“¿Pagar dos veces el precio de la transición?”, por Toni Comín

Toni Comín ocupa un escaño en el Parlament de Catalunya en el grupo socialista. Comín, que tiene vida profesional al margen de la política, pertenece a Ciutadans pel Canvi, el partido impulsado por un President Maragall al que cada vez le ha costado más aceptar las servidumbres que se siguen de la partitocracia española. CpC apostó por relevar al pujolismo de la presidencia de la Generalitat, y lo hizo reuniendo a gentes que han dedicado más horas a formarse intelectual y personalmente que a medrar en los aparatos de los partidos. Con los resultados conocidos, snif. Previamente al acuerdo entre Mas y Zapatero, Comín se mostró dispuesto a colaborar en este brillante especial que tiene usted delante de la pantalla, y a hacerlo con un artículo escrito en el XXV aniversario de la Constitución, con nada más que un par de retoques. En él Comín observa la transición española desde ese punto de vista republicano que desapareció un Sábado por la tarde en la Moncloa y que caracterizaba al Estatut, esto es, desde el punto de vista de una muy constructiva, e incluso algo tibia, crítica. Ahí va el artículo:

¿Pagar dos veces el precio de la Transición?

Se celebra estos días el 25 aniversario de la Constitución, ese pacto político que permitió sentar las bases para una convivencia democrática estable, por vez primera en la historia de la sociedad española. Nacido a principios de los años setenta, soy miembro de la primera generación de ciudadanos que ha podido desarrollar toda su vida civil en un régimen político normalizado, comparable al de cualquier otro país europeo. Formo parte, en sentido cronológico, los “primeros beneficiarios” de la Constitución. En consecuencia, lo que hicieron muchos de nuestros mayores durante la transición merece nuestro decidido homenaje: gracias a su lucha contra la dictadura franquista, primero, y a su capacidad para el consenso, después, nosotros hemos crecido en una sociedad de libertades y derechos. Sin embargo, precisamente esa perspectiva inédita que nosotros inauguramos nos invita a reconocer la Constitución y el orden democrático que encarna como la normalidad, más que como una meta arduamente perseguida. En este sentido, nuestra generación no teme por la “fragilidad” de nuestra democracia; más bien se siente libre para acometer la crítica de aquellos aspectos de nuestro sistema político que nos parecen demasiado imperfectos.

Juzgada desde su propio momento histórico, la transición merece, para muchos de los miembros de mi generación, una valoración positiva: el modo más seguro de alcanzar una cierta normalidad política, viniendo de donde veníamos, era posiblemente el camino del reformismo y el consenso, en virtud del cual todas las partes, aquellas que procedían de la dictadura y aquellas que provenían de la resistencia contra el franquismo en sus diversas formas, cedieron en asuntos trascendentales para cada uno de ellos. Sin embargo, juzgada desde hoy, 25 años después, la transición nos merece un juicio bastante más crítico. Porque nuestra metodología a la hora de desarrollar un juicio histórico es inevitablemente distinta: no comparamos nuestro presente democrático con su inmediato pasado, sino con los principios y el estilo que, a nuestro parecer, deberían informar cualquier sistema democrático maduro. Entendemos que el precio que pagaron las fuerzas provinentes de la lucha por la democracia, durante la transición, para alcanzar el consenso, valorado desde hoy, parece muy alto. Bien pagado estuvo este precio, quizás, en su debido momento. Pero hoy nos preguntamos: ¿debe seguir pagando este precio también nuestra generación?

Para muchas personas de mi generación, las distintas fuerzas que pactaron la constitución no eran depositarias de idéntica legitimidad, como si se tratara de dos contendientes en una situación moralmente simétrica. Unos procedían de la subversión contra un orden democrático legítimo, mientras que los otros eran los herederos de aquel orden constitucional subvertido por las fuerza de las armas. Algunas de las concesiones que hicieron hace 25 años las fuerzas democráticas ya fueran de izquierdas, nacionalistas o simplemente demócrata liberales nos parecen hoy no sólo dolorosas, sino extremadamente perniciosas para la calidad actual de nuestro sistema político. Y hoy, en virtud de aquella asimetría moral de origen, creemos que deberían ser corregidas. Nos referimos fundamentalmente a dos de ellas.

1) La renuncia a saldar las cuentas con nuestra memoria histórica y la amnesia colectiva. En 25 de democracia, el debate público sobre las responsabilidades relativas al Alzamiento, la Guerra Civil y la dictadura franquista fue secuestrado, para no dañar la consolidación de las libertades nacientes. Durante su presidencia, Felipe González quiso atender el consejo que le diera el general Gutiérrez Mellado: “Hasta que nuestra generación no haya muerto, no se puede abrir el debate sobre la guerra civil, porque nosotros fuimos sus protagonistas y sus víctimas”. Sin embargo, en virtud de esta prudencia España debe ser seguramente uno de los pocos países del hemisferio occidental que no ha ajustado las cuentas, en el mejor y más sano sentido de la expresión, con su pasado totalitario.

Si miramos los distintos grupos de países que han pasado por una etapa de totalitarismo a lo largo del siglo XX, veremos que, de un modo u otro, todos han hecho algún tipo de condena histórica de su pasado: Alemania e Italia pasaron por los juicios de Nüremberg; en Portugal hubo la “revolución de los claveles”; Argentina y Chile, que de entrada hicieron una transición a la española, han terminado por hacer justicia a través de los tribunales, con los procesos a Videla y a Pinochet; y los países del Este, a partir de 1989, hicieron su condena explícita de los regímenes estalinistas. Por último, de entre todos los modelos de transición de un régimen dictatorial a otro democrático, quizás sea Suráfrica, con su Comisión de la Verdad y la Reconciliación, el mejor ejemplo de cómo la revisión histórica y la justicia que ésta exige se pueden poner, cómo no, al servicio de la convivencia futura.

En España no ha habido nada semejante a una condena histórica del franquismo, pública y solemne, porque las circunstancias no lo permitieron. Volver sobre los pasos de nuestra memoria, veinticinco años después, podría parecer un ejercicio estéril. Si no fuera porque creemos que es precisamente esta amnesia colectiva lo que explica la actitud de la derecha española de hoy: a menudo da la impresión de que, en lo más profundo de su conciencia, no ha roto los vínculos afectivos con sus antecedentes totalitarios, lo cual es gravemente preocupante para una democracia normal. Hechos como la negativa reciente del PP a participar en el homenaje a las víctimas del franquismo en el Congreso; su obstruccionismo a las excavaciones de las fosas comunes de la guerra civil; las subvenciones a la Fundación Francisco Franco o la condecoración póstuma a Melitón Manzanas, una persona directamente implicada en la tortura de presos políticos durante la dictadura, indican una desfachatez preocupante, por parte del PP, a la hora de tratar con nuestro pasado más doloroso. La única buena noticia que nos ha dado el PP en este sentido es su apoyo a la resolución del Congreso, de otoño del 2002, de condena del Alzamiento.

Nos tememos que, todavía hoy, la derecha española siga dando por buena aquella frase del ministro de Franco, Laureano López Rodó, según la cual la democracia no podía llegar a España hasta que el país alcanzara los 1000 $ per cápita. Si nuestra derecha se reconoce en esta frase, señal que su juicio histórico de la dictadura es básicamente benevolente y que debe pensar algo así: “España tuvo franquismo mientras hizo falta y la democracia no llegó hasta que estuvimos preparados para ella”. El franquismo no sería, para el PP, una tragedia y un error histórico. ¿Vienen de ahí sus tics cainitas y maniqueos, que la incapacitan cada vez más para gobernar nuestra sociedad sin socavar permanentemente las bases de la convivencia? En cualquier caso, no creemos que el consenso constitucional, en una democracia sana, pueda estar fundado sobre un desacuerdo tan fundamental a la hora de juzgar el episodio más determinante, en sentido negativo, de nuestro pasado.

No es nuestra función llevar a cabo un psicoanálisis de la derecha española. Sí lo es, en cambio, exigir un justo lugar para la memoria histórica en los fundamentos de nuestra vida colectiva. Creemos necesarios y oportunos algunos gestos simbólicos, como por ejemplo, una acto solemne de condena: a) del Alzamiento, como un acto de sedición contra el legítimo orden constitucional; b) de la guerra civil y de las atrocidades que en ella se hicieron en los dos bandos; y c) del franquismo y de la represión que durante décadas ejerció un bando, el ganador, en contra del otro. También, como han reclamado algunas voces, sería positiva la creación de un Museo de la Guerra Civil, de la misma manera como la antigua cárcel de Robben Island de Sudáfrica, el más duro centro represivo del apartheid, o los antiguos campos de concentración nazis en Alemania son, hoy, museos consagrados a la pervivencia de la memoria histórica. Son símbolos de una reconciliación no basada en el olvido sino en el perdón.

2) La comprensión de la unidad del Estado como una imposición. En una sociedad democrática en la que conviven pueblos diversos e identidades plurales, nadie debería cimentar la unidad de la comunidad política al margen de la voluntad de los distintos pueblos de permanecer unidos. Esto vale muy especialmente para un Estado plurinacional como el español. Supuestamente, nuestra Constitución intentó resolver este problema por medio del reconocimiento de la unidad en la diversidad de la que habla su artículo 2. Sin embargo, algunos estudios académicos demuestran hasta que punto el artículo 2 de nuestra Constitución, cuando habla de la “indisoluble unidad de la Nación española”, fue redactado bajo atenta mirada de la cúpula militar franquista de entonces. Es fácil que la unidad de España, como obligación inquebrantable, aparezca a los ojos de las naciones periféricas como un resto franquista de nuestra Constitución. Y esto, con todo el respeto, no es fundamentalmente un problema de las naciones periféricas, sino del texto constitucional o, en todo caso, de nuestra historia reciente.

Entendemos que este “vicio de origen” de nuestro texto constitucional a la hora de afrontar el dramático problema territorial se compensó, durante las primeras décadas de la democracia, con un determinado espíritu de acuerdo con el cual todo el mundo renunciaba a su programa de máximos: los nacionalismos renunciaban al separatismo, y los partidos de ámbito español renunciaban al centralismo puro y duro. En medio, quedó un terreno propicio para el impulso del Estado de las autonomías. Sin embargo, hoy el PP de Aznar se aferra al texto constitucional como si fuera un tótem y enarbola la unidad del Estado como un arma arrojadiza y como un elemento de confrontación. Pero la realidad es como es, y hay cosas que no se pueden imponer, ni siquiera por las malas. “La maté porque era mía”: ésta parece ser la actitud del PP con la unidad de España, porque nunca había estado tan en riesgo como ahora.

El PP, pues, ha sido el primero en romper implícitamente con la Constitución, no con su letra pero sí con su espíritu, puesto que en algunos aspectos ha recuperado el programa de máximos de la derecha predemocrática en lo que a la cuestión territorial se refiere. No es de extrañar que en el País Vasco y en Cataluña los proyectos soberanistas o independentistas no cesen de ganar adeptos. La derecha española, en su versión neocentralista aznariana, ha sido primera en recuperar su programa de máximos y con ello ha abierto la veda para que lo recupere todo el mundo, cada cual el suyo. Entendemos, pues, que otro déficit de la transición fue no poder dejar bien sentado que los pueblos de España, si están unidos, que lo están, es porque quieren, no porque nadie les obligue a ello.

Creemos que, de un modo u otro, ambos problemas están relacionados. Que si el PP ha roto con el espíritu constitucional es porque, en lo más profundo, todavía no ha roto con su pasado franquista. La izquierda y los nacionalismos fueron generosos con las fuerzas políticas procedentes de la dictadura en el momento de la transición. De hecho, no tuvieron más remedio: la correlación de fuerzas era la que era, por mucho que las legitimidades democráticas fueran asimétricas. No se pudo exigir un arrepentimiento histórico a la derecha franquista y, por esto, hoy, sus herederos, en cuanto se han encontrado con una mayoría absoluta entre las manos, han sacado del armario algunos de sus peores fantasmas. Aznar empezó su asalto a la presidencia del gobierno citando de Azaña, en un gesto muy hábil, pero se va leyendo a Pío Moa, este historiador que justifica la legitimidad del Alzamiento. Toda una parábola.

Nuestra generación, crecida en democracia, no quiere seguir pagando estas hipotecas de la transición. En un acto de responsabilidad histórica del que nosotros hemos sido los mayores beneficiarios, nuestros mayores las asumieron. En un acto de responsabilidad histórica, nuestra generación debería ser capaz de levantarlas, con sosiego pero con firmeza. Porque tenemos derecho a ir purificando nuestra democracia de las peores adherencias de nuestro pasado. Y para que la falta de memoria histórica no permita a la derecha, cuando llega al poder, el desprecio impune de algunos de los elementos más válidos de nuestro espíritu constitucional.



Compartir:

  1. sin compartir muchas de sus opiniones, hay que reconocer que estan muy bien articuladas, y son desapasionadas y bastante equitativas

    Comentario escrito por PETERMAN — 29 de January de 2007 a las 2:09 pm

  2. No hay duda que de lo que se trata es de ajustar cuentas con el PP y no con el pasado.

    Para ello, el primer paso es prostituir el significado de las palabras; democrático pasa a significar “no nos gusta”, o “estamos en desacuerdo”. El PP no hace cosas mal, ni equivocadas, el PP principalmente hace cosas antidemocráticas, poco democráticas o absolutamente fascistas.

    Luego hay que pulir la historia y contarnos un bonito cuento. La oposición al franquismo, aun asumiendo que fuera en su totalidad democrática, que no lo fue, fue feroz y compartida por todos los españoles, excepto los ahora votantes del PP. El porque Franco murió en la cama, en la mayor de las tranquilidades, sigue siendo un misterio, habida cuenta de su estultez y de la oposición mayoritaria de los españoles. En resumen, ahora nos contamos que nuestros padres corrieron detrás de los grises, y aunque la sangre les hervía, con tal de evitar una nueva guerra civil, se tragaron la monarquía y la unidad de España. Por cierto, la constitución esta legitimada porque la votaron los españoles mayoritariamente, no por un mayor o menor pedigrí antifranquista.

    Luego se citan un par de puntos principales como “extremadamente perniciosos” para la democracia o el nacionalismo de izquierdas, que a partir de ahora pasan a actuar como sinónimos.

    Se da por supuesto que no se saldaron cuentas, cuando lo que se quiere decir es que no se saldaron cuentas como a estos señores les hubiera gustado. Ellos no se conforman con el mutuo perdón por los excesos cometidos por ambas partes, que es el llamado espíritu de la transición, eso ahora se le llama amnesia, quieren que el PP pague por lo que hicieron nuestros abuelos en el 36 y que además asuman que PCE, PSOE, Anarquistas, ERC, etc, son unos demócratas de toda la vida…y mire, no.
    De nuevo se confunde democrático con “me gusta” o “no me gusta”. A mi no me gusta que se le dediquen estatuas de Largo Caballero, que se bautice al estadio olímpico de mi ciudad como Lluis Comanys, ni que se subvencionen a los familiares de terroristas…pero no podemos convertir nuestras preferencias en dogmas democráticos.

    Como el estatuto catalán, hecho a medida de nacionalistas e izquierdas y por lo tanto paradigma de la democracia, considera que España es un estado plurinacional, debe de serlo y afirmar lo contrario es antidemocratico. Los nacionalistas periféricos deben asumir que la mayoría de los españoles consideran que España es una única nación soberana con diversas identidades, no porque tengan miedo a la Brunete, sino porque así lo sienten y así se lo dicta el sentido común, al igual que lo creían, creen, una mayoría de catalanes y vascos a pesar de 30 años de adoctrinamiento nacionalista. Las constituciones democráticas garantizan los derechos de las minorías, no que estas sometan a sus designios a las mayorías y si nos les gusta, que pidan la independencia, a estas alturas con una mayoría suficiente, la consiguen seguro. Igual de democrático seria una nueva reorganización territorial que sustituyese las c.c.a.a. por una estructuración provincial…perdón, no, que eso no gusta y por tanto es antidemocratico.

    No deja de ser risible que se considere al PP como responsable del incremento del nacionalismo, que viene a ser lo mismo que afirmar el fracaso y la incapacidad del nacionalismo catalán y vasco, pero no es así, el nacionalismo ha crecido debido a que durante 30 años han campado a sus anchas, con las complicidad de PSE y PSC.

    Una vez mas, en un maniqueísmo totalmente indisimulado, después de reclamar un programa de máximos para la izquierda nacionalista, le recrimina al PP que haga lo mismo, lo de menos es que sea falso, es que lo haga con tal descaro… es mas, le acusa de romper el “espíritu constitucional” al que ha estado machacando durante todo su discurso…demagogia en estado puro. Es en estos últimos párrafos donde mas se pone de manifiesto, de que lo que se trata es de castigar al PP, no sea cosa que vuelven a ganar unas elecciones…incluso dos veces seguidas, y es que, no nos engañemos, los españoles incluso cuando les dejas votar libremente, son profundamente antidemocratas.

    Comentario escrito por Mauricio — 29 de January de 2007 a las 2:18 pm

  3. “Ellos no se conforman con el mutuo perdón por los excesos cometidos por ambas partes, que es el llamado espíritu de la transición”

    Esto es rigurosamente falso. No hay un solo fascista que haya pedido perdón a nadie por sus crímenes. Ni uno. Luego no sé quién, a parte de un chiflado que solo en un baño sucio y delante de un espejo se repite compulsivamente que perdona a quién quiera, ha perdonado a nadie, cuando no se ha pedido perdón. Lo sucedido, más allá de interpretaciones voluntaristas, es que los fascistas amnistiaron -esto es, perdonaron- a los antifascistas.

    mañana, más.
    pep

    Comentario escrito por popota — 30 de January de 2007 a las 12:56 am

  4. Este quizá es uno de los mejores artículos -para mí- de esta serie.

    Sr. Mauricio, puede Ud. interpretar la realidad como más le convenga, pero en su afirmación “No hay duda que de lo que se trata es de ajustar cuentas con el PP y no con el pasado” creo que se pone de manifiesto que no ha leído con calma el texto. Y es que cuando al juicio se le sustituye por el pre-juicio, se impide analizar las ideas que los demás han querido expresar, ya que se tiene preparada la respuesta antes de conocer la pregunta. Una vez más, leemos aquello de “los excesos de las dos partes”, este sí un gran ejemplo de maniqueismo.

    Espero que no se tome este post como no amistoso, puesto que mi intención es simplemente velar por la salud de su hígado… y el de todos.

    Un fraternal saludo,

    Comentario escrito por Ano Nimo — 30 de January de 2007 a las 10:41 am

  5. A mí todo eso de pedir perdón por lo que hizo otra gente, otra generación, en el pasado me parece una soplapollez. Con perdón. La gente se está poniendo de un puritano beato que da asco. Ya sólo falta que nos obligen a confesarnos, como hacían los curas en el colegio. Qué coñazo, señores, qué coñazo!

    ¿Cuándo pediran los actuales habitantes de Roma perdón por el abominable rapto de las Sabinas?

    Son ustedes una panda de beatos meapilas. Y lo digo con todo el respeto.

    Comentario escrito por Fernando — 30 de January de 2007 a las 11:13 am

  6. Jejeje, a mí lo que me encanta es ver a los mismos, llevando el mismo debate, con sus mismas posiciones, artículo tras artículo. Es como la escena inicial de Las dos torres. Con gandalf luchando con el balrog, venga a pasar planos y niveles. Todo en plan videojuego de plataformas. Avisen a galaico, ari, etc. de que están aquí no valla a ser que llegen a los billares y no les vean.

    Aunque les perdono porque los comentarios son muy interesantes. Solo les pido que, en la medida de lo posible, no se encabronen. Es por lo que yo dejé de leer el especial de la transición. Ánimo.

    Comentario escrito por Otto von Bismarck — 30 de January de 2007 a las 12:34 pm

  7. No sé qué pinta aquí otra generación. Que yo sepa, al Jefe de Estado lo puso Franco, y dispuso de poderes cuasiabsolutos.
    En el TC, esta mañana, se sienta un tío que fue gobernador civil fascista en Almería, con la guardia civil asesinando por allí con total impunidad.

    Comentario escrito por popota — 30 de January de 2007 a las 4:20 pm

  8. Popota,

    Diga usted que fascista debe pedir perdón, ¿S.M. el Rey?, ¿Aznar?, ¿Fraga?…¿Fraga por el asesinato de Lorca?…y mientras tanto a homenajear a Carrillo. Los únicos a los que se amnistió, fue a los terroristas de ETA, en mala hora…¿son estos los antifascistas a los que se refiere?

    Si usted cree que hay algún fascista suelto, con crímenes en sus manos, vaya al juzgado más próximo y ponga una denuncia. Esos delitos no prescriben. Ahora bien si lo que usted pretende es que metan en el trullo a Aznar, va a ser mas difícil, porque el delito de “facha y mala persona” todavía no esta contemplado en el código penal.

    Ano nimo,

    Me debe haber despistado que la mitad del articulo este dedicado al PP y el otro trufado de alusiones al PP…pero si no es así, entonces, ¿quien debe pedir perdón?…ya se los fascistas, pero algo así como mas concreto ¿puede ser?

    Claro que a lo mejor me equivoco y dándoles la razón a los nacionalistas periféricos de izquierdas, ya no es necesario pedir perdón y podemos ser mediodemocratas, si vas a tener razón, con una segunda lectura ya lo entiendo mejor, veo que el texto tiene mas enjundia de lo que parece…

    Por cierto, imagino que lo que no es maniqueo es pedir que los “fascistas” pidan perdón y el otro bando demócrata impoluto que no tienen nada de lo que arrepentirse, con su altura de miras habitual, las acepte a cambio que sus “herederos” hagan autos de fe públicos, los primeros sábados de cada mes y se les descuenten automáticamente un millón de votos en cada elección a cuenta de los asesinatos que cometió el PP, quiero decir, sus mentores…

    Por cierto mis abuelos lucharon en el bando republicano y yo voto al PP, ¿tengo que pedir perdón a la sociedad por mis crímenes pasados? o a mis abuelos ¿por mis crímenes actuales?

    Comentario escrito por Mauricio — 30 de January de 2007 a las 6:33 pm

  9. Sr. Mauricio,

    El maniqueismo que yo menciono es el de equiparar al bando republicano y al nacional, como si tuvieran la misma legitimidad.

    Otro ejemplo de maniqueísmo es meter en el mismo saco a Azaña y a la FAI, por ejemplo.

    Nuestra desgraciada historia de aquellos años, tuvo muchos puntos en común con la de otros países de nuestro entorno, pero a diferencia de ellos, aquí el fascismo se perpetuó durante muchos años. En estos países, se juzgó a los nazis, fascistas italianos, colaboracionistas del régimen de Vichy, etc. Pero también a los que los promovieron-apoyaron. Algo que se ha “olvidado”, por ejemplo, fue el proceso en Nuremberg y encarcelamiento de los grandes industriales, terratenientes y demás partidarios del capitalismo a cualquier precio que promovieron-apoyaron a Hitler. Un insigne representante fue el padre del barón von Thyssen, este “mecenas” que teníamos por aquí casado con Tita Cervera. En esa lista encontramos los Krupp, Hoechst etc. La Renault fue expropiada a la familia Renault por haber colaborado con los nazis.

    Nada de eso se hizo aquí. De hecho, el mayor ladrón y contrabandista de la época, Juan March -perfectamente documentado-, fué el principal financiador de Franco. Sus nietos, hoy, son reconocidos como una de las principales fortunas de España. También Cambó, abuelo del eurodiputado de CiU Ignasi Guardans, en su momento el hombre más rico de España. Y como estos, tantos otros.

    Ud, que sin duda parece algo leído sobre el tema, conocerá las tesis de Robert Nozick, teórico del liberalismo más radical, que llega a justificar la desigualdad social extrema como algo natural, consustancial con el género humano… si esa desigualdad no está fundamentada en el delito. Por tanto, incluso las personas que defienden modelos “neoliberales” pero honestas, no pueden justificar nunca el franquismo ni la visión sesgada de la historia.

    Creer que 40 años de franquismo no han tenido efectos sociales que perduran, como si la beatífica Transición nos hubiera convertido a todos en demócratas, es algo más que ingenuo. Si hay un partido heredero de los que se beneficiaron y que recoge las maneras de hacer de esa gente, no hace falta que digamos cúal es su nombre.

    Ya que Ud. es catalán, sin duda conocerá esa expresión tan bonita que dice: “se nos mean encima, y encima, nos dicen que llueve”.

    Un fraternal saludo,

    Comentario escrito por Ano Nimo — 30 de January de 2007 a las 11:12 pm

  10. “Los únicos a los que se amnistió, fue a los terroristas de ETA, en mala hora…”
    Esto es mentira. Pero no será tan mala cuando tanto exetarra anda metido en el PP o aledaños.

    “Diga usted que fascista debe pedir perdón,”

    Yo no he hablado de perdón: ha hablado usted, para validar una leyenda urbana más falsa que las armas de destrucción etc. Yo no he dicho que un fascista deba pedir perdón, de hecho creo que no sirve de nada. Sí creo que un estado democrático debería juzgar a los fascistas y, en su caso, amnistiarlos. No que los fascistas amnistíen a los buenos, porque luego sucede que veinte años más tarde aparecen mitos de perdones masivos que, en tanto que basados en la aceptación de pulpo como animal de compañía, no pueden producir nada bueno.

    Saludos,
    pep

    Comentario escrito por popota — 31 de January de 2007 a las 12:29 am

  11. Ano nimo,
    El bando republicano era el que estaba defendido por la CNT-FAI, PSOE, PCE…valientes republicanos. ¿Tenia legitimidad la pseudorepublica para matanzas como la de Paracuellos? ¿para asesinar religiosos en Barcelona? ¿a políticos en Madrid? ¿para levantarse en armas en el 34?, ¿de que legitimidad me habla?, ¿la que no le reconoció ninguna democracia occidental?,…en fin, no me interesa este debate de sordos.

    En el mismo saco los mete a usted al llamar a todos ellos republicanos y demócratas.

    Si hay similitudes, tanto nazis, como fascistas se aprovecharon de las debilidades de los regimenes de sus países para llegar la poder, igual que el Frente Popular. La dictadura militar de Franco, no tiene nada que ver con el fascismo o nazismo. Aquí nadie colaboro con una fuerza militar extranjera, ni se peleo con el resto del mundo por un reich de mil años. No se me vaya por las ramas.

    Volviendo a lo concreto, lo que usted pide es que se juzgue a los herederos de los March y a Ignasi Guardians. ¿Bajo que delito?.

    Desconozco las teorías de Robert Nozick y por lo que dice, tampoco me interesan. Para usted decir que el nuestro rey es legitimo, que acusar de nada al tal Guardians es absurdo, que la historia no se puede dictar desde el gobierno, que el supuesto bando republicano cometió multitud de crímenes y carecía de cualquier legitimidad, es defender a Franco, para mi, es defender la verdad.

    Desconozco las teorías de Robert Nozick y por lo que dice, tampoco me interesan. Le recomiendo que sea un poco más abierto de mente, el liberalismo no es una secta piramidal. Yo no pretendo que este de acuerdo con todo lo que digan todos los llamémosles, pensadores de izquierdas, no sea tan absurdo de pretender que yo este de acuerdo con todo aquel que se autoproclame o le proclamen, liberal.

    Lo de “creer que 40 años de …” es esperpéntico, aunque solo fuese por edad…, en fin, al menos al final me da la razón, todo esto es sobre el PP.

    Por cierto, la expresión es gallega, no catalana.

    Popota,

    ¿Hay mucho ex etarra metido en el PP? y ¿en el PSOE?, unos y otros deberían haber cumplido sus penas íntegramente. En el ámbito del PP, que yo sepa solo esta Juaristi que no cometió ningún delito de sangre, lo cual no le exime de pagar su deuda con la sociedad.

    Bien no se trata de pedir perdón, se trata de que sean juzgados. Le reitero de nuevo, vaya al juzgado más próximo y póngales una denuncia. ¿Qué el delito no esta tipificado?, da igual porque lo que usted quiere es un juicio político bajo la acusación general de fascista y sentar en el banquillo de los acusados al PP..¿a quien sino?. Eso es inmoral, antidemocrático, carece de cualquier legitimidad y además es peligroso.

    Que los fascistas amnistíen a los “buenos”, como dijo el (me ahorro el adjetivo) de Peces Barba sobre Carrillo…la verdad es que no consigo entenderlos. Ustedes no solo quieren deslegitimar a la derecha, quieren deslegitimar a España y para ello han fanatizado a toda una generación de sinsustancias que al mismo tiempo que ignoran a sus abuelos, sienten como si la guerra la hubieran pasado ellos, ¿tan mal esta la izquierda?, ¿tan falta de argumentos?, ¿vale la pena?

    Comentario escrito por Mauricio — 31 de January de 2007 a las 1:18 pm

  12. Ah, no. Yo no he defendido que hay que juzgar al PP, he defendido que, en todo caso, hay que juzgar a quién haya cometido crímenes y haya colaborado con el régimen -mismamente, el prisarra Cebrián-. En ningún momento he escrito el nombre de partido alguno: excusatio non petita, leche.
    No me sumo a eso de montar el bluf de la memoria histórica para acabar haciendo una ley de punto final que solo sirva para darle votos al psoe y deslegitimar al partido que ha nombrado a un presidente del CGPJ que se autodefine como franquista.

    saludos,
    pep
    p.s: Carrillo fue juzgado por tribunales españoles en 1976 o 77 por un juez con un padre y un tío asesinado en Paracuellos, a diferencia de los fascistas, que no han pisado tribunal alguno.

    Comentario escrito por popota — 31 de January de 2007 a las 4:08 pm

  13. Sr. Mauricio, le ruego un poco de imaginación para ver si puede entenderme:

    Si mañana hubiera un golpe de estado contra el orden constitucional por una parte del ejército, y Ud -es un suponer- y un servidor lo rechazáramos, según su método nos convertiría a los dos en integrantes del “bando constitucional”, cuando es obvio que nuestras ideas, ya no políticas, sino filosóficas no tienen nada, nada que ver.

    En ese escenario, si los votantes del PP, aprovechando la debilidad institucional, iniciaran su “revolución” matando rojos y nacionalistas, no sería de recibo el que alguien del bando que apoyase a los militares, una vez vencedores, me hiciera culpable a mí de ello.

    Respecto a lo de que la dictadura militar de Franco no fue fascista… podemos discutir eternamente sobre etimologia del fascismo. Cierto es que la versión española tenía características particulares, como en tantos otros temas, como el papel de la Iglesia, por ejemplo.

    Este es un tema demasiado serio para hablar, como hace Ud., con tanta ligereza. Mi padre recordaba haber visto aviones con la esvástica bombardeando su ciudad.

    Y la alusión que hice a Nozick fue para subrayar el falso liberalismo del PP, como falsa es su condición de demócrata.

    Ignoro si su condición de votante del PP responde a una ideologia franquista, a sentirse partícipe de un asiento en el carro ganador, o al despecho de otras opciones.

    Sólo me queda desearle una evolución a otras formas de pensamiento que favorezcan la convivencia.

    Un fraternal saludo,

    Comentario escrito por Ano Nimo — 31 de January de 2007 a las 4:34 pm

  14. Popota,

    En serio ¿a quien quiere que se juzgue y porque delito?, porque si esta diciendo en serio que enjuicien a Cebrian por colaboración con el régimen, es que usted decididamente es un fanatico.

    Ano nimo,

    Le diré que no me creo que su padre viese aviones con esvásticas porque dudo que llegue a los 25 años. En cualquier caso, como no veo que aportaría al debate, ni que su padre viese aviones con esvásticas, ni que yo le tachase de mentiroso sin pruebas, me abstendré de argumentar en base a mis dudas y lo haré en base a mis certidumbres.

    Determinar verdades históricas no es función de ningún gobierno democrático. Los crímenes, si se cometieron deben juzgarse, ahí tiene los tribunales. Los delitos de opinión, no existen en democracia y menos con carácter retroactivo. Podría decir de forma concisa que pretende, sin irse por las ramas, ni utilizar conceptos “genéricos” o imprecisos como “hacer justicia”, “juzgar a los fascistas”, etc. Me temo que no podrá, sin ponerse en evidencia, claro.

    Poder, puede discutir que la tierra es plana, pero el Franquismo, fue una dictadura militar. No todas las dictaduras son fascistas, las hay nazis, comunistas, esperpénticas…

    Yo me tomo muy en serio este tema, son ustedes los que se creen que es un jueguecito, estilo “No a la Guerra”, afirmar que 10 millones de españoles son fascistas, que el jefe del estado carece de legitimidad democrática, que se tiene que juzgar a todo aquel que tuviera que ver algo con un régimen, que duro, nada mas y nada menos que 40 años, es algo muy serio y es lo que usted esta planteando, a mi entender muy inconscientemente, y si no es por la edad, y por lo que usted afirma no lo es, me parece doblemente mal.

    Para finalizar, usted que tacha a media España de antidemocrata, me dice que tengo que evolucionar a otras formas de pensamiento que favorezcan la convivencia. Imagino que se refiere que debo evolucionar a una que le de la razón o por lo menos que no le moleste, eso definitivamente favorecería la convivencia, ¿no?…La democracia, la política, adquiere significado cuando no hay consenso, cuando hay diferencias, grandes diferencias, es cuando mas importante es, lo único que se requiere es respeto por las reglas de juego, esas que solo le parecen bien, cuando le dan la razón.

    Comentario escrito por Mauricio — 31 de January de 2007 a las 7:03 pm

  15. Sr. Mauricio,

    Desde un punto de vista ético o moral, el consenso es insuperable. Pero el consenso no significa que todas las posiciones sean válidas. Las posiciones deben argumentarse con premisas verdaderas.

    Uno de los efectos del franquismo ha sido la minoria de edad mental de gran parte de la población, que acepta lecturas simples de la Historia y que llega a justificar a sus propios verdugos -si exceptuamos a los paniaguados del régimen, del funcionario al estanquero-. La imagen de que un gobernante tiene que mandar, y no servir, es producto de esa infantilización. Es algo profundamente interiorizado en España.

    Le agradezco que me considere tan joven, pero es posible que sea bastante más mayor que Ud. Yo llegué a cursar la EGB en el franquismo por lo que algo de perspectiva tengo.

    Y por último, me permito aclararle que democracia no es la ausencia de consenso sino simplemente respeto por las posiciones -honestas- de los demás, algo que su partido, desgraciadamente, no hace.

    Un fraternal saludo,

    Comentario escrito por Ano Nimo — 31 de January de 2007 a las 11:59 pm

  16. Ano nimo,

    ¿Quién dicta cuales son las premisas verdaderas?, ¿el polit bureau?, de todas formas creo que no ha entendido lo que quería decir. Creo que la democracia es especialmente valida cuando no hay consenso. EL derecho a disentir y ver las cosas diametralmente opuestas es básico en una democracia.

    Lo del franquismo disiento, hace 32 años que murió Franco, así que como mucho influencio a la gente que esta sobre los 50 años, dejemos de asustar a la gente con este lobo.

    Como afirme, no se puede argumentar que todas estas diatribas sobre el franquismo y la transición tengan otro objetivo, que no sea atacar al PP.

    Von Bismarck,

    Donde quiera que estés, te “gustara saber” que del 1629-31 hubo un recesión muy importante en Castilla, que se vio complicada por un periodo de carestía, donde literalmente hubo casos de gente que murió de hambre. No solo se trato de malas cosechas, debido al tiempo o a la tierra, sino que influyeron otros factores como la política de fijar un precio máximo para el trigo, por lo que los agricultores se pasaron a la vid donde veían más beneficios, y ademas estaba prohibida la importación de grano debido a la guerra con los holandeses. La solución; se derogo el precio máximo del trigo y se autorizo la importación de grano, como no, con barcos holandeses y es que querer “artificializar” la economía tiene estas cosas…pero hambre se paso.

    Comentario escrito por Mauricio — 02 de February de 2007 a las 12:30 pm

  17. Jajaja, donde quiera que esté. Aquí se pasó hambre (de fondo la música de lo que el viento se llevó).

    Sigo ojeando sus disquisiciones de vez en cuando. Aguantándome las ganas de entrar al trapo cuando algo no me gusta y de aplaudir cuando sí lo hace.

    No hace falta irse tan lejos. En la primera mitad de la década de los 40 hubo varios años secos alternos que ayudaron a que el tifus y la tuberculosis se cargaran a los que no finiquitó el hambre. Aunque soy joven y hablo por fuentes orales. Debería mirar la serie histórica pero me da pereza.

    De todas formas me parece un poco extraña su defensa de la importación de grano cuando esa es precisamente una de las grandes debilidades que siempre se le achacan tanto a roma como a la unión soviética. No ser capaces de alimentar a su población.

    Por cierto, que la URSS producía sufientes calorías para su gente. Para lo que no las producía era para su población y su ganado juntos. De modo que importaban grano para la gente, y dedicaban su producción cerealista a la producción de carne.

    Dicho de otro modo, si los rusos hubieran sido vegetarianos a lo mejor seguiría en pie el muro de berlín (evidentemente esto es una coña).

    Saludos.

    Comentario escrito por Otto von Bismarck — 02 de February de 2007 a las 1:20 pm

  18. Herr Otto, que es un caso de errequeerrismo wikipedico, dejalo estar…. que la culpa de que los españ..digo ibericos confederados era el sol que los achaparraba. Si no hay más que bajarse a Almería…..eso si , las niñas…

    Comentario escrito por galaico67 — 02 de February de 2007 a las 8:44 pm

  19. Herr Otto, que es un caso de errequeerrismo wikipedico, dejalo estar…. que la culpa de que los españ..digo ibericos confederados fueran de tanto poderío físico era del sol que los achaparraba y/o de la tremenda virilidad iberica. Si no hay más que bajarse a Almería…..eso si , las niñas…

    Comentario escrito por galaico67 — 02 de February de 2007 a las 8:45 pm

  20. Von Bismarck,

    España desde luego no es un vergel. Sin embargo en Argentina, donde tiras una colilla al suelo y al día siguiente tienes un tabacal, la gente pasa hambre.
    Se ha de saber producir eficientemente y desde luego se ha de generar riqueza para poder importar, que es lo que no hacia la URSS, ni España…

    Por si le interesa

    “Donde quieres que estés, te gustara saber..” es una canción o poema de J.M. Serrat, con un abonita letra…

    La explicación sobre el “hambre” que paso Castilla es de la biografía sobre el Conde Duque de Olivares de J.H Elliot, Capitulo XI.

    y Galaico usted…usted dedíquese a salvar la industria del calcetín del peligro amarillo…

    Comentario escrito por Mauricio — 02 de February de 2007 a las 9:50 pm

  21. No, hombre, quiero salvarle del empacho de biografias, y de su errequerrismo con Castilla , saltando de articulo en articulo para seguir con lo mismo Por cierto ¿Los Reinos de Castilla ó Castilla “la Mesetaria”?
    Si vuecencia puede “dar por culo” con “hablemos de lo que hablemos, el proyecto socialista esta agotado y sin ideas, malvados rojo-pogres que le echais la culpa de todo al PP”, yo me siento libre de usar mi ” animus jocandi” (latinajo seguramente mal escrito) y mis ganas de ” dar por culo” made en las Rias Baixas, ante su reincidente errequerreismo.
    Biquiños

    Comentario escrito por galaico67 — 02 de February de 2007 a las 10:06 pm

  22. No se lo tomen a mal, pero yo me descojono ligeramente con todo esto. Esto ya parece un bar de pueblo donde uno sabe de qué pie cojea todo cristo.

    Creo que no voy a intervenir más no valla a ser que acabemos liados como la otra vez, hablando de algo que no tiene que ver. Pero para rematar el tema agrícola apuntaré algo. Argentina tiene otro problemilla. Aquí en almería (tierra de recios españoles achaparrados y niñas con culos de hormigonera por no hacer ejercicio) una familia puede salir adelante con media hectárea de invernadero. Pero, según nos comentó un profesor, cuando su mujer dijo esto en una conferencia en argentina acabaron casi como en sicilia anoche. Porque allí tienen fincas de 1000 hectáreas y no son rentables. Sería apasionante entrar en los por ques (yo solo los imagino), pero creo que los separatistas malvados que discutían con ustedes preferirán seguir con el hilo original.

    Por cierto, señor galaico, ud. no será hincha del palermo y mauricio del catania ¿verdad? Y otra cosa más, voy a revisar mis tuberías de cobre para ver que no falta ninguna. Saludos.

    Comentario escrito por Otto von Bismarck — 03 de February de 2007 a las 4:32 pm

  23. No Herr Otto, no, precisamente culos de hormigonera no, entre rusas y pijas el hormigon es escaso. Hay sobrealimentadas, como en todas partes, pero apolineas tambien.
    Y Herr Otto, de lo que me he cansado es de que le demos cuerda a alguien con un nick de hereje y que transforme esta charleta de herrikotaberna en un blog de historrrría, version cesarvidalista

    Comentario escrito por galaico67 — 03 de February de 2007 a las 7:09 pm

  24. Bien señor galaico. Dos apuntes a sus dos apuntes.

    Por lo que comenta de las chatis me imagino que ha ido usted al poniente. Probablemente incluso estuviera de fiesta en aguadulce. Como habló vehementemente de las pitas daba por hecho su estancia en cabo de gata.

    Pues efectivamente, estamos haciendo grandes esfuerzos por mejorar la raza. Y las autóctonas no se han tomado demasiado bien la llegada de europeo-orientales sexys y modosas. Es el liberalismo que defiende mauricio llevado al terreno reproductivo, aumenta la competencia intraespecífica para las féminas.

    Pero sigo defendiendo (vea señor mauricio que no me convenció) que hemos dado el salto cualitativo muy tarde. Y solo una generación nos separa del hambre. Porque a pesar de las deliciosas pijillas sigue habiendo mucha tía que podría ser explisiva pero no lo es por no hacer un mínimo de ejercicio.

    Y en cuanto a la discusión histórica. No sea ud tan crítico. El señor mauricio cuenta con El fuhrer divino que le muestra la verdad mientras nosotros podemos haber sido engañados por el genio maligno cartesiano. O incluso, más probablemente, podemos haberla cagado todos.

    Comentario escrito por Otto von Bismarck — 04 de February de 2007 a las 1:29 pm

  25. Para cerrar el asunto y no mosquearle más, me confesaré:
    Tengo asuntos profesionales entre Roquetas y Rodalquilar, moviendome por Aguadulce, Almería y Vicar.
    Hasta la proxima

    Comentario escrito por galaico67 — 04 de February de 2007 a las 1:59 pm

  26. No estoy mosqueado, en todo caso lo estarán los que se pregunten que coño hacemos hablando de tías en el hilo de la transición. Pido disculpas a todos los afectados. Saludos.

    Comentario escrito por Otto von Bismarck — 05 de February de 2007 a las 1:30 pm

  27. A Mauricio:

    “La dictadura militar de Franco, no tiene nada que ver con el fascismo o nazismo. Aquí nadie colaboro con una fuerza militar extranjera, ni se peleo con el resto del mundo por un reich de mil años. No se me vaya por las ramas.”

    Efectivamente, ni la estructura vertical del nacional-sindicalismo, ni las organizaciones uniformadas y jerarquizadas militarmente (los camisas azules y boinas rojas), ni siquiera el saludo romano, suponía ninguna similitud con el fascismo.
    Lo de Franco era una dictadura “militar”, y por lo tanto seguramente más honrada humanitaria y recta que ninguna otra.
    Además lo de la división azul no supuso colaboración con fuerza militar alguna sino más bien una aportación lúdico festiva de nuestro carácter alegre y mediterráneo en un conflicto tan frío y lejano, es decir una aportación más bien humanitaria que otra cosa.
    Y el que no lo quiera ver así es que tiene intereses espúreos en todo esto.

    Una pregunta, ¿apoyaría Ud. un humanitario y alegre golpe de estado militar de ser reelegido el desastroso e inhumano gobierno de ZP?

    Comentario escrito por guimusa — 06 de February de 2007 a las 1:19 pm

  28. Sr. Mauricio,

    Siento no haber podido darle réplica estos últimos días. No espero que Ud acepte la validez de las premisas de mis argumentaciones, puesto que despúes del reciente intercambio de opniones, me da que es imposible. En realidad, ya lo suponía al leer su primera contribución. Es realmente fascinante que todas sus opiniones parecen estar cortadas por un patrón frecuentemente utilizado en internet, el del revisionismo histórico & exaltación “liberal”, probablemente por parte de un reducido grupo de personas muy, muy activas. Lo preocupante es que esa “coherencia”, esa “uniformidad”, muestra una falta de criterio propio o …. es parte de una estrategia digamos posmoderna.

    Sin duda, una de las reflexiones más profundas es aquella de “No hay duda que de lo que se trata es de ajustar cuentas con el PP” equivalente intelectual al “tratan de aislar al PP” o a aquella “es que me tienen manía” que quizá adornaba su etapa escolar.

    En fin, como despedida, vuelvo a desearle que pueda, algún dia, tener una mayor confianza en las personas.

    Un fraternal saludo,

    Comentario escrito por Ano Nimo — 06 de February de 2007 a las 10:55 pm

  29. Hola:

    Perdón por el off-topic, pero quería decir un par de cosas sobre el artículo de Comín, el cual habría suscrito en su práctica totalidad antes del inacabado Spanish Tour del Estatut.

    Me parece que no le falta razón en muchas de las cosas que dice, principalmente en que la transición supuso una mejora sustancial en la vida de los españoles, algo que no reconocen sus críticos más recalcitrantes.

    Ello no supone, empero, que se deba confundir lo que en rigor es una transición “hacia” la democracia con una transición “a” la democracia. Porque quedan cosas pendientes y manifiestamente mejorables -empezando por el no recusado juez del Constitucional bajo cuyo mandato como gobernador civil fascista la guardia civil asesinó a un militante izquierdista por hacer una pintada pidiendo pan y trabajo-, y afrontarlas exige alejarse de la autocomplacencia con que la cultura española habla del tema.

    Saludos,
    pep

    Comentario escrito por popota — 08 de February de 2007 a las 3:37 pm

  30. El artículo inicial
    no empezó del todo mal
    el relato de Comín
    hizo bastante tilín
    y así lo entendió Mauricio
    que sacó pronto el cilicio
    provocando que popota
    pusiera el punto en la jota.
    A Ano Nimo le pareció
    el trabajo cojonudo
    y envióle sin desprecio
    a Mauricio un buen saludo.
    Hubo un punto en que la noria
    tan solo hablaba de historia
    con Mauricio repartiendo
    y don Otto distendiendo
    vino galaico a decir
    que dejaran de aburrir.
    Con el tema del franquismo
    la cosa tornó en difusa
    y en esto volvió guimusa
    y a Mauricio preguntó
    si amaba el golpe de estado
    Mauricio no contestó
    dándolo por bien sentado.
    Y como todo se agota
    la entrevista de popota
    ya no suscita debate
    como aquí ya no hay tomate
    si no os parece mal
    le pongo punto final
    con estas simplonas rimas
    propias de algún subnormal.

    Comentario escrito por guimusa — 14 de February de 2007 a las 11:05 am

Comentarios cerrados para esta entrada.