Quantum of Solace

La última película de James Bond (que, según un amigo mío, bien podrían haber titulado en España “Joder, cómo pega el Lorenzo”) continúa una línea de actuación que ya se percibía claramente en la anterior película de 007, “Casino Royale”, primera del actual Bond (Daniel Craig): 007 es menos 007 que nunca.

Hasta hace no tanto tiempo, 007 era una especie de machista carpetovetónico de barra de bar revestido con una pátina de decadente lord inglés, que se dedicaba a tirarse espías y/o matarlos, según el sexo, mientras soltaba bromitas impertinentes. La mezcla, naturalmente, funcionaba muy bien (el concepto: “máquina de matar y follar andante” nunca decepciona en Hollywood; figúrense que incluso funciona con uno de los dos ingredientes!), pero el tiempo pasó y cada vez era más evidente que las actitudes de Bond estaban demasiado anquilosadas y que su público, en un contexto en el que la mujer manda cada vez más en la selección de películas, iría decayendo hasta morir, como un medio de comunicación impreso cualquiera.

Como las películas de James Bond no son españolas, no podían buscar la vía “B” de las subvenciones públicas con el argumento universal de que “es que esto es arte del bueno: ¡Mira mis gafas de pasta! ¡Míralas e hipnotízate, Administración!”. Así que tuvieron que renovarse, pasando del último Bond con ínfulas de “lord inglés”, Pierce Brosnan (en cuyas películas, de todas formas, ya se veía con claridad la decadencia moral del personaje) al primero plenamente adaptado al nuevo modelo de héroe (macarra de discoteca paulatinamente más silencioso), Daniel Craig, que viene a ser una especie de Hulk Hogan con smoking en lugar de camiseta amarilla.

Casi todas las actitudes y situaciones clásicas de James Bond desaparecen en esta película: no más Moneypenny , no más Q, ambos sustituidos por una simpática funcionaria del Ministerio de Asuntos Exteriores y un teléfono móvil, respectivamente. No más diálogos dicharacheros, y sí muchas más yoyah que antaño y un curioso interés por crear una especie de “saga Bond”: esta película continúa ahondando en la fascinante personalidad, emotividad y tormentoso pasado de Bond. Que en la anterior película le mataban a la chorba y en esta se venga, vamos. Tan, tan dolorido está Bond, tan afectado por la pérdida y superenamorado, que: ¡ni siquiera se acuesta con la chica Bond de la película! Y eso, fíjense si Bond es “superprofundo”, que no lo hace a pesar de que ésta sea Olga Kurylenko.

A todo lo anterior cabría añadir otros dos elementos extraños a lo habitual en la saga:

El papel de EE.UU.: hasta esta película, Estados Unidos venía a ser lo que habitualmente ha sido para Gran Bretaña: un “hermano mayor” aliado, que tiende a actuar coordinadamente con el MI6, con objetivos similares a éste, y al cual recurrir en caso de tener dificultades.

Sin embargo, en esta entrega de la saga se nota, y mucho, el “Efecto Bush”, la profunda corriente de antipatía que ha conseguido generar en todo el mundo la actual Administración respecto de sus motivaciones, actitud y procedimientos. Que los USA son “los malos”, vamos. O al menos lo son los gestores de la CIA durante el transcurso de la película, aliados con los malos. No es, ni mucho menos, la única película en la que esto pasa, llevamos años consumiendo productos culturales provenientes de los propios Estados Unidos (no sólo películas; también series de TV y videojuegos) muy críticos con la acción del Gobierno (el cual es además designado con nombres y apellidos en muchos casos). Los ataques preventivos, éh lo que tienen.

Los siniestros planes del enemigo: Los malos de Bond siempre quieren dominar el mundo, pero para conseguirlo oponen al héroe retos concretos que suelen tener bastante pedigree, tipo bombas atómicas, amenazas de guerra, superrayos que generan pulsos electromagnéticos (como en Matrix), rayos caloríferos, … Los malos de Bond, trasunto híbrido entre los malos del cómic y el profesor Bacterio, ya no saben qué inventar para acreditar su maldad malísima.

Y la verdad es que los malos de esta entrega, la siniestra organización “Quantum” (hay que ver, qué nombre más siniestro), tienen el coeficiente de maldad por las nubes. Nadie sabe nada de ellos y, sin embargo, están infiltrados en las más altas esferas de poder, como el complot judeomasónico en tiempos del Generalísimo (o, qué diablos, hoy en día). Pero luego su plan para dominar el mundo, aunque en sí está muy currao, a los efectos de esta película deja bastante frío, la verdad: hacerse con el suministro de agua de… Bolivia (lo contaban con bastante gracia en un artículo de un periódico inglés, creo que era el Guardian).

Uuuhhhh, el suministro de agua de Bolivia, qué miedo y pavor. Con todos los respetos para Bolivia, no parece algo que mueva a la inquietud del público occidental, así a primera vista (a la mayoría Bolivia le da igual y a los que les cae bien Evo Morales se supone que no van a ver 007, sólo cine iraní). Y eso que (efecto Bush mediante) los malos consiguen el agua provocando un golpe militar ultraderechista en Bolivia, en un contexto plagado de referencias a cómo Quantum se dedica a eliminar democracias populares y regímenes revolucionarios “para el pueblo”, para sustituirlas por dictaduras pro occidentales (y, claro, pro Quantum), “como ya han hecho en Brasil y Venezuela” (!). ¡Un poco más y los actores de Quantum of Solace promocionan la película embutidos en un pañuelo palestino mientras se fuman unos porritos!

Con todo esto: ¿acaso no es recomendable ver Quantum of Solace? Tal vez se pregunte Usted: ¿debo abandonar, después de tantos años, la saga de Bond y sus macarradas machistas que tanto me divierten? Nada de eso, amigo lector: la nueva película de 007 es un películón, aunque no tenga mucho que ver con lo que se supone que era 007: Tiene muy poco argumento (están casi todo el rato hostiándose) y, por si esto fuera poco aliciente, el poco argumento que tiene está bastante bien, recuerde: yoyah + efecto Bush + suministro de agua de Bolivia, un cóctel explosivo que no puede fallar.

Y si quiere, como guinda final, sepa Usted que Olga Kurylenko trabaja para el Servicio Secreto… Boliviano. Bolivia, el país del futuro, donde hay agua y las mujeres están buenísimas y hablan español con ligero acento del Este. Debe de ser la altura, o las nacionalizaciones. ¿Cuánto dinero se habrá dejado Evo en extender este mensaje?russia to english translatorпродвижение интернет портала средствами pr


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  1. Comentario de fugu (26/11/2008 20:15):

    Como Bondfanático no puedo evitar comentar sobre este tema.
    Primero que EEUU en las películas no ha sido nunca el hermano mayor, más bien el hermano tonto incapaz de pisparse si el villano de turno les robaba el oro de Fort Knox o secuestraba un submarino nuclear o les empujaba hacia la 3ª Guerra Mundial, hasta que llegaba cierto agente británico a resolver la papeleta.

    Segundo, seguro que hay relación entre los esteroides que se debe merendar Daniel Craig y la bajada de cifras sexuales (hipogonadismo lo llamaba el Dr. House). Connery, un onvre de verdad, se las cepillaba de cuatro en cuatro.

    Y tercero, que cambien los gadgets tontos por yoyah a puntapala es siempre una buena idea.

    (Ah, y cuarto, que a mí la pelí me gustó)

  2. Comentario de Garganta Profunda (27/11/2008 08:49):

    A mi del nuevo Bond, como los gorrinos, me gustan hasta los andares…

    No me digan que el übersexual de Craig embutido en camisas de tres tallas menos y caminando en plan portero de Discoteca “Balcón de Rosales”, no es un Bond potente…

    Si bien “Quantum of Solace” es algo inferior a “Casino Royale”, el nuevo aire que le han dado a la saga creo que es bastante acertado, a saber: yoyah a manta, victorias pírricas, tias buenorras pero con “trasfondo” y ese deje televisivo a lo “Lost” que acabarás la pelicula sin saber que pasa realmente en plan “continuara…”

    Y las canciones. Joder, Chris Cornell, The White Stripes, Alicia Keys…

  3. Comentario de de ventre (27/11/2008 18:32):

    me encantan las pelis de bond de los 60 y 70, tanto sean connery como roger moore resultaban de lo más divertidos en sus correrías. hasta me he tragado la peli de timothy dalton!

    sin embargo, igual que el vídeo mató a la estrella de la radio, el porno (o al menos el softcore) mató al agente especial.

    y es que no puede ser, el puñetero pierce brosnan parece un tímido adolescente comparado con el savoir faire de los clásicos arriba citados.

    para más narices, con el puto remington steele las tramas cada vez se han vuelto más políticamente correctas: un ruso renegado en goldeneye (ruso y malvado eran dos sinónimos en la saga tradicional) y un magnate de la tele en “el mañana nunca muere”.

    en cuanto a la violencia: acrobacias, tortas edulcoradas y comentarios supuestamente cínicos de bond, pero más parecidos a Carrascal que ninguna otra cosa.

    me alegra oir que, al menos, la violencia vuelve. ahora sólo falta el sexo, asi que que llamen a paul verho, no, werhov, no, vherx . . . en fin, al de instinto básico y que eche ahí un par de paletadas de deliciosa vulgaridad lúbrica.

    después de ver a daniel craig follarse a una anciana en “the mother”, vuelvo a tener fe:

    007, nO nOs 7alles! queremos a Q! a moneypenny! y chicas desnudas, muchas chicas desnudas!

    j

  4. Comentario de AlfredoMG (27/11/2008 23:03):

    No he visto ninguna de Brosnan o del nuevo, no aguanto demasiado las películas de Bond, ni siquiera las de Connery, que casi todos las corto o me duermo antes de que terminen. Sin embargo me parecen más divertidas las de Roger Moore, que tenían un tonillo autoparódico, además de malos de esos que son muy malos pero te los llevarías a casa para Nochebuena, y al día siguiente a hostias de nuevo, como Tiburón o el enano Hervé Villachaize (o algo así), que era el mini-yo de Felipe González. Pero las testosterónicas de Connery daban risa, pero sin que tuvieran intención.

  5. Comentario de bacus (28/11/2008 20:17):

    a mi han contado sobre el cambio radical de la presonalidad de 007 que estas 2 peliculas se situan en el espacio-temporal de que solo lleva 1 año de agente 007, como un bataman/superman begins again y los vicios clasicos los irà cogiendo con los años/entragas y la buena vida que da trabjar para su majestad.

    lo encuentro demasiado rebuscado estoy mas en la visión que lo han capado.

  6. Comentario de Beezelbubba (30/11/2008 16:41):

    Yo estoy de luto oficial en cuanto a películas de acción se refiere desde ese engendro llamado La Jungla De Cristal IV. Hollywood está matando los 90 sin piedad alguna.

  7. Comentario de Zaska (30/11/2008 22:30):

    A mi la de Quantum me parece bastante inferior a Casino Royale. El argumento flojo, los diálogos no tienen chispa y parece que los ha escrito el sobrino del director en un fin de semana. El director es el típico que mueve mucho la cámara para que no se vea lo que pasa, y así la persecución inicial sólo consigue dar dolor de cabeza y las yoyas resultan un poco sosas.
    Lo único bueno es que va dejando un rastro de mueltos. Es lo que tiene tener licencia para matar.
    Ah, y los malos… Antes tenían carisma y un guardaespaldas que impresonase un poco. Este tiene cara de mindundi y le acompaña un secretario que no tiene media yoya, y encima se cae y luego sale con collarín.
    Una decepción, Casino Royale molaba.

  8. Comentario de Ksiaze (02/12/2008 23:26):

    Felicidades por la crítica. LPD va recuperando lo mejor de su estilo. (Por supuesto que a mí la película me importa un bledo, pero la crítica de LPD no me la pierdo.)
    Y por cierto ¿lo de “Quantum of Solace” no significa “Cuánto de sol hace”?

  9. Comentario de NK (05/12/2008 15:06):

    A mí, fan de las primeras pelis, Daniel Craig me súper encanta como Bond. Demasiado tiempo estuvo Brosnam… qué horror por dios.

    Lo que me hace gracia es que para chica Bond necesiten a una morena y vez de buscarla, la hagan… porque la tipa es bien blancucha, en verdad… En fin… que querría haber sido yo…

    De todas formas, la mejor de 007 a mi juicio sería “Casino Royale”, no la anterior, sino la muy anterior, la de 1967 con Peter Sellers, Woody Allen, Peter O’Toole, Belmondo, Ursula Andrews… y con esa BSO plusquamsoberbia (larga vida a Bacharach!).

    Y 007… entra en toda agenda gafapasta que se precie, aunque sólo sea por su pasado glorioso.

    Ksiaze, muy buena tu traducción del título!!!!

    Salut.

  10. Comentario de NK (05/12/2008 15:10):

    Ah!
    Para la próxima, por favor, en la primera línea una advertencia tipo “This post contains spoilers”.
    Gracias.

  11. Comentario de Guillermo (LPD) (06/12/2008 10:31):

    Cierto, en el pasado poníamos una larga aclaración inicial en el sentido de “cuidadito, que aquí explicamos la película de pe a pa”, procuraré recuperarla!

    Un cordial saludo

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