“La carretera”, de Cormac McCarthy

La Página Definitiva cumplía el pasado día de los enamorados 10 añitos. Uno de sus principios tradicionales siempre ha sido leer libros para que el lector no tenga que leerlos, o bien en el caso de los libros que tienen adaptación cinematográfica ver las películas para que ni el lector ni el redactor de LPD tengan que leerse el libro, ni el lector ni tan siquiera ver la película ya que solemos destripar el contenido. Se trata de una labor social que ahora evoluciona con gran sacrificio por nuestra parte. La Página Definitiva da por tanto un paso más y ante la crisis creativa que azota el cine decide leer un libro con adaptación cinematográfica sólo para evitar que el lector tenga que ir al cine. Las probabilidades de encontrarse con un truño son cada vez mayores. Desconocemos la calidad de la película “La carretera”, pero por si acaso no vayan.

El autor de la novela “La carretera”, Cormac McCarthy, ha obtenido en los últimos años un gran reconocimiento debido tanto a esta adaptación como a “No es país para viejos” o “Todos los caballos bellos”. Ganador del premio Pulitzer con “La carretera” y con un gran respaldo de la crítica, sea eso lo que sea, su obra se compara a la de otros grandes de la novela americana, como Faulkner o Melville. Estas comparaciones suelen tener bastante de promoción, ya que la calidad de la escritura de McCarthy no se corresponde ni mucho menos con la de un monstruo de la literatura como veremos a continuación. También porque están en una cita entrecomillada con una foto del novelista cuando era más joven en la edición de bolsillo que manejamos.

La novela “La carretera” parte de un apocalipsis, y de un apocalipsis canónico, o sea, vuelta a la edad media con todo lo que eso implica: nada de ciudades, mucho campo, poca gente y la que hay bastante chunga, ducha escasa, dientes que se caen con más facilidad de la habitual y la variante de peste bubónica en el ambiente a causa de ciertas cenizas tóxicas. Narra por tanto aproximadamente un trayecto desde Seseña con meta volante en Valdeluz hasta llegar a la costa, al hotel El Algarrobico de Almería. Aunque no se explica la catástrofe sucedida se puede intuir que o bien se trata de un holocausto nuclear o de la acción conjunta de todos los concejales de urbanismo de España al reunirlos en una misma convención, puesto que además se caen árboles constantemente.

El autor intenta hacer una especie de Mad Max poético. Los párrafos son cortos y se asemejan a estrofas. Combina las descripciones líricas con otras donde apenas se usan verbos. El resultado es una mezcla de pasajes algo cursis con otros que parecen las descripciones previas a los diálogos de un guión cinematográfico. Quizá por ello sean tan adaptables sus libros: los productores necesitan menos guionistas al encontrarse con el trabajo hecho. Así que el intento de que ese mundo resultante de una catástrofe se convierta en un hondo poema no le sale. Pero se aplaude el propósito. Al tratar sobre un mundo devastado donde no hay nada, McCarthy prueba con una doble pirueta. Trata de mostrar con unos diálogos lacónicos, difusos a veces, que el lenguaje no puede referirse a una existencia que ha quedado totalmente destruida. Y la doble pirueta tampoco le sale, pero igualmente se aplaude, como al gimnasta o al motorista que hace un salto nunca visto y se deja los dientes en el piso. Bueno, ahí estaba el tío, a ver, ponte tú. Este aspecto del lenguaje es quizá los más interesante del libro dentro de esta sección de “proyectos truncados” e incluso del libro en general. Y que tal cuestión le parezca lo más interesante al que esto escribe en un libro donde hay caníbales y gente despedazada dice bastante de las taras que pueden provocar el gusto por la pedantería y las ínfulas intelectuales a lo largo de una vida.

Esos objetivos grandilocuentes del autor que se quedan a medio gas no estorban sin embargo el desarrollo de un suspense bien medido en un libro que al final resulta ser de zombis sin zombis, sustos a la vuelta de la esquina e incertidumbre constante sobre el posible bocao que le pueden meter en las calandracas a la pareja protagonista, un padre y su hijito. McCarthy se desenvuelve de forma excelente midiendo el “tempo” de la intriga y creando adicción. En ese aspecto se trata de una novela que engancha y se lee del tirón, con ese tipo de dependencia que crean muchas veces las novelas negras de autores que no se pueden considerar de primera fila pero que saben crear un ambiente inquietante y manejar los resortes de una narración en realidad bastante cinematográfica.

En resumen: una buena elección para un fin de semana lluvioso dentro de casa. Además la novela es corta y no da tiempo a que la pareja de padre e hijo te caiga mal, ya que no hay demasiado sentido del humor y son muy buenecitos y entrañables. De acuerdo, están enfermos, muertos de hambre, pueden morir en cualquier momento a manos de antropófagos desquiciados,  hay toxinas en el aire que caen como caspa, la madre y esposa se ha suicidado, el mundo conocido ha desaparecido, no hay esperanza… pero que dos vinagres, no llevemos esas caras tan largas todo el rato, hombre por Dios, que si no ponemos de nuestra parte en medio del Apocalipsis es ya lo que faltaba. Y por último el final. No vamos a  contarlo después de destripar el contenido del libro entero porque nos queda un mínimo de respeto, pero es malísimo. Y encima feliz. Qué se puede esperar de un fin del mundo así.business translator onlinetranslation website french to english


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  1. Comentario de engelson (02/03/2010 19:51):

    una peli, perdón, un libro de zombis sin zombis es el acabóse ya, al menos el escritor se llama Cormac, eso le honra

  2. Comentario de Garganta Profunda (03/03/2010 07:48):

    “…si no ponemos de nuestra parte en medio del Apocalipsis es ya lo que faltaba…”

    esteapocalipsissololoarreglamosentretodos.org

    PD. El libro es muy bueno. ¡Qué cojones!

  3. Comentario de GaUsS (03/03/2010 10:23):

    la peli es una mierda !Que cojones seamos sinceros!

    y al puto niño desde el minuto 0 te dan ganas de meterle dos yoyas, en un puto apocalipsis es la personificación de la bondad que ni hipatia de benidorm…

    vamos que la generación ni-ni española serían los antropófagos y el chaval su carne de cañón.

    peli no recomendable

  4. Comentario de Nacho Pepe (03/03/2010 10:54):

    “Desconocemos la calidad de la película “La carretera”, pero por si acaso no vayan.”
    Juas, juas, LPD siempre al servicio de la industria del entretenimiento… Así nunca pilaréis cacho de la SGAE, no os molestéis en ponerle copirrí a los textos.

  5. Comentario de Bunnymen (03/03/2010 10:58):

    A raiz del comentario de GaUsS, me surgen las siguientes cuestiones,…
    ¿Por qué son tan detestables los niños en las películas?, ¿Por qué en ninguna se dan el gustazo de matar a esas criaturas lloronas y caprichosas?

    Yo estoy pensando en films en cuyos repartos aparezcan preadolescentes y solo se me ocurre salvar a Tapón(chinito majete) de Indiana Jones II.

  6. Comentario de Jordi P. (03/03/2010 14:06):

    Hombre Bunnymen, si tienes ganas de ver como se cargan adolescentes pueden mirar Battle Royale.

  7. Comentario de Bunnymen (03/03/2010 14:31):

    No, si a mi los adolescentes me molan. Yo quiero matar niños.

    Me explico, como al de esta película que se comenta, o al niño de “28 semanas después”, al protagonista de “IA” y “El sexto sentido”, y a este tipo de repelentes.

    ¡Ah,y a Elijah Frodo!, que aunque tenga 30 palos tiene pinta aún de niño repelente.

  8. Comentario de Frank West (03/03/2010 15:31):

    Lo de matar infantes es el TABÚ con mayúsculas de las pinículas hoy en día.

    A ver hoy día quién tiene los cojonazos de filmar en un bonito primer plano como un tarado le mete un tiro a una cria que le revienta el pecho, como Carpenter en “Asalto a la comisaría del distrito 13”

    Esos locos años 70…

  9. Comentario de de ventre (03/03/2010 23:43):

    amo lpd! por fin alguien lo dice: “la carretera” es una puta mierda: cursi en los momentos cursis, repugnante en los momentos gore y mala de cojones como ficción apocalíptica.

    debo haber leído trillones de cuentos de ciencia ficción sobre fines del mundo y la mitad le daban doscientas patadas.

    lo dicho, sin pies ni cabeza. si les sirve de algo, haganme caso y no se gasten el dinero. para una vez que le hago caso a las críticas literarias!

    j

    pd: lo de que le caiga bien el chinito de el templo maldito se lo debería hacer mirar. mi niño peliculero favorito a estrangular es el de “secretos del corazón”, por no hablar de la hostia que le pegaba al amigo guay de “el bola”

  10. Comentario de Karraspito for President (04/03/2010 00:40):

    A mí me gustaría ver la tortura televisiva en riguroso directo de todos los niños de “Los Serrano”, empezando por Fran Perea. He vuelto a visionar “Compañeros”, y creo que es la última serie española en que los niños eran relativamente naturales y con un punto entrañable (pueden empezar a despellejarme ahora). A todos los demás los torturaba con objetos punzantes hasta la muerte. Con una honrosa excepción: Luis Miguel, el hijo de Juan Cuesta en “Aquí no hay quién viva”, ¡¡a ese había que ponerle un pedestal, coño!!

  11. Comentario de Bunnymen (04/03/2010 11:08):

    Los unicos chavales dignos de salvación son los de la peli “the Goonies” (Por cierto, con el chinito de Indiana Jones mencionado por mi, Jonathan Ke Quan como Data, arriba wikipedia)

  12. Comentario de Asín...nos va (05/03/2010 16:50):

    La buena de Cormac McCarthy es “Meridiano de sangre”, bufff cuánta sangre. Y ya puestos en matanzas recomiendo “El poder del perro”, de Don Winslow. ¡Hala!, ya tenéis deberes para los siguintes comentarios literarios.

  13. Comentario de Garganta Profunda (05/03/2010 18:07):

    Tengo “El poder del Perro” de Don Winslow en la recamara…y si buscan el “gore” que falta en “The Road”, tengan los arrestos de leerse la paja mental de “Meridiano de Sangre”…Moby Dick en Arizona a yoyah limpia…brutal!!!

  14. Comentario de Jordi P. (05/03/2010 19:15):

    Pues yo empecé “Ciudades de la llanura” de Cormac McCarthy y no me gustó. Tal vez no tuve la paciencia suficiente.

  15. Comentario de pepis (11/03/2010 10:36):

    seseña-valdeluz-elalgarrobico…. es el fin del mundo.

    enorme reseña.

  16. Comentario de Aturuxo (24/03/2010 02:03):

    Gracias LPD por ahorrarme el trabajo de leer la novela para ver si es algo mejor que la peli, ya veo que la cosa no va a mejorar mucho.
    Vaya truñazo de peli, hacía mucho tiempo que no miraba el reloj en el cine (hasta tres veces, oiga!). Y llena de inconsistencias: si nunca ha matado a nadie y no hay animales, ¿en qué ha usado las balas que faltan?; ¿estuvieron encerrados en la casa hasta que creció el maldito crío (unos 10 o 12 años)?; si ya no crece nada ¿por qué vemos trigo al borde de la playa?; ¿por qué ese empeño en dormir en sitios donde les pueden sorprender y sin ruta de escape?; ¿cómo puede alguien morir de hambre teniendo un bunker lleno de comida a veinte metros de casa?.
    Y encima con ‘momento coca-cola’ y ese final que da ganas de vomitar.

  17. Comentario de davidferncas (07/04/2010 15:45):

    Niño no repelente en el cine, y que SI muere…………………………………………………………………………………………………………………..SPOILER………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………………El niño de LA NIEBLA (THE MIST) Aunque solo muere en la versión Darabont.

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