- La Página Definitiva - http://www.lapaginadefinitiva.com -

Pagamos porque nos vean

Permanezcan sentados mientras les llenamos los bolsillos

¿Recuerdan cuando hace unas semanas les hablábamos de toda la locura que se estaba desatando en Internet con los anuncios? Hasta ahora teníamos empresas que pagaban por poner publicidad en las páginas (como este caso), por recibir e-mails con publicidad (mi caso) y por tener una barra de publicidad mientras navegas (el caso de todos nosotros).

Yo no sé ustedes, pero yo no tengo ni la menor intención de comprar nada de lo que me llevan anunciando meses, entre otras cosas porque no veo muy viable encargar una pizza para llevar en Estados Unidos (ya sabemos que las empresas yanquis son muy eficaces, pero no creo que logren traérmela en menos de media hora, incluso dándoles las horas de diferencia de ventaja). De esta manera, la pregunta del millón es: ¿Por qué pagan, si deben saber perfectamente que la efectividad es nula? Muy sencillo, porque a ellos les pagan aún más. Siempre he pensado que la eficacia de los anuncios es relativa, especialmente en el entorno virtual (me precio de no haber pinchado en un solo banner hasta que pusimos los nuestros en esta página; desde entonces lo hago diariamente), y quizás las empresas piensen lo mismo, pero no estoy seguro.

La última novedad de calado que nos ha llegado es la posibilidad de ver anuncios por internet, pero no mientras se navega, sino “en vez de” navegar. Es una empresa que, basándose también en el exótico sistema piramidal, ofrece desde 3000 pesetas por hora por limitarse a ver anuncios; es decir, como si viéramos cualquier serie española en TVE-1, pero cobrando y encima personalizado.

Cada vez se afina más la cuadratura del círculo; hace un tiempo nosotros ya les advertimos de que íbamos encaminados a un mundo en el que los trabajos se homogeneizarían, y todos nos limitaríamos a ver más y más publicidad para vivir, publicidad de empresas que se dedicarían a mostrar publicidad de otras empresas, que se dedicarían a vender publicidad de otras, … Retropirámide doble, podríamos decir.

Pero ninguna publicidad comparable a la de ebankinter. Aprovechando nuestras familias numerosas (no somos del Opus, pero tengan en cuenta que provenimos de la entrañable generación del boom), cada uno de nosotros ha abierto cuentas ficticias de nuestros familiares, que a su vez abrirán cuentas de sus familiares, que a su vez… más pirámide. Dentro de unos cuantos meses, uniremos todas las acciones y La página definitiva será dueña de Bankinter. Por entonces, Bankinter no valdrá ya nada de nada, pero gracias al prestigio que nuestro grupo de presión aportará al banco, todo volverá a su cauce y las acciones subirán como la espuma.

En los años ochenta, el fondo de pensiones de las viudas de Escocia era un gigantesco emporio capaz de derribar y alzar a las empresas más capitalizadas en bolsa. Era bonito pensar en un grupo de entrañables abuelitas tejiendo a la lumbre mientras altos ejecutivos se suicidaban en la City a causa de los movimientos de su fondo de pensiones. Ahora, las ancianitas serán paulatinamente sustituidas por un grupo de locos internautas, lo cual es triste, pero ¿no es, también Nueva Economía?радиаторы отопления россия цена [1]статья 152 ук украины [2]