra Patriótica, qué sinsabores, madre mía. Todo lleno de nazis, todo.

Fue más interesante la parte de su hijo, el Príncipe, del que elogió su generosidad, recuerden cómo ha repartido “minutos de gloria” entre las gentes, y al que está muy unido porque, confesó: “le pregunto cosas”. Quizá sean esas “cosas” que hacen los catalanes, que Juan Carlos calificó de “intransigencias que conllevan maximalismos y políticas rupturistas”. Para luego dar su receta para salir de ésta: “juntos, podemos”, como la selección.

En resumen, y entre líneas, parece que el Rey, con que su hijo herede España entera, sin romper, ya se da con un canto en los dientes. A los demás en este momento crítico que nos den por culo, básicamente, pues, tal y como dijo unas tres veces: “estamos muy preparados, más que nunca en la Historia”.


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  1. Comentario de Arròs a banda (06/01/2013 03:26):

    Excelente resumen de la entrevista al Rey Campofrío/Chernenko, el símil está muy bien encontrado.

    Aún así, y con lo patético que resultó el espectáculo, y todo lo que nos podemos reír de estos carcamales, resulta paradójico que apelar al consenso y al mito de la Transición aún resulte posible y puede que hasta rentable en términos políticos.

    Como bien apuntas, aunque el mito de la Transición, encarnado en Su Trospidad no sea más que una vieja caricatura de sí mismo, un pulmón destrozado por el Ducados, no dispone de ningún sustituto funcional a la altura,

    Al otro lado sólo hay una vasta para-izquierda de todo pelaje con un miedo atávico al enfrentamiento y al conflicto directo (véase al 15M y derivados y su obsesión de mendigar consensos básicamente con nadie, aunque la policía les hostie) y una ultraderecha serbiófila cada vez más amplia, sin complejos, deseosa de ajustar cuentas con todo el mundo. Mi pragmatismo me dice que un proces constituyente como demandan algunos derivaría en algo muchísimo peor, vista la desidia y los miedos de unos y la seguridad de los otros.

    Quizá perdiendo 15 puntos, con una imagen deteriorada pero con el firme apoyo de pensionistas y otras fuerzas vivas, el PP volverá a ganar en las próximas elecciones. Por mucho que llore(mos) en la República Independiente de Twitter. Y casi que es mejor que que las ganase UPyD. Así nos va: ¡larga vida al Rey!

  2. Comentario de Eye (06/01/2013 16:12):

    Lo gracioso de este tipo de declaraciones rituales es comprobar hasta qué punto se ajustan al guión y deparan pocas sorpresas. Le hacen darse cuenta a uno de que entre periodistas, políticos y “emprendedores” de éxito tenemos también nuestra propia nomenklatura: apoltronada sobre las ruinas del franquismo, endogámica, apolillada y contando las cuatro batallitas de siempre.

    En realidad, y por simples motivos biológicos, al menos la mitad del país no hemos votado la constitución, y éramos demasiado pequeños para entender nada del 23-F. Y el único recuerdo que tenemos de Franco son esas viviendas sociales con cartelitos del yugo y las flechas en las que nos hemos criado –que, por cierto, ya son más de lo que ha hecho ninguno de nuestros gobiernos democráticos–. La Transición está muy bien para llenar conversaciones de salón y artículos en los periódicos, pero, ¿qué tienen que ofrecernos a nosotros en el futuro? Después de todo, no podemos comer Constitución…

  3. Comentario de Casiopeo (06/01/2013 17:40):

    Siguiendo la metáfora nuestro problema es que no hay Gorbachov español a la vista, y aunque lo hubiera, de mil veces novecientas noventa y nueve triunfaría el golpe de agosto del politburó. Y es que tenemos en contra la maldita correlación de fuerzas. Leonor de Borbón, la “Chernenkita”, tiene un futuro bastante más potable que el del comunismo.

  4. Comentario de Beltza (06/01/2013 19:59):

    ¿Y no le preguntaron por Franco? Total, la transición es del 78 y Franco la palmó en el 75, le pillaba cerca. Igual contestaba lo mismo que en la primera entrevista que le hicieron en Suiza.
    Totalmente de acuerdo con Arròs a banda, intentar reformar la contradictoria consti del 78 con toda la banda recentralizadora (PP, UPD, y parte del PSOE) que está deseando volver al UGL -una, grande y libre, aunque no se que entienden estos por libertad- cargarse las autonomias, el concierto económico, y la cooficialidad de las lenguas que no son el castellano; y por otro lado los 15Mros y demás basura pijiprogre (casi todo el PSOE) pidiendo por favor las cosas en vez de apedrear a Lasquetty/González/Aguirre y luego negarles asistencia sanitaria (“no hay dinero en el mundo que haga que te atienda majo”, ¡viva el libre mercado!) sólo conseguiria que, como bien dice el articulista, tubiesemos que emigrar a Teherán en busca de libertad.

  5. Comentario de pescadilla (06/01/2013 21:06):

    pues a mi me hace ilusión verles tan jodidos a los borbones, llámame sentimental

  6. Comentario de Tartamundos Trotamudo (07/01/2013 10:58):

    A mi lo que me gustaría es leer una crónica de Álvaro sobre un debate a tres bandas entre Campechano, Hermida y PP Bono.

    O quizás un “Tengo una pregunta para usted, su Majestad”, moderado por Manuel Campo Vidal.

    Porque ya no creo que la cosa dé para un “Gandía Shore” con Campechano y Corinna de invitados estrella y debates a 24h con Mercedes Milá…

  7. Comentario de parvulesco (07/01/2013 12:13):

    “Siguiendo la metáfora nuestro problema es que no hay Gorbachov español a la vista”
    Zapatero?

  8. Comentario de Casiopeo (07/01/2013 14:28):

    Yo veo a ZP más bien como un Jrushev, un hombre del aparato CT que creyó en la capacidad autoregenerativa de un sistema condenado por sus propias limitaciones,p. ej la ley de matrimonio gay cumple la función de fábrica de neveras y lavadoras sovieticas, hasta que vino Breznev Rajoy con la realpolitik. Por cierto quien pueda interesar un documental sobre por qué el Keynes zapaterista se equivocó con el diganostico y falsa solución de la crisis:

    http://www.youtube.com/watch?feature=player_embedded&v=f5B1SllKmWg#!

  9. Comentario de CusCus (07/01/2013 16:38):

    Queda claro que Ieltsin es AZnar, ¿no?

  10. Comentario de tabalet i dolçaina (07/01/2013 17:15):

    y la invasión de Afganistan? la posible entrada de la división brunete en Cataluña

  11. Comentario de karpov (07/01/2013 17:16):

    duran i lleida… ¿shevarnadze?

  12. Comentario de Casiopeo (07/01/2013 17:20):

    Lo que está claro es que Putin lo clava Esperanza Aguirre en cuatro años.

  13. Comentario de John Constantine (07/01/2013 18:06):

    Yo tengo la duda de si al día después de la emisión de tan insigne chirigota hubo gabinete de crisis para control de daños en Zarzuela o no. Cuando en medios tan poco sospechosos como “El País” no encontraron un sólo punto de defensa ante el lamentable espectáculo…. Y lo RTVE y Somoano, de chapeau lo de el tío. Me recuerda a un personaje del último libro de Jack Reacher que estoy leyendo. No es que el tipo sea un impresentable, incompetente e inutil, no. El tio va a lo criminal. Lo está haciendo todo aposta. Incluyendo publicitar la entrevista en todos su informativos. Van a dejar el prestigio de la casa por los suelos para liquidarla cuando les apetezca sin que importe demasiado.

    Eso sí, viendo que los insignes periodistas de este pais sólo se movilizan cuando les tocan el puesto de trabajo, pues cuando les toque a ellos comprenderán que en eso momento no nos inspiren ni un gramo más de comprensión que el basurero de la esquina. Porque han demostrado que son perfectamente reemplazables. Y prescindibles.

  14. Comentario de Latro (07/01/2013 23:43):

    Yo casi me pregunto si no seria peor. Digo, peor pensar que de verdad el hombre fuese a creerse que tiene algo que decir que no sean memeces en todo este tinglado.

    Porque, por poner otro caso cercano en el tiempo, a mi esas declaraciones de la Pascua Militar de que el Ejército no se dejaba llevar por tensiones rupturistas o yo no se que cojones son de esas cosas que me dejan entre perplejo y acojonado. O sea, es un mensaje tranquilizador anti-tranquilizante. ¿Ah… es que tenian vela en este entierro estos señores? ¿Es que teniamos dudas? ¿A que coño viene la pregunta y la respuesta?

  15. Comentario de mictter (08/01/2013 17:44):

    @John Constantine

    Lo que se oyó en mi casa al ojear por encima el previsible panegírico en ‘El País’: “Que quiebren de una puta vez a ver si en su lugar aparece algo digno”

  16. Comentario de Andrés Boix Palop (09/01/2013 11:58):

    Lo más fascinante es que hemos entrado de lleno en la fase en que ni los entusiastas pueden defender que esto sea otra cosa que un ridículo soberano pero ni aun así hay manera de que la gerontocracia de la transición se dé por aludida.

    A todo esto, Iñaki, ¿qué ha dicho de esto?

  17. Comentario de Bunnymen (09/01/2013 16:35):

    Yo la mamada-entrevista no la vi. Pero recuerdo en el mensaje navideño de su campechanidad como dijo algo así tal que “revindicar la política como instrumento necesario para acometer la salida de la crisis (…) la crisis está generando un pesimismo que está generando desapego hacia las instituciones y función política” y luego un poco la unión de todos para tirar del carro en una dirección etc, y el menda se quedo tan ancho diciéndonos a los españoles que vamos con la lengua fuera, los ojos en blanco y dándonos golpes con las manos en la cabeza que no la paguemos con los necesarios políticos, omitiendo cuidadosamente la palabra “corrupción”… total que la receta milagrosa sigue pasando por unión, monarquia y bipartidismo por lo que se ve para él… el muy cabrón.

  18. Pingback de Fly me to the moon « La Página Definitiva (14/01/2013 04:58):

    […] no puede caer en el olvido. Ése era el mensaje de una entrevista caracterizada por una pretensión de naturalidad que trataba de disimular lo que ha de ser una entrevista: no una revisión nostálgica del pasado […]

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