The next 100 years, de George Friedman

La géographie, ça sert à faire la guerre, decían los clásicos del siglo pasado cuando todavía se hablaba en francés en lugares donde se pintaba algo y la inteligencia se aplicaba más a comprender la realidad que a pretender su transformación por lo civil o lo criminal. Los tiempos ya no van en esa línea. Hoy las necesidades son otras, las visiones y objetivos diferentes y las personas que pontifican sobre estas cuestiones tienen un perfil radicalmente nuevo.

George Friedman es uno de esos tipos que mientras íbamos abandonando el siglo XX, conforme cambiaban los tiempos, y en combinación con la hegemónica cultura estadounidense, han aparecido en el mundo de los “enteradillos”, de los tipos a los que se consultan cuestiones trascendentales sobre el futuro del mundo y de tu país, sobre las grandes líneas de fractura que se avizoran en el horizonte. En el pasado, y en otras tradiciones, los “pensadores”, los estrategas, las personas dedicadas al análisis geopolítico, estaban a sueldo del Estado y pasaban inadvertidos. Muchos eran oscuros militares y nadie sabía nada de ellos, ni en su momento ni después. Salvo si había una guerra, se ganaba y se identificaba al genio estratega de turno. Pensemos en Rommel, por poner un ejemplo.  Los “intelectuales” eran personajes entretenidos, cultos, dedicados indirectamente a la cosa pública, por lo que, aunque reflexionaban desde fuera del aparato estatal, lo hacían desde una posición no enteramente integrada en la economía de mercado. No sé, pensemos en Umberto Eco.

Ahora, con la privatización de casi cualquier mercado y la generalización del star system para cualquier ámbito de actividad, desde la Universidad a la judicatura, pasando por curas, militares y fabricantes de dispositivos electrónicos, las cosas son diferentes. Hay reinonas dedicadas a estos asuntillos que dan conferencias por ahí, a las que se paga una pasta y que incluso escriben libros, como es el caso que nos ocupa. Los más exitosos están a sueldo de chiringuitos que reciben mucho dinero público pero con tal arte que incluso logran también, de cuando en cuando, pasar la cuenta a grandes empresas. Incluso los países del Tercer mundo, como España, están empezando a replicar el modelo, con todos los perfiles cutres y lamentables que Ustedes pueden sospechar, con los diversos engendros que surgen por ahí al estilo del Real Instituto Elcano y demás organizaciones dedicadas al análisis… y a pasar el cepillo. Quienes no juegan en Tercera Regional sino en División de Honor ponen, eso sí, nombres más divertidos a los chiringuitos y, además, son los amos de los mismos y no meros empleados. Así, Friedman tiene una cosa llamada STRATFOR que, al parecer, asesora incluso al Gobierno de los Estados Unidos. Dato que mencionamos con la cautela obligada debido a que no es del todo creíble que, a la vez, el mismo tipo que susurra a Obama las directrices de su política geoestratégica escriba libros que se venden a decenas de miles de personas (lo que quita, reconozcámoslo, mucha exclusividad al asunto, ya que aunque podamos confiar en que la gente no lee y da igual, por ello, que algo sea publicado, hay que asumir que es más realista que Obama prefiera analistas súper-secretos que le cuentan a él historias que no sabe nadie más y que no se hacen públicas a asumir que la información que recibe el “Líder del Mundo Libre” es la misma que podemos comprar en Amazon por 17’95$).

Pues bien, The Next 100 Years es el libro en que Friedman se lanza a la piscina y nos explica, punto por punto, lo que va a pasar de aquí a 2100 (el hecho de que en realidad eso sean 90 años y no 100 es un síntoma inquietante: ¡nos tenemos que fiar de las predicciones de un tipo que parece que ni siquiera sabe hacer sumas y restas sencillas!  pero nuestra innata generosidad hacia los americanos y su desprecio por las matemáticas, la contabilidad rigurosa y los números con un mínimo de sentido, dado que esta tendencia suya tan generalizada no les ha impedido dominar el mundo, primará y concederemos a su autor el beneficio de la duda). La verdad es que se agradece enormemente que se lance a hacer predicciones a diestro y  siniestro con tanta valentía y sin red. Porque hay que ser valiente para afirmar, y parecer convencido de ello, que en torno a 2050 habrá una guerra e incluso dar los nombres de los países que participarán, así como el resultado final.

La idea de Friedman es que esto de la vida real, de la guerra, de la economía, de la geografía y, en general de las grandes líneas estratégicas que explican la realidad política internacional actual y que condicionarán el futuro y lo moldearán es más o menos como un juego de mesa donde la situación del tablero puede condicionar hasta tal punto la actuación de los jugadores que hace previsible el desarrollo de la partida. Pasa en el ajedrez, explica. Más todavía cuando la partida ya está desarrollada y los jugadores son buenos. Tiene razón, claro, como cualquiera que haya jugado al Civilization sabe. Si uno tiene un imperio más grande y poderoso que el vecino tarde o temprano intentará quedarse, por las buenas o por las malas, con los lujillos que tiene el pobre desgraciado de al lado. Mientras que el pobre desgraciado de turno, consciente de ello, irá haciendo los movimientos oportunos para evitarlo o, al menos, poder quedarse con parte de ellos. Sí, hay situaciones en el Civilization y en la vida que permiten predecir conflictos, así como su resultado, con enorme facilidad. La cuestión es si la vida real se parece o no tanto a un juego de esas características y si es posible llegar a pretender predecir 100 años de historia.

En cualquier caso, Friedman lo hace, se lo cuenta a Obama, cobra una pasta por informar de ello a grandes empresas y, de paso, lo que se agradece, publica una versión para el gran público. El resultado es, en cualquier caso, interesante, porque el tío cuenta con información y sabe de lo que habla (cuando se refiere al pasado y presente). Y muy divertido, por valiente y original, cuando se refiere al futuro. Tan divertido, claro, que a veces es descacharrante.

Friedman parte de la base de que el poder estadounidense, a pesar de la ritual letanía de los propios americanos sobre su declive, apenas está en su amanecer. Hemos analizado ya textos pesimistas en esta página, algunos de cierto impacto en la opinión pública americana, y ya tuvimos ocasión, en ese momento, de manifestar nuestras dudas sobre algunas afirmaciones rituales tales como el fracaso de las operaciones de Irak o Afganistán. Friedman parece estar de acuerdo con nosotros y pone de manifiesto que ambas invasiones han cumplido, en el fondo, perfectamente sus objetivos, que tienen más que ver con dejar claro quién manda en el mundo e impedir la emergencia de poderes regionales fuertes (así como mantener ocupados con tonterías a los ya existentes) que con ocupar ambos países.

La mayor gracia del libro, hasta cierto punto, es cómo Friedman, sin declararse patriota ni patriotero sino “objetivo analista”, e incluso permitiéndose juicios críticos sobre EE.UU., la orientación de su política, la madurez de su sociedad, está profundamente convencido de que hay una suerte de inevitabilidad histórica, de destino mítico incuestionable, que lleva a los EE.UU. a dominar el mundo. De hecho, y según concluye su predicción, a dominarlo dentro de 100 años mucho más, con mayor profundidad e intensidad, que en la actualidad.

Ésta es también es su mayor limitación y lo que lo hace en ocasiones hilarantemente divertido: todo el libro es un análisis profundamente americano y centrado en una visión absolutamente “americanocéntrica”. Ninguna decisión de agentes no americanos está llamada, como se verá, a tener demasiado sentido ni a ser de verdad tenida en cuenta. Pamplinas, humo, tonterías. Buenas intenciones, todo lo más. Como esa chorrada de la Unión Europea, sin ir más lejos.

En cualquier caso, resumamos mínimamente los postulados en que se basa el libro. Básicamente Friedman considera que la clave de la geopolítica mundial, que define el presente y hace inevitable que el futuro transcurra por una determinada senda, tiene que ver con:

– Realidades geográficas inmutables, que convierten en absolutamente esencial el control de Eurasia y de los océanos para ser la potencia hegemónica. En relación con la geografía está, claro, el acceso a los recursos naturales y energéticos. Justamente esta situación es algo que llevó primero el poder a la Europa atlántica (donde se turnaron España, Portugal, Francia e Inglaterra como potencias dominantes) pero que, en el momento en que desapareció una verdadera potencia europea por la división de las mismas permite, siempre que no aparezca nadie que controle Eurasia, que los EE.UU., gracias al control de los océanos que en parte heredan de los ingleses en la II Guerra Mundial y en parte construyen a base de poner pasta en el asunto, manden y vayan a mandar en el planeta.

– Realidades demográficas, que a su juicio están ya fijadas y no van a cambiar para las próximas décadas, con todos los países desarrollados perdiendo población y el resto del mundo uniéndose a esta tendencia a medida que el nivel de avance económico de los países más empobrecidos les conduzca por el mismo camino que nos ha llevado a nosotros.

– Esencias nacionales y tradicón que, al menos para Friedman, son casi inmutables y explican cómo funcionan las cosas a escala nacional. Los japoneses (socialmente homogéneos, trabajadores, conservadores, disciplinados…) son como son y no van a cambiar, los chinos tampoco, ni los alemanes… ni, por supuesto, los estadounidenses. Las tendencias de fondo de cada país explican su pasado y definen su comportamiento futuro previsible.

Con todos estos mimbres, Friedman teje una maraña ideológico-estratégica que le acaba permitiendo predecir unos resultados de lo más entretenidos. Así que, sin más, vamos a referirlos rápidamente. ¡Que comience el espectáculo!

2010-2020 (I): Los chinos son unos pringaíllos. Frente a tanta obsesión con China y con los chinos, Friedman se los ventila en dos patadas. Nada de nada. Un tigre de papel. En apenas 10 años estarán sumidos en la irrelevancia geopolítica. ¿Las razones? Pues, como siempre, una mezcla de prospectiva geoeconómica y la esencia natural del pueblo chino. Que la tienen pequeña, o algo así. El caso es que Friedman confía en la proverbial incapacidad de los chinos para funcionar unitariamente y en que las tensiones entre la costa (avanzada, abierta al comercio internacional, con influencia extranjera) y el interior (empobrecido, cerrado, sin posibilidades de desarrollo en una economía global) vuelvan a generar fricciones internas que desarticulen el país. Ello, junto a la consideración de que su modelo económico “a la japonesa” (producción de artículos baratos de poco valor añadido, con poco margen de beneficio, intensivos en mano de obra y con un modelo de capitalización basado en la centralización en las decisiones con criterios no capitalistas) les llevará muy rápido a los límites de su crecimiento, tal y como, según explica Friedman, pasó con Japón hace 20 años liquidando sus sueños de hegemonía económica. Del hecho de que Japón tenga menos de una décima parte de la población de China y que su modelo no sea tan malo, como permite visualizar su PIB per capita (que, aplicado a los 1.500 millones de chinos daría un resultado que sería acojonante), no da cuenta Friedman. Ni falta que hace. Conviene recordar que los chinos la tienen pequeña.

– 2010- 2020 (II). Cuidadito con los rusos: Así como en los chinos no puede uno confiar, los rusos son harina de otro costal. Ya nos explican en cualquier puti-club de carretera que se precie o en cualquier departamento universitario con una política de contratación de personal de las que ahora están en boga que uno no puede considerarse un hombre de verdad si nunca se las ha tenido que ver con una rusa. Y es que esta gente, que nos montó con cuatro fábricas desvencijadas una carrera espacial y armamentística de tres pares de cojones, es capaz de cualquier cosa. Para Friedman el modelo Putin va a permitir a Rusia volver a ponerse en pie. Lo hará, gracias a su economía basada en las materias primas y el chantaje energético, muy rápido. Tanto que la próxima década va a ser la década de una segunda Guerra Fría en la que, ojito, Rusia empezará a recuperar posiciones en Ucrania hasta controlarla como ahora controla Bielorrusia, llegando incluso a anexionarse de nuevo ambas o a federarse de algún modo con ellas. No contentos con ello, los rusos van a ir a por los países bálticos e incluso más allá, hostigando (Friedman no aclara muy bien hasta qué punto y por qué medios) a Polonia. El hecho de que estos países formen parte de la Unión Europea y de la OTAN no parece impresionar demasiado a Friedman. La UE es una cosa de europeos, no funciona y pasará olímpicamente de ayudar a sus miembros incluso en el caso de que los tanques rusos entraran a sangre y fuego (de hecho, sobre todo, se supone, en ese caso). Nada que haya de ser tomado demasiado en serio. No siquiera la OTAN, y eso que se trata de un invento americano, pintaría demasiado en este asunto, pues Friedman deja claro que es un ente no operativo desde el momento en que los europeos también pintan algo allí. Así que ya saben: los rusos engullen los países bálticos y parte de Polonia, mientras la UE mira para otro lado y pastelea con Rusia para no cabrearles demasiado y seguir chupando gas ruso. Todo ello alentado por la manía franco-alemana a la Nueva Europa teorizada por Ánsar. Algo que no es que sea mentira del todo, a fuer de ser sinceros, pero que no parece muy sensato asumir que pueda provocar que pasemos de todo hasta el punto de cargarnos la UE en sólo 10 años. Joder, como mucho, y puestos a dar por el culo a los polacos, la cosa llevaría algo más de tiempo, digo yo. Y pasaría primero por ir dando toques de atención dolorosos pero reversibles, como excluirlos de la Eurocopa o de la Liga de Campeones y cosas así (aunque, la verdad, lo cierto es que hasta un punto esto es lago que ya estamos haciendo por vía arbitral, dicen ellos; ¿tendrá más razón Friedman de la que parece y dejaremos al Rubin Kazan hacerse con toda Europa?).

En cualquier caso, no teman, porque este resurgimiento ruso sería el canto del cisne. Un modelo económico basado en las exportación de materias primas y con una población decreciente está condenado a no poder seguir el ritmo del desarrollo tecnológico que la economía del futuro exigirá. Así que para 2020 el poder ruso empezará a declinar y dejará de ser una amenaza.

– 2010 – 2020 (III): ¿Y de la War on Terrror, qué? ¿Otra vez campeón de Europa?. Pues no. La Guerra contra el Terror o, más genéricamente, contra el mundo musulmán puede darse por liquidada. Friedman considera que este asunto no tiene miga. ¡A fin de cuentas, si no puede pontificar sobre historietas futuristas raras, la cosa pierda la gracia! Para él el tema está ya liquidado. Los yihadistas han perdido la guerra, los americanos han demostrado que pueden masacrar cualquier país que se ponga por delante para ayudarlos y los tienen confinados en zonas donde sólo ocasionan daños marginales. En esto Friedman, a mi juicio, tiene cierta razón. Llevando tropas a Afganistán e Irak y montando el carajal internacional que han montado es cierto que los americanos se han garantizado que los daños se inflijan en dos áreas donde a ellos la cosa les da más o menos igual: capitales europeas, de vez en cuando, y soldados negros o latinos, carne de cañón del Imperio. Ésos son los verdaderos daños colaterales que esta guerra asume para tener el asunto controlado y el peligro que representa finiquitado. Todos contentos. Game over.

– 2020-2040. La emergencia de nuevas potencias. Con la desaparición del peligro ruso, por segunda vez en menos de medio siglo, la geopolítica mundial cambiará radicalmente. En un contexto de crisis energética y demográfica, aparecerán nuevas potencias que irán cogiendo fuerza. Y aquí empieza el espectáculo Friedman, porque, señoras y señores, los ganadores de esta especie de verbena estretégico-predictiva son:

1. Japón. Sí, como lo leen, Japón ha vuelto. Friedman no explica los motivos por los que el modelo económico japonés, aplicado a China y sus 1.500 millones de chinos va a ser un fracaso descomuncal y, en cambio, ese mismo paradigma, aplicado a Japón, le va a llegar a dominar el Pacífico occidental. Pero al parecer así será. Entre otras cosas porque EE.UU., como hasta ahora, les ayudará, en parte para contener a los chinos, por eso de que a día de hoy son los que parecen más peligrosos. Hasta el punto de que Japón, presionado por el bajón demográfico, empezará a extenderse, primero económicamente y luego con crecientes pretensiones de control político, por el sur y este de China, estableciendo factorías y comprando la lealtad de los gerifaltes locales de por allí. Mientras tanto, irán construyendo un ejército y una flota dignos de ese nombre para controlar sus intercambios comerciales y las rutas entre Japón y China. Preparémonos todos, pues, para asistir, dentro de unos 50 años, a una nueva explosión de la cultura manga y anime. Y pongámonos a temblar como la cosa vaya a más y también vuelvan a ponerse de moda los relojes digitales de pulsera.

2. Turquía. Como los islamistas son uns pringados incapaces de hacer nada serio sólo Turquía puede amalgamar el odio a Occidente, a la civilización, al progreso y a la decencia. Abjurando, eso sí, de cualquier veleidad laica. Básicamente Friedman considera que todos esos cientos de millones de musulmanes del mundo algo tendrán que decir en el futuro, pero que no hay estados viables para representarlos. Indonesia no es un Estado sino una miríada desorganizada de islas de taifas. Irán no puede hacer nada serio porque está demasiado vigilado y controlado por los EE.UU. Y Egipto, el otro país musulmán de cierto tamaño, tampoco pintará nada porque… no. Porque no y punto. No sé, puestos a decir algo, Friedman podría haberse buscado cualquier excusa y tratar de disimular. Haber mencionado las plagas o algo así, por ejemplo. Total, tampoco es que otras razones que da en otras ocasiones tengan demasiado peso, pero al menos las da. En cambio aquí, cuando se trata de algo tan básico como detrerminar al país que liderará al mundo musulmán, paff, una falta de rigor incréible. ¿Y qué nos queda después de este riguroso proceso de selección? Pues Turquía, país que abjurará de su pasado laico y, a cambio, será perdonado en sus “pecadillos” (alianza histórica con los EE.UU., recorte de derechos a los islamistas, laicización de costumbres, mujeres vestidas como putas…) por todos los islamistas y musulmanes del mundo, que por fin podrán confiar en un “campeón de la religión del profeta”. Una vez ocurra esto, con todos los musulmanes juntos, y yo el primero, por la senda constitucional post-Atatürk, la lógica geopolítica hará el resto: población creciente, economía cada vez mejor, buena situación estratégica, con salida al Mediterráneo, control de Irak y salida al Golfo pérsico a poco que se pongan, control de Egipo y salida al Mar Rojo, relaciones óptimas con EE.UU., que les habría dado soporte y tecnología para contener a los peligrosos rusos en el Cáucaso… Ahí lo tienen, otra potencia mundial de tomo y lomo. ¿Acaso alguien lo pone en duda?

3. Polonia. Si Usted puede seguir leyendo después de recuperarse de la impresión siga nuestro consejo y no se enfade. Tómese esto como lo que es, una humorada del bueno de Friedman. Pero escuchemos los argumentos en defensa de “Polonia como potencia hegemónica Europea”, que se reducen a uno: será el país al que los EE.UU. ayuden en la región. Habrán detectado ya a estas alturas, esperamos, que la clave para devenir gran potencia en el mundo de la primera mitad del siglo XXI es que EE.UU. te ayude y esté de tu parte. ¡Ay, lo grande que habría podido ser España si una conspiración socialista-islamista-francesa-marroquí-ERC no hubiera volado unos trenes para llevar a Zapatero a la Moncloa! El argumento de Friedman, que parte de la constatación de que Francia y Alemania “están acabadas” porque sí, por el envejecimiento de su población y porque no son suficientemente pro-americanas, es que el estado de alerta en que Polonia estará para responder a la amenaza rusa y las enormes transferencias tecnológicas que para defenderla, ante la pasividad del eje franco-alemán, harán los EE.UU. en favor del país lo convertirán en una especie de Silicon Valley europea, con un inexistente problema poblacional porque, joder, son católicos y ya se sabe que esta gente, cuando se pone a procrear, es imbatible. De modo que, ahí lo tienen, para 2040 en Europa quien mandará será Polonia, que tendrá una economía dominante y una órbita de estados satélites que abarcará toda la Europa oriental, incluyendo Ucrania y Bielorrusia. ¡Olé los huevos de Friedman!

2040-2050. No hay que fiarse de los amigos, que son gente traicionera. Si la verbena geopolítica que propone Friedman para 2040 es divertida, la cosa mejora para 2050 y se corrresponde más con un analista en viaje psicodélico que con cualquier pretensión de rigor intelectual. Resumiéndolo mucho, es evidente, impepinable, absolutamente inevitable y obvio desde una perspectiva geopolítica que, allá para 2050, Japón, aliado con Turquía, atacará a los Estados Unidos iniciando una guerra mundial. Las evidencias para ello son el natural carácter artero de los japoneses, una vez más puesto a prueba, que responderán de esta desconsiderada manera a la prohibición por parte de EE.UU. de contar con barcos de guerra que les permitan controlar sus aguas territoriales, así como las aspiraciones controladores de los turcos, que quieren reeditar el imperio otomano, animalicos, llegar a las puertas de Viena y, de paso, zamparse al buen pueblo polaco. Contado así, parece obvio que las cosas no pueden sino ocurrir de esta manera y que, además, todos apoyaremos a japoneses y, sobre todo, a turcos. ¡Cualquier cosa que nos libre de los polacos y su bota de hierro sobre nuestra yugular será bienvenida! Friedman lo ve claro, de hecho, y da cuenta de cómo la “Vieja Europa” seguirá a lo suyo, abandonando a los polacos a su suerte. Los alemanes, que ya se sabe cómo son, irán incluso más allá y entrarán en guerra, atacando Polonia (en puridad, atacando Prusia, controlada por Polonia desde hará ya un siglo en esos momentos) desde el oeste.

Aunque Friedman da muchos detalles sobre la guerra, incluso contando la batalla con la que empiezan los hostilidades (un ataque a traición de los japoneses desde una de sus bases lunares a varios aparatejos yanquis situados en órbita geoestacionaria a los que Friedman llama “Battle Stars” porque sólo el nonbre, la verdad, acojona, mola y da credibilidad a todo el asunto, no me dirán Ustedes que no), creemos que es mejor dejar a los interesados que descubran en el libro las idas y venidas militares del conflicto. Sólo vale la pena reseñar dos cosas. Ganan los americanos, cómo no. Y lo hacen en plan guerra de marcianitos, con soldados pseudo-robotizados, tropas espaciales y un control central radicado en ingenios militares en órbita.  Para más detalles, lo mejor es acudir directamente al libro de Friedman o, alternativamente, tomar algo de LSD.

– 2050-2060. EE.UU. domina el mundo, más aún. La guerra acaba en victoria americana, dejando un panorama que se resume en:

1. Inexistencia de poderes regionales fuertes, porque EE.UU. impone una paz que amarga la vida a japones y turcos, pero no tanto como para desmembrarlos totalmente y permitir que China o Polonia se hagan demasiado fuertes. Divide et impera. America rules.

2. Brutal desarrollo económico gracias, una vez más, al impulso keynesiano que una buena guerra genera en los Estados Unidos.

3. Brutal desarrollo tecnológico, retrolimentando el impulso keynesiano, derivado de la necesidad de adelantar el desarrollo de ingenios militares de vanguardia, que después tendrán aplicación civil. Especialmente importante es la generalización de un nuevo método de suministro eléctrico por la vía de placas solares en el espacio que producen energía allí luego transferida a la tierra vía electromagnética.

4. Control absoluto del espacio, y por ende de los mares y del comercio, por parte de Estados Unidos. De hecho, el tratado de paz impedirá al resto de países militarizarlo, siendo autorizado a hacerlo sólo EE.UU. (algo por lo demás plenamente lógico, pues la guerra de 2050 ya habría demostrado que, existiendo una prohibición en este sentido que obligaba a todos, los EE.UU. ni la habían cumplido ni habían pensado por un momento en cumplirla, así que, la verdad, ¿para qué preocuparse de ficciones absurdas?). Vamos, más o menos como ocurrrió con las bombas atómicas después de la II Guerra Mundial (y sigue ocurriendo en nuestros días), que los que ganan la guerra y sus amiguitos tienen derecho a tenerlas y que otros las desarrollen es en cambio algo intrínsecamente diabólico y que merece cualquier castigo porque atenta contra la paz mundial.

2060 – 2090. La vida es bella en Norteamérica. Las cosas seguirán más o menos igual, con todo viento en popa para los Estados Unidos, afirmando cada día más su poder regional. Pero, como siempre, América no tiene que dormirse en los laureles. Una amenaza late en el seno de la superpotencia. En concreto, como no puede ser de otra manera, el peligro lo representan los americanos indignos de serlo. Los latinos. Los mexicanos que, poco a poco, han ido ocupando partes cada vez más importante de lo que en su día, hasta que en 1848 EE.UU. se lo robó sin apenas esfuerzo, fue su país. Así, para 2090, la cosa será inquietante. California y Texas serán mayoritariamente latinas. Arizona y Nuevo México lo serán totalmente. Y esa gente, a diferencia de los buenos inmigrantes de los viejos tiempos, a diferencia de la inmigración blanca (o de la negra, que acabó aprendiendo a amar a su país por las malas, a pesar de ser gente de natural ingrata, después de un par de siglos de trato coherente con el peligro que representaba el hecho de que esta gente, a buenas, no se pusiera a agachar el lomo como está mandado), no se siente verdaderamente americana. Así de grave y así de duro. ¡Se siguen sintiendo mexicanos, latinos! Son des leales a la patria. Una vez más, el mayor peligro de las grandes potencias es el enemigo interior, como ya nos enseñó en su día el Caudillo. Conviene, por ello, aniquilarlo antes de que se haga fuerte, tal y como también en su día el Generalísimo dejó claro. Pero a los americanos les pierde su humanitarismo y sólo muy tarde, demasiado tarde, empezarán las deportaciones. ¡¡Ay, si una Espada Limpia, si un Líder Salvífico hubiera iniciado una Cruzada a tiempo!!

– 2090 – 2100. Un nuevo poder emerge para rivalizar con América. En una nueva muestra del carácter “americacentrista” de la obra, Friedman deja claro que sólo concibe, para 2100, una posibilidad de alternativa económica y política a los EE.UU. Y es México. Sus razones se resumen a dos. ¿Acaso puede surgir una potencia concurrente con EE.UU. en un sitio diferente a América del Norte? ¿Acaso puede aparecer una potencia concurrente que no haya bebido en las fuentes nutricias del ser americano? México cumple los dos requisitos, porque está en América del Norte, está muy impregnado de cultura estadounidense e incluso tiene millones de ciudadanos viviendo en EE.UU. Así que, señores, no va más. La potencia concurrente que se repartirá el mundo con EE.UU. en 2100 será México. América competirá con México, lo que no deja de ser un lío. Aunque si lo pensamos bien, no podía ser de otra manera. ¿Acaso había muchas más alternativas teniendo en cuenta el legendario desprecio de los estadounidenses por Canadá, perdido irremediablemente para la causa de la geopolítica por estar contaminado por Europa en demasía e incluso, lo que ya son palabras mayores, por Francia? Pues no. Ni siquiera el hecho de que Canadá tenga unas reservas energéticas acojonantes que puedan hacerle pintar algo en el inicio del siglo XXI parece ser tenido en cuenta por Friedman. ¡Que esta gente es medio europea, joder! ¡Que tienen sanidad pública! En esas condiciones, seamos sinceros, ni siquiera nosotros mismos apostaríamos por ellos, la verdad.

Como decíamos al principio, ése es el fallo más destacable del libro, que le pierde la falta de atención al resto del mundo y una incapacidad congénita para tomarse en serio nada que no sea americano (en realidad, a mi juicio, también falla al considerar que la guerra será en el siglo XXI tan fácil de declarar, de modo abierto y directo, por grandes potencias contra otras, como lo fue en el siglo XX, esto es, por no prestar atención a la importancia del “factor ideológico” en las relaciones internacionales, que yo creo que la tiene, y mucha). La UE, por ejemplo. Mientras que, por el contrario, cualquier país que sea apoyado por EE.UU. estará llamado a florecer (siempre, claro, pues depende de ese apoyo, hasta el punto que a EE.UU. le interese). Dentro de esa lógica, es inevitable que sólo pueda hacer sombra a los EE.UU. una especie de artefacto lo más parecido posible a EE.UU. En posición geográfica y, a ser posible, en todo lo demás. La cuestión es si, siendo el mundo un tablero de ajedrez, el abanico de jugadas ganadoras es en realidad tan pequeño o si, por el contrario, algún revolucionario movimiento geopolítico puede aspirar a reportar réditos. Como, por ejemplo, el gambito europeo de renunciar a poder para ponerlo en común, de asumir que solos no pintarán demasiado, como cree Friedman y renunciar al protagonismo en aras a no quedar tan descolgados. ¿Acaso es del todo inconcebible que algo así, aunque sea poco a poco, acabe funcionando?. Porque a lo mejor, en algunas de las situaciones planteadas por Friedman, la UE podría optar por colaborar y darse más poder y autonomía en lugar de por hacerse el harakiri, que es la única opción concebida desde EE.UU., por lo visto.  No creo que el hecho de que desde Europa se haga en algún momento, a lo largo de 100 años de historia, un movimiento, aunque sea uno, no enteramente estúpido deba ser necesariamente una opción totalmente descartable. Cosas y extravagancias que tiene uno.

En cualquier caso, el libro, a mi juicio, es más que recomendable porque es divertido, porque permite reflexionar sobre algunas esencias del pensamiento geopolítico americano (insisto, el análisis del pasado reciente y del presente que hace Friedman tiene muchos puntos de interés) y, sobre todo, porque obliga a replantearse, desde una posición europea, qué pueda haber de verdad en todo esto y a aventurar, por nuestra propia cuenta, por dónde puedan ir los tiros. Y, por favor, hagan lo que mejor les parezca, ¡pero que no nos conduzca a apoyar la tesis de Polonia convertida en poder hegemónico en Europa, por caridad cristiana!рейтинг запросов яндексenglish to japanese character translation


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  1. Comentario de abobriga (26/04/2010 22:28):

    señor, tengo un portátil relativamente reciente, interés por la geostrategia y estoy harto de las partidas al farmville de mi “señora”, ¿me recomienda meter la cabeza en el mundo Civilization? Algún apunte añadido? Gracias, joven.

  2. Comentario de Guillermo López (26/04/2010 23:03):

    Magnífica reseña. Nunca dejará de sorprenderme la capacidad de los yanquis para simplificar las cosas, descubrir periódicamente el Mediterráneo y, en fin, soltar una sarta de sandeces sin que se les mude el gesto, pues por algo mandan ellos, Do you know?

    Cuando Rusia arrase Polonia y se la reparta con Alemania y Hungría, en una bella reedición de los repartos de Polonia del siglo XVIII, será un buen momento para recordar esta reseña y, sobre todo, recordársela a Friedman. Claro que los gurús, cuando se equivocan, que es casi siempre, te sacan un par de factores ad hoc que explican al mismo tiempo por qué no ha pasado lo que tenía que pasar y que, en realidad, al no pasar lo que ellos decían lo único que hacen es demostrar que el gurú siempre tuvo razón, y punto.

    Un cordial saludo

  3. Comentario de Garganta Profunda (26/04/2010 23:26):

    Uff…

    Yo solo quiero saber la marca de tabaco que fuma el bueno de Friedman…

  4. Comentario de A.F.P.G.P (26/04/2010 23:34):

    Yo siempre ansié conocer las reglas ocultas de la historia; desde que jugaba al Civilization, hasta que aprendí la “ciencia marxista”. Luego ya, claro; viene la humildad y te dedicas a escarbar con la futurologia de Toffler, las predicciones de Jacques Attali -brief histoire de l’avenir-(la hiperdemocracia y el hiperimperio) ; y ya al final con la cliodinámica de peter Turchin; extrayendo resúmenes de sus libros.
    Bonita reseña.
    PD:Necesitariamos otro profeta como Marx (o del estilo Hari Sheldon mejor) para saber lo que hacer en el futuro, estamos mas perdidos que un xxxx x xxxx el dia del padre.

  5. Comentario de Oliveral (26/04/2010 23:59):

    Dicen que no. Que es una leyenda urbana. Que los chinos la tienen como tú y como yo. Además, no está demostrado que el tamaño de la miembra de los habitantes de una nación intervenga directamente en su desarrollo económico ni en su éxito como tal. Mirad los africanos, qué pedazo de nabos gastan y cómo viven en la puta miseria. O mirad los españoles, qué rabazos y una nación desmembrada.

    Un saludo.

  6. Comentario de parvulesco (27/04/2010 00:24):

    Salvia Divinorum, Garganta, sin duda.

    Me he ido a Amazon después de leer la reseña, un poco para reírme un poco por dentro de las loas de tipo felatorio que abundan en las ediciones anglosajonas, las de este libro aún más ridículas si cabe, viendo el contenido. Pero también para horrorizarme: Andrés, ya sabemos que eres funcionario, ¿pero perder el tiempo leyendo 272 páginas de mierda? ¿Pa’qué?

    Por otro lado, ya puestos a escribir fumados y pretender ver el futuro, a mí me parece que son factores esenciales dos aspectos:

    1) el colapso imminente (2010-20) de una economía basada en un tercio de su demanda energética en el petróleo
    2) el anacronismo de las estructuras políticas del Estado-nación y su incapacidad manifiesta de “solucionar problemas”, que es por lo que fueron inventados, con su consiguiente crisis de legitimidad a los ojos tanto de ciudadanos como de oligarcas.

    Lo que no termino de entender es cómo un yankee puede olvidar tan alegremente la importancia estratégica de la región de Asia central + Próximo Oriente (que ha aumentado enormemente por la imminencia de 1) después de dedicarle dos putas guerras de ocupación, una puta campaña de desprestigio contra Irán y el puto apoyo incondicional al genocidio palestino por parte de Israel, con perdón para las putas.

    Pero bueno, yo no tengo ni idea de lo que hablo, pero Poch de Feliu sí, ¡cómo mola Poch!
    http://www.lavanguardia.es/berlin/index.html

    Saludos,

  7. Comentario de popota (27/04/2010 01:12):

    Joder, lo sabía… Corro a apostar por Cuba, que es el auténtico tapado y en 2150 impondrá su ley… Por supuesto, con el camarada Fidel.

  8. Comentario de parvulesco (27/04/2010 02:29):

    ¿Mi anterior comentario fue baneado por indecente o por sospechoso de spam? En todo caso no deja de ser ambas cosas, pero publíquenlo plispli.

  9. Comentario de Guillermo López García (27/04/2010 07:31):

    En efecto, parvulesco, tu comentario se había ido derechito a la carpeta de Spam; ¡a saber lo que habrás hecho!

    (ya está arreglado)

    Un cordial saludo

  10. Comentario de AnonymousCoward (27/04/2010 08:40):

    Qué descojono más grande. Friedman no es idiota. Sólo con su nombre en la portada y un título y planteamiento quedón, te ha levantado 19,90 €, así, por la cara.

    En cualquier caso, para cualquiera que haya leído los libros de Fundación de Asimov (y si no los ha leído se entiende igual), para hacer profecías geopolíticas con visos de que se cumplan:

    1) Deben ser secretas
    2) No pueden aparecer tecnologías disruptivas. Y si el ITER tiene éxito, por ejemplo, toda predicción que quiera hacer es papel mojado.

  11. Comentario de galaico67 (27/04/2010 08:42):

    Estooo….¿Este señor habla de como los Usamericanos van a pagar sus facturas ó los chinos les van a seguir financiando su Imperium?
    ¿Y los chorrocientos millones de indios de la India se van a quedar quietos/paraos en la mata ó van a provocar un crack informático mundial para dominarnos?
    Creo que estos señores están demasiado pasados de anabolizantes y les gusta jugar demasiado con los drones para pensar en usar la cabeza…

  12. Comentario de asertus (27/04/2010 09:00):

    Comparto todos los comentarios relativos al tipo de tabaco del autor, y la mención al LSD en la reseña del libro…

    Ah, y ya puestos, ¿no faltaría la mención a Islandia, escacharrando los correctores ortográficos informáticos con sus nombres geográficos, ah, y el temita de los cenizos??

    Saludos

  13. Comentario de josé luis (27/04/2010 09:54):

    El señor del libro no tiene ni p. idea.

    Todas sus predicciones son papel mojado porque no ha tenido en cuenta una cosa: entre el año que viene 2012 ( los mayas) o 2021 ( mi ouija disléxica) una gran catástrofe natural asolará los USA ( y por tanto el mundo mundial, ¡ qué cojones!) reduciéndola a la nada ( también de paso a Cuba, Fidel y a Willy Toledo). No está del todo claro si será por un megameteorito, porque la falla de San Andrés ( no estamos en Valencia aunque lo parezca) haga lo que de ella se espera o por un virus malo malote que recorrerá el mundo por culpa de RAYANER.

    Y esto es así porque sí y punto pelota. Porque todo lo que pase ha de pasar en AMERICA ( plis poner acénto ansar).

    PS: Por cierto, LPD cerrará por allá el 2015, después de serias y probadas acusaciones de cooperación con conspiraciones ultraizquierdistas contra la seguridad del Estado y por no pagar el nuevo Canon digital a Ramoncín ( nuevo presidente de “la cosa”).
    Guillermo caído del caballo, obsesionado y con un fuerte sentimiento de culpa ingresará en un convento franciscano. Andrés dejará la Universidad para acceder a la judicatura y así probar que se siente siendo Garzón. Popota seguirá en lo suyo porque hay cosas que no cambian y joder… alguien le tiene que echar la culpa de lo que pase a Apaña ( lo del PPSOE es una argucia).

    Y para todo lo demás Mastercard.

  14. Comentario de Didius (27/04/2010 10:26):

    El mundo será de quien controle la energía. Así de simple, tal y como menciona Anonymouscoward. Es cierto que EEUU está en posición ventajosa de conseguirlo, pero Europa, China, y puede que Japón, están también en posición de mojarles la oreja. Por otro lado no es descabellado pensar que si EEUU se hace demasiado poderoso, Rusia y Europa se federen. Es lo que tienen las potencias hegemónicas, que les crecen los enanos.

    Y luego vienen los desastres naturales… Europa es una región relativamente segura en ese sentido, pero EEUU no. Ya se ha demostrado que un simple huracán más fuerte de lo normal ha hecho tambalearse a la economía norteamericana, así que cosas más fuertes pueden derrumbarles. Sí, amigos, estoy pensando en el Big One. Región donde, por cierto, se concentra la joya de la corona de la tecnología yanqui. La única manera actual de alcanzar la hegemonía económica y militar. Que los rednecks están fenomenal para carne de cañón, pero sin tecnología que los sustente, están al mismo nivel que los afganos.

    Un saludo

  15. Comentario de Andrés Boix Palop (LPD) (27/04/2010 10:59):

    Gracias a todos por los comentarios. Quiero pedir disculpas por las erratas, pero tuve que subir el texto deprisa y corriendo. Ahora lo revisaré.

    Por lo demás, y en respuesta a algunos comentarios:

    1. El libro vale la pena, lo recomiendo encarecidamente, porque es divertidísimo. Y, además, tiene una primera parte, dedicada al estudio de las coordenadas estratégicas que explican el presente y cómo hemos llegado aquí que son, a mi juicio bastante interesantes (a mí me han llamado particularmente la atención los “5 mandamientos geoestratégicos de los EE.UU”, por un lado y, por otro, su división de la historia de los EE.UU. a partir de crisis cíclicas, cada 50 años, en el modelo productivo y el ordenamiento jurídico que lo sustenta, siendo el último cambio el de 1980 con Reagan y estando por ello por venir otro, en 2030, que estará asociado no a cuestiones energéticas -ése será el cambio de 2080- sino poblacionales, por la necesidad creciente de recurrir a mano de obra inmigrante ante la caída de la natalidad).,

    2. Si alguien se quiere divertir más, antes de leer el libro:

    http://www.youtube.com/watch?v=12eNAovkDTM

    http://v15.lscache8.c.youtube.com/videoplayback?ip=0.0.0.0&sparams=id%2Cexpire%2Cip%2Cipbits%2Citag%2Calgorithm%2Cburst%2Cfactor%2Coc%3AU0dWR1NTUl9FSkNNNl9LTVZB&fexp=900032&algorithm=throttle-factor&itag=18&ipbits=0&burst=40&sver=3&expire=1272384000&key=yt1&signature=2128E1E91ED92544DFCD52142AF989818872A1DE.205A696E42B99A8666DD93AE99973C17576E1965&factor=1.25&id=d7678d028be40d33

  16. Comentario de emigrante (27/04/2010 11:08):

    Me da la impresión de que el autor predice el poderío de un país en función de la pinta que tienen los inmigrantes de su barrio. Y por lo que veo no hay indios en su vecindario. Porque el error que más ma ha llamado la atención es que se olvide de una potencia que, a día de hoy, es un quinto de la población mundial y a final de siglo podría duplicar la población de China. Y, además, tienen un arsenal nuclear. Puestos a echarle imaginación, me parece más probable que mis nietos vean como la India invade Brasil para convertir la Amazonia en un arrozal. Después de la energía y las materias primas, el factor limitante será la comida.

  17. Comentario de Camarada Bakunin (27/04/2010 11:38):

    Yo estoy por pillarlo, la risa parece garantizada.

  18. Comentario de Andrés Boix Palop (LPD) (27/04/2010 12:07):

    Respondiendo a algunas cosas que planteáis:

    – Energía: En efecto, Friedman comenta, aunque no le da excesiva importancia, el tema energético. Básicamente él considera, y creo que tiene razón, que ese asunto (así como el problema de los alimentos, aunque éste en menor medida por el control de la población mundial) serán problemas graves para otros países pero no para EE.UU., lo que reforzará más si cabe su hegemonía. En este punto, la verdad, creo que tiene razón. Por varios motivos. EE.UU. tiene hidrocarburos y es el país con más capacidad tecnológica para ir reduciéndolos. También es uno de los países donde hay más espacio para el ahorro energético y mejoras en la eficiencia. Pero, sobre todo, porque tiene capacidad militar y política para conseguir la energía que le falte en mejores condiciones que otros países. Por ejemplo, que Europa (de hecho, Friedman ve clave de cómo dejaremos a los polacos a su suerte frente a los rusos el hecho de que necesitaremos su gas como el comer).

    Por otra parte, Friedman no parece concebir problemas gravísimos por falta de hidrocarburos a corto plazo. Sí subidas de precio y tensiones muy fuertes, pero nada que se cargue el sistema. Según él, el proceso de transformación en el modelo energético planetario empezará en la guerra de 2050 y se desarrollará a partir de ahí, con energía solar orbital que se transferirá a la Tierra. El sistema será americano, ellos lo controlarán y gestionarán. Y, de nuevo, ello redundará en más primacía americana frente a los demás,

    – India, según Friedman, padecerá el efecto China pero más a lo bestia. Para Friedman, ambas son, en realidad, islas, totalmente aisladas de sus vecinos terrestres por consideraciones geográficas, lo que les quita capacidad de influencia y dificulta su dominio sobre más áreas del mundo. Para ello necesitan una flota potente. Y Friedman se ventila el asunto rápidamente: cuesta demasiado dinero, es un esfuerzo demasiado sostenidos, son naciones no suficientemente ricas para hacerlo y, en cualquier caso, EE.UU. nunca les dejaría que se hicieran poderosas navalmente. Asunto arreglado.

    – Parvulesco menciona, además, un problemas más “ideológico” que geopolítico, el asunto del Estado-nación. Como yo creo que estas cosas tienen su importancia estoy con él en que el asunto tendrá incidencia e impide que veamos cosas que se parezcan tanto a las del siglo XiX o a las del siglo XX. Por eso la previsión de Guerra Mundial entre Estados, muy parecida a las del pasado aunque haya armas espaciales en juego, no me la creo. Ni ésa, ni otra parecida.

    – Respecto de la inoperancia de los musulmanes, de Irán y de la yihad, veo que hay un acuerdo generalizado. Poch también va en esa línea, de hecho. No sé si so indica algo sobre el éxito de las operaciones de EE.UU. en Irak y Afganistán, pero, en cualquier caso, que los efectos del puñetazo encima de la mesa de los yanquis tras el 11-s se hacen notar es bastante obvio.

  19. Comentario de Bah (27/04/2010 12:38):

    Poco hay ya que añadir a lo que otros han dicho. La ausencia de mención a La India clama al cielo. Pero me llama la atención que nuestro gurú, como muchis otros,, siga enrocado en la idea de que para ganar hegemonía es imprescindible ganar las guerras. Sólo diré una cosa: Alemania.
    Por otro lado, aunque didius dice bien sobre el control de las fuentes de energía, yo no tengo nada claro que las fuentes que hoy consideramos estratégicas vayan a seguir siéndolo cuando acabe el siglo. No me sorprendería que alguno acabase sufriendo el síndrome del aceite de ballena.

    y para terminar, no se cachondeen ustedes de México. En primer lugar recuerden que el virreinato de Nueva España era al imperio hispánico lo que La India al británico, la joya de la corona. Y bastante más leal que ésta, pese a lo que les hayan contado en los magnifícos sistemas educativos de ambos lados del charco. Por otro lado, siempre tuvo potencial, y aunque les ha pasado un poco como a las otras dos grandes promesas iberoaméricanas, Brasil y Argentina, es decir, lleva mucho tiempo siendo un país con mucho futuro y además en su caso le robaron un buen trozo de su territorio y el proyecto imperial fracasó etc etc yo no descartaría aún que ese futuro terminase por hacerse realidad algún día. No digo que vayan a ser el hegemenon al final del siglo, que yo por desgracia no tengo acceso a la botica de Friedman, pero algo pueden tener que decir en algún momento. Por otro lado no me digan que, en una realidad paralela, no habría molado tener a México como poli del mundo y España como su “relación especial”, siendo el cabayo de Troya que sabotee los intentos de unificación europea. En ese mundo alternativo alguien habría escrito algo sobre la ética católica del trabajo y otros andarían especulando con la deuda soberana de Dinarmarca.

    Un saludo.

  20. Comentario de Bunnymen (27/04/2010 14:57):

    Yo con el vaso de güisqui en una mano, el pitillo en la comisura del labio ahumándome un ojo, señalo al autor del libro con mi dedo índice y acuso “¡tu viejo, no tieneh ni puta idea!”, y rascándome los huevos os digo que los demás que comentáis aquí tampoco.
    Y para cositas de fumar las que planto yo en mi jardín, y aquí va mi tesis.

    Solo Parvulesco ha ha intuido por donde van los tiros.

    “2) el anacronismo de las estructuras políticas del Estado-nación y su incapacidad manifiesta de “solucionar problemas”, que es por lo que fueron inventados, con su consiguiente crisis de legitimidad a los ojos tanto de ciudadanos como de oligarcas”

    En el futuro las estructuras estado-nación ya habrán quedado superadas ampliamente por los lobbies empresariales, a la babeza los bancos. Los estados eso si, seguirán existiendo por que ha de haber mundiales de fútbol.

    Y el único apunte serio que hago y en el que creo el futuro no dependerá de quien controle la energía, ni de quien controle las armas o quien tenga el dinero. El futuro será del que controle la deuda, que tanta guerra tiene su gasto.

    Me voy a liar otro canuto. Un saludo.

  21. Comentario de Andrés Boix Palop (27/04/2010 15:54):

    Señor Bunnymen, ¿eso no será un alegato pro-chino? Porque como se entere Friedman la liamos.

  22. Comentario de paco (27/04/2010 16:09):

    Faltan semanas para q Israel mande sus obreros para limpiar de factorias nucleares las tierras iranies. Y parece probable q lo hagan si el apoyo explicito del Mesias Obama, q no quiere devolver el Nobel.

    Los chinos ultiman sus acuerdos para seguir disponiendo de petroleo saudi a buen precio.

    Los rusos, franceses y alemanes contentos pq no habra mas miseles apuntandoles y animara el mercado armamentistico.

    Como dice Tony Montana aqui solo mandan los cojones… no hay mas cera q la q arde: USA, UK, China e Israel. Los demas, no nos engañemos, pueden pasar por presentadores masculinos de tele5 anhelando pillar el AVE a Sevilla.

  23. Comentario de Guillermo López García (27/04/2010 16:19):

    La India es un olvido clamoroso, es cierto. Pero también se me había olvidado a mí, así que no es tan grave. Yo le veo mucho más potencial a Brasil, por territorio, por vitalidad, por recursos, y, joder, porque juegan mucho mejor al fútbol que los indios, sus vacas sagradas y su hockey sobre hierba.

    Por lo demás, ¿a nadie le parece entrañable que un tío defienda, en pleno siglo XXI, el modelo del Imperio británico, basado en una flota gigante? Que no es que no funcionase en el siglo XIX, pero me pregunto cómo piensa evitar Friedman que los polacos, turcos o japoneses, las superpotencias del futuro, jueguen a hundir la flota con los sistemas disponibles desde hace décadas, o con los que están por llegar (sin ir más lejos, las “estrellas de la Muerte” espaciales, que servirán, digo yo, para lanzar chuscos de punta desde el espacio, creo que los yanquis lo llamaban “proyecto Thor”, al macarra modo habitual)

    Un cordial saludo

  24. Comentario de Bunnymen (27/04/2010 16:29):

    En absoluto Andrés, yo jamás haría un alegato a favor de un país cuyo tamaño medio de miembro viril no supera los 6 cm en erección. De hecho no apostaba por ninguna nación.

    Si acaso era un alegato pro-Suiza & inversores.

  25. Comentario de Andrés Boix Palop (LPD) (27/04/2010 16:32):

    Friedman dice que Brasil, pssssse, bueno, algo pintará. Lo suficiente como para, si da apoyo a México, ayudar a que la amenaza latina sobre EE.UU. sea si cabe más grave. Pero, en general, para Friedman, Sudamérica sólo tiene valor en tanto que patio trasero de los EE.UU. Según él, sólo es relevante si alguien poderoso la controla contra EE.UU. Mientras eso no pase, doctrina Monroe mediante, nada que temer.

    En cuanto al “hundir la flota” el argumento es que sólo EE.UU. tendrá la capacidad técnica y económica para montar los sistemas de control militar y comercial desde el espacio. De modo que sólo ellos podrán decidir, en todo momento, quién es hundido y quién no.

    Con ese panorama, a mí lo que alucina es que, aceptando esas premisas, sea siquiera posible que surja alguna potencia que pueda medio rivalizar con la suela del zapato de los EE.UU.

    ¡Aunque sean los polacos, con toda la capacidad para joder la marrana que tienen!

  26. Comentario de Andrés Boix Palop (LPD) (27/04/2010 16:34):

    Po cierto, que mientras me leía el libro, a lo largo del pasado fin de semana, descubrí que hay traducción al español gracias a este artículo de Bassets donde se comenta la obra:

    http://www.elpais.com/articulo/opinion/rugido/profundidades/elpepusocdgm/20100425elpdmgpan_7/Tes

  27. Comentario de oliveral (27/04/2010 17:09):

    Otra cosa es que no sé hasta qué punto los Estados del Sur serán latinos. Los hijos de inmigrantes, pase, pero los nietos hablarán sobre todo inglés y preferirán sentirse tan americanos como el que más. Eso si no cambia la tendencia y se acaban dispersando por los demás estados. Deportaciones en masa… pues no me lo creo; sobre todo porque algunos latinos ya ocupan puestos de mucha relevancia. Y votan. Y no quedaría nadie para hacer los trabajos que nadie quiere hacer. Y porque es una enorme contradición afirmar que por una parte habrá estados completamente latinos donde se practicarán tales deportaciones. ¿Cómo piensan hacerlo? ¿No sería acaso lo mismo que evacuar dichos estados? Y lo de Polonia… ¡Por Dios, será una broma; si no son más que 40 millones frente a los más de 80 de alemanes, aunque sean todos viejos!

  28. Comentario de A.F.P.G.P (27/04/2010 19:29):

    Los polacos como no absorban los países bálticos, Bielorrusia Kaliningrado, y Ucrania y rememoren las viejas glorias imperiales de siglo XVI poco futuro como potencia tienen…es mas fácil que sean engullidos por vecinos.
    Claro que para este marco previamente la UE deberia disolverse o volver a los orígenes de la CECA y la MECA – O Roma-.

  29. Comentario de Mauricio (27/04/2010 20:30):

    Los yanquis como no podría ser de otra forma, observan el mundo desde su perspectiva. Los que tienen que hacer un esfuerzo por ponerse en su lugar, es el resto del mundo. Y aquellos que no son capaces de hacerlo, como los que vienen prediciendo la caída del Imperio yanqui desde hace décadas, luego se les queda cara de tontos con ataque de chincha rabiña, porque la realidad, el dato objetivo, es que a día de hoy, USA ha incrementado su porcentaje sobre el PIB mundial y su brecha tecnológica respecto el resto del mundo.

    Eso sin duda les hace partir con mucha, mucha ventaja respecto a cualquier otro estado a la hora de mantener su primacía durante lo que resta de siglo. No sería la primera vez que un país detente la hegemonía mundial durante un periodo de 150-200 años. Los yanquis no tienen que adivinar el futuro, lo construyen, lo “fuerzan” para que se parezca lo máximo posible a lo que les gustaría que fuese. Así se ha de entender este libro.

  30. Comentario de A.F.P.G.P (27/04/2010 22:58):

    Todos estos análisis no tienen en cuenta la Teoría de Olduvai!!

  31. Comentario de (InVino)Veritas (27/04/2010 23:26):

    La verdad es que Friedman tiene mucho merito. Despues de pasarse la decada de los noventa profetizando una inevitable guerra entre Japon y EEUU, el tipo consigue montar un tenderete para asesorar en asuntos de inteligencia y geoestrategia a empresas, instituciones y demas fulanos y acaba forrandose, en lugar de acabar en la redaccion de Anyo Cero, que es su sitio natural. Es una pena que los Monty Phyton no esten en activo, porque este libro bien mereciera una adaptacion cinematografica.

    En una linea parecida (pero sin el delirio friedmaniaco, y por tanto probablemente algo mas aburrido) yo recomiendo “The Return of History and the End of Dreams.” de Kagan. El libro es muy interesante por muchos motivos, pero fundamentalmente porque expone el punto de vista Neocon en Tiempos de Obama. Y es que Kagan no es como el mariquita de Fukuyama, que vilmente abandono el barco a las primeras de cambio, sino que se reafirma en su cosmovision del mundo: America sigue siendo viril y algo ingenua (como un muchachote de Arkansas vaya!) y Europa feminoide y pudorosa (pero calculadora, mala y envidiosa como una ramera de Marsella). Kagan sigue diciendo que los noventa representaron la oportunidad de una Pax Americana que durara mil anhos, pero admite con dolor que la oportunidad se perdio. La culpa, por supuesto, es de quienes no escucharon el mensaje neocon (o haces lo que yo digo o andanadas de hostias) y creyeron que el libre mercado y los ipods arrastrarian de manera natural a la democracia a todo el mundo. Kagan apunta, maquiavelico, que dado que no se puede decir que China o Rusia hayan progresado mucho en la senda de las libertades civiles, habria que aceptar que quiza dictadura y capitalismo no son incompatibles. Asi profetiza que el mundo esta en proceso de dividirse en dos grandes bloques: democracias liberales por un lado y autocracias de todo signo por otro. Debido al caracter intervencionista de las democracias (que te montan un pollo por unos fusilamientos de nah), las autocracias tienden a solidarizarse unas con otras, esgrimiendo el viejo principio del derecho internacional que prescribe la injerencia en los asuntos ajenos. Para Kagan las simpatias mutuas entre neozaristas rusos, postcomunistas chinos, teocratas iranies y folkloristas ecuatorianos radican en que todos pegan a su mujer, y ninguno quiere que el vecino meta las narices en el asunto. Por supuesto, su prediccion es que tarde o temprano habra tangana y apuesta por un China – EEUU por el asunto Taiwanes. Sobre el resultado del partido no se pronuncia, probablemente esta esperando a que Friedman o Paco Porras hagan sus predicciones.

  32. Comentario de parvulesco (28/04/2010 02:24):

    Es que yo creo sinceramente que nos vamos al carajo, por todo este tema del peak oil y etcétera… La economía se volverá insostenible y el sistema político centralizado que conocemos colapsará y se desintegrará en pequeños núcleos. Vaya, como el Imperio Romano de Occidente.

    Y precisamente aquí los EUA son muy vulnerables, por su gasto enorme en petróleo… La reconversión energética no es algo que se solucione en dos días, como muchos quieren ver, metiendo una megapantalla solar dando vueltas a la Tierra. Sin ir más lejos, las ciudades americanas están hechas para el uso del coche, con sus urbanizaciones fractales, y ya me explicas cómo se aguanta una civilización cuando te cuesta una millonada volver a casa del trabajo.

    Me parece muy temerario reducir la cuestión energética a un factor más, cuando de hecho será el punto determinante.

  33. Comentario de josé luis (28/04/2010 08:34):

    Pues yo sigo atento a la conjunción planetaria de Pajín, no sé vosotros.

  34. Comentario de Andrés Boix Palop (LPD) (28/04/2010 12:00):

    De Kagan me leí en su momento “Present Dangers” y resultaba muy interesante para entender la mentalidad neocon dominante del momento. Como hablaba sobre temas muy concretos y presentes, y no sobre “Estrellas de la Muerte”, eso sí, generaba más inquietud que risa. Tomo nota de la recomendación.

    Estoy fascinando con Bassets. Desde el domingo lleva tirando del hilo del libro de Friedman en sus columnas con un entusiasmo encomiable. El ejemplo de hoy:

    http://blogs.elpais.com/lluis_bassets/2010/04/armas-y-guerras-del-futuro.html

    La verdad es que ser columnista “de qualité”, de esos que son “expertos”, en España es un trabajo que mola. Te lees un par de libros al trimestre, una vez los traducen al español, y a partir de ahí pontificas durante un año.

  35. Comentario de Otto von Bismarck (28/04/2010 12:10):

    Ni puta idea. Este tipo no tiene ni puta idea.

    La Verdad es:

    2010-2020 Marruecos ataca España aprovechando que ya tiene infiltrado nuestro territorio y nos cree débiles y afeminados desde que consentimos los matrimonios contra natura.

    Dada la pérfida naturaleza magrebí el ataque nos pilla de sorpresa y el frente parece a punto de derrumbarse cuando el avance alauí llega a la línea del Tajo. En ese momento un joven militar con bigotillo da un golpe de mano y proclamando la Unidad de destino en lu universal de nuestra nación, y apelando a Santiago apóstol, a los almogávares y a los cojones del toro de Osborne, lanza los misiles Taurus contra las centrales nucleares francesas sabedor de que nuestro vecino es el principal valedor del invasor. Los gabachos, homosexuales por naturaleza, se rinden ante tal demostración de hombría y se federan a nosotros como esclavos sin derechos. Una contraofensiva de legionarios hispanos y gabachos, es decir, hispachos, aplasta las fuerzas del mal y extiende el dominio hispano hasta Mauritania. Casualmente se encuentra que en el sáhara español está el 99% de las reservas mundiales de un mineral estratégico llamado Millánastranio. Este mineral produce energía ilimitada y materiales indestructibles que utilizamos para nuestras unidades acorazadas. Además manipularlo no provoca cáncer, sino que aumenta el tamaño del pene en el hombre, y las mamas en la mujer.

    España decide apoyar la invasión que méxico realiza de EEUU para recuperar las fronteras de 1846. El millánastranio nos lleva a una victoria arrolladora y todas las excolonias americanas piden la re-anexión.

    En 2030 sendos tsunamis arrasan país vasco y cataluña.

    A todo esto, el resto de países sigue inactivo, como el grupo de chinorris en las pelis estas de peleas en las que miran la héroe en actitud intimidatoria mientras van atacando de uno en uno. Lo cual es aprovechado por España para enviar a sus nuevas divisiones de panchitos a invadir europa reclamando los derechos de Carlos I. Estabilizamos la frontera en el Vístula y movilizamos al XXIII ejército poligonero para realizar la invasión de las islas británicas. Pero esta no se llega a realizar porque, como avisaron en little britain, la isla se hunde por el sobrepeso de sus habitantes cual Atlántida.

    Hacia 2050 España domina todo el continente americano, europa y el norte de áfrica. Pero detiene su expansión porque el resto de países envía como tributo sus materias primas escoltadas por sus tías buenas para nuestro uso y disfrute (tanto de unas como de otras).

    En 2062 Raúl se retira como entrenador-jugador de un Real Madrid que juega en regional. Pese a la presión de los medios deportivos que insisten en su esfuerzo y entrega al club y exigen que al menos se le nombre presidente vitalicio de alguna república satélite.

    Y sin cobrarles 17,95 oigan.

  36. Comentario de galaico67 (28/04/2010 21:21):

    “(un ataque a traición de los japoneses desde una de sus bases lunares a varios aparatejos yanquis situados en órbita geoestacionaria a los que Friedman llama “Battle Stars” porque sólo el nonbre, la verdad, acojona, mola y da credibilidad a todo el asunto, no me dirán Ustedes que no),”

    Este tio tienen sobredosis de “Star Wars”. O eso o tienen el rayo esclavizador de mentes en el trastero, listo para usar. Toda la vida contandonos que la orbita geoestacionaria se estaba llenando de mierda – mierda solida y contundente, que viaja a una velocidad de la ostia-, que cada misión espacial se estaba haciendo más complicada por esto, que cada vez más paises y paisecillos son capaces de poner cosicas en orbita y va el tio y se plantea una batallita limpia. Supongo que tendrá un ejercito de “space cleaners” tambien, aparte de escudos de megafuerza y a los cuatro fantasticos…

  37. Comentario de Karraspito for President (29/04/2010 12:01):

    Me encanta, Otto. Sólo añadiría un dato más: su familia (de usted) más cercana muere aplastada por un piano mientras pasea por la ciudad al atardecer. Sin acritud, es que usted también se ha cargado a la mía (“En 2030 sendos tsunamis arrasan país vasco y cataluña.”).

    Rencillas aparte, me ha encantado. Pero lo de los hispachos no me mola. Si los gabachos no tienen derechos, no tienen derechos, ¿qué es eso de que se les tenga en consideración para el nombre de la nacionalidad? Si acaso, hispanos de segunda…

  38. Comentario de Bah (29/04/2010 15:20):

    Hombre Karraspito, ya nos dirá Otto, que para eso es el visionario, pero no sé por qué asumes que cuando los tsunamis lleguen al País Vasco y Cataluña vaya a morir nadie. Con el indudable progreso tecnológico que verá un mundo bajo hegemonía española, yo apuesto porque para entonces los tsunamis serán predecibles con tiempo suficiente para evacuar a vascos y catalanes y realojarlos en las 3.000 viviendas de Sevilla.

  39. Comentario de Karraspito for President (29/04/2010 16:11):

    Pero ¿tras evacuar a los chachos de las 3000, o todos allí al bulto?

  40. Comentario de Juan Carlos I (29/04/2010 17:05):

    Solo una observación:

    Vean el video que ha enlazado Andrés.

    Es descacharrante la crítica de Andrés, pero el verdadero no parar de reir es cuando ves a Friedman mirarte a los ojos y decirte sus predicciones sin reirse y a-b-s-o-l-u-t-a-m-e-n-t-e convencido. Ah, y que tiene una empresa de “predicciones”, Stratfor….vamos, que está a un paso de currar con posos de café y una bola de cristal.

    Eso si, yo siempre desconfié de los malvados polacos y su capacidad para dominar Europa. No en vano ya han provocado guerras mundiales…ah, no, espera, que no fueron ellos, fueron los alemanes, esos que no cuentan para nada.

    Además, un pais que elige a un presidente tan imbecil para putear a su piloto para que aterrice hasta que al final se fostia contra el suelo, matandose el y 87, ¡87! miembros de su cupula político militar….le han ahorrado a Rusia 87 casos Yushenko.

  41. Comentario de Juan Carlos I (29/04/2010 17:18):

    Por cierto: Si yo se que voy a durar solo 20 años más (y el señor Friedman tiene pinta de ello), tambien me lanzaria a predecir lo que pasaria más allá de esa fecha. Con total tranquilidad, vamos.

    Como ya han dicho por ahi, este hombre ya predijo una guerra Japón-Usa en los 90, y, visto que no es perseguido penalmente (ni a gorrazos), ataca de nuevo con este libro.

  42. Comentario de juanfernan (29/04/2010 17:51):

    Dos cosas:

    1. La frase “Ya nos explican en cualquier puti-club de carretera que se precie o en cualquier departamento universitario con una política de contratación de personal de las que ahora están en boga que uno no puede considerarse un hombre de verdad si nunca se las ha tenido que ver con una rusa” merece el premio al mejor comentario en la blogosfera española de 2010.

    2. Por favor, ¡explícanos cómo se puede entrar en tu departamento!

  43. Comentario de Karraspito for President (29/04/2010 18:54):

    ¿Dónde esta el vídeo? En la sección de vídeos no lo veo…

  44. Comentario de Eye (29/04/2010 23:28):

    Sois grandes, joder. Leyendo tonterías para comentarlas aquí y que no tengamos que leerlas nosotros. ¡Gracias, LPD!

    Sólo el cúmulo de absurdeces referidas a Europa Oriental me ha hecho reírme un buen rato. ¿Ucrania un estado satélite de Polonia? Ya lo intentaron los polacos hace 90 años sin gran éxito. ¿Y por qué demonios iban los rusos a querer ocupar Polonia? Supongo que Friedman pensó, “era parte del viejo imperio de los zares, ¡ése es el motivo!”. Como todos sabemos, Portugal está intentando recuperar Mozambique por las mismas razones… El precedente inmediato -podría decirse que la URSS se desmembró, entre otros motivos, porque los rusos se cansaron de sostenerla y se “independizaron” del resto de repúblicas soviéticas- parece que no cuenta.

    Y teniendo en cuenta las tendencias económicas y demográficas en los propios EE.UU., me parece muy dudoso que vayan a poder permitirse Estrellas de la Muerte de esas y soldados robots.

  45. Comentario de cachimba (29/04/2010 23:38):

    Aqui
    http://www.youtube.com/watch?v=12eNAovkDTM

  46. Comentario de Andrés Boix Palop (LPD) (30/04/2010 07:26):

    Karraspito, junto al que te pasa cachimba, tienes otro enlace a un segundo vídeo en mi comentario 15.

    Juanfernan, he de decir que, desgraciadamente, la política de contratación de mi departamento, definida con mano de hierro por su actual director, todavía no ha llegado a ese estadio superior consistente en meter a rusas tías buenas una tras otra. Desgraciadamente, en esto del mundo del Derecho, todavía hay problemas asociados al lenguaje y la tradición jurídica que dificultan dar ese paso. Pero confío en que todo se andará, porque con voluntad todo es posible. El ejemplo de las ciencias y de algunas humanidades está ahí y es demasiado tentador.

    No sé si, mientras no llegue ese momento, sigues pensando en lo de entrar en el departamento. Te daría algunas recomendaciones, en tal caso, pero me temo que pueden tener más que ver con la silicona que con el estudio. ¡Total, para que nos dominen en breve los polacos, tampoco vamos a ponernos dramáticos con la excelencia académica, joder, que la vida son cuatro días!

  47. Comentario de Otto von Bismarck (30/04/2010 10:03):

    #37 Entiendo su reacción.
    En puridad, iba a poner que después de que los tsunamis arrasaran las regiones rebeldes, estas iban a ser re-colonizadas con portugueses. Tan solo para que fuera algo más ofensivo. Eso, y también iba a decir que cuando las colonias americanas pidieran la reanexión, la solicitud de argentina sería rechazada y el país destruido. Pero me pareció que eso ya eran ganas de provocar. En cualquier caso, herr karraspito, que Cristo Nuestro Señor le proteja a usted y a su familia por muchos años y sóbeme el lomo que yo en el fondo le quiero mucho y encima tengo familia catalana, etecé, etecé.

    Best regards.

  48. Comentario de jose (30/04/2010 14:00):

    Es absurdo que Friedman piense lo que escribe. Quizá intente hacer realidad sus predicciones creando confianza en los USA sobre su propio futuro y de este modo apoyando en alguna medida a su economía por eso de la “confianza”, los emprendedores y esos factores “macro”, en plan los anuncios del PSOE de “esto lo arreglamos entre todos” o de “la crisis es como la sensación de la temperatura y la temperatura real” y otras maravillas salidas de la cabeza de los “expertos”. Los “pioneros” esos de los pellejos de nutria en la cabeza, duros como el pecho de un enano, nada tienen que ver con los actuales obesos mórbidos idiotizados y Latin Kings que pueblan hoy día la tierra de las oportunidades. No se yo si el “sueño americano” durará tanto como otros anteriores, o como Friedman quisiera, o si por el contrario Andorra se expandirá hasta Nueva Zelanda creando un imperio basado en combatir el calentamiento global creando estaciones de esquí por todo el mundo. Por cierto, ¿cómo es que felicitáis a Andrés por la reseña si ninguno se ha leído el libro? Un saludo.

  49. Comentario de Alfredo (02/05/2010 09:51):

    Pues yo felicito a Andrés porque sí me he leído el libro (lo compré en el aeropuerto la semana pasada). Coincido con la crítica, hay momentos en que uno no sabe qué tipo de droga psicoactiva se ha metido el Friedman en vena, como por ejemplo la escripción detalladísima de la guerra USA-Polonia contra Japón-Turquía. Es que hasta da la fecha en que se producirá el ataque sorpresa!

    A veces parece una novela de ciencia ficción, y de hecho varios de los conceptos de guerra del siglo XXI que utiliza fueron descritos por Robert A. Heinlein: en Tropas del Espacio la infantería usa trajes mecánicos estilo Iron Man, y no veas las yoyas que reparten; en La Luna es Una Cruel Amante los colonos de la luna se independizan lanzando piedras del tamaño de catedrales a la Tierra, aprovechando lo del pozo gravitatorio.

    Y sabéis lo mejor? Friedman tiene toda la puta razón en eso (no me meto con el resto de predicciones). La guerra en el espacio va a suceder más pronto que tarde, no sé si habéis visto que DARPA acaba de lanzar una especie de Shuttle militar, en plan “experimento”… y dicen que la han perdido, pero vete tú a saber.

    En fin, que sí que es muy recomendable el libro, de verdad.

  50. Comentario de Lluís (02/05/2010 17:45):

    Creo que se subestima la capacidad de la morisma para tocar los cataplines.

    Si, los muchachos de Bin Laden sólo pueden dedicarse a poner algunas bombas en los barrios periféricos de Bagdad, a secuestrar turistas incautos en el norte de África o a colaborar en los golpes de estado que planifique el PSOE. Pero de momento Paquistán ya es una potencia nuclear, y creo que aunque a tío Obama le dé por bombardear preventivamente Irán, tarde o temprano esos también tendrán su pepino, aunque sea a base de alquilárselo a los norcoreanos a cambio de unos barriles de petróleo y dos sacos de dátiles. Y los fanáticos son totalmente imprevisibles, sólo falta que alguno de esos dirigentes se crea realmente su propia propaganda y dedida asegurar su entrada triunfal en el Paraíso cargándose infieles.

    Lo del modelo de poder naval también es discutible. De momento, sin necesidad de portaaviones, la China está extendiendo su influencia por África. Y diría que están desarrollando también su propia tecnología militar, con red propia de satélites y todo. Al final, igual también ellos estarán en disposición de hundir barcos de la competencia a base de rayos láser.

    En fin, como profecía supongo que no está mal, pero ya tenemos a Nostradamus o, si se trata de predecir el futuro concreto de Apaña, ya tenemos a los muchachos de LD.

  51. Comentario de Andrés Boix Palop (LPD) (03/05/2010 10:21):

    Tienes razón, Alfredo, en que hay que atender a eso de la guerra en el espacio. El experimento de DARPA que mencionas, más allá de que haya ido bien o mal, que supongo que mal, porque si quieren mantener esas cosas en secreto pues no las dicen y ya está, que se enteren los rusos y los chinos y punto, es significativo por lo que demuestra respecto de para qué creen los americanos, a la hora de la verdad, que sirve el tratado que prohíbe la militarización del espacio: para usarlo como papel higiénico.

  52. Comentario de Bunnymen (03/05/2010 15:09):

    ” en La Luna es Una Cruel Amante los colonos de la luna se independizan lanzando piedras del tamaño de catedrales a la Tierra, aprovechando lo del pozo gravitatorio”

    …y le endiñaron a Berlusconi.

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