- La Página Definitiva - http://www.lapaginadefinitiva.com -

LOS GLADIADORES

Los 23 seleccionados por Del Bosque para solucionar los problemas de la economía española

Las cosas van de mal en peor. La prima de riesgo, a 540. La bolsa, hundiéndose. El paro, en máximos. La credibilidad de los políticos españoles, por debajo de la de Alberto Contador. La situación no da pie a muchas alegrías. La verdad es que eso de hablar de economía está muy bien, pero en un par de semanas comenzamos la Eurocopa de fútbol. Por favor, que lo urgente no nos haga distraernos de lo importtante. Más concretamente, del fútbol. Gracias al fútbol, podemos ir a un alemán y decirle: “soy español: ¿a qué quieres que te gane?”, y que la respuesta no sea “a paro”, “a prima de riesgo” o “a sistema bancario más sólido del Universo”.

El problema es que, seamos sinceros, La Roja llega a esta cita un tanto renqueante. Sin Villa, sin Puyol, y con algunos jugadores quizás pasados de forma. Y, por encima de todo, la Roja llega sin Raúl. Craso error, como ha señalado oportunamente el ministro Wert –siempre en su lugar [1]-, del que esperamos no tener que arrepentirnos. ¡Y además, viene Fernando Torres! ¿Pero es que a España le ha mirado un tuerto, o qué?

Wert nunca decepciona. De hecho, sorprende por ir siempre un poco más allá

 

En fin, que la cosa tiene bastantes ingredientes para que España vuelva por sus fueros y se marque unos cuartos de final de regusto tan añejo como amargo. Por otra parte, sigue contando con el mejor centro del campo del mundo, un gran portero y un entrenador sensato. Alguien tendrá que meter goles, pero ya vieron el Mundial 2010 [2]: ganamos casi todos los partidos por uno a cero, y eso no nos impidió vencer. Con que ganemos un partido en la primera fase y luego atinemos en la tanda de penalties, todo arreglado. ¡Campeones sin marcar un solo gol, y haciendo el mejor juego de pase que vieron los siglos!

Iker Casillas (Real Madrid): El capitán del equipo es un tipo sensato y con mano izquierda, que tiene la virtud de tocarle las narices a Mourinho con sus esporádicos minidesplantes y sus sistemáticas filtraciones a Diego Torres (¡que Rubalcaba envíe a alguien para echarle de la concentración!). Gran portero, con la virtud de no arredrarse en los momentos difíciles, quizás en los inicios de la decadencia.

José Manuel Reina (Liverpool): el cuñao gracioso, el ocurrente de la clase, el jugador que uno se lleva a la concentración para animar el cotarro con sus chascarrillos. No jugará, ni siquiera aunque el entrenador fuese Javier Clemente [3] (que le colocaría de interior izquierdo).

Víctor Valdés (Barcelona): un macarra de discoteca, de los varios que tiene el Barcelona, más o menos amansado por el ansia infinita de paz que poseía el espíritu de Guardiola. Tras la marcha de Pep, no descartamos que comience a meterle el dedo en el ojo a Tito Vilanova.

Arbeloa (Real Madrid): Es aragonés, lo cual significa que es más bruto que un arado. Lateral por ambas bandas (preferentemente la derecha) y probable titular. En los últimos años, ha aprendido a jugar al fútbol en la escuela del Real Madrid, así que no cabe descartar que sea expulsado en alguna tarascada, que la decadencia del poder español no es ya que se vea en todo los demás órdenes de la vida; ¡es que afecta incluso al fútbol! La verdad es que Arbeloa no es ninguna maravilla, pero tengan Ustedes en cuenta que en el Madrid compite con Coentrao por el lateral derecho. Y ver cómo hay veces en que Mourinho pone a Coentrao de titular en su puesto debe ser muy difícil de digerir.

Juanfran (Atlético de Madrid): esforzado jugador de Osasuna que llegó al Atlético de Madrid en el mercado de invierno y se reconvirtió en lateral. Una historia de éxito y superación personal, una más, de nuestro fútbol. Que aprendan todos esos que dicen que no quieren trabajar gratis o pagando, joder, que esto sólo lo arreglamos entre todos y alguien tiene que pagar las indemnizaciones a Rodrigo Rato.

Piqué (Barcelona): en ausencia de Puyol (el cual, no nos engañemos, está ya bastante talludito) será el líder de la defensa. Defensa de gran calidad, su fundamental paso por el Zaragoza, cuando era un chaval de 19 años, le enseñó las oportunas y necesarias lecciones que todo defensa debería tener bien aprendidas: contundencia, natural expeditivo, agresividad, ansias de victoria… ¡Ah, si Pepe hubiera pasado un par de meses en el Zaragoza! ¡Qué gran asesino en serie temático (sólo en campos de fútbol) nos hemos perdido!

Albiol (Real Madrid): Albiol era un prometedor central del Valencia que Florentino Pérez fichó con su inimitable talonario, proporcionado por Cajamadrid – Bankia en premio a los méritos empresariales de ACS (¡qué tiempos!). Albiol llegó al Madrid, poco después lo hizo Mourinho, y allí se acabó la carrera del central. Albiol, lo comentamos por si no lo tenían Ustedes claro, no es portugués. Y eso no se puede consentir así como así.

Sergio Ramos (Real Madrid): central y lateral de tronío. Sergio Ramos llegó muy joven a la disciplina del Real Madrid, en cuyo ambiente se adaptó perfectamente desde un principio. Ello nos da una idea clara, sobre todo, de qué tipo de ambiente estamos hablando: Sergio Ramos es un ejemplo que el ministro Wert siempre puede sacar a colación para extenderse sobre dos de sus temas favoritos: el Real Madrid y los males del sistema educativo. Titular seguro, es posible que esta vez actúe en el centro de la defensa, privándonos de sus ya míticas cabalgadas por la banda derecha, finalizadas, todas y cada una de ellas, en la inanidad. Pero piensen que podría ser peor. Podrían finalizar en un penalty, que obviamente Ramos se pediría para sí. Lo que pasaría después no hace ninguna falta mencionarlo.

Javi Martínez (Athletic de Bilbao). Recio chavalote del norte que puede actuar ora en el centro de la defensa, ora en el centro del campo. Dos posiciones, un solo objetivo: pegar patadas. Tal vez no les parezca una actitud muy deportiva, pero es o eso o ponerse a silbar el Himno, así que la disyuntiva está clara.

Jordi Alba (Valencia): joven e incisivo extremo izquierdo de la cantera del Barcelona, reconvertido en lateral en el Valencia. Jugador con proyección y calidad; nos parece un escándalo que el Valencia aún no lo haya vendido. ¿A qué están esperando? Ah, claro, perdón: a que se revalorice en la Eurocopa. Y después, a sacar lo que se pueda y enjugar deuda, entre otras cosas porque el principal acreedor (y dueño de facto) del Valencia es… Bankia.

Busquets (Barcelona): Otro de esos jugadores del Barcelona que se dedican a soltar yoyah y hacer macarradas. Como están en el Barcelona, pues son guays y seguro que leen poesía en el gimnasio. Y no me entiendan mal: no lo digo como una crítica. En la posición en la que juega Busquets (volante tapón), ser un macarra es una virtud.

Xabi Alonso (Real Madrid): cuota madridista en el centro del campo. Condiciona negativamente el juego, pues provoca que la selección, pudiendo jugar más como el Barcelona, lo haga un poco como el Madrid. Pero, claro, jugar como el Madrid sin delanteros… Ya saben lo que es eso. En un país digno Alonso sería suplente, lo cual significa que en España será titular indiscutible.

Xavi (Barcelona): el mejor jugador de España y uno de los mejores del mundo. Jugador insustituible para organizar el juego, tanto la selección como el Barcelona le echarán de menos cuando se retire. La Eurocopa le pilla ya mayor, pero juega a nuestro favor una cosa: que Xavi debe ser consciente de que, ahora que el Barcelona está definitivamente en manos de Rosell, es probable que el club vuelva a su característica sequía de títulos, acomplejados por la chulería y espíritu competitivo del Real Madrid. Y ya que el Barcelona quizás vuelva a ser un equipo “copero”, como este año, más vale endulzar el asunto con victorias en La Roja.

Iniesta (Barcelona): Iniesta cuenta con dos características que le hacen acreedor al cariño de la afición española. En primer lugar, es español-español. De Albacete. No es un español que habla raro, como casi todos los demás jugadores del Barça en La Roja. Es un español que da la sensación de que, si España acabara por romperse, no se iría con los catalanes. ¡Así de profundo es el patriotismo de Iniesta! Por otra parte, y en un emotivo guiño a los aficionados más jóvenes, Iniesta parece un miembro del reparto de Crepúsculo y demás entregas de la mierda esa de vampiros adolescentes. A pesar de su imagen afable y jovial, Iniesta tal vez tenga más de cien años y se alimente de sangre humana. Sólo así se explica que juegue tan bien al fútbol y, sobre todo, que siga vivo (en apariencia), a pesar de su extremada palidez y frágil constitución. ¡Y además haciendo deporte!

Cesc Fábregas (Barcelona): Sustituto natural de Xavi en la Roja y el Barça, a pesar de que se trata de otro tipo de jugador (más ofensivo, con más gol, con menos visión de juego y capacidad organizadora). Esta temporada ha acabado desinflándose un tanto ante la competencia en el Barcelona, idéntica a la que hay en La Roja.

Cazorla (Málaga): suplente de lujo en La Roja. Interior incisivo, que se marchó al aspirante a Manchester City español y contribuyó con ello a las saneadas arcas del Villarreal, por partida doble: el coste del fichaje y los ingresos de 15 millones de € del fondo de compensación que recibirá el Villarreal esta temporada en Segunda.

Silva (Manchester City): Jugó un temporadón en el Valencia, llegó al Mundial y Del Bosque le puso a chupar banquillo tras la derrota contra Suiza. Después, Silva fue fichado por el Manchester City, donde se ha convertido en una pieza fundamental y uno de los mejores jugadores de la Premier League. Ahora llega a La Roja, donde Del Bosque… Sabida es la atávica antipatía que siente Del Bosque por el Valencia, derivada de su época como entrenador del Real Madrid. Ahora, diez años después, subyace la duda de si Del Bosque le hará pagar su paso por el Valencia o ya le ha perdonado, tras expurgar sus culpas en el Manchester City.

Navas (Sevilla): el toque artístico de La Roja. Bueno, uno más, con el aliciente de que es sevillano. Extremo de excepcional calidad y capacidad de desborde que en tiempos más oscuros simbolizaba a la perfección cómo se las gastaba La Roja a la hora de la verdad: caracoleo, machadas, arte en movimiento y, al final, eliminación en octavos o cuartos de final tras un gran partido.

Mata (Chelsea): Mata también fue al Mundial. Entonces estaba en el Valencia. Apenas jugó. Sabedor de lo que le conviene si quiere triunfar en La Roja con Del Bosque (a este hombre le habrán timado con algún chalet en Gandía, o le habrán cambiado preferenciales de Cajamadrid por acciones de Bankia, o algo así), Mata acabó marchándose al Chelsea el año pasado. Otro ejemplo más del éxito de los emprendedores españoles.

Pedro (Barcelona): Pedrito es un grandísimo jugador, descubrimiento de Guardiola, que ha acabado la temporada algo desdibujado, al igual que Cesc. Pero Pedro se ganó un puesto en la convocatoria, y por mucho tiempo, en el Mundial 2010. Ya lo contamos en su momento [4]: con España ganando en semifinales a Alemania (uno a cero, como siempre), Pedrito se quedó solo delante del portero, algo escorado. A su izquierda, más solo que la una, Fernando Torres. Pedro fue egoísta y chutó (la mandó al palo). Y con ello, propició que España tuviese opciones en la final: impidió que el gol de Torres diese excusa a la prensa para presionar al seleccionador, y a éste para poner a Torres de inicio contra Holanda. Sólo por eso, Pedrito merece el reconocimiento eterno de todos los españoles de bien.

Llorente (Athletic de Bilbao): Llorente es una vergüenza para el Bilbao y su gloriosa tradición de jugar sólo con vascos (que, en un alucinante ejercicio de esquizofrenia, a menudo es reivindicada por españolistas acérrimos como una muestra de fe en la Patria de todos). Un riojano reconvertido a vasco aprovechando su anecdótico nacimiento en una clínica de Pamplona. ¿Qué será lo siguiente? ¡Contratadme a mí, que nací en Zaragoza, que está muy cerca del País Vasco! Por otro lado, Llorente acaba de perder ignominiosamente dos finales, contra el Atlético de Madrid y el Barcelona, lo cual abunda en su condición inequívoca de español y lo convierte en un jugador ideal para ir forjando la nueva Roja (la de siempre), tras este paréntesis de triunfo y éxtasis que hemos vivido en los últimos cuatro años.

Fernando Torres (Chelsea): Puede que a Ustedes les parezca excesiva nuestra indignación porque Del Bosque no haya convocado a Raúl, que a fin de cuentas tiene ya 34 años y además fue el causante del mayor ciclo de victorias de la historias de La Roja por la vía de que Aragonés dejase de convocarle. Pero luego uno piensa que Del Bosque ha decidido llevarse a Fernando Torres y ya no sabe qué pensar. ¡Al menos, Raúl mete goles! La cosa está llegando a un nivel muy triste. Ayer El País publicaba un artículo diciendo que Fernando Torres tiene “la mirada limpia”. Si la cosa ha llegado al nivel de mínimos, es decir, a hacer un “Joaquín Almunia [5]”, el asunto está muy claro: Don Fernando nos va a proporcionar una lucha, una brega, un espíritu, tan abundantes como inexistentes serán sus goles o jugadas de peligro.

Negredo (Sevilla): La ausencia de Villa y la presencia de Fernando Torres colocan a la delantera de España en una situación de crisis absoluta. Por esa razón, Del Bosque se está afanando en convocar a delanteros de nivel medio que en un momento dado puedan hacer papel, lo cual es lo mismo que decir que Del Bosque está convocando a delanteros apañados pero no más para poder decir: “Pues claro que Torres es titular… ¿A quién queréis que ponga, si no?”.