La Banca Virtual

Atraque un banco sin necesidad de usar una recortada

Ya les indicábamos más abajo que Uno-e no existe, pero existirá, y por eso ya vale más de un billón de pesetas. Ansiosos como siempre de hacernos ricos, hemos pasado a formar parte de Uno-e, pero también de ebankinter. ¿El motivo? Bien simple; los bancos españoles han aprendido rápido como funciona Internet: el mundo virtual es un mundo donde los clientes valen diez veces más que en el mundo real, así que hay que tratarlos diez veces mejor. En consecuencia, Uno-e no sólo ofrece un 6% de interés anual, casi el doble que en los bancos “reales”, sino que, directamente, regala 15.000 pelas (ni vajillas ni cuberterías; pasta) a los que se apunten primero. Por su parte, ebankinter regala una acción del banco (unas 11.000 pelas) al que abra una cuenta. Naturalmente, yo he abierto cuenta con ambos bancos, lo que hace que un sujeto que (ya lo habrán adivinado) está claramente en el tipo marginal del 15% y no tenga que hacer declaración, es decir, yo, tiene nada más y nada menos que dos cuentas “virtuales”, como los maestros de la ingeniería financiera. Total, he ingresado 20.000 pelas y ya he ganado 26.000. ¿A alguien se le ocurre mejor manera de ganar dinero?

Sin embargo, la estrategia de la banca española, contra lo que pudiera parecer, es inteligente; puesto que el mercado valora cada cliente virtual en unos 2 millones, ¿qué más da regalar diez mil o quince mil pelillas, dado que nuestra acción se revaloriza dos millones? En este sentido, es lógico suponer que, cuando me den mi acción de ebankinter, esta valga por lo menos medio millón de pesetas, si todos los españoles han hecho como yo y se han dirigido raudos a abrirse una cuenta en esta “banqueta” española. Cuando ebankinter valga diez billones en bolsa por sus cinco millones de clientes virtuales, es evidente que tendrá que hacer una ampliación de capital para hacer frente a tantos pagos en acciones, y el mercado lo acogerá todavía mejor: “¡Dios mio, una ampliación! ¡Piden dinero al mercado para acometer nuevos proyectos en Internet!” Es decir, más clientes virtuales, más deuda para Bankinter y más valor en bolsa.

El problema aparente llegará cuando, como es previsible, una buena parte de los “clientes virtuales” de ebankinter demuestren lo virtuales que son largándose con las 11.000 (¿30.000? ¿150.000?) ptas. Que por entonces valdrá la acción del banco. Pero esto no es ningún problema, amigos, todo está previsto: por un lado, Bankinter perderá un montón de dinero, lo cual es excelente, y para evitar la pérdida de clientes tendrá que ofrecer más acciones, más dinero, lo cual le hará perder más dinero, subir más en bolsa y captar más clientes “buenos” (virtuales). El infernal círculo oferta – clientes – pérdidas será cada vez mayor, hasta que, en una fecha no muy lejana, Jaime Botín se coma a su hermano “mayor”, que por el momento no ofrece promociones similares. Yo estoy muy triste porque la banca española no esté tan atomizada como antaño. Imaginen a los “siete grandes”, Bankinter y las cajas ofreciendo cada vez más dinero por abrirse una cuenta: dejaría de trabajar y me limitaría a abrir y cerrar cada mes mis cuentas virtuales. Con un beneficio neto mensual de unas 200.000 ptas. Por vender una y otra vez mis datos, fundaría un banco virtual que ofreciera el doble que cualquiera de los otros bancos, más favores sexuales si hace falta (todo es poco para satisfacer al cliente). Desgraciadamente, por ahora parece que sólo son dos los bancos que han decidido abrazar la Nueva Economía (los que más suben en bolsa, claro), pero algún día el BSCH tendrá que darse cuenta de que, puestos a tirar el dinero, es mejor regalárselo a los clientes que a los dueños de Patagon.com. (Un buen amigo me comentaba hace unos días que no se fiaba de esta locura de los bancos virtuales porque, tradicionalmente, la banca española no se había caracterizado por una gran dadivosidad con los clientes. Cuando yo le dije que su problema es que no entendía la economía virtual, me contestó sabiamente: “es posible que el dinero sea también virtual, y que cuando abras la cuenta, amablemente te digan: ‘¿cuánto dinero desea tener en su e-cuenta?’, y tú escribas tranquilamente: ‘300 millones’, para empezar en la Nueva Economía con un capital digno”).place for wedding ceremonydictionary translate english to vietnamese


Compartir:

Nadie ha dicho nada aún.

Comentarios cerrados para esta entrada.