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Walkyria

Sabido es que cualquier película en la que salgan nazis (salvo The Spirit [1]) gana muchísimos enteros a los ojos del espectador de pro. No en vano, los nazis son los mejores malos que se han inventado jamás (sí, sí, incluso mejores que el clásico supermoro con verdadera pulsión por explosionar terrorísticamente). Pero… ¿Qué dirían Ustedes si les dijese que hay una película en la que todos, tanto los buenos como los malos, son nazis? Pues sí, amigos, el cielo cinematográfico en la tierra del cine español existe, y se llama Walkyria, la película que cuenta el fracasado complot de varios oficiales nazis para asesinar a Hitler en 1944.

Walkyria es, qué duda cabe, una gran película, plagada de actores ingleses y, sobre todo, plagada de nazis. Aparentemente, en Alemania le dabas una patada a una piedra en 1943 y aparecían cuatro o cinco nazis. Te dabas una vuelta por allí y todo estaba perdido de nazis y esvásticas. ¡Alemania parecía Nazilandia!. Pero no se dejen engañar, aunque hubiera nazis por doquier muchos de ellos eran nazis para acabar con el nazismo “desde dentro”, explotando las contradicciones intrínsecas del sistema y, por si ello no bastase, saboteando la acción militar y política de los nazis, llegando al extremo del asesinato de Hitler para salvar a Alemania de la destrucción.

“Pues no puede decirse que tuvieran mucho éxito”; “no parece que se afanasen mucho en atentar contra Hitler en 1940, recién conquistada Francia”, dirán Ustedes. Y, en efecto, tendrán razón. Aunque hubo, desde el principio, varios focos de oposición contra Hitler [2] y el nazismo en el seno de la Wermacht (fundamentalmente emanados del elitismo nobiliario-prusiano que conformaba buena parte del Ejército alemán aun entonces, después del desmantelamiento posterior al Tratado de Versalles), éstos nunca llegarían a cristalizar en acciones concretas hasta que se torció el curso de la guerra para Alemania, a partir del año 1942.

Las razones ideológicas y la repugnancia moral probablemente siempre estuvieron allí, en el ánimo de gente como Stauffenberg y Tresckow (verdadero cerebro militar de las acciones contra Hitler, frente a un Stauffenberg totalmente glorificado en la película), pero tampoco era tan sencillo encontrar aliados en la conspiración y perpretar un atentado contra el nazismo cuando Hitler estaba en el cénit de su popularidad en Alemania. Y, por qué no decirlo, merece más la pena jugarse la vida por la patria, en plan “soy militar y la Patria es lo máximo”, cuando ésta está siendo invadida por dos frentes y bombardeada diariamente que cuando son, momentáneamente, los amos del bacalao.

Por otra parte, tampoco conviene llamarse a engaño: en España fueron legión los antifranquistas a partir de 1975, cuando el cargo público se avistaba en lontananza y los grises no daban ya tanto miedo. Pero antes, y sobre todo en los míseros años de la autarquía (hasta 1952), muy pocos eran los que se atrevían a enfrentarse al franquismo “desde dentro”. La tortura y la eliminación física son elementos disuasorios de primer orden. Así que uno tiende a admirar todavía más a los que se atrevieron a enfrentarse al nazismo en un momento en el que las posibilidades de Alemania de ganar la guerra ya eran inexistentes, pero el Estado nazi y su monopolio de la violencia seguían funcionando.

Ante esta situación, la mayoría de la población alemana no estaba dispuesta a decantarse contra los nazis, salvo si se daba una victoria clara de la oposición (o, al menos, la apariencia de tal, extremo éste en el que basaban su éxito los conspiradores). Casi todo el mundo se dedicaba a nadar y guardar la ropa, algo que la película refleja perfectamente.

En resumen: si a Usted le gusta la historia, la II Guerra Mundial, los nazis (como “malos”, se entiende), … No deje de ir a ver Walkyria. Si, por el contrario, busca simplemente unas horas de entretenimiento, la película sigue siendo recomendable (está muy bien narrada, tiene ritmo, vivacidad, prestancia, cuerpo y, joder, son nazis), aunque tengan Ustedes presente que aquí no habrá final feliz, ni nada que se le parezca remotamente. Así que, si no les gusta de ninguna de las maneras, tampoco desesperen, tengo una buena noticia: no habrá, bajo ninguna circunstancia, “Walkyria 2”.english to italy translate [3]hollween party [4]