Un mundo feliz – Aldous Huxley

La España del PP, reflejada en un clásico

Título: Un mundo feliz.

Autor: Aldous Huxley.

Categoría: Ciencia Ficción.

Siglo: XX.

Comentario

Un mundo feliz es la historia de una sociedad futura dividida en castas en la que todos son felices, porque su estilo de vida es totalmente acorde con sus necesidades e intereses. Los seres humanos son producidos en serie, manipulados genéticamente para predeterminar la inteligencia y capacidades de cada uno. Los descontentos con el sistema (los menos) son apartados de la sociedad ideal y confinados en colonias especiales donde se rodean de otras personas con similares desviacionismos, alcanzando también la felicidad.

La novela es excelente, y sólo podría reprochársele que los ciudadanos de este mundo ideal dependen excesivamente de una droga sintética, el Soma, para garantizar su felicidad. Esto se explica por la drogodependencia del autor, Aldous Huxley, muerto en una nube de L.S.D. Sin embargo, resulta curioso que un descontento con el mundo que le tocó vivir como Huxley acabara haciendo lo mismo que sus personajes del mundo feliz para evadirse.

Cada cual interpreta esta novela como le parece: la mayor parte de los críticos, incluido el propio Huxley, ha contrapuesto esta novela a 1984, de George Orwell (también comentada en esta sección), en cuanto dos modelos de control, el de Orwell basado en la fuerza y la coerción y el de Huxley en el ocio y la diversión. Naturalmente, Huxley se acercó más a la realidad, en la que toneladas de productos de consumo nos evitan (por fortuna) realizar una mirada crítica sobre la sociedad contemporánea. Nosotros, empero, vamos a afinar un poco más para leer la novela de Huxley en clave española.

La victoria del PP ha confirmado que los españoles se han creído aquello de “España va bien” y, sobre todo, han abandonado las ideologías para fijarse en cosas mucho más importantes como la religiosidad o integridad moral del líder (modelo americano). La España del PP es una España también basada en castas, en la que todos siguen siendo felices: la elite de la sociedad, esto es, los amigos de Aznar, se forra con las stock options; las clases medias consiguen empleos fijos, pagan menos impuestos y consumen desaforadamente en El Corte Inglés; las clases bajas se consuelan con la programación de Televisión Española y el visionado del único gol de Anelka en la Liga, y los descontentos socialcomunistas se ponen vídeos de Barcelona 92 para recordar que, un día, ellos también fueron líderes de masas.san francisco seo companyантипригарные сковороды


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