‘Crónica de Mitrovica’

Anoche, mientras todos ustedes se daban palmaditas en la espalda con la entrevista del Follonero al soldado del Ejército de Franco, José Luis Sampedro (esto de las neo biografías va a ser un no parar), en el Canal 24 horas se estrenó ‘Crónica de Mitrovica’. Un documental de José Antonio Guardiola sobre un enclave serbio en Kosovo donde desde hace meses la población está cortando las carreteras con barricadas para impedir, en resumidas cuentas, que se establezca de facto la frontera del nuevo estado albanés.

Una crisis que ha hecho peligrar seriamente que Serbia sea oficialmente candidata al ingreso en la Unión Europea y donde no faltan informaciones que asocian el conflicto a los intereses de las mafias locales, que en esta situación gozarían de una tierra de nadie ideal para sus actividades delictivas.

Reseñar este documental es una buena ocasión para empezar a hablar en esta casa de las ex repúblicas yugoslavas porque fue en Kosovo donde, esencialmente, comenzaron los enfrentamientos en la Federación en su día y continúan en la actualidad en su penúltima versión.

Se trata de un reportaje bien ponderado que reparte los papeles de víctimas y verdugos entre ambos bandos, echa la culpa al régimen de Milosevic de desencadenar las hostilidades en su momento, aunque deja caer, en boca de sus entrevistados albaneses, que poco futuro le espera al nuevo estado, si llega a ser reconocido por más países, con una clase política corrupta como la que padece.

Merece la pena verlo. Y también, acompañarlo de un poco de historia. Nada que no esté al alcance de cualquiera en Internet y que ponga el asunto en perspectiva sin entrar en polémicas, vaticinios o elucubraciones.

Kosovo era la región más pobre de Yugoslavia. Los salarios eran menos de la tercera parte de los de las repúblicas ricas. Y los fondos que éstas aportaban a la Federación eran dilapidados en Kosovo como si les prendieran fuego. La economía comunista yugoslava, por lo que fuera, nunca supo desarrollar esta región, del mismo modo que permitió que Eslovenia, por otro lado, gozase de sectores industriales prácticamente monopolísticos y durante muchos años.

El comunismo de Tito ha gozado siempre de muy buena prensa. En España, gracias por ejemplo a don Carlos Carnicero, que importó la autogesión para el ideario del Partido Carlista. Lo cierto es que la economía yugoslava era más benevolente que la de las democracias populares y la URSS, que estaban orientadas hacia la industria pesada en detrimento de los bienes de consumo. En Yugoslavia no existía un desequilibrio semejante, aunque la mayor parte de los análisis coinciden en subrayar que el crecimiento que experimentó el país se debió a los generosos créditos que recibió el Mariscal tras su ruptura con Stalin y para que mantuviera su ‘no alineación’. Ese engendro hippie que les acercaba a naciones de intereses tan dispares como las escandinavas, Egipto o La India.

Pero en Yugoslavia había paro. Y los parados emigraban fuera del país. Y el régimen no era nada hippie. Cuando Tito rompió con Stalin, a los estalinistas de Yugoslavia se les purgó como a los titoistas del resto de países comunistas. Con acusaciones igual de fundadas, con ejecuciones y con campos de concentración. ‘Un castillo en la Romaña’, una novela sobre este periodo de un bosniocroata, Igor Stiks, no muestra nada muy distinto a lo que aparece en el guión de ‘La Confesión’ de Semprún, llevado al cine por Costa Gavras, y basado en una novela del brigadista checo Artur London sobre su experiencia en el Proceso de Praga de 1952.

No obstante, a Tito le gustaba dar una de cal y otra de arena, y a las protestas que cundieron por la Federación en los años sesenta, aunque metiera a todo dios en la cárcel y acabase con la carrera de artistas e intelectuales entre otras perrerías, les dio respuesta con la Constitución de 1974. En esta carta magna descentralizó aún más la Federación –la Primavera Croata había sido una revuelta nacionalista de primer orden contra los cimientos filosóficos del régimen- y se dio más poder a las regiones autónomas. Éstas, dentro de Serbia las dos, Vojvodina y Kosovo, tenían derecho a veto sobre el gobierno serbio, cosa que éste no tenía sobre sus regiones. Los serbios nada pudieron hacer contra la implantación de este sistema porque las demás repúblicas lo apoyaron. Y los enclaves serbios en Bosnia (que recibió de manos de Tito por primera vez en la historia tratamiento de nación; graciosamente también esa constitución permitió por primera vez declararse yugoslavo en un censo y fueron los bosnios quienes más lo hicieron) o en Croacia, por el contrario, no pudieron ser regiones autónomas con derecho a veto también.

Digamos rápidamente que gobernar la Federación con esta Constitución no fue fácil. Luego murió Tito, llegó la crisis económica mundial y en el 81 hubo una revolución en Kosovo. Durante la década los ochenta, los yugoslavos iban a perder alrededor de un 50% de su nivel de vida. En la región más deprimida del país la cosa ya era seria. Las protestas, en cualquier caso, estaban canalizadas por el ideario nacionalista.

En Serbia, durante esta década, al igual que en Croacia, también se produjo una efervescencia nacionalista. Son muchos los motivos. Y complejos. Como la ‘reconciliación intraétnica’, que le he leído a Dejan Djokic, profesor de la Universidad de Londres, un rollo parecido al que se difundió en España sobre la Guerra Civil de que en el fondo ambos bandos luchaban por España y que to er mundo es güeno ¡viva España!, que surgió con fuerza en Croacia y Serbia. Una reconciliación de ustachas y partisanos, por un lado; de chetniks y partisanos, incluso de colaboracionistas, en el caso serbio.

Pero en Serbia, aparte de este movimiento y por la aludida situación política de inequidad con respecto al resto de repúblicas, la prensa jugó un papel muy importante agitando el monigote de los kosovares –no sé si también les suenan estas cosas en el país que habitamos- Se magnificaba cualquier suceso ocurrido en Kosovo y, sin libertad de prensa, aquello tenía muchísimo impacto. La gente apedreaba las pastelerías, un negocio entonces tradicionalmente albanés en Belgrado, al ritmo de los titulares. Además, miles de serbios abandonaban Kosovo. Por motivos económicos, no cabe duda; “porque les estaban echando”, dicen las versiones más inclinadas, a mi parecer, a la propaganda. Las dos comunidades es cierto que vivían una al margen de la otra, pero yo el único serbio kosovar que he conocido habla albanés y tenía amigos albaneses desde niño.

Con la crisis económica, la decadencia del comunismo en el mundo y este clima político, el hombre que se erigió en solución a los problemas a golpe de discursos solemnes mezclando retórica comunista y victimismo nacionalista, fue Milosevic. Traicionó al presidente de Serbia, Ivan Stambolic, que también era su mentor desde tiempos inmemoriales, cargo tras cargo (como si Leire le hace una jugada a Zapatero) y le quitó con malas artes para ponerse él. Purgó a los comunistas albaneses que detentaban el gobierno y logró su objetivo de cepillarse la autonomía y terminar metiendo pocos años después los tanques en la región alcanzando un genuino éxtasis de taxista madrileño.

Ahí la represión sobre los kosovares empezó a ser importante. El contacto serbio de José Antonio Guardiola dice que, aunque ahora nadie duda de que se cometieron crímenes contra los albaneses, estos eran perpetrados por fuerzas especiales ideadas por Milosevic y los paramilitares.

Así se pasaron largos años mientras se sucedían las guerras de Croacia y Bosnia. Cuando concluyó ésta y se firmó Dayton, Milosevic vino a pensar que ya por fin había logrado estabilizar su poltrona. Tenía los medios de comunicación del país controlados, a las emisoras libres como B-92 no se atrevía a meterle mano en serio por lo que pudiera pasarle a la imagen del régimen, pero los hostigaba lo suficiente para que ahora tú preguntes a gente de sesenta años por las manifestaciones que convocaban desde esta radio y piensen que les hablas de otro país.

Más todo llega en la vida, y la Serbia que se dispuso a gobernar Milosevic plácidamente tenía una inflación como la de la República de Weimar en sus mejores galas y las mafias campando por sus respetos. La gente se echó a la calle. Serbia vivió un mayo del 68. Manifestaciones divertidas y espontáneas contra Milosevic. Como provocar atascos fingiendo averías, concursos de belleza entre los antidisturbios… Veran Matic, el director de B-92, me dijo estas navidades que no es que sean un pueblo especialmente inclinado al humor, es que cuando ya no tienes nada y sientes que lo has perdido todo al menos siempre te quedará reírte. En estas movilizaciones también tuvo un protagonismo destacado Internet, puede que fuese la primera vez que este canal se utilizó en una insurrección para sortear la censura. El ‘sátrapa’ (entre comillas porque ganaba elecciones democráticas como aquellas estadounidenses con el affaire de Florida) estaba contra las cuerdas, pero la casualidad quiso que ocurriera cierto suceso en el país vecino.

En Albania reventó una estafa piramidal que arruinó a medio país. Un Fórum-Afinsa a lo grande. El estado se desmoronó tras las protestas de los ciudadanos y reinó la anarquía. Los cuarteles del Ejército fueron asaltados y esas armas terminaron en manos del UCK. El grupo terrorista de liberación de Kosovo que pasó a ser una guerrilla.

Esto ya es historia reciente. Hubo una escalada de violencia y Javier Solana y sus pagadores decidieron poner orden. Lo sucedido aquellos meses no se puede resumir alegremente, pero sí es un hecho que se preparó una conferencia de paz, Rambouillet, que concluyó con una declaración de guerra a uno de los participantes por parte de los organizadores (!) Nombres de los que somos groupies en esta casa, Poch y Veiga, han dado su interpretación de los hechos: A Milosevic le ofrecieron unas condiciones de paz preparadas o diseñadas para que fuese imposible que las pudiera aceptar. Una pérdida de la soberanía del país. A eso hay que sumar hechos luctuosos como la aparición de una fosa común de albaneses en Racak (Kosovo). Según el periodista de Televisión Española, “la ventana que permitió sensibilizar a la comunidad internacional de lo que estaba ocurriendo aquí”.

Que esa fosa no estuviera escenificada para la ocasión se ha puesto en duda muchas veces. Pero que a raíz de que Milosevic perdiera la baza diplomática dio comienzo una limpieza étnica, no. Claro que, siguiendo esa lógica, la responsabilidad de lo ocurrido se le imputa a Solana y compañía por no dejar otra salida al presidente yugoslavo (sí, un caso no muy lejos de cómo acorraló Tito Vilanova a Mourinho). Aunque una de las teorías de la necesidad que tenía la OTAN de esa guerra es que necesitaba mostrar músculo en el nuevo orden mundial y, también, todo su catálogo de armas.

Los bombardeos sobre lo que quedaba de Yugoslavia fueron aberrantes. A lo que sometimos a su población, un verdadero trauma. Murieron mil y pico civiles. Y, conforme la situación se enfangaba, se fueron bombardeando cada vez más objetivos: centrales eléctricas, refinerías, los puentes de Novi Sad… En los de Belgrado hubo jubilados que acamparon en ellos como escudos humanos diciendo que su vida ya valía menos que la de un puente. También se bombardeó la televisión serbia, según un impune Tony Blair años después, para impedir que se retransmitieran al mundo los errores en los bombardeos (autobuses con los pasajeros calcinados, por ejemplo) y que se generase una empatía hacia esa gente.

El caso es que bajo la amenaza de volver al medievo Milosevic cedió. Pero no perdió el poder. Casi, casi, salió reforzado, porque dijo que ganó la guerra. Y ni sus más tenaces opositores estuvieron en condiciones de sostener que esos bombardeos eran buenos porque les liberaban del tirano. Más bien al contario.

La estrategia internacional para eliminarle pasó a ser otra. Se financió a toda la oposición. Desde la de toda la vida a una especie de revolucionarios de derechas profesionales, ligados luego a las ‘revoluciones de colores’, Otpor. En el documental se puede comprobar la naturaleza del movimiento que finalmente derrocó a Milosevic. Hay banderas serbias, yugoslavas… y de los paramilitares, además de la oposición democrática, que contó con ayuda de la mafia. “Mira, Serbia es así”, te dirán si preguntas.

Finiquitado el régimen, mientras el país trataba de regenerarse –muy ilustrativa la película ‘El profesional’, de Dusan Kovacevic (El Berlanga-Azcona del lugar), que adaptó a esos tiempos una obra de teatro que había escrito para el escenario de la caída del comunismo a finales de los ochenta- el conflicto del UCK pasó a Macedonia (que cuenta con población albanesa). Aquí, en similares circunstancias, la OTAN se las arregló para resolver de forma pacífica lo que ya era prácticamente una guerra. Y lo mejor, sin hacer ruido.

El futuro de Kosovo quedaba entonces sujeto a la resolución 1244, que respetaba la unidad de la República Federativa de Yugoslavia. Claro que ésta, con la independencia de Montenegro, desapareció para siempre y sólo queda ese eslogan romántico: don´t say ex Yu, say next Yu. Y ya claramente los verdugos y las víctimas cambiaron el papel.

En 2004 ya habían huido de Kosovo 150.000 serbios y miembros de otras minorías. Muchos de esos serbios, por cierto, eran parte de los 250.000 refugiados expulsados por los croatas de la Krajina en la Operación Tormenta, a los que Milosevic reubicó ahí. Pero la revuelta de 2004 es especialmente reseñable porque, como se dice en este documental, los monasterios y cementerios serbios, algunos con más de diez siglos de antigüedad (los Serbios tienen en Kosovo su Covadonga) fueron arrasados por 50.000 albaneses ante la indiferencia de las tropas interncionales. ¿Todas? No. En el sector español no sucedió nada. Y en el italiano, poco. En el alemán y otros, fiesta. Sucesos mortales en los que estas misiones internacioanles se lavan las manos no han sido infrecuentes. Así como el asesinato de testigos de jucios contra miembros del UCK por crímenes de guerra. Algunos asesinados en la misma Alemania.

Estas políticas divergentes, la alemana y la española, han marcado la pauta con respecto al destino de Kosovo desde que en 2008 proclamara su independencia. Moratinos, que inició su carrera diplomática precisamente en Yugoslavia, abanderó la postura de que nuestro país sólo reconocería un acuerdo entre Belgrado y Pristina. Alemania sigue instando a los serbios a reconocer la independencia de Kosovo, sin más historia, y eliminar las instituciones paralelas de Mitrovica, el último enclave que queda con los naturales y refugiados de otras zonas. En la prensa española, aparecen artículos firmados por propagandistas de Washington que piden ser realistas y reconocer ya el nuevo estado. También se publican libros que sostienen que todo es perfectamente legal, pero no, nunca, extrapolable a España; libros que confunden varias veces Eslovenia con Eslavonia (una región croata donde se halla la famosa Vukovar).

El documental habla de esas instituciones paralelas. Y sólo deja caer, aunque seguramente por falta de tiempo y más interés en mostrar el lado humano del conflicto, un hecho que no tiene vuelta de hoja: el gobierno serbio que reconozca Kosovo según el dictado de la Merkel, aunque sea con el fin de entrar en la Unión Europea a cualquier precio, perderá las elecciones.

Esas elecciones se celebran esta primavera. Tadic, el europeísta, haciendo encaje de bolillos. Nikolic, el nacionalista, haciendo lo propio desde la oposición pero con los cantos de sirena de la alianza con Rusia, la unión eslava (un sueño húmedo serbio del que el ciudadano de a pie ruso generalmente no ha oído hablar en su vida). Veremos qué pasa.


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  1. Como siempre que hay un artículo sobre Yugoslavia en LPD, me lo meto en vena a primera hora de la mañana y pido otra ración. Por favor, que no tarde mucho.

    Y otra cosa, considerando que yo tambien soy groupie de Veiga, ¿alguna recomendación para iniciarme en la literatura del señor Poch?

    Comentario escrito por square82 — 31 de January de 2012 a las 8:22 am

  2. ¿Anoche estuviste viendo eso en vez de Quien quiere casarse con mi hijo? Que Dios te perdone

    Comentario escrito por AnonymousCoward — 31 de January de 2012 a las 9:49 am

  3. El timo piramidal albanés, por cierto, es igualito al actual-reciente español con los pisitos. La única diferencia es que aquí los estafados no venían de un país comunista, ergo, se les supone mayor cultura financiera, y que todavía tienen fe en que un juez o alguien les devolverá lo que es suyo. Incluso algunos todavía se creen ricos.

    Comentario escrito por AnonymousCoward — 31 de January de 2012 a las 9:58 am

  4. ¿Algun sitio donde se pueda leer algo sobre el timo piramidal
    albanes?
    Es curiosidad morbosa.
    Por cierto, Álvaro, muy interesante el artículo.

    Comentario escrito por domingo — 31 de January de 2012 a las 10:33 am

  5. Enhorabuena, Álvaro. Es cojonudo. ¡Si ni siquiera se nota que eres fan de los equipos serbios!

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop (LPD) — 31 de January de 2012 a las 10:48 am

  6. #1 Sobre el Sr. Poch, a mí me encantó La gran transición, que habla del desplome de la URSS y de los primeros años de la nueva Rusia en el nuevo siglo. Imprescindible.
    Verá por ahí también alguna referencia a conflictos nacionales y étnicos, como los de Azerbayán y Armenia, cuatro cositas de Chechenia y las repúblicas bálticas a su bola.

    #4 Sobre el timo piramidal hay referencias en la obra de Veiga La trampa balcánica, aunque de pasada y no de forma exhaustiva.

    Cuatro cositas más sobre la “gloriosa” campaña de la OTAN en Serbia:

    1)Aunque se fue a sacar bíceps frente a un supuesto enano raquítico, resulta que los serbios no eran tan raquíticos… o tenían muy buena puntería.
    Muchos de los “daños colaterales” (hospitales, trenes, geriátricos,… ) que provocaron los bombardeos de la OTAN se realizaron porqué los aviones estaban obligados a volar demasiado alto por miedo a la defensa antiárea serbia.
    Se suponía que era una mierda, pero entre que los primeros días derribaron a algún que otro avión – se cargaron hasta un F117, que se supone que era “invisible” y que no podía ser detectado por el radar -, que no la utilizaban siempre y sólo puntualmente y el que más y el que menos de los pájaros aliados regresaba a sus bases con la chapa bastante rayada, le cogieron respeto.
    Al bombardear desde la cima del campanario, se perdió bastante precisión… aunque tampoco creo que les importase mucho.

    2)Buena parte de Serbia es hoy un Fukushima en miniatura de la cantidad de uranio que ha quedado diseminado por su territorio despues de los bombardeos y uso de munición con uranio empobrecido que utilizó la OTAN.
    Ya no hablamos de que en un mes de bombardeos, se destruyeron las principales infrastructuras del país (centrales hidroeléctricas, fábricas, puentes, etc.)

    3)La operación de la OTAN, puesta en marcha para proteger a los refugiados albaneses, provoca una ola de refugiados serbios enorme. Aún hoy pagan las consecuencias.

    4) Aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid, se bombardea la embajada de China en Belgrado y se monta la de Dios es Cristo. El hecho se presenta como un “trágico error” porqué se hicieron la picha un lío con los mapas y pensaba que esto estaba aquí y resulta que estaba allí -, pero parece ser que fue hecho a conciencia puesto que el ejército yugoslavo tenía allí una estación de transmisiones con el beneplácito chino.

    5) Como bien dice Álvaro, los serbios son muy paneslavistas y confían mucho en Rusia. Rusia pasa de ellos olímpicamente y hace negocios con todos. Ya lo hizo en las primeras guerras balcánicas, vendiendo por igual armas a Yugoslavia y Croacia al mismo tiempo, y volvió a hacerlo aquí aprovechando redes mafiosas.

    6) Despues de la guerra, volvieron más refugiados albaneses de los que se fueron. Los serbios aún andan dando vueltas por ahí y no son bien vistos ni en Belgrado.

    7) De los informes de la fiscal del TPI Carla del Ponte sobre el tráfico de órganos humanos en Kosovo por parte del UCK, el consentimiento de su líder por entonces y luego primer ministro, Hashim Thaçi, ni hablamos.

    8) La casi guerra civil que estalló en Macedonia merece capítulo aparte. Lástima que todo el mundo haya pasado de puntillas sobre ella.

    Comentario escrito por Judge Dreed — 31 de January de 2012 a las 11:31 am

  7. instigado por Lpd me leí Slobo, de Veiga y el resultado es que milosevic se creía uno de los buenos hasta el final, y que no entendió que iban a por él como chivo expiatorio. o así. habrá que ver el docu este.
    recuerdo un informe semanal de Angela Rodicio en Belgrado, hace pocos años, sobre la nostalgia de Tito, en un bar lleno de fotos de Tito, en el mausoleo de Tito, viajando en tren por lo que antes unía Yugoslavia. en fin. no sé cómo se les coló aquello, la verdad.
    y si, en la final de Serbia contra Dinamarca, también ponían el Kalashnikov de Bregovic por megafonía. poquito, pero lo ponían.

    Comentario escrito por karpov — 31 de January de 2012 a las 12:04 pm

  8. Gracias por los comentarios.

    En Albania te pagaban un 200% de beneficios trimestral. Uno de cada seis albaneses metió ahí los ahorros. En la hemeroteca del País vi unas informaciones que vinculaban a John Major con las estafas piramidales alabanesas. Y citaba que había recibido regalos personales sacados del Museo de Tirana -¡pobre víctima Camps!

    Un dossier del FMI -que sabe de estas cosas- sobre la estafa piramidal en Albania del 97:

    http://www.imf.org/external/pubs/ft/fandd/spa/2000/03/pdf/jarvis.pdf

    Comentario escrito por Álvaro — 31 de January de 2012 a las 12:04 pm

  9. #6 Sobre el punto 8, y basándome en mi desconocimiento del terreno (vamos, que he estado por ahí dos tardes) sólo comparable al de mi desconocimiento bibliográfico sobre el tema, la cuestión albanesa en Macedonia puede estallar en cualquier momento. Tienes ciudades como Tetovo, a 55 km. de Skopje, donde las banderas albanesas ondean por doquier e incluso tienen instalado un pequeño mausoleo homenajeando a caídos del UÇK. Eso, junto a una capacidad reproductiva que pondría verde de envidia a la prima ninfómana de Roger Rabbit, me hace pensar que no tardará mucho la cosa en hacer pum.

    Comentario escrito por square82 — 31 de January de 2012 a las 12:24 pm

  10. Yo lo que todavía no entiendo es en qué momento se decidió que Milosevic era el malo de la película. Si no le dejaron ninguna salida en Rambouillet es porque Slobo ya estaba condenado. Cuál fue el pecado original de Serbia? “ande” está el petróleo? De verdad que me cuesta aceptar que lo mejor para la seguridad europea sea tener una región bajo control de una mafia de moros. Y mientras tanto los jeques amigos de al Qaida fianciando mezquitas en Bosnia. Fue mala conciencia por no evitar los crímenes de guerra en Bosnia, simple incompetencia diplomática o ganas de meterle el dedo en el ojo a Rusia como hizo Mourinho con el otro?

    Comentario escrito por emigrante — 31 de January de 2012 a las 4:18 pm

  11. en las noticias de tv3 hoy. veteranos bosnios musulmanes hacen una colecta para ayudar a sus antiguos enemigos serbios.
    http://www.tv3.cat/videos/3928030/Bosnia-i-Hecergovina-La-crisi-uneix-vells-enemics-irreconciliables

    Comentario escrito por karpov — 31 de January de 2012 a las 4:33 pm

  12. Por cierto, de hoy:

    La amargura del policía alemán Hensch
    http://www.lavanguardia.com/internacional/20120131/54247835488/la-amargura-del-policia-aleman-hensch.html#.TyhLJGCMojo.twitter

    (Sent from Flipboard)

    Andrés 

    Comentario escrito por Andrés Boix Palop — 31 de January de 2012 a las 10:30 pm

  13. Ai Andrés Andrés, que te’ns has viciat al Flipboard! xD

    Álvaro: el artículo la hostia. Sigue asín.

    Comentario escrito por Francesc Miralles Borrell — 01 de February de 2012 a las 2:59 am

  14. hay que encargar una entrevista con solana

    Comentario escrito por Álvaro — 01 de February de 2012 a las 4:50 pm

  15. Todos sabemos que a los serbios lo que les falló fué que no tenian un equipo de relaciones publicas, tambien les faltó la picardia de los bosnios de Sarajevo que se autobombardearon un mercado en plena hora punta para echarles el muerto a los otros y un buen padrino, era mal momento para ir a Moscú a ver que pasaba, los franceses eran los segundos padrinos, pero estaban frente a los alemanes que tenian ganas de morder en los Balcanes, ansiosos de colar los marcos, las armas de la alemania del este y demás, etc etc etc a los colegas croatas y a quien hiciera falta. Cada uno a su pequeño hijo de puta.

    Y entonces llegamos a Kosovo, donde nos equivocaron totalmente los payasos de los americanos y los cabrones de los alemanes, debiamos haber mandado a la edad de piedra a los albaness, si, claro, eso lo sabemos todos, tampoco hubiera significado mucho atraso en semejante pais de mierda, pero eh, es lo que hay un buen public relations, haber volado una biblioteca llena de nenes serbios y detener a un moraco a la 11M como culpable, echarles el muerto a los moros y no mandar a la policia especial y a la gendarmeria a liquidarlos, se les fué la mano por la frustración que llevaban los ultranacionalistas por la derrota de los serbocroatas, y lo de la Sprska, que pese a mantener una buena porción no era lo que ellos querian, y quieren.

    En resumidas cuentas, vente en semana santa a Belgrado Alvarito. Que nos vamos unos cuantos a ver a esos monumentos en acción.

    Comentario escrito por k98k — 01 de February de 2012 a las 11:36 pm

  16. te falta todo el plan Ahtisaari y la verguenza posterior en ONU, junto con la posterior actuacion infame de la UE. Faltan datos

    Comentario escrito por lalo — 02 de February de 2012 a las 2:37 am

  17. por cierto gran defensor de kosvo como estado soberano independiente es el profesor ?? torreblanca, no se quien le habra puesto el chiringo al tio este, pesimo jurista, mal juntaletras y con una doctrina tipica de arribista. cuando un inutil como este ostenta tanto puesto de importancia se nos presenta un retrato diafano de lo que es nuestro pais.

    Comentario escrito por lalo — 02 de February de 2012 a las 2:41 am

  18. para terminar.. al que le guste el tema desde el punto de vista juridico recomiendo lectura de prof araceli mangas martin y prof bermejo, este ultimo exparaca.

    Comentario escrito por lalo — 02 de February de 2012 a las 2:42 am

  19. Lo del F117 fue el único momento dulce de la guerra (lo de la embajada china, el único esperanzador). Ver a Arkan manosear un fragmento del presuntamente inexpugnable avión mientras decía a la CNN que para ellos era un criminal pero para su pueblo un héroe, no tiene prezzio. ¿Y qué me dicen del engendro bosnio?: si Yugoslavia era inviable, ¿por qué crearon una pequeñita dividida en repúblicas étnicas al modo de la Madre Patria de Nikola Tesla, Mileva Marić y Mirza Delibasic?
    La culpa de todo, ya lo sabe Chacón, es de la derecha alemana, siempre separando. El NSDAP, por lo menos, unía. ¡Bendito sea!

    Comentario escrito por Kagánovich — 04 de February de 2012 a las 9:09 pm

  20. No tengo yo muy claro que Arkan fuera un heroe para nadie, de hecho los del Partizan de Belgrado por ejemplo no lo podian ver, sus compañeros en la mafia tampoco, el ejercito….ñé, la gendarmeria, bueno, salvo los de la parte especial que primero hicieron negocios con el y luego le mandaron a uno de los suyos a volarle el tarro con su zastava del 9x19mm….dejando una viuda recauchutada y cachonda como ella sola. Lo del Obilic pues otra cosa a tenerle en cuenta, pero vamos, que si, que tenía su publico, como lo tiene maría del carmen chacón.

    Viva la Guardia Civil.

    Comentario escrito por k98k — 05 de February de 2012 a las 6:56 pm

  21. Claro, porque los Tigres surgen de la peña Delije del Estrella Roja. Si Ochaíta se hubiera convertido en líder paramilitar castellano, tampoco habría tenido mucho apoyo en los atléticos. Y el amigo tampoco le iba a decir a los occidentales que para su pueblo era un antiguo atracador de bancos y escapista de diversas cárceles, incluso alguna alemana, venido a más y convertido en monopolista de la distribución de gasolinas… Que los serbios siempre llevaron mal el tema del marketing, pero hombre, aunque no cayera en la importancia de contratar lobbies de opinión -en su mayoría de capital judío- como los croatas, tonto del todo no era.

    Comentario escrito por Kagánovich — 05 de February de 2012 a las 8:49 pm

  22. Gracias por el artículo y por el enlace, Álvaro. La verdad es que todo esto me pilló muy joven y ya tenía ganas de conocer un poco más en profundidad el por qué del hedor que desprendía la versión oficial y el hecho de que Milosevic fue un simple chivo expiatorio y no el (único) malo de la película.

    Lo que me queda cada vez más claro, y corregidme si me equivoco, es, por un lado, que a Serbia le han dado palos por todas partes: los bosnios, los albano-kosovares, etc, y no solo eso, sino que los han hecho quedar a ellos como los malos. Por otro, que los albaneses no se cansan de reclamar territorio mediante la técnica del victimismo: hoy Kosovo, mañana Macedonia, y pasado Dios (perdón, Alá) dirá…

    Comentario escrito por Karraspito for President — 08 de February de 2012 a las 3:23 am

  23. Karraspito. Serbia y Bosnia están jodidas a la par. Sobre todo la segunda que no puede ni funcionar como país al que sólo le va de pena. Pero una cosa es importante, que Milosevic terminase como el único malo de la película no le exime de haber sido mu malo mu malo mu malo.

    Comentario escrito por Álvaro — 08 de February de 2012 a las 4:34 am

  24. No, si eso lo sé. Que Milosevic era un hijo de puta está claro. Me refería especialmente a que a los serbios los medios los han hecho quedar como los malos malotes de la historia, casi los únicos, jodiendo a bosnios, albano-kosovares y demás, cuando lo cierto es que allí nadie ha sido un santo, ni mucho menos. Y los serbios se han llevado lo suyo, sin duda.

    Comentario escrito por Karraspito for President — 08 de February de 2012 a las 4:07 pm

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