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La batalla municipal. Córdoba. Los últimos días del Califato Rojo

Estamos en el año 2011 después de Jesucristo. Todo Occidente está ocupado por el Capital… ¿Todo? ¡No! Una ciudad poblada por irreductibles rojos resiste todavía y siempre al invasor. Y la vida no es fácil para el resto de formaciones políticas en los reducidos habitáculos de sus despachos en las sedes institucionales de Consistorium, Diputacionum, Andalutia Juntae y Gobernae Subdelegationum.

Allá donde se cruzan los caminos, donde el cementerio se llama de la Salud, la sede de la ONCE se encuentra en Vista Alegre, el centro de rehabilitación de alcohólicos en Los Olivos Borrachos, donde la conocida como Calle Nueva data del siglo XIX y donde se barajó la posibilidad de construir una sede de los bomberos en el Polígono de las Quemadas, se dieron las necesarias conjunciones de los astros para que los comunistas se hicieran fuertes. Pongamos que hablo de Córdoba.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: EDAD ANTIGUA

Tres de abril de 1979. Interior. Noche. Un profesor de pueblo de familia de militares, con aires de galán antiguo y verbo ilustrado y aleccionador, empieza a levitar en la posición de la flor de loto. Un tercer ojo se le aparece en la frente. Con él se le otorga un don visionario. Don Julio Anguita González, natural de Fuengirola, se hace con el que será conocido como Califato Rojo.

El exterminio en la provincia de 10.000 personas en fusilamientos programados y sin juicio durante la guerra civil y en años posteriores (el 10% de la población), el asfixiante poder eclesiástico, la ausencia de vida cultural o de ocio, el control del poder por las poderosas familias terratenientes que miraban a Madrid, el nepotismo, la grisura absoluta, la economía sumergida y un provincianismo que convierte a la Vetusta de Clarín en ciudad del vicio dada al juego y la prostitución, permiten que Anguita sea alcalde en unas elecciones muy repartidas y gracias a un pacto con el Psoe, la UCD y el Partido Socialista de Andalucía. Llega un poco de necesario aire fresco, como la bocanada del enano aplastado por un gigantón: “Gracias estimado matón por dejar de presionar mi abdomen al situarse encima de mí tras carrerilla y salto con sus dos piernas y 150 kilos de peso”.

Anguita se encuentra con todo por hacer en una ciudad que era un erial. Establece una política basada en el seguimiento de sus principios a rajatabla, cierta capacidad didáctica, ilusión e ingenuidad ante un panorama político nuevo y una serie de pequeños y modestos logros con los medios con los que contaba el Ayuntamiento en aquella época. Apoyado por el resto de políticos de distintas siglas en unos años muy diferentes a los de ahora consigue poner en marcha una labor eficaz. Como resultado la mayoría absoluta en las siguientes, la única que se ha dado hasta el momento en Córdoba. Y Con ella el primer aviso para navegantes en los pactos, ya que muchos compañeros de viaje se quedaron con cara de “esto qué es, si el mérito era mío”. De hecho aquello acabó como el rosario de la aurora, con un trayecto final donde el Partido Comunista sólo contaba con los andalucistas, que tocan el poder y desaparecen, como es costumbre en su casa.

En el segundo mandato Anguita se desplaza por la ciudad volando y repartiendo bendiciones, convertido en santo laico, con una política pretendidamente honrada pero poco práctica, sobre todo en la “trastienda”, donde sus dotes de orador no cuentan con el apoyo de la navaja de Albacete que a lo mejor saca para amenazar con un “que te pincho, que ejjjtoy mu loco” pero finalmente no utiliza. Pero el pueblo le adora. Casi lo mismo que a Manolete, otro santo laico. Su tirón se convierte en contraproducente para sus compañeros, así como la fidelidad a sus ideas. Anguita apuesta por el primer Marx pero no por el segundo que cambia sus principios si a usted no le gustan. Cuando el partido le reclama para que conquiste la nación para el pueblo, los camaradas cordobeses lo pagan en las urnas con una caída en picado. Antes de estas elecciones Anguita ya había cedido el testigo a Herminio Trigo para irse a la capital del reino.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: EDAD MEDIA

Si hace siglos Julio César ya dijo aquello de “tú también hijo mío” con la excelente pronunciación y claridad de ideas que da la agonía y el enésimo pedazo de metal afilado removiendo el intestino delgado, dos figuras apuñalan la herencia de Anguita, quien podía tener una perspectiva sacerdotal de su oficio pero también gran dedicación, entusiasmo y una austeridad y ganas de trabajar de la que hoy se descojonaría el último concejal del último poblacho de la última provincia de las Españas mientras paga la comilona familiar del domingo con dinero público.

El que llamaremos Brutus I es el propio Herminio Trigo. Brutus II es todavía más nocivo y se llama Rosa Aguilar. La conocerán porque ahora defiende a las especies en peligro de extinción. Brutus I va, ve y no vence como César, ya que termina condenado por un quítame allá esas prevaricaciones. Entre que coge la poltrona y las suelta por la fuerza, que él agarrarse lo que se dice agarrarse se agarra que no veas a los brazos del sillón hasta quedarse sin uñas, genera un plan de ordenación urbana a medida de los constructores y de paso se carga poco antes de los fastos del 92 el palacio de Maximiano Hercúleo con la connivencia de la Junta y del Gobierno de la nación. Quitaron las piedrazas para que pasara el AVE. Quizá se trate del mayor atentado de las últimas décadas contra el patrimonio histórico en una ciudad europea, pues la importancia de los hallazgos hubiese convertido a Córdoba en una segunda Roma. Pero Curro, mascota de la Expo de Sevilla, debía llegar antes que nadie para que le diese tiempo a ir al hotel, ducharse y estar presentable a la hora de la inauguración.

Brutus II se hace con el área de disciplina urbanística cuando Brutus I sucede a Anguita. Desata un fenómeno que se da en otros lugares pero que en Córdoba llega a su perfección absoluta. Consiste en permitir que los ciudadanos construyan casitas en zonas no urbanizables. Para ello la autoridad fomenta la actividad y mira hacia otro lado. En la ciudad se conoce con el nombre de parcelismo y a sus protagonistas como parcelistas. En las parcelas se hacen peroles (arroces) los fines de semana.  Trigo y Aguilar empiezan así lo que va a caracterizar toda la labor de la IU post-Anguita: la compra de votos.

Junto a la compra de votos se desarrollan otras características. Se puede hablar de trinidad. La Paloma es la compra de votos. El Verbo el abrazo a los constructores. El Padre la fusión con la Iglesia y su caja de ahorros. Tres personas distintas y un solo Dios verdadero: el poder. Paradójicamente, para mantenerse en el poder, IU establece en Córdoba una política tan conservadora que puede situarse incluso a la derecha del PP, que por estos lares es un partido de izquierdas extremista y anarcoide, putos jipis de mierda peinados hacia atrás con gomina, con sus camisitas de rayas, pantalones de pinza y zapatitos castellanos, a los que se les ocurrió como okupas tomar la kasa konsistorial durante cuatro años desde el 96 hasta que fueron desalojados por las fuerzas del orden de nuevo.

La expansión del fenómeno parcelista llega a cotas inimaginables. Espoleadas por Aguilar, que ahora defiende al colirrojo, se cargan la vega de Córdoba y de paso gran parte del importantísimo yacimiento arqueológico de Medina Azahara, total si ya eran ruinas. Durante muchos años fue peligroso quedarse dormido en el campo cordobés. Corrías el riesgo de que te construyeran encima en plena noche y despertar dándote con la nariz en la parte posterior del suelo de una casa mientras se oye arriba el alborozo de los niños, como en una especie de relato de Poe en andaluz. Entre parcelas y las familias correspondientes algunos calculan que IU tiene una base de hasta decenas de miles de votos asegurados por esta manera de interpretar las leyes sobre suelo rústico.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: EDAD MODERNA

Tras el 92, donde el plan general de ordenación urbana va convirtiendo a Córdoba en una ciudad moderna de cemento y hormigón, la ciudad se sube al carro de la explosión inmobiliaria. El PP gana unas elecciones porque Psoe e IU no pactan e unos años en los que se hablaban menos gracias a Anguita, quien también vio esta forma de proceder traicionada por sus camaradas pocos años después. Durante la corporación comandada por los populares no pasa nada. Los libros de historia lo despachan con una breve reseña: “Gana el PP. Stop. Pierde el PP. Stop”. En esta ciudad no se quiere a la gente de izquierdas.

ANTECEDENTES HISTÓRICOS: EDAD CONTEMPORÁNEA

Gracias a un pacto con el Psoe, en 1999 Rosa Aguilar se convierte en alcaldesa. Inicia un programa de besos y abrazos. Todos los niños cordobeses de entre 0 y 9 años son besados por la alcaldesa. Toda la población de entre 60 y 99 años resulta abrazada. En un alarde muscular sin parangón Rosa Aguilar puede emitir 743 sonrisas por minuto. Las parcelas continúan su crecimiento en el espacio que queda. Todo tipo de asociación resulta subvencionada: desde las asociaciones de vecinos a cualquier agrupación de tipo social, incluidas hermandades y cofradías. Rosa Aguilar además es cofrade y sale en procesión durante Semana Santa. Al fenómeno parcelista hay que añadir otro propio de la idiosincrasia de esta ciudad: el fenómeno peñista. Las peñas son asociaciones dedicadas al esparcimiento, esencialmente la ingesta de vino y el flamenco entre amigos. Brotan como setas y Aguilar es lluvia de otoño para semejantes champiñones. Otros tantos miles de votos al bolsillo previo pago. Van surgiendo en los barrios los llamados centros cívicos, pequeñas embajadas del Ayuntamiento que tienen por objeto poco disimulado vertebrar la compra de asociaciones, sobre todo de ancianos y mujeres de cierta edad que se apuntan a cursos de danza del vientre donde muestran las cicatrices de cuatro cesáreas.

 

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Visión que llega a ojos de Rosa Aguilar ante los representantes de una asociación de vecinos

 

La alcaldía se convierte en triunvirato. Aguilar comparte el poder desde el 99 con Miguel Castillejo, sacerdote Papa absoluto de Cajasur, la caja de la Iglesia, y con el constructor Rafael Gómez, alias Sandokán, mote que ya ofrece confianza absoluta para una persona de bien. Mientras Aguilar se ocupa de los besos y de organizar las compras de votos, Sandokán construye por doquier y el cura Castillejo paga la cuenta. Varios parajes de la sierra desaparecen bajo el hormigón, con lo que el bosque queda protegido mediante la vía de sepultarlo con esa coraza. Surgen barrios de la nada de un día para otro. Muchos siguen deshabitados hoy día. En cuanto un niño o anciano sale a la calle resulta besado por la alcaldesa.

El populismo con subvención incluida como bandera, las parcelas y el boom de la construcción como leit motiv, la alianza con el Obispado y Cajasur como rutina. En la soledad de su despacho, a Anguita le da una arcada. También a algunos compañeros de Aguilar, que la recriminan y se oponen a ella. Luego Aguilar les da unos puestos en el Ayuntamiento y siguen recriminando pero como p’adentro.

Pero vistas las hostilidades en su partido, que el chollo de la construcción no puede durar, que el cura Castillejo se jubila con pensión millonaria para él y pensiones millonarias para sus hermanas ancianas, solteras y célibes, y que a Sandokán le pillan por construir unas naves ilegales permitidas solapadamente por la alcaldesa poniéndole una multa millonaria que curiosamente se enreda en la burocracia, la alcaldesa va acercándose al Psoe. Para ello vende a su propio partido, sale escopetada para la Junta y de ahí al Gobierno, donde protege al tomillo. Por fin esta temprana huérfana puede gritar como Cody Jarret/James Cagney: ¡Lo conseguí, mamá! ¡La cima del mundo!

Entre tanto a Sandokán le detienen en la operación Malaya y Cajasur se arruina por los excesos de sus empresas dedicadas a financiar la construcción. Resulta absorbida por BBK.

ACTUALIDAD

Andrés Ocaña, otro de los responsables como concejal de todo el desaguisado urbanístico, en concreto el responsable de encajar lo inencajable en la ley, como un rompecabezas hecho a la fuerza aquí-esta-pieza-entra-por-cojones, sucede a Aguilar como alcalde por accidente hace dos años.

Menos de un año antes de que le llegue la gloria han pillado a varios policías municipales de la llamada Línea Verde (que tiene entre sus funciones la lucha contra las parcelas ilegales) haciéndose parcelas ilegales, entre ellos el guardaespaldas de la alcaldesa. Para colmo se introducen en los ordenadores del Ayuntamiento con el propósito de borrar unos rastros. El plan lo habían trazado en diez minutos en la taberna de abajo, porque los pillan de inmediato. No descartamos que abriesen su Facebook y su correo y encima se dejasen los ordenadores encendidos con todo ahí puesto y sin cerrar las páginas, ni siquiera el xhamster o el xvídeos.

Este asunto conocido como caso Torreblanca lo denuncia un periódico local, a quien Rosa Aguilar le quita la publicidad institucional al instante. El asunto se demora al entrar en juego la justicia española, de forma que todavía anda por ahí. De hecho el fiscal jefe de Córdoba, José Antonio Martín-Caro, indica que no presentará las pruebas hasta después de estas elecciones para que no haya interferencias en la fiesta de la democracia. Ocaña por su parte restituye a uno de los implicados en su trabajo de policía, a pesar de la claridad de las pruebas, por aquello de la presunción de inocencia y el respeto a los derechos de los trabajadores. Mientras esto sucede, Cajasur se hunde con los curas intentando salvar el barco por el expeditivo método de lanzar a niños, mujeres, hombres y a la orquesta por la borda.

Surtido de datos de interés escogidos al azar para este salmorejo:

1) En noviembre de 2009 -cuando ya estaba implicado en el caso Malaya y también debiendo millones de euros por una multa al Ayuntamiento- Sandokán recibe de manos del alcalde un premio en la Feria de la Joyería Cordobesa, Joyacor, uno de los sectores básicos en la economía sumergida de la ciudad y donde el propio Sandokán hizo fortuna.

2) El alcalde permite que la Asociación de Hermandades y Cofradías se salte la ley y no tenga que justificar las subvenciones.

Corolario:

Quien más quien menos -en una ciudad donde el proceso de toma de posesión de cargo del nuevo Obispo se anuncia con carteles como si fuese una estrella del rock- se ha aprovechado de un gobierno tan conservador y cristiano: caridad con todos (dinero para parcelistas y asociaciones), besamanos (alianza con la Iglesia) y especial trato para los buenos hijos de Dios (constructores, con Sandokán a la cabeza).

Así llegamos, no se lo pierdan, a ahora mismo.

PARRILLA DE SALIDA ELECTORAL: AHORA MISMO

a) Andrés Ocaña Rabadán.- Candidato de IU. Sancionado por el Banco de España con una multa de 41.000 euros por el asunto del hundimiento de Cajasur.

b) José Antonio Nieto Ballesteros.- Candidato del PP. Sancionado por el Banco de España con una multa de 18.000 euros por el asunto del hundimiento de Cajasur.

c) Juan Pablo Durán Sánchez.- Candidato del Psoe. Sancionado por el Banco de España con una multa de 64.000 euros por el asunto del hundimiento de Cajasur.

d) Rafael Gómez Sánchez “Sandokán”.- Candidato de Unión Cordobesa. Implicado en el caso “Malaya”. Debe pagar varios millones de euros al Ayuntamiento por una multa por construir unas naves de miles de metros sin importancia en un terreno donde no se podía construir.

META: PRONÓSTICO

Con la puesta de IU a los pies de los caballos por parte de Rosa Aguilar, se prevé la pérdida de muchísimos votos. Además el alcalde no besa a niños ni ancianos. El Psoe por propios méritos lo tiene de siempre muy complicado en la ciudad. Con la crisis encima es posible que también pierda bastantes votos. Paradójicamente Sandokán, que también fue presidente del Córdoba Club de Fútbol, cae bien a las clases populares (frase durante durante el pasado Día del Libro: “Yo no he leído un libro en toda mi vida,  mi libro está en la cabeza y lo que me puedan decir los libros, o lo sé ya porque lo he aprendido antes de la vida, o es mentira), por lo que puede obstaculizar sobre todo a IU y en alguna medida al Psoe. Con Unión cordobesa también se está generando un voto del descontento masoquista, estilo “entre tanta mierda escojo la más gorda que al menos no engaña y va de frente para que se jodan los que en teoría deberían ofrecer ejemplaridad pública”.

Algunos partidos políticos pequeños, como UPyD o Ecolo (del proyecto Equo que en España impulsa Juan López de Uralde) lo tienen difícil en este sin Dios que es Córdoba, aunque quizá pudieran conseguir algo por el descontento de todos y la situación de crisis.

Pero los bolcheviques del PP tienen todas las papeletas para conseguir la segunda mayoría absoluta que ha existido en la ciudad, gracias al trabajo de demolición de Rosa Aguilar, quien no descartamos pida en un futuro asilo político a Rajoy y se proponga como sucesora de Esperanza Aguirre en Madrid.

Tras más de dos décadas de política conservadora, y ultra-conservadora en el caso de Rosa Aguilar y su sucesor de broma Andrés Ocaña, el PP ha de dar un giro a la izquierda si quiere que llegue el siglo XXI a la ciudad después de pasar el XX de refilón. Otra opción es traicionar los principios de radicalismo que representa en Córdoba y mantener cómodamente las políticas de, construcción, Iglesia, dádiva y tentetieso. Pero lo dudamos en partido tan tan tan jacobino.seo продвижение заказать [2]тепло радиаторы [3]