El factor ETA

Atentados y campaña electoral vasca

¿Benefician a algún partido político los atentados de ETA durante la campaña electoral? Sinceramente pensamos que, a estas alturas, los análisis sobre la influencia del último y más bárbaro asesinato (que suele ser, casi por definición, el último) están fuera de lugar. Porque, por mucho que ciertas conciencias puedan sublevarse ante el olor de la sangre fresca y con ello cambiar el sentido de su voto, no creemos que queden muchos vascos que no tengan una afianzadísima posición (o indisposición o falta de posición) en lo que se refiere a la legitimidad del uso de la violencia para fines políticos.

Tras cientos de muertes y los espectáculos recientes, después de años en los que la labor de oposición política al nacionalismo vasco ha conllevado (algo único en el mundo desarrollado) la necesidad de ir escoltado a todas partes, dudamos que más muertes puedan trasvasar votos al Partido Popular. Todos aquellos que sostienen que los atentados de ETA benefician al PP (la famosa teoría del “cuanto peor mejor”) olvidan que la imagen heroica de los populares vascos se ha construido en los últimos años. Ahora poco más se puede hacer. Cualquier ciudadano de Euskadi es consciente, sin necesidad de que nadie se lo recuerde, de lo que significa el PP y de lo que significaría una eventual victoria de ese partido en las elecciones.

Por otra parte tampoco creemos que una eventual amenaza terrorista dirigida hacia el PSE-PSOE cambiara sustancialmente las cosas. Los problemas de definición de su postura en Euskadi y las virtudes de la política posibilista que en última instancia encarnan los socialistas vascos están ya asimiladas por el electorado. Sus defectos y virtudes son conocidos por el electorado sin necesidad de que ETA los resalte fijándolos en la diana.

En lo que se refiere al mundo del nacionalismo tampoco parece que el PNV pueda obtener beneficios o perjuicios de una escalada terrorista, ni siquiera aunque ocurriera lo impensable (ataques a cargos del PNV). La estrategia de contemporización con el brazo político de ETA y las reivindicaciones de EH, combinadas con una explícita condena de las formas más extremas de violencia son conocidas de todos. Pueden gustar más o menos pero tienen la virtud de estar clarísimas. En todo caso un exceso de barbarie en campaña podría perjudicar precisamente a la coalición abertzale (HB-EH), pues votar con los cadáveres recién enterrados sí que puede retraer a algunos “blandengues”. Es previsible por ello que la campaña electoral, por mucho que suela comentarse cómo “ETA deja su sello macabro en ella” y cosas por el estilo, sea tanto más tranquila cuanto más se acerque el día de las elecciones. O, al menos, eso esperamos.japanese translatorрасписка украина


Compartir:

Nadie ha dicho nada aún.

Comentarios cerrados para esta entrada.