2001: Una odisea del espacio (Stanley Kubrick, 1968)

Estupideces siderales

Imagínese, querido lector, que se encuentra en la siguiente situación. Una universidad o una filmoteca organiza un debate sobre cine contemporáneo. También valdría que lo organizara un periódico cultureta, que estas cosas son muy sofisticadas. No se sabe muy bien cómo, pero el caso es que Vd. ha acabado ahí. Y de repente, todo está lleno de gafapastas que usan una jerga muy post-postmoderna: que si “neo-noir”, que si “post-rock”, etc. Pero, al mismo tiempo, siguen usando el lenguaje de la crítica cinematográfica más estúpida, como “película fallida” o “pulso narrativo”. A Vd. eso le pone cachondo y decide llevar la contraria, más que nada, por tocar las narices. Y entonces se le ocurre que va a reventar el debate cruzando dos líneas rojas de la cinefilia bobalicona. Primero, va a decir que lo que más le gusta del cine contemporáneo es el género de la ciencia ficción. Nada de rollos existencialistas franceses ni de películas sobre inmigrantes. A continuación, añadirá que el mejor tratamiento posible es hacer una estética de videoclip, que el plano de conjunto le parece una mierda y que si la narración se pone al servicio de la música, mejor que mejor.

Si para entonces no ha recibido ningún sillazo por defender ambos postulados, puede pasar a algo más absurdo aún, como es defender las virtudes de la película 2001: Una odisea del espacio como ejemplo de lo que está diciendo. Es un marrón hablar con seriedad de una de las películas más huecas, pretenciosas e insoportables del cine mundial, pero todo sea por la causa de desvelar las contradicciones intrínsecas del discurso cinefílico gafapasta, facción pantalones-vaqueros-ajustados, zapatos-en-punta, americana-con-camisa-popera y chapa-de-los-Pixies-en-la-solapa.

El ejemplo es muy feliz, porque la cinefilia imperante lleva décadas ensalzando a Stanley Kubrick como un director arriesgado, valiente, audaz. Y todo ello pese a ser a un director burdo, poco dado al matiz y capaz de emocionar únicamente a los que bailan la música del telediario. ¿De dónde viene esa fascinación? Básicamente, de dos características. La primera es que el tipo siempre supo crearse una imagen de autor maldito atormentado por su perfeccionismo enfermizo. Ese halo de genio incomprendido que lo sacrifica todo al servicio de su obra, encorsetado en un sistema de producción injusto, y al que consigue derrotar al terminar su última película, ese relato hay que reconocer que vende. Pero con eso no basta por sí solo, porque así era también Erich von Stroheim y hoy en día (lamentablemente) nadie se acuerda de él.

La segunda característica es que el cine de Kubrick se presenta como un cine muy sesudo pero con una curiosa paradoja: no apela al intelecto, sino al cuerpo. Ver una película de Kubrick produce el mismo proceso comunicativo que entrar en una discoteca: uno se siente partícipe y se pone a bailar no porque le guste la música, sino porque esa música sincopada está pensada para obedecer sin pensar demasiado. Pongamos el ejemplo de Senderos de gloria (Paths of Glory, 1957). La película tiene la apariencia de ser una película muy progresista porque nos presenta a un coronel (Kirk Douglas) muy preocupado por defender a unos soldados injustamente envueltos en un consejo de guerra. Después de ejecutarlos, el coronel acude a visitar a un general que le propone un ascenso. Kirk Douglas se enfada mucho y le espeta al general: “¡Es Vd. en enfermo hijo de puta!” O algo así. Entonces el espectador se siente emocionado porque Kirk Douglas ha expresado lo que todo el mundo piensa en ese momento. Poco importa la inverosimilitud de una reacción de un personaje que actúa así sólo de cara a la galería. Poco importa el trazo grueso de esa escena o el maniqueísmo llevado a sus últimas consecuencias. Qué más dará el matiz porque lo que a Kubrick lo que le interesa es dejar bien clarito que él es el más progre de todos. Por eso, cuando Joseph Losey hace una película con el mismo argumento, Rey y patria (King & Country, 1964), se deja de gestitos chorras y logra transmitir un mensaje muchísimo más subversivo y antibélico que Kubrick, enseñándole a éste cómo debería haberlo hecho.

Con estas dos características funciona 2001: Una odisea del espacio. Estrenada en 1968, la habilidad de Kubrick es saber vender una película con una narración muy clara y mascadita como si fuese una obra de arte no figurativo, como una especie de experiencia sensorial musical, como él mismo proclamó en más de una ocasión. El argumento es bien sencillo. La película muestra la evolución de la especie humana guiada a partir de la existencia de un monolito extraterrestre que aparece en dos ocasiones. En la primera, los primates dan el salto evolutivo hacia el homo sapiens: una tribu de monos ven el monolito y evolucionan inventando el arma y cepillándose a los monos inferiores. Tras la segunda aparición del monolito en la Luna, un grupo de astronautas se dirige hacia Júpiter (de donde procede la señal que emite el monolito) pese a que el ordenador de la nave especial se declara en rebeldía ya que sabe que si llega al destino, habrá un nuevo salto evolutivo donde la inteligencia humana dará un paso donde no se necesitarán ordenadores. Y así sucede. Al final llega un astronauta a Júpiter y la película acaba con la imagen de un feto: el astronauta renacido en el germen de una nueva especie humana.

 

 

Que este argumento parezca enrevesado porque no aparecen apenas diálogos ni voz en off ni intertítulos explicativos no implica que la película deje de ser narrativa. Es decir, si hay quien no entiende la película, eso no hace que la película sea mejor. Pasó lo mismo, años después, con Matrix, que la gente decía, “uy, no sé cómo explicarte el argumento, es muy complicado”, y luego era una chorrada de apariencia difícil. El argumento de 2001 tampoco genera demasiadas lecturas como dicen los defensores de la película, porque se limita a tocar los temas habituales en la ciencia-ficción: también en Terminator aparece el enfrentamiento entre el hombre y la máquina y nadie va de cultureta por la vida reflexionando sobre las múltiples lecturas de la película de James Cameron.

Pero, si esto fuera poco, resulta que la película es un videoclip larguísimo. Los logros visuales de la película no están tanto en los efectos especiales (la verdad es que a los monos casi se les ve la cremallera), sino en tener una idea de videoclip: naves espaciales bailando al son de El Danubio azul. Tan buen resultado le dio esto, que en adelante Kubrick se planteó el cine como un videoclip, donde lo importante no es mostrar unas ideas, sino unas imágenes que queden bien con la música. Lo de menos en una película como La naranja mecánica es la imprecisa parábola política que plantea, sino crear una banda sonora que venda muchos discos, metiendo a Beethoven, Rossini y Gene Kelly en el pack. Es la tendencia que abrió Kubrick y que, curiosamente, derivó en asumir que la estética videoclipera de las películas de los años 80 era una mierda, no era cine. En Kubrick, sin embargo, sí era cine, se le permite todo.

Lo más gracioso de todo es que esta fiebre pro-Kubrick que no aguanta ni un análisis riguroso es fácil de desmontar. Basta con ver todas las películas que actúan de contraejemplo, todas las películas que muestran que lo que hacía Kubrick era infantiloide y pretencioso. Desde el ejemplo ya señalado de Losey, pasando por John Huston (comparen La horca puede esperar con Barry Lyndon), Robert Altman (Desechos frente a La chaqueta metálica) o, sin ir más lejos, su 2001 como una actualización con envoltorio de calidad para temas que ya se habían planteado en películas como Planeta prohibido.

Así pues, hermanos, camaradas, rompan el yugo de la estupidez y reconozcan sin tapujos que se han dormido más de una vez intentando degustar esta obra supuestamente poética. Asumamos todos lo que los cineastas de medio mundo no se atreven a confesar más que en privado y lo que los teóricos más importantes saben desde el principio, esto es, que 2001 es una patata sideral porque las películas tienen un ritmo, sí, pero una película lenta y aburrida (sea norteamericana, inglesa o francesa) no es mejor porque sí. Y porque una película narrativa que no se entiende del todo no es necesariamente profunda: simplemente, puede ser pueril o estar mal narrada. Así que sigan defendiendo 2001 en público si quieren para evitar los linchamientos pero sepamos que, en realidad, lo oportuno no es desconectar a HAL, sino al mismo Kubrick.


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  1. Comentario de Garganta Profunda (16/03/2012 14:52):

    Con un par amigo.

    ¿Y ahora yo que digo si 2001 me causó una grata sensación la primera vez que la vi? ¿Y que encima la adquirí en DVD a precio irrosorio con gran satisfacción? ¿Y que sigo sin dormirme cada vez que la “revisito”?…

    En fin, para gustos colores. Eso si…no me toque “La Chaqueta Metálica” o la tendremos…

  2. Comentario de Pericles de los palotles (16/03/2012 15:17):

    De “Teléfono rojo, volamos hacia Moscú” siempre me llamó la atención las anécdotas sobre el rodaje. Dice Imdb que Kubrick leyó casi 50 libros sobre bombas nucleares (y por ahí he leído alguna historieta absurda sobre el color invisible de la mesa de reuniones), y luego va y el final de la película se lo inventa por el camino Peter Sellers.

  3. Comentario de Djiaux (16/03/2012 15:27):

    Dos cosas:

    – Utiliza SPOILERS si no te importa.

    – HAL se vuelve loco porque ha cometido un error de calculo y al volver a la tierra lo habran de apagar para revisarlo. Como tiene conciencia de si mismo teme la muerte, decide matar a todo el mundo para no volver.

    Que pongas tan bien a ”no habra paz…” y tan mal a 2001 no se ni lo que me parece. Aunque si te han dado la brasa unos gafapasta te perdono.

  4. Comentario de Latro (16/03/2012 15:51):

    #3 eh… no. Segun las secuelas, HAL se vuelve loco porque

    DESTRIPE SI DESTRIPE SI SIGUES ESTO ES UN DESTRIPE

    Recibió ordenes secretas de no revelarle a la tripulación que se dirigian a observar el monolito de Júpiter, pero al mismo tiempo se supone que su programa básico era contestar a las preguntas de la tripulación con la verdad. Con lo cual el programa se volvio esquizofrénico y llego a la sabia conclusión de que la mejor forma de no revelarle nada a nadie era cargandoselos a todos y así no habia problema de que se le escapase el secretillo.

  5. Comentario de Manuel de la Fuente (16/03/2012 15:52):

    A mí no me gusta avisar de spoilers. Es algo que han asumido los medios de comunicación que han convertido las críticas de películas en textos promocionales. Me parece absurdo que en un texto sobre una película haya que avisar de que a lo mejor en ese texto se habla de la película. Pero aún más absurdo me parece para películas clásicas, que todo el mundo ha visto, como “2001” o “Casablanca”, por ejemplo.

    HAL ya le cuestiona a Bowman el sentido mismo de la misión antes de equivocarse con la avería de la antena del radar. La primera sospecha de los astronautas no es, así pues, el error de la avería, sino de la conversación previa con HAL en que la máquina dice que no le gusta nada la misión por el secretismo con que se ha llevado todo.

    Anímate con la de Urbizu, que es un peliculón cuando uno la mira con calma.

    Saludos.

  6. Comentario de Manuel de la Fuente (16/03/2012 15:57):

    Pero, Latro, HAL no cuenta sus dudas porque Bowman o Poole se lo pregunten. Sencillamente, está hablando con Bowman sobre sus bocetos y se pone en plan confidencia sin venir a cuento en la conversación. Los seres humanos no le preguntan nada y hacen como que se la pelan las confidencias de HAL porque la supuesta gracia de “2001” radica en que la máquina se comporta como un ser humano (dudas, miedo, autonomía de decisión), mientras que el humano se comporta como una máquina (automatismo, obediencia, etc.)

  7. Comentario de Latro (16/03/2012 16:03):

    A ver, lo que te digo yo es que tanto en la secuela, tanto libro escrito por Clarke como película filmada por no se quien rayos, el argumento que te dan es ese. HAL “se redime”/”repara” luego y se explica que eso, la razón por la que se cargó a todo el mundo es la neurosis que le provocaba saber la misión verdadera y no poder decirsela. El superexperto en IA y padre de la criatura monta un pifostio por eso mismo, porque a quien se le ocurre traumatizar a su pobre hijo con una cosa asi si está fundamentalmente pensado para ser honesto y puro y no ocultarle nada a nadie y malditos militares la culpa es suya y todo eso…

  8. Comentario de Manuel de la Fuente (16/03/2012 16:04):

    Ah, no había leído que eso es lo que aparece en las secuelas… Pues sí que manipulan las secuelas el cuento! Pos vaya!

  9. Comentario de Manuel de la Fuente (16/03/2012 16:07):

    OK, entendido. Pero el problema es que, si te ciñes a la película, eso no aparece. De hecho, el argumento de la película es ligeramente diferente. Gracias por el apunte, es muy interesante.

    Todo esto demuestra que se tenían que haber dejado de tonterías, fuera Kubrick, a dirigir la película el mismo Clarke y con la música de Alex North. Muchísimo mejor habría quedado.

  10. Comentario de galaico67 (16/03/2012 16:53):

    Buueeno, ya tenemos otro “Juego de Tronaos” montado…
    Yo es que la debi de ver demasiado jovencito, pero acabé de los putos monos y del cansito del ordenata hasta mis casilampiños huevos. ¿No podían hacer un ordenata con la personalidad de un espartano de los de 300 en vez del lloron asesino ese?
    ¿ Y no hay nadie que apunte nada sobre la expresividad de HAL y el colega que flotaba por ahí? ¿O que apunte que como verdaderamente se entiende el mensaje es en su idioma original, sin subtitulos que te distraigan?

    Pd:- lo de apoyarse en el libro para criticar la crítica de la pelicula merece una sonora y enlatada ovación

  11. Comentario de Nacho Pepe (16/03/2012 18:32):

    #5 vsya, ya me ha traumatizado usted. Servi.dor no ha visto ninguna de las dos…
    Eso si, a mi Barry Lindon me parecio un truño bastante gracioso..

  12. Comentario de Rafa (16/03/2012 20:53):

    Qué pasa con Atraco Perfecto? y con Espartaco? En tiempos de los Romanos si que había una patronal como Dios manda

    De todas las de Kubrick siempre fue 2001 la que menos me gustó.Barry Lyndon me parece una jefada y de hecho la volví a ver hace nada… es tan “bonita” de ver, con sus candelabros, su voz en off, escotazos generosos y su duelo final

    Aunque estoy más cerca de ser un trashmetalero ex-melenudo que un gafapasta confieso que tengo las bandas sonoras en vinilo de: La Naranja Mecánica, Barry Lyndon, La Chaqueta Metálica y Eyes Wide Shut… y el Surfin’ Rosa de los Pixies

  13. Comentario de Oliveral (16/03/2012 21:24):

    Querido Manuel. Sigo tu página definitiva con mucho entusiasmo y tesón. He pasado y sigo pasando muchos buenos momentos leyédote a ti y a tus compañeros. Pero hoy te has ganado un enemigo. Me has tocado a Kubrick, y eso duele. Aunque supongo que a ti te tira de los cojones.

    Un saludo, y ojalá te cague una paloma cuando estrenes americana nueva.

  14. Comentario de Garganta Profunda (17/03/2012 07:46):

    Despues de leer los comentarios uno empieza a entender porque los lectores (y escritores) de LPD han/hemos follado tan poquito durante su/nuestra juventud…

  15. Comentario de yopino (17/03/2012 08:44):

    Osea el manolito era eso…Lo peor de la peli me parecdio lo de las lucecitas de colorines ,algo parecido a los hermanos marx tocando el arpa o el piano

  16. Comentario de sinanpacha (17/03/2012 08:53):

    Pues debo ser un gafapasta pretencioso, pero a Kubrick no le recuerdo una mala película, incluyendo “El Resplandor”, “Espartaco”, “Teléfono Rojo” o “La Naranja Mecánica”. Lo siguiente será que John Ford era un realizador menor -total, Urbizu cuenta lo mismo-, Fellini un jeta embaucador de oníricos mundos en papier maché y Kurosawa un imitador de Kenneth Branagh sección adaptaciones shakesperianas. Cada cual…

  17. Comentario de josepzin (17/03/2012 09:17):

    Vi la película hace demasiados años, en su momento me gustó mucho pero reconozco que la escena final de los colorines es INSOPORTABLEMENTE LARGA!!!!

    Sobre las causas de la locura de HAL, es la primera vez que leo esta explicación que pones… creo que en 2010 Odisea II dan una explicación mucho mas sencilla y creible (ya lo dijo alguien en los comentarios) que las que has puesto tu, demasiado rebuscada!!

  18. Comentario de Andrés Boix Palop (17/03/2012 10:52):

    Muy, muy de acuerdo con yopino. Lucecitas, arpas y ballets, de entrada, no.

  19. Comentario de Manuel de la Fuente (17/03/2012 11:13):

    Ése es el problema! Meter a Kubrick en el mismo saco que John Ford, Fellini o Kurosawa por el simple hecho de que coincidieron unos años en el tiempo haciendo películas.

    Oliveral: Nada, nada, batámonos en duelo al amanecer!

  20. Comentario de E. Martín (17/03/2012 14:45):

    Internarse más allá de las líneas enemigas mola pero es imprescindible conocer el terreno antes: hace décadas que el cine iraní ha sustituido al francés como epítome del gafapastismo. La diferencia entre Stroheim y Kubrick es que el primero vivió en una época en la que el director era el último mono sólo por delante del guionista (la era de las “majors”) y el segundo en una en la que se le consideraba Creador del Cielo y de la Tierra (la era post-Cahiers du Cinema). Los guionistas siguen siendo el último mono, claro.

    Pero el ejemplo perfecto de película videoclipera idolatrada por el gafapastismo no es 2001, es Blade Runner.

  21. Comentario de varo (17/03/2012 16:13):

    La escena de la salida de las trincheras en “Senderos de gloria”, con sus silbatos y el holluelo de Kirk Douglas, es Historia del cine. Y esa peli que tú dices que cuenta lo mismo pero mejor, es una mierda. Y lo digo sin haberla visto, que lo de ver las películas para criticarlas es de cobardes.

  22. Comentario de keenan (17/03/2012 19:28):

    Esto es LPD. Aquí no se habla bien de nada hecho de los 90 para atrás. Bueno, en realidad no se habla bien de nada (excepto cuando se ensalza una palicula/disco/whatever para denigrar la pelicula/disco/whatever de la que se está hablando). Les da igual, Juego de Tronos, Dire Straits o Stanly Kubrik. Cuando se les coge el punto, son graciosos.

  23. Comentario de Agromenauer (18/03/2012 11:24):

    Pues para mi lo que se lleva desde hace unos años es criticar a 2001 y a kubrick en general.Tildar de gafapasta al que le gusta kubrick es el sumum del gafapastismo…

    Parece que da como vergüenza decir que te gusta kubrick, en una escena de truismo cinefílico, y siempre sale alguien diciendo que donde va usted a parar, la peli desconocida de ese director infravalorado es mucho mejor!

    Curiosa la explicación de porque senderos de gloria es una mierda: es que el coronel dax entra en un despacho y tiene una escena un poco gratuita.

    Y ala, ya está

  24. Comentario de Diana Farnesio (18/03/2012 12:17):

    Entonces, según tú,keenan, en LPD sufren del complejo de Eróstrato , sic transit gloria mundi…

  25. Comentario de Judge Dreed (19/03/2012 10:27):

    Yo me aburrí.
    Me aburrí también con La chaqueta metálica… menos cuando el sargento ponía su prosa a funcionar, pero vamos, para eso me veo a Torrente.
    Y Eyes wide shut es un truño de proporciones gigantescas.

  26. Comentario de Otto von Bismarck (19/03/2012 12:20):

    #24 Ah sí, Eróstrato, el inventor del globo erostrático, ¿no? Pero no veo la relación con los autores…

    Ejem, perdón, es que no me he tomado la medicación

  27. Comentario de Darnok (19/03/2012 13:20):

    Está en la “linea editorial” de la página ser provocador o mas bien cuestionar lo que normalmente es incuestionable. Y me parece bien. aunque en este caso, la rajada quede un poco forzada. Calificar a Kubrick de director mediocre y menor es… es muy discutible.
    2001 es una gran pelicula, no ha envejecido mal a pesar de haber sido rodada ANTES de la llegada del hombre a la luna. sus efectos especiales son dignos. No es perfecta, como tampoco lo es su director. Pero no se trata de eso.

  28. Comentario de menipo (19/03/2012 16:44):

    Nunca he podido ver 2001, siempre que lo he intentado me he quedado dormido.

    El artículo me ha recordado a un conocido mío que sostenía que el realmente bueno de los Chicago Bulls era Scottie Pippen, y no Michael Jordan. Su tesis quedó desmontada al retirarse Jordan, bajón de los Bulls, su regreso y consecución de 2 anillos.

    Que resuciten a Kubrick, a ver de los que es capaz a día de hoy.

  29. Comentario de galaico67 (19/03/2012 17:54):

    Esta página es HES-PAN-HA, con un par. Se coge un mito en cualquier tema y ya tenemos liadas las dos hespanhas, fifty-fifty, una contra la otra, aunque en lpderos, sin demasiada acritud.
    Me falta un pelo para recopilar las grandes frases con las que los kubrikmaniacos se defienden. De momento seguiré con las palomitas….

  30. Comentario de hglf (19/03/2012 19:22):

    Bah!! Y ahora meten a Blade Runner
    (Aunque “Gladiator” de Ridley Scott me parece sobrevalorado)…

    Pues si es así, yo meto a Clint Eastwood.

    Por otro lado, yo alguna vez pensé que M, Night Shyamalan solo podía hacer buenas películas.

    mmm… Y vamos mas allá de la linea de no retorno … ¿Si me masturbo viendo “Saló o los 120 dias de Sodoma”, quiere decir que no he entendido la película?

  31. Comentario de Juan Carlos I (19/03/2012 23:23):

    Sr. Manuel de la Fuente, lo que vd, se ha ganado con esa critica absurda de Kubrick es un fusilamiento al amanecer, y si es posible, 2 veces.

    Senderos de gloria es buenisima.
    Telefono Rojo (Dr. Strangelove) es una mezcla de humor, satira, antimilitarismo y Peter Sellers, co-jo-nu-da.
    Atraco Perfecto es tambien increible.

    A lo mejor es que todos nos estamos equivocando y lo que se esperaba vd. no era una pelicula (ya saben, su guion, su ritmo narrativo, su fotografia, su dirección de actores…) sino una paja mental, con sus absurdeces, su mensaje rebuscado, su pretenciosidad, su deficiente lenguaje cinematográficos, su tostonismo de pro…

    A lo mejor es eso y por eso le gusta una pelicula semifallida, con un al final y perdidas de ori…..perdidas de ritmo, como “NO habrá paz…”

    No quiero ser faltón pero para faltarle el respeto a los mayores, mejor tener buenos argumentos.

  32. Comentario de Juan Carlos I (19/03/2012 23:25):

    Ah, 2001 me pareció una mierda, y fui por ello incomprendido por mis amistades todas.
    Pero bueno, nadie dijo que tener razón fuera fácil.

  33. Comentario de Djiaux (19/03/2012 23:27):

    Yo solo he visto la película, no he leído los libros. Viendo la película a mí me daba la impresión de que HAL se volvía loco porque en la tierra lo habrán de apagar, de hecho se vuelve loco cuando los astronautas discuten este punto en la capsula de salvación y él se entera de lo que discuten leyendoles los labios.

    No he visto muchas de Kubrick, esta va vi hace un par de años y la otra que he visto es ‘Eyes wide shut’ donde pues bueno, se ven mucho las tetas de la kidman que es de lo que iba.

    Viendo solo esta pelicula y ya con una edad pues a mí si me parece un buen director en tanto que tiene una película que me ha gustado mucho.

    Pero ya digo, si unos gafapasta te han braseado tienes derecho constitucional a casi matar.

  34. Comentario de Lavalier (20/03/2012 13:56):

    Al margen de si las películas de Kubrick son buenas o no, no sé por dónde se moverá el señor de la Fuente, pero yo creo que ya son muchos más los que dan el coñazo con, por ejemplo, que Godard y Fellini son una mierda y sin embargo qué genial es Jess Franco que al revés. Tal vez cuando Garci era jovencito no era así, pero ahora…
    En cualquier caso, que una persona prefiera ver una película de Tarkovski que Karate a muerte en Torremolinos, tampoco le convierte necesariamente en un farsante y/o imbécil

  35. Comentario de Intruso (22/03/2012 16:44):

    Dos argumentos en contra de Kubrik:
    1- El ritmo lentísimo que era capaz de imprimir a sus películas. Incluso en escenas de acción (como en la Chaqueta Metalica, o la Naranja Mecanica)
    2- Eyes Wide Shut

    Dos argumentos a favor:
    1- Elegir bien los textos sobre los que basa la mayoría de sus obras (2001, La naranja mecanica, etc)
    2- Vender como nadie su producto, hasta que llegó Spielberg.

    Hay un minipunto adicional a su favor, en cuanto a la selección de los actores para sus personajes más representativos. Esa es una virtud muy poco reconocida pero en mi opinión hace mucho para que funcione el invento este del cine.

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