El próximo Gobierno…

Por fin se concreta la buena nueva anunciada por La Página Definitiva

Nuestra confianza en que Aznar ganaría las elecciones era absoluta, y así, desde el principio, dejamos claro que las elecciones nos traerían la buena nueva que ahora se confirma.

Nuestros ministros son:

VICEPRESIDENTE PRIMERO Y PRESIDENCIA: Mariano Rajoy. Sin sorpresas, Rajoy ha sido recompensado por la campaña electoral que llevó a Aznar a encumbrarse como líder del mundo libre. La Vicepresidencia de Moncloa sigue siendo la primera, a pesar de lo que sostenían algunos moncloólogos.

VICEPRESIDENTE SEGUNDO Y ECONOMÍA: Rodrigo Rato. Uno de los pocos ministros que siguen en su puesto. Nombramiento previsto. Rato no logra ocupar la Vicepresidencia Primera.

MINISTRO PORTAVOZ: Pío Cabanillas. Una de las grandes sorpresas del Cuaderno azul. A Aznar le gusta demostrar que es inescrutable y coloca a un “chico PRISA” de Portavoz. Por otro lado, ya saben la cantinela que vamos a escuchar los próximos días sobre cómo “Aznar lo coloca de portavoz oficial tras haber estado unos meses en TVE de portavoz en la práctica” y cómo “Aznar recompensa los servicios prestados”. Sospechamos que Aznar lo pone precisamente para demostrar que “pa chulo, él”, y que la lluvia mediática arrecie unos días.

HACIENDA: Cristóbal Montoro. Premio para Cristóbal Montoro, que pasa a ser Ministro. La gestión económica, que tan buenos frutos ha dado al PP, se realza cara al público. Montoro promete ser el ministro de la segunda reforma del IRPF.

DEFENSA: Federico Trillo. Espectacular fracaso de las quinielas de última hora, que lo situaban en Justicia (El Mundo en Internet, a las 18:30 horas, lo confirmaba en este puesto). Federico Trillo respira tranquilo y demuestra que las velas al Beato Josemaria (el otro, no el Presidente) funcionan: se libra por los pelos de un ministerio basura.

EXTERIORES: Josep Piqué. Para endulzar sus penas en el Tribunal Supremo, Aznar ofrece a su amigo Piqué uno de los ministerios más lucidos. Entre juicio y juicio tendrá viajecitos al extranjero y eso cala mucho en la opinión pública y permite conocer a gente muy importante. Piqué tiene motivos para estar satisfecho.

EDUCACIÓN Y CULTURA: Pilar del Castillo. La fijación de Aznar con esta chica le ha hecho perdonar incluso la afrenta de la anterior legislatura (Del Castillo es “la mujer que negó tres veces a Aznar”). Su función será gestionar el desguace en que se ha convertido el Ministerio de Educación y Cultura, cuyas competencias están, mayoritariamente, transferidas a las CC.AA. o lo estarán en breve.

FOMENTO: Francisco Álvarez Cascos. Nuestro ministro preferido, esperamos. El Ministerio de Fomento es, tradicionalmente, un lugar muy apetecible, ya que permite manejar buena parte de dinero que no está asignado a priori. Además apareces constantemente en los medios de comunicación cortando cintas. Incomprensiblemente Arias Salgado logró una cota de popularidad similar a la Rafa Guerrero en Zaragoza en una cartera que hizo incluso popular a Borrell (hasta ese momento el tipo más odiado de España ya que intentó enchironar a “la Lola”). Ahora Fomento convertirá a Cascos en un angelito que nos permitirá olvidar al doberman.

TRABAJO: Juan Carlos Aparicio. Continuidad. No es plan cambiar cada tres meses de ministro. Sólo él, Rato y Mayor Oreja continúan en el mismo puesto.

INTERIOR: Jaime Mayor Oreja. El capital político de todo Ministro del Interior (la lucha contra ETA) suele garantizar una permanencia larga en el cargo y acabar muerto políticamente. De momento Mayor Oreja cumple a rajatabla lo primero.

SANIDAD: Celia Villalobos. La Celia de España se nos viene a Madrid. La cara amable del gobierno para un Ministerio también en proceso de descomposición. El resultado de la desesperada búsqueda de mujeres de Aznar es que las alcaldesas ponen pies en polvorosa.

CIENCIA Y TECNOLOGÍA: Anna Birulés. Retevisión sigue siendo la niña bonita de este Gobierno. El Ministerio del Siglo XXI también le ha sido asignado.

ADMINISTRACIONES PÚBLICAS: Jesús Posada. Le daban pocas posibilidades de seguir y el tío va y asciende. Su capital político principal es que, al parecer, fue el primer aznarista en el tiempo en Castilla y león.

JUSTICIA: Ángel Acebes. Todo el mundo creía que iba a seguir y le mandan al desierto en forma de Ministerio. La tortura de ver a pobre gente con esa cartera (que no tiene otra competencia que el que te culpen por los desmanes del fiscal general del estado) sufrir más y más, empieza a aburrirnos. Pobre Ángel.

AGRICULTURA: Miguel Arias Cañete. Este tipo debe ser un técnico o eurodiputado, pues nadie lo conoce. Estos del PP gestionan profesionalmente.

MEDIO AMBIENTE: Jaume Matas. La cuota insular, desaparecido Matutes, a Medio Ambiente que se incordia poco. Ya vemos a la prensa afín señalando que se le incorpora por su sensibilidad isleña en materia de aguas para avanzar con el PHN (llevamos 20 años con este cuento).

¿Qué nos parece esto? Hombre, no está mal. Alguna sorpresita, que para algo Aznar estuvo guardando celosamente “el cuaderno” (¿se imaginan todo el show y que después no hubiera habido nada de nada?). Nos gustan Cascos en Fomento y Cabanillas como portavoz. Echamos en falta alguna mujer para rellenar definitivamente los ministerios sin importancia con mujeres (doctrina PP: ¿dónde las colocamos? Donde molesten poco, presidencias de cámaras, ministerios absurdos …). Para la próxima crisis ministerial recomendamos a Ana Mato (con credenciales de sobra, pues el del Opus y transmite una muy buena imagen -está muy idem-) o a Elena Pisonero, eterna ministrable. Piqué sigue, tal y como aventurábamos. Igualmente ha desaparecido lo peor del anterior Gobierno (Tocino, Mariscal, Arias). Lo de Arias nos llama la atención ya que es amiguete y la chulería de Aznar nos inducía a pensar que sería ratificado. Apostamos por una recolocación en douceur (¿al Consejo de Estado?)

Transcribimos a continuación, por si a alguien le interesa, qué preveíamos nosotros antes del 12-M

En un lamentable ejercicio de simplificación se acabará llamando así a lo que, como poco, será el III Gobierno Aznar, esto es, al que surgirá tras las Elecciones del 12 de marzo de este año. La indudable victoria del Partido Popular, y mejorando el margen de la misma con respecto a pasadas y relativamente amargas experiencias, le permitirá seguir gobernando en solitario. No obstante, tampoco en esta ocasión el centro reformista llegará a las cotas sólo a Felipe reservadas de la mayoría absoluta (equivocación de bulto, como ahora puede constatarse, que no invalida el análisis, por cuanto éste presuponía que Aznar iba a poder gobernar en solitario). La escasa distancia a la que se queda de la misma, unida al desfondamiento de Izquierda Unida (de modo que ni sumando sus diputados a los del PSOE igualarían la cifra de los populares), permitirá una segunda legislatura calma. Aznar podría permitirse el lujo, incluso, de buscar aliados secundum quid. Como estamos hablando de un estadista de talla que no nos merecemos no dudamos que, en un ejercicio de responsabilidad y generosidad sin par, ofrecerá a los nacionalismos moderados y constitucionales (sí, sí, al PNV también se le llamará así al cabo de unos meses y se incorporará al club) colaboración y participación en la dura tarea de llevar las riendas de este país. Esta hipótesis se ve peligrar por la consecución de mayoría absoluta, que dificulta notablemente estas cosas pues no se puede negociar realmente sino dar limosnitas y hacer genuflexiones, respectivamente. No obstante, y como mera declaración de principio, vemos como se está confirmando esta predicción: ya ayer Aznar tendió la mano. Como ya decíamos, todo un estadista.

COMPOSICION DEL GOBIERNO Aznar ha manifestado que ya sabe cuál va a ser su próximo Gobierno. Lamentablemente no nos lo ha dicho. Creemos que tanto Rato como Cascos seguirán y que puede haber retoques “funcionariales”, pero que la base del anterior Ejecutivo (con las forzosas ausencias ya anunciadas) se mantendrá. En cuanto a los ministros más quemados apostamos por la permanencia de Arias Salgado, dado que Aznar le gusta demostrar que él es más machito que nadie. Claro que como necesite de verdad a los catalanes D. Rafael puede ir preparando las maletas (Villalta va disparado hacia el Ministerio en ese caso). Mariscal de Gante y Tocino parecen tener sus días contados, pues no tiene sentido mantenerlas dada la incuria que han demostrado, y tampoco se trata de una cuestión de honor como la anterior. Lo de Piqué es ya más complicado, pues su permanencia es difícil teniendo en cuenta los líos judiciales que, previsiblemente, pueden venírsele encima. Pero Aznar es mucho Aznar y puede demostrar, como tanto le gusta, lo mucho que manda. Se trataría, en este caso no cabe duda, de un gravísimo error. Pasadas las elecciones y tras la significativa ausencia de Paco en el balcón de Génova, las apuestas en torno a su permanencia en el Ejecutivo están en torno a 213 a 1. Creemos empero que el adalid del centro reformista lo mantendrá para que quede claro quién manda aquí. Igualmente seguimos apostando por Arias Salgado, para mayor oprobio del polanquismo, y en lo que se refiere a Piqué el cuerpo nos dice que sí, que se queda, aunque nos parece un error de tal calibre que intelectualmente dudamos. Con todo, y más allá de estas minucias, lo realmente interesante no es ya la composición del próximo Gobierno sino de la del Gobierno del 2004. ¿Cuánto tiempo va a tardar Aznar en sentirse obligado a conducir a sus huestes a una nueva victoria electoral, ya que se lo piden unánimemente? ¿Disolverás las Cortes en el 2003 y se representará alegando que sólo lleva 7 años y no 8? ¿Cumplirá su promesa y asienglish translation software””translation from dutch to english free


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