En busca del tiempo perdido – Marcel Proust

Un bollero de los pies a la cabeza

Título:En busca del tiempo perdido

Autor: Marcel Proust

Categoría:Novela eterna

Siglo: XX

Comentario

No, no estamos hablando de un arqueólogo americano que putea a los nazis en Egipto. Es mucho peor: un hombre se despierta, va a desayunar y moja una magdalena en el café: la magdalena es, en realidad, un portal al pasado que permite que dicha persona recuerde todo su pasado, que es realmente intenso, a juzgar por las 3.500 páginas que dura “En busca del tiempo perdido”. Quizás ustedes creen que tiene mérito chuparse toda esta obra, pero no es así: la inmensa mayoría de las 3.500 páginas (siete tomos) está compuesta de ricas descripciones, prodigio del lenguaje y perfectamente prescindibles (e incluso obstáculo) para la comprensión de la trama. Pongamos un ejemplo:

“Elenita está para mojar pan”: así lo diría una persona normal, es decir, un zafio racionalista.

“Cada vez que veía el fulgor iridiscente de Elenita, en el fragor de mis melancólicos paseos por la madre naturaleza, observaba los trigales cimbreados suavemente por el viento y me maravillaba de los avances de esta hermosa entelequia llamada Ser Humano que podía permitir semejante espectáculo de singular belleza en el que Natura y Progreso se funden en un abrazo para dotarnos del sustento de la carne en forma de barra de pan que sumergimos en las viandas ricamente aderezadas con salsas”: así lo diría Proust (en realidad, así lo diría el hermano pequeño de Proust: Marcel era mucho más bestia).

Algunos críticos han dicho que “En busca del tiempo perdido” es el comienzo de la novela contemporánea. Los que conocemos el argumento (un joven noble que siempre está de vacaciones en balnearios, alternando con la nobleza francesa, intentando ligar en plan romántico, dando plácidos paseos por el campo y, en general, tocándose las narices) nos maravillamos de que la sociedad contemporánea sea, como diría Umberto Eco, una “Nueva Edad Media”, al menos en este aspecto de la sociedad de castas. Por otro lado, esta novela fue prácticamente contemporánea del caso Dreyfuss en Francia y de la ridícula doctrina ideológica del filósofo, también francés, Henri Bergson. Las teorías de Bergson y el antisemitismo se funden aquí en un largo abrazo que a nosotros nos dejó exhaustos.best russian language software


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