Carrusel Deportivo o La insoportable levedad de la Ser

Este pasado verano, la radio española ha sido escenario de un nuevo episodio bélico entre grupos mediáticos. El botín es, como siempre, la facturación publicitaria y el sector protagonista ha vuelto a ser el periodismo deportivo. La noticia es ya ampliamente conocida: en vísperas de la celebración del Mundial de Fútbol de Sudáfrica, y a punto de terminar la liga de fútbol, la Cadena Ser (la principal cadena de emisoras de España) aparta a Paco González de la dirección del programa “Carrusel Deportivo”, el programa de mayor facturación de la empresa y que González venía dirigiendo desde 1992. González anuncia, en pleno verano, que se incorpora, tras su salida de la Ser, a la cadena directamente rival, la Cope. Y no sólo eso, sino que se lleva consigo a más del 90% de su equipo, un equipo formado por entre 30 y 50 personas, según se cuenten o no a los colaboradores y comentaristas. Destaca de su equipo, por encima de todos, el animador del programa, Pepe Domingo Castaño, una de las voces más emblemáticas de la radio publicitaria de las últimas décadas. La Ser, por su parte, reelabora el Carrusel con la formación de un nuevo equipo en la redacción de deportes.

Éstos son los hechos, que han motivado una serie de excelentes análisis, de manera puntual también en La Página Definitiva. Tras analizar lo sucedido, creemos que es momento de exponer algunos puntos que puedan servir para la reflexión.

1. La vigencia de la radio y las guerras del fútbol

Llama la atención en primer lugar el follón que se arma periódicamente en nuestro país en el entorno radiofónico. A lo largo de los últimos 30 años, la conformación de los diferentes grupos multimedia han generado los lógicos enfrentamientos por intereses comunes, que han llevado a la absorción de medios, cambios de titularidad, cierres incluso. Pero, de una manera cíclica, los enfrentamientos que generan mayor interés y mayor tensión suceden en la radio o bien tienen su génesis en la radio. Concretamos: en la radio deportiva.

El primero en el que pensamos es el conocido como “antenicidio”, esto es, la compra, en 1992, de Antena 3 Radio por parte de la Cadena Ser. En aquella ocasión, la compra fue percibida como una eliminación de la competencia y un proceso de concentración mediática, pese a los problemas de gestión evidentes que tenía Antena 3. El caso es que las estrellas radiofónicas de Antena 3 demandaron al grupo Prisa (el grupo editor de la Ser) e iniciaron una campaña de crítica al gobierno del PSOE al entender que tras la compra se ocultaba un interés político por eliminar un medio de comunicación  no afín al gobierno. La estrella que más visibilidad dio a este movimiento de crítica fue un periodista deportivo, José María García, el que mayor predicamento tenía de todos. En adelante, todas las guerras mediáticas del fútbol en España, todas las batallas por la gestión de los derechos televisivos de retransmisión, serían un asunto político (con la implicación directa de ministros incluso) dadas las cifras económicas que mueve el deporte rey. Y tendrían su base en el “antenicidio” y la nueva configuración del mapa mediático que dejó la absorción por parte de la Ser, que muchos atribuyeron al éxito que cosecharon los programas de deportes de García.

La salida de García de Antena 3, su paso por más emisoras y su competencia directa con uno de sus discípulos renegados (José Ramón de la Morena) pondría sobre el tapete un tema curioso: así como la televisión genera estrellas mediáticas (presentadores de concursos, personajes de reality shows y hasta editores de programas informativos), el star system radiofónico se compone únicamente de periodistas deportivos. El resto o bien son resquicios de una radio de entretenimiento del pasado (el caso de Luis del Olmo, que lleva más años que Marconi) o son populares porque han desarrollado una carrera en la televisión (el ejemplo más conocido es el de Iñaki Gabilondo). El resto son meros trabajadores, meras voces que apenas llegan a la categoría de conocidillos: mucha gente es capaz de identificar a Luis Mariñas, Joaquín Arozamena o Fermín Bocos (tres presentadores de informativos de hace bastantes años), pero pocos son capaces de recordar los nombres de José Antonio Marcos, Carlos Alsina o Juan Pablo Colmenarejo (tres destacadísimas voces de la radio informativa actual).  Sin embargo, el periodista deportivo radiofónico es un dios. No sólo es conocido, sino también respetado. José María García fue el primero en ser consciente de su poder y en utilizarlo a su antojo para poner o quitar entrenadores, jugadores y hasta presidentes de federaciones. Fue el primero, y muchos han venido después.

Pero surge la pregunta: ¿por qué un medio como la radio, siendo menor en comparación con la televisión, pasa a la primera línea informativa cuando se trata de deportes? Porque las fluctuaciones de periodistas y emisoras siempre han estado ahí: Luis del Olmo ha estado prácticamente en todas las redacciones; Federico Jiménez Losantos también ha pisado unas cuantas, y el etcétera es larguísimo. Sin embargo, siempre se levanta escaso revuelo excepto cuando un periodista deportivo cambia de casa. ¿Por qué?

Para empezar, hay que tener en cuenta que la radio tiene en España una vigencia comunicativa inédita. Es un país único en esto: la radio aquí es respetada y especialmente valorada como el medio más creíble. Ello se debe, principalmente, a dos hechos históricos: al retraso de la llegada y consolidación de la televisión en España (por culpa del retraso económico y tecnológico del país durante la dictadura franquista) y al seguimiento en directo que hizo la radio del golpe de Estado de 1981, ya que fue el único medio en informar de manera puntual sobre el devenir de los acontecimientos. De hecho, la prensa no saldría (como es obvio) hasta el día siguiente y como la televisión en España aún estaba en pañales, las imágenes del golpe que hemos visto miles de veces no pudieron ofrecerse más que en diferido.

Todo ello provocó un fenómeno de validación de la radio como el medio más creíble, por delante de la televisión y de la prensa escrita. La radio en España se orientó, así pues, hacia la información pura y dura, de manera que la televisión se centraría en la oferta de programas de entretenimiento, y la prensa escrita, en el análisis. Un oyente que se dé un paseo por el dial radiofónico en la actualidad oirá sobre todo programas informativos bajo distintos formatos, desde magazines hasta reportajes y entrevistas o tertulias.

En este contexto, y de una manera paralela, se observa un proceso curioso, como es el éxito de un programa que lanza la Ser en 1959, el “Carrusel Deportivo”, un programa de multiconexión que permite al oyente saber cómo transcurre, en directo y con conexiones en los diversos campos, la jornada de liga. El Carrusel supone la cima de la radio de entretenimiento del franquismo, puesto que conjuga la voz de Bobby Deglané (un referente crucial en la historia de la radio española) con la potenciación del deporte del fútbol, usado durante el franquismo como herramienta de propaganda política y como fórmula de evasión de la realidad. Desde ese año, y de forma interrumpida, el Carrusel se ha convertido en un programa clave de nuestra radio, siendo copiado su formato por todas las emisoras y creando un modelo de radio de fin de semana que no se entiende sin los programas deportivos.

Si la radio informativa goza de una reconocida credibilidad en España, no digamos ya la radio deportiva. José María García fue quien mejor supo anticiparse a esto al presentarse como un periodista que se enfrentaba al establishment, a los poderes fácticos de la jerarquía que controla el deporte español. Su voz fea, aguda y llena de tics (rasgos que potenció de manera intencionada) se presentaba como una alternativa de verdad a todas las voces engoladas de las principales estrellas radiofónicas del régimen (como la de Joaquín Soler Serrano, fallecido hace pocos días). Frente a las voces perfectas, la voz de García era desagradable porque decía la verdad. Tras él, vendrían todos los que, desde entonces, explotan esa fealdad consciente de la voz para dotarse de veracidad, a través de voces gritonas, gangosas o dubitativas: ahí tenemos los ejemplos de Antonio Herrero, Federico Jiménez Losantos o Luis Herrero.

Es por esto, por este plus de veracidad del periodista deportivo radiofónico, que cualquier movimiento se interpreta como una cruzada personal. Si Jiménez Losantos es expulsado de la Cope, se monta un pequeño follón que mantiene entretenido a todo el mundo una semana, y después, si te he visto, no me acuerdo. Por el contrario, se monta un follón con un periodista deportivo, y parece que se van a hundir los medios de comunicación, el país en suma.

2. Rumores, directivos y locutores

Dicho lo cual, no estamos eximiendo la responsabilidad en la actitud de los directivos de la Ser. Porque una cosa está clara: no habrá un consenso sobre lo que sucedió realmente con Paco González, ya que existen dos puntos de vista irreconciliables. González dice que la empresa quería prescindir de él y que le recortaron el sueldo (un 20%), recortes salariales que se extendieron a los miembros de su equipo (un 8%) para provocar su cabreo y su dimisión; la dirección de la cadena dice que González llevaba más de un año negociando con la Cope y que provocó un enfrentamiento para ser despedido con una indemnización millonaria. A partir de ahí, el menú de capítulos del culebrón alimentado por los confidenciales de internet se dispara.

Sea como fuere, la Ser se ha visto ante un problema. Porque, siendo una empresa que presume de formar buenos equipos antes que estrellas, la marcha de González ha comportado la salida de un equipo potente. No se ha tratado, en este caso, de la salida de un profesional formado en la Ser, sino de todo un equipo, lo que ha supuesto un tortazo en la cara a la estrategia publicitaria de la emisora de Prisa consistente en anunciarse como una empresa periodística de equipos. La respuesta de la Ser ha sido la potenciación pública de esa imagen de equipo que se arropa constantemente, donde no hay malos rollos ni roces. De ahí que la entrevista a Rodríguez Zapatero el pasado 10 de septiembre no fuese realizada por el director del programa “Hoy por Hoy” y el director de informativos (como venía siendo habitual), sino por el equipo de estrellas de la emisora: un caso llamativo de márketing mediático porque lo más importante no fue la entrevista en sí ni lo que dijo el presidente del gobierno (prácticamente nada nuevo, la verdad), sino las imágenes de los principales periodistas de la Ser realizando la entrevista, aunque para ello hubiese que pagar el peaje de dejarle hacer algunas preguntillas a Gemma Nierga, que, al menos, leyó bien las preguntas que tenía escritas. Pero hay más ejemplos de esta imagen de unidad y buen rollo, como es el primer Carrusel de la temporada (con un puñado de periodistas presentes en el estudio para apoyar a sus compañeros) o la insistencia del nuevo director de Carrusel en definir su programa como “muy divertido” y “una locura”.

De todos modos, los entresijos de lo que ha sucedido se los dejamos a los confidenciales de internet, capaces de reproducir al detalle conversaciones producidas en los lavabos públicos de cualquier empresa española. Lo interesante es lo que ha sucedido en la nueva competencia entre el Carrusel de la Ser y el nuevo Carrusel de la Cope. Hay varios fenómenos que llaman la atención:

· González no se ha llevado sólo a la Cope a casi todo su equipo, sino también el “sonido Carrusel”. Todo el juego de sintonías (excepto el de la cabecera del programa), el pitido que indica la consecución de un gol, la música de la ronda informativa, todo se ha trasvasado de la Ser a la Cope. Y la Ser, evidentemente, no renuncia a unas sintonías que entiende que son suyas y no de González, con lo que ahora tenemos dos Carruseles en distintas radios y con distintas voces, pero con el mismo sonido de base.

· Además, los cambios en la programación han afectado también al programa deportivo de medianoche, de manera que “El larguero” de José Ramón de la Morena se ha quedado totalmente huérfano, desvelando de una vez por todas la tremenda dependencia que tiene el de Brunete de sus colaboradores y equipo para que su programa haya alcanzado tanto éxito. La Cope espera que muchos oyentes se vayan también a esa franja de emisión (al programa “El partido de las 12”), y que no se sorprendan estos oyentes de que pueden escuchar un Larguero mejor que el Larguero original porque lo tiene todo y, sobre todo, no tiene a lo que empieza a generar más rechazo del Larguero, como es el tono meloso de De la Morena.

· Una de las ventajas con las que parte la Ser es que todos los periodistas que han recalado en la Cope se han crecido y formado en la Ser. Si hemos sido capaces de crear tantas estrellas, transmiten desde Prisa, es cuestión de tiempo que formemos un nuevo equipo de estrellas. Y tienen razón. Sea quien sea el responsable de la marcha de González, por mucho que los directivos de la Ser sean presentados como malos en la historia, por mucho que González sea en realidad un tipo preocupado por su equipo de trabajadores y víctima de una decisión empresarial muy poco respetuosa con la trayectoria del periodista, lo cierto es que la marcha de González acabará afectando, a medio o largo plazo, al propio González. Por una serie de razones (mayor solidez empresarial, una mejor infraestructura técnica y económica y un discurso mucho más coherente que los vaivenes ideológicos del resto de medios), es la Ser la que forma a esas estrellas que después, cuando se van a otros medios, dejan paulatinamente de tener presencia e influencia. Pasó con García (con muchos matices, pero es lo que acabó sucediendo) y ha pasado con muchos otros.

Sin embargo, sí es cierto que este proceso de pérdida de la guerra puede ser muy prolongado (como sucedió con García) y que, por el camino, González puede ganar muchas batallas (como las ganó García). Esto es algo que dictarán los resultados de las cifras de audiencia y, especialmente, la facturación publicitaria.

3. Audiencias y publicidad

Desde su incorporación a la Cope, uno de los intereses que más interés ha despertado es qué ocurrirá con el próximo EGM, es decir, qué resultados reflejará el próximo sondeo de medición de audiencias en radio: ¿se notará el cambio? ¿Bajará su audiencia el Carrusel de la Ser? ¿Subirá la Cope con la incorporación de González? ¿O seguirá todo igual?

Estas preguntas, con ser oportunas, no reflejan la trampa de fondo, ya que el EGM no supone más que una distracción para ocultar un dato que sí sería muy interesante conocer: si aumentará la facturación publicitaria de la Cope y disminuirá la de la Ser. Ése es el auténtico meollo del asunto, el auténtico caballo de batalla de esta guerra, pese a ser un dato que se maquilla con un dato irrelevante como es el del EGM (Estudio General de Medios).

¿Por qué es irrelevante el EGM? Básicamente, porque nadie se lo toma en serio. Nadie se lo cree. El EGM es una encuesta anual, dividida en tres fases, sobre los hábitos de consumo mediático de la sociedad española. La realiza al AIMC (Asociación para la Investigación de Medios de Comunicación), una entidad formada por los principales medios de comunicación. El EGM (y la AIMC) se sufraga con los propios medios de comunicación, según una aportación proporcional: los medios que más audiencia tienen, son los que aportan más dinero a la medición de las mismas audiencias. Este dato ya debería, por sí solo, cuestionar la validez del EGM. Pero si a ello unimos las diversas peculiaridades del funcionamiento del EGM, las dudas se hacen mucho más grandes:

·En primer lugar, se trata de un muestreo amplio (alrededor de 70.000 entrevistas) pero con una ejecución muy discutible. Para empezar, se suele reclutar a voluntarios que hacen las encuestas con un entusiasmo fácilmente imaginable: muchas veces se ha denunciado que esto fomenta que los entrevistadores rellenen ellos mismos los resultados para acabar cuanto antes.

· Pero, además, hay que tener en cuenta los problemas de un estudio basado en el efecto de recuerdo (lo que el entrevistado recuerda que suele escuchar o que ha escuchado el día anterior). Cuando Iñaki Gabilondo se fue de la Ser para presentar los informativos de Cuatro, la Ser pidió al EGM que la respuesta “yo escucho a Iñaki” fuera válida para computar al número de oyentes que seguían escuchando el programa que había dejado Gabilondo, pese a que él ya no lo presentaba.

Esto ya supone un gran problema para la fiabilidad de los resultados: ¿cuántos oyentes pueden responder que oyen Carrusel cuando se refieren, en realidad, al programa de la Cope? ¿Se puede confiar en un sistema que es sufragado en mayor medida por quien más audiencia obtiene y que se basa en encuestas personales y telefónicas en lugar de audímetros fiables? La respuesta es que no, y el problema es precisamente éste: sabedores de sus fallos, los responsables de los medios prefieren acatar los resultados del EGM antes que cuestionarlos. Cambiar el sistema de medición de audiencias instalando audímetros en los receptores portátiles (transistores y coches) resultaría caro y engorroso, pese a que existe desde hace años tecnología suficiente para hacerlo. Y hacer estudios con mayor asiduidad (recordemos, se trata de un estudio que sale cada varios meses) aumentaría la presión publicitaria y de programación sobre un sector estable pero minoritario, comparado con la televisión (de hecho, la radio supone algo más del 10% de facturación de Prisa).

Así pues, toda esta expectación con el EGM no es demasiado real. Poco importa si Prisa manipula o no los resultados (como se ha denunciado desde otras emisoras en varias ocasiones) porque no lo necesita. Si acaso, para lo único que sirve el EGM es para repuntar tendencias en la contratación publicitaria, pero no para modificar un terreno que va a su propio aire sin esperar el resultado de las audiencias. En televisión, sí, las audiencias (medidas a diario y con un sistema muy fiable) determinan la publicidad de un medio o de otro, pero, en radio, no se produce esta simbiosis tan acusada.

Con todo, lo que suceda en los próximos meses determinará quién se ha equivocado en esta guerra abierta entre la Ser y Paco González, y quien resulta vencedor en una pugna que ha animado el cotarro mediático en nuestro país. Pese a que el efecto de arrastre de la programación de la Ser puede hacer que mucho oyentes acaben volviendo a la emisora de Prisa cuando se engrase el nuevo Carrusel y deje de ser el tostonazo que es ahora (y eso la Ser sabe hacerlo, porque ya lo ha hecho en un programa que tiene más de 50 años de historia), el equipo de Paco González puede hacer mucho daño sobre todo mientras resista Pepe Domingo Castaño, a punto de cumplir los 68 años de edad y una voz contra la que es muy difícil competir. Y, sobre todo, llama la atención lo mal que ha administrado la Ser el asunto. Tenga o no tenga su parte de razón (lo dejamos de nuevo a los cotilleos con más o menos base), lo cierto es que González ha sabido llevar a cabo una estrategia discursiva a la defensiva, dejando caer la opción de que la emisora de Prisa no se preocupa lo suficiente por las condiciones de sus trabajadores. Ése es el peaje que más factura puede pasar a la emisora decana en España: perder su imagen de fortaleza, de respeto por los trabajadores y sucumbir a las aguas neocon de la futilidad, de la levedad.чугунная сковорода гриль с прессомphoto sketch maker


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  1. Comentario de John Constantine (18/09/2010 21:34):

    Dejando primero claro que el asquito que me inspira, personalmente, la parroquia de carrusel, es inconmensurable -y Manolo Lama el que mas de todos- dice mucho de PRISA y sus medios como están tratando a algunos de sus mas exitosos (no se si mejores) profesionales, como en el caso de Enric Gonzalez.

    Lo que ya está claro es que la SER no debe ser un vergel y una arcadia donde trabajar cuando semejante nº de profesionales se las han dado el piro a su peor enemigo. Alguien que está a gusto donde trabaja no se va a la competencia así como así. Y por lo que he leído, el último es “Xuancar”.

    Eso sí, si en la SER son ecuánimes deberíán dar boleto a los directivos responsables (Anido e IRago) si los resultados son malos en cuanto a audiencia y publicidad. Porque si no el ejemplo que estarán dando será cojonudo. Aunque bueno, ya pasó con Julia OTero y no oí que nadie fuera cesado o despedido por la cagadita…

  2. Comentario de de ventre (19/09/2010 09:29):

    por mi escasa afición al seguimiento deportivo y a la radio, no me entero mucho de todo esto. en todo caso, ¿hasta qué punto el enfrentamiento ideológico prisa-cope se produce en el fútbol?, ¿es decir hay rollitos tipo florentinistas-calderonistas, cesaristas-moyistas, aragonesistas-delbosquimanos?

    y ya que constantine lo menciona. el asunto de enric gonzalez no he conseguido comprenderlo, quiero decir, si eres un corresponsal exterior de prestigio que te envíen a israel debería ser lo más, no? si yo quisiera castigar a guardiola por su pinta de beatillo sin igual lo mandaría a entrenar al eibar alevines, f.c., no al manchester united.

    otra cosa es que el hombre no quisiera irse, pero mi grado de conocimiento de las interioridades del polanquismo antiespañol no es tan grande.

    j

  3. Comentario de John Constantine (19/09/2010 15:09):

    de ventre, no tienes mas que mirar en “El país” la cantidad de noticias que vienen de las corresponsalías que si son importantes (Roma, Londres, Washington/NY, Bruselas) que las que vienen de Israel. EL conflicto israeli-palestino está tan enquistado que hace años que ya no interesa a casi nadie , mediáticamente hablando. Y mira el nº de columnas/artículos que llegan de Enric. Lo dicho, Gulag.

  4. Comentario de Karraspito for President (19/09/2010 16:21):

    “si yo quisiera castigar a guardiola por su pinta de beatillo sin igual lo mandaría a entrenar al eibar alevines, f.c., no al manchester united.”

    Ehem, ehem, ¿qué problema tiene usted con el Eibar alevines?

  5. Comentario de The Disruptive (19/09/2010 22:10):

    ¿¿Semana de la radio en LPD?? Música y fúmbol, como dios manda.

    Enric González quería dejar de estar trotando por corresponsalías, por lo visto, y la columna de la penúltima página donde soltaba lo que buenamente quería, llegó a ser demasiado incómoda. Y desde Jerusalén no puede salirse de la línea de escribir sobre cosas de allí (o fútbol, como en el blog del Mundial)

  6. Comentario de GaUsS (20/09/2010 09:50):

    Siendo un humilde ingeniero de provincias que no tiene ni p*t* idea de polanquismo, es alérgico a curas, alzacuellos, etc. y no quiere saber el mamoneo que existe dentro de los medio de comunicación tradicionales… diría que para evaluar el éxito del trasvase sería necesario tener en cuenta un medio con La-internete… que vale que soy informático y tengo deformación profesional pero un incremento del 130 % de visitas a una WEB no se consigue con la punta del c*p*ll*

    pongo estos datos entre comillas porque no encuentro una fuente imparcial de los datos… pero el video de youtube con el inicio del programa va por las 140000 visitas, lo que no está mal.

    aporto mi experiencia personal: he descubierto que la radio de mi coche tiene dial y puede sintonizar la COPE.

    es una gozada no tener que escuchar los sermones de de-la-morena, aunque a paco-jo-me-gusta-back-for-good también le llega.

    con el carrusel de la COPE escucho lo de siempre, con el carrusel de la SER me pasa como con la MTV… me siento desplazado y no conozco a la mayoría.

    contras del cambio, algunas mañanas me despierto con buruaga y me llevo un sustazo de Ce-Ce-O-O.

    para mi el efecto arrastre se lo lleva la COPE, que es la gran triunfadora de toda la mandanga, al llegar a un público que se separaría de su tradicional taxista-con-bigote: personas-que-están-bautizadas-pero-si-tienen-suerte-utilizan-condones-y-lo-disfrutan-y-pasan-de-la-curia.

  7. Comentario de paco (20/09/2010 10:06):

    Prisa es vuestro particular Titanic giliprogre y llorais como quinceañeras cuando DiCaprio se hunde en el Atlantico… ni ahora os dais cuenta q es una empresa y q como tal nace, crece y muere. Parece q hablaras de caballeros andantes q durante unas decadas han repartido justicia y verdad por este pais ¿?. O hablais bien de un muerto, como todos tenemos costumbre.

    Un saludo
    paco

  8. Comentario de The Disruptive (20/09/2010 11:02):

    @ GaUsS: lo de Ce-Ce-O-O fue Urdaci, no Buruaga. Aunque como definición de susto, me vale

  9. Comentario de Manuel de la Fuente (20/09/2010 11:08):

    paco:
    Para nada. Yo creo que la dirección de la Ser se ha equivocado de cabo a rabo con esta medida. Y también creo que, pese a este error garrafal, tiene todas las de ganar la empresa frente al trabajador en este caso. Cosas de este neoliberalismo, que no atiende a razones de justicia. Y si no, ya lo veremos: es cuestión de tiempo.
    Saludos.

  10. Comentario de karpov (20/09/2010 11:12):

    yo me he pasado a la cope (en los deportes, ojo). me parece que ha cambiado algo. están bastante más histéricos que antaño, parece que están más pasados de vueltas. se les nota que el cambio ha ido bien y que están de juerga continua. pero hablar de deporte, hablan cada vez menos. se pasan el rato saludándose, encantándose, agradeciéndose el haberse conocido, y esperando a que llegue ManoloLama. a ver si se centran.
    algo chungo habrá pasado para que alguien como dani senabre se haya pasado también al enemigo. no soy del barça, pero las tardes esas de ‘gradería’ con senabre, ganan mucho. no parece mal tío.
    y no me he parado a escuchar el nuevo carrusel de la ser, ni al de la morena, pero es que no tengo ni ganas de hacerlo.
    un gran artículo. espectacular la mención a la gemma nierga.

  11. Comentario de GaUsS (20/09/2010 11:25):

    ya me estoy dando 50 latigazos… toda la razón… Mis disculpas al sr. Urdaci

  12. Comentario de paco (20/09/2010 12:10):

    Manuel, si claro q se han equivocado, pero como acertadamente explicasteis vosotros, todo parecia un calenton y una decision de chuleria de dar un golpe en la mesa para demostrar quien manda. Problema de los q son dueños del kiosco pues son los q ponen y quitan directivos y gerentes.

    Lo q no estoy de acuerdo es con q parece q habeis visto las “garras” del neoliberarismo ahora con los recortes… q siempre ha sido una empresa, con El Pais o con Santillana vendiendo libros de texto nacionalcatolicos. Mi perplejidad es la misma q si te digo q yo pienso q mi “fedegico” lo hace todo pq quiere salvar España y por q es un idealista… pues con razon te daria la risa.

    Con todo el articulo me ha parecido muy interesante pq soy un adicto a la radio.

    Un saludo
    juanma

  13. Comentario de Manuel de la Fuente (20/09/2010 12:27):

    paco/juanma:
    Comparto esa visión de que todo fue un calentón y que lo que hacen las empresas es pedir una fidelidad absurda, absurda porque la fidelidad ha de ir acompañada de un trato adecuado al trabajador. Y claro que siempre ha sido una empresa, pero hay modos y modos, y en este caso, creo que han metido la pata en la dirección con esa medida.
    Lo que trataba de señalar en el artículo es el “y ahora, qué?”. Ahí sí creo que, por desgracia, la empresa tiene las de ganar pese a una respuesta a corto plazo que beneficiará a la Cope.
    Thank you! :)

  14. Comentario de Otto von Bismarck (20/09/2010 13:18):

    El artículo está muy bien hecho, pero discrepo en una gran parte. Básicamente en parte del análisis. No creo que haya tanto que rascar: No creo que la radio tenga tanta credibilidad, y no creo que el periodismo de deportes sea tan importante como lo pone Manuel. Abellán, que para mi gusto era un tipo muy competente, se ha ido a tomar por culo y nadie habla de él. Lo que ha pasado es que la movida ha sido del que tenía el anillo único radiofónico. Es como si Emilio Aragón se hubiera peleado con tele5 cuando médico de familia estaba en todo lo suyo. Se hubiera cagado la perra.

    En cuanto al quid, creo que Manuel tiene más o menos razón, el efecto rebufo del medio que llevas delante ya se vió con Francino. Pero hay un matiz que puede joderle un poco el invento. El oyente comprometido ideológicamente y el oyente de medios deportivos no siempre es el mismo. De echo creo que existe correlación inversa entre el gafapastismo y la afición a los deportes. Aquí mismo nos econtrábamos con que no era la misma parroquia la de la RBBE y LPD, pese a existir cierto solape.

    Siempre endemipuntoevijta.

  15. Comentario de Manuel de la Fuente (20/09/2010 15:09):

    Pero es que Abellán, pese a que empezó muy fuerte (500.000 oyentes le concedió el EGM en su primera oleada), se quedó ahí, nunca se movió de esas cifras y nunca tuvo ninguna relevancia.

    Y claro que el problema es que el anillo único lo tenía la Ser, que loe mejores de deportes estaban en la Ser… es que esto estoy diciendo, que tampoco es casual. Que sí, que la Cope se los ha llevado a todos a golpe de talonario, pero que la infraestructura que creó a todos ellos es la Ser. No estoy justificando la iniciativa de la dirección de la Ser, que, de hecho, no me parece justificable. Sólo digo que, pese a ello, me da la sensación de que al final no recibirá tanto castigo la Ser, siempre hablando a medio-largo plazo. El Carrusel de la Ser es un coñazo ahora, pero este fin de semana pasado ya estaban más sueltos, ya no era tan tan coñazo.

    En cuanto a lo que dices de que el perfil del oyente no tiene por qué ser el mismo, totalmente de acuerdo. De hecho, eso es lo que le añade suspense a esta historia.

    Saludos.

  16. Comentario de Lolo (20/09/2010 16:32):

    Yo confieso ante ustedes hermanos, que peco como el que más y paso de SER y COPE y abrazo mis quinielas el domingo por la tarde sintonizando OndaCero, que tanto da una que otra, pero pásmense ustedes, alli hasta las mujeres son de pelo en pecho (quizir, Bibiano Fernandez).

    Lo sé, soy un rarito.

  17. Comentario de uno que tal (20/09/2010 17:40):

    Vale, mu bien, el Paquito y el Poli están en la COPE, por cierto, con la tal Mariana, que promete…

    Pero lo más importante, ¿y Alvaro? ¿Dónde está? Me pasé por el bananatribune y nada, no lo encuentro. Y a ese sí que se le echa de menos. ¿Se habrá ido con El Mito, reserva moral de occidente rediviva y su división azul 2.0? ¿Andará con Guti buscando el amor por los barrios y penales turcos? ¿Alguien sabe??????

    Saludos

  18. Comentario de felipe (21/09/2010 09:11):

    Buenas

    A ver, algunas cosas “técnicas” sobre el EGM:
    – No se hace cada x meses, se publica cada x meses. Es decir, se realiza de forma continuada.
    – Lo que ocurría con Gabilondo o con la marca Carrusel es un debate técnico sobre cómo procesar una determinada mención de un encuestado. Tiene impacto en los resultados, pero no es una decisión descabellada, ni mucho menos. Si preguntas en un estudio qué banco te parece el más fiable y algún abuelo te dice el Central, se lo vas a atribuir al Santander? parece lógico que sí, y eso no significa que Botín te manipule.
    – Si alguien no se lo cree (cosa que en el sector publicitario no es generalizado, ni mucho menos), tiene que ver con los tamaños muestrales (por ejemplo, para datos de cobertura en una provincia), pero no por supuestas manipulaciones.
    – Que pague más quién más audiencia no debe entenderse como que tenga mano para manipular los resultados. Es, al contrario, una prima que debe pagar: es, digamos, posterior, no anterior, a los resultados.

    Y, por lo que me toca, que es cercanía profesional a quién lo realiza, please, nadie manipula. Es un estudio de referencia a nivel internacional, el más importante que se realiza en España, tremendamente auditado por todos los actores del sector, y lo hacen las empresas de campo (encuestas) más respetadas del sector.

    Larga vida al EGM :)

  19. Comentario de Manuel de la Fuente (21/09/2010 10:57):

    Hola Felipe:
    Gracias por los matices.
    Es cierto lo que comentas del caso Gabilondo. Lo que quería señalar es que, por mucho que se acerque a los resultados “reales” una encuesta basada en el efecto de recuerdo, será menos fiable que una medición por audímetros (al menos en este caso). Y lo digo por lo siguente: la medición de audiencias en TV tendrá muchos peros, pero no se oyen voces que alerten sobre la manipulación como sí ocurre en radio. En los últimos años, dos de las cadenas principales (RNE y Cope) han hablado de manipulación, abandonando o amenazado con abandonar el EGM. Ese debate no se ha producido al respecto de la medición de audiencias en TV.
    Es decir, no estamos aquí incendiando ese debate, sino haciéndonos eco de algo que está presente continuamente en el debate mediático.
    Saludos.

  20. Comentario de paco (21/09/2010 15:50):

    Ostias, pero hasta punto q pensais q el EGM puede afectar a la tarifa publicitaria. Yo pienso q no de forma significativa, como troglodita oyente de la COPE se q hay anuncios como el “gerovital” y los asideros de ducha q solo pueden colar en una emisora con una audiencia muy madurita… jejeje… en la radio no se llega a tener targets tan definidos como con los nuevos canales de TDT, pero esta mas cerca de estos q de la televisiones generalistas (por ejemplo).

    saludos
    juanma

  21. Comentario de Andrés Boix Palop (21/09/2010 16:57):

    Yo he de decir que a mí sólo me han encuestado una vez en mi vida… ¡y fue para el EGM! Es decir, que hacer las encuestas, parece que las hacen (al menos algunas).
    Venía el tío con un aparatito con logos y todo de periódicos, revistas, teles, radios… y le tenías que contar lo que habías escuchado, leído, visto, a lo largo de la semana.
    Creo que conmigo flipó un poco, claro, porque era una época en que de vez en cuando escuchaba la SER y de vez en cuando a FJL, amén de los deportes en Ràdio Nou. En fin, todo muy ecléctico.

  22. Comentario de Manuel de la Fuente (21/09/2010 17:22):

    Yo me leído varios informes del EGM y, en mi opinión, es un sondeo muy muy completo. Es muy amplio, abarca un abanico de hábitos de consumo mediático apabullante. La polémica siempre se ha centrado en una parte del EGM, la referente al consumo de radio, pero se trata de un estudio que está muy bien.
    Juanma, totalmente de acuerdo con tu comentario.

  23. Comentario de varo (22/09/2010 08:33):

    ¿No os da la impresión de que, cual antiguo estado bananero, se les va derrumbando poco a poco el invento? yo, leyendo noticias o portadas de periódicos, suelo soltar un “esto con Polanco no pasaba” una vez cada pocos meses.

  24. Comentario de felipe (22/09/2010 12:46):

    Hola
    Dos cosillas:
    – A ver, hay quien vende publi sin estar en EGM (interconomía), pero eso es más un impuestro revolucionario que otra cosa. A un comercil de un medio, quitárselo, es un problemón. Y a un planificador de una agencia de medios, igual. Es decir, influye en la tarifa, y también en la acción comercial.
    – Y sobre el tema de audímetros, el problema/ventaja EGM es que no es un estudio de radio, contempla otros medios. Meter audímetros, además de caro, te haría perder qué otros medios se consumen (para el individuo concreto que estudias, y eso es una información valiosa), y hacer otros estudios para otros medios (prensa).
    Saludos

  25. Pingback de La Página Definitiva » Jodeos, hemos ganado (16/11/2010 10:42):

    […] dice la publicidad de Carrusel Deportivo Tiempo de Juego, en la Cope (que, por cierto: menudo palo que le van a dar a la SER cuando salga el EGM). Al principio medio disimulaban y de vez en cuando se colaba la otra versión del anuncio: “Sin […]

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